Resumen: Colaboración con Misao-CG. Durante las peleas contra los akumas de Papillon, Ladybug y Chat Noir son atacados por un nuevo enemigo que está detrás de algo más valioso que sus Miraculous, lo que traerá nuevas revelaciones sobre todo lo que ellos creían saber de sí mismos. AU Saint Seiya.
NOTAS:
1) Los personajes no nos pertenecen. Miraculous Ladybug es propiedad de ZAG y los créditos son para Thomas Astruc y su equipo. Saint Seiya fue creado por Masami Kurumada.
2) Esta historia NO fue realizada con fines de lucro, solo para divertirnos.
3) Puede tener spoilers de toda la serie y películas disponibles.
JUEGOS DE DIOSES
CAPÍTULO 18
(Escrito por Abby L.)
Villa a las afueras de París
Esa noche
Perséfone pasó toda la tarde contando los minutos para que el reloj diera las diez de la noche. Habían pasado varios días desde que habían comprado una hermosa villa a las afueras de París para pasar tiempo on su hijo. También Hades le había regalado un portal a Adrien y lo usara para visitarlos tanto a ellos como a su novia. Hypnos y Thanatos visitaban constantemente para consultar algunas cosas con Hades, pues los gemelos se habían quedado a cargo del Inframundo atendiendo los asuntos que surgieran durante su ausencia.
Por fin sonó la campanilla marcando las diez y el portal que traería a Adrien se abrió. El chico la saludó sonriendo tímidamente mientras Perséfone jugaba nerviosamente con sus manos y esperó a que su hijo diera el primer paso porque no quería abrumarlo.
-Salut, maman- dijo finalmente Adrien.
-Bienvenido a casa, Adrien- sonrió ella radiantemente- pasa, por favor. Ponte cómodo-
El rubio la miró aún dudoso pero la siguió. Se sentía lindo ser el objetivo de todo ese cariño de parte de una persona. Podía recordar que su maman, Emilie, era así de amorosa con él pero no al nivel que Perséfone le brindaba. Le brillaban los ojos tan pronto como lo veía y apenas se resistía el impulso de abrazarlo hasta que él estuviera cómodo para aceptarlo.
Caminó hacia ella con una sonrisa y dejó que lo abrazara. No lo había notado, pero su maman siempre olía a flores, lo que sonaba muy lógico por el tipo de diosa que era. Tras un largo abrazo, los dos se sentaron juntos en el sofá.
-Traje algunos panecillos de la panadería de tu novia- dijo ella señalando una bandeja en la mesita de café- y con el ejercicio que haces todos los días con Radamanthys, me preocupa un poco que estés perdiendo peso-
Adrien sonrió al ver los panecillos pero hizo una mueca cuando mencionó a Radamanthys. Todos los días se iba a dormir con un horrendo dolor de cuerpo, tan cansado que apenas se podía cambiarse y se quedaba dormido tan pronto ponía su cabeza en la almohada. Y su lady no estaba muy diferente.
-Quisiera que todo ese entrenamiento no fuera necesario- continuó Perséfone, frotando su brazo en un gesto cariñoso- quisiera que no tuvieras que pasar por eso, pero desde la última vez que usaste tu cosmo involuntariamente…-
-Lo sé, lo entiendo maman- dijo Adrien sonriendo- solo espero tener un poco más de tiempo con Marinette. Tiempo que no necesite pasar con Radamanthys-
Perséfone sonrió. Sabía muy bien a lo que se refería su hijo, pero también sabía que no debía interferir con el entrenamiento que Radamanthys le estaba dando. No podía hacer ningún cambio, así que era mejor hablar de otra cosa.
-¿Cómo estuvo tu día hoy?¿Tus amigos?-
Adrien volvió a sonreír sinceramente y comenzó a platicarle lo que había pasado los últimos días. Las mentiras de Lila y la alergia de Marinette, cómo la mentirosa había intentado ponerse perfume para causarle la reacción alérgica, las profesoras comenzándose a dar cuenta de lo que hacía Lila. Le contó sobre cómo trataba de pasar las tardes con su lady, cómo le había ido con los ataques de akuma y las alimañas de Seth, la manera en la que habían vencido a ese último akuma. También la llegada de su tía Amèlie a París, quien le estaba haciendo la vida imposible a Gabriel.
Perséfone sonrió de que Adrien tuviera a una persona en su familia humana que se preocupara de esa manera por él.
-Tu tía parece ser una buena persona- dijo ella.
-Sí, ella es la gemela de… mi otra maman- dijo Adrien- tante Amèlie es muy cariñosa y Félix es un poco travieso, pero junto con Chloé era el único otro niño que conocí cuando era más pequeño-
-¿Félix es tu primo?- preguntó ella, y Adrien asintió- ¿porqué tu maman no querría que salieras más?-
-Estaba preocupada por mí- dijo el chico encontrando los hombros- los doctores le dijeron que tenía una enfermedad en la sangre y que si me pasaba algo, nadie me podía donar sangre-
-Ah, eso es por nosotros- dijo Perséfone sonriendo apenada- no tienes ningún problema, es solo que tu sangre no puede ser examinada por los médicos mortales-
-Oh- dijo él sonriendo levemente, e iba a decir otra cosa cuando ambos escucharon la música de un arpa detrás de ellos. Adrien volvió sus ojos a su maman- ¿qué es eso?-
-Un arpa- dijo Perséfone levantándose y ofreciéndose su mano para ayudarlo a levantarse- ven, hay alguien a quien tienes que conocer-
Adrien tomó la mano de su madre sin dudar y caminó con ella hacia el piso superior, donde había una enorme sala de estar y en el centro de la misma estaba otra mujer tocando el arpa, quien tenía largos cabellos negros y piel pálida que estaba concentrada en la tarea, pasando sus dedos por el arpa con los ojos cerrados.
-¿Pandora?- dijo Perséfone.
Cuando la mujer levantó su mirada y Adrien pudo ver que sus ojos eran de un extraño color violeta. Éstos se fijaron primero en Perséfone y después de Adrien. Al verlos, Pandora se levantó y se inclinó delante de ambos.
-Ella es tu tía Pandora- Adrien escuchó decir a su maman- es la hermana de tu papa-
-Oh, es un gusto en conocerte, tante Pandora- dijo Adrien acercándose a ella con una sonrisa, pensando que quizá se iban a saludar de mano. Pandora dio un paso atrás antes de darle un par de palmaditas en la cabeza.
Adrien parpadeó confundido, pero sonrió y le dio un rápido abrazo antes de volver al lado de su madre.
-Estás demasiado delgado- comentó Pandora seriamente- y tienes los ojos de tu madre-
-Eh… gracias- dijo él tímidamente. Iba a decir algo más pero Hades entró a la salida de estar y sonrió al ver que todos estaban ahí.
-Ah, aquí están todos- dijo el dios sonriendo al ver a Adrien junto a su esposa. El chico podía ver la emoción en sus ojos a pesar de que era evidente que estaba haciendo un esfuerzo por mantenerse serio. A diferencia de Gabriel, Hades podía demostrar mucha emoción con sus ojos- no se queden ahí, vamos al comedor para que alcances a cenar con nosotros-
-Justamente estaba remarcando lo delgado que se ve tu hijo- comentó Pandora.
Perséfone sacudió la cabeza para que no sacara de nuevo ese tema y los cuatro bajaron al comedor. Adrien siguió contándoles lo que había pasado durante el día, sus últimas aventuras y sus quejas sobre Radamanthys, aunque con esto último se disculpó.
-Sé que lo hace por mi bien- dijo Adrien antes de que Hades hablara, seguramente para explicarle nuevamente la razón por la que tenían que continuar con esos entrenamientos- es solo que… llena en el peor momento y me pone de mal humor-
-Sí, ya nos ha hablado sobre lo… expresivo que te has vuelto desde que entrenas con él- dijo Pandora seriamente.
Adrien se ruborizó sabiendo a lo que se referían, pero Hades y Perséfone rieron en voz bajita.
-No te preocupes, hijo, mientras que ese… lenguaje solo lo reserves para las batallas, no para conversaciones normales- dijo Hades con su habitual expresión seria.
-Claro, papa- dijo el muchacho. Se sintió raro llamándolo así y, al mismo tiempo se sintió como lo más natural del mundo. Los ojos de su padre se iluminaron a diferencia de los de Gabriel, que se enojaba cuando lo llamaba papa y no père. Ahora que lo pensaba, toda muestra de afecto de su parte le asqueaba a Gabriel.
-Hay algo importante que tenemos que decirte- dijo Perséfone de pronto. Al ver que su hijo borró su sonrisa y cambió su expresión a una preocupada, continuó- tranquilo, no es nada malo. Es algo que necesitas saber-
-¿Qué pasó, maman?-
-Verás, queremos que vengas a vivir con nosotros-
Los ojos de Adrien brillaron de emoción al escuchar eso, pero casi de inmediato borró su sonrisa.
-¡Eso me encantaría! Pero p… Gabriel nunca me va a dejar- dijo el joven.
-Justamente por eso tomamos precauciones. Metimos un recurso en la corte- dijo Pandora seriamente. Entre más la veía, a Adrien más le recordaba a Nathalie- con Thanatos disfrazado de asistente social, vamos a solicitar una prueba de ADN. Suponemos que Agreste se va a resistir, pero estamos seguros de que eventualmente tendrás que dar la muestra-
-No te preocupes, no habrá inyecciones involucradas- dijo Hades- será un hisopeo en la boca nada más-
-Pero… ¿cómo van a…?- dijo Adrien sin poder entender cómo explicarían que Adrien era hijo de ellos si, después de todo, él había nacido de Emilie Agreste.
-Vamos a explicar que te cambiaron en el hospital- dijo Perséfone- no te preocupes por eso, todo va a estar bien. A menos de que no quieras venir a vivir con nosotros…-
-¡No! Digo, sí quiero- dijo el muchacho sonriendo- pero… ¿ustedes me quieren aquí?-
Hades y Perséfone se miraron entre sí por un momento.
-Por supuesto que sí, cariño- dijo Perséfone extendiendo su mano hacia él y acariciando su mejilla- eres nuestro hijo y siempre te hemos querido, incluso antes de que supiéramos que existías. Y si no fuimos por ti antes era porque Ananké nos dijo que tenías que ser tú quien nos buscaras primero-
-Por supuesto que te queremos con nosotros- dijo Hades seriamente- si dudamos un poco es porque no queremos abrumarte. Sabemos que tienes tu vida aquí en París-
Adrien se levantó con lágrimas en los ojos y vio a sus padres hacer lo mismo. Sin pensarlo, corrió hacia su maman y la abrazó por la cintura con cariño. La diosa no lo rechazó, al contrario, lo envolvió con sus brazos y Hades los abrazó a ambos.
Los tres se quedaron así por un momento, y Pandora no pudo evitar mostrar una sonrisa al ver eso.
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Colegio Françoise Dupont
La mañana siguiente
Cheshire no estaba feliz. Esos días había probado ser un desafío cuidar a su pequeño amo y a la novia de éste. A pesar de que lo evidente del intento de asesinato por parte de Lila Rossi derramando el perfume al que supuestamente era alérgica y de haber testigos (incluida una muy enojada Alya y la misma profesora Mendeleiev), monsieur Damocles había cedido a sus lloriqueos (y los de sus padres diplomáticos asegurándole que su retoño era incapaz de hacer eso) y no la había suspendido.
Después de ello, Lila había insistido en seguir a Marinette para todos lados con la clara intención de causarle esa reacción alérgica con su perfume. El problema es que mentía diciendo que quería ser su amiga y que no tenía malas intenciones, lo que empeoraba su verdadera alergia a las mentiras.
En ese momento, Lila estaba aprovechando que Marinette estaba sola en una banca en el patio, dibujando en su libreta y seguramente esperando a Adrien, para acercarse a ella.
-Marinette, ¿no quisieras…?- comenzó a decir la castaña. Realmente parecía disfrutar la expresión de horror que la pobre chica ponía cuando se le acercaba. Cheshire la interceptó, tomando su brazo y caminando con ella en dirección opuesta- ¿qué rayos estás haciendo?-
-Nada, tenemos que terminar de afinar nuestro plan- dijo inocentemente el espectro.
-Ja. No confío ya nada en ti- dijo Lila entrecerrando los ojos- el otro día interviniste en mi contra-
-No, eso no fue lo que hice- dijo Cheshire- solo evité que Marinette fuera a la dirección-
-¡Podías haberme ayudado también!-
-Lila, si le voy a declarar mi amor a Marinette, preferentemente quiero que esté viva para que pueda escucharlo- dijo Cheshire- además, creí que estarías interesada en el collar que me dijiste…-
La castaña frunció el entrecejo, seguramente pensando en una manera de conservar la lealtad de ese extraño chico. Si le ayudaba a alejar a Marinette de Adrien y robarle el collar, valdría la pena soportar sus extravagancias.
-Bien, tú ganas- dijo ella- ¿cuáles son tus condiciones?-
-El silencio es la mejor estrategia- dijo Cheshire- cuando te acerques, no digas nada o la vas a alertar para alejarse de ti. Y como estoy sentado detrás de ella me di cuenta que ese collar tiene un pequeño broche que Marinette usa del lado derecho de su cuello. Esa es la manera de desabrocharlo-
-Bien hecho, Cheshire…- dijo Lila con su sonrisa maliciosa. Era cierto, la mejor manera de hacer eso e iba a intentar esa estrategia tan pronto como tuviera una oportunidad.
Lo que Lila no sabía era que Apolo no iba a ser amable con la persona que tomara el collar.
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Le Grand París
La tarde siguiente
Kagami no estaba nada feliz. Le tenía mucho cariño a Marinette pero le dolía mucho que Adrien pasara tanto tiempo tan juntito a ella, los dos tomados de las manos. Aún estaba en negación y quería pensar que esos dos eras muy, muy buenos amigos, pero algo en su tripa le decía que no podía estar más lejos de la realidad.
Lo que más le molestaba era que eso había comenzado cuando sus primos estaban en París y no quería que ellos fueran testigos de esa humillación. Hizo una mueca y se volvió hacia Shun. El menor de sus primos había insistido mucho en que lo acompañara al Grand París porque quería presentarle a Athena. Si bien Kagami no estaba de humor, sabía que no podía negarse a conocer a la diosa.
Cuando legaron al hotel, Kagami hizo una mueca al ver a Chloé regañando a uno de los otros santos de bronce, medios hermanos de Shun, porque había ensuciado su suéter de marca Chanel. Sonrió traviesa al ver los gritos de la rubia.
-¿Qué pasó?- le preguntó a su primo.
-Oh, esa chica le ha estado gritando a Seiya desde que hace un rato- dijo Shun encogiendo los hombros- no esta nada contenta porque Seiya y Hyoga eh… destruyeron el techo de su habitación. Es una larga historia. Además, aquí entre nos, creo que le disgusta la señorita Athena-
-A Chloé le disgusta todo el mundo que sea más popular que ella, esa no es ninguna novedad- dijo Kagami.
-No te equivocas, Chloé siempre ha sido una niña malcriada- dijo una voz masculina detrás de ella. La japonesa casi dio un salto del susto y Shun se cubrió la boca para reír en voz baja al ver que se trataba de Félix.
-¿¡Tú de dónde sales?!- gritó Kagami.
-¿Qué? Yo me estoy quedando en este hotel- dijo Félix sin mucho interés antes de que sus ojos se fijaron en Shun- tú vienes con ellos, pero no parece que te haya visto antes-
-Claro, vengo con ellos, pero me estoy quedando en casa de mis parientes- dijo Shun. Kagami estaba, si era posible, de peor humor que antes cuando el chico la ignoró y no mejoró cuando Shun le anunció- espera aquí, voy a avisar a la señorita Athena a ver si te puede ver-
El santo de Andrómeda subió a la habitación de la diosa y Félix lo siguió con la mirada mientras que Kagami regresaba a los sillones en el lobby para evadirlo.
-Tú eres la pecosa amiga de Adrien- dijo Félix. No era pregunta y aparentemente el chico la había seguido y se había sentado frente a ella.
-¿No tienes otro sitio donde estar?¿Otra persona a quien molestar?-
-Estoy esperando a Adrien, que está en el hospital haciéndose no sé que prueba- dijo Félix sin cambiar su expresión- si tiene suerte, no va a compartir genes con ese bastardo que dice ser su padre-
Kagami alzó las cejas. ¿Adrien se estaba haciendo una prueba de ADN? Que ella supiera, nunca se había dudado que fuera hijo de Gabriel, pero eso tenía bastante lógica porque el sujeto era de lo peor con su hijo.
-¿Oh?- dijo la joven- no sabía nada sobre eso-
-¿Y porqué tendrías que saber?- dijo Félix con una expresión desinteresada.
-Porque soy su amiga- dijo Kagami seriamente. Ese chico estaba comenzando a irritarla- los amigos charlan. ¿O no tienes amigos?-
El rubio entrecerró los ojos antes de responder.
-Fue algo de último minuto- dijo Félix y se irguió al ver a Adrien entrar al hotel acompañado de Marinette. Kagami iba a levantarse para acercarse a saludarlo pero el otro chico la detuvo.
-¿Qué rayos…? Suéltame- dijo Kagami zafándose de él de un tirón.
-Yo no lo haría si fuera tú…- le advirtió el rubio.
La japonesa iba a ignorarlo cuando Amèlie Graham de Vanily cruzó el lobby y se plantó frente a Adrien. Kagami dio un respingo de sorpresa al ver su expresión. Parecía estar molesta por alguna razón.
Amèlie estaba furiosa. Esa mañana había ido nuevamente a la mansión Agreste a exigirle a Gabriel que lo dejara ver a su sobrino. Quería hablar con él nuevamente y asegurarse de que ese malnacido no lo haya maltratado de nuevo, sobre todo después de lo que Félix le había contado. Pero se encontró con la asistente de Gabriel, que le dijo discretamente que Adrien estaba en esos momentos en el hospital tomándose nada menos que una prueba de ADN. Gabriel salió antes de que Nathalie le pudiera explicar más. Su cuñado no parecía estar nada feliz por ello e hizo que un renuente Gorila la sacara de la mansión. No fue necesario, si Adrien no estaba ahí, ella no tenía ninguna razón para querer permanecer.
-¡Por fin regresaste, chéri!- exclamó Amèlie poniendo sus manos en los hombros de Adrien tan pronto como cruzó el umbral del hotel- ¿cómo estás?¿Te dolió?-
-N…no, tante. Fue una muestra de mi carrillo- dijo Adrien poniendo su dedo índice en su mejilla, nervioso por la expresión de su tía. Sabía que no estaba enojada con él, pero nunca era buena idea interponerse en el camino de su tía cuando estaba con esa actitud- ¿está todo bien?-
-¡No!¡Por supuesto que no está bien!- dijo su tía en voz alta, haciendo que Adrien diera un respingo. Félix intervino finalmente, poniendo una mano en el hombro de ella.
-Maman, lo estás asustando- dijo Félix antes de volverse a su primo- maman está preocupada porque Gabriel nos dijo que una familia pidió el examen de ADN-
-Oh- dijo Adrien entendiendo la alarma de su tía- estoy bien, no tienes que preocuparte-
Esa mañana, a pesar de los esfuerzos de Gabriel por evitarlo, Thanatos había llegado disfrazado del asistente social con dos agentes de policía para obligar a Gabriel a dejarlo ir a tomarse la muestra de ADN. Pensando en que podía sentirse incómodo si iba solo, habían arreglado que Radamanthys les diera el día de descanso y que Marinette tuviera la tarde libre para acompañarlo al hospital, cosa que Adrien había agradecido.
-¿Quién es esta familia?¿Qué quieren contigo?- dijo la mujer aprensivamente. Adrien la miró con algo de tristeza. Su tía lo quería mucho y hubiera podido cuidar de él si Gabriel le hubiera dado la oportunidad, pero desde que Emilie desapareció había impedido que siquiera lo visitaran.
El muchacho evaluó la situación. No sabía si debía decirle que conocía a la familia que había pedido su examen de ADN, pero se sentiría mal de mentirle a su querida tía. Marinette apretó su brazo con cariño y eso lo animó a hablar.
-Son madame y monsieur Heinstein- dijo el rubio en voz baja- son una pareja muy amable. Ellos me encontraron cuando me perdí y cuidaron de mí hasta que estuve bien. Y creo que sí son…-
-Eso es imposible, chéri- dijo Amèlie- yo estuve ahí cuando naciste-
"Porque el idiota de Gabriel no quiso asistir a tu nacimiento porque tenía mucho trabajo, según él", iba a añadir, pero supuso que no era la mejor idea decirle eso.
-Ellos creen que… hubo un error- dijo Adrien con cuidado de no mentir, no quería desencadenar la alergia de Marinette.
La mujer miró a su sobrino con preocupación. Para ella, Adrien era el hijo de Emilie y no había manera que la convencerían de lo contrario porque el muchacho se parecía mucho a su madre. Pero no podía negar que Gabriel había dicho más de una vez delante de ella que Adrien no era hijo suyo. ¿Era posible que fuera cierto y le hayan cambiado a su sobrino en el hospital?
-Adrien, ¿podrías darme la dirección de los Heinstein? Quiero ir a verlos- dijo de pronto.
-Eh…- dudó Adrien, pero Marinette asintió suavemente.
-Está bien- dijo ella en un susurro.
Adrien pidió una libretita en el hotel y escribió la dirección, arrancó el papel y se lo entregó a su tía.
-Por favor no seas dura con ellos, tante Amèlie- dijo Adrien con enormes ojos- ellos dos son buenas personas-
-No te preocupes, chéri- dijo ella- solo quiero agradecerles por haberte encontrado y a hablar con ellos. Quizá saben algo que yo no-
Se iban a despedir de Amèlie pero ésta no se contuvo y abrazó a Adrien, quien tuvo un pequeño recuerdo de cuando era abrazado por Emilie. Podía percibir que su tía estaba preocupada por él y por su bienestar.
-Adrien va a estar bien, maman- dijo Félix rodando los ojos- nada podría ser peor que estar relacionado a Gabriel Agreste-
Marinette alzó las cejas al escucharlo decir eso y Kagami, quien había estado siguiendo la conversación con atención, le respondió con un zape.
-Ouch. ¡Hey!-
-En serio que tú tienes la delicadeza de una aplanadora- dijo la japonesa.
Al verlos discutir desde los elevadores, Shun sonrió levemente. Esperaba que esos dos se llevaran mejor con el tiempo y que Kagami lograra cambiar de objetivo. Por un lado, no quería que Kagami sufriera y por otro no quería que Ikki causara un incidente y le rompiera las piernas al hijo de Hades.
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Villa de los Heinstein
Al mismo tiempo
Hades estaba esperando la visita de la tía de Adrien, ya que su hijo le había avisado que la mujer estaba decidida a irlos a ver cuando llegó Apolo, quien no estaba nada feliz de ese giro de eventos. No le molestaba que Marinette estuviera entrenando para saber como manejar su cosmo con el hijo de Hades, pero no le gustaba ni un poco que quien los estaba entrenando fuera el psicópata de Radamanthys. Había permitido los primeros entrenamientos, pero ahora no estaba muy seguro y por eso había ido a ver a Hades.
-Tío Hades, yo estoy de acuerdo con que los niños tienen que entrenar su cosmo para que no vuelva a pasar lo de la última vez- dijo el dios al recordar cuando Adrien había intentado usar su cosmo y había tenido que ser rescatado por Perséfone y llevado al hospital por haberse causado un shock- pero mis hijos no son brutos. Mis hijos son más creativos y no se van a los golpes-
-Lo sé, pero no tenemos mucha opción- dijo Hades- viste la ferocidad con la que los akumas y las alimañas los están cazando. Tengo la sospecha de que Seth contactó a Papillon y están trabajando juntos. Y Radamanthys no solo los puede entrenar, sino que los puede proteger en caso de un ataque-
Apolo gruñó cruzándose los brazos.
-No les va a gustar, pero he decidido que Ladybug va a entrenar de ahora en delante con Touma, uno de los ángeles de Artemisa- dijo el dios finalmente.
-Tienes razón, eso no les va a gustar- dijo Hades- apenas les va a quedar tiempo de estar juntos, pero creo que tienes razón-
-Además, creo que Athena le está enseñando algo de estrategia militar, muy a su manera-
-¿Con mensajes de texto?- dijo Hades evidentemente sin aprobar y Apolo asintió- bien, pero tú vas a tener que darles las buenas noticias-
El dios asintió apenado. Sabía que los muchachos iban a estar molestos por eso e iban a reclamar porque no iban a poder pasar tiempo juntos, pero podían llegar a algún acuerdo con ellos. Al sonar el timbre anunciando a sus visitantes, Apolo se despidió de su tío y desapareció para que Hades y Perséfone pudieran recibir a la tía de Adrien.
Amèlie Graham de Vanily era una persona que podía llegar a ser una fuerza de la naturaleza, parecía delicada como una flor pero los dioses pronto entendieron que era un error subestimarla.
-Bienvenida, madame- dijo Perséfone amablemente cuando cuando Kagaho la recibió y la hizo pasar a la sala donde ella y Hades la esperaban- ¿a qué debemos el placer?-
-Vengo a hablar les sobre mi sobrino, Adrien Agreste- dijo ella. Pasó sus ojos por la pareja, y se sintió terriblemente derrotada al ver la apariencia de madame Heinstein. Su rostro era idéntico al de su sobrino por mucho que se pareciera a Emilie. La forma redonda del rostro de Adrien era tan parecido al de Perséfone. La única diferencia eran los cabellos ondulados de la mujer, porque hasta el tono era idéntico.
-Ah, usted debe ser su tía Amèlie- dijo Perséfone amablemente- Adrien nos has contado muchas cosas lindas sobre usted-
Amèlie dudó unos segundos. Esas personas sí parecían ser muy amables, pero había algo que no acababa de encajar. Su instinto le decía que había algo más.
-Quiero preguntarles sobre la denuncia que pusieron contra Gabriel Agreste- dijo Amèlie- mi ex cuñado es una de las personas más viles que conozco y no me importaría si no estuviera involucrado Adrien-
-Entiendo su preocupación por su sobrino, madame- dijo Hades con seriedad- pero cuando lo recibimos en nuestro hogar porque escapó de casa, notamos algunas cosas que nos hicieron pensar que Adrien es nuestro hijo-
-Pero, ¿cómo?-
-Creemos que fueron confundidos en el hospital- dijo Hades- nos dijeron que nuestro hijo falleció un día después de que nació, pero al ver a Adrien, lo mucho que se parece a mi esposa, y saber su fecha de nacimiento, tuvimos nuestras dudas y quisimos comprobarlo-
-Además, él nos mencionó que escapó porque su "padre" le había dicho que no era su hijo- añadió Perséfone.
-¿Que Gabriel hizo qué?- dijo Amèlie al escuchar eso. Se llevó las manos a la boca, mitad horrorizada y mitad enfurecida con su ex cuñado- ¡ese maldito hijo de…! Arggg…-
Hades y Perséfone se miraron con una sonrisa.
-Parece que la tía de Adrien es una buena mujer y lo quiere mucho- dijo Perséfone a su cosmo.
-Por eso debe estar aquí- dijo Hades también por cosmo.
Amèlie parecía realmente derrotada, cayendo en cuenta de que los Heinstein tenían razón y había una probabilidad realista de que Adrien no fuera hijo de su hermana. Podía sentir sus ojos húmedos, pero parpadeó para deshacerse de las lágrimas.
-Pero… Adrien es mi sobrino- dijo ella con voz quebrada- no quiero perderlo-
Hades no dijo nada, pero Perséfone le sonrió con simpatía.
-No se preocupe, madame- dijo la diosa- no queremos separarlo de sus amigos y de la gente que lo ama, al contrario. Pero nos preocupa las condiciones en las que está en su casa y no podemos permitir que sigan así, menos si es nuestro hijo-
Amèlie asintió seriamente.
-En eso estoy de acuerdo con ustedes en eso- dijo ella poniéndose de pie- muchas gracias por recibirme, y si hay algo que pueda hacer para ayudarlos, háganmelo saber-
Los dioses le agradecieron antes de que se fuera y se miraron entre ellos con una leve sonrisa. Ambos se dieron cuenta de que Adrien al menos tenía parientes en su familia humana que sí le querían. O quizá solo Gabriel era una anormalidad.
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CONTINUARÁ…
Nota de Abby: Amèlie conoció a los verdaderos padres de su sobrino y le agradaron. Adrien se está poniendo cómodo con ellos. Pobre Kagami, está comenzando a darse cuenta de que Marinette y Adrien están muy juntitos. Veamos como sigue eso. Le paso el control a Misao. Agárrense.
Nota de Misao: eh… hoy no hay nota de Misao. La pobre fue a su curso de Bear Grills y regresó en calidad de bulto, pero me dijo que les dijera que los quiere mucho a todos y que les agradece que sigan leyendo.
BRUJULA CULTURAL (por primera vez por Abby)
Hoy 14 de noviembre es el día Mundial de la Diabetes, por el cumpleaños de Frederick Banting (el descubridor de la insulina) así que no olviden vestir de azul.
