Disclaimer: Los personajes utilizados son propiedad de Masashi Kishimoto así como todo al Universo Naruto se refiere, la historia es de mi autoría.

Esta historia la escribo sin fines de lucro única y exclusivamente por mi amor a la lectura y escritura, pero sobre todo para ti.

No seas cabrón y no hagas plagio.

ACLARACIÓN: Esta historia es parte de "La lista de los deseos" actividad navideña organizada por ShikaTema: Hojas de Arena. La frase elegida fue: Una sorpresa inesperada.

Disfruten de la lectura

Kyrie HawkTem


Planes


Despertó con pesar ese día, el frio le calaba en los huesos a pesar de que había cambiado el edredón por uno más pesado y grueso. Suspiró, estaba tan desganada que se debatía sobre quedarse en la cama o salir a dar una vuelta por la aldea. Realmente no tenía nada qué hacer, todas las actividades diarias que hacía estaban cumplidas pues las había hecho un día antes. Miró hacia la puerta de shōji que daba al jardín a su derecha, tenía estampados de ciervos y montañas. Sonrió.

Tan diferente a Suna…

La casa Nara era tan diferente a su antigua casa de Suna, era tan tradicional que incluso se podía oler la esencia de los juncos del tatami en el suelo que, dicho sea de paso, seguía en perfectas condiciones a pesar de haber sido utilizado por muchos descendientes, los paneles de las puertas de shōji estaban impecables como toda la estructura de la casa. Sonrió para sus adentros, había pasado cerca de cinco meses en la casa y era ahora cuando reparaba en los detalles.

Hacia cinco meses se había casado con el hombre que siempre estuvo en sus pensamientos, con el hombre que le había robado el sueño y el aliento, Nara Shikamaru. Era inevitable, estaban destinados. Todo era diferente cuando estaban juntos, se sentía completa. Se descubrió romántica y cursi cuando estaba con él y descubrió que él también, era torpe, pero lo intentaba y aunque tenía que admitir que jamás pasó por su mente algo así, el romanticismo, le encantaba comportarse así cuando estaban solos en la casa, aunque jamás lo admitiría.

Decidió que no pasaría toda la mañana tirada en la cama y después de guardar el futón fue directo al baño para realizar su rutina diaria, luego de vestirse iría a caminar, se daría una vuelta por las tiendas para matar tiempo y volvería a casa para arreglarse y asistir a la cena navideña con su suegra ya que Shikamaru hacía más de una semana que se había ido a una misión larga, encargada por el señor feudal, en compañía de Naruto y Kiba.

No era la primera navidad que pasaría sola, pero en el fondo esperaba que fuera diferente pues sería su primera navidad casada.

Pasado del medio día y después de haber comido un poco de la comida que quedó de la cena salió con una pequeña bolsa en caso de que hiciera alguna compra no planeada.

No tardó en dar con la zona de comercio, esta se notaba a kilómetros. Los puestos brillaban con las luces de colores que los adornaban, cientos de chōchinadornaban el camino entre las tiendas. Las personas abarrotaban el amplio sendero, en su mayoría parejas que seguramente se dirigían a la posada o restaurante para celebrar la fecha de la noche buena. Se maldijo por ir¿Qué demonios le pasaba a Kakashi por la cabeza? Enviarlos a una misión justo en estas fechas, estaba demente.

Por mero instinto se detuvo en un puesto de castañas, compró dos bolsitas y las guardó para degustarlas en casa. Siguió con su camino hasta que un puesto llamó su atención, se acercó y pudo ver un precioso juego de shogi, era de ébano y su tablero de roble rojo, las piezas tenían una preciosa caligrafía, sin dudarlo lo compró. Luego de comprar un par de pendientes de perla para su suegra y un poco de tinta y papel para hacer unas cartas nengajōpara sus hermanos, Baki y algunos allegados, como el próximo año sería del buey encontró unas muy lindas y elegantes, luego de comprarlas emprendió el camino de vuelta.

Su tarde pasó rápida, fue donde Yoshino y pasó una increíble velada con la mujer que ahora insistía en que la llamara "mamá" platicaron de todo un poco hasta que cayó la noche. Fue una velada fantástica, pero no la que esperaba.

No la que quería…

Regresó a su casa con la pequeña cajita de regalo que Yoshino había preparado para ella, la dejó en la mesita de noche de su habitación y fue directo al baño para ponerse cómoda. Sí, había sido una velada preciosa, pero seguía sintiendo ese vacío en su pecho y como no estaba dispuesta a seguir así decidió desvelarse un poco escribiendo los nengajō.

Reunió todos los materiales y se sentó en la mesita que tenían en la habitación tokonoma e inició con el de Gaara y finalizó con el de Yoshino, firmó cada uno con su hankoen tinta roja y comenzó a guardarlas en sus sobres ó el reloj, pasaban las doce de la mañana, oficialmente era Navidad. Miró de reojo la habitación, era tan elegante pues era para las visitas y para eventos especiales, había varias decoraciones correspondientes a la estación del año y sus festividades. Rodó los ojos, debía de dejar de pensar en eso ya vendrían más festividades que podían pasar juntos.

¿Cómo no voy a pensar en eso si a donde quiera que voy hay algo que me lo recuerda?

Se levantó dispuesta a salir al jardín a pesar del frio, pero algo se lo impidió, no podía moverse y la sensación le resultó demasiado familiar…

—Hace un frío tremendo ¿sabes? —su voz pausada hizo que se agitara.

Shikamaru…

—¿Qué demonios? —su tono trémulo lo sorprendió ¿ella estaba molesta o alegre? —Te esperaba para la próxima semana.

—¿Qué ocurre? —se acercó a ella sin liberar el jutsu y la abrazó por la espalda dejando caer su cabeza en su hombro derecho—¿Es que acaso planeabas verte con alguien? Si es algún amante debería matarle.

—No seas idiota—gruñó—Ya suéltame.

—Vaya, me parto las piernas para volver antes y tú me riñes, debí llegar a una posada a descansar en lugar de correr como un loco para venir a verte, mujer problemática—la liberó de su jutsu, pero no de su posesivo abrazo.

El tono de su voz era burlesco y ella no tuvo más remedio que reír por sus palabras.

—Pues debiste hacerlo—recostó su cabeza contra la de él y se dejó llevar por el abrazo—Me sorprende que un perezoso como tú no haya hecho parada alguna.

—Cómo si Naruto fuera a permitírmelo—bufó—Estaba más desesperado por llegar a casa que por hacer una parada a Ichiraku para comer ramen.

—Creí que era para verme.

—¿Lo dudas?

—Ni un poco…—suspiró—Además es nuestra primera navidad juntos.

—Ojalá hubiera sido diferente... —él se puso serio, la notaba triste.

—Lo sé. Se suponía que deberíamos salir, ir a cenar a algún lado y pasar la velada viendo los fuegos artificiales, todas esas cosas que hacen las parejas ordinarias.

—Bueno, no somos ordinarios—sonrió—Ni aunque lo intentáramos.

—Lo siento, esta misión arruinó mis planes…—la abrazó fuerte—pero aun queda mañana y la reservación que hice en una posada con aguas termales que tanto te gustan.

Dijo revelando su regalo y sin esperar una respuesta la calló con sus labios con un pasional beso, la giró para tenerla de frente y poder disfrutarla como era debido. Ella estaba fría, eso hizo que se desabrochara el chaleco tactito y la obligó a meter sus brazos dentro para darle el calor que tanto le hacía falta. Habían sido los quince días más largos de su existencia, podría sonar ridículo debido a que habían pasado años amándose en secreto y a la distancia, pero ahora que la tenía para él incluso los minutos que no la tenía cerca eran eternos.

Rompió el beso y la abrazó más fuerte.

—Feliz navidad, mujer problemática.

—Llegaste a tiempo.

—No hay poder humano que hiciera que me la perdiera.

Reanudó el beso, bajó sus manos y con poco esfuerzo la cargó agarrándola de su redondo trasero, ella ayudó aferrándose con sus piernas de sus caderas. Sin dejar de besarla la llevó a la habitación principal, como pudo abrió y cerró puertas. Para su pesar el futón no estaba listo así que tuvo que bajarla.

Ella entendió sin palabras y fue directo por la cómoda, ya instalada se acomodaron retirándose prendas que sobraban y quedando en ropa íntima, pero reprimieron las ganas de comerse nuevamente, se quedaron disfrutando las caricias que se dedicaban, no hacía falta decirse cuanto se amaban y cuando se extrañaban, sus miradas lo decían todo.

Las palabras no eran necesarias entre ellos, nunca lo fueron, una simple mirada, una caricia incluso un asentimiento con la cabeza era suficiente para que supieran lo que el otro pensaba. Somos dos en uno, había dicho ella hacía tiempo y vaya que tenía razón.

—Oye, te compré un regalo—dijo ella levantándose de súbito. Salió de la habitación y en un abrir y cerrar de ojos regresó con una caja blanca adornada con un precioso moño de terciopelo rojo—Ábrelo.

Él se sentó y retiró el moño con cuidado, sacó el tablero con cuidado.

—Está increíble, es muy elegante—lo examinaba con cuidado. La madera era buenísima.

—Me gustó mucho cuando lo vi, pensé inmediatamente en ti y en el tablero de shogi desgastado que tienes en tu oficina, tal vez debes darle un descanso.

—Es perfecto—sonrió embobado—Gracias. Yo también traje algo para ti.

Se acercó a su chaleco táctico y sacó una bolsita blanca de seda, se la entregó esperando su reacción.

—¿Qué es? —abrió la bolsita retirando el nudo—¿Es un relicario? ¡Es hermoso!

—¿Te gusta? —preguntó nervioso, sinceramente no era tan grande o elegante como el regalo que ella le había hecho.

—¡Me encanta! —su enorme y preciosa sonrisa borró sus dudas—Podré poner fotos nuestras aquí, puede que mis hermanos tengan un espacio también.

—Lo vi en una tienda de reliquias en el pueblo al que nos enviaron, creí que te gustaría.

—Gracias Shika—le dio un besito en la mejilla—Ahora que andamos con obsequios, tu madre me ha dado uno.

Se estiró agarrando la cajita, la abrió y su cara se pintó de rojo. El Nara estaba confundido y la confusión aumentó cuando ella mordió su labio y su mirada se volvió lasciva. Al parecer Yoshino también tenía planes para ellos…

—Por lo sagrado, ¿qué te regaló esa mujer problemática?

—¿Quieres que te lo diga o que te lo muestre? —ella sonrió de lado.

—Diablos…

—Feliz Navidad, Shika…

Y más que un doble regalo aquella noche sería el inicio de uno más grande, una sorpresa inesperada para ambos que se revelaría en un mes, un regalo de la naturaleza y que tomaría su tiempo para elaborarse, un regalo tan precioso que llegaría en nueve meses…


…..

Aclarando algunas palabras que quizá no sabes qué carajo significan:

Nengajō: En Japón es tradicional enviar unas tarjetas de felicitación llamadas nengajō (年賀状) a familiares y amigos durante las semanas previas a el fín de año, pero con la especialidad de que se almacenan y clasifican en las oficinas de correos para ser repartidas en masa el 1 de Enero.

Estas tarjetas tienen ilustraciones del animal del zodiaco del año nuevo, por ejemplo, en 2021 el animal chino será el Buey, lo usé como ejemplo por eso las tarjetas que compró Temari tenían este animal

Tokonoma: Todo salón de una casa tradicional japonesa dispone un espacio importante conocido como tokonoma pensado para agasajar la vista de los invitados en el que se cuelga un rollo desplegado con una caligrafía o un cuadro, y se dispone de un jarrón con un arreglo floral ikebana, un incensario, o una cerámica, un conjunto que debe ser representativo de la estación.

Hanko En Japón existen unos sellos de forma cilíndrica o cuadrada llamados Hanko (判子) o Inkan (印鑑), que utilizan las personas como firma personal. Así es, cuando se trata de poner la firma para un trámite importante (como por ejemplo la compra de una casa), los japoneses usan unos sellos que contienen los caracteres kanji que componen su nombre. Existen distintos tipos de sellos, y en general sirven para firmar formularios, certificados o y en especial papeles oficiales. También son utilizados para formar documentos como los nengajō. Estos sellos tienen que ser registrados en el ayuntamiento o municipalidad, y por supuesto, los mismos tienen que cumplir ciertos requisitos en cuanto a su forma y diseño.

Aclarando algunas palabras que quizá sabes qué significan, pero igual lo pongo:

Shōji: paneles corredizos fusuma y puertas enrejadas hechas de madera y papel japonés (washi) que hacen las veces de paredes y que no se cierran con llave. Para entrar en la habitación primero se pide permiso desde fuera y luego se arrastra el shōji o el fusuma con ambas manos.

Tatami: es un material utilizado para la elaboración de pisos en casas tradicionales. La elasticidad que otorga los juncos con los que se elabora el tatami hace que sea muy cómodo sentarse o tumbarse sobre él, y no sólo eso, este mismo material natural también purifica el aire de la habitación.

Chōchin El chōchin es una linterna o lámpara japonesa de origen chino que consiste en un armazón más o menos elaborado de bambú o metal, que sostiene una cubierta de papel o seda.


Holis, hahahaha ¿qué les pareció? Siento que quedó muy cliché pero me gustó :c

He estado trabajando en esta historia como una semana y media, todavía me faltan dos números porque doña pendeja dijo que sí podía que era doña vergas y la cosa y media. Estoy nadando en tareas, proyectos y entregas finales peeeeeeeeeeeeeeeero los fics a todo lo que dan, si no han leído mis nuevas publicaciones les invito a que pasen.

Espero que les haya gustado el cliché jajajaja

Quiero admitir con descaro QUE ME ENCANTÓ, no soy de hacer clichés, pero este me ENCANTÓ PINCHIS MUCHO jajajaja

Les quiero un montón

Kyrie