Martes 13 de octubre

Kyouko estaba masturbándose mientras se imaginaba que Chinatsu también lo hacía. Se imaginaba a Chinatsu completamente desnuda, en su cama, frotándose los pechos con su mano izquierda mientras que con la derecha penetraba su vagina, mientras Kyouko estaba haciendo lo mismo, aunque ella llevaba el pijama puesto.

Ah… Me corro… Senpai… Me corro…

–Ah… ¡Ah! ¡Me… ¡Mmmmm!

Al igual que su imaginación de Chinatsu, Kyouko se corrió, produciendo su cuerpo algunas contracciones.

–Ha… Ha… Ha…

Una vez finalizado el orgasmo, Kyouko cogió un trozo de papel que había dejado en su mesita de noche y se secó la mano derecha y la vagina. Después de lanzar el papel a la papelera, se veía algo triste.

Me encantaría ver a Chinatsu-chan masturbándose… ¿Cómo debe correrse? ¿Se correrá mucho? ¿Poco? ¿A lo mejor no eyacula? Si pudiera verlo podría masturbándome pensando en eso, sin embargo, no sé si lo que me imagino es real.

Kyouko pensaba en formas de poder ver a Chinatsu masturbándose. Poner una cámara en su casa estaba descartado. A parte de que no sabía dónde encontrar una cámara lo suficientemente pequeña para ponerla en la habitación de Chinatsu, si esta la descubría la mataría. Además de que podría estar incurriendo en un delito penal. Tenía que encontrar otra forma.

Tengo que conseguir que sea ella quien acepte masturbarse en frente de mí. ¿Pero cómo consigo que se dé esa condición?

De pronto, a Kyouko le vino la inspiración. Dentro de pocos días sería noviembre, y Kyouko sabía que había un reto que se llamaba No Nut November, que consistía en que los chicos que quisieran participar tenían que aguantar todo el mes de noviembre sin masturbarse. Si conseguía que las chicas del club participaran sin obtener ningún premio en caso de ganar, a finales de noviembre estarían tan excitadas que Kyouko podría convencerlas fácilmente de que se masturbaran, ya que aunque ganaran no obtendrían nada a cambio, por lo que Kyouko solo tenía que estimularlas lo suficiente para que cedieran. Además, no solo podría ver a Chinatsu masturbándose, sino también a Yui y Akari. Sí, eso podría funcionar. Con esa idea en su mente y una sonrisa en su rostro, Kyouko se dispuso a dormir, esperando que llegara noviembre para poner en marcha su plan.

Sábado 1 de noviembre

Kyouko estaba estirada en su cama, pensando en sus tres amigas.

Me pregunto si conseguirán aguantar. Bueno, Yui no ha dicho en ningún momento que participaría, pero parece que ella cree que sí.

Kyouko se empezó a imaginar a sus amigas con ganas de masturbarse pero teniendo que aguantar. Con Yui y Chinatsu hasta se divirtió un poco, pero con Akari la cosa fue diferente. Imaginarse a la linda Akari intentando esforzarse para no masturbarse la hizo excitarse. Kyouko se llevó una mano a su vagina.

Akari…

Imaginación de Kyouko

Akari estaba en su cama con las manos en su entrepierna, intentando resistir tras más de dos semanas sin masturbarse. Kyouko se le acercó gateando.

–Akari, ¿no puedes aguantar? – Preguntó Kyouko tiernamente. Akari negó con su cabeza. – Entonces, ¿por qué no lo haces?

–Pero… El reto… Voy a perderlo…

–¿A quién le importa el reto? No recibirás ningún premio aunque aguantes, ¿así que no crees que es mejor sentirse bien?

Akari empezaba a dudar. Kyouko empezó a lamer el cuello de Akari.

–Ah… Kyou… ko-chan… ¿Qué… – Kyouko siguió, mordiendo suavemente la oreja de la chica. – Ah…

Kyouko acarició la mejilla izquierda de Akari con su mano derecha, mientras con la izquierda le empezó a masajear su pecho derecho, y empezó a lamerla con la lengua, empezando desde la barbilla y bajando por el cuello. Kyouko le desabrochó el botón del uniforme y se lo quitó, quedando la chica en ropa interior.

–Kyouko-chan… Es vergonzoso…

–¿Por qué? Nos hemos visto denudas muchas veces.

–Pero… ¡Ah!

Kyouko empezó a frotar la entrepierna de Akari.

–Akari, estás muy mojada, incluso por encima de tus bragas me he mojado la mano.

–No… No lo digas…

Kyouko le quitó los sostenes a Akari, y empezó a lamerle los pechos mientras con la mano derecha seguía frotando por encima de sus bragas y con la izquierda le acariciaba el cabello, detrás de la oreja.

–¡Aaah! ¡Kyouko-chan! ¡Kyouko-chaaaaan! Pa… Para…

–Está bien. – Kyouko se detuvo, dejando a Akari impactada.

–¿Eh-? ¿Eeh? Kyo-Kyouko-chan… ¿Por qué te has detenido?

–¿No lo has dicho tú, Akari?

Akari estaba avergonzada.

–S-Sí, pero…

–¿Quieres seguir?

Akari, nerviosa, asintió.

–Bien, ¿por qué no me muestras cómo lo haces?

Akari, aún avergonzada, se quitó las bragas, quedando completamente desnuda, y empezó a frotarse la vagina.

–¡Aaah!

–Oh, Akari, ¿y ese gemido? ¿Tan bien se siente?

–S-Sí… Se siente… Muy bien… ¡Aaaaaaah!

Akari siguió frotándose su vagina con la mano izquierda, mientras con la derecha empezó a masajearse el pecho izquierdo. La escena era un deleite para Kyouko, viendo como la adorable e inocente Akari disfrutaba del placer de la masturbación. Pero no suficiente con esa vista, Kyouko empezó a lamer y a chupar el pezón derecho de Akari, mientras con su mano derecha empezó a frotar con la punta de sus dedos el vientre de la chica, mientras con la izquierda le acarició suavemente la nuca, en el punto donde el cabello termina.

La expresión que Akari ponía no tenía precio. Qué lástima para Kyouko que aquello solo era una fantasía… Pero la posibilidad de que pudiera pasar de verdad la excitaba todavía más y aumentó el movimiento de sus dedos en su vagina.

–¡Ah! ¡Aaaaah! ¡Kyo… ¡Kyouko-chan! Ha… ¡Ha!

–No te contengas, Akari, quiero verlo. – Kyouko se acercó a la oreja de la chica y le susurró: – Córrete.

–¡Aaaaaaaaaah!

El cuerpo de Akari empezó a convulsionarse y a expulsar una gran cantidad de flujo.

En la realidad

En el mundo real era el cuerpo de Kyouko el que actuaba de la misma forma que el de Akari en su fantasía, teniendo contracciones y espasmos indicando que había alcanzado el orgasmo, aunque a diferencia de Akari en su fantasía, Kyouko apenas eyaculó flujo suficiente como para provocar unas pequeñas manchas en sus sábanas, tan pequeñas que se secarían antes de que despertara el día siguiente.

Kyouko respiraba agitadamente después del orgasmo. Ya quería que fuera finales de noviembre para hacerle algo similar a Akari.

Martes 24 de noviembre

Después de enviarle imágenes y vídeos hentai a Yui hacía unos días, Kyouko estaba buscando algo para enviarle a Akari.

–A ver, ¿qué puede ser…? – De pronto se acordó de la OVA 6 de To LOVE-Ru Darkness. La chica sonrió con maldad. – Sí, eso puede estar bien.

La chica buscó la OVA y puso la escena donde Risa empezaba a frotar a Momo. Nada más pasar unos segundos de empezar la escena, Kyouko estaba convencida, ese vídeo sería el que le enviaría.

–Ah… Sí, esto servirá. Ah…

Kyouko solo quería asegurarse de que era ese vídeo y esa escena para enviarle a Akari el vídeo a partir de ese minuto, pero la escena era tan excitante que Kyouko no pudo evitar empezar a masturbarse.

–Ha… Vaya, no he podido evitar masturbarme… Akari lo tendrá difícil para aguantar…

Lunes 30 de noviembre

Kyouko volvió a casa tarde tras haber sido engañada por Akari a petición de Yui para que fuera a Toyama a ver el nuevo centro comercial. Estaba molesta con ellas. Aunque iba abrigada, hacía frío, y hubiera preferido pasar ese tiempo en su casa, leyendo mangas y jugando videojuegos, o en el apartamento de Yui, presionándola para que se masturbara delante de ella, el cual era su plan original. O incluso pasar la noche allí y masturbarse juntas a las 00:00 del día 1. Fuese como fuese, se había quedado sin ver a Yui masturbarse, y eso la frustraba. Más que nada porque no creía poder volver a tener una oportunidad así en mucho tiempo.

Martes 1 de diciembre

Por culpa de Yui, Kyouko también había perdido la oportunidad de ver masturbarse a Akari.

–¡Maldita Yui! ¡¿Por qué ha tenido que detenerme?! ¡Akari estaba a punto de caer! Solo un poco más y lo hubiera conseguido…

Kyouko estaba molesta. Había perdido la oportunidad de ver masturbarse a Yui, Akari y Chinatsu. Chinatsu… De pronto se acordó de ella.

–Últimamente no he pensado mucho en Chinatsu-chan…

Kyouko entonces de imaginó a Chinatsu desnuda masturbándose, estirada en su cama, con la mano izquierda frotándose su vagina y con la derecha los pechos.

–Chinatsu-chan…

Kyouko empezó a masturbarse pensando en Chinatsu. Cuando terminó unos minutos después, Kyouko se volvió a mostrar triste, como después de hacerlo el 13 de octubre. No podía saber si lo que imaginaba era real. No sabía si las chicas se masturbaban de una forma u otra, qué expresión ponían mientras lo hacían, ni si eyaculaban al correrse o no. Tendría que seguir masturbándose imaginándose diferentes versiones de ellas sin saber si alguna sería la real, y en caso de serlo, cuál era. Sin embargo, Kyouko no se dio por vencida. Había perdido aquella oportunidad, pero tarde o temprano volvería a encontrar una forma de engañarlas o presionarlas para que pudiera ver cómo se masturbaban. Tal vez dentro de unos meses iría al apartamento de Yui, y verían una película… Una película porno. Para excitar a Yui y hacer que se masturbara. Sí, aquello podía funcionar… Fuese como fuese, Kyouko no se iba a rendir, y estaba dispuesta a intentar ese método y más hasta poder ver por lo menos a una de sus amigas masturbarse.