Volvía a ocurrir, me hallaba nuevamente en aquel páramo desértico, o bueno era lo que podía observar a duras penas, todo era muy borroso para mi vista y sentía un fuerte mareo, vagamente podía notar que el cielo estaba ennegrecido así como se escuchaban los estruendos de aquel cielo provocado por los truenos que ocurrían, parece que se vendría una fuerte tormenta, pero también sentía como si algo mas estuviera entre las nubes cuando se producían los truenos, no podía comprender este suceso.

No podía moverme, mi cuerpo estaba casi totalmente paralizado, solo podía mover levemente mi cabeza con lo que observaba el borroso panorama.

Fue allí que escuche una voz femenina, parecía referirse a mi como si me estuviera llamando, trate de buscarla con la mirada la dueña a quien pertenecía esa voz mientras movía lentamente mi cabeza, hasta que finalmente observe al frente de mi como una luz cegadora se hacia presente y se acercaba hacia mi lentamente y entre esa luz se hallaba la figura de una mujer, podía ver su larga cabellera pero su cuerpo estaba iluminado con esa luz.

Al estar lo suficientemente cerca, esa mujer comenzó a hablar conmigo pero lamentablemente en mi estado actual no podía entender lo que decía, pero en la manera en el tono en el que me hablaba, sabía que esta extraña mujer estaba preocupada y trataba de mantener la calma.

En cuanto dejo de hablar, podía ver como extendía sus brazos en mi dirección y como sus manos se posaban en mi rostro, se sentía tan cálido, era como una energía radiara de esa mujer y la hacía pasar por mi cuerpo.

En ese momento, mi visión se oscurecía hasta, no entendía lo que estaba ocurriendo pero pude escuchar a esa mujer llamándome desesperada hasta que finalmente, perdí el conocimiento.


Jim POV

"JIM!" exclamaba la voz de una niña la cual bruscamente interrumpe mi sueño.

Al despertarme con ese grito me levanto soñoliento y volteo a la puerta de mi habitación, allí estaba una niña pequeña de 8 años, ojos azules, piel blanca algo tonada, su cabello largo y rubio ahora atado en una cola de caballo, vistiendo su uniforme escolar, mi hermana menor, Liz Summers, quien me veía de brazos cruzados.

"Jim, despierta ya, tenemos que ir al colegio y el desayuno ya va a estar listo" continuaba diciendo mi hermanita a lo que yo mientras bostezaba y observe mi reloj de pared que ponía las 7:30am.

"Si si, Lizzie ya me estoy levantando" respondí a lo que me paraba de mi cómoda cama.

"Te espero abajo" decía Liz a lo que se retiraba.

Mi nombre es Jim Summers, tengo 14 años, soy rubio de cabello corto de ojos azules y mido un 1.65 de alto, no tengo un gran físico, uso lentes y que me gustara el anime ya me podían tachar de nerd, igual eso no me importaba ya que todos tenemos nuestros gustos, actualmente estoy terminando mi sexto grado escolar y próximamente el año siguiente empezaría ir a mi primer año al colegio.

En cuanto mi hermanita dejo mi habitación y tras levantarme de mi cama, cogí mis lentes de la mesita a un costado de mi cama y al coger una toalla me dirigí al baño a lavarme vistiendo solamente mi short azul, luego de usar el tocador me pare frente al lavabo y vi mis facciones en el espejo, mi piel blanca y mi poco físico a lo que trataba de flexionarme tratando de mostrar algo de musculo, si el espejo pudiera se reiría en mi cara.

Luego de cepillarme y lavarme, me puse mis lentes y volvi a mi habitación, fui al armario sacando el uniforme el cual me puse a los pocos minutos, preparándome bien, baje al primer piso de mi hogar para ir a la cocina, allí yacía mi madre sirviendo el desayuno a mi hermana en la mesa y también en mi lugar respectivo en la mesa.

Mi madre Marta Summers, una mujer rubia llegando a los 40 años con su cabello recogido, con las mismas facciones que compartía conmigo y mi hermana, casada con mi padre John Summers quien asumo que ya se abra ido al trabajo mientras mamá cuida de nosotros y de la casa.

"Buenos días cariño, dormiste bien?" decía mi madre con una sonrisa.

"Si mas o menos, hasta que cierta enana vino a despertarme" decía mofándose un poco con Liz.

"Hey! no tengo la culpa de tener un hermano tan flojo" responde Liz algo molesta a lo que continua comiendo su comida y yo en respuesta suelto una leve risa.

Tras esto tomo mi lugar en la mesa y empiezo a tomar el desayuno junto a mi hermanita a lo que al terminar cogimos nuestras mochilas preparándonos para ir a la escuela y ya cuando nos encontrábamos a la puerta de nuestro hogar, nuestra madre nos daba la respectiva despedida.

"Bien niños espero que les vaya bien, Liz compórtate con tu compañeros y maestros ok?" decía mamá sermoneando un poco Liz

"Si mamá" respondía mi hermana.

"Jim, llevas el paraguas? El noticiero de anoche anuncio que el clima de hoy seria de lluvioso" decía mi madre.

"Por favor mamá vas a creer en eso?" decía yo escéptico.

"Es mejor estar prevenidos que lamentarlo…* dice Mamá a lo que voltea detrás de la puerta y coge un paraguas el cual me lo entrega "Toma, tengan cuidado en el camino de regreso y cuida a tu hermana" me decía mi madre.

Asiento con ella a lo que abraza primero a Liz y luego me da uno a mi, tras esto mi hermana y yo nos despedimos de mi madre a lo que partimos juntos al instituto, solo teníamos que cruzar un par de cuadras para llegar a las puertas del colegio así casi siempre llegábamos temprano como a eso de las 8:30am, mi hermana Liz estaba en el 3er grado mientras yo estaba en el 5to grado y solo nos veíamos a la hora del almuerzo cuando nos toca regresar a casa.

Al llegar nos separamos mientras Liz se dirigía a su salón de clase yo me dirigía al mio, me encontré con mis amigos a los que salude y junto a mis compañeros de clase esperamos hasta llego el maestro al salón y comenzó a dar su clase del día a lo que pasaba el tiempo.

Transcurrió el tiempo y terminaron mis clases con mis profesores a lo que me despedí de mis amigos y me disponía a reunirme con Liz en la entrada del instituto, al salir podía verla charlando con sus amigas, cuando me estaba acercando hacia ella escuche un fuerte trueno que paro mi andar, a lo que al subir la mirada al cielo note que se estaba nublando, parece que dentro de poco reventara una fuerte lluvia.

-Creo que le debo una disculpa a mamá con lo del noticiero del clima- pensé mientras observaba el panorama.

Mientras estaba viendo cómo se tornaba el día, mi hermana dejo a sus amigas y se acercó a mí, al juntarnos nosotros salimos del instituto con dirección a casa, tratábamos de acelerar el paso pero nos distrajimos al pasar por un pequeño kiosco de dulces y compramos unas golosinas para el camino, pero al salir de allí se disparó la lluvia a lo que saque el paraguas y continuamos nuestro camino mientras escuchábamos los relámpagos, Liz entonces comenzó a tararear la canción de su show preferido llamando mi atención.

"No puedo creer que aun te guste ese show" le dije mientras caminábamos.

"Y que si me gusta? tiene buenas historias" me responde Liz mientras comía su golosina

"Si un show de ponis para niñas pequeñas tiene buenas historias, pues que me parta un rayo si es cierto" decía yo escéptico al tema irritando un poco a Liz al respecto

My little pony friendship is magic, es extraño que un show que era para un público infantil, principalmente para niñas, haya tenido tanto éxito, a mí en lo general nunca llamo mi atención al contrario de mi hermana, una vez me obligo a ver los primeros episodios pero nunca logró atraparme, no que lo odie tampoco ya que yo era más de ver anime, simplemente no es lo mio.

"Enserio Jim, deberías darle la oportunidad" dice Liz conmigo.

"Ya lo he hecho, pero ya ves, soy demasiado para ese show" dije siendo algo arrogante mientras sonreía.

"Si, demasiado tonto para entenderlo" responde Liz haciéndome reir con su respuesta.

Luego de haber dicho esto, comenzábamos a cruzar la calle aprovechando que no había coches cerca, pero cuando estábamos a mitad de camino para llegar a la acera un extraño suceso nos detuvo súbitamente que hizo helar la sangre, un relámpago había caído justo enfrente de nosotros parando nuestro paso haciendo gritar del miedo a Liz.

"Jim!" exclama Liz aferrándose a mi.

"Tranquila está bien!..." exclame sorprendido y nervioso mientras cogí a Liz con mis brazos, de la sorpresa que llevamos tire el paraguas al suelo "Solo fue un trueno que cayó frente a nosotros, una casualidad en un mil-" en eso fui interrumpido cuando cayó otro relámpago detrás de nosotros.

"Jim que ocurre?" decía Liz muerta de miedo mientras me abrazaba.

"No lo se pero no te vayas a alejar de mi" dije mientras sostenía fuerte a mi hermana, no sé qué estaba ocurriendo pero no dejare que le pase algo a Liz.

Los truenos comenzaban a caer a nuestro alrededor, y cuando nos movíamos lentamente a un costado opuesto de donde había caído, casi instantáneamente caia otro trueno en nuestro paso deteniéndonos, eran demasiadas casualidades era como si una fuerza extraña supernatural intentara hacernos daño, por los más bizarro que sonara asi parecía ser.

Fue allí que lo presentí e instintivamente sostuve con fuerza a mi hermana posicionando mi cuerpo sobre ella para protegerla a lo que a los pocos segundos cae un fuerte relámpago sobre nosotros sin escape alguno.

-Li..Lizzie…- pensé en ella hasta que mi mente se tornó oscura perdiendo el conocimiento.


No sé cuánto tiempo ha transcurrido pero finalmente estaba recobrando el conocimiento, no tengo ni idea de que ocurrió pero aparentemente sobreviví a ese trueno, me sentía extraño, mi cuerpo parecía estar recostado en una superficie fría, pensé que estaría en el cuarto de un hospital siendo atendido, por ende esperaría estar sobre una cómoda camilla, no estar acostado en una superficie dura y fría.

Trate entonces de abrir mis ojos y mi vista estaba al principio un poco borrosa, pero a los pocos momentos mi visión se aclaró y me encontré frente a mí con cielo nocturno estrellado, nunca había visto una noche así con un cielo tan despejado, era extraño, podía ver mucho mejor sin mis lentes puestos, algo que podía notar en mi visión algunos árboles alrededor de mí y podía escuchar el canto de los grillos.

No tarde mucho en tomar la iniciativa de levantarme a lo que fue en ese momento en el que note que algo no estaba bien conmigo, lo primero fue que al sentarme mi cuerpo se alzaba a las ramas de los árboles, mientras estaba en esa posición.

"Que demo..Ahhh!" grite sorprendido al ver mi brazo.

Mi brazo, ya no era el de un humano, era un brazo de gran proporción, de un tono purpura oscuro así terminando con mis dedos ahora anormales, observe el resto de mi cuerpo y note que ahora estaba totalmente purpura y una franja verde recorría desde mi cuello hasta mi entrepierna, también pude ver como llevaba una especie de collar de alerquin en mi cuello, incluso mis piernas parecían ahora patas a lo que trate ponerme de pie, no podía creer lo que me estaba ocurriendo a lo que observe a mi alrededor con más detalle y note que ahora me encontraba cerca de un "pequeño" rió al escuchar la corriente.

Al comenzar a caminar mis pasos retumban un poco, tal parece que no solo soy grande sino que también tengo un cuerpo pesado, al acercarme al rio me agache y pude ver en el reflejo del agua mi rostro, ojos amarillos orejas enormes e incluso 3 pequeños cuernos sobresaliendo de mi frente.

"Cherubimon vice…como es que yo…" decía a lo que me detuve al escuchar mi voz, era diferente y sonaba con un tono deformado.

Por qué me había vuelto el infame ángel caído del mundo digital? Lo recordaba de cuando vi la serie de Digimon frountier, quizás esto solamente era un sueño cosa que tiene mucho sentido con lo que me esta ocurriendo, ahora probablemente solo este el hospital siendo atendido mientras yo vivía este sueño.

"Si debe ser eso, solo estoy soñando que soy digimon malvado y de seguro cuando despierte me encontrare en un hospital con mi familia allí conmigo y…" me decía a mí mismo para calmarme pero me detuve al recordar un detalle muy importante "LIZ!" exclame preocupado.

El solo pensamiento de mi hermanita me dio adrenalina a lo que rápidamente me levante y empecé a buscar a mi alrededor por Liz, cuando me calme un poco deje salir una leve risa, no hay forma de que Liz pueda estar aquí en mi sueño conmigo, a lo que decido sentarme un rato en el suelo y me pongo a ponderar el dilema de mi subconsciente y de que debería hacer ahora.

Fue en aquel momento que escuche un fuerte grito que altero mis sentidos, el sonido se escuchó a 5 metros al este de mi posición, no sé qué estaba ocurriendo pero ya que este era mi sueño podía hacer lo que quisiera y ese grito llamo mi curiosidad, así que me levante del suelo y comencé a andar erguido y despacio solo para que mis pasos no fueran capaz de oírse a lo que caminaba en dirección de donde surgió aquel grito.

Mientras más me acercaba más podía oir otros sonidos, gruñidos y ladridos, acaso habían perros en este bosque? al llegar al sitio moví la rama de un árbol para poder ver mejor desde mi posición, mis ojos se encontraron entonces con una escena increíble, había una jauría de de 8 lobos hechos de madera y roble rodeando contra una gran roca sin escape a un Salamon? Hay otro digimon aparte de mí? Bueno es mi sueño, la verdad no debería extrañarme ver a otro digimon como yo, pero esta situación…no es demasiado cliché?

A juzgar por cómo se veía el Salamon ha estado huyendo de estos extraños lobos desde hace rato, puedo verle moretones y leves heridas en su cuerpo parece haber hecho un gran esfuerzo en tratar de eludir a sus perseguidores, 'bueno es mi sueño por qué no hacer del héroe?' pensé además los lobos aunque estén hechos de madera no creo que puedan rivalizar con un ser 4 veces más grande que un oso.

Decidido entonces me abrí paso entre los arboles con mis brazos al frente separandolos y derribando asi un par de árboles al suelo como si nada, llamando asi la atención de los presentes, la jauría de lobos de madera posaron su vista conmigo incluyendo el pequeño Salamon quien ahora había dejado de temblar y ahora me miraba sorprendido e inherente, los lobos en cambio comenzaron a gruñirme y ladrarme de forma amenazante mientras comenzaban a rodearme olvidándose un momento de su presa, tal parece ser que no soy lo suficientemente intimidante para ellos, extrañamente no me sentía preocupado en lo más mínimo, a pesar de que ellos eran una mayoría numérica en mi contra, algo me decía que podía acabar con todos ellos como si nada.

Los lobos entonces al ver que no me retiraba ni me inmutaba con sus amenazas, tomaron la iniciativa y 3 lobos acometieron contra mi por mi costado izquierdo, yo en respuesta movi mi brazo izquierdo y di un fuerte azote en dicha dirección y golpee a mis atacantes haciéndolos caer rodando contra el suelo como si nada.

Mis atacantes al ver esta respuesta de mi parte, en lugar de retirarse ante la desventaja de fuerza física, continuaron con su ataque, esta vez, 4 de ellos se abalanzaron contra mi directamente atacando desde el frente, decidí contestar inclinándome moviendo mi brazo derecho formando un puño y termine golpeando a 3 de los lobos provocando que estos salgan disparados con la fuerza del impacto, uno de ellos colisiono contra un árbol, sin embargo el ultimo lobo que logro esquivar mi ataque, salto a mi brazo usandolo como apoyo y dio salto contra mi rostro pero fui más agil que el lobo y le cogi con mi brazo izquierdo con fuerza para después arrojarlo contra un árbol con tal fuerza que se formaron cuarteaduras en la madera del árbol.

Pero al ver al lobo que arroje me descuide por unos momentos y el ultimo lobo restante logro saltar contra mi antes de que pudiera alzarme y se abalanzo atacando y mordiéndome el rostro.

-Como te atreves!- pensé enojado mientras gruñía.

Movi mi brazo derecho y con mi mano capture al lobo que me estaba mordiendo y lo sostuve con fuerza mientras forcejeaba en un intento inútil por soltarse, yo sin embargo veía al lobo capturado en mi mano a lo que poco después comencé a aplicar mucha más fuerza y escuchaba el llanto de la criatura como si suplicara por su vida, a lo que en respuesta una mueca aparecía en mi rostro viendo como su vida se le escapaba en mi agarre, a lo que finalmente lo aplaste en mi mano destrozando a la criatura por completo, no sé por qué pero se sentía muy bien lo que había hecho, nunca me había sentido así en mi vida.

Los lobos que se habían levantado al ver esto no lo pensaron 2 veces y se retirando despavoridos del sitio, ya sabían que las cosas no terminarían bien si seguían luchando conmigo, dejándonos solos a mí y el Salamon, hablando del pequeño que había salvado de aquellos extraños lobos, ahora se encontraba en posición fetal en el suelo cubriéndose el rostro, temblando de miedo mientras sollozaba, parece que no cause una buena impresión como su salvador, decidí entonces acércame y extendiendo el brazo cogí al asustado Salamon en mi palma derecha y lo acerque a mi rostro, pude ver más a detalle su cuerpo el cual tenía varios moretones, parecía haber estado huyendo de esos lobos desde hace un buen rato, fue allí que me vio cara a cara con una expresión muerto de miedo.

"No-no-no me hagas daño!" exclamo entre lágrimas asustado el Salamon viéndome mientras temblaba.

Al verme tan cerca el cuerpo del Salamon reacciono casi instantáneamente mojando mi palma, me irrito un poco eso pero me mantuve sereno, algo que por lo menos pude saber es que el Salamon no era un el, sino un ella, su voz era de una niña algo chillona, creí que a los digimons no los regia el género, aquí parece no ser el caso, aun no confirmo el mío, espero que Jim Jr no me haya abandonado, tras ese pensamiento la Salamon comenzó a suplicar mientras lloraba.

"Por favor…que alguien me salve…mamá…papá…Jim!" exclamo la Salamon continuando su llanto cubriendo su rostro con sus brazos.

"Que?!..." exclame sorprendido e impactado al escuchar eso último, no podía ser verdad "Lizz, eres tu?" pregunte incauto.

"Ehh?…" dijo la Salamon a lo que voltea a verme "Co-como sabes mi nombre?" pregunto aun asustada.

"Lizz soy yo, Jim" le respondí.

"Jim? En verdad eres tú?" preguntaba Lizz dudosa, no la culpo, a lo que la acercaba más a mi cara.

"Se lo prometí a mamá recuerdas? Que cuidaría que no te pasara nada, lo dije esta mañana antes de que fuéramos a la escuela recuerdas?" le dije a Lizz a lo que en sus ojos comienzan a llenarse de más lágrimas.

"Jim!..." exclama Lizz a lo que se acerca más a mi rostro extendiendo sus brazos y comienza a abrazarme brotando su cara con la mía "Tenía mucho miedo!" decía Lizz mientras rompía en llanto mientras que de mi parte comenzaban a brotar lágrimas de mis ojos.

"Ya ya, estoy aquí ahora, no dejare que nada malo te pase está bien?" dije tratando de calmarla.

Tras esta reunión, Lizz estuvo inconsolable por más de una hora, no quería apartarse de mi o siquiera bajarla al suelo, era como si hubiéramos vuelto al tiempo en el que ella era más joven, asi que decidí dejarla sobre mi cabeza entre mis cuernos a lo que tras una caminata volvimos al rió de antes, necesitaba lavar mi mano por obvias razones.

"Lamento ensuciar tu mano Jim" decía Lizz avergonzada.

"No está bien, no es tu culpa…" respondí diciendo esto para no hacerla sentir mientras fregaba mi mano en el agua "Mas importante, te encuentras bien? No te duelen los golpes que sufriste?" le dije preocupado.

"Me duelen un poco todavía y estoy muy cansada" me responde Lizz.

"Vere que puedo hacer por ti, por cierto Lizz, como fue que terminaron persiguiéndote esas cosas de antes?" le pregunte curioso.

"Bueno…cuando nos cayó ese rayo, desperté sobre un árbol y trate de bajar pero con estas patas extrañas me fue muy difícil y casi me caigo, cuando baje al suelo trate de ver donde me encontraba, fue allí que aparecieron esos timberwolves y me persiguieron por el bosque, luego tu apareciste y me salvaste…Gracias Jim" decía Lizz sonriendo.

"Tranquila, para que son los hermanos mayores?..." decía riendo un poco "Dijiste timberwolves? Así se llaman? Como es que sabes eso?" pregunte curioso.

"Aparecen en mi show de my little pony" responde Lizz, alterándome un poco.

"Espera, dijiste my little pony? No querrás decirme que ahora nos encontramos en el mundo de ese show de niñas no?" decía tratando de bromear un poco.

"Oh! Jim si ahora estamos en Equestria, podemos ir a conocer a Twilight y las demás ponis? Anda si di que sí?" dice Lizz emocionada mientras sobada mis cuernos.

-Oh por favor? Enserio?- pensé un poco irritado al respecto.

Tras esto me he dado cuenta de muchas cosas desde que desperté, primero que ya no era humano sino un digimon oscuro bastante poderoso, luego que pude encontrarme con mi hermanita nuevamente y que ella también era un digimon como yo, sin embargo espero que esto no sea el mundo de ese show de niñas que gusta a Lizz, algo bastante chocante para mí ya que cuando salve a Lizz de esos lobos extraños es que sentí un poco de dolor cuando me mordió uno de ellos, se supone que en los sueños no sientes dolor asi que todo esto es real, no sé qué esté pensando Lizz en este momento pero de algo estoy seguro, protegeré a mi hermana, no dejare que nada ni nadie le ponga un dedo encima y no importa lo que me cueste, volveremos a nuestro hogar con nuestros padres, pase lo que pase.


Bien, primero que todo saludos de mi parte a los lectores, este fic lo escribí inspirado en el fic del Jsk244: The Black Digi Knight, de la pagina de fimfiction, cambiando algunos detalles claro y quiero que sepan que esto lo hago para pasar el rato y trato de hacerlo lo mas decente y entendible posible, si lo disfrutaste pos bienvenido seas, esperemos que no me tarde tanto en sacar el siguiente cap.