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Adam Milligan, 19 años, acababa de entrar en la universidad, dos años mas tarde que su hermanastro Sam. Estaba nervioso, mas que nervioso se podría decir, la universidad le aterraba, pero le aterraba aún más el hecho de tener un compañero de habitación al que ni siquiera conocía.

Al entrar en su nueva habitación dejó con cuidado sus maletas y su mochila justo a los pies de la cama. Su compañero no parecía haber llegado ya que no pudo ver ningún tipo de objeto personal o mochila. Así que se sentó en la cama y respiró profundamente, su hermano Sam le había dicho que estuviese tranquilo ya que no había nada que temer, y Dean simplemente le dio animos mientras se quejaba de lo duro que era trabajar en el taller.

Adam quería mucho a su familia, le habían acogido muy bien, después de todo era hijo de John Winchester y después de la muerte de su madre, estar con ellos fue algo bastante bueno.

Sin siquiera darse cuenta su compañero había entrado a la habitación, era alto, con el pelo negro y parecía tener unos años más que Adam.

"Hola" dijo el rubio intentando ser amable ya que el otro ni siquiera había saludado

No obtuvo respuesta alguna por parte de ese chico, no parecía querer tener contacto alguno con las personas. A Adam le hizo gracia pensar en ello, su compañero de cuarto era como un alien que evitaba todo contacto con la humanidad; no pudo evitar soltar una pequeña risa. Entonces alguien entró de golpe al cuarto, era un chico rubio, no muy alto y que no dejaba de sonreir. Adam le había visto en alguna parte.

"¡Hey Mike!" dijo con una amplia sonrisa "¿te gusta tu habitación? La mía es genial, me ha tocado con el hermano del novio de Cas" echó la cabeza hacia atrás "es taaaan guapo" sonrió perdido en sus pensamientos

"Hola Gabriel" dijo el tal Mike "me alegro de que te guste tu compañero, creo que el mio aún no ha llegado" al decir eso Adam sintió un gran dolor en el pecho, le había ignorado completamente ¿cómo podía ser tan cruel?

"Está ahí" dijo Gabriel mirando al pelinegro "dios tengo un hermano idiota, ya se lo que Lucifer siente" rió levemente y miró a Adam sonriendo

"Oh, hola, soy Michael y el es mi hermano Gabriel" dijo mirando al rubio

"Soy Adam..." dijo con un tono deprimido "soy... El hermano de Sam y Dean"

"¿En serio?" dijo Gabriel casi gritando "o sea que sabrás quien es mi hermano Cas ¿verdad?" al decir eso Adam asintió sintiendo un poco de miedo por aquel chico

"Gabe, ¿porqué no te vas ya?" dijo Michael echando a su hermano de la habitación "se emociona demasiado"

Entonces fue cuando Adam se fijó más en Michael, al estar a solas ninguno de los dos dijo nada, simplemente se dedicaron a hacer sus respectivas cosas, pero el rubio le echaba miradas furtivas de vez en cuando, le miraba cuando el otro estaba de espaldas o no se daba cuenta, Adam se fijó en Michael, en cada detalle de él, tampoco es que tuviese nada mejor que hacer.

"¿Que estudias?" dijo Adam tumbándose en la cama despues de haber guardado toda su ropa en el armario

"Medicina, ¿y tú?" respondió mientras se sentaba en la cama

"Arte"

Michael frunció el ceño, no le parecía que el Arte fuese algo confiable, te podía llevar a la ruina, pero no dijo nada.

"Entonces eres bueno" volvió a decir el pelinegro "si estás aqui es porque se te da bien"

"Supongo que sí" respondió Adam mirando fijamente al techo lleno de gotelé

"Entonces dibuja algo y muestrame que realmente eres bueno" dijo serio

"¿Que?" enseñar sus dibujos le daba un poco de vergüenza, aún así cogió su cuaderno de dibujo y un lápiz para comenzar a dibujar

Se decantó por dibujar a Michael, tenía un perfil muy bonito y, mientras le dibujaba, Adam se dio cuenta de lo guapo que era, no solo atractivo, era guapo de verdad, tenía un montón de lineas perfectas y simetricas que hacían que dibujarle fuese fácil. Terminó antes de lo que se pudo dar cuenta, el dibujo de Michael estaba terminado pero, realmente, no quería enseñárselo con lo que el mayor le quitó el cuaderno de las manos.

"Vaya" dijo en un suspiro "dibujas muy, muy bien"

"Gracias" Adam sonrió y se sonrojó un poco

Ahí es cuando empezó una hermosa amistad, es cierto que no fue de la mejor maneta posible ya que al principio Michael solía ignorarle pero con el tiempo ambos fueron cogiendo bastante confianza en el otro.

Una semana más tarde Adam volvió a su habitación más tarde de lo que había imaginado, habia tenido clase hasta que el profesor se cansó de hablar, no le parecía justo pero si quería llegar a algo tendría que asistir a esas interminables clases.

Al entrar en su habitación vio de reojo a su compañero Michael leyendo en la cama, el libro era muy gordo y ya tenía leido la mitad.

"¿Ese no es el libro que te empezaste ayer por la noche?" dijo y Mike solo asintió. Cuando Adam le miró comenzó a reir de una manera ruidosa y extraña "¿y esas gafas?" el pelinegro no respondió y Adam siguió riéndose "ni que tuvieses 80 años"

"No, no tengo 80 años, tengo 21 y no es tan raro llevar gafas" respondió defendiendose, pero lo único que consiguió fueron mas risas por parte de Adam. Michael sabía que el año iba a ser duro con un compañero así y aún mas teniendo a su hermano Gabriel al fondo del pasillo pero, ¿que se le podía hacer?