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A Adam le encantaba recibir ramos de rosas todos los viernes y a Michael le encantaba ver la enorme sonrisa que Adam ponía cuando las recibía. Llevaba recibiendolas casi dos meses, en ese tiempo Mike se hizo amigo de la florista, de vez en cuando hablaban sobre Adam o sobre como les iba en la vida. El caso era que Adam, para desgracia de Michael, aún no se había enterado de quien le regalaba las flores, cosa que realmente le intrigaba, pero, para ser sinceros, habia algunas cosas que Adam quería saber mas que nada en el mundo.
"Entonces, ¿cuantos hermanos tienes?" preguntó el rubio sonriendo
"Tres... Lucifer, Gabriel y Castiel..." dijo entre suspiros de cansancio
"Vaya, todos nombres bíblicos, a vuestro padre le deben gustar" respondió riendo levemente
"Oh, perdoname que te diga pero los nombres Dean, Samuel y Adam también lo son" dijo con obviedad "sin mencionar John y Mary"
"Perdona pero mi madre no es Mary, mi madre se llamaba Kate" frunció el ceño
"Da igual quien sea tambien es un nombre religioso"
"Oh bueno, ¿y tú padre como se llama?" dijo intentando rebatirle el argumento probando que su familia estaba llena de nombres de ángeles
"Chuck" le miró con una sonrisa de superioridad "como Chuck Norris pero en alcoholico y con mas barba"
"Deberíamos hacer un club" dijo Adam riendo "de padres alcoholicos con barba"
En cuanto dijo eso Michael soltó una carcajada, Adam nunca le había oido reirse tan fuerte o de una manera en la que no pareciese forzada, fue realmente gratificante oir su risa, deseaba oirla más veces. A veces ellos tenían pequeñas discursiones sobre el espacio personal, normalmente por culpa de Michael ya que dejaba sus libros y apuntes por todos lados, pero realmente a Adam no le importaba mucho, solo se quejaba porque le hacía gracia escuchar a su amigo refunfuñar mientras recogía sus cosas.
Era jueves, por la tarde, y el viernes no tenían clase así que ambos se pusieron de acuerdo en que se podían quedar hasta tarde haciendo sus respectivas cosas, entonces un chico rubio y malhumorado entró sin siquiera llamar a la puerta de la habitación, se quedó mirando a Michael con el ceño fruncido durante unos segundos y después comenzó a quejarse. Adam no sabía bien porque discutían, oía gritos mas que nada, era extraño ver a Mike tan enfadado.
"¡Bueno Lucifer, no es culpa mia que seas tan irresponsable!" gritó el pelinegro mientras sentaba a su hermano en la cama y cerraba la puerta "¡no es culpa mia que dejases los estudios, no es culpa mia que papá esté enfadado contigo! ¡Maldita sea!" apretó los puños y le miró fijamente "¡no lo pagues todo conmigo pedazo de imbécil, irresponsable y malcriado!"
A Adam se le encogió todo, ver a Michael así le intimidaba bastante, él sabia que era el hermano mayor pero nunca se esperó que tuviera toda esa rabia dentro de él. Al poco dejó de gritale a su hermano y abrió la puerta ya que alguien había llamado, era Gabriel, habría escuchado todos esos gritos y querría saber que pasaba. Adam no pintaba nada ahí y eso le incomodaba, Michael notó eso, Michael notó la incomodidad de Adam y echó a sus hermanos de allí.
"No tenía porqué hacerlo..." dijo el rubio
"Lo siento, siento que me hayas visto así" apretó los labios
"No es nada, no hace falta disculparse" cuando dijo eso el cuerpo de Michael se destensó al instante
Ambos estaban en silencio, cada uno estaba haciendo una cosa, el pelinegro estaba leyendo un libro nuevo y Adam le estaba dibujando. Dios, como amaba dibujarle, cada centimetro de su cara reflejada en un papel que tendría para siempre, era un sueño hecho realidad... Y, honestamente, Adam deseaba que las flores fuesen de parte de Michael pero no lo creía posible ya que no pensaba que él fuese tan detallista...
"Adam" bajó el libro, Michael tenía intenciones de declararse en ese mismo momento
"Dime" respondió borrando algo de su cuaderno
"Yo..." pero desgraciadamente no pudo, no tuvo la fuerza necesaria como para decirle nada a ese chico "Voy a ducharme, puede hacerlo tu antes si quieres"
"¿Que?" Adam se esperapa otra cosa, no sabía bien el qué pero no un me voy a duchar
"Que me voy a duchar" se levantó y fue directo al baño sin mirarle siquiera
Unos diez minutos después Adam había olvidado por completo donde estaba Michael, estaba tan concentrado en su dibujo que había olvidado completamente su existencia ya que no oía el ruido del agua. Se levantó ya que quiso ir al baño y, para su sorpresa, al abrir la puerta se encontró con un Michael semi desnudo, cubierto solamente por una toalla. Cerró la puerta de golpe y sus mejillas empezaron a arder ¿que acababa de ver? Nunca le había visto así, siempre se cambiaban de ropa cuando el otro no estaba presente, ya estuviese en el baño o en cualquier otro lado. El pelinegro salió del baño para poder vestirse, evitó todo contacto visual con Adam y le dio la espalda en todo momento; por el contrario, Adam no dejaba de mirar a Michael, su espalda, sus piernas su pelo húmedo del que aún caían algunas gotas... Era demasiado para él así que se encerró en al baño y se sentó en en suelo contra la puerta, no podía ver mas de la cuenta.
"Hey Adam, ¿estas bien?" dijo Michael dando un par de golpes a la puerta
"Eh, si, claro" respondió mientras salía y se tiraba de golpe en la cama
Ambos se quedaron en silencio por la incomodidad
"Oye, mira" comenzó a hablar el alto
"No digas nada, no hace falta"
"Calla, si que hace falta" dijo regañándole soltando una pequeña risa después "somos dos hombres adultos con, ya sabes"
"Michael, te lo ruego, para" dijo Adam mirándole a los ojos
"Si, ya, lo que te quiero decir es que no importa si yo me cambio en frente tuya, y viceversa" acabó de hablar con un poco de incomodidad
"Dios, esta ha sido una de las esperiencias mas incomodas de mi vida, esto y escuchar a Dean hablando sobre como le gusta el cuerpo de Cas" río levemente mientras se sentaba de piernas cruzadas
"¿Que dices que te contó Dean sobre el cuerpo de mi hermano?" el odio en la voz de Michael se podia notar, Adam sabia que no debía haber dicho eso pero ya no había vuelta atras
"Nada, no dijo nada, solo sobre su pelo y su sonrisa y esas cosas" había nervioso
"Voy a matar a ese Winchester" apretó los puños
Adam no sabía que hacer, quería que Michael lo olvidase, era algo normal en Dean hablar sobre el cuerpo de la gente con la que salía pero eso Mike no lo sabía. Intentó calmarle cosa que fue imposible pero al menos pudo hablar con el de una forma tranquila. Adam sabía que su compañero era una persona complicada y tendría que lidiar con ello el resto del año.
