Rio, La gran batalla del amazonas.
Capítulo 2: Yo cuidare de ti.
Era un hermoso amanecer en el amazonas, los animales empezaban a despertarse por los fuertes rayos del sol y en un hermoso nido se encontraban Carla y Alexander acostados juntos abrazándose, habían tenido una de sus mejores noches como pareja y eso que era su primera noche juntos, poco a poco Carla abría sus ojos y observo a Alexander acurrucado en sus pechos.
Carla: Awww…que tierno se ve mi esposo dormido acurrucado en mi—dijo ella en voz baja con mucho amor al ver a su esposo.
En eso Alexander empieza a despertar y lo primero que vio fue la hermosa sonrisa que se dibujaba en el rostro de su amada Carla, excelente manera para iniciar el día.
Alexander: Am…buenos días mi vida ¿Qué tal dormiste? —dijo él despertándose.
Carla: Buenos días amor—dijo ella besando la cabeza de su esposo—Pues dormí bien gracias a ti, esa noche de ayer fue fantástica—dijo ella alegre.
Alexander: Jeje lo mismo digo, dormí bien cómodo gracias a ti, logré sentir tu amor mientras dormía—dijo él con un tono romántico.
Carla: Awww que tierno eres—dijo ella con ternura a su amado—Ya me imagino que otra cosa te dio amor jijiji—dijo ella sensualmente haciendo rebotar un poco sus pechos.
Alexander: Jeje…si…también…jejeje—dijo él nervioso.
Carla: (Se acerca a Alexander) ¿Te gustaría volver a chuparlos para hacerme un chupete? —Pregunto ella sensualmente.
Alexander: ammm…dejémoslo…para otra ocasión íntima que…tengamos jeje…—dijo él nervioso.
Carla: Esta bien amor, vamos a desayunar—dijo ella besando a su esposo.
Alexander: Claro, comamos unos ricos mangos—dijo él alegre dando una idea de que desayunar.
Ambos salen volando de su nido en busca de unos deliciosos mangos para desayunar, mientras tanto en otra parte de la tribu se encontraba el Mike en el nido de sus padres durmiendo en su habitación, Blu ya se había despertado y se fue en busca del desayuno y Perla fue a despertar a sus hijos y empezó por despertar a Mike.
Perla: Hey pequeño despierta, ya es un nuevo día—dijo ella con mucho amor a Mike.
Mike: Mamá…5 minutos más y ya soy grande para que me digas pequeño—dijo él soñoliento.
Perla: No importa que edad tengas, para mí siempre serás mi pequeño—dijo ella besando la cabeza de Mike.
Mike: (se despierta y bosteza) Buenos días mamá—dijo él despertándose.
Perla: Buenos días Mike—dijo ella abrazando a Mike acurrucándolo.
Mike: Gracias me hacía falta un abrazo así—dijo él aceptando el abrazo de su madre Perla.
Perla: No hay problema chiquitín—dijo ella con ternura a Mike.
Mike: Yo me encargo de despertar a Bia y Tiago, tu ve a estirar las alas—dijo él deseando ayudar a su madre.
Perla: Esta bien Mike, estaré volando cerca del nido—dijo ella agradecida con su último hijo.
Perla sale del nido para volar un rato y estirar sus alas, Mike aprovecha la ausencia de su madre para ir a ver un poco de barro que había cerca del nido, tras regresar se dirige a la habitación de su hermano mayor y observa a Tiago acostado de espaldas en el nido.
Mike: (Justo como te quería) —Pensó él maliciosamente.
Mike se acerca a Tiago cuidadosamente y pone el barro en una de sus alas, él saca unas hojas y le empieza a molestar a Tiago tocando su pico con la hoja.
Tiago estando dormido movía su ala libre y empezando a hartarse de la molestia con la hoja, sin darse cuenta se pega la cara con el ala que tenía el barro y se lo hecha en la cara, haciendo que despierte él de golpe y que Mike salga volando rápido riéndose a carcajadas.
Tiago: Pero qué carajo…—dijo él despertándose confundido sintiendo barro en la cara y en eso ve a Mike riéndose de él—¡MIKE! —grito él enojado.
Mike: Ajajaja Ya faltan 3 ajajaja—dijo él burlándose de su hermano mayor.
Tiago: Mierda deja de joder reflechucha tu madre, ¿Que no tienes otra cosa que hacer careverga? —dijo él enojado.
Mike: No no tengo otra cosa que hacer—dijo él burlándose.
En eso Bia se despierta al escuchar los insultos de Tiago y las carcajadas de Mike.
Bia: Oigan…(bostezando)… ¿Qué está pasando? —dijo ella poco a poco despertándose.
Mike: Nada importante ajaja—dijo él riéndose de Tiago.
Tiago: Haz te el cojudo loco bien sabes que pasa—dijo él enojado.
Mike: Deja de lloriquear y lávate el pico, ya mismo mi padre regresa con el desayuno—dijo él sonriendo.
Bia: Oye Mike, ¿Sabes en donde está nuestra madre? —Pregunto ella con curiosidad.
Mike: Está volando por aquí cerca, ella los iba a despertar, pero yo me ofrecí para despertarlos y que ella pueda estirar un poco las alas—dijo él respondiendo la pregunta de Bia.
Tiago: Y vaya manera de despertarnos—dijo él un poco enojado.
Mike: No te despertaste a las buenas, así que no me quedo de otra que despertarte a las malas—dijo él sonriendo maliciosamente.
Bia: Ya paren los 2 y no se anden matando, empecemos con pie derecho este día—dijo ella tratando de evitar que Mike y Tiago no se peleen.
Después de esperar un rato Blu llega con el desayuno y Perla al darse cuenta que llego voló hacia él para darle un gran beso, el día estaba empezando bien para todas las aves, mientras tanto en otra parte de la tribu estaban Jack y Susan en su nido, después de desayunar decidieron darse amor aprovechando que Jack tenía el día libre y Susan quería pasar tiempo a lado de su único amor.
Susan: Owww…amor…besas tan bien—dijo ella enamorada de los besos de Jack.
Jack: Jeje gracias mi preciosa…tú también besas muy bien—dijo él enamorado de la belleza de Susan.
Susan: Oye ¿Ya tienen todo listo para el partido de mañana? —Pregunto ella un poco emocionada.
Jack: Si, ya tenemos todo listo, lo único que falta es jugar el partido y salir ganando—dijo él emocionado.
Susan: Yo sé que ganaremos mañana, tienen al mejor elaborador de estrategias—dijo ella acariciando el pecho de su esposo.
Jack: Jeje…obvio…jeje—dijo él un poco nervioso—Y tú eres mi gran inspiración para elaborar mis estrategias letales contra los equipos rivales—dijo él románticamente.
Susan: Awww que bellas palabras me dices amor—dijo ella besando a Jack en la cabeza y lo empieza a acurrucar en sus pechos.
Jack: No…no…no hay problema—dijo él nervioso por sentir los pechos de su esposa.
Susan: No te pongas nerviosito bebe, lo hago para protegerte—dijo ella con ternura a Jack.
Jack: Pe…pe…pero es de día, no hay peligros…y pues…yo también…quiero…protegerte—dijo él nervioso y embobado.
Susan: Para nada, tu siempre me proteges día y noches y es hora de devolverte el favor—dijo ella sensualmente.
La temperatura de ellos 2 empezó a subirse y los besos comenzaron, las caricias, y los fuertes abrazos dando a lugar a un hermoso momento apasionado de ambos, mientras tanto en medio de unos árboles de mango se encontraban Carla y Alexander desayunando deliciosos mangos, era la fruta favorita de ambos por lo dulce que era, igual que su amor.
Alexander: Un mango tan dulce como tu amor Carla—dijo él sonriéndole a su esposa.
Carla: Y sabroso como tus besos Alexander—dijo ella sonriéndole a su esposo.
Alexander: (Le da su ala a Carla) Bailemos, es un hermoso día para bailar en pareja—dijo él con mucho amor.
Carla: Awww por supuesto—dijo ella aceptando la invitación de su esposo—Pero no hay música ¿O vas a cantar? —Pregunto ella con curiosidad.
Alexander: Yo cantare, hay algo que siempre quise cantar para ti y veo que este es el momento apropiado—dijo él abrazando a Carla.
Carla: Awww eres muy lindo amor—dijo ella aceptando el abrazo de su amado.
En ese mismo instante Alexander empieza a cantar y Carla queda impresionada, y se ponen a bailar al ritmo de la canción.
Alexander:
No me arrepiento de este amor
Aunque me cueste el corazón
Amar es un milagro y yo te amé
Como nunca jamás me imaginé
Tiendo a arrancarme de tu piel
De tu mirada, de tu ser
Yo siento que la vida se nos va
Y que el día de hoy no vuelve más
Después de cerrar la puerta
Nuestra cama espera abierta
La locura apasionada del amor
Y entre un te quiero y te quiero
Vamos remontando al cielo
Y no puedo arrepentirme de este amor
No me arrepiento de este amor
Aun que me cueste el corazón
Amar es un milagro y yo te ame
Como nunca jamás me imagine
Tiendo a arrancarme de tu piel
De tu mirada, de tu ser
Yo siento que la vida se nos va
Y que el día de hoy no vuelve mas
Después de cerrar la puerta
Nuestra cama espera abierta
La locura apasionada del amor
Y entre un te quiero y te quiero
Vamos remontando al cielo
Y no puedo arrepentirme de este amor
No me arrepiento de este amor
Aun que me cueste el corazón
Amar es un milagro y yo te ame
Como nunca jamás me imagine
Tiendo a arrancarme de tu piel
De tu mirada, de tu ser
Yo siento que la vida se nos va
Y que el día de hoy no vuelve más.
Attaque 77 No me arrepiento de este amor.
Carla estaba impresionada por el modo en que canta su amado, le encanto mucho la canción que le canto mientras bailaban, sin duda fue un hermoso momento romántico que jamás olvidara.
En el otro lado del bosque, aquella ave misteriosa estaba observando el territorio que quería tomar del amazonas, en eso observa a lo lejos la tribu de los guacamayos spix azules.
¿?: Pobres guacamayos jeje su tribu está dentro del territorio que necesito, no les quedara mucho tiempo de vida, así que disfruten al máximo los pocos meses que les quedan AJAJAJAJAJAJA—dijo él riéndose malévolamente.
En eso una serpiente se le acerca a decirle algo importante.
Serpiente: Señor Lord, el grupo terrorista Renacer Rojo le envió una carta—dijo él dándole la carta con su cola.
Lord era un águila algo desplumada y con un gran deseo de dominar el 25% del amazonas, él estaría dispuesto de deshacerse de cualquiera que se interponga en sus planes y como la tribu estaba dentro de ese 25% del de territorio que él deseaba, estaba dispuesto en expulsar y matar a los guacamayos azules de aquel territorio, y lo peor era que él sabía cómo comunicarse con los humanos e incluso entender las letras que los humanos usaban para comunicar, de esta manera había logro convencer a los terroristas de Renacer Rojo en ayudarle con su plan del dominio amazónico, pero nada es gratis, Renacer Rojo quería su parte también y él también les ofreció el 25% del amazonas, en pocas palabras el territorio que iba a perder el amazonas sería el 50%.
Lord: Gracias por avisar—dijo él serio y empieza leer la carta, después de leer la agarra un lápiz que traía la serpiente y les responde ahí mismo en la carta—Diles que no se preocupen por el lugar en donde podrán hospedarse, logre conquistar unas lindas cabañas para que ellos puedan quedarse ahí mientras tomamos el territorio—dijo él sonriendo maliciosamente.
La serpiente lleva la carta hacía en donde estaban en uno de los representantes de aquel grupo terrorista, Lord pensaba que sus planes tendrían éxito, nadie más sabia de lo que él quería, los únicos que sabía era el Renacer Rojo, lo que él no sabía era que a las entradas del amazonas un montón de diferentes escuadrones de guerrillas en Ylian se estaban reuniendo para hacer entrenamiento guerrillero y para proteger la selva amazónica de cualquier tipo de amenaza.
Armando: Bien, ya somos 80, con esos son suficientes para entrenar y proteger este hermoso bosque lleno de vida—dijo él alegre
Amanda: Y serán 4 hermosos meses para estar contigo y que nuestros hijos puedan aprender un poco de nuestro trabajo—dijo ella abrazando a su esposo.
Armando: Si, y de paso enseñarle lo importante que es cuidar la naturaleza, y si es necesario, también cuidarla con honor hasta el final—dijo ella decidida.
Amanda: Jeje deja que cumplan los 18 para que puedan hacer el servicio militar jeje—dijo ella riéndose de las ocurrencias de Armando.
Mientras tanto Blu se encontraba paseando con su esposa, él andaba algo pensativo por el partido de mañana, la tribu amarilla era el actual campeón e iba invicto a diferencia de los azules que llevan 2 empates y 1 derrota.
Perla: Andas muy pensativo hoy amor ¿Pasa algo? —Pregunto ella con curiosidad.
Blu: No es nada amor mío, solo estaba pensando en el partido de mañana contra la tribu amarilla—dijo él relajado.
Perla: Jeje no andes pensando en eso, te dará nervios, mi papá confía mucho en ti y si piensas mucho en el partido de mañana no podrás demostrar tu verdadero potencial para armar estrategias—dijo ella comprensiva a su amado.
Blu: Cierto es verdad, gracias por el consejo (le da un beso a Perla en su pico) —dijo él con mucho amor a Perla.
Perla: Awww denada amorcito—dijo ella devolviéndole el beso a su esposo.
La tarde en la tribu era hermosa, algunas parejas se reunían para ver el hermoso atardecer que se podía observar.
Carla y Alexander habían pasado casi todo el día juntos, era una relación inquebrantable, los 2 iban volando de regreso a su nido para ver el atardecer juntos, pero en eso Alexander se acuerda de algo importante que hacer.
Alexander: ¡Cierto! Tengo a ayudar a mi mamá en algunas cosas—dijo él recién acordándose de lo que tenía que a ser con su madre—¿Deseas acompañarme amor? —Pregunto él a su esposa.
Carla: No gracias, estoy muy cansada, otro día te acompaño amor—dijo ella cansada.
Alexander: Esta bien amor, lo entiendo (le da un beso en la cabeza a Carla) No me tardare mucho, volveré pronto—dijo él sonriéndole a su esposa.
Carla: Te estaré esperando corazón—dijo ella devolviéndole el beso a su amado.
Alexander sale volando rápido del nido para ir donde su madre mientras que Carla se quedaba en el nido a descansar del gran día que tuvo junto a su amado, luego un largo tiempo comenzó a sentir sed, y al ver que no tenían agua salió volando del nido a buscar algo de agua y sabía en dónde podía encontrar agua pura y fresca, aquel lugar se trataba del lugar secreto en donde Alexander la había llevado cuando apenas eran unos niños, al llegar le dio un golpe de nostalgia, aún seguía igual de hermoso y lleno de vida.
Carla: Que hermoso, aún todo sigue igual como estaba hace años—dijo ella nostálgica.
Carla se dirige al lago que estaba ahí y empieza a beber algo de agua, mientras bebía agua logro escuchar unos ruidos extraños que provenían de la parte de abajo de un árbol, ella comienza a acercarse al lugar de donde provenían los ruidos de manera cuidadosa para no espantar a quien los estaba haciendo, al llegar se sorprende a ver lo que estaba haciendo los ruidos, se trataba de un polluelo macho de guacamayo azul.
El polluelo se da cuenta de la presencia de Carla y se empieza a alejar de ella asustado.
Carla: Tranquilo pequeño, no te hare daño—decía ella para calmar al pequeño guacamayo bebe.
El polluelo no podía volar y en eso se tropieza con una rama, dando oportunidad para que Carla lo cargue en sus alas, él pequeño estaba nervioso.
Carla: Pequeñín ¿En dónde están tus padres? —Pregunto ella sorprendida al ver al polluelo deambular solo por aquí.
Aquella pregunta hizo llorar al pequeño guacamayo, él no quería hablar de aquello.
Carla Owww, discúlpame, no…no quería hacerte sentir mal—dijo ella abrazando al guacamayo bebe.
Guacamayo bebe: Ellos…sniff…ya no están…sniff…se fueron…aún lugar mejor…sniff…—dijo el polluelo llorando.
Carla: Tranquilo no llores, voy ayudarte, dime ¿Cómo te llamas? —Pregunto ella con curiosidad al pequeño.
Guacamayo bebe: Maitent…sniff…mi nombre es Maitent—dijo él sollozando.
Carla: Que lindo nombre tienes jeje, y dime ¿Hay alguien más que te pueda cuidar? —Pregunta ella dispuesta a ayudar a la pobre cría.
Maitent se queda mirando a Carla por un rato en silencio y tras pensarlo un poco, decide hablar.
Maitent: ¿No te tengo a ti? —Pregunto él nervioso.
Carla estaba sorprendida, con un solo mensaje el pequeño le dijo 2 cosas, la primera de manera indirecta le dijo que no tenía a nadie más que cuide de él, y la segunda es si ella podía adoptarlo, ser su nueva familia.
Carla: Awww…está bien chiquitín, mi nido tiene mucho espacio—dijo ella con mucha ternura y abrazando al pequeño Maitent.
Maitent a sentir aquel abrazo vuelve a llorar, pero no de tristeza, sino de felicidad, porque volvería a tener una madre.
Carla: Ya…ya pequeño, no llores más—dijo ella con mucho amor—(le da un besito en la cabeza a Maitent) Yo cuidare de ti—dijo ella acurrucando a Maitent en sus pechos.
Carla ya se convirtió en madre al adoptar a Maitent, por dentro ella saltaba de felicidad, se había cumplido su sueño más rápido de lo que esperaba.
Ella pone al pequeño en su espalda y se lo lleva al nido que ella tenía con Alexander, al llegar Carla lo baja cuidadosamente de su espalda.
Carla: Bienvenido mi bebe, este será tu nuevo hogar—dijo ella con amor a Maitent.
Maitent observa el nido en donde iba a vivir de ahora en adelante, le gusto al instante y ve que incluso había 4 habitaciones, eso la causo curiosidad.
Maitent: Señora… ¿Hay más polluelos aquí? —Pregunto él nervioso.
Carla: No, eres el primer polluelo de este nido—dijo ella comprensiva—Y no me digas señora, yo seré tu mamá de ahora en adelante, soy mamá Carla—dijo ella con ternura.
Maitent se alegra mucho al escuchar eso y trata de correr hacia Carla para abrazarla y ella acepta el abrazo de su hijo adoptivo, Maitent lloraba de alegría, cuando parecía que iba a ser devorado por algún depredador justo aparece Carla para darle un nuevo hogar, una nueva familia.
Maitent: …sniff…gracias…sniff…gracias…sniff…—dijo él llorando de alegría.
Carla: Awww no hay problema mi pequeño, desde hoy todo va a mejorar en tu vida—dijo ella abrazando a Maitent.
Carla se sentía una verdadera madre, a pesar de que no era su hijo de sangre no importaba, recuerden que madre no es la que engendra, sino la que cría.
La noche se acercaba, Carla estaba arreglando el nido de su árbol para dormir junto con Maitent y esperar a Alexander para contarle la gran noticia. Carla se encontraba mirando la luna descansando en su nido junto a Maitent que se encontraba debajo del ala izquierda de Carla descansando acurrucando su cabeza en el cuerpo de ella, luego de un rato Carla logra visualizar la silueta de Alexander acercándose.
Alexander: Hola amor, disculpa la tardanza, mi madre me necesitaba demasiado en los quehaceres de su árbol—dijo él un poco cansado.
Carla: No te preocupes yo te entiendo—dijo ella con cariño a su amado.
En eso Carla se acuerda de Maitent y se prepara para decirle la gran noticia a su esposo.
Carla: Amor…te tengo una hermosa noticia—dijo ella feliz y un poco nerviosa.
Alexander: ¿Cuál es la buena noticia? —Pregunto él con curiosidad.
Carla con toda la confianza levanta su ala izquierda y se ve a un hermoso polluelo dormido acurrucado en el cuerpo de ella. Alexander estaba en shock, no lo podía creer, ya se había convertido en padre, pero tenía una duda ¿De dónde salió ese polluelo?
Alexander: ¡Ah caray! ¿Acaso pusiste un huevo rápido y este eclosiono al instante de salir? —Pregunto él sorprendido.
Carla: Jejeje no tontito, este polluelo que ves aquí, lo adopte, el pobre había perdido a sus padres y no tenía a nadie quien lo cuide—dijo ella sintiendo pena por Maitent.
Alexander: Oh ya veo, y ¿Cómo se llama nuestro nuevo hijo? —Pregunto él con curiosidad.
Carla: Se llama Maitent, es lo que me dijo el pequeño—dijo ella sonriendo a su esposo.
Alexander: Ah ya, con que incluso sabe hablar, bueno está bien, será nuestro nuevo hijo, aunque es adoptivo, pero no importa—dijo él feliz.
Carla: Awww muchas gracias por aceptarlo, sé que serás un gran padre Alexander, eres un ave fuerte—dijo ella alegre por la decisión de su esposo.
Alexander y Carla se dan un apasionado beso y él se pone a lado de ella y la abraza para dormir junto a su amada y su nuevo hijo adoptivo.
Pasaban las horas de la noche, la pareja dormía tranquila junto con su nuevo polluelo, pero de repente Maitent empieza tener una triste y dolorosa pesadilla, era el recuerdo de sus verdaderos padres, ellos lamentablemente murieron a manos de cazador, el miserable cazador les había disparado a los verdaderos padres de Maitent y lo peor es que el polluelo lo vio todo, sin embargo, la muerte de los verdaderos padres de Maitent no quedo en la impunidad porque el cazador fue emboscado por guerrilleros del EGDFF lo emboscaron y lo atraparon a punta de plomo dejando moribundo al cazador y luego se lo llevaron al consulado de Ylian para ser enviado a ese país y sea enjucidado, los guerrilleros del EGDFF dieron digna sepultura a los padres biológicos de Maitent, pero ellos no sabían de la existencia de él y pensaron que eran unas aves que volaban por ahí y lamentablemente tuvieron ese cruel destino.
Carla empieza a sentir que algo se mueve desesperadamente bajo su ala izquierda, ella levanta su ala y ve a Maitent hablando dormido diciendo "Mamá, papá, no me dejen" "los necesito" Carla de inmediato lo despierta para que no sufra más aquel terrible recuerdo.
Carla: Maitent despierta, tranquilo, estoy aquí contigo—dijo ella preocupada por su hijo.
En eso Maitent logra despertar y empieza a llorar, Carla con su ala izquierda lo pone al frente de ella y lo abrazo acurrucando a Maitent en sus pechos y Alexander despierta también al escuchar los llantos de Maitent.
Carla: Ya…tranquilo bebe…no pasa nada, solo fue una pesadilla—dijo ella con ternura para calmar el llanto de Maitent.
Maitent: …sniff…por favor…sniff…no me dejen solo…sniff…se los ruego…sniff…—dijo él llorando y asustado.
Alexander: Hey tranquilo pequeño, ella y yo te vamos a proteger, no tengas miedo—dijo él comprensivo.
Carla: Tu papá tiene razón, tranquilo mi pequeño, jamás te abandonaremos, no llores más, ya paso todo—dijo ella con mucho amor a Maitent.
Maitent: Tu…sniff… ¿eres mi…nuevo papá? …sniff…—dijo él con lágrimas en los ojos.
Alexander: En efecto hijo, me llamo Alexander y yo seré tu nuevo papá—dijo él besando la cabeza de su hijo adoptivo.
Maitent: …sniff…gra…gracias…sniff…los amo mamá y papá…sniff…—dijo él empezando a calmarse.
Carla: (Impresionada y alegre por lo que le dijo Maitent) Yo también te amo hijo mío—dijo ella con mucho cariño a Maitent.
Alexander: (Feliz por lo que dijo Maitent) Y yo también te amo pequeñín—dijo él también con mucho cariño a su polluelo.
Carla acurruca a Maitent en sus pechos para que duerma más cómodo y él se acomoda ahí para dormir y Carla pone su ala izquierda delante de Maitent para arroparlo y no le dé frio.
Maitent: Hasta mañana mamá y papá—dijo él ya tranquilo y con sueño.
Alexander: Que descanses bien Maitent—dijo él con ternura a su hijo y quedándose dormido.
Carla: Hasta mañana pequeño, dulces sueños, jamás olvides lo que diré ahora—dijo ella comprensiva.
Maitent: ¿Qué cosa es mamá? —Pregunto él con curiosidad.
Carla: No serás de mi sangre, pero eres parte de mi vida y eso es lo importante—dijo ella con mucha sabiduría.
Maitent le encanto aquella frase y sintió aún más a Carla como su madre y ella feliz al ver sonreír a su pequeño, sin duda la mejor decisión que pudo tomar fue adoptarlo y darle un nuevo hogar, no hay nada de que arrepentirse, esta familia ha empezado a crecer y en unos meses se hará más grande esta hermosa familia.
Fin.
Gracias por leer, no olviden leer la advertencia que se encuentra en el capítulo 1 para que se hagan una idea de lo que puede llegar a tener la secuela de mi primer fanfic, tampoco olviden dejar sus opiniones, sugerencias e ideas, ojala les haya gustado este capítulo, nos vemos luego.
