Personas que son fakhiru o ruetho por favor esto es sólo un Fic basado en mi imaginación deacuerdo.


Un hombre se encontraba sentado a orillas de un puente en compania de aquel revoltoso pato.

Fakir paro de escribir se llevó la punta de la pluma a su barbilla pensativo. Poso su vista en ahiru y luego movió la cabeza en negacion, cuando tuvo una idea bastante descabellada.

Ya estaba oscureciendo era hora de volver a casa por lo qud se despidió dejando al pato solo.

Drosselmeyer le brindo los poderes de princess tutu para recuperar las piezas del corazón de Mythos mediante ese collar que tenía un trozo de este.

Y despues de que su corazon fuera contaminado con la sangre de cuervo.

Fue rue quien libero a mythos de la sangre de cuervo confesando el profundo amor que le tenia.

Este finalmente se decidió por esta sin importarle que fuera hija del cuervo.

Ahiru estaba alegre por ellos, mythos estaba viviendo su felices para siempre.

Pero el sentimiento de nostalgia hacia estragos en ella, porque a fin de cuenta regresó a su identidad original. Un pato.

El deseo de volver a ser humana porque extrañaba a todos a pesar de no ser recordada por ninguno de ellos.

–Concedido – dijo alguien con una para nada agradable sonrisa.

Inmediatamente una luz brillante la envolvió como un cascaron.

– Volvi?

Se dijo a si misma, mirando el reflejo de su rostro.

– Asi pero todo un propósito ahiru – Habló drosselmeyer cubriendola su capa del frío, por que esas ropas no era lo suficiente abrigadoras.

– Que quieres decir?

– Oh nada no tomes importancia sólo disfruta, no todos los dias se ven milagros ¿verdad?

– Si tienes razon – asintio alegre pero dudando un poco.

– Mucha suerte ahiru.

Le deseo el espíritu de adele apareciendo en el camino.

Camino alegre comiendose unas mandarinas que una señora muy amable le obsequió.

– Ahiru?

Dijo alguien tras de si al tiempo que daba otra mordida, dejo de caminar.

Mythos como tantas noches intentaba tercamente de seducir a su mujer esposa.

Su lengua entro a la boca de la morena.

– Mythos ya – rue agobiada se separa de el – no quiero quiero hacerlo ahora, comprende.

– Entiendo pero y eh esperando pero te recuerdo que soy humano.

– Y que quieres que haga? mirame Mythos y dime si aún soy la misma fue de la que enamorarse.

– Creo que deberíamos descansar – sugirió calmado – Rue.

Balbuceo dolido con la morena dándole la espalda y taparse con las sabanas.

Se podria decir que esa fue la última vez que hablo con rue ya que se mantenía encerrada.

Y la entendía desde que se dio cuenta que no podría tener un niño en sus brazos se deprimido.

Repentinamente le vinieron dolores de cabeza como si fuera golpeado por un martillo.

Un recuerdo, Alguien.

Cabellos entre el naranja y a la vez melón color, eran difíciles de decidirse vinieron.

– Tutu?

Escucho el canto de un polluelo.

Rie con una mueca al recordar un pequeño detalle.

– Hmp, es sólo un pato.

Y con pensamiento se dirigió a su sala donde lo esperaban ministros y consejeros intentando convencerlo tener concubinas que les pudiera dar herederos.

– Entonces dices que la marioneta te concedió el deseo de volver a ser humana? – Fakir habló acariciando las mejilla contraria.

Ambos estaban en un restaurante por invitación del mayor.

– Aja ¿me pregunto porque lo hico? – dijo llevandose una cuchara de pudin a la boca.

– Ya veo – cogió el vaso de refresco necesitaba procesar el increíble suceso – no me preguntaras como está el.

– el está con rue asi que esta bien – alego Se encogió de hombros.

– No no está bien sabías siquiera que el cuervo la maldijo para que ella fuera estéril.

– Porque me dices estas cosas.

Sonó dolida y se dio cuenta que se había exaltado un poco.

Esas palabras lo enojaron pero no tenía por qué culparla.

Respiró hondo antes de continúar – porque Mythos necesita un heredero y creo que droseelmeyer te concedió ese deseo con esa intención.

Si lo piensaba bien tenía sentido, droseelmeyer siempre había las todas sólo por diversión.

– Bueno me tengo que ir.

Creyó que la necesitaba tiempo para pensar que hacer por que optó por retirarse.

– Oye a donde vas – alzó la voz la pelinaranja hiendo tras el mientras.

– Visitaré a sigfrid.

Siendo sincero esperaba alguna reacción que le demostrará que Mythos aún permanecía en el corazón de la princesa sanadora pero en su lugar no encontró nada.

O solo no quería hacer el hallazgo

– Quiero ir contigo – insistió la pelinaranja.

Cuando entro vio a Mythos parado viendo en la ventana.

– Y bien – los miro fijamente esperando una – a que se debe tu visita inesperada amigo.

– Tu y yo necesitamos hablar.

– Déjenos a solas por favor.

Pidio sidfried, haciendo a todos asentir y uno por uno se fueron retirando.

– Dime que pasa.

– Es sobre ahiru ella regresó.

Y digamos que las cosas con rue no eran como un felices para siempre.

– Tomare a ahiru ahora esta noche.

– Bien.

Cierta pelinaranja que se había perdido Iba de camino a viendo cada detalle del interior del castillo.

Se adentro a una habitación encontrandose ventanas con las cortinas cerradas de manera que en la habitación ni una sombra se llegará a ver.

– Quien es y porque a entrado al cuarto de la reina – Exigió explicación la morena levantándose de la gran cama.

– Rue calmate soy yo Ahiru .

– Ahiru? de verdad eres tu?

Se sorprendió que aún ella permaneciera en su memoria despues de largo tiempo.

– No podre darle herederos a mi Mythos – dice con ojos decaidos levantando de la cama.

– tutu ayudame – la contraria se arrodilló delante de ella .

Se veia tan demacrada que sintió pena una pena que hico acceder le ayudaría.

–Lo hare, lo prometo.

Agradecida la de cabellos negros la abrazo recostado su cabeza en su pecho.

– Oh fakir justo estaba buscandote.

Dijo alegre la pelinaranja que justo salía de la habitación de fue encontrando por fortuna al mayor.

– Ese imbécil – hablo hecho una furia.

Fruncio el celo desconcertada no sabia que ocurrio alli dentro mientras conversaba con rue queria indagar.

– Hey que te pasa fakir!?

– Olvidalo nos vamos o acaso tu sigues sintiendo lo mismo por ese estúpido – le miro molesto.

– No es así – negó – le hice una promesa a una amiga – Habló llevandose la mano al pecho.

– Olvide que eres muy tonta – dijo llevándose una mano a su frente –

Bien después no estes quejándose – la soltó.

– Como quieras, yo...

Y para cuando se dio cuenta estaba sola y pérdida en ese enorme salon.

– Pero porque estaría el asi – inquirió posando su mano en barbilla.

pero se detuvo al sentir a alguien a dos pasos de ella por lo que tragando duro miro atrás.

– Cuack – hipo y para su sorpresa no volvió a ser un pato – my-mythos... –lo señale como acusadole – q- que ?

Asi es, el mismísimo mythos se encontraba parado frente.

– Siento haberte asustado ahiru – se disculpó con una mueca era muy obvio que estaba evitando reírse.

Le había parecido graciosa la forma en que reacciono. Le recordó a la primera vez que se vieron.

– A bueno no te preocupes vine aquí y me perdí, pero no importa hable con rue ya sabes – explico rascándose la nuca nerviosa.

– Rue? acaso hablaste primero con ella.

Doblo las cejas en señal de disgusto no le pareció bien que ella hablará con fue antes que con el.

– Sipi, acaso estuvo mal – pregunto inocente – sabes de casualidad que le pasó a fakir a estado actuando muy raro desde que salió después de hablar contigo – volvió a la realidad sólo para ver que ahiru lo miraba confundida – acaso pelearon?

¿Pelearon ? por supuesto lo hicieron y con justa razon.

– Tengo algo que pedirte.

Se sobresalto las mano de este se posaron en sus hombros.

Había pasado tanto tiempo este Mythos era ya un adulto de 36 Pese a los años poseía un rostro de finas y perfectas facciones.

– No es necesario está bien Mythos.

– Entonces Lo harás tutu, por mi.

Mythos cogió su mano para llevarla a su boca.

Ella amaba a otra persona así que no quería forzarla a nada.

Sin embargo

– Hmp – jadeo en sorpresa al sentir los labios de este en su boca.

Este dejó su boca para dirigirse a su pezón provocando un gimido al sentir la lengua del albino lamer.

No sabía cómo describir ese cosquilleo que en vez hacerla reir la hacia gemir.

– Confía en mi ahiru manejarse esto gentilmente – acarició el rostro de la peliranja.

Se fue quitando sus ropas hasta dejar su cuerpo desnudo ante la mirada apenada de la pelinaranja que cierra los ojos, eso hizo reir al albino.

– Ahiru habre los ojos.

Separo sus piernas con timidez dispuesta a recibirlo.

Esa noche estaba dispuesto a tener un heredero.

– ... Mythos.

– Dime sigrid – corrigió dijo penetrandola con suavidad haciendo que ella gimiera y su espalda se arqueara.

Mientras eran escuchados por rue que esconde su rostro mojado en lágrima en la almohada.

Gimio fuerte al sentirlo más profundo abraza a albino por sus hombros mientras que sus piernas lo abrazan de las caderas.

Su puso de cara a la cama y entro en ella nuevamente se moviendo contra ella.

Sintiendo su clímax y el de ella aumenta penetraciones se hunde mas dejando que ni una gota de su esencia sea desperdiciada.

Una sensación indiscriptible hace temblar su cuerpo.

Se siente cansada por lo que se permite cerrar los ojos sintiendo una mano acaricio la espalda desnuda que no eran más que del albino que no lento ni perezoso cubrió sus cuerpos con frazadas.

– Gracias ahiru. Te quiero.

Al abrir sus parpadedos se encontró con la mirada dulce de sigfrid.

se quedó comtemplandola un rato antes de retirase de la cama cogió nuevas ropas para vestir.

– Sigfrid.

– Que pasa – me pregunto sentándose en la cama.

– Es que yo tengo una duda pero no se si decirla.

– No te preocupes si no puedes decírmelo ahora – lo miro tenía una dulce sonrisa en rostro el se levantó de la cama –saldre un momento asi que descansa un rato.

– Deacuerdo – asintio.

Cuando salió fakir lo esperaba en el pasillo paso de su lado ignorando totalmente.

– Tenemos que hablar mythos.

Detuvo su caminar al encontrarse a fakir cara a cara.

– Ya deja de fingir quieres.

Decir que estaba enfadado era poco

No podía hablar quería golpearlo, dejarlo sin dientes quería romperle los huesos hasta dejarlo en.

– Porque estaria yo fingiendo – pregunto – solo quería saber como estabas – parecía que con cada palabra estaba riéndose del contrario – seguimos siendo amigos me importa tu bienestar.

– A ella no le gustas como antes

– dijo – tu estas casado con rue recuerdas – menciono iracundo.

– Seguro pero eso no me importa, la quiero tanto o mas que tu – habló tranquilo calmado.

– De que estas hablan...

– Eres malo para ocultar tus sentimientos – le corto rápidamente.

Los sentimientos que fakir tenía por ahiru eran obvios.

Ante que el dijera algo mas le golpeo tan fuerte asiéndome voltear el rostro.

– Tu muy bien sabes mis razones, pero si la lástima volveré sólo para partirse el rostro – juro soltandolo del cuello que en un arranque de ira.

Se encamino a la salida sin importarle escuchar la voz del albino maldiciendolo.

Regresando de un corto viaje fakir fue a visitar a ahiru.

– Hola – Saludo cuando le abrieron la puerta.

– Hola fakir, Que haces aquí?

– Quería verte.

Confesó avergonzado.

– Oh quieres pasar – invito y pretendió no oirlo.

Se enteró de que rue desapareció despues de la noche en que ahiru compartió suspiros con sigfrid, este al principio mando a que la encontrarán pero con el tiempo se cansó hasta rendirse.

– Fue ayer cuando regresante – comento con nostalgia.

Escucho a alguien dar leves quejidos llamando totalmente su atencion.

– Me disculpas – Dijo parandose de la silla mecesora y salió a toda prisa del patio.

La pelinaranja regresó teníendo en brazos un niño con cabellos naranja con mechones blancos y ojos ámbar con Mythos a su lado.

Miro al pequeño entre los brazos de la pelinaranja – cuál es su nombre.

– Es una niña, le pusimos adele –

respondió contenta.

– Aún le estoy agradecido por lo que hico.

– Creo que deberías irte fakir – Sugirio Mythos cargando a la pequeña y abrazando a ahiru por los hombros.

–Estoy de acuerdo con Mythos.

– Tambien estoy deacuerdo – Sonrió con pesar mientras afirmaba con la cabeza y tomaba sus cosas aunque esperaba que ella no estuviera deacuerdo – me despido.

Ella ahora estaba con mythos, así que ya no tendría porque seguir permaneciendo cerca de ella.

– ¡Que tengas suerte fakir!

Mythos permanecia de pie junto a ella está vez agarrando su mano para no dejarle ir.

– Si, la tendre.


Primero que nada pido disculpas si el fic está del aska sin embargo me esforce para que el lemon no sea tan corto ni tan explícito, por si acaso.No sabía si poner el nombre original de Mythos o sólo dejarlo así por lo que algunas veces lo llame por ambos nombres.