Rio, La gran batalla del amazonas

Capítulo 6: Mi corazón seguirá adelante.

Han pasado 2 semanas desde la triste y trágica muerte de Alexander, Carla estaba demasiado deprimida, sus 3 hijos que tuvo con él poco a poco lo han ido superando, pero Maitent al igual que su madre seguía demasiado triste al perder a su nuevo padre, ese cruel recuerdo lo había vivido antes y cuando pensó que no volvería a pasar…ocurrió, la única diferencia era que en esta ocasión su madre logro sobrevivir.

El estado de Carla era muy preocupante, tanto Blu como Perla han hecho lo posible por ayudar a superar la muerte de su amado, pero nada daba resultado, incluso sus hermanos Tiago y Mike buscaron la manera de hacerla sonreír con sus locuras y bromas que se hacían los 2, sin embargo, tampoco funcionaba, aquel festival de la tribu se había aplazado para otro día para que Carla se mejore y pueda seguir ayudando con las audiciones, pero seguía sin mejorar su estado de ánimo y Carla tuvo que intervenir para que realizaran aquel festival, solo que no sabe si va a ir o no y justo hoy es el festival.

Durante esas 2 semanas la batalla por la salvación del amazonas había llegado a un punto de que ambos bandos no avanzaban, Renacer Rojo corría por mucha ventaja porque ellos al ver que el sigilo no era tanto su fuerte, decidieron contra atacar a los guerrilleros de Ylian con bombas, TNT y minas para cortar las emboscadas de ellos, eso les dio resultado al principio que lograron avanzar el 35% de territorio del amazonas, pero justo cuando estaban acercándose a las tribus de guacamayos sufrieron una fuerte para porque en esas partes los guerrilleros tuvieron tiempo de realizar todo tipo de trampas que detuvieron el avance de Renacer Rojo, aparte que comenzaron a atacar desde los árboles, aunque aquella táctica era de doble filo porque aparte de acabar con el enemigo, también era demasiado desgaste estar saltando de árbol a árbol para ellos, que no les quedo de otra que aguantar el avance de Renacer Rojo hasta que llegasen más refuerzos y poderío guerrillero, sin embargo, entre los propios guerrilleros había el rumor de que el frente de salvación en cualquier momento iba desgastarse y ya no iban a poder frenar a los de Renacer Rojo, estos rumores llegaron a Armando que ni corto ni perezoso no dudo en pedir más ayuda militar a su presidente para mantener el frente y lograr repeler el avance de Renacer Rojo.

Lord estaba enojado por la demora de la toma del territorio que tanto deseaba, apenas había logrado obtener el 10%, le costaba creer que por más que sus aliados atacaran no podían avanzar más hasta ahora en solo quedaban 175 soldados de Renacer Rojo mientras que en el lado de los guerrilleros de Ylian ya solo les quedaba 65 guerrilleros.

Lord: No puede ser que siendo casi el doble de soldados que esos guerrilleros no hayamos podido aún tomar el otro 25% del territorio amazónico—dijo él enojado—¿Acaso es tan difícil acabar con esos ylianitos que solo saben esconderse entre las plantas y ya? —Preguntaba él quejándose.

Pol-Yuck: Tranquilo Lord, recuerda que ellos son la primera potencia mundial y nosotros apenas somos un grupo de guerrilleros revolucionarios, es lógico que tengamos este problema, pero tranquilo, ellos no resistirán mucho…se notan que sus recursos se están agotando y ya mis soldados están trabajando en un ataque tan poderoso que los ylianos no les quedara de otra que rendirse—dijo él confiado.

Lord: Eso espero, como tal…nadie tiene una resistencia infinita—dijo él maliciosamente.

Mientras tanto en el lado de los guerrilleros de Ylian la situación era más frustrante para ellos, en todo su historial de guerras y batallas siempre habían ganado, pero todo pintaba a que sería su primera derrota y no porque el enemigo era poderoso como en otras ocasiones en donde casi estuvieron al borde de la derrota y lograron dar vuelta al asunto, en esta ocasión solo se trataba de un simple grupo armado y los guerrilleros de Ylian solo estaban perdiendo por la falta de recursos para seguir luchando.

Armando se encontraba estresado y muy mal, todos los intentos para dar vuelta a la batalla no daban los resultados esperados, duras penas podían mantenerlos fuera del alcance de las tribus de guacamayos, aunque la que más corría peligro era la tribu de guacamayos verdes que se encontraban algo cerca del conflicto. Amanda se encontraba preocupado por su esposo, no le gustaba verlo estresado y triste.

Armando se encontraba dentro de su gran carpa acostado pensando en todo lo ocurrido hasta ahora, Amanda le hacía compañía.

Armando: Nada de nada…voy a ser el primer general de la historia de mi país en perder una guerra—dijo él decepcionado de sí mismo.

Amanda: Amor…hace días que no duermes bien…deberías descansar—dijo ella preocupada por su esposo.

Armando: Yo también quisiera, pero la situación no me lo permite, ya avisé al presidente que vamos perdiendo y le solicite más guerrilleros, más armamento y más alimento para que nuestros guerrilleros no se mueran de hambre—dijo él estresado—Al menos nuestros hijos ya están sanos y salvos en Ylian—dijo él pensando en sus hijos.

Amanda: Awww…ven…déjame des estresarte—dijo ella con mucha ternura a su amado.

En eso Amanda abraza a Armando y lo acurruca en sus grandes senos y le un tierno beso en la cabeza haciendo que Armando se sonroje demasiado.

Armando: a…a…amor…por…por…favor…no es el…momento…—dijo él muy nervioso por sentir la suavidad de los senos de su esposa.

Amanda: Tranquilo Armando…está bien…déjalo salir…—dijo ella comprensiva.

Armando dejo salir lágrimas de todo el estrés y tristeza que tenía acumulado por los fracasos que había obtenido durante las 2 semanas de combate.

Amanda: Eso amor…déjalo salir…no guardes nada…—dijo ella besando y acariciando la cabeza de su amado.

Armando: …sniff…gra…gracias…sniff…me hacía falta…sniff…—dijo él llorando.

Amanda: No hay problema amorcito (le limpia las lágrimas) Vas a ver que lograremos dar vuelta a la batalla y ganaremos—dijo ella con cariño al amor de su vida.

De regreso en la tribu Blu y Perla se dirigían al árbol de su hija Carla, se encontraban muy preocupados por el estado de depresión de su hija.

Luego de volar un rato finalmente llegaron, sus hijos se encontraban jugando entre ellos, menos Maitent quien seguía encerrado en su habitación. Solo Roxy, Celia y Adam recibieron a sus abuelos para luego seguir jugando.

Blu: Hola princesa—dijo él saludando a Carla.

Perla: Hola preciosa—dijo ella con cariño a su hija—¿Qué tal te sientes hoy? —Pregunto ella un poco nerviosa.

Carla: Hola mamá y papá—dijo ella deprimida—pues…ahí…algo bien—dijo ella con una mirada inexpresiva.

Perla: Hija…sé que estas 2 semanas no han sido las mejores para ti, tampoco lo ha sido para nosotros, me duele decirlo, pero…es el momento de superarlo y salir adelante—dijo ella comprensiva y algo triste por ver a su hija deprimida.

Blu: Tu madre…tiene razón, aparte tienes hijos que cuidar…ellos te necesitan, en especial Maitent que no ha salido de su habitación—dijo él algo nervioso y preocupado.

Carla: …Lo sé…pero me es muy difícil aceptar…que…que… (empieza a sollozar un poco) …que él ya no está—dijo ella empezando a lagrimear.

Blu: (Abraza a Carla) Ya…ya…tranquila hija…él te está cuidando a ti y tus hijos desde un lugar mejor—dijo él consolando a Carla.

Carla mira hacia aun rincón de su nido viendo a sus 3 hijos jugar y pudo ver el recuerdo de Alexander jugar con sus hijos muy alegre.

Carla: …sniff…él…Alexander…ya no está aquí, él ahora vive en mis recuerdos…en…sniff…en…sniff…en mi corazón—dijo ella empezando a llorar un poco, pero Blu le da un beso en la cabeza de ella y trata de calmarla.

Blu: Ya hija, no llores…me duele verte así, recuerda que están tus hijos presentes—dijo él triste.

Perla: (Derrama una lágrima de pena) Hija…Alexander no le gustaría verte así…tus hijos son el único recuerdo que te queda de él…cuídalos con todo el amor que le diste a tu amado—dijo ella con mucha pena.

Carla: Si…sniff…es verdad…—dijo ella tratando de calmarse.

Luego de charlar un rato Blu y Perla se retiran de aquel muy preocupados por su hija, jamás la habían visto tan irreconocible, tan destrozada, tan deprimida. Carla asegurándose de que sus hijos no la vean sale un ratito de su árbol y se dirige un poco más arriba, quita algunas hojas y entra a ese hueco secreto del árbol.

Ese hueco secreto parecía un ático había algunas hojas secas y ramitas, pero había lago más especial ahí, era un cofrecito que Linda le dio y al abrirlo había fotos de ella con Alexander, y la más hermosa de las fotos era uno en donde salía ella con su esposo y sus hijos, una linda y nostálgica foto familiar.

Carla: (Derramando lágrimas) …Cuanta falta…sniff…me haces…ya nada es igual sin…sin tu presencia…sniff…haría lo que fuese necesario…sniff…para traerte de regreso a la vida…y…sniff…aunque sea…sniff…pasemos un rato juntos…sniff…—dijo ella llorando un poco y sus lágrimas caen justo en la parte de la foto en donde estaba Alexander.

En otra parte de la tribu se encontraban Jack y Susan arreglando las cosas para lo que hoy sería el festival, se lo iba a realizar en una parte de la tribu que parecía un escenario de teatro, los troncos caídos, árboles y algunas rocas con forma de asiento hacían de aquel lugar un hermoso teatro, el festival se iba a realizar en la noche y los encargados de este eran Rafael, Nico y Pedro, Carla también lo iba a estar, pero debido a su estado de depresión se tuvo que retirar de la preparación del festival.

Jack: Bueno, solo debemos sacudir y limpiar algunas cosas más y estará limpio para la noche—dijo él aliviado de que falte poco por terminar su trabajo.

Susan: Si, será lindo disfrutar de este festival como todos los años—dijo ella sonriendo, aunque de un momento a otro se acordó de su nieta Carla—Oye amor… ¿Tú crees que Carla venga al festival? —Pregunto ella con curiosidad.

Jack: Eso no lo sé…ella aún sigue triste por la muerte de su esposo…si te soy sincero si me gustaría verla aquí esta noche, no le hará nada mal entretenerse y así puede ir superando poco a poco la pérdida—dijo él preocupado por su nieta.

Susan: Yo también deseo que ella venga…distraerse le puede ayudar mucho a su estado de ánimo, yo sé que su corazón seguirá adelante—dijo ella pensando en su nieta.

La tarde transcurría rápido, algunas aves regresaban a sus nidos para pasar tiempo con su familia y otras para salir en familia, Tiago y Layda se encontraban volando juntos como siempre, obvio que salían a escondidas de Perla para evitar problemas, ellos conversaban mucho sobre el festival que iba a ver hoy.

Tiago: Sera maravilloso el festival de hoy, habrá obras de teatro, comediantes, cantantes, etc.—dijo él emocionado.

Layda: Si será muy divertido—dijo ella sonriéndole a su novio—Oye… ¿Tu sabes si Carla va a ir? —Pregunto ella algo nerviosa.

Tiago: No tengo idea, lo más probable es que no valla, aún no se recupera de su pérdida—dijo él desanimado.

Layda: Es verdad…literalmente sin mi primo…las cosas no son las mismas—dijo ella triste recordando a su primo Alexander.

Tiago: (Abraza a Layda) Tranquila amor…mientras no lo olvidemos siempre vivirá en nuestro corazón—dijo él besándola, lo cual ella acepta.

Layda: Gracias mi azulito…es muy lindo lo que has dicho—dijo ella acurrucándose en Tiago.

Tiago: Bueno, me tengo que ir, mi madre me debe estar esperando, nos vemos en el festival—dijo él despidiéndose y salió volando a toda velocidad.

Layda: Adiós amor—dijo ella también despidiéndose.

Tiago vuela a toda velocidad para su árbol, pero antes realiza una parada en la cascada para mojarse y quitarse el olor de Layda para que su madre no de que ambos andaban más juntitos de lo normal.

Perla se encontraba en su árbol con Blu, Bia y Mike, estaba esperando a Tiago para almorzar.

Perla: (¿Dónde se habrá metido ese chico?) —Pensaba ella en su hijo.

Luego de unos minutos ve a lo lejos a Tiago acercándose a toda velocidad y al llegar le fue difícil frenar y termino chocando con Mike quien se encontraba jugando con una nuez de Brasil.

Mike: Auch…Bueno es que tu estas pendejo o ¡¿Qué Tiago?! —dijo él enojado por el choque.

Tiago: Lo siento Mike—dijo él levantándose del choque y levanta a su hermano menor.

Perla: Tiago ¿Por qué llegas tarde? —Pregunto ella muy seria.

Tiago: Es que estaba con Layda—dijo él tranquilo.

Perla: ¿Haciendo qué? —Pregunto ella un poco enojada.

Tiago: Pues conversando y viéndonos con otros amigos—dijo él un poco nervioso.

Perla: Más te vale, ven…vamos almorzar—dijo ella sacando algunas frutas que estaban guardadas.

La familia empieza almorzar tranquilo juntos, conversaban mucho de lo que iba a ver hoy en la noche en el festival e incluso planeaban algo para hacer que Carla valla al festival, no les gustaba ver la triste y deprimida, deseaban mucho ayudarla, luego de un rato terminan de comer y todos descansan un poco menos Bia, quien salió en busca de John para estar algo de tiempo de marido y mujer.

John se encontraba parado en un árbol cerca de un rio, se encontraba pensando mucho en su hermano mayor, él siempre lo considero uno de sus primeros amigos e incluso un padre porque cuando sus padres no estaban Alexander se encargaba de cuidarlo a él a pesar de ser de la misma edad, solo que Alexander fue el primero en salir del huevo. John recordaba todos los buenos momentos que paso junto con su hermano, las risas, las bromas, las exploraciones por la selva, exploraciones urbanas, los juegos y etc. La tristeza lo empieza a invadir, le hacía mucha falta, se sentía algo solo por no tener a su compañero de locuras y bromas.

John: …Hay hermano… ¿Por qué te fuiste tan pronto?... —dijo él empezando a lagrimear.

John se cubre la cara con sus alas para llorar un poco, necesitaba desahogarse, necesitaba consuelo.

En eso llego Bia volando y se da cuenta del estado en el que se encuentra su esposo.

Bia: Amor ¿Qué paso? ¿Por qué lloras? —Preguntaba ella preocupada.

John: (Se limpia rápido las lágrimas) No…nada…no es nada importante, solo se trataba…de una basurita que tenía en el ojo—dijo él nervioso.

Bia: Oye…no te avergüences solo porque te encontré llorando, recuerda que en el altar nos prometimos que estaremos juntos en las buenas y en las malas—dijo ella comprensiva y se acerca a John para abrazarlo—¿Por qué estabas llorando? —Pregunto ella preocupada.

John: Es que…extraño mucho a mi hermano mayor—dijo él llorando un poco.

Bia: Awww tranquilo amor, recuerda que Alexander te cuida a ti y a sus padres de un lugar mejor—dijo ella consolando a su esposo.

John: Si…tienes razón…sniff…solo que…a veces es difícil de olvidar…—dijo él triste.

Bia al escuchar eso se acordó de su hermana mayor Carla, él después de todo tenía razón, a veces es difícil de olvidar lo que sucedió en el pasado, en especial si es una pérdida muy importante como lo es un familiar.

Bia: Tienes razón, pero lo importante es salir adelante y aceptar lo que paso, no quedarnos trabados por lo sucedido en el pasado porque después uno no aprende y continua como ser vivo—dijo ella abrazándolo y limpiándole las lágrimas con sus alas.

John llora un poco en las alas de Bia mientras ella le acaricia y besa la cabeza de él y también le limpia sus lágrimas.

En otra parte de la tribu estaba Carla en su árbol cuidando a sus hijos, jugaba con ellos para distraerse y tratar de hacer de que su corazón siguiera adelante, pero hacía falta un hijo más en ese juego, se trataba de Maitent quien seguía adentro de su habitación. Esta situación le preocupaba mucho a Carla, así que decide ir a ver su primer hijo.

Carla: Mis polluelos, espérenme un rato afuera, tengo que hablar con su hermano mayor—dijo ella preocupada por Maitent.

Roxy-Celia-Adam: Si mamá—dijeron ellos 3 al mismo tiempo.

Carla entra a la habitación de Maitent y lo ve cubierto de hojas, tenía una mirada inexpresiva, depresiva, ella se acerca a su hijo para abrazarlo y hablar con él.

Carla: Mi Maitent… ¿Qué te pasa que no ha salido en todo el día? —Preguntaba ella preocupada—Ni siquiera para comer saliste, tuve que llevarte la comida hasta acá para que comas—dijo ella aún más preocupada y abrazando a su pequeño.

Maitent: Mamá… ¿Por qué papá se tuvo que…morir? ¿Por qué nos lo arrebataron de nuestras vidas? —Preguntaba el triste.

Carla se había quedado en shock por aquella pregunta con espinas de su hijo, pero él la hizo porque le hacía mucha falta su figura paterna, él ya había perdido a sus padres, el repetirlo le cayó como una estaca al corazón, aunque la diferencia es que solo perdió a su padre y no a su madre, pero aun así duele.

Carla: Hijo…a…a veces no siempre las cosas son…bueno…a veces…la vida…es algo mala con ciertos…seres vivos…—decía ella con dificultad tratando de aguantar sus ganas de llorar.

Maitent la abraza y empieza a llorar en las alas de su madre, le hacía falta consuelo y algo de amor, pero más le hacía falta su padre Alexander.

Carla: Ya mi pequeño…no llores…la vida aún sigue…mamá cuidara con mucho amor de ti y a tus hermanos—dijo ella sollozando un poco y besando en la cabeza a su hijo, en eso se le ocurre algo para pasar tiempo con sus hijos y disfrutar tiempo con ellos—Maitent ¿Te gustaría que vayamos al festival? —Pregunto ella feliz.

Maitent: Buena idea mamá, así podemos pasar en familia—dijo él calmándose para luego sonreírle a su madre.

De esta manera Carla les dice a sus hijos que irán al festival a pasar un lindo rato en familia.

Las horas ya habían pasado y las aves habían ido al lugar donde iba a ser el festival, nuestra gran familia favorita había ocupado los mejores lugares del festival, todos estaban juntos como debe ser.

Rafael se aseguraba que nada malo este pasando en el público y ve a Carla sentada junto con sus 4 hijos, le sorprendía la presencia de ella en el lugar, pensaba que no iba a ir, pero resulta que no fue así y no solo él se sorprendió, también los otros familiares de Carla se sorprendieron a verla a ella porque ellos llegaron después de Carla.

Rafael: Hola sobrina me alegra verte aquí—dijo él alegre de ver a su sobrina.

Carla: Hola tío, bueno vine porque deseaba mucho distraerme y ser feliz con mis hijos—dijo ella sonriéndole mientras que con su ala izquierda abrazaba a sus 4 hijos.

Rafael: Genial, es bueno saber eso—dijo él emocionado—Por cierto ¿Carla te gustaría ser la presentación final del festival? —Pregunto él con curiosidad.

Carla: Y ¿Por qué desea que participe? —Pregunto ella confundida.

Rafael: Es que no tuvimos suerte en conseguir a muchos candidatos y por accidente Nico y Pedro dijeron que iban a ser 15 presentaciones y apenas tenemos 14—dijo él nervioso.

Carla: Esta bien tío, creo que mi presentación será de canto, es lo único que puedo improvisar—dijo ella decidida en ayudar a su tío.

Rafael: Genial, yo te vendré a buscar en el momento que ya mismo inicié tu turno de presentarte—dijo él alegre.

Rafael se retira y se reúne con sus amigos Nico y Pedro para iniciar con las presentaciones, cada presentación fue maravillosa, el público se divertía mucho, había cantantes, comediantes, obras de teatro, show de títeres, de todo un poco de entrenamiento, las risas y los aplausos eran abundantes en el ambiente del festival, hasta que Rafael va en busca de Carla para que se vaya preparando.

Rafael: Carla, ya ven conmigo para que te prepares—dijo él llamándola.

Carla: Claro ya voy—dijo ella levantándose—Abuela Susan, cuida a mis hijos mientras no estoy por favor, tengo que hacer algo.

Susan: Sera un honor Carlita—dijo ella sonriéndole.

Carla sigue a Rafael y se ubica detrás del escenario, practica un poco su voz para cantar y busca algo de inspiración, en eso se aparece alguien muy especial para ella que venía a motivarla.

¿?: Asombroso, me alegra saber que vayas a cantar—dijo él sonriéndole.

Carla: (Voltea a ver quién es) A…A…Alexander…—dijo ella con dificultad.

Alexander: El mismo vivito y coleando—dijo él feliz de ver a su esposa.

Carla vuela hacia él para abrazarlo y besarlo, su esposo estaba con vida.

Carla: Amor…sniff…te extrañe tanto…sniff…me hacías mucha falta…sniff…también nuestros hijos te necesitaban…sniff…—dijo ella llorando en el pecho de su amado.

Alexander: Tranquila amor…no llores más, he venido a apoyarte en tu presentación—dijo él besando a su esposa.

Carla: Gracias, se nota que no has cambiado—dijo ella enamorada.

En eso se escucha que ya estaban llamando a Carla.

Alexander: Bueno amor…tengo que irme…adiós—dijo él desapareciendo.

Carla se queda en shock por lo que vio, no sabía si era un fantasma lo que había visto o fue algo producto de su imaginación, sin embargo, todo se había sentido real, al parecer su ilusión de que su esposo este vivo era falso, eso causa que llore un poco, pero se calma rápido, sus tíos contaban con ella para que se presentara.

Carla: Esta canción…sniff…te la dedicare Alexander…sniff…—dijo ella con algunas lágrimas en su rostro.

Carla sale al escenario causando la sorpresa de todos sus familiares, en especial la de sus padres Blu y Perla, no esperaban que ella participara en el festival de esta noche. Carla respira y con mucha valentía se presenta y procede a cantar.

Carla:

Every night in my dreams I see you, I feel you

That is how I know you go on

Far across the distance

And spaces between us

You have come to show you, go on

Near, far, wherever you are

I believe that the heart does go on

Once more, you open the door

And you're here in my heart

And my heart will go on and on

Love can touch us one time and last for a lifetime

And never let go till we're gone

Love was when I loved you, one true time I hold to

In my life we'll always go on

Near, far, wherever you are

I believe that the heart does go on

Once more, you open the door

And you're here in my heart

And my heart will go on and on

You're here, there's nothing I fear

And I know that my heart will go on

We'll stay forever this way

You are safe in my heart

And my heart will go on and on

Céline Dion-My heart will go on.

Durante toda la canción Carla tuvo como inspiración recordar todos aquellos hermosos momentos que paso con Alexander, todo paso enfrente de los ojos de ella, cuando se conocieron, cuando se hicieron pareja, su primer beso, su primera vez y el más importante, el nacimiento de sus hijos, y por último aquel momento de las últimas palabras de su amado "Te amare por siempre, este en donde este" palabras que escuchaba en su cabeza al terminar de cantar.

El público aplaude con mucha emoción, la canción fue tan hermosa y emotiva que una gran parte de los espectadores lloraron, en especial Perla, John, Bia, Tiago y Layda quienes sabían para quién iba dedicado aquella hermosa canción, incluso sus tíos Nico y Pedro lloraron al oír aquella hermosa voz de su sobrina, aunque ellos no sabían para quien iba esa canción.

Carla no pudo aguantar el llanto y lo deja salir mientras salía del escenario entre muchos aplausos, ella vuela hacía un árbol para llorar y desahogar todas sus penas de una vez por todas, lloraba cual alma perdida en la tristeza en una noche de lluvia de cristales, ansiaba mucho el deseo de volver a ver a su amado y tenerlo a su lado.

Carla: …sniff…hay Alexander…sniff…si supieras lo mucho que te necesito a mi lado…sniff…sin tan solo hubiese la manera de regresarte a la vida…sniff…—dijo ella llorando.

Luego de un rato ella logra calmar su tristeza y regresa al festival por sus hijos para irse a su árbol con ellos.

Al regresar, ella se da cuenta que el festival continua, pero ya nadie se presentaba, solo había baile entre las aves y algunas tomaban jugos y comían frutas. Carla buscaba ve a sus hijos con Susan, tenían algo de sueño y se notaba mucho al verlos que algunos se apegaban a su bisabuela para descansar un poco y ella les daba besitos cariñositos como si fueran sus polluelos, también estaba Jack ahí haciéndoles algo de juego.

Carla: Hola ya regresé—dijo ella llegando hacia el lugar en donde estaban Susan y Jack con sus bisnietos.

Susan: Hola querida, que hermoso cantaste—dijo ella felicitando a su nieta.

Jack: Si mija, cantaste estupendo—dijo él alegrándose por su nieta.

Carla: Muchas gracias abuelos, gracias por el apoyo—dijo ella sonriéndoles.

Susan: Por cierto, Carla, ¿Por qué te demoraste mucho en venir acá con tus hijos? —Pregunto ella algo confundida por esa actitud de su nieta.

Carla: Ah bueno pues…fui a beber un poco de agua en un lago algo cercano—dijo ella algo nerviosa.

Jack: Pero el puesto de bebidas esta por los árboles de nueces de Brasil—dijo él confundido.

Carla: Wow, no sabía sobre el puesto de bebidas jejeje—dijo ella nerviosa—Bueno hijos míos nos vamos a nuestro árbol, se ven que tienen sueño—dijo ella acercando a sus hijos a ella.

Maitent-Roxy-Celia-Adam: Si mamá—dijeron los 4 con sueño.

Carla y sus hijos se despiden de Jack y Susan y se van volando rápido a su árbol para descansar de su largo día, al llegar ayuda a sus polluelos a acomodarse en el nido.

Carla: Vamos mis pequeños, ya es tiempo de dormir—dijo ella con cariño a sus hijos y ven a Maitent dirigiéndose a su habitación—Hey Maitent, ven a dormir conmigo y con tus hermanos—dijo ella sonriéndole a su pequeño y él feliz se acerca a ella.

Carla se acuesta en el nido y abre sus alas para que sus hijos se acuesten cerca de ella y los cubre para protegerlos del frio.

Carla: Buenas noches mis hermosos polluelos, descansen bien—dijo ella con mucho amor y cariño a sus hijos.

Maitent-Roxy-Celia-Adam: Buenas noches mamá—dijeron ellos acurrucándose debajo de las alas de su madre Carla.

Carla se queda viendo por un buen rato la luna llena que iluminaba la oscura noche, estaba pensando mucho en lo que su corazón debía hacer, ella mira a sus hijos dormir con mucha tranquilidad por sentirla a ella cerca de ellos, reflexiona un poco y mira de nuevo hacia la luna.

Carla: Alexander…por ti y por nuestros hijos…mi corazón seguirá adelante—dijo ella decidida y se duerme.

La noche y la luna fueron testigos de las palabras de Carla, sin duda un gran reto que tiene ella por hacer, ojalá y pueda lograrlo.

Continuara

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