Disclaimers: Los personajes son propiedad de J.K. Rowling y son utilizados sin ánimo de lucro alguno.
Este drabble/viñeta forma parte del Drinny-Con 2020, organizado este año por la página de facebook "Drinny All The Way".
Maravilloso.
Los ojos castaños de Ginevra se abrieron sorprendidos ante la majestuosidad de la Mansión Malfoy, ella nunca había estado ahí o visto alguna imagen y lo único que sabía de aquel sitio era la parte siniestra, había sido la guarida de Voldemort durante su segundo intento de asumir el poder del mundo mágico, y que había sido el lugar donde habían tenido a Luna secuestrada durante esa misma época, desde luego donde Bellatrix Lestrange había torturado a Hermione.
Sin embargo todo aquel oscuro pasado no era capaz de quitarle la majestuosidad a la construcción, que era enorme y magnífica, sin mencionar sus jardines y su alrededor, aquello era digno de la mismísima reina de Inglaterra.
Entró al lugar guiada por Draco, que después de sugerir que la poca privacidad de los padres del chico era la razón por la cual él era hijo único; se había limitado a reír y a decir que claro esa era seguramente la razón.
Si sus padres, no habían encontrado impedimento para tener tantísimos hijos en un hogar como la Madriguera, menos la hubiesen tenido los padres del rubio, ahora se sentía un poco tonta al respecto.
—Este lugar es maravilloso, sin duda –lo observó –ahora comprendo la razón por la cual no quieres independizarte.
—Hasta que coincidimos en algo, Weasley, en que es maravilloso, pero no es la razón por la que no me voy de aquí.
— ¿Ah no? –Frunció el ceño.
—No, no me he ido porque no he tenido una buena razón para hacerlo.
La chica avanzó por el lugar observando cada detalle de aquella enorme mansión, casi babeando de lo fascinada que estaba, los grandes ventanales que eran casi cubiertos por largas y pesadas cortinas que hacían que la luz entrara poco haciendo que el lugar se viera un poco oscuro en comparación a cómo debería lucir.
Los muebles eran súper finos, ahora entendía la razón por la cual su padre decía que Narcissa solía enfadarse tanto cuando ellos iban a hacer redadas en busca de artilugios prohibidos.
—La verdad me sorprende este lugar, si dos personas que se odian vivieran aquí, tendrían suerte, posiblemente jamás se encontrarían, es enorme.
—Cómo puedes ver, la falta de privacidad entre mis padres, fue lo que me llevó a ser hijo único.
—Ah, vamos discúlpame un poco ¿quieres? La casa de Luna es casi tan grande como la mía, aunque después de estar en la casa de los Black, debí suponer que tu casa sería muchísimo más grande que aquel lugar.
—No muchos tienen casas como esta aunque tengan las posibilidades, como Parkinson, los Nott y los Zabini.
—Ya veo, les gusta presumir –se burló ella.
—Algo como eso, sí.
—Es bueno saber que no todos son tan presuntuosos –sonrió divertida.
—Por tu cara, esa noticia te agrada más de lo que quieres que piense.
—Claro que no.
La chica se dio media vuelta para ocultar su rostro de Draco, mientras observaba atenta los objetos sobre la chimenea, o los cuadros que armonizaban muy bien el lugar, sin duda quien había decorado aquello y diseñado todo, tenía un gusto maravilloso.
