Declaimer: Esta historia es completamente producto de la imaginación, una simple ficción, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
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Hacerse adulto es aprender a vivir en la duda y a desarrollar,
mediante la experiencia, su propia filosofía, su propia moral.
Evitar el "prêt-à-penser"
(Hubert Reeves)
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Capítulo 6,
LA VIDA SEGUN YO
(POV Gilen)
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Ese jueves había sido similar a cualquier otro: me levante temprano, desayune, limpie la casa hasta dejarla impecable, me asee, fui a misa, etc...; básicamente todo lo que hago día a día. Esa mañana sin embargo tenía agendada una cumbre mundial y me asegure de tomar un vuelo hacia Bruselas, donde tendría lugar la reunión programada.
Saben, hace mucho tiempo que deje de ser una nación en toda regla, ahora solo apoyo mi familia, mi hermanito en cambio representa a Alemania, pero ese es precisamente el problema: Lutz.
Verán, Lutz no es un mal muchacho, solo está pasando por una etapa de prolongada rebeldía, algo muy natural en los jóvenes de hoy día. Yo amo a mi hermano como a pocas cosas y hubiera preferido tenerlo siempre a mi lado monitoreando su proceder, porque así no es difícil asegurarse de que se cumplen todas las normas, pero la rebeldía de Lutz gano adeptos.
Aquello había sido hace algunos años, cuando mi hermanito tuvo una rabieta solo porque, según sus palabras, "yo era un estricto monomaníaco y le ahogaba"; algo que naturalmente es una exageración de su parte, yo solo eh velado por su bien todo este tiempo. Bueno, el punto es que Lutz tuvo esa rabieta y al día siguiente saco sus maletas de la casa, recuerdo que pensé que se le había metido el demonio por cuanto parecía fuera de sí mismo; pero Lutz no cejo, llamo a un taxi y se marchó sin decir más. Mis otros parientes entraron en pánico al escuchar la noticia sobre la fuga, lo buscaron de arriba abajo por la ciudad y luego por todo el estado. Yo temía que en su locura cometiera una estupidez, pero paso una semana y no se supe nada él.
Al término de la semana, apareció conduciendo una casa rodante, decía que sería su nuevo hogar y que viajaría en ella por todo el país, luego por toda Europa. No creo necesario aclarar que esa idea era por demás insensata, me opuse en el acto e inste a mis parientes a apoyarme en este asunto, si todos hablábamos con claridad bien podíamos hacer entrar en razón a mi hermano; pero lo que no me esperaba es que todos le dieran su beneplácito, con la condición de que no hiciera locuras. Ja, como si montarse en esa máquina horrenda no fuera una locura, pero mis parientes se negaron a disuadirlo. «Lutz ya no es niño, Gilen, debes entender su curiosidad por el mundo, bla-bla-bla-bla» ¿Curiosidad?, ¿así le llaman a ahora a drogarse y a saber que otras sandeces? No señor, yo no podía estar de acuerdo con semejante disparate y seguí oponiéndome con rotundidad.
Pero Lutz se marchó en su maldito cacharro rodante y por espacio de tres meses no supe ni mu de él, comenzaba a ponerme histérico, ¿qué tal si lo secuestraban una mafia de trata humana? Les comunique a mis parientes mis dudas y temores, pero ninguno parecía compartir ni uno solo, era evidente que no apreciaban a Lutz tanto como yo, ¿si no por qué tanta indiferencia?
Cuando la preocupación estaba a punto de enloquecerme, llego a mi puerta una visita inesperada o más bien dicho indeseada, era Hungría la ex de mi primo Austria. Hungría me rebelo un horrible secreto, al parecer todos estaban tranquilos porque se comunicaban asiduamente con Lutz, que había estado viajando los últimos meses por el estado de Sajonia y luego por el de la prima Turingia, ambos cretinos se habían estado comunicando con Lutz por teléfono y no habían sido capaces de comentármelo; el cielo los perdonara por desgraciados, porque aquel día yo estaba que echaba espuma. Corrí molesto a casa de ambos y bien recuerdo haberles gritado hasta el cansancio, pero eso no trajo a Lutz de regreso a casa, mi joven y adorado hermano había escapado de mi tutela, ahora cualquier cosa podría ser posible.
Fue necesario tenderle una trampa a Lutz para abordarlo, el chico traía consigo una mirada sardónica que nada importaba en comparación con la bestial pinta que se cargaba. Me iba a dar un patatús de solo verlo, arracada en la oreja, cabello largo, barba de chivo, ropa raída, pantalones caídos, cadenas y pulseras sobre el cuerpo; casi juraba haber visto un tatuaje, aunque no podría asegurarlo. Ese día el destino me estaba poniendo a prueba y le hubiera saltado encima para llevarlo a rastras a una barbería, si mi precavida mente no me hubiese detenido. Lutz se estaba portando así solo para joderme, lo sé, le divertía mi sufrimiento, lo apuesto. Así que no le daría el beneficio de verme fuera de sí, no era la primera vez que me enfrentaba a revoltosos.
- Bueno Lutz, ya te divertiste bastante, es hora de volver a la normalidad.
Lutz me miro retadoramente y procedió a lanzarme una perorata sobre la libertad y la madurez que estaba adquiriendo con esa experiencia. ¿Pueden creerlo? Madurez decía el fresco. ¿Qué tiene de maduro sus fachas? ¿O qué tiene de maduro escaparse de casa?
Yo le conteste lo que creía de sus acciones y terminamos discutiendo el resto del día, no hubo manera de convencerlo de volver a casa y yo me marche frustrado y furioso.
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Si por Lutz fuera no me hubiera enterado jamás de sus paradas, pero hábilmente había puesto un GPS escondido en el carromato. Fue así como supe dónde estaba a cada paso y me funciono bien por un tiempo, sin embargo un día se descompuso el cacharro y Lutz descubrió el GPS mientras lo reparaba. El chico estaba rabioso, me busco al día siguiente en la oficina para gritarme y reclamarme. Y yo supongo que su plan era armarme jaleo y luego marcharse como si nada, pero no contaba con que nuestro jefe lo interceptara y le soltara un regaño más fuerte aun que los míos. Después de eso nos citamos todos los primos en casa de Suiza para hablar, Suiza es neutral en todo momento, así que no se pondría de lado de nadie.
La discusión se alargó por horas y horas, finalmente Lutz termino gritándome histérico en plena sala, jamás en vida lo había visto así. Me dijo que me odiaba, que no quería verme nunca más, que según él yo lo mangoneaba, que no soportaba seguir viviendo conmigo, que yo era insoportable e insufrible, etc.…
Debo hacer paréntesis en esta parte para defender mi postura, pues yo sé que muchos de ustedes son jóvenes y creerán que Lutz tiene razón; pero oigan, yo solo eh hecho lo creo mejor para él, deseaba fervientemente protegerlo del mismo destino mortal que alcanzo a mi hermano mayor: El Sacro Imperio Romano Germánico, Lutz no lo entiende por qué es joven. Es verdad que lo presiono a veces, pero también lo eh protegido toda mi vida, el jamás se ha tenido que preocupar por hambrunas, devaluaciones, huelgas, guerras (bueno de la guerra solo un poco), pero en esencia yo y mis parientes lo hemos protegido de eso toda la vida, TODA. Debía protegerlo, no podía perderlo, no podía perder a otro hermano porque el dolor me mataría esta vez, no lo soportaría de nuevo. Así que yo insisto, hice lo que creí mejor para él, no me arrepiento, aunque…
- De acuerdo hagamos un trato – le propuse esa vez, soy un legalista en toda regla, pero Lutz es mi adorado hermanito, yo lo amo más de lo que él suele creer, así que si tenía que ceder un poco para recuperarlo, pues lo haría.
Finalmente tras ese larguísimo día de discusiones y negociaciones, las cosas quedaron más o menos así: Lutz conservaría su cacharro pero lo usaría solo en vacaciones, cuando podría pasearse por donde quisiera y siempre y cuando no hiciera locuras. Además le estaba prohibidísimo meterse drogas de cualquier tipo (excepto tal vez la cerveza) y no debía tatuarse; el mocoso se negó a mostrarnos si ya estaba o no tatuado, pero en fin. También podría vestirse a su gusto con cualquier moda que no fuera la que estaba usando ese momento, Turingia incluso le convenció diciéndole que tendría más éxito con las chicas si se vestía de otra forma y bueno, mi hermano es todavía un joven hormonado; lo que nos lleva al siguiente punto, estaba prohibido andar con mujerzuelas, si quería enrollarse con una chica tendría que cortejarla primero. Además tenía que presentarse en el trabajo y cumplir su jornada laboral, luego de eso era libre de entretenerse como le placiera. Debía también acudir a misa porque la fe es importante para los humanos que representa, aunque fue un incordio ponernos de acuerdo sobre la religión que optaría, porque yo y algunos parientes éramos luteranos, pero Baviera y Austria eran católicos; al final la cosa quedo a criterio de Lutz y pasamos al siguiente punto. Lutz tenía que reportarse cuando estuviera de viaje, por la sencilla razón de que nos preocupamos si no lo hace. Por último y algo que me dolió más que nada, fue que Lutz podría optar por irse a vivir a su propio piso; no hubo manera de evitar esa parte.
Sin embargo pese a todas mis concesiones, aun ahora tengo problemas de vez en cuando para llamarlo al orden cuando se pone en plan loco, pero desde entonces la cosa ha marchado mejor. Me sigue doliendo que se fuera de casa, pero admito (muy pero muy en el fondo) que tenía que independizarse algún día. Es solo que no puedo evitar verlo aun como a un niño, yo lo crie después de todo y aún ahora recuerdo cuando le llevaba en brazos de bebe.
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Gut, ahora que saben todo eso, debemos volver al día jueves del que hablaba al principio. Ese día me levante, hice lo que debía y me marche a la cumbre, como dije antes ya no soy un país en toda regla, pero me permiten asistir en calidad de oyente (casi siempre) y a veces como votante; todo depende de si Lutz cumple o no con sus obligaciones, pues es a él a quien le corresponde asistir a esas juntas, yo solo voy para asegurarme de que el no pelee en plena junta, se duerma allí mismo o que en su defecto falte como este día jueves del que les hablo.
Eran…como las 9:00 am, si, era como esa hora. Yo estaba sentado en uno de los saloncitos de espera que preceden la sala juntas, leía "La cruz y el hombre común" de Herman W. Gockel, una de mis lecturas predilectas; nada mejor para reflexionar y pasar una apacible tarde. Lutz suele decirme que se me secara el cerebro como a Don quijote, aunque me sorprende muchísimo que para empezar Lutz se lo haya leído, con lo flojo que, Don Quijote es una lectura pesada, saben.
Bueno en que estaba…ah sí, yo estaba leyendo mi libro tranquilamente cuando el franchute ebrio me abordo con lujo de agravio verbal, me dijo que Lutz no estaba en la sala y que no sabía dónde estaba. Me gustaría decir que eso me sorprendió, pero la verdad no, Lutz llega tarde ocho de cada diez veces, parece incapaz de cumplir un sencillo horario, no sé si tendrá pitufos en la cabeza.
Como al parecer mi irresponsable hermano no estaba, tuve que salir a buscarlo, esperaba que no anduviera en su jodido carromato, pero la experiencia me decía que era muy probable. Marque varias veces al celular del rapaz y no contesto. Luego lo busque con GPS, nada de nuevo.
A sabiendas de que Lutz se comunica más con mis parientes (y solo porque yo si le pongo en cintura cuando debo) les llame para preguntarles, pero todos negaron saber dónde estaba. Según dijeron no se había comunicado con ellos en varios días y tampoco aparecía en la oficina. No podía creer lo que estaba oyendo, Lutz andaba de nuevo en las mismas, se suponía que teníamos un trato. ¡Ese mocoso me iba a escuchar!, aunque primero tenía que encontrarlo…
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Continuara…
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Notas Históricas:
* Históricamente hablando, Prusia vendría siendo un país Luterano y no Católico. Aunque obviamente en sus inicios era católico. Prusia fue uno de los primeros países en convertirse al protestantismo y se resistió con fuerza a ser reconvertido por la iglesia católica. Este país siempre fue muy religioso, tanto en su época como católico como después como luterano, por eso Prusia 2p suele ser retratado en el fandom como un país muy formal y lleno de fe. Aunque no es el único país con fama de religioso, otros países así son por ejemplo Irlanda, Polonia e Italia, un aspecto que se verá más adelante.
* Los representantes antropomorfos de las naciones en Hetalia son muy antiguos y han vivido mucho, por eso a veces les cuesta adaptarse a las modas más recientes y eso puede explicar porque a Gilen le parece tan poco adecuada la moda que usa Lutz.
* Turingia y Sajonia son regiones de Alemania, pero lo interesante aquí es que antes eran países independientes. Luego, durante el siglo XIX, se unificaron con los países de Prusia, Baviera, Hesse, etc...etc, para poder crear el Imperio Alemán.
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Tainita3561 : Si, tengo entendido que 2p Finlandia tiene un carácter muy opuesto a 1p Finlandia; bueno de hecho todos tienen el carácter opuesto. XD Según tengo entendido, a 2p Noruega le gusta Bielorrusia. :3
