Declaimer: Esta historia es completamente producto de la imaginación, una ficción, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
.
.
Se viaja no para buscar el destino sino para huir de donde se parte.
(Miguel de Unamuno)
.
Capítulo 16,
POR FIN LEJOS
(POV Lutz)
.
Desde que salimos de Manarola, hemos tenido que dormir a suelo raso, casi como cuando cazaba en Baviera, Reißend se ha portado de maravilla, moviendo la cola, vigilando en la noche y ayudando en la caza. Flavio por otro lado, no puede decir lo propio, el marica no quiso dormir en el suelo y Andrés hubo que prestarle su chaqueta para que sentara, si la naturaleza fuera más justa podríamos lanzarlo al océano. Pero no, resulta que a los más inútiles les viene incluido un protector.
La tercera noche de nuestra jornada por fin vislumbramos luces en la lejanía, habíamos llegado a un poblado y a riesgo de ser identificados mandamos a Flavio a investigar.
- Pero porque tengo que ir yo, ya saben que a mí esto del espionaje no me sale.
- Eso lo sabemos, eres muy nena al respecto – le dije yo con certeza, porque vamos James Bond odiaría que los compararan.
- Lo siento Flavio – le consoló Andrés – pero eres el único que pasa fácil por italiano - termino.
Lo cual es obvio si me lo me preguntan por qué ni yo ni Andrés estamos ciegos para creer lo contrario. Flavio pataleo, figurativamente claro, y después de su berrinche fue al poblado frente a nosotros. Tardo casi cuatro horas en regresar y cuando lo hizo venia cargado con varias bolsas, nos contó una historia muy falsa sobre lo que había tenido que hacer para lograrlo; claro que yo no le creí ni una palabra, un Flavio valiente tendría que ser marciano disfrazado.
Las bolsas traían ropa estilo turista con una leyenda Amo l'Italia en tinta de tres colores, tres gorras con visera y bordado de tomates, así como lentes obscuros de dudosa calidad, además de bermudas caqui…Horroro conjunto hasta para mis estándares, es evidente que la falta de comodidades esta trastornando a Flavio.
- Excelente – le felicito Andrés, ante la cara de estupefacción de ambos – nos confundiremos con los turistas, muy bien pensado Flavio.
La última bolsa traía comida, nada elaborado pero si sabroso incluso el perro recibió su parte. Dormimos por turnos entre los matorrales y a la mañana siguiente partimos para el pueblo. Andrés fingía que nos conocía y nosotros hacíamos lo mismo, llegamos hasta el tranvía y nos colmamos estilo ninja…vale no es cierto, compramos pasajes y nos sentamos nerviosos porque la policía pasaba seguido. Cuando nos íbamos vimos las sirenas histéricas pero el tranvía ya estaba lejos de su alcance.
.
Continuara…
.
.
TheVampireQueenNight: No lo he pensado en realidad, pero gracias por la sugerencia.
Klan: Si tienes razon, mas adelante se vera mucho de lo que comentas
NakuHetalia: Justo ahora
