Declaimer: Esta historia es completamente producto de la imaginación, una ficción, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
.
.
Cuando tiene que decidir el corazón es mejor que decida la cabeza.
(Enrique Jardiel Poncela)
.
Capítulo 22,
Y AHORA QUIEN BAJA
(POV Portugal)
.
- Como que bajaron – fue la pregunta (grito) de Francia.
- Pues si justo eso – le contesto el tal Sajonia, un tipo muy…bueno muy germano. Rubio cachora de pies a cabeza y lo ojos súper azules. ¿Acaso nadie toma el sol en ese sitio?
- ¿Y por qué rayos bajaron?, ¿mejor aun porque rayos los dejaste? – seguía François cada vez más histérico.
- Haber, no me grites, ¿sí? El rastro de Lutz se perdía aquí abajo y obvio creímos que lo mejor era bajar a revisar.
Yo me sentía cada vez más mareado por la orina de gato y vi que Collete la belga también lo estaba aunque…por alguna razón a su hermano no le molestaba. (Inserte aquí ojos de plato).
- Lo mejor será buscar la salida – la voz de Manarola me centro de nuevo – consultare con expertos sobre su ubicación y luego veremos que hacer – y acto seguido saco el móvil y salió de las ruinas.
Sajonia frunció el entrecejo y François lo ignoro por completo.
- Salgamos de esta pocilga.
- Ni hablar MI familia sigue ahí abajo – señalo el hoyo.
- Pues quédate.
Nadie se tentó el corazón para esperarlo, lo dejamos encerrado en la peste. Afuera Collete corrió en busca de un arbusto y la escuche vomitando. Yo me contuve por poco, aunque de verdad traía muchas ganas. Pasadas unas horas por fin se comunicó Manarola, dijo que lo esperásemos en el sitio y que bajásemos por nada del mundo. Comprenderán que eso nos preocupó bastante, porque al parecer el rastro de Andrés y Flavio se perdía ahí abajo.
- Este es el señor Barelli – nos presentó a un tipo menudo – les va a explicar un asuntito…eh ¿pueden decirle al rubio de adentro que venga?
François giro los ojos molesto, pero le marco al móvil.
- Que vengas cretino, no es sugerencia, aquí el anfitrión quiere explicarnos algo.
Sajonia se dejó caer desde dentro, traía una máscara de oxígeno, señal de que ni el aguantaba esa peste.
- Haber, por donde empiezo – dijo el tal Barelli – la cueva en cuestión no tiene salida, es solo un vestigio de un túnel privado muy antiguo. Esta una de las primas casas del poblado y se cuentan historias muy raras de este sitio. Antes decían que vivan brujos y locos, personalmente nunca me lo eh creído pero…
Recuerdo haber notado que boca se abría, no había nadie que no estuviera atento.
- ¿Pero qué? – lo apuro Sajonia impaciente, creo que no le gustan mucho las historias de ese tipo.
- Bueno, la gente desaparecía sin más y no volvía.
El golpe a continuación nos sorprendió a todos, Marco (Seborga) se había dejado caer al suelo, medio de rodillas y con los ojos muy abiertos. Comenzó a llorar inconsciente, Collete se le acerco a consolarlo.
- Todo estará bien tranquilo.
- No, tú no entiendes, Luciano solía contar esas historias. Cada varios años es lo mismo, alguien desaparece y jamás vuelve.
Barelli y Manarola asintieron cabizbajos, parecían muy afectados.
- Pues sí, el año pasado fue el último caso. Dos niños se perdieron y no hubo rastro de ellos, sus padres siguen devastados.
Manarola se secó los ojos ante el recuerdo y yo suspire. No sé si creerme ese asunto, pero de que hay algo raro, hay algo muy raro.
- ¿Y ahora qué? – fue la siguiente pregunta. Todos nos callamos solo se escuchaba el sollozo del chico.
- Si están abajo, deben seguir abajo – concluyo François – Bajaremos por ellos.
- Para el coche – le interrumpí – ¿cuánta gente bajo ya? ¿Seis?
- Y un perro - interrumpió Sajonia.
Los perros sabuesos ladraron de conformidad.
- Bueno, seis y un perro. La cosa es que no han vuelto. ¿Qué tan profundo o largo es esa cosa como para perderse?
- Mucho, según calculo – apostillo el técnico.
- Pero no podemos dejarlos abajo – ese fue Holanda.
- Hay que tumbar la casa, meter maquinaria y excavar hasta sacarlos – determino el francés.
- No de eso nada, ese edifico aunque oloroso y en ruinas, es propiedad privada.
- Pues llamen al dueño.
- El dueño jamás está disponible.
- Pues exprópienlo, haber Seborga, haz algo.
El chico seguía llorando, ajeno a todo.
Y si bajamos todos, es decir un grupo más amplio y así nos dividimos en más grupos.
- Por mi encantado, porque traigo equipo, pero no quisiera correr riesgos – salto el sajón que de pronto se ponía plan precavido.
- Que no bajen naciones – intercedió la única chica desde su sitio – es muy peligroso.
- El equipo habrá que pedirlo, me parece que aquí no contamos con uno – murmuro el técnico.
- Pues yo si bajo, no vaya ser – alego François, Collete hizo un puchero.
- Si François se arriesga, yo también – pobre chica, deberás cree que puede conquistar al frígido ese.
- No hace falta Colette querida – y ahí va el sonrojo.
- Pues me da igual los otros, la verdad. Pero si baja Collete bajo, yo –Holanda de nuevo.
- Oye, Seborga se queda, eso por descontado – alego mama ganso.
- Y el premio para los más idiotas es…- no lo pude evitar, solo salió de mis labios. Era increíble que no entendieran razones.
- ¿Acaso no te importa tu hermano? – me reclamo indignada la chica belga que se lleva siempre con España.
- Claro que me importa, yo amo a mi hermano, pero no voy a actuar irracionalmente.
- Sera la primera vez – se escuchó el murmullo de François insidioso.
Quise pegarle por idiota, no tiene ningún derecho.
- Cuantos más perdidos quieren, antes de que paren.
- No hay razón para perderse si vamos bien organizados, caramba. La cosa es no bajar de a uno.
Pudimos seguir discutiendo, pero el clima cambiante nos obligó a buscar refugio en la ruina. Era como si una fuerza extraña nos arrastrara hasta el hoyo. ¿Acaso debíamos bajar?
.
Continuara…
.
.
Mane: En serio, jaja. Y si, el picnic italiano se cebo, pero quien le manda admitir tanto invitado. Oye una duda, curiosidad nada mas. Las fraces celebres que pongo al principio, ¿si las leen?
Abisag Freiheit: Emm, si pude que los pescaran, jojo. Que pasara ahora. Los nombres Lars y Anne Marie, también son del fandom, n_n Aunque si había oído el de Emma y Govert. Sobre Andres, no vas mal encaminada...aunque puede que no sea el único. No es que no quiera continuarla, es que...bueno si nadie comenta, pues no le veía el caso. Una duda, las frases celebres que pongo al principio, ¿si las leen?
