Disclaimers: Los personajes son propiedad de J.K. Rowling y son utilizados sin ánimo de lucro alguno.
Este drabble/viñeta forma parte del Drinny-Con 2020, organizado este año por la página de facebook "Drinny All The Way".
Traidor.
Draco llegó a la casa de sus padres un poco tarde, no podía creer que Ginevra lo había besado, y por mucho que ella le había pedido que se quedara con él, y por un momento quiso hacerlo no era la mejor opción, ella solo estaba confundida, acababa de terminar una relación que había sido bastante mala, y no podía aprovecharse de ese momento tan vulnerable.
Después de todo, no era como si ella hubiese confesado sus sentimientos, simplemente lo había besado, no sabía si buscando que su debilidad para conseguir que se quedara.
Tomó una ducha para relajarse después de todo el estrés que había tenido y las ganas que tenía de ir a buscar a Nott para darle su merecido, pero le había prometido a Ginevra que dejaría a ese tipo en paz y que no haría nada, solo quería olvidarse de todo eso.
No durmió para nada bien, a esas alturas lo último que le faltaba era haberse acostumbrado al espantoso sofá de la pelirroja, había estado pensando en la posibilidad de invitarle uno nuevo, uno más cómodo.
El trabajo también fue una tortura, y cuando llegó al apartamento de la pelirroja gracias a la red flu, ésta no estaba ahí, así que gruñó bastante frustrado, era obvio que estaría en la cafetería.
La pelirroja sonrió cuando vio a Draco entrar por la puerta, la ubicó de inmediato, pero ella señaló una mesa, donde se encontraban sus demás amigos, que parecían bastante enfadados, porque seguían discutiendo sobre algo.
—No puedo creerlo, llegó el traidor –bufó Luna.
—Traidor ¿por qué? –Frunció el cejo.
—Ya Ginny nos ha dicho qué pasó y la razón por la cual no apareció durante un tiempo, que tú la encontraste ¿por qué no nos comentaste tus sospechas?
—Bueno, no es mi problema que ella no les importe tanto.
—Como a ti ¿cierto? –Se burló Tim.
La mirada de Draco fue asesina, pero no dijo nada porque la pelirroja se puso de pie a su lado, llevaba una charola con bebidas y aperitivos.
—Cambien de tema –sugirió Ginny –además, Theodore ya se comunicó conmigo.
— ¿Qué?
Draco se giró hasta ella para encararla, estaba bastante enfadado porque ese imbécil volviera a buscarla como si no hubiese hecho nada, y ella hubiese aceptado aquel encuentro, ¿y qué si hubiese intentado hacer algo malo de nuevo?
—Tranquilo –le pidió ella –no te enfades, entró por esa puerta, y aunque intenté echarlo, solo me dijo que vino para hablar conmigo sobre una retribución por sus actos.
—Por sus actos de golpearte y tenerte cautiva ¿o por todo lo que te hizo durante su relación? –Se cruzó de brazos Draco.
Sus amigos se estiraron por sus bebidas y los aperitivos, para poder comer mientras observaban la escena de celos de Draco, y el intento de Ginny por controlarlo.
—Él solo quiere evitarse problemas con los aurores, así que me ofreció una retribución cuantiosa –se encogió de hombros –y no suena nada mal.
—Ah, claro, y ahora resulta que solo aceptarás sus galeones, y olvidarás todo lo demás.
—Entonces ¿qué quieres que haga? –Dio un paso hasta Draco.
—Veinte galeones a que se terminan besando –soltó Tim.
La voz de su amigo pareció relajarlos al recordar que no estaban solos y que no estaban en un lugar privado, así que Ginny simplemente negó, sujetó la charola y se alejó hasta la barra, donde comenzó a charlar con sus trabajadores y a reír por algo que le habían dicho.
