Declaimer: Esta historia es completamente producto de la imaginación, una simple ficción, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Me disculpo de antemano por cualquier malentendido que pueda causar.


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La confianza ha de darnos la paz. No basta la buena fe, es preciso mostrarla, porque los hombres siempre ven y pocas veces piensan.

(Simón Bolívar)

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Capítulo 29,

EL DOBLE

(POV Autria)

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Las fotos parecían buenas, Gilbert pagaba esquivo en la caja registradora, volteaba a ver la televisión, tensaba los hombros, se largaba derecho. Luego la cajera checaba los billetes y se ponía histérica.

- Que no he sido yo, dummkopf*. Ese relamido ni se parece, no tiene mi corte asombroso – y Gilbert señalo una vez más el copete del tipo, pero no convenció a Lovino.

- ¿Y que se supone que es, un doble?

Ludwig se crispo un poco al igual que yo, porque aunque somos algo adultos aun recordamos esas historias antiguas.

- Deja de echarme las culpas - se quejó una vez más Gilbert que llevaba toda la mañana en una esquina mientras Lovino le acusaba en la otra.

Lovino se había apersonado en la casa de Ludwig desde temprano con el ceño fruncido y el mismo día en que yo los visitaba para colmo. Así que adiós noche de salchichas y strudel, adiós musical de Johannes Brahms que me costó tanto conseguir en calidad Premium.

- Aunque hay que admitir que se parece muchísimo – comente a la sorda. Por qué bueno, Gilbert sería muy capaz de hacer idioteces y...

- ¡Austria!

- Solo digo lo que pienso, yo soy un tipo muy sincero.

- NO eh sido yo.

- Si claro.

- Mein bruder estuvo conmigo desde que volvimos – zanjo Ludwig, porque ya eran casi las cuatro y no avanzábamos en nada – Además no hay manera de que estuviera allí a esa hora.

- Pruebas, dame pruebas.

- Estuvo jugando "Futbol de fantasía" por webcam.

Y sí, me consta porque…bueno, yo también jugaba ese día...y Rusia, Polonia, Noruega, España y medio continente Europeo a decir verdad, es que con la Eurocopa y todo los ánimos se calientan...Holanda se pone bien intenso y ni que hablar de Inglaterra. ¡¿Por qué ponen esa cara? ¿Acaso un caballero no puede jugar un videojuego de temática claramente deportiva y saludable camaradería sin que cuestionen su estatus? Hmp...Bueno, admito que si he aposte unos 200 pavos y no es que no los ocupe, es que… ¿Pero por qué rayos les doy explicaciones?

- Ahora resulta que tienes un doble, déjate de estupideces, cazzo. La cajera dijo que era un alemán albino.

- Pudo ser de cualquier lado.

- ¿Con cara de alemán? No lo creo.

- Todos tienen cara de alemán según tu casa, Suecia, Noruega, Polonia, Inglaterra, etc…todos se parecen.

- Pero ninguno de ellos tiene tu cara, maldita sea.

- Quien sabe, hoy en día la migración es tanta.

- Dijo que hablaba alemán.

- ¡Y seguro la vieja es bilingüe! – y ahora si estaba enojándose Gilbert. El pollito en su cabeza aleteo en señal de apoyo y amenazo con picotear a Romano.

- Haber orden los dos.

- No me sermonees macho patatas, tu hermano se ha pasado de listo por última vez.

- No me amenaces cara de pizza.

- Y tú no me jodas patatero número dos.

- ¿Que no te cansas de venir a gritar a esta casa? – Oh no, el pollo en su cabeza se preparaba para la envestida - Cuando no es por Feliciano, es por el futbol, ahora sales con esto – Y si, ahora Prusia estaba cabreado y el bendito pollo alebrestado.

- Aunque así fuera, las discusiones con el macho-patatas y yo son solo nuestras.

- Lo serían si no cimbrara la casa y déjame decirte que ni toda la arquitectura del mundo, protegen el sótano de tus gritos. Lo que no es nada asombroso.

- Y pensar que me simpatizabas.

- ¿Te agradaba? ¡Vienes acusarme de asaltar una tienda!

- Eres tú el de la maldita foto, es tan obvio que me enferma.

- NO soy yo.

- Pruébamelo.

- Estaba en casa, en mi asombro depa de soltero.

- Ósea el sótano – Aclaro Ludwig de metiche.

- ¿Vives en un sótano? Eso demuestra que si pudiste ser tú.

- ¡¿Qué?!

- Si, obviamente necesitas plata hijo mío, nadie roba por ser rico…excepto los bancos. Pero ese no es el punto. ¡Fuiste tú!

Desde mi sitio tenia visión de primera sobre este par de palurdos y un Ludwig medio irritado, lo vi llevarse la mano a la sien en señal de una migraña y si hay migraña no hay wurst ni cerveza, entienden. Supongo que es momento de intervenir.

- Haber Lovino, yo estaba jugando ese día con Gilbert – y tuve que ignorar las cejas hasta el techo de Ludwig – Así que no pudo ser por la hora.

- Y seguramente la testigo miente ¿no?, ¿pues sabes qué Austria?…

El teléfono de Romano le cortó el discurso, uno que seguro terminaba en malas palabras. No quería contestarlo pero chillaba y chillaba como loco con una de las versiones modernas de "Volare". Apenas lo cogió se alejó al jardín ofuscado y Ludwig se giró al prusiano.

- ¿Lo hiciste?

- ¡¿Qué?! ¿Tampoco tú me crees? - Y quien podría culparlo, no sería la primera vez ni la última que se mete en líos.

- Dijiste que no en lo del bar de Berlín el año pasado y resulto que si estuviste y que encima tu empezaste el altercado.

- Número uno, yo estaba borracho o drogado porque le pusieron algo a mi bebida, te dije que lo investigaras. Y segundo, el tipo de las botas peludas empezó a molestarme, ¡como si fuera más normal llevar pantuflas rosas a un bar que ser albino!

- Para haber estado drogado lo recuerdas al hilo.

- NO me acuerdo, lo vi en el vídeo de seguridad que presentaron en la audiencia, ¿no lo recuerdas?

- Aquí también hay vídeo.

- Son fotos, no vídeo. Pueden estar retocadas, como si no conocieras a Lovino que te odia.

- Me hubiera puesto a mí en vez de a ti, ¿no crees?

- Soy más guapo…y awesome.

Ludwig se exaspero.

- ¿Lo hiciste?

- ¡Qué nooo!

Divertido pero ya me dolía la cabeza, así que…

- Ludwig, él estaba conmigo en ese juego de computadora.

- Lo ves, hasta el aristócrata mimado lo dice.

- ¿Así me agradeces?

- Es de cariño Roderich.

Ludwig se masajeo la frente, también es cierto que es difícil creerle a Gilbert, yo mismo no lo haría si no hubiera pruebas.

- Bueno, digamos que te creo. Hay alguien afuera haciendo desmanes en tu nombre.

- Puede ser un alemán cualquiera Lud, la gente se parece a ustedes – alegue.

- Eso mismo, puede ser incluso un austriaco difamador.

- Es la segunda vez que me apuñalas mientras te defiendo, imbécil.

- Bueno, bueno, ni tu ni yo, seguro era suizo.

- Hmp…de acuerdo, seguro era suizo.

¿Qué? ¿Acaso los nombraron universales defensores de Vash Zwingli? No se metan.

- Voy a hacer unas llamadas, entretengan al…invitado.

- ¿Lo echo a patadas?

- No bruder, ya fue suficiente por un día.

Ludwig se alejó tenso y el pollo gorgojo en la cabeza de Prusia histérico. En serio, ¿ese animal no le dejara excremento en el cabello? ¿Es por eso que se le pone blanco?

- Y dime, ¿no lo hiciste?

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Gilbert se ofusco el resto de la tarde, pero mientras tanto Lovino se había marchado sin aviso. Buscamos en las noticias, bueno busco Ludwig, y vimos que en efecto había un estado de alerta en ese pueblo Manarola. La policía denunciaba un grupo de extranjeros que por las malas habían hecho de todo en la zona.

"…Si, había un par de italianos, pero eran los menos, la mayoría quien sabe de dónde rayos salieron" – se quejaba el policía con bigote de Mario Bros muy tupido.

"Un tipo me amenazó con un cuchillo, luego voló sobre mí y me disparo con su rayo láser" – se quejaba el dependiente de un hotel un poquito tomado.

"Había un sujeto rarísimo haciendo preguntas, les digo que no era de estos lares."

"Sí, yo también vi a ese demonio albino, me saco un susto" – Gritaba otro y Gilbert arrugo la nariz molesto, es muy sensible al tema albino.

"Un tipo español con cara de amargado me birlo un mapa, me deben varios pavos por eso."

"Pues yo solo sé que estaban guapísimos, sobretodo el albino" – una mesera curvilínea.

"Las autoridades locales han decidido cerrar la admisión de turistas hasta nuevo aviso mientras se investigan estos lamentables sucesos, con información fresca como ensalada Giorgio Boscolo…ta ta ran, tara ran…y ahora en los deportes, la carrera de botargas llega a las finales con el oso Haribo* en la delantera…"

Ludwig apago la tele y nos quedamos callados un momento.

- Mmm, esa mesera si sabe – comenzó el tarado.

- Bruder, ahora no por favor.

- Que más quieres west, son una banda de extranjeros, ya lo oíste. Que uno sea albino…y guapo, no significa que sea yo.

- Bruder…

- Y ya podrías confiar más en mi palabra, siempre es lo mismo. Ya se te olvido quien te cambiaba los pañales.

- Bruder…

- Y yo ya me cuidaba solito mucho antes de que tu nacieras, ahora resulta que soy un estorbo.

- Brudeeer…

- Si no me quieres aquí solo dilo y me mudare en seguida, seguro que en Viena soy más querido.

- A mí no me metas.

- Shht Roderich, no me contradigas en público.

Pero era inútil, frente a nosotros Ludwig echaba humo, lo siguiente que recuerdo fue el barrio entero despierto a horas muy avanzadas porque un fortachón-rubio (así venia en el reporte policíaco) no dejaba de gritar como loco histérico. Lovino regreso al otro día o más bien llamo, para ser exactos.

- Que no era Lovino, Roderich, era Feliciano.

- Lo que sea Ludwig, son idénticos.

Porque lo que importa aquí es que traía malas noticias…inquietantemente malas.

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* El oso Haribo es la mascota y cara de las golosinas Gold-Bears, unas de las mas populares en Alemania y fabricadas por la marca Haribo al igual que otras decenas de golosinas. Para aquellos que conozcan los "panditas" de gomita dulce, esta es la versión original. La empresa data de 1920 cuando Johannes Hans Riegel su fundador (y el Willy Wonka alemán xD) repartía sus productos en bicicleta y cumplirá sus primeros 100 años de existencia para el 2020. Una curiosidad es que la empresa organiza tradicionalmente jornadas de trueque donde la gente, y sobre todo los niños, intercambia castañas y bellotas en otoño por golosinas. Algo así como: 1 producto Haribo por cada 10 castañas o 5 bellotas. Los frutos recogidos sirven para alimentar, durante el invierno, el ganado que hay en las fincas de la familia Riegel.

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Seria genial que hicieran lo mismo aquí con Ricolino, al menos para mi n_n