Finalmente llegamos a nuestra casa, la verdad era bastante amplia, tenía cuatro dormitorios, tres baños, una piscina al aire libre con vistas al acantilado, cochera, cocina americana, salón, zona para relajarse, un patio interior con una fuente y vistas al acantilado. Todas las habitaciones tienen mucha luz y grandes ventanales de cristal, para disfrutar de la naturaleza.
Por ahora solo daríamos uso a tres dormitorios, la de Kyle y mía, otra para Halian y una para cuando Seth decidiese quedarse. El último dormitorio podría ser un estudio o una habitación para guardar cosas, en el caso de que finalmente no pueda tener hijos.
Estuvimos casi todo el día colocando las cosas en las habitaciones, haciendo las camas y colocando los juguetes de Halian. A mi hombrecito le había encantado su dormitorio, con una pared pintada como si estuviera en el bosque y con un gran ventanal con vistas a la entrada de la casa. A la hora de comer, unos golpes en la puerta, nos sacó de nuestra burbuja familiar. Kyle fue a abrir la puerta, tras ella estaban los Cullen, Jacob y Seth.
-Hola-saludó Kyle-
-Guau, menuda casa-dijeron Jacob y Seth-
- ¿Os gusta como ha quedado la casa? -preguntó Esme-
-Sí Esme, muchas gracias por decorarla y diseñárnosla-dijo Kyle-
- ¿Cómo, la casa la habéis construido y decorado vosotros? -pregunté sorprendida-
-Así es, Kyle nos pidió que buscásemos un sitio abierto, con luz dentro de La Push, pero sin estar en el centro de la tribu. No había nada parecido y como este terreno estaba vacío, decidimos construirla para vosotros y decorarla con vuestros gustos-contestó Esme-
Me quedé en silencio aún en shock, por lo que solo pude dar las gracias.
-Gracias por esto, es maravillosa y justo lo que buscábamos-dije-
-No ha sido nada Leah-contestó Carlisle-
- ¿Habéis visto vuestra habitación? La hemos insonorizado, para cuando tengáis vuestras noches de pasión o queráis encargar cachorros, Halian no se traumatice-dijo Emmett-
-Emmett-le regañó Rosalie-
- ¿Por qué mejor no te metes en tus asuntos? -contesté mirándolo enfadada-más vale cuides tu lenguaje delante de mi hijo.
-Tranquila Leah-dijo Kyle agarrándome de la cintura-le gusta molestar a los demás con sus bromas.
- ¿Leah tengo habitación verdad? -preguntó Seth-
-Claro, pero no para que te mudes aquí-dijo Kyle con los ojos entrecerrados-
Su contestación me hizo reír.
-Entrar, íbamos a hacer algo de comer-contesté, haciéndome a un lado de la puerta-
-Venga, solo una temporada, no seas así Kyle-chinchó Seth-
-Si nos hemos mudado aquí, es porque queremos intimidad-contestó Kyle-
-Kyle, solo quiere chincharte, no le hagas caso-dije besándolo-
-Y chicos, ¿cuándo vais a hablar con los ancianos y la manada?
-Creo que mañana es un buen día para hablar con los ancianos, y ya según lo que ocurra, se lo comunicaré a la manada-contestó Kyle-
-Si necesitas cualquier cosa, me avisas-se ofreció Carlisle-
-Gracias amigo-contestó Kyle-
Mientras los chicos ponían la mesa, fui a la cocina a preparar la comida, allí estaba Jasper, el más rarito de todos los Cullen.
- ¿Necesitas algo? -pregunté extrañada-
-No, solo quería saber ¿cómo estás? -su pregunta me extrañó-
-Estoy bien, no entiendo el por qué lo preguntas.
-Siento dolor viniendo de ti, ¿estás enferma? -preguntó-
-No, solo llevo unos días con dolor de cabeza-contesté-nada fuera del otro mundo.
-No solo te duele la cabeza, hay más-contestó con el ceño fruncido-
-Deja de analizarme Jasper, estoy bien-dije incómoda-
-Avisaré a Carlisle-dijo saliendo de la cocina-
-No hace…falta-terminé diciendo con un suspiro, cuando un pinchazo en el pecho, me hizo doblarme hacia delante-
- ¡Leah! ¿qué ocurre? -dijo Kyle, sujetándome por la espalda-
-Tranquilo, solo me duele la cabeza y he notado un pinchazo en el pecho, pero ya se está pasando el dolor-dije poniéndome recta-
-Avisaré a Carlisle-dijo-
- ¿Qué ocurre? -preguntó Carlisle-
Kyle le explicó todo, mientras yo intentaba dejar la mente en blanco, para ver si el dolor de cabeza remitía.
-Vamos a la habitación, quiero auscultarte-dijo Carlisle-
-Sois unos exagerados, estoy bien, seguramente sea el estrés por el cambio de casa…-contesté-
Una vez en la habitación, Carlisle me hizo tumbarme en la cama, Kyle se sentó junto a mí en la cama, tomándome de la mano.
-Bien Leah, ¿cuánto tiempo llevas con dolores de cabeza? -preguntó Carlisle-
-A penas dos semanas, pero no todos los días-contesté-
- ¿Y el dolor en el pecho? ¿Es la primera vez?
-Sí, es la primera vez, desde que intenté negarme a la imprimación con Kyle-contesté-
-Bien, seguramente sea el estrés de tantos cambios, desde que volviste de Francia. Quiero que ahora que ya estáis aquí instalados, te tomes las cosas con calma, y si en unos días el dolor de cabeza no se ha ido y vuelve el dolor en el pecho, me aviséis-contestó-descansa Leah.
-Lo haré, gracias Carlisle-dije, viendo como salía de la habitación-
Segundos después, escuché la puerta principal cerrarse y el silencio inundo la casa. Todos se habían marchado, dejándonos solos a Halian, Kyle y a mí.
Aproveché el silenció e intenté dormir un rato.
