Cuando abrí los ojos estaba anocheciendo, miré a mi lado y Kyle no estaba. Salí del dormitorio y lo busqué en la habitación de Halian, pero tampoco estaba, fue cuando bajé a la cocina, cuando vi una nota suya, diciendo que había ido a hablar con los ancianos, que me quería y que no tardaba en volver.

Preocupada, salí fuera de la casa y entré en fase, por si escuchaba algo.

-Kyle, ¿va todo bien?, tenías que haberme esperado-dije en mi mente, esperando su respuesta, pero no recibí contestación-

Un ruido de hojas a unos metros dentro del bosque, me pusieron en alerta. Cerré la casa, Halian se escuchaba relajado, así que decidí adentrarme en el bosque. Un olor dulzón desconocido se percibía en el aire, seguí el rastro y se dirigía hacia la casa de los Cullen, seguramente sería algún amigo de ellos, por lo que más tranquila, di media vuelta y entré en casa, para esperar a Kyle.

Mientras esperaba a Kyle, decidí hacer algo de cenar, Halian ya había cenado y dormía tranquilamente. Estaba calentando el pollo en el horno, cuando de nuevo el dolor de cabeza volvió más fuerte que antes, fue tan fuerte que caí de rodillas en la cocina, mi respiración era acelerada y pesada, empecé a ver todo borroso y antes de perder el conocimiento, solo pude gritar el nombre de Kyle.

Cuando volví a abrir los ojos, estaba en una habitación blanca muy amplia, intenté levantarme de la camilla asustada, pero un pinchazo en el brazo izquierdo me hizo gemir.

- ¡Qué diablos ¡

-Leah, tranquila, estás en nuestra casa-dijo la chupasangre, que veía el futuro-Edward escuchó tu grito mental, y fuimos a ver que estaba ocurriendo, cuando llegamos, te vimos tirada en el suelo inconsciente.

-Halian….

-Tranquila, Esme y Rosalie, están con él-contestó Alice-

-Kyle… ¿dónde está?, ¿qué hora es?

-Son las 5 de la mañana, Kyle…no hemos podido contactar con él

-¿Cómo puede ser? Él solo fue a hablar con los ancianos para contarles quién es… ha tenido que ocurrir algo-dije levantándome de la camilla-

-No hagas tonterías, Carlisle dijo que no salieras de aquí, pronto vendrá para hablar contigo.

- ¿Ocurre algo malo?

-No ha querido contarnos nada, y yo no puedo ver tu futuro ya lo sabes.

-Tal vez Seth o Jake estén con Kyle, ¿puedo llamarlos?

-Tranquila, Edward ya fue en su búsqueda, bueno te dejo, Carlisle ya está aquí-dijo saliendo de la habitación, a la vez que Carlisle entraba-

-Me alegra verte despierta, dime, ¿sientes dolor de cabeza o pecho?

-No, ya todo está bien, pero no entiendo por qué me pasa esto ahora.

-He sacado una muestra de sangre para hacerte unas pruebas, pero Leah…esos síntomas que tienes no me gustan, y menos los dolores de cabeza.

- ¿A qué te refieres? ¿puede ser algo malo? Soy casi inmortal…

-Sigues teniendo un corazón, lo que quiere decir que puedes morir. Creo que esos dolores de cabeza…puede ser un tumor en tu cabeza, pero no es seguro, por eso quiero hacerte esas pruebas.

- ¿Puedo tener cáncer? ¿cómo puede ser posible? si mi parte de lobo hace que me cure de cualquier herida.

-Por eso lo quiero investigar en profundidad. Puede ser otra cosa, en vez de cáncer, pueden ser jaquecas, así que no te preocupes.

-No puedo no preocuparme, puedo estar muriéndome y mi hijo es un bebé y acabo de encontrar a mi otra mitad. Kyle…oh por Dios, si me pasara algo…Kyle no lo soportaría-dije llorando, con tan solo imaginar a mis dos hombres solos y yo siendo la imprimación de Kyle y su segunda mujer…quedaría devastado-

-Intenta relajarte y no pensar mucho en lo del tumor, porque es muy probable que sea otra cosa-dijo Carlisle-

Intentando contener las lágrimas, le pregunté si podía volver a casa y ante su afirmación, me levanté y salí con Halian dirección a nuestra casa.

Cuando llegamos, tumbé a Halian en la cama de matrimonio y yo decidí darme una ducha, fue entonces cuando rompí a llorar de preocupación, porque Kyle no venía y por mi posible enfermedad.

Cuando terminé de ducharme, me puse el pijama y me acosté junto a Halian.