Declaimer: Esta historia es completamente producto de la imaginación, una simple ficción, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Me disculpo de antemano por cualquier malentendido que pueda causar.


.

.

El amor sólo da de sí y nada recibe sino de sí mismo.
El amor no posee, y no quiere ser poseído.
Porque al amor le basta con el amor.

(Khalil Gibran (1883-1931) Ensayista, novelista y poeta libanés)

.

.

Capítulo 42,

AQUI ESTOY CONTIGO

(POV Collette, Bélgica 2p)

.

Llegamos a media noche a la dirección que nos habían dado y que resulto conocida para Marco, las luces de Milán estaban apagadas y asumimos que también en la casa ya estarían dormidos, aun así tocamos la puerta.

- No parece haber nadie – hablo Joao de Portugal y señor de lo obvio.

- Pues no podemos quedarnos aquí afuera.

- ¿Se dan cuenta que ya hubiéramos ido a roma o cualquier palacio de gobierno a aclarar las cosas en lugar de perder el tiempo buscando a Luciano? – pregunto Joao.

- Te das cuenta de que estamos en una dimensión alterna – volvió a salir mi hermano con sus tonterías.

François nos ignoró a todos, sea cual sea el plan que tenia o las razones por las que tomaba sus decisiones, yo lo apoyaba y los demás lo seguían por falta de recursos para llegar solos a sus países. Al principio habíamos decidido ir a Seborga, pero luego notamos un retén en la carretera y como detenían vehículos sospechosos, nada podría ser más sospechoso que un vehículo robado (posiblemente ya reportado a la policía) con seis personas apretujadas y un perro inquieto. Finalmente un François todavía afectado por las heridas en la cabeza, decidió dar la vuelta y en rutar rumbo a Milan.

- Vamos a meternos a la casa – dictamino François devolviéndome a la realidad, todavía esperaba frente la puerta de Flavio.

- No, no, no. Vamos a ir al palacio de gobierno local y Marco se va a entrevistar con los encargados y les dirá lo que paso.

- ¿A media noche? – salte incrédula.

- Esperaremos a que habrán las oficinas o Marco puede guiarnos a la casa de sus jefes de Milán.

- No son mis jefes, son de Flavio y preferiría entrar primero a ver a mis hermanos – objeto el chico con una vocecita.

François lucia misterioso, ajeno a nuestras divagaciones, no dijo nada pero yo había notado que desde el asunto en la comisaria estaba un poco serio. Luego de recibir la información sobre los Vargas escuchamos en la radio sobre la huelga de policías, interesado François había visto las noticias y había comprobado lo que se decía sobre Manarola y la estación de policía en aquel pueblito de la fiesta, luego lo había visto hablar en privado con Hans y un paranoico Wolfgang, como si diera crédito a cualquiera de sus palabras. Solo mi fe en su juicio me tranquilizaba, François no era capaz de creer en tonterías.

- Tenemos hambre y no tenemos recursos.

- Los tendríamos de hablar con las autoridades o la embajada – siguió Joao.

- Si seguro, como nos trataron también en la policía.

Yo estaba de acuerdo con Joao pero no me atrevía a contradecir a François, él es un hombre muy cabal y si dice que no es no.

- Por hoy podríamos dormir y reorganizaron mañana.

- Pues vamos al auto – nos instruyó Joao.

- No, entraremos en la casa como dice François. Ya estoy cansado de dormir incómodamente, puedo soportarlo unos días pero no por siempre – le respondí consiente de que mi espalda ya no soportaba más tortura.

- Pero está cerrada.

- Es casa de Flavio (una de tantas) así que por consiguiente es casa de Marco también, por lo tanto no es allanamiento, solo no traemos las llaves.

- Esa es lógica de ladrón de casas – objeto terco Joao, pero ya nadie le hizo caso.

Con habilidad sombrosa que hacía años no le había visto, François escalo la pared del jardín y entro a la casa, Joao se revolví incomodo, Marco se mordió el labio y Wolfgang y Hans vigilaron la calle. Al cabo de una hora de angustiosa espera la puerta de la casa se abrió y apareció François.

- Despertaste a mis hermanos – le pregunto Marco, pero François negó con la cabeza.

- No encontré nadie en las habitaciones de la casa, creo que no están justo ahora.

- Pero nos dijeron que estarían aquí – proteste indagada, ese abogado nos había visto la cara seguramente para apoyar al sindicato de policías y aunque no entendía su plan del todo, sabía que nos había estafado.

- No podemos seguir con la discusión aquí afuera, alguien llamara a la policía, vamos entren todos.

El grupo entro en tropel, mientras François escondía el auto. El pobre ha tenido que hacer de todo desde que estamos en este zafarrancho y yo ya no sé qué hacer para demostrarle mi apoyo.

- François, ahora que estamos en casa de Flavio y que se resuelva todo, tenemos que curar mejor tus heridas. No creo que hayas producido suficiente sangre en estos días para reemplazar la que perdiste.

Quería que supiera lo mucho que me importaba quería que me viera y sonriera. François no salió del auto, tenía la cabeza pegada al volante y yo presentí que no se había quedado dormido, había algún problema.

- ¿Puedo entrar contigo al auto? – le pregunte con voz suave, el francés asintió luego de un rato y yo me senté en el asiento de copiloto – sabes que puedes contarme todo, por favor dime que eta pasando.

François no me respondió de inmediato, seguía con la cabeza pegada al volante.

- Tengo un mal presentimiento.

- Todo va a salir bien ahora, la casa es de los Vargas y la policía no va a arrestarnos.

- Aun así, mi cuerpo tiene sensaciones extrañas.

Me sonroje un poco, porque aluna vez me lo dijo cuándo éramos más jóvenes pero no voy a andar ventilando por aquí esas cosas.

- Debe ser por la herida en la cabeza, estas herido y no has parado de conducir o tomar decisiones. Debes dejar a los demás hacerse cargo, yo podría tomar el mando – cosa que es muy cierta porque ya eh estado a cargo de muchas cosas durante mi vida.

François me miro de reojo y yo me estremecí de ansiedad, estábamos solos en un auto como suele pasar en esas películas viejas, la voz más ilusa de mi cabeza comenzó a tocar una cancioncita romántica y yo no pude resistirme a su influjo.

- Sabes que no haría nada que tu no aprobaras, yo estoy aquí para lo que necesites – mi tono de voz se volvía más sutil, casi lo note sugerente.

François me clavo la mirada y levanto la cabeza, mi cuerpo se acercó al suyo sin darme cuenta y note como su mirada se posaba en mis labios. Todo era perfecto.

TOC TOC

Que un mal rayo partiera al culpable, ¡casi nos habíamos besado!

- ¿Oigan, se van aquedar más tiempo ahí? – Y la voz de Joao me irrito hasta la medula, no es que yo tuviera nada en su contra pero…

- ¿Se puede saber porque nos interrumpes? – le sisee molesta tras bajar la ventanilla y esperando sinceramente que François no nos oyera; Joao solo levanto la ceja y oculto media sonrisa, eso me molesto bastante – Vete yendo, ¿quieres? – dije incapaz de mostrarme amable, como normalmente haría.

Demasiado tarde, François ya había salido del auto y se sacudía la ropa.

- Sera mejor que dejemos las conversaciones para otro día – nos instruyó a ambos.

¿Por qué me pasan a mi estas cosas, caramba?

.

Continuara…

.


.

Yuriko Miiyo:

No te preocupes, suele pasar XD Si, el castigo fue imaginativo y a todos nos hubiera dolido igual, porque esa semana de la moda es la semana de la moda. Temía no saber manejar bien la personalidad de Lovino, me alegra que te parezca bien manejada. Si, en algún momento tienen que caer en cuenta, ya son muchas cosas raras pasando en el mundo veremos si Antonio llega, ya veremos. XD Ese esperado encuentro me pone nerviosa, espero hacerlo bien, pero ya tu me dirás. Tomare en cuneta de lo de Manuel, me metí a ver el link que me pusiste, ya había visto ese dibujo creo que es famoso en el fandom. Aunque yo prefiero ver a Norte de México como la mujer y al sur como el hombre.

Una pregunta ¿Quién dirías que es el mejor amigo de Manuel? ¿Quién dirías (desde tu punto de vista) que es el mejor amigo de mi México?

MoChI-oOkAmI:

Gracias, esperaba hacerle merito a la personalidad de Francis, el pobre Antonio termino escaldado, pero así se llevan los amigos. Buena pregunta: ¿con quien se encontró Oliver?

Si Lud seguro le pondría un cono de burro a Lutz o esas orejas de borrico. Haber que pasa con el BTT 2p porque parecen no haber tenido mucho contacto estos capítulos.

Me gusta lo de Pedro, y me recuerda a una historia donde el papa era Pedro, hijo de pedro, nieto de pedro, ect… XD Una costumbre muy común en México. Pero resulta que su hijo Pedro (también) estudiaba en USA y le pidió al cuñado que le llamara Peter, entonces el papa se encabrona; porque según él dijo, ellos eran Pedros y no Peters. El papa le dice que el solo envía cheques a Pedro Aragón y si ya no existe Pedro dejara de enviarlos y el hijo se pone pálido. ¿tu que opinas de algo así? XD

E Itzel también lo he oído mucho, yo solía llamarla María, pero me di cuenta que muchos otros países se hacían llamar María.

Sobre los tirulos, yo creo que si los voy a cambiar porque se pone todo mas complicado.

.

.

Por cierto, creo recordar que tenía un fanfic sobre el día del padre, con los latinos y Antonio. Ahí por si les interesa.