POV Leah

Después de contarle lo ocurrido a Kyle y él contarme lo de los vampiros del día anterior, desayunamos tranquilamente. El resto del día lo pasamos jugando con Halian, disfrutando del día familiar. Se avecinaban problemas con esos vampiros que seguían a Kyle, y eso unido a mi posible enfermedad, nos restaba tiempo para disfrutar juntos de momentos tan increíbles con nuestro pequeño hijo. Prefería disfrutar del momento con ellos, que pensar en lo que pasará en el futuro, sea lo que fuere lo que iba a venir, ya lo superaríamos juntos.

Cuando dieron las siete y media de la tarde, fuimos a cambiarnos de ropa, dejamos a Halian con los Cullen, por lo que pudiese pasar y salimos rumbo a La Push.

Cuando Kyle y yo llegamos, todos estaban ya en sus respectivos lugares. Jake y Seth nos sonrieron señalándonos unos asientos junto a ellos.

-Buenas noches-dijo Kyle, intentando eliminar la tensión-

-Buenas noches-contestaron-

- ¿Y mi sobrino? -preguntó Seth, mirando a mi lado-

-Está en casa de unos amigos-contestó Kyle-

-Vaya, pensaba jugar un rato con él, bueno, mañana sin falta paso por vuestra casa y estoy con él-dijo mi hermano riéndose-

-Puedes ir cuando quieras Seth, estás en tu casa-contesté-

- ¿Tienes un hijo? -preguntó Emily-

-Sí, tiene tres años y se llama Halian.

-Me alegro mucho por ti Leah, al menos mi pequeña Tallulah tiene alguien con quien jugar-dijo, con una pequeña un poco mayor a Halian, sentada en su regazo-

Ante su propuesta guardé silencio, no quería pensar en eso ahora mismo, ojalá esa pequeña, no tenga el gen del lobo desarrollado, porque si no, lo iba a pasar muy mal entre tanto hombre-

Como siempre, los ancianos contaron las diferentes leyendas de los primeros cambia formas y del tratado con los Cullen, sobre todo para los más pequeños y supongo también para que Kyle lo supiera. Si ellos supieran…

-Queremos aprovechar esta noche también, para darle la bienvenida a nuestra pequeña familia, a Kyle, la imprimación de Leah-dijo Billy-

-Gracias-contestó Kyle, besándome la mano-

Yo solamente le sonreí. Hasta que un gruñido interrumpió nuestro momento.

-Ya basta de tanta tontería-rugió Sam, asustando a su propia hija- ¿quién demonios eres, y cómo es posible que también seas un cambia formas?

En ese preciso instante Kyle se tensó, yo solo apreté su mano, tranquilizándole.

-Sam, esa no es manera de tratar a la imprimación de un miembro de la manada-intervino Jake-

-Cállate Jacob, porque tú, nos has tenido engañados a todos con respecto a él-contestó furioso-

Cabreada, me levanté de mi lugar.

-Ya fue suficiente Sam-dije llena de furia-te guste o no, Kyle es mi pareja y sí, es un cambia formas como nosotros, por no decir superior a nosotros. Así que, si te molesta, tendrás que aguantarte, además, tú no tienes que decir nada, porque no eres el alfa de la manada, sino Jacob.

- ¿Cómo te atreves a desafiarme? Soy el alfa de esta manada, desde que se unieron las dos manadas en una-rugió temblando, acercándose a mí-

-No te debo nada Sam, y menos respeto y sumisión como mi alfa, porque tú no lo eres, antes que a ti obedezco al verdadero y más antiguo metamorfo de la manada que hay aquí. Y siento decirte que no eres tú-contesté yo enseñándole los dientes.

-Leah, tranquila-me susurró Kyle tomándome de la cintura-

- ¿De qué estás hablando? –preguntó el viejo Quil-

-Yo…- empecé, para contarles quien era realmente Kyle-

Pero Kyle, me tomó de la mano y empezó a hablar él.

-Mejor hablo yo-contestó Kyle-la verdad, es que ayer no os conté todo sobre mí. Sólo os dije que era la imprimación de Leah y que era metamorfo, pero no os conté mi historia.

Creo que ahora si es el momento apropiado para contaros todo, para que también sepáis lo que puede avecinarse pronto.

"Nací en un pequeño pueblo, de una relación entre una humana y un metamorfo. Un día, en el pueblo donde vivía entraron unos vampiros, yo

tenía 25 años y en un intento por matar a uno de ellos, este me mordió en la pierna, fue entonces cuando empecé a cambiar…"

Siguió contando Kyle, cuando terminó de hablar, el silencio reinó en la fogata.

-Muchacho, estás diciendo, que tú naciste aquí y que estuviste aquí cuando se firmó el tratado con los Cullen…-empezó a hablar el viejo Quil-

-¿Qué edad tienes? Y ¿quién era tú familia? -preguntó Billy-

-Yo…tengo 109 años, mis padres eran Thomas Uley y Beatrice Door-contestó-

-Eso no es posible, eso significaría que tú eres uno de sus hijos y ellos murieron todos-dijo esta vez mi madre-

-Mi verdadero nombre es…Levi Uley, soy el hermano mediano de Caleb y Ruth Uley. Y quien firmó el tratado con los Cullen, y el hermano de tu tío abuelo o tío segundo.

-No puede ser…todo esto es imposible-decía Sue-

-Mamá, es cierto, Los Cullen nos lo confirmaron-dijo Seth-

-Y eres la imprimación de mi hija que sería…

-Nada mamá, no somos nada, como mucho mi tío tercero, cuando me contó todo hace un par de semanas, yo tampoco daba crédito a lo que me dijo, pero es verdad.

-Un momento-habló Emily de pronto- si Sue es tu sobrina de primo hermanos y hermano de Caleb y Ruth, quiere decir que ¿tú eres el bisabuelo de Sam?

-Así es, soy el padre de Douglas y Charles Uley, además de abuelo de Thomas II Uley, Joshua y Ellen Uley-

-Abandonaste a tus hijos y tu mujer, ahora entiendo que es algo de familia, por eso mi padre también se fue-dijo Sam cabreado-

-No has entendido nada Sam, Kyle fue mordido por un vampiro y cuando empezó a notar que estaba cambiando, en vez de morir por el veneno, pidió llamar a sus amigos Ephraim Black y Quil Ateara II. Pero cuando llegaron a su casa, su corazón había dejado de latir y lo enterraron, pensando que estaba muerto. Cuando Kyle despertó estaba dentro de un ataúd y no le quedó más remedio que irse de la Push.

-Cariño tranquila, es normal su reacción-dijo Kyle intentando tranquilizarme-

-No lo es, tu sufriste al no estar con tu familia y con tus hijos pequeños, tuviste que verlos crecer a distancia-dije llorando-

-Tranquila-dijo abrazándome-ahora tengo otra oportunidad contigo y con Halian.

-Mamá, ¿estás bien? -preguntó Seth-

-Necesito asimilar todo lo que acaba de pasar, y vosotros debéis hacer lo mismo. Leah, vete a descansar, no tienes buena cara. Mañana más tranquila iré a vuestra casa junto a Seth y seguimos hablando.

Kyle y yo nos despedimos con un leve asentimiento, del resto. Una vez en casa, decidí darme una breve ducha para intentar relajarme.

-Déjame ayudarte-dijo Kyle besando mi cuello, a la vez que acariciaba mis pechos, ahora más sensibles-

-Kyle…umm-dije dejándome hacer-

-Eres hermosa, mi lobita-dijo alzándome sobre sus caderas, a la vez que me apoyaba en la pared y se introducía en mi interior-

-Ahh….Dios-gemí con cada estocada-

-Dios no, Levi-contestó a la vez que aceleraba sus movimientos-

-Me vuelves loca, te amo-contesté llegando al orgasmo-

-Te amo, mi lobita-dijo vaciándose en mi interior-vayamos a dormir, estás agotada.

-Sí, vamos, Sue estará aquí mañana temprano-contesté echándome en su pecho- buenas noches.

-Buenas noches amores-creí escuchar, antes de ir al mundo de los sueños-