-Carlisle, hay más-dijo Alice, mirando al infinito-un vampiro vio a Leah hace unas semanas, sabe que está embarazada.
- ¿Qué? -gritaron todos-
-Vienen a por mis hijos-susurré-si ellos se enteran de que estoy embarazada, querrán a mis hijos-dije llorando, abrazando mi vientre-
-Leah, tranquila, no os va a ocurrir nada, ni a ti ni a los bebés-me intentó tranquilizar Esme-
- ¿Cómo estás tan segura? A lo mejor ya están aquí y lo que dijeron los Denali fue una trampa-dije respirando de forma acelerada-
-Leah, inspira y expira, vamos, no es bueno en tu estado que te pongas así-dijo Edward-
Intenté relajarme, pero me era casi imposible, ya que en mi mente no dejaban de aparecer imágenes de esos vampiros, quitándome a mis bebés.
-Vamos lobita, tu puedes hacerlo-susurró en mi oído Kyle-eso es, muy bien, te juro que los cuatro vais a estar bien.
-Kyle, acompaña a Leah a que descanse un poco en el cuarto de Renesme, mientras hablamos de los pasos a seguir a partir de ahora-propuso Carlisle-
-Yo..
-Te contaremos todo, te lo prometo-dijo Carlisle-
Algo insegura aún, me dejé llevar hasta la cama de Nessie.
-Leah, siento haberte ocultado la incursión de los vampiros y el tenerte vigilada. Solo buscaba protegeros, los chicos y tú sois lo más importante para mí-dijo Kyle mirándome a los ojos-
-Sé que somos lo más importante para ti, pero no puedes tenerme en la ignorancia para protegerme, porque podría haber ocurrido una desgracia-contesté abrazándolo-
-No te volveré a ocultar nada lobita, te amo-dijo besándome- descansa un poco, cuando despiertes, te daré todos los detalles de lo que vamos a hacer.
Unas horas después, me desperté en la cama de Nessie, desorientada.
-Hola lobita, me alegro que hayas podido descansar-dijo Kyle entrando en el dormitorio-
-¿Qué hora es?
-Son las 8 de la tarde, lobita-dijo Kyle-has dormido dos horas.
-¿Qué va a pasar ahora?-pregunté temerosa-
-Mejor bajemos, para que Carlisle te lo explique
-Está bien-dije levantándome con su ayuda de la cama-
Cuando llegamos a bajo, Halian jugaba con Esme, la manada se había marchado, solo estaban, Jake, Seth y Ryan.
- ¿Has descansado Leah? -me preguntó Ryan-
-Sí, todo está bien, ¿cuál es el plan?
-Verás Leah, hay dos opciones…-empezó Ryan-
-Dependiendo del tiempo que tengamos hasta que lleguen los Vulturis, te enviaremos a un lugar u otro-habló ahora mi hermano-
-¿Podéis ir al grano?-pregunté, en el acto noté como Kyle apretaba mi mano, para que no me alterara-
-Leah, si tenemos más de un mes hasta que vengan, podemos mandarte a Isla Esme, hasta que todo termine. No te irías sola, te acompañarían Ryan, Sue, Billy, el viejo Quil, Charlie, Rosalie y Emmett, y por supuesto Halian. Harías el mismo recorrido que Edward y Bella hicieron en su luna de miel, sin hacer turismo, claro.
- ¿Y si vienen antes?
-Os marcharíais o bien a Seattle o bien a la casa de Kyle en Ann Arbor-contestó Carlisle-
-Kyle, tu… ¿no podrías venir también?
-Lobita, no puedo dejar en peligro a la tribu y ya estoy cansado de huir, voy a luchar para protegeros a ti y a los niños. No teneros cerca me va a matar, pero lo prefiero, a que os quedéis aquí y por no estar concentrado en la batalla, que me hieran. Si os marcháis junto con Ryan, me quedaré más tranquilo, sois mi motivo para sobrevivir en esta lucha.
-Entiendo-dije preocupada-
-Todo saldrá bien hermanita-dijo Seth abrazándome-
