A partir de ese momento, Kyle y la manada, junto a los Cullen, empezaron a entrenar. Habían pasado dos semanas, desde que Carlisle nos contó que venían hacia aquí esos malditos vampiros. Por ahora no teníamos más noticias sobre ellos. Era la calma que precedía a la tormenta.
Fue una semana después, cuando la tranquilidad llegó a su fin, para ser exactos, justamente estábamos a una semana de San Valentín.
-¡Leah!-entró de forma abrupta Kyle en la casa-
-Estoy en la piscina-grité-
-Sal rápido, tenemos que preparar tus cosas, no hay tiempo, en una hora sales hacia Seattle-dijo Kyle, nervioso, ayudándome a salir de la piscina-
- ¿Ya? ¿qué ha ocurrido? -dije cambiándome de ropa, mientras Kyle recogía las cosas de Halian y las metía en un pequeño bolso-
-Hay un traidor en la manada, le ha estado pasando información a los Vulturis. Alice tuvo una visión hace media hora, mientras compraba en Seattle. Llegaran pronto, quizás una semana como mucho. Ella está preparando una casa que compraron hace unos años, para vosotros-dijo, metiendo las cosas en el maletero del coche y después sentando a Halian en su lugar-
- ¿Cómo ha sido eso posible? ¿Quién ha traicionado a la manada? -pregunté sorprendida-
- ¿No te puedes hacer una idea? -contestó cabreado-sube
-No, todos somos una familia, nos ayudamos como tal y odiamos a los vampiros.
-Solo hay una persona que se beneficiaría con mi muerte y con tu soledad-dijo aumentando la velocidad, para salir de la reserva dirección a Seattle-
-Kyle…sin rodeos-contesté-
-Sam, ha sido Sam, llevaba varios días actuando raro y de pronto, Emily y la niña se marcharon de la reserva, anoche le tocaba guardia junto a Paul y adivina, lo descubrió hablando por teléfono con un vampiro, le dio tiempo a escuchar, como le decía que estabas embarazada y nuestra ubicación exacta. Paul salió corriendo de allí sin que Sam lo descubriese y nos lo ha contado hace unos minutos, después de seguirlo toda la noche.
Sam les ha pedido protección para él y su familia, por eso se marcharon de la reserva, quiere deshacerse de mí y así manejarte a su antojo, al estar sola. No sé, que más les habrá contado, si saben de Ann Arbor o de Seattle, pero tenemos que actuar ya. Te quiero lejos de aquí, cuando lleguen esos desgraciados.
-No puede ser cierto, Sam, nunca traicionaría a la manada, son su familia. Y con respecto a mí, él es la imprimación de Emily, la ama. Al igual que yo te amo y soy tu imprimación. Algo ha tenido que pasar, para que hiciese algo como eso, siendo el alfa. Tal vez es una estrategia-dije esperanzada-
