De pronto, toda la manada empezó a aullar, al ver lo que había escuchado en mi mente sobre Leah.
-Maravilloso… es el más grande que he visto y seguro sus cachorros lo serán más-comentó Aro- serían una buena adquisición para mi guardia. ¿Qué le ocurre?
-Su compañera, le ha pedido ayuda, está en peligro-dijo Edward-
-Que interesante, quiero ver como pelea contra esos vampiros-dijo Aro emocionado-
No esperé que ese asqueroso chupasangre siguiera hablando, y junto con la manada, corrí dirección a Seattle. Necesitaba llegar junto a Leah lo antes posible, tenía un mal presentimiento.
Cuanto más corría en mi forma lobuna junto a la manada, más aumentaba la presión en el pecho. Fue entonces cuando empezamos a escuchar sonidos de lucha, ya estábamos cerca. Justamente, antes de llegar a la casa, vimos llegar a varios vampiros, de forma rápida, los chicos y yo nos abalanzamos contra ellos, hasta que los redujimos, pronto vimos a Sam inconsciente atado a un árbol.
Estábamos a punto de entrar en el jardín de la casa, donde se estaba desarrollando la pelea cuando escuché el grito de Ryan.
- ¡Leah!
Al escucharlo aceleré el paso para saber que estaba pasando, entonces lo vi. Mientras Leah estaba intentando acabar con un vampiro, otro estaba llegando por su espalda. Corrí todo lo que mis patas me dejaban, pero finalmente el vampiro, golpeó a Leah, desplazándola unos metros lejos de las escaleras.
-Que alguien vaya con Leah, a ver como está, yo me encargo de esos vampiros-dije en mi mente. Sin que los vampiros lo esperasen, me lancé primero hacia el que había atacado a Leah y después fui a por el que estaba intentando entrar a la casa. Cuando terminé con ellos, fui en busca de Leah, Seth estaba con ella. La manada y los Cullen ya habían casi eliminado a todos los vampiros, solo dejaron a uno vivo, supongo que para sacarle información.
-Leah, cariño, ¿estás bien? -dije tomándola en mis brazos, fue en ese preciso momento, cuando vi que su vientre abultado ya no estaba-los bebés…
-Está inconsciente Kyle, creo tiene varias costillas rotas y un brazo también, en la cabeza también tiene una brecha y sí, yo también me he dado cuenta que su vientre ha desaparecido-me dijo Seth-
Cogiéndola en brazos para entrar a la casa y llevarla a la primera habitación que estaba libre para tumbarla.
-Como esos malditos les hayan hecho algo a mis hijos…-dije enfadado pensando en lo peor.
Tiempo después la manada y los Cullen, entraron en la casa.
-Rosalie, Emmett, Ryan, tenéis que contarnos, ¿qué pasó? -preguntó Carlisle-
-Mis hijos-susurré asustado-
-Cierto, Ryan, bajemos al sótano, deben estar preocupados con todo lo que han escuchado-dijo Emmett-
-Cuando vuelvan, tenéis que contarnos, mientras quiero revisar a Leah, y que la sujetéis, mientras le recoloco los huesos rotos-dijo Carlisle-
Carlisle, empezó a colocar en su lugar los huesos rotos, Leah no dejaba de gemir, aun estando inconsciente. Para evitar el dolor, Carlisle le inyectó morfina, pero se quemaba demasiado rápido. Una hora y media después, Carlisle terminó de recolocar los huesos y vendarle la zona.
-Tranquilos se pondrá bien, en un par de días estará como nueva y Rosalie…hiciste un buen trabajo con la cesárea, ya está casi curada.
-¿Cesárea? Tenéis que contarnos que pasó-dije-
-Primero, ¿no quieres conocer a tus hijos? -ofreció Rosalie-
-Sí, por supuesto, que quiero conocerlos-contesté-
Unos instantes después Emmett, apareció con Billy en brazos, seguidos por el viejo Quil, Halian, Sue con un pequeño bulto en brazos y finalmente Rosalie con otro bulto en brazos.
-Ohh por Dios, menos mal que estáis bien-dijo Sue, acercándose a Seth y luego a mí-tienes que conocer a tus hijos Kyle, te presento al pequeño Honovi Levi y a Shasta, tus hijos.
-Son hermosos-dije tomándolos en brazos, mientras los miraba fascinado-
- ¿Ya ha terminado todo? ¿dónde está Leah? -preguntó Sue-
-Mamá, Leah está herida, pero se pondrá bien, con respecto a si ya ha terminado todo…Los Vulturis, están a fuera, interrogando a un vampiro, junto a Sam-dijo Seth-
- ¿Sam?, ¿qué tiene él que ver en todo esto? -preguntó esta vez Billy-
-Papá…Sam, nos traicionó, por eso los vampiros sabían dónde estabais, él está afuera con esos vampiros-dijo Jake-
-No puedo creerlo, Sam, nunca haría algo así-dijo Sue-
-Mamá, lo hizo, nos traicionó a todos, lo hemos visto en su mente, aunque nunca pensó que ocurriría esto-dijo Seth-
-Eso significa…
-Así es Sue, él, junto a su mujer y sus hijos, serán desterrados de la reserva y tendrán prohibido volver a ella de por vida-dijo el viejo Quil-eso dictan las leyes de la tribu.
- ¿No se puede hacer otra cosa?
-No Sue, es expulsarlos de la reserva o morir por traición a la tribu y a la manada-contesté yo-
-Entiendo-dijo Sue-
-Ahora, me gustaría saber ¿cómo fue el parto? -pregunté-
-Leah se puso de parto mientras Emmett y yo estábamos cazando, la descubrimos en el bosque cercano a la casa…-empezó a narrar Rosalie-
Cuando terminó de contar todo lo que había pasado hasta nuestra llegada, respiré profundamente e intenté relajarme, ya que todo había terminado.
-Chicos, los Vulturis se marchan ya, ya tienen lo que necesitaban. Y Jacob, Sam está fuera esperándoos-nos comunicó Carlisle-
Una vez relajado, decidí subir a ver a mi lobita, esperaba que estuviera mejor-pensé mientras dejaba a mis pequeños lobitos en la cuna-
Una vez llegué a la habitación, me senté junto a Leah, que ahora estaba más calmada.
-Lobita, ¿me escuchas? ya todo ha terminado, todos estamos bien-le susurré, a la vez que me tumbaba a su lado-
-Kyle-dijo Leah abriendo los ojos-los niños…
-Nuestros hijos están estupendamente, tranquila.
- ¿Seth y los demás? -preguntó-
-Todos estamos bien cielo, la única herida más grave eres tú, ya nos han contado lo que hiciste…te arriesgaste demasiado-dije besándola-
-No podía permitir que se acercasen a nuestra familia-dijo Leah gimiendo-
-No te muevas, Carlisle ha tenido que recolocarte algunos huesos, seguramente la morfina dejó de hacer efecto, voy a por más, ahora vuelvo-dije saliendo en busca de Carlisle-
Cuando volví a la habitación junto a Carlisle, Leah estaba intentando sentarse.
-¿Qué haces? Te vas a hacer daño-dije evitando que se sentara-
-Estoy mejor, ya no duele tanto, quiero ver a los niños, sobre todo Halian, que debe estar asustado-dijo preocupada-
-Déjame ver primero Leah si todo está bien, mandaré que suban a los niños-contestó Carlisle-
-Ya estás mucho mejor, parece ser que la ponzoña que bebiste y tus genes de lobo, ya están haciendo su trabajo. Le diré a Sue y a Seth que suban con los niños, están muy preocupados por ti-dijo Carlisle-
Una vez salió Carlisle, no pude evitar acercarme a Leah y besarla.
-Te amo hermosa, cuando te recuperes, tenemos que organizar una boda-dije riéndome-
-Estoy deseándolo-dijo besándome-después quiero que me cuentes de Sam.
Yo solo asentí, al escuchar la llegada de Sue y Seth con los niños.
-¿Mami?-llamó tímido Halian-
-Halian, mi hombrecito-contestó Leah, abriendo los brazos-
Cogí a Halian en brazos, y lo subí a la cama junto a Leah.
