Pues esto es todo, espero disfrutéis leyendo esta historia, tanto, como yo disfruté escribiéndola. Al fin Leah tiene su final feliz y consiguió lo que tanto anhelaba.

Epilogo final

Años después…

Hoy hay luna llena y el cielo está despejado, después de varios días de lluvia, se agradecía una noche clara.

Es hora de la reunión de los ancianos alrededor del fuego, volverán a contar las leyendas de nuestra tribu.

Una voz gruesa y rasposa comienza a hablar.

-Buenas noches chicos, ¿listos para escuchar la leyenda de la primera mujer metamorfo y de los híbridos perfectos? -dijo el hombre de piel tostada con una sonrisa dulce y ojos brillosos-

-Siiii-gritaron los más pequeños-

-Bien, empecemos… hace cerca de 90 años, una chica de la tribu llamada Leah Clearwater empezó a sufrir fiebre y muchos temblores, estuvo así durante varias noches, hasta que un día, sintió como su cuerpo cambió al de un enorme lobo gris, pillando a toda la manada de lobos por sorpresa, ya que lo normal era que solo los hombres podían transformarse en lobo…

Una vez terminó de contar las leyendas, se levantó despacio de la silla y a paso lento, se internó en el bosque dirección al acantilado.

-Abuelo, espera, te acompaño-dije agarrándome de su brazo lleno de arrugas-

-Gracias Nahimana-dijo el anciano-

- ¿Sabes algo de cuando vendrán los Cullen y los abuelos Leah y Kyle?

-Creo que vienen hoy junto a Jacob, Nessie y sus hijos-dijo mi abuelo Halian-

- ¿Y los tíos Honovi, Keme, Nanuk y Shasta con los niños?

-Vienen todos para mi cumpleaños número 70, como siempre-dijo sentándose con dificultad en el sillón del salón-

-Abuelo, ¿puedo hacerte una pregunta?

-Sabes que sí Hanimana, por cierto ¿cuándo va a venir tu marido y los niños de pescar?

-Llegarán esta noche abuelo, no te preocupes, papá está con ellos. Mi pregunta es ¿por qué nunca le pediste a los abuelos que te convirtieran?

-Hanimana, al principio quería ser como mis cuatro hermanos, pero conforme fueron pasando los años, me di cuenta que prefería vivir al máximo mi vida y envejecer junto a tu abuela. He visto sufrir tanto a mis padres, mis hermanos, a tío Jacob y Nessie y a los Cullen por quedarse congelados en su cuerpo para siempre, que preferí seguir siendo humano. Ya están aquí-dijo mi abuelo-

-Ya estamos aquí-dijo mi bisabuela Leah, con uno de sus tantos tataranietos en brazos-

-Hola abuela Leah, abuelo Kyle, ¿qué tal vuestras vacaciones a Japón? -le pregunté-

-Muy bien cielo, hola mi lobito-dijo saludando a mi abuelo Halian-no me digas, que el alocado de mi nieto se ha ido con los niños y Charlie a pescar.

-Así es Leah-contesté riéndome-

Daba igual los años que pasasen, la abuela Leah, seguía llamando a mi padre como cuando era pequeño, aunque él tuviera ya cuarenta años.

-Abuela, ¿ya te estás metiendo conmigo? -contestó mi padre riéndose-

-Llegas temprano Levi, pensaba que llegarías con Charlie y los niños más tarde-contestó la abuela-

Minutos después, la antigua casa de los abuelos en el acantilado, estaba llena de nuestra familia. Todos habíamos decidido reunirnos para darle el último adiós a mi abuelo Halian, según la tía Alice, mañana por la mañana nos dejaría, para reunirse con mi abuela Tallulah.

A la mañana siguiente, como dijo Alice, mi adorado abuelo Halian nos dejó.

-Que descanses mi lobito-susurró mi abuela Leah, llorando entre los brazos del abuelo Kyle-

Fin