SU ÚLTIMO GRITO (LOVE LIVE!)

Capítulo 2: La crisis de la mikan (parte I)


UCHIURA, NUMAZU

Chika: Ya, aquí viene la parte más dulce del cumpleaños.

Sra. Takami: Ah, ¿para qué gastaron de más?

Chika: ¿Para qué? Para celebrarlo a usted, mamá.

Mito: No es muy grande, pero alcanza para todas, mamá.

Shima: Ya mamá, apague las velas. Apague la luz, espero que se la pueda.

Chika: Un, dos, tres...

Las hijas Takami cantan el feliz cumpleaños y la señora sopla las velas.

Sra. Takami: Gracias.

Chika: Gracias a usted por ser nuestra mamá.

Mito: Ahora, el discurso.

Sra. Takami: ¿Qué me van a hacer hablar?

Chika: Sí.

Todas las hijas: ¡QUE HABLE!...

Sra. Takami: No, bueno. Ya, ya, ya. Sí voy a hablar.

Mito: No es necesario que diga la edad, mamá.

Chika: Oye ya, déjela ya. Hable mamita.

Sra. Takami: Bueno. Quiero decirles que me siento muy orgullosa de todas ustedes, cuando uno tiene poco dinero o es medio pobre como nosotras, no puede ni siquiera soñar con mandar a las niñas a la escuela. Imagínense cómo me siento yo, al verlos a todas ustedes estudiando en la universidad y por sus propios méritos. Bueno, ahora que no tienen a su padre, yo les prometo que voy a hacer lo imposible porque cada uno de ustedes sea una profesional. Gracias hijas, los quiero a todas.

Todo parecía sonreírle la vida de esta joven, pero de pronto las cosas comenzaron a complicarse: algunos ecos de su pasado gatillaron en forma negativa y sin explicación aparente, Chika notó que su rendimiento estaba mermando. Se cansaba con el estudio, su memoria era frágil e incluso evidenciaba profundas y preocupantes lagunas mentales.

Anju: Y tú, ¿qué haces aquí?, ¿por qué estás por aquí?

Chika: No, que vine a comer algo y estaba cerrado.

Tsuki: ¿Cómo, un sándwich? Lo que yo estoy muerta de hambre.

Anju: Vos eres la amiga del jefe, ¿por qué no te consigue un cafecito? Estoy muerta de frío.

Tsuki: Ya, ¿tú quieres té, Chika?

Chika: No gracias, no quiero nada.

Tsuki: Cuida mis cosas, en las tuyas no sale.

Anju: Bah, buena. ¿Va a ir al seminario?

Chika: No, tengo ensayo en grupo de teatro.

Anju: Verdad, ¿y cuándo estrenan?

Chika: Parece que en dos semanas más. No sé muy bien porque en realidad yo he faltado dos o tres ensayos.

Anju: Oye, publicaron las notas del sistema de cálculo. ¿Cómo te fue?

Chika: Me saqué un 60.

Anju: ¿Un 60? O sea, yo me saqué mejor nota que tú. ¿Y qué te pasó?

Chika: No sé muy bien, yo estudio igual que siempre.

Anju: Pero un 60, Chika-chan. Tienes algún problema porque sin ti no me la explico si no.

Chika: Yo tampoco.

Tsuki: Ya, lo único que pude conseguir.

Chika: Gracias, pero yo no quiero, me tengo que ir. Permiso.

Tsuki: Esta, ¿qué le pasa?

Anju: No sé, le fue mal en el sistema de cálculo. Pero indico que ella está pesada también. ¿Le trajo azúcar?

Tsuki: No queda poco.

Anju: ¡Que soy tarada!

En su academia de teatro, Chika preparaba un ensayo importante de una obra. Algo no muy bien acontece la pelinaranja este momento tan crucial.

Alumno 1: ¡Y a continuación, con ustedes el alcalde! *El elenco lo aplaude*

Alumno 2: Muchas gracias, respetable público. A continuación, se dirigirán con ustedes la secretaria municipal.

Chika: ¡Conciudadanos! Nuestro plan para combatir la sequía consta de dos etapas: la primera y la segunda. La primera...

La chica mikan olvidó memorizar el libreto teatral por primera vez.

Chika: Perdonen, ¿puedo partir primero?

Volviendo a recordar el párrafo del guion volvió a olvidar la siguiente parte.

Chika: Eh, perdonen, ¿podemos seguir otro día? Lo siento.

Alumno director: ¿Te pasa algo?

Chika: Sé que no me siento nada bien.

Alumno director: ¿Qué vas a hacer ahora?

Chika: Me voy a la pensión. Porfa, diles a los chicos que me perdonen, yo sé que les arruiné la onda.

Alumno director: Te acompaño.

Chika: No, no te preocupes. Nos vemos el viernes.

Alumno director: Ya. Ok, hazlo tú por favor, por ahora.

Esta vez Chika se preocupó y fue al psiquiatra de la universidad.

Psiquiatra: ¿Qué estás estudiando?

Chika: Agronomía.

Psiquiatra: ¿Y cómo te va?

Chika: Bueno, en realidad por eso estoy acá. Eh, yo un tiempo esta parte mi rendimiento ya no es el mismo.

Psiquiatra: ¿Y qué sucede?

Chika: *Suspira* Empecé a bajar las notas, se me olvidan las cosas, pierdo la memoria y mis notas empezaron a bajar además.

Psiquiatra: ¿Es primera vez que te sucede esto?

Chika: No, primera vez no. Claro que de esta forma tan incontrolable nunca.

Psiquiatra: ¿Estás consumiendo drogas?

Chika: ¿Drogas?

Psiquiatra: Sí, te consulto si consumes drogas, cocaína, marihuana.

Chika: Eh, bueno. Alguna vez fumé marihuana, pero muy poco. Yo creo que no tiene nada que ver con eso.

Psiquiatra: Y cuéntame una cosa, ¿cuántas horas estás estudiando al día?

Chika: Después de clases, cuatro o cinco.

Psiquiatra: ¿Y estás muy débil?

Chika: No, no muy bien porque me despierto media noche, me duele la cabeza también.


Un día, la ex líder de Aqours estaba platicando con Tsuki siendo interrumpida por Anju.

Anju: Oye, Chika-chan. ¿Dónde te has metido?

Tsuki: Lo estaba esperando a tomar un café, pero no llegaste nunca.

Chika: Y tú, ¿por qué estás acelerada?

Anju: Porque pensé que se hayan ido, te dejaron esto en la portería.

Chika: Ah, debe ser del crédito universitario.

Tsuki: ¿Terminaste todo?

Anju: Sí, lo terminé recién. Te quedó bonita ese. ¿Qué pasa?

Chika: No sabes que esta cuestión no me huele nada de bien, me mandó ir a la oficina a no seguir estudiando.

Anju: Si no te preocupa si estás becada.

Chika: Pero siempre joden.

Anju: ¿Y qué vas a hacer?

Tsuki: Ya, voy al taller o si no mis padres me van a retar.

Chika: Yo también tengo taller, pero voy a ver esto primero. ¿Me acompañas?

Anju: Sí, te acompaño. Dile a Ren que me guarde algo del casillero.

Tsuki: Ya, adiós.

La mikan fue a la Dirección Servicios Estudiantiles, Dpto. Actividades Extraprogramáticas a resolver el problema de su crédito y le fue mucho peor de lo esperado.

Anju: ¿Y para qué te querían?

Chika: Para lo que me imaginaba.

Anju: No me diga que te van a suspender el crédito.

Chika: No, me están jodiendo la beca.

Anju: ¿La beca? ¿Y por qué?

Chika: Vos sabes, por las notas.

Anju: Pero porque te la van a suspender.

Chika: Yo creo.

Anju: No te afliges, si tú sabes que si te pones las pilas, las notas van a subir de inmediato.

Chika: Umh, ¿y qué van a hacer?

Anju: Me tengo que ir a clases, ¿tú no vas a ir al taller?

Chika: No, no voy a entrar. Adiós.

Anju: Adiós.

La posibilidad cierta que le descontinuara la beca era una amenaza violenta a su proyecto profesional. Ciertamente Chika era una alumna con una personalidad muy definida y respetada por ello, además era aguda en sus críticas, rebelde en tomo y apariencia y por sobre todo osada. No obstante, ella entendía que el cuestionamiento a los beneficios que recibía aquí en la facultad se debían básicamente a su baja en el rendimiento, pero al decir verdad estaba confundida.

Se aproximaba las fiestas navideñas y la señora Takami le envió dinero a su hija para que viajara a Uchiura, este era quizás el descanso que necesitaba. Esa mañana debía actuar con prisa, el curso entero tenía práctica en terreno, pero olvidó su tarjeta, de modo que no pudo retirar el dinero que le envió su madre.

Tsuki: (En el autobús) ¡Chika! ¡Apúrate, mujer! Lo estamos esperando.

Chika: Ya.

Aquí se comienza a tejer una trama de oscuras proyecciones, el autobús universitario lo lleva a la ciudad de Yokohama y Chika no logró sacar dinero del banco y por ende su viaje a Uchiura trastería.

Tsuki: ¿Por qué te demoraste tanto?

Chika: Hice esa tremenda fila, se me quedó la tarjeta.

Tsuki: ¿De dónde vas a sacar el dinero?

Chika: El día 25 saco dinero, es feriado y estamos en Navidad.

Tsuki: Te lo advertí.

Chika: Tenía que sacar pasajes a Numazu, mi madre me mandó para eso. Cómo por ser tan ingenua. Siempre ando la tarjeta en el bolsillo y justo se me quedó en la pensión.

Tsuki: ¿Y qué va a hacer?

Chika: ¿Cuándo llegamos a Yokohama?

Tsuki: Como media hora, cuarenta minutos.

Esa mañana Chika estaba enrabiada consigo mismo, la fragilidad de su memoria le había jugado una mala pasada. Ella solo imaginarse en Tokio para la Navidad lejos de su familia le trastocó un poco su mente.

Como nunca se alejó de sus compañeros y lógicamente no lograba a dimensionar el significado de su conducta solitaria. Sin dinero, abúlica y superaba a ratos por el tono que habían adquirido sus trastornos, esta joven comenzó a vivir la experiencia más trágica de su vida.

Con mucha dificultad le logró concentrarse un poco para terminar sus proyectos, pero no llegaba los resultados de este ejercicio práctico; las proximidades de un fin de semana largo incidieron en casi todo para regresar cuándo antes a Tokio. El ejercicio de distribuir verduras fue prácticamente abortado para subirse al autobús, solo que en la prisa nadie tuvo la ocurrencia de pasar lista a los alumnos. Fue así como se agregó otro infortunio para Chika, sus compañeros emprendieron de regreso dejándola absolutamente sola en Yokohama; los planes para las fiestas navideñas y de fin de año tuvieron un aperitivo arriba del autobús, nadie, ni siquiera su amigo se percató de la ausencia de Chika Takami. De este modo, comenzó el episodio más insólito para todos quienes lo conocieron.


26 DE DICIEMBRE

Compañero de clase: ¿Qué hay de Chika-chan?

Tsuki: No sé, ayer lo llamé de la pensión y me dijeron que no estaba.

Compañero de clase: ¿Qué raro?

Tsuki: Sabes qué, yo creo que nos fuimos a Yokohama.

Compañero de clase: ¿Ahí fue?

Tsuki: Sí, dijo que pasaba a la casa de un amigo, pero igual la tiene irresponsable.

Compañero de clase: Sí, ya lleva una semana desaparecida.

Tsuki: Sabes qué, yo le llamaba a su casa en Uchiura, porque debe estar allá.

Compañero de clase: Sí, vamos.

Tanto la prima de You como su compañero iban a una oficina anexa a una sala de clases.

Tsuki: Permiso, ¿puedo ocupar el teléfono?

Encargado: Ocúpala no más.

La señorita Watanabe marca el número de la posada ryokan.

Tsuki: Sí, con Uchiura, por favor. Ya.

DESDE LA POSADA

Sra. Takami: Gracias, ¿bueno?

Tsuki: ¿Hola? ¿Me podrías comunicar con Takami Chika? Por favor.

Sra. Takami: ¿Chika?, ella está en Tokio. ¿De parte de quién?

Tsuki: ¿Habla con la mamá?

Sra. Takami: Sí, con ella. ¿Qué pasa?

Tsuki: Oye, usted habla con Tsuki, una compañera de Chika. ¿No está en Uchiura?

Sra. Takami: Chika quedó de venir para las fiestas de fin de año, lo estuvimos esperando, pero no llegó. ¿Qué fue lo que pasa?

Tsuki: Eh, mira. Lo que pasa es que soy amiga de ella y como no ha venido a clases ni tampoco está en la pensión, pensé que podía estar allá.

Sra. Takami: ¿Pero estás seguro? Chika nunca falta a clases.

Tsuki: Eso mismo pensamos nosotros, por eso estoy llamando.

Sra. Takami: ¿Y desde cuándo está desaparecida?

Tsuki: Desde antes de Navidad, esa fue la última vez que la vi.

La noticia de la desaparición de Chika no pudo menos que impactar a la familia, ni mucho más aun a su madre, quien viajó de inmediato a la ciudad portuaria. Por su parte, el Centro de Alumnos de aquella universidad ya había tomado cartas en el asunto y planificaron una estrategia de búsqueda.

La mamá iba acompañada de guía a Riko Sakurauchi, amiga cercana de la mikan, quien la pianista conoce la capital pese que estudia en otra casa de estudios.

Tsuki: Buenas noches, señora. ¿Cómo está?

Sra. Takami: Bien, acabamos de llegar.

Tsuki: Recién terminó la reunión de la federación y están todos de acuerdo en protestar públicamente por la desaparición de Chika.

Sra. Takami: Hace varias noches que no llega a dormir a la pensión.

Tsuki: Estuve conversando con algunos compañeros y existe la certeza de que no volvió de Yokohama.

Sra. Takami: ¿No habrá tenido un accidente?

Tsuki: Es lo que hubiera sabido, en todo caso vamos a ir a todos los medios de comunicación.

Sra. Takami: Bueno, ahora se hizo tarde, Riko. Mañana vamos a la policía.

Tsuki: Conseguí una entrevista en la radio, ojalá usted pueda ir.

Sra. Takami: Sí, nosotras vamos a estar en la pensión si nos van a buscar, no tenemos problemas.

Tsuki: También sería bueno que se fueran a pegar una vueltecita por la agencia de detectives Mouri, nunca está de más.

Sra. Takami: ¿Y que le puede haber pasado?

Riko: ¿Está seguro que fueron ustedes a Yokohama?

Tsuki: Claro, si yo me moví eso al subir el autobús.

Riko: ¿Y no volvió?

Tsuki: No estamos seguros, pero no se preocupe, señora, si lo vamos a encontrar. Yo, que lo mejor sería que fueras a descansar.

Riko: Si, Takami-san. Vamos, salimos temprano.

Sra. Takami: Hace tres noches que no puedo dormir. Bueno, gracias. Buenas noches.

La movilización de la federación de estudiantes se hizo notar, se dividieron en grupos y propagaron la información a través de todos los medios de comunicación. Desde luego, la situación política que vivía el país hacía pensar cualquier cosa.

Locutor radial: "Una cantidad de alumnos de la escuela de agronomía de la universidad (...) iniciaron gestiones para dar con el paradero de la estudiante de 21 años, Takami Chika, quien se encuentra extrañamente desaparecida desde la Nochebuena recién pasada."

La señora Takami y Riko Sakurauchi no solo participaron de los planes de la federación, sino que recorrieron todos los lugares posibles buscando el paradero de Chika. La fotografía de su hija apareció en la prensa y en la televisión y ella, hurgó con cierta esperanza en los hospitales y centros asistenciales de la zona.

El movimiento estudiantil expandió su brazo solidario y los jóvenes se unieron para hacer sentir sus voces, protestando por la misteriosa desaparición de Chika Takami.

El nombre de esta aventajada estudiante de agronomía se conoció en el país. La señora Takami, agotando todas las instancias, recurrió a la agencia de detectives Mouri para exponer su caso, aquí consiguió apoyo legal y movilización para la búsqueda.