Y sin mucha espera, aquí vengo con un nuevo capítulo. No muy largo, pero se compensar por la premura de este.
Lauren Thorn: Es el fin por supuesto. Por lo general trato que Minato que este muerto antes intentar cualquier cosa con Kushina, pero aquí el si tendrá una pelea con su hijo.
Ali Kamel Jaffal: Lo siento. Tenía que ir primero con esto.
Ahora sin más preámbulo, doy paso al segundo capítulo.
The Beast Overlord
No me pertenece Naruto, Overlord (el juego) ni ninguno de los personajes y elementos de otras fuentes presentes.
Capitulo 2
-Gnarl, repítemelo de nuevo. ¿Por qué yo puedo ir por esa ruta segura y fácil por la que vas, sino más bien por una peligrosa y desconocida?
-Sencillo, mi señor. Usted mide mucho más que yo, así que no puede moverse entre los escondrijos que yo use para alcanzarlo.
-Urgh. Lo que digas.
La situación era la siguiente. Una vez que Naruto había aceptado la posición de Overlord y los poderes que venían con ello, decidió que no había razones para continuar quedándose en la ciudad. Ahora era capaz abrirse un camino que implicara el uso de la fuerza.
Tampoco iba a ser un idiota y abrirse paso por la puerta principal. Aquello era un suicidio y el mismo Gnarl lo reconocía. A pesar de que Naruto había heredado los poderes del anterior Overlord, estos se habían degradado debido a los años que habían permanecido sin usarse. Su actual portador debía fortalecerlos antes de usarlos para causar una masacre en condiciones y por lo tanto era necesario que este fuera por una vía que solo le causara un reto mínimo.
El camino elegido fue el usado por Gnarl para abrirse paso al interior de la ciudad. Se trataba de un complejo de cavernas que se extendía bajo las profundidades de la capital y la región. Los ingenieros del reino habían explotado este para crear el alcantarillado de la ciudad, ahorrándose mucho en excavaciones. Ellos habían vigilado en hacer que ambos sistemas estuvieran adecuadamente aislados, pero en ciertos puntos el desgate por el tiempo paso factura e hizo que se abriera una brecha lo suficientemente grande como para que Gnarl y Naruto pudieran pasar.
El Minion ya tenía asegurado un camino de vuelta la superficie, pero este era inadecuado para su maestro debido a la razón antes expuesta. Por eso ambos actualmente se encontraban separados. Gnarl podía comunicarse telepáticamente con Naruto por medio de su cristal, pero aun así el muchacho no estaba complacido con las circunstancias actuales.
La caverna no era del tipo donde simplemente caminar por un sendero bien definido. Era un complejo accidente geográfico donde la irregularidad era lo único constante. El chico se topaba constantemente con saltos imposible que requerían que el usara sus garras tantos su garras para sujetarse a las paredes, como su látigo para columpiarse con las estalactitas del techo.
El primer aditamento era algo normal de su condición. No eran tan duras y filosas como las que afirmaban tener los Hombres Bestias, pero eran un magnifico apoyo para todo tipo de maniobras. Lo segundo era el primero de los hechizos que se habían desbloqueado con sus poderes. Se trataba de un látigo hecho con su propia sangre. Actualmente su potencial no era mayor al de un látigo común, pero seguía siendo un instrumento adecuado para el movimiento en zonas difíciles como la que recorría.
-Me alegra saber que usted cuenta con extrema agilidad. Dígame, ¿ha desempeñado ladrón por largo tiempo?-pregunto Gnarl de la nada.
-Casi que desde que tengo memoria. Viví en las calles toda mi niñez, así que era robar o morir de hambre-respondió Naruto mientras cruzaba un pozo. Como toda la conversación no se daba de forma directa, podía continuar moviéndose sin ninguna interrupción.
-Ya veo. Y dígame. ¿Qué tipo de acercamiento tiene con aquellos que no sueltan sus pertenecías a la primera?
-Antes resultaba mejor no hacerles ningún daño. La gente suele ignorar a los mocosos que solo buscan comida y con ello es fácil continuar robando-dijo el rubio mientras escalaba una pared. –Ahora llevo un enfoque diferente. A menos que la situación pueda ponerse demasiado fea con mis acciones, opto por matar a mis victimas.
-Oh. Ese es un cambio bastante drástico.
-Sobran demasiados bastardos. No pretendo ser mejor que ellos, pero prefiero asegurarme que sea yo el que viva-explico el muchacho mientras analizaba como debería hacer su siguiente salto. -La guarida que estaba usando pertenecía a unos traficantes de alguna porquería. Creían tener el sitio perfecto para sus operaciones, pero yo me tope con ellos-dijo él mientras usaba látigo para sujetarse a una columna y cruzar un precipicio cuyo otro lado no estaba al frente sino mas bien tras una esquina, por lo que era necesario hacer un giro en el aire para pasar. –Me asegure de cazarlos a todos desde las sombras y los asesiné de la forma más lenta posible para que me aseguraran que ellos eran los únicos que sabían sobre ese lugar.
-Cuidadoso y cruel. Supongo que usted en verdad está adaptado al llamado estilo shinobi.
-Nunca he tenido un arma diferente a un cuchillo en mis manos. Si puedo conseguir otra cosa y una armadura, con gusto puedo probar otro estilo.
-No se sienta comprometido.
-Tsk. No digas nada por un rato. Acabo de toparme con unos tipejos como tú, aunque estos son un poco más verdes y fornidos.
-Esos han de ser Goblin. A pesar de las similitudes, no son de mi misma especie. Siéntase libre de despacharlos.
Incluso si hubieran sido familiares de su instructor, Naruto no se hubiera detenido de atacar a los duendecillos verdes que respondieron agresivamente ante su presencia.
Era un grupo numeroso. Entre siete y trece. Todos ellos armados con cosas que iban desde simples garrotes hasta improvisados arcos. Un acercamiento sigiloso era la mejor forma de abordarlos, pero por desgracia el había caído directamente frente a ellos y ya no era posible esconder su presencia.
Naruto se apuro en derribar a uno, para matarlo cortándole el cuello. Luego tuvo que dar un abrupto salto hacia atrás, para evitar ser alcanzado por los proyectiles que le fueron disparados. Estos probablemente se encontrarían envenenados, por lo que era prioridad evitarlos a todo costo.
Su ventaja era que se encontraba en una recamara amplia, por lo que era posible moverse con soltura por las paredes y los techos. Su desventaja era que sus enemigos no eran tan estúpidos como parecían.
Ellos no perdieron tiempo en agruparse frente a la salida de la habitación, con los Goblin tiradores en la retaguardia y los Goblin con garrotes y cuchillos en la vanguardia. Eso lo ponía en una situación difícil, porque no podía alcanzar al enemigo prioritario que eran los arqueros. Intentar atacar a los del frente era una invitación a ser perforado por flechas, cosa que como se había dicho, no se podía permitir.
No podía usar su habilidad de clonación como medio de paso. Aunque sus replicas podían resistir algunos golpes, cualquier arma que "rompiera" su constitución lo eliminaba al instante.
Era una situación problemática por dos razones. Una, no podía escapar. El salto que había hecho para llegar a la recamara era demasiado difícil para realizarse a la inversa. No podía hacerlo con enemigos atacándole la espalda. Dos, estaba a la expectativa que los Goblin recibieran refuerzos.
Dado que el grupo no estaba estacionado, era fácil pesar que ellos debían ser un escuadrón de reconocimiento. Eso quería decir que debía haber más como ellos en los alrededores. Era bueno porque era un indicativo que estaba cerca de una salida, pero malo porque debería enfrentarse contra su jefe, que bien podía ser un Hobgoblin o un Ogro.
Naruto debía encontrar rápido una forma de enfrentar la amenaza, o podría empeorar.
-Mi señor, recuerde que los hechizos mágicos son la mejor de romper la formación de un enemigo-escucho de repente Naruto de parte de Gnarl.
-¿El Látigo de Sangre servirá para ello?
-No, pero dispone de otros hechizos. Para empezar, esta Bola de Fuego. La primordial técnica de todo mago y el primer pasó a la destrucción de sus enemigos.
Con ello en mente, Naruto supo que era lo siguiente que debía hacer. Se detuvo por un momento e imagino que tenía el sol en sus manos. La magia era tanto fácil como complicada. Requería que su usuario tuviera una buena imagen del fenómeno que quería causar y una fórmula que lo llevara a la realidad. Los magos se la pasan años estudiando para crear estas últimas, pero el muchacho ya disponía de una serie de formulas heredadas por al anterior Overlord. Por ello puedo crear su primera Bola de Fuegoen tiempo record.
La apunto hacia a los arqueros, que eran lo primero que debía eliminar.
El proyectil mágico generado no fue muy grande, por lo que solo un blanco fue alcanzado de forma directa. Los otros sin embargo, de todas fueron víctimas de las ascuas que saltaron por el achicharramiento repentino de uno de los Goblin.
Con ello la formación fue rota y con ello Naruto pudo acercarse para agenciarse la muerte de otros de los Goblin.
Luego tuvo que retroceder nuevamente, ya que los Goblin de vanguardia se abalanzaron contra él. Su arma no era ideal para entablar un combate de intercambio de golpes, así que solo podía depender de ataques que causaran la muerte inmediata de sus usuarios.
-Para enfrentar números enemigos a la vez, lo mejor es usar hechizos de control de masas-interrumpió de nuevo Gnarl. -Usted dispone de Ralentizar, una magia de ilusión que resulta adecuada para mostrar el dominio que tiene sobre sus adversarios.
Siguiendo el nombre del hechizo, Naruto imagino su efecto y lo convoco sobre los tres Goblin que tenía enfrente.
Los verduzcos entonces aminoraron notablemente el ritmo de sus movimientos. No tanto como para decir que estaban en cámara lenta, pero si lo suficiente para que su adversario pasara su cuchillo por sus cuellos y ellos no pudieran evitarlo.
Con la mitad ya eliminada, fue más fácil que Naruto terminara de lidiar con el resto. Los arqueros ya no eran suficientes para lidiar con las cinco replicas que podían crear actualmente y los otros Goblin no ofrecieron resistencia ante un par de Bolas de Fuego.
El resultado de la batalla fue bastante limpio, tomando en cuenta que el muchacho no sufrió ninguna herida, sin embargo si hubo una consecuencia y fue que el quedo bastante agotado.
-Urgh. Mi cabeza.
-Mil perdones, señor. Me parece que olvide advertirle que no debe abusar con sus hechizos. Aunque es un Overlord, su suministro de mana no es ilimitado-explico Gnarl desde la distancia.
-En serio que tienes que explicar las cosas con anterioridad.
-Lo tendré en cuenta y por ello le recordare un aspecto sobre su magia. Aunque su condición como Overlord le da un potencial mágico sin igual, debe tener en cuenta que sus hechizos no alcanzaran el mismo poder que el de un mago. Específicamente porque usted no emplea un bastón como medio de lanzamiento. Si quiere cubrir la diferencia, debe hacerse con uno o un similar.
-Lo tendré en cuenta. En verdad quiero aumentar el poder de mi habilidad especial.
-¿Se refiere a esa que usa para multiplicar su presencia? En efecto esa técnica es extraordinaria. No cabe en duda que viene de un demonio muy poderoso.
-También quiero mejorar otra que tengo. Es una mas útil a mi parecer.
-¿De qué se trata?
-Puedo asumir la forma de otras personas. No importa el tamaño o el género. Un puff y puedo convertirme en alguien completamente distinto.
-Suena como una herramienta extraordinario para las infiltraciones.
-Lo sería si no tuviera una duración muy corta. 5 minutos si la uso en solitario o 1,5 si la acompaño con la multiplicación.
-Entiendo. Eso ciertamente recorta sus opciones.
-Deberían haber aumentado su duración con el poder que liberaste, pero no es momento para probarlo.
-En efecto. Debe prepararse para un próximo enfrentamiento. Noto como más Goblin se mueven por la caverna.
-Entendido.
Con la advertencia hecha, Naruto fue capaz de enfrentar los siguientes enemigos con mayor comodidad. Para empezar recogió las armas de los Goblin eliminados. Los arcos tenían una durabilidad limitada y los cuchillos son eran adecuados como armas de arrojo, pero eso justo lo que necesitaba.
Avanzo de forma lenta y cautelosa, tomando cobijo en cualquier escondrijo que encontró en el camino. Desde allí atacaba sigilosamente a cada Goblin que encontraba, cuidando de solo hacerlo cuando ellos se encontraban de espaldas y apartados de sus compañeros.
Los Goblin tenían una buena visión nocturna, pero su olfato estaba deteriorado por la inmundicia en la que vivían. Por ello era fácil engañarlos si se les atacaba desde un buen escondite.
Naruto continuo con dicha estrategia por un largo trecho, pero pronto noto como los Goblin empezaron a replegarse. Vio como ellos se llamaban entre si y regresaban por un camino en particular.
Seguirlo dio como resultado que Naruto encontrara lo que estaba buscando. Una salida de la cueva donde se encontraba. El único problema era uno. Estaba protegida por un frente de Goblin que superaba los treinta. Estos no solo estaban mejor armados que los otros, sino que estaban dirigidos por una elite de tres Hobgoblin. Seres que mostrarían una mayor resistencia que sus contrapartes de menor rango.
-Gnarl, tengo un problema. No hay forma que pueda pasar el grupo de enemigos que tengo enfrente. Me eliminaran antes de que pueda reducirlos a algo que pueda manejar.
-Los números siempre serán un problema contra nosotros. Eventualmente nos haremos de aliados que le permitirán palear las cosas, pero de momento deberán depender de la tercera habilidad que le ha concedido la Bestia Demonio.
-¿Tengo otra habilidad?
-Sí. Una que es la más poderosa sin discusión. Para usarla deberá usar toda la fuerza que posee y condensarla en un único ataque.
-Suena genial. Lo intentare.
Con las instrucciones en su mente, Naruto dejo su escondite y se puso justo enfrente de la horda de enemigos. Ellos lo tomaron como un idiota, al exponerse de forma tan impetuosamente, pero no cargaron de inmediato ante la repentina formación de energía que empezó a cargar su enemigo.
Naruto había juntado ambas manos y creaba en el centro de ellas una esfera irregular de color oscuro, que sumaba partículas azules y rojas con cada segundo que pasaba. Un total de treinta segundos fue el tiempo que tomo para que el ataque asumiera una forma perfecta, en la que ya no podía crecer más y ya estaba lista para ser lanzada.
Los Hobgoblin habían contenido a sus tropas ante la incertidumbre de la naturaleza de esa "magia" que era muy demoniaca para ser usada por un humano o un Hombre Bestia, pero una vez que captaron el peligro, dieron la voz de ataque para detenerlo.
Para su desgracia, ya era muy tarde y Naruto simplemente tuvo que darle un empujón a su proyectil para que este fuera impulsado a su destino.
Gnarl que ya había salido al exterior, pudo apreciar de primera mano los resultados de la técnica. Una poderosa explosión que envió trozos de Goblin por toda la zona, debido a que la entrada de la caverna había actuado como la boca de un cañón.
Por esto cuando Naruto hizo acto de aparición, lo hizo con algo de hollín encima suyo.
-Debiste haberme advertido que era una técnica muy poderosa.
-No quería arruinar la sorpresa. Yo también me vi perjudicado la primera vez que vi a una Bestia Demonio usándola.
-Lo imagino.
-Aunque cabe mencionar que lo suyo todavía es una técnica sin desarrollar. Cuando una Bestia Demonio la usa, devasta pueblos sin el menor esfuerzo. Además están otras cuestiones como su enorme consumo y tiempo de carga.
-Ni lo menciones. Siento como mi poder mágico fue prácticamente agotado.
-No dudo en que no podrá usar el resto de sus técnicas bestiales por un tiempo. Además hoy tuvo suerte, dado que dudosamente un adversario esperara a que la termine de realizar.
-Tienes razón. Lástima que no pueda usar mis replicas para la tarea. Tengo que usar cada gramo de energía para poder usarla.
-Una vez lleguemos a su hogar, le proporcionare el medio ideal para que pueda realizar sus técnicas sin preocupaciones. Minions.
-Ya habías mencionado que eras el maestro de esas cosas. ¿Exactamente qué son?
-Son seres de mi misma naturaleza. En términos prácticos son como los Goblin, pero muchos más escandalosos. Tal vez no los encuentre muy listos, pero lo que les falta en inteligencia, les sobra en lealtad.
-Lealtad. Si me convendría tener aliados que tengan eso.
-Tenga presente que al final el miedo que usted les imparta será la mejor forma para garantizar que le sigan-explico Gnarl mientras observaba la muñecas y tobillos del rubio. –Hmmm. -Disculpe mi descortesía, mi señor, pero ahora que disponemos de una mayor claridad, noto que usted tiene unas marcas muy particulares en sus extremidades.
-Así es…. Pensé que se habían desvanecido, pero ahora me doy cuenta que siguen allí-dijo el rubio con un respingo de enojo.
-¿Prefiere evitar el tema?
-No. Me parece que tú de todas formas indagaras en el asunto tarde que temprano-respondió Naruto, pensando en todo lo que tal vez ya de saber el anciano ser. –Sucede que los "compañeros" de mi anterior banda me traicionaron. Ellos consiguieron un bonito trabajo y necesitaban a alguien quien echarle la culparle de todos los crímenes que cometimos juntos. Como puedes imaginarte, ese fui yo.
-Lamento oír eso.
-En realidad no fue tan malo como debía serlo. La situación daba para que me ejecutaran o me lanzaran a un pozo profundo del que nunca saldría, pero en cambio termine siendo comprado por la esposa de un noble-dijo el rubio con una expresión amarga. –Me saltare los detalles, pero te diré que fue una experiencia muy humillante. Ella era del tipo que ve a los seres no humanos como objetos de su entretenimiento-dijo el muchacho para llevar su mirada al horizonte. –Eventualmente ella se canso de mí y me vendió como un esclavo común y corriente. Me hicieron trabajar en varios lugares antes de traerme a este continente. En el camino no dijeron a mí y a los Hombres Bestia que me acompañaban que era básicamente el fin de la línea para nosotros, pues definitivamente no harían trabajar hasta morir. No sé si fueron sus burlas o si ya mi paciencia había llegado a su límite, pero mis deseos por liberarme fueron tales que termine desbloqueando mis habilidades especiales. Con ello fue que por fin pude escapar.
-Vaya. Esa sí que es una historia.
-No pido tu lastima, ni tu compasión. Solo quiero que sepas unas cosas. Primero, no confió en ti. Me has facilitado muchas y te estoy agradecido, pero quiero tengas claro que n dudare hundir un cuchillo en el corazón si intentas engañarme.
-No podría asumir una actitud más adecuada-dijo Gnarl riendo.
-Lo segundo es que no entrara en discusión que yo lo haga una visita a las personas que mencione antes. Realmente no planeaba hacerlo, pero dado que mi situación cambio,
-No se podría esperar menos.
-Me alegra que nos entendiéramos. Ahora….-dijo Naruto viendo hacia los lados. -¿Qué hacemos?
-Tengo preparado un transporte para la ocasión-dijo el anciano Minion para ejecutar un espantoso silbido.
Por un momento, el lugar se lleno de silencio al punto que Naruto se pregunto si en verdad tenía que esperar que ocurriera algo. No fue hasta que una sombra se cernió sobre él y su acompañante que vio la razón del llamado de este.
Un enorme pajarraco hizo acto de aparición antes ellos. No se trataba de un halcón, un cuervo o un buitre, sino una horrenda amalgamación de todos ellos. Era más grande que un caballo y para el infortunio de Naruto, apestaba como uno.
-Este será nuestro transporte. Aunque puede volar largas distancias, no puede lidiar con mucha. Dado su actual constitución, usted podrá tomar vuelo conmigo, pero luego tendremos que buscarle su propio transporte.
-Sin problema. Solo vayamos ya. Estoy muy cansado y quiere dormir un poco.
-Sí, mi señor. Necesita reposar para todo lo que tiene por delante.
Y así término este capítulo. Como habrán visto, en el explique todo lo que no quedo evidenciado en el primero. No era que quisiera saltármelo, sino que deseaba que el prologo fuera un poco mas dinámico de lo usual.
Tal vez consideren que me adelante un poco al darle la Bijuudama a Naruto, pero como habrán visto, esta no tiene en absoluto el poder de una normal. A lo mucho tiene la potencia de un barril de pólvora. Es un ataque de área que actualmente puede ser parado por un número de barreras. No quiero hacer que Naruto gane a sus enemigos solo con una mirada. Al menos no a los realmente fuertes.
No tengo más que decir, así que me despido por ahora.
