Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece.

Capítulo 6: Gildarts x Cana x Laxus

Gritos y más gritos se escuchaban del famoso gremio Fairy Tail.

Sus miembros disfrutaban de cervezas mientras se generaba una que otra pelea absurda entre los magos del lugar.

Pese a la hora, los magos seguían disfrutando como si nada la noche.

En una de las mesas se encontraba la bebedora Cana con varios barriles de cerveza alrededor. Al lado de ella estaba Gildarts, compartiendo con su querida hija.

La maga tenía el rostro rojo producto de todo el alcohol que había consumido. Sin embargo estaba tan consciente como de costumbre.

Mientras ignoraba los comentarios de su padre, sus ojos seguían a varios de sus compañeros que disimuladamente se escabullen del lugar.

Juvia con Gray y Natsu, Erza con Gajeel y Lily, Lucy retirándose sola por la puerta principal.

-Un montón de calientes- pensaba Cana mientras tomaba más alcohol.

Desde la derrota de Zeref todo había vuelto a la normalidad, los magos seguían comportándose irresponsablemente y haciendo misiones rutinarias.

Pero algo que había notado era como tanto los miembros de Fairy Tail como de otros gremios cercanos estaban bastante lujuriosos.

-Cana, ¿Qué opinas?- preguntaba Gildarts sonriendo como tonto cerca de su hija.

-¿Qué pasa?- decía Cana.

-¡¿No me estabas escuchando?!- exclamaba Gildarts dolido por la frialdad de Cana.

-Estaba pensando en otras cosas- decía la maga mientras seguía bebiendo.

Sospechaba que Mirajane también estaba al tanto de esta nueva ola de sexo desenfrenado.

-¿Tienes alguna preocupación?- decía Gildarts con el rostro rojo- Recuerda que siempre puedes contar conmigo en lo que sea.

-Lo que sea- pensaba Cana.

Hace ya un buen rato que ella no tenía relaciones sexuales. La última vez había sido en un gangbang con varios miembros del gremio Quatro Cerberus.

-Tal vez- decía Cana con una pervertida sonrisa en su rostro mientras sacaba una carta de su pantalón.

La carta tenía la imagen de unos labios rojos con la palabra "deseo" escrita en ella. Puso la carta en la frente de su padre para activar su efecto.

Gildarts quedó estático, con el rostro bastante mareado.

-Vamos- le susurraba Cana en el oído mientras se lo llevaba a una de las habitaciones del gremio.

Puso el brazo de Gildarts sobre su espalda para llevárselo.

Caminaban torpemente a la habitación. La cara de ebrio del mago clase S, hacía ver que su querida hija lo iba a acostar para que descansara.

Cana abrió una de las habitaciones y sólo se percató que la cama estuviera desocupada.

-Perfecto- pensaba mientras se metía junto con su padre al ver la cama vacía.

La maga prefirió no prender la luz, deseaba hacer las cosas a oscuras.

Dejó caer a su padre sobre la cama de espaldas, para rápidamente subirse encima de él.

Inmediatamente sintió el miembro de Gildarts rozar su culo. La maga sonrió con malicia.

La carta que había utilizado dejaba al objetivo en trance por unos momentos para luego despertar en la persona deseos carnales que expresara a la persona más cercana. El efecto duraba hasta que se le aplique al objetivo, una carta de efecto contrario.

-Ahh!- gimió Cana al sentir las manos de su padre ponerse en su culo.

-Pervertido- pensó para luego desabrochar bikini superior.

Gildarts quedó fascinado con los pechos de Cana, cambiando de posiciones con él arriba y ella abajo.

-Ahh!- gemía Cana.

Gildarts chupaba el pezón izquierdo de su hija a su vez que manoseaba el otro con su mano derecha.

La maga de cartas se retorcía de placer. Gildarts tenía experiencia y eso le gustaba.

Con su mano izquierda, el mago clase S le iba bajando los pantalones a Cana.

-Ahhh! Sí!- volvió a gemir tras sentir la mano de Gildarts en su entrepierna.

Lentamente su intimidad se iba humedeciendo con cada roce que Gildarts le daba.

No sentía ningún rastro de culpa al estar haciendo eso con su papá.

El mago se apartó de la castaña para bajarse sus pantalones y revelarle a su hija su gran miembro erecto.

Ahora Gildarts estaba acostado con su hija, que contemplando el gran pene que tenía su padre.

Debía admitir que era tan grande como el de Elfman.

No lo pensó dos veces y puso el miembro de su padre entre sus pechos.

-Ahhh!- gemía Gildarts.

-Que grande- pensaba Cana.

El movimiento de sus pechos era uniforme, de arriba hacia abajo. Tomó el glande con su boca para comenzar a chupar, sin detener la masturbación con sus pechos.

Gildarts contemplaba cómo la castaña estaba haciendo un excelente trabajo que hacía, denotando experiencia.

Cana estaba orgullosa de sus habilidades bucales, sin embargo el miembro de su padre se resistía a correrse.

Presionaba con más fuerza el pene del mago clase S mientras deslizaba sus labios sobre el glande.

Sentía como el miembro de Gildarts se hacía cada vez más duro, sin señales de venirse.

Su lengua dibujaba círculos en la punta del pene de su padre. El miembro de Gildarts se encontraba completamente húmedo por la saliva de su hija.

Gildarts tomó el control de la mamada, agarró a Cana por el pelo y metió su pene en la garganta de la chica hasta que sus testículos chocaron con su barbilla.

La maga se sorprendió por la brusquedad de la acción de su padre, toda su boca estaba llena con el gran miembro del mago clase S.

Mientras el pene permanecía en la garganta de Cana, la chica pasaba su lengua por el tronco del miembro, ganando gemidos de placer por parte de su padre.

-Mmm!- gimió Cana.

Gildarts se había corrido dentro de su boca. Se sorprendía con la gran cantidad que su padre había liberado.

Se separaron para que Cana pudiese respirar un poco.

Al recuperarse, la maga se quitó los pantalones, quedando totalmente desnuda y se puso en estilo perrito, moviendo su culo para llamar la atención de Gildarts.

El hombre de inmediato se pone detrás de ella y sin pensarlo mucho la penetra.

-Ahhh!- gemía Cana.

Gildarts mete completamente su pene dentro de Cana. La chica disfrutaba lo rudo que podía llegar a ser su padre.

Sin más, el mago comenzó a moverse, agarrándose del culo de su hija.

Cana sentía el firme agarre que su padre tenía en su culo.

Las embestidas de Gildarts eran profundas, metiendo todo su pene dentro de la intimidad de la castaña.

El miembro de su padre la llenaba por completo. Su intimidad estaba bastante húmeda, por lo que era bastante fácil para el mago moverse dentro de su hija.

Jamás había pasado por su cabeza la idea de tener sexo con Gildarts. En ninguna de sus pervertidas y lujuriosas fantasías estaba la de follar con su propia padre.

-Siempre hay una primera vez para todo- pensaba Cana.

Gildarts cada vez se movía más rápido. El interior de Cana era súper agradable.

Agradece que las habitaciones fueran a prueba de sonidos al igual que las habitaciones de los moteles, para que los magos tengan mayor privacidad y libertad de gemir cuanto quisieran.

-Ahhh!- gemía otra vez la maga de cartas.

Ella estaba bastante metida en su mundo de placer, ignorando por completo lo que había a su alrededor. Solo eran ella y Gildarts.

Se sentía bastante excitada, desde hace un tiempo venía sintiendo una minúscula sensación en el ambiente, no sabía cómo describirlo, sólo sabía que era algo que la hacía despertar sus deseos carnales.

-Tal vez eso es lo que le pasa al resto también- pensaba.

El mago clase S se inclinó hacía su hija para lamer su cuello. Cana se retorció de placer al sentir la cálida lengua de su padre recorrer su cuello, sin detener las embestidas a su vagina.

Ambos cuerpos desprendían mucho calor en ese acto incestuoso. El coito estaba durando más de lo que Cana estaba acostumbrada.

Las manos de Gildarts pasaron del culo de Cana, a sus pechos.

-Ahhh!- gemía la chica- Papi!

Sus pechos tenían el tamaño perfecto para las manos de su padre. El mago jugaba con los pezones de su hija.

Cana estaba llegando al orgasmo, no podía soportarlo más.

Gildarts también estaba por venirse, sus movimientos eufóricos generaban descargas cada vez grandes de placer en Cana.

-AHHH!- gemía Cana al correrse junto con su padre.

La maga cayó rendida encima de la cama con Gildarts encima de ella, teniendo cuidado de lo lastimarla con su peso.

La respiración de Cana estaba agitada.

-¿Estás bien?- pregunta Gildarts a Cana.

-S...sí- respondió Cana sin percatarse de algo- ¡¿QUE?! ¡ ¿COMO TE LIBERASTE DE MI HECHIZO?!- preguntaba alterada al ver a su padre libre de los efectos de su carta mágica.

-Ahh eso… la verdad ese tipo de magia es inútil conmigo- decía inocentemente mientras se rascaba la espalda.

-¡ ¿TODO ESTE TIEMPO ESTABAS CONSCIENTE?!- decía Cana mientras zarandeaba a su padre con el rostro rojo a más no poder.

-Vamos, calma calma- decía Gildarts con tranquilidad.

-¡CÁLLATE!- decía Cana totalmente avergonzada.

La maga estaba súper roja. Ella no tenía problemas con tener sexo con su padre, pero eso era porque ella pensaba que él estaba bajo su encantamiento y estaba inconsciente.

De pronto las luces de la habitación se prendieron.

-Oigan- decía una voz detrás de ellos- Podrían callarse de una buena vez.

-Calma Laxus- decía Gildarts con naturalidad- Ya se tranquilizara.

-¡¿QUÉ?!- reaccionaba asombrada Cana por la inesperada presencia del mago eléctrico.

Laxus estaba sentado en un sillón en la pared de la puerta.

-Vamos vamos Cana-decía Gildarts- Mantén la calma.

Después un momento la maga pudo tranquilizarse un poco. Aún así, seguía un tanto molesta con su padre.

Tanto ella como Gildarts estaban desnudos y sentados sobre la cama.

-Otros más que tienen las hormonas alborotadas- decía el rubio.

Padre e hija reían algo avergonzados.

-Bueno, ya había dicho que haría cualquier cosa por ti- decía Gildarts a Cana.

-Gracias- decía la castaña.

La maga vio hacía la entrepierna de su padre y notó que estaba erecto de nuevo.

-Incluso en estas situaciones- decía Cana- Eres increíble.

El mago rubio se paro, dirigiéndose a la pareja incestuosa.

-Él no es el único- decía Laxus denotando el bulto que tenía entre sus piernas.

Cana se impresionó por la actitud del mago clase S.

-Qué raro, generalmente no eres así- decía Cana.

-Bueno, Mirajane está ocupada en la barra, Erza se fue con Gajeel y Lily y, Lisanna se fue a su casa- decía Laxus- Además en parte es culpa de ustedes que me encuentre así.

Cana sonrió maliciosamente.

-Ohh~ Entonces permíteme corregir mi imprudencia- decía arrodillada frente al rubio mientras le bajaba los pantalones para liberar el miembro del Dragon Slayer eléctrico.

Se impresionó con el tamaño que tenía su miembro, que rivalizaba con el de su padre. Lo tomó con sus dos manos para empezar a estimularlo.

Laxus sonreía arrogantemente mientras posaba su mano en la cabellera café de la chica, metiendo su pene en la boca de ella.

Cana se asombraba por el atrevimiento del Dreyar. El grueso miembro del rubio seguía metiéndose más y más hasta su garganta, imitando lo que Cana hizo con Gildarts.

El padre de la chica no quiso quedarse atrás. Se paró enfrente del rubio, quedando Cana en medio de los dos magos clase S.

-Que suerte- pensaba la maga mientras agarraba el miembro de su padre con una mano para masturbarlo.

Su boca liberó el pene de Laxus para atrapar el de Gildarts, usando la mano desocupada para masturbar al rubio.

Gildarts miraba embelesado como su querida hija trataba como una profesional a dos hombres al mismo tiempo.

-Igual a su madre- pensaba el mago.

Cana pasó a masturbar a ambos al mismo tiempo, ganando gemidos de placer por parte de los magos clase S.

De inmediato metió las puntas de ambos penes en su boca.

Al principio resultaba algo incómodo para los dos magos, pero poco a poco eso dejó de importarles por el buen trabajo oral de la maga de cartas.

Por su parte, Cana estaba acostumbrada a tratar con más de un hombre a la vez, sin embargo Laxus y Gildarts tenían mayor resistencia que el promedio.

La lengua de Cana pasaba por los testículos de Laxus hasta llegar a la punta. El rubio estaba complacido de las habilidades de la maga castaña, las cuales rivalizaban con las de Mirajane.

Los penes de los magos clase S se estaban cubriendo cada vez más con la saliva de la hija de Gildarts.

Cana se sentía afortunada de estar en un trío con los dos magos clase S de su gremio.

Los dos estaban por correrse, el trabajo de Cana los estaba llevando al límite.

Laxus agarró bruscamente la cabeza de Cana y metió de golpe su pene en la boca de la chica, liberando su semen.

Cana asombrada por la repentina acción del Dreyar comenzó a tragar el esperma que había soltado el rubio.

Gildarts imitó el actuar de Laxus y también introdujo su pene en la boca de Cana, soltando todo el esperma directamente en la garganta de su hija.

La respiración de la chica era agitada.

El padre de la chica se fue a sentar al sillón con su miembro parado.

Cana fue gateando como una perra donde se encontraba su padre, para posteriormente subirse encima de él.

El miembro de Gildarts rozaba la intimidad de Cana. De un sentón el pene quedó dentro de la chica.

-Ahhh!- gimió Cana arqueando la espalda.

El mago no tenía necesidad de moverse, puesto que su hija lo cabalgaba como una profesional.

La maga puso sus manos en los hombros de su padre, mientras que este las ponía en su culo.

Laxus observaba la lujuriosa escena incestuosa padre e hija. Las nalgas de Cana se veían apetitosas moviéndose de arriba a abajo producto del vaivén.

Se acercó por detrás, dejando a Cana en medio de Gildarts y de él.

-Espero que estés lista- le susurraba el rubio a la castaña.

Agarró su pene y lo iba metiendo dentro del culo de la castaña.

-Ahhh!- gemía Cana.

Gildarts también se retorció un poco al sentir la presencia de Laxus dentro de la maga.

Al instante, Laxus arremetió contra el ano de Cana.

El rubio podía moverse con mucha facilidad, haciendo que pueda moverse más rápido.

-Es menos estrecho que el de Lisanna- pensaba el rubio.

Gildarts le chupaba los pechos a su hija, con su mano derecha agarraba el pecho derecho, jugando con el pezón.

-Ahhh!- gemía Cana.

Le estaba excitando ser dominada por ese par de hombres. Estaba totalmente bajo el control de ellos.

Laxus embestía más y más el ano de Cana, agarrándose firmemente de su culo.

El trío se movía sin descanso. La maga sentía las manos de sus compañeros recorriendo todo su cuerpo, tocando sus pechos, pezones, culo y muslos, mientras el Dragon Slayer eléctrico seguía penetrando su ano.

Los dos hombres se detuvieron, confundiendo a la muchacha.

Entre los dos dieron vuelta a Cana, dejando a la chica mirando a Laxus y dándole la espalda a su padre.

Cambiaron de agujero, esta vez Gildarts el ano y Laxus la vagina.

-Ahhh!- gemía la maga.

Gildarts afirmaba a su hija por la cintura. Jamás imaginó que el ano de Cana fuese tan agradable.

Laxus volvió a su faceta activa, moviéndose sin descanso contra la intimidad de la maga, esta vez mirándole a la cara.

El rostro de Cana estaba rojo, el trío estaba bastante acalorado.

La fricción que generaban los miembros de los magos clase S hacían a Cana derretirse de placer.

Pasaba el tiempo y las embestidas del rubio no se detenían. Gildarts permanecía inmóvil, disfrutando de los movimientos que lo estaban estimulando de maravilla.

-Ahhh! Papi!- gemía la castaña.

Al instante, Gildarts empezó a mover su pelvis contra el culo de su hija, sorprendiendo a los otros dos.

Laxus no quiso quedarse atrás y aumentó la velocidad, igualándose con Gildarts.

Cana solo podía gemir de placer, los dos hombres no detenían el coito, estaban listos para llenarla.

Ambos daban sus últimas y profundas estocadas en los orificios de la maga de cartas.

-AHHH!- gemía Cana.

Ambos hombres soltaban su semen dentro de la chica, calentando aún más su interior.

Gildarts y Laxus se salieron de dentro de Cana. Los agujeros de la muchacha desbordaban esperma, manchando un poco el piso.

El trío se sentó en el sillón, con Cana al medio de los dos magos.

-Que intenso- decía Cana mientras estiraba sus brazos detrás de su cabeza.

-No sabía que eras tan experta- decía Laxus.

-Puedo enseñarte muchas otras cosas que no sabes de mí- decía coqueta Cana- A los dos.

-Bueno- decía Gildarts sonriendo emocionado- que estamos esperando.

Espero que les haya gustado.