Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece.

Capítulo 9: Natsu x Erza, Minerva y Kagura

Era de mañana, y Erza junto a Natsu estaban comiendo en un restaurante. Titania degustaba una rebanada de pastel de fresa.

La maga tenía curiosidad de lo que su amigo le quería decir, era raro que Natsu la invitase a comer.

Sin embargo, no se iba negar el poder comer un poco de pastel, además también debía hacer tiempo, ya que se iba a juntar con Minerva y Kagura para tratar algunos asuntos íntimos con ellas más tarde.

-Tal vez Happy le contó lo que hicimos la otra vez- pensaba mientras su rostro se tornaba casi tanto como su cabello al recordar lo que vivió con los dos Exceeds.

- ¿Estas bien Erza? - preguntaba el mago.

-Si, estoy bien- dijo la pelirroja- Es solo que este pastel está delicioso, tal vez invite a mi madre a comer un día de estos.

-Me sorprende que ella haya sobrevivido- dijo Natsu- Lo mismo con Ultear y con la primera.

-Si, todo fue muy confuso al final- dijo Erza- Pero me alegra que podré pasar tiempo con ella- dijo sonriendo- Ahora Natsu, ¿Qué era lo que querías decirme?

Se generó un breve silencio.

-Pues… para empezar, creo que ya te has dado cuenta del repentino comportamiento promiscuo de varios de los miembros de nuestro gremio- dijo Natsu.

-Sí, me he dado cuenta- respondió Erza con un sonrojo- Yo también he actuado… así.

-Hace unos días fui a la casa de Lisanna, ella quería mostrarme algo- dijo Natsu- lo que me quería mostrar, era que Seilah, la demonio de Tártaros, sigue viva.

- ¡¿Qué?!- reaccionó Erza sorprendida.

-Calma, ella ya no quiere destruirnos- dijo el mago calmando a su amiga- La cuestión es, que yo tuve sexo con ella, y entre medio de eso, ella me contó quien era el responsable de toda este frenesí de sexo y lujuria.

- ¿Quién es? - preguntó Erza.

-Soy yo- respondió Natsu- Yo soy el responsable de todo esto.

- ¡¿Que?! ¿Cómo es posible? - preguntaba la pelirroja sin poder creerlo.

-Resulta que tengo una maldición secundaria apegada al pecado de la lujuria, eso hace que incrementen mis impulsos sexuales, al igual que a las personas cercanas a mí-

Erza se quedó pensando un momento. Todas esas veces en las que lo hizo con Gajeel, Lilly, Laxus, Kagura, Minerva e incluso con Happy, eran por culpa del Dragon Slayer de fuego.

- ¿Hay algo más sobre esto? - preguntó Erza.

-Seilah también me dijo que las mujeres con las que tenga sexo se volverán adictos a mí- decía Natsu.

- ¿Adictas? - pensaba Erza con algo de picardía- Y dime… ¿con cuáles de las chicas lo has hecho?

-Ummm… con Lucy, Lisanna, Seilah y Juvia- respondió el mago- actualmente lo hago más con ella- refiriéndose a Juvia.

-Interesante- decía mientras pensaba en algo- a todo esto, Natsu, ¿Por qué decidiste contármelo a mí primero?

-A decir verdad, eres como una hermana mayor para mí- decía algo avergonzado- al parecer no hay una solución, pero parece que ninguno del gremio ni de los otros está realmente preocupado por esto, sólo quería que lo supieras.

-Bueno, tal vez piensan que se deba al éxtasis de que Zeref ya no amenaza al mundo- respondió Erza.

-Debe ser eso- dijo Natsu.

-Por cierto, Natsu, ¿Tienes algo que hacer más tarde? - preguntó Titania.

-La verdad no. Happy y Lucy fueron a una misión ellos dos por dos días- respondió Natsu- ¿Por qué?

Erza sonrió pícaramente.

-Ambos sabemos lo que va a pasar- dijo la pelirroja tomando la mano del chico.


Los dos magos llegaron a la entrada del motel. Al ingresar Erza fue a hablar con la recepcionista, que estaba leyendo un diario.

-Disculpe, hice una reservación de la habitación 13- dijo la pelirroja- Erza Scarlet.

La recepcionista miró detenidamente al pelirrosa que acompañaba a la pelirroja.

- ¿Esta vez no es un gato? - preguntó la señora.

- ¿Gato? - preguntó confundido Natsu.

- ¡Nada nada! - respondió avergonzada Erza- Emmm… otras dos chicas más vendrán- le susurraba Erza a la señora- ya sabe qué hacer.

-Entendido- dijo la recepcionista- Aquí está la llave.

-Muchas gracias- tomando la llave- Vamos Natsu- tomando la mano del Dragon Slayer para dirigirse a su habitación.

La empleada continuó leyendo su periódico.

-Estos magos de Fairy Tail vienen con más frecuencia- pensó.

Al ingresar a la habitación, Erza rápidamente se abalanzó sobre Natsu, cayendo los dos sobre la cama.

Los magos comenzaron a besarse, con Titania encima de Salamander.

Mientras Natsu intentaba quitarse su chaleco, Erza intentaba lo mismo con su abrigo, sin detener el beso que cada vez se volvía más intenso, pasando a convertirse en un juego de lenguas.

Erza dejó de desvestirse para poner sus manos en el pecho de Natsu, y tomar el control de la situación, pasando a besar el cuello del chico, ayudándolo a desvestirse.

Natsu en un movimiento, liberó a la pelirroja de su falda azul, revelando la lencería negra que llevaba debajo.

Con cuidado de no romper el beso, el mago metió su mano en las bragas de Erza, haciendo que esta gimiera.

-Mmm!- gimió la pelirroja todavía besando al chico.

Salamander invirtió los lugares, quedando él encima y Erza debajo, sin dejar de masturbarla. La chica no paraba de gemir, producto de que Natsu comenzó a besar su cuello mientras se libraba de su chaleco, sin quitarse su característica bufanda.

Nuevamente, gracias a Erza, Natsu volvió a quedar abajo y ella arriba. Se quitó el resto de ropa, quedando únicamente con su lencería negra.

Con algo de apuro, le bajó los pantalones y ropa interior al Dragon Slayer, exponiendo su grueso pene, que rápidamente comenzó a lamer.

A Natsu le provocó escalofríos que Erza pasara su lengua por la base de su miembro. Titania solo lamia, cubriendo el pene de su amigo con su saliva.

No era la primera vez que estaban desnudos, sin embargo, era la primera vez que exploraban el cuerpo del otro de manera más íntima.

Ya cubierto de saliva, la pelirroja comenzó a chupar el pene de Natsu, centrándose en el glande con mucha intensidad.

-Caliente- pensó Erza mientras continuaba chupando.

La pelirroja estaba sorprendida de lo caliente que era el miembro de Natsu.

-Chupa tan bien como Juvia- pensó Natsu, agarrando la cola de caballo de Erza para controlar su mamada.

Se metió todo el pene hasta la garganta, mientras le masajeaba los testículos

-Ahh!- gimió Salamander.

Erza no podía dejar de chupar el pene de Natsu, ese sabor amargo y caliente era algo que no podía dejar de saborear.

Titania se quitó su brasier, revelando sus enormes pechos para luego poner el miembro de Natsu en medio de ellos para comenzar a masturbarlo.

-Ahhh!- volvió a gemir Natsu.

Los pechos de Erza eran casi tan grandes como los de Lucy, solo que Titania sabía usarlos mejor.

-Mmm!- gemía la pelirroja mientras movía sus pechos de arriba a abajo y lamía la punta del pene de Salamander.

Entre sus pechos, sentía como el miembro del Dragon Slayer iba palpitando más y más, estando a punto de correrse, por lo que centró toda la atención al glande, mientras estimulaba los testículos de Natsu.

-Mmm!- gimió Erza mientras el mago se corría dentro de su boca.

Salamander respiraba entrecortadamente, mientras Titania tragaba todo el semen que él había disparado en su boca y veía que su miembro seguía erecto.

Se quitó todo el resto de ropa que llevaba consigo, y con cuidado se sentó encima de la pelvis de Natsu, dándole la espalda metiendo de un sentón el pene del chico dentro de ella.

-Ahhh!- gimieron los dos al unísono con la pelirroja arqueando la espalda por la sensación de tener a Natsu dentro de ella.

Puso sus manos en la cintura del chico, haciendo que este no pudiera mover su pelvis, teniendo todo el control de la situación ella sola.

En eso la maga de clase S comenzó a moverse, cabalgando al mago de fuego.

La temperatura de la habitación iba en aumento, los cuerpos de los dos amantes comenzaron a transpirar mucho y el rostro de Titania estaba tan rojo como su cabello.

Erza se movía como loca, mientras Salamander solamente podía ver desde su posición como Scarlet lo dominaba por completo.

Con cuidado, Natsu levantó las manos para poder agarrar los grandes pechos de su amiga.

-Ahhh!- gimió Erza.

Con sus dedos, Salamander estimulaba los pezones de la pelirroja, quien no podía dejar de gemir y de moverse.

La sensación de estar dentro de la maga de clase S era inimaginable para él. A diferencia de Juvia que es más pasiva con él, Erza es más dominante y queriente de control.

Natsu estaba a punto de correrse, por lo que se abalanzó de nuevo, sin salirse de ella, poniendo a Erza acostada de estómago sobre la cama con él encima de ella.

-Ahhh!- gimió Erza al sentir al mago comenzar a penetrarla en esa posición.

Natsu se movía sin descanso encima de la pelirroja, metiendo su pene hasta lo más profundo de la maga.

Dando sus últimas embestidas y agarrando los pezones de Erza, Salamander se corrió dentro de ella.

-AHHH!- gimió Titania con Natsu llenando su interior con su esperma.

Natsu desplomó su cuerpo cansado sobre Erza, quien también cayó rendida encima de la cama. Los dos magos estaban sudados con la respiración pesada.

-Increíble- dijo Erza.

-Si- respondió Natsu.

De pronto la puerta de la habitación se abrió, entrando Minerva y Kagura encontrándose a Erza y a Natsu desnudos encima de la cama.

Kagura rápidamente se sonrojo, mientras que Minerva miraba asombrada como se encontraba la pareja.

-Wow no pensé que traerías a Natsu a nuestra reunión privada- dijo Minerva algo impresionada.

-Bueno, lo encontré de camino y quise incluirlo- dijo Erza sentándose en la cama- ¿Qué les parece?

Natsu de igual forma se sentó, con su miembro todavía erecto.

-Yo en lo personal no tengo problema alguno- dijo Minerva viendo el pene del Dragon Slayer- ¿Qué hay de ti Kagura?

- ¿Yo? … Bueno- dijo algo sonrojada- No tengo problema… tampoco.

La tigresa rápidamente se quitó su abrigo, agachándose a la altura del miembro del Dragon Slayer. Sin siquiera tocarlo podía sentir un gran calor proveniente de este.

Sin pensarlo dos veces, la princesa de Sabertooth comenzó a chupar el pene del mago, haciendo que este arqueara la espalda por la sensación placentera.

Kagura miraba fascinada y a la vez tímida como Minerva, sin perder el tiempo le chupaba el pene al mago de Fairy Tail.

Erza se acercó a la chica y la besó, acorralandándola contra la pared. Kagura no podía resistirse y terminó por corresponder el beso de la pelirroja.

Erza introdujo su lengua en la boca de la sirena.

-Mmm!- gimió Kagura.

Mientras la besaba, Erza también iba quitándole la ropa poco a poco, comenzando por la parte superior.

Por otro lado, Minerva se encontraba acostada en la cama, con la zona del pecho de su vestido descubierto, usando sus grandes atributos para masturbar el pene del Dragon Slayer, que se encontraba encima de ella moviendo su pelvis.

La maga de Sabertooth presionaba sus pechos contra el pene, mientras usaba su lengua para lamer el resto.

- ¡Que caliente! - pensó Minerva.

El mago por su parte movía constantemente sus caderas contra los pechos de Minerva, haciendo que sus testículos choquen con sus pechos.

-Mmm!- gimió Minerva de sorpresa, al sentir como Salamander comenzó a tocar su entrepierna todavía cubierta por su largo vestido.

Con brusquedad, Natsu desgarró por completo el vestido de la chica, dejando a Minerva solamente con sus bragas de rayas celestes y blancas. La chica por su parte no hizo protesta alguna y continuó chupando y masturbando al mago de Fairy Tail.

Kagura se encontraba acostada en el piso, usando únicamente sus medias negras. El resto de su ropa había sido arrebatada por Erza, quien estaba encima de ella en posición 69 lamiendo la intimidad de la sirena, con Kagura abajo y Erza encima.

-Ahhh!- gimió la hechicera de Mermaid Heel, mientras su rostro se tornaba más rojo.

Erza prácticamente devoraba la vagina de Kagura, lamiendo sin descanso y con muchas ganas.

Kagura casi no podía moverse, producto del placer que la pelirroja le hacía sentir.

Varias gotas de semen y restos de fluidos corporales caían de la vagina de Titania al rostro de Kagura. Esta última levantó un poco su cabeza, para comenzar a lamer con cuidado la intimidad de la maga de Fairy Tail.

-Ahhh!- gemía Erza, dejando de lamer la intimidad de la sirena.

Kagura lamia a ritmo lento la vagina de Erza, saboreando los restos del semen de Natsu que había allí.

La maga de Fairy Tail no se quedó atrás, y continuó con su tarea de lamer el coño de Kagura.

Las magas siguieron lamiendo sus intimidades.

Erza metió más su lengua dentro de Kagura, haciendo que se corriera de repente.

-Mmm!- gimió la sirena todavía con el coño de la pelirroja en su boca.

Kagura cayó rendida en el suelo. Erza se acomodó, quedando frente a frente con ella, dándole un beso en los labios para luego sonreírle.

-Te vez sexy usando sólo esas medias negras- le susurró Scarlet a Kagura, haciendo que esta se sonroje.

Las dos chicas entonces se sentaron en el suelo, viendo el coito entre el dragón y la tigresa.

Natsu movía sus caderas, simulando una penetración contra los pechos y boca de la tigresa, casi sin tener ni una pizca de amabilidad.

- ¡Mierda, se siente muy bien! - pensó el mago aumentando la velocidad de sus embestidas.

Minerva sólo recibía con gusto el pene en su boca, a su vez lo apretaba con sus pechos.

Los movimientos de Salamander eran cada vez más rápidos, no podía aguantar más, estaba a punto de correrse.

La chica esperaba ansiosa el disparo de semen.

-Mmm!- gimió la maga de Sabertooth, recibiendo la corrida del mago de fuego de lleno en su boca.

El mago se bajó de la chica, manchando un poco los pechos de esta con su semen.

Minerva se mantuvo acostada un momento, tragando el esperma que el chico había liberado en su boca, y mientras lo hacía, se quitaba sus bragas con rayas, quedando desnuda al igual que Erza y Kagura.

Natsu se sentó al borde de la cama. Erza estaba sorprendida de que aun con todo lo que había hecho Natsu, su pene seguía erecto.

Kagura y Erza se acercaron gateando a donde Natsu, para comenzar a lamer su miembro. La maga de Mermaid Heel, al igual que las otras dos chicas, se asombró del calor que emanaba el cuerpo del Dragon Slayer.

-Ahh!- gimió Natsu.

Ambas magas pasaban sus lenguas por todo el pene del mago. Kagura lamía el tronco, mientras que Scarlet se encargaba de lamer los testículos.

-No te olvides de mí querido- dijo Minerva, colocándose detrás de él.

La maga de Sabertooth pasó sus manos por el pecho del muchacho, para ir depositando besos la espalda, luego en el cuello y para finalizar en los labios.

Erza ahora chupaba el pene de su compañero, mientras que Kagura se encargaba de estimular los testículos de Salamander.

Kagura estaba fascinada, esta era su primera vez con un hombre, ya que las únicas veces en las que tuvo sexo fue con Erza y Minerva, quienes utilizaban la magia generadora de penes que les había enseñado Mirajane. Esta vez se sentía diferente, su calor, sabor, aroma, etc. todo era diferente, y eso le estaba gustando.

Titania notó que el miembro del chico comenzaba a palpitar más y cada vez se hacía más grande y duro, así que interrumpió lo que estaba haciendo y empujo a Natsu para que se acostara en la cama, haciendo a Minerva a un lado en el proceso.

- ¡¿Qué te sucede Erza?!- se quejó Minerva.

La pelirroja rápidamente volvió a subirse encima del mago, metiendo el pene de este en su vagina.

-Ahhh!- gimió Scarlet, apoyando sus manos en el pecho de Salamander para mover sus caderas con mayor intensidad.

Minerva no quería quedarse atrás, así que también se subió encima del Dragon Slayer, sentándose en su cara.

Natsu se sorprendió por la repentina acción de las magas, pero logró adaptarse fácilmente, colocando sus manos en las caderas de la maga de Sabertooth para poder lamer su vagina.

-Ahhh!- gimió Minerva.

-Y bien… ¿Qué te parece? - preguntó Erza.

-Ahhh!- volvió a gemir Minerva- Muy bueno~

Natsu permanecía inmóvil, Erza tenía el control del vaivén, sin embargo, tenía la húmeda intimidad de la tigresa solo para él.

Kagura veía sonrojada como Erza montaba a Natsu y Minerva estaba sentada en la cara de este.

Desde su posición en el suelo, la sirena podía ver donde estaban conectados Natsu y Erza, con la pelirroja moviéndose de arriba a abajo.

-Ahhh!- gimió Erza por sorpresa.

La maga de Mermaid Heel le estaba lamiendo su vagina y el pene de Natsu simultáneamente.

Erza cada vez estaba más excitada, la estimulación de Kagura la había encendido más.

Notó que los pechos de Minerva tenían restos de semen, por lo que se inclinó un poco y comenzó a chupárselos.

-Ahhh!- gimió la princesa de Sabertooth.

El cuarteto estaba bien sincronizado. Erza montaba a Natsu mientras le chupaba los pechos a Minerva. Minerva frotaba sus caderas contra la cabeza de Natsu. Kagura por su parte, lamía el pene de Natsu y vagina de Erza, mientras deslizaba una mano hacia su entrepierna para masturbarse.

Natsu se sentía en un mar de éxtasis, sintiendo una gran carga de placer, al tener sus genitales estimulados por dos magas, mientras le chupaba la vagina a otra.

-Esta maldición es increíble- pensó el Dragon Slayer.

Erza ya había acabado de lamer todo el semen de los pechos de Minerva, por lo que prosiguió a besarla, acción que fue correspondida por parte de la tigresa.

Kagura se había vuelto adicta al pene de Natsu, no podía dejar de lamerlo. Le resultaba un sabor muy delicioso, más aún con los fluidos vaginales de Erza. Además de darle una sensación cálida y agradable.

Por curiosidad, la sirena decidió meter uno de sus dedos dentro del ano de la pelirroja.

-MMM!- gimió fuertemente Erza en la boca de Minerva, mientras se dejaba de mover.

Kagura entonces continuó con lo que estaba haciendo, lamiendo los genitales de los magos de Fairy Tail, a su vez que metía y sacaba su dedo del culo de su amiga.

Minerva y Natsu estaban sorprendidos de que la ahora actitud pasiva de la pelirroja. La maga de Sabertooth no lo dudó, y comenzó a chuparle los pechos a Titania, mientras seguía restregando su intimidad en la cara del Dragon Slayer.

-Ahhh!- gimió la maga de clase S.

Natsu también aprovechó, y comenzó a mover su pelvis de arriba a abajo contra el cuerpo de la pelirroja, teniendo ahora el control del coito.

-Ahhh!- gimió de vuelta Scarlet.

La mente de Erza estaba invadida de placer. Sus pechos, su vagina y su ano estaban siendo estimulados simultáneamente por Minerva, Natsu y Kagura respectivamente.

Su rostro estaba increíblemente rojo, ya que su punto débil, que había descubierto en su encuentro con Happy y Lilly, había sido revelado a sus amantes.

Sin embargo, toda la carga de placer que estaba sintiendo, supera la vergüenza que también sentía.

-Ahhh!- gimió Scarlet al sentir como Kagura metía dos dedos dentro de su ano.

Natsu cada vez se movía más rápido y brusco contra la intimidad de Erza, tanto él como ella estaban a punto de venirse.

Ambos estaban llegando a un punto de placer muy alto juntos, todo gracias a la tigresa y a la sirena.

-AHHH!- gimió Erza, corriéndose junto con Natsu.

La corrida también fue recibida por Kagura, quien la recibió en la boca, saboreando el semen de Natsu mezclado con los jugos vaginales de Erza.

Minerva se bajó de Natsu, sentándose al borde de la cama. Ella y Kagura miraban fascinadas como el miembro del mago continuaba erguido como si nada.

-Increíble- pensó la tigresa.

Natsu se sentó al lado de Minerva, mientras que la pelirroja se sentaba al lado de Natsu.

- ¿Acaso tienes algún límite? - pregunto Minerva tomando el pene de Natsu con una mano para comenzar a masturbarlo.

-Las veces que lo hago con Juvia, me corro unas 6 veces hasta que ella no puede más- contó el mago de Fairy Tail- pero aun así sigo con una erección.

-Oooh~ entonces tenemos mucha suerte de que Erza te haya invitado- dijo coqueta Minerva- ¿Verdad, Kagura?

La mencionada, que estaba sentada en el suelo, se sonrojó y asintió con la cabeza.

En eso, Erza y Minerva se levantaron para arrodillarse en el suelo, apoyándose en el borde de la cama, una al lado de la otra al lado del Dragon Slayer.

-Vamos Kagura, no seas tímida- le dijo Titania a la maga de Mermaid Heel.

La chica se acercó al dúo de hechiceras, arrodillándose al lado de la pelirroja.

El chico se levantó de la cama para ver más detenidamente cómo estaban posicionadas las tres magas.

La maga de Fairy Tail se encontraba arrodillada en medio de las otras dos, con Minerva a su izquierda y Kagura a su derecha, las tres moviendo sus culos enfrente de Salamander.

-Vamos Natsu- dijo Erza.

-Tienes para elegir- dijo Minerva.

Natsu entonces se arrodilló detrás de Kagura, apoyando sus manos en las caderas de la chica y deslizar su miembro en su vagina.

-Ahhh!- gimió la maga de Mermaid Heel.

Sin perder el tiempo, el mago de fuego comenzó a moverse contra Kagura, metiendo su miembro hasta lo más profundo que podía.

Las otras dos magas, sin moverse de donde estaban, acercaron sus rostros para comenzar a besarse.

-Mmm!- gimió la tigresa.

Mientras se besaban, Erza colocó una mano en su intimidad para masturbarla.

Kagura se sentía muy bien, le gustaba la forma en que Natsu se movía detrás de ella, muy diferente a como la pelirroja la penetraba cuando tenían sus encuentros, su aroma era diferente, además de que generaba un intenso calor.

El interior de Kagura se sentía muy bien, siendo más apretado que el interior de Erza o de Juvia, siendo muy similar al interior de Lucy. Esto hacía que Natsu se mueva con intensidad y ternura al mismo tiempo, apoyando su cabeza en el hombro de la chica mientras le daba besos en el cuello.

-Ahhh!- gimió Kagura por el acto del Dragon Slayer.

Sus embestidas eran constantes, su agarre era firme, su movimiento veloz pero delicado.

Minerva y Erza por su lado no habían dejado de besarse, sus lenguas se enfrascaban en una batalla sin fin por el control.

-Mmm!- gimieron ambas hechiceras mientras se masturbaban la una a la otra.

Les encantaba realizar este tipo de acciones, besos, caricias, roces más íntimos, etc.

El Dragon Slayer acercó más el culo de la sirena a su pelvis, para lograr penetrar más cómodamente.

-Mmm!- gimió ahora Kagura cuando Natsu la besó.

Su lengua rápidamente se vio dominada ante la lengua de Salamander.

La pareja de magos estaba a punto de correrse. Natsu aumentó la velocidad de sus embestidas, metiendo su pene hasta lo más profundo de la chica, teniendo cuidado de no lastimarla.

Los pechos de Kagura se presionaban contra la cama, sentía un fuerte calor en su zona íntima. Amaba la forma en que la follaba, en que le hacía el amor.

- ¡Natsu! - pensó Kagura sonrojada mientras seguía besando al Dragon Slayer.

El chico no podía aguantar más, estaba por acabar.

-MMM!- gimió Kagura mientras se corría junto al Dragon Slayer.

La chica se aferraba con fuerza a las sábanas de la cama, mientras Natsu soltaba una gran cantidad de semen dentro de la intimidad de ella.

Detuvieron el beso, sus respiraciones estaban descontroladas. Kagura se recostó en el borde de la cama mientras que Natsu sacaba su miembro de su intimidad, la cual desbordaba esperma.

- ¿Qué tal Kagura? - preguntó Erza acariciando la cabeza de la mencionada con ternura.

-Increíble… - dijo la sirena.

-Vamos Natsu, no es momento de descansar- dijo Minerva mientras abría su intimidad con ambas manos.

El chico se colocó detrás de la tigresa, sin mucho cuidado metió su pene dentro de la intimidad de esta.

-Ahhh!- gimió Minerva.

Natsu de inmediato comenzó a moverse rápido. Se inclinó sobre la chica para poder apretar sus grandes pechos.

-Ahhh!- volvió a gemir la princesa de Sabertooth.

Esta vez era diferente de Kagura, esta vez sus embestidas eran más fuertes, haciendo que su pelvis choque con el culo de la maga. No tenía cuidado de lastimarla, penetrando hasta lo más profundo de su intimidad.

Mientras la embestía, Natsu también jugaba con los pezones de la tigresa, apretando más fuerte los pechos de ella.

Minerva disfrutaba como la estaba tratando el mago de Fairy Tail, de manera agresiva y sin cuidado, diferente a como lo hacían Sting y Rogue, y algo parecido a como se comportaba Erza cuando lo hacían.

-Ahhh!- gimió de sorpresa cuando el Dragon Slayer soltó uno de sus pechos para darle una nalgada, mientras seguía apretando el otro pecho.

Natsu no podía controlar sus impulsos. El interior de Minerva era bastante menos apretado que el de Kagura, pero se humedece con mayor facilidad.

Erza por su parte se dedicó a masturbarse viendo como Natsu penetraba salvajemente a la maga de Sabertooth.

-Ahhh!- volvió a gemir, ya que Natsu le había dado otra nalgada, dejando su mano marcada en su culo.

Esta vez Natsu se iba a correr más rápido, ya que comenzó de manera más apresurada y salvaje que con Kagura.

La maga de Sabertooth también estaba por correrse. Amaba mucho como el Dragon Slayer la estaba tratando como una cualquiera, sin tener cuidado de nada y siendo tan salvaje y agresivo.

Natsu daba unas embestidas más hasta correrse dentro de Minerva, dándole una última nalgada mientras lo hacía.

-AHHH!- gimió fuertemente la maga al sentir el esperma de Salamander llenar su intimidad.

Acto seguido se tumbó en el borde de la cama al igual que Kagura, con el culo levantado, solo que con las marcas de nalgadas en él.

Natsu se separó de ella, manchando el piso detrás de ella con algo de semen.

- ¿Te gustó haber venido? - preguntó Erza moviendo el culo.

-Por supuesto- dijo Natsu levantándose del suelo- Muchas gracias por haberme invitado- colocándose detrás de la pelirroja.

Salamander alineó su pene, pero no contra la intimidad de Titania, sino contra su ano. Sin dudarlo, Natsu metió su pene dentro del culo de Erza.

-AHHH! ¡MIERDA!- soltó un fuerte gemido la maga de clase S.

-Que apretado- pensó Natsu, metiendo más su pene dentro del recto de Scarlet.

La chica se retorcía por la sensación, nunca imaginó que Natsu usaría su punto débil.

Ya teniendo su pene completamente dentro de Erza, Natsu comenzó a moverse, aferrándose a las nalgas de la pelirroja.

-Ahhh!- volvía a gemir Scarlet.

Sus pechos se presionan contra el colchón de la cama, mientras se aferraba con fuerza a las sábanas.

Sentía como su culo se dilataba cada vez que el Dragon Slayer daba una estocada. El grosor del miembro de Natsu era mayor que el Happy y muchísimo más que los dedos de Kagura, además de ser más caliente y duro.

-Ahhh!- gimió otra vez la maga de clase S.

Natsu dejó de agarrar a Erza por las nalgas, para poder usar sus manos para masturbar a las otras dos chicas.

-Ahhh!- gimieron Kagura y Minerva a la vez.

El Dragon Slayer, sin embargo, continuaba penetrando a la maga de clase S con la misma intensidad de antes.

El rostro de Erza estaba rojo, se estaba sintiendo bien, pero también avergonzada de que su amigo descubriera y utilizara su punto débil, pero debía admitir que se movía muy bien.

Natsu por su parte se sentía realmente bien, no le habría penetrado el culo a Erza de no sé porque ella mostró cierta actitud cuando Kagura usó sus dedos. Estaba feliz por eso, ya que disfrutaba mucho el sexo anal, habiéndolo practicado por primera vez con Lucy y hasta el cansancio con Juvia.

Las otras chicas se retorcían de placer, Natsu sabía que partes de sus intimidades tocar para hacerlas gemir sin control.

-Ahhh!- gimieron al unísono.

Natsu aceleró sus movimientos contra la maga clase S, a su vez que metía más adentro sus dedos en las intimidades de Minerva y Kagura.

-Ahhh!- gimieron las tres.

El chico estaba a punto de correrse y Erza lo sabía. Sentía como el miembro del Dragon Slayer palpitaba de la misma forma cuando se la estaba chupando.

Las embestidas eran cada vez más fuertes y rápidas, preparándose para correrse.

-AHHH!- gimió Erza aferrándose con fuerza a la cama.

Su culo se estaba llenando con el semen de Natsu, quien en un descuido se fue para atrás, cayendo de espalda al suelo.

Minerva y Kagura vieron el pene de Natsu todavía erecto, por lo que se agacharon a la altura del miembro y comenzaron a lamerlo juntas.

Erza se recuperó de la corrida anal, encontrándose con las dos magas chupándosela a Natsu.

Al no quedarse atrás, se puso en medio de las dos y las ayudó con la tarea de estimular el miembro del mago de fuego.

Natsu se sentía en el paraíso, las lenguas de las chicas recorrían toda su virilidad, disfrutaba mucho el hacerlo con varias chicas al mismo tiempo.

Kagura y Minerva lamían desde la base hasta la punta del pene, mientras que Erza lamía y chupaba los testículos.

Podían sentir el calor que transmitía el pene del Dragon Slayer a sus bocas.

Otra vez el miembro de Natsu comenzó a palpitar, dándoles la señal a las chicas de que estaba por venirse.

Comenzaron a lamer y a chupar la punta, entusiasmadas de recibir el semen del chico.

La sensación era tan satisfactoria que Natsu terminó por correrse.

-Ahhh!- gimió Salamander.

El disparo manchó el rostro de las tres chicas, que rápidamente comenzaron a lamerse las caras entre ellas para saborear los restos de semen en sus rostros.

-Delicioso~- dijo Minerva.

-Espero que sigas con energías Natsu- dijo Erza- Porque tenemos todo el día para continuar.

Natsu simplemente sonrió con una sonrisa de afirmación.

Espero que les haya gustado.


El siguiente capítulo es el último de la historia Fairy Tail: Historias candentes. Comente que les pareció y que esperan del final.