NOTAS DE LA AUTORA:
Saludos a todos! os presento mi primer fic sobre la serie "Lucifer" emitida primero en Fox y luego, gracias a Nexflix, resucitada por la misma.
Me ha fascinado y llegado tanto la historia que nos cuentan que he decidido interpretar cómo sería la quinta temporada. Me he reprochado a mí misma el no haberlo hecho con más antelación, puesto que el día 21 de Agosto estrenan la parte 5A y no me va a dar tiempo publicar todo el fic antes de que se estrene.
Para evitar fallos anteriores, voy a publicar los 8 capítulos que tengo escritos todos de golpe. No iba a hacerlo en un principio y a esperar a que estrenasen la serie, pero luego he pensado que entonces a nadie le interesaría lo que cuento si tienen los verdaderos capítulos disponibles. Así que el orden será:
-Mis 8 primeros episodios.
-Estreno de Netflix de los 8 episodios canónicos el 21 de Agosto.
-Publicación eventual de mi continuación. Tengo mi propio guión y mis propias ideas, pero quizá pueda incorporar algo de lo que nos cuente Netflix al terminar la temporada.
Deciros que mi historia tiene licencias de artista, me explico: he seguido el guión de la serie; pero también he incorporado cosas de la propia novela gráfica de Neil Gaiman, el autor del cómic de Lucifer en el que la serie está basada. También he añadido parte de la historia religiosa del personaje tal y como se le conoce en el viejo testamento, aunque yo me he centrado más en el Arcángel que era, en cómo o quién era Samael antes de su caída.
Así que mi historia es una mezcla de todo y no podéis dar nada por sentado porque no me baso literalmente en ninguna de las tres. He investigado textos del viejo testamento, he buscado la lengua escrita o al menos, lo que nos queda de ella de los ángeles, (según los sumerios) así que veréis algunas palabras en verdadero "Enoquiano". He investigado la novela gráfica y creo que añadiré algunos elementos del "universo DC" aunque de momento, sólo he utilizado uno de ellos.
Deciros que para mi, la historia de amor de Lucifer y Chloe es la más bonita que he visto en mi vida y Lucifer es un personaje con el que me identifico mucho en estos momentos . No con el Diablo, sino con Samael, el eterno Arcángel curioso y orgulloso, el rebelde, el perseguidor del Libre Albedrío hasta su último aliento. El que piensa que no merece ser Amado, el ser más perfectamente imperfecto.
No poseo un beta, así que me disculpo de ante mano por mis fallos gramaticales u ortográficos. Al final de los capítulos, haré aclaraciones si son necesarias.
Advierto que mis escenas de sexo serán explícitas y que a veces utilizaré un vocabulario que encaje con esas escenas. No me ando por las ramas y quiero que disfrutéis de TODOS los aspectos que la relación entre Luci y Chloe puede ofrecernos.
Sin más, os dejo con el primer episodio y declaro que estoy ABSOLUTAMENTE ENAMORADA DE TOM ELLIS y que gracias a esta serie, he conocido a mi actor favorito, por fin! ese maravilloso galés es un diamante en bruto. ^^
Sobre mi forma de escribir: los signos de interrogación y exclamación sólo aparecen al final de la frase, como si de gramática inglesa se tratara.
-"Diálogos"
-"Recuerdos o frases ya pronunciadas"
-"Pensamientos para sí" dichos en voz alta.
- palabra o expresión que quiera recalcar
"Pensamientos para sí"
CAP.1: AMOR INMERECIDO
Los suaves remolinos de brisa que el batir de sus alas habían provocado seguían dolorosamente acariciando la humedad de sus mejillas, como intentando ser unas patéticas sustitutas de sus cálidos dedos sobre su piel.
En un inútil intento de seguir cerca de él, Chloe dio unos pasos decididos hasta agarrarse a la barra de cristal que la separaba de saltar al vacío. Aún no había podido disfrutar ni un segundo de las olas de ardientes emociones que habían recorrido su cuerpo desde que se había permitido a ella misma liberarse de sus miedos y confesarle a Lucifer aquellas palabras en las que casi puso su alma. No, no podía, no mientras sus ojos se esforzaban por seguir teniéndole en su encuadre, viéndolo volar, cada vez más y más lejos, un destello blanco iluminando la noche mientras que a la vez apagaba su interior.
Cuando finalmente desapareció en el horizonte, el terrible sonido de su adiós, cargado de una tristeza tan palpable que casi podía apresarlas entre sus delicadas manos humanas y destrozarlas, retumbó en su mente, congelando su sangre y reduciendo sus latidos de una manera que Chloe pensó que su corazón jamás volvería a ser el mismo.
"Mi primer amor nunca fue Eva, fuiste tú, Chloe, siempre has sido tú"
Cómo una confesión tan deseada, cómo la realización de lo que hacía años esperaba, pudo convertirse en el momento más amargo de toda su existencia en tan sólo unos instantes?
Sus manos, que hasta ahora habían seguido aferradas a la barandilla de cristal, evitando así que ella se desplomara, por fin se soltaron, dejando que el débil fluir de su sangre astillosa recorriera de nuevo sus dedos, mientras ella se desplomaba, dejando caer su peso sobre sus temblorosas rodillas.
Casi vomitó cuando una nueva ola de dolor inconmensurable removió sus entrañas a la vez que el recuerdo de las últimas palabras que ella le había dicho resonaban en su cabeza una y otra vez. Desesperada y abatida, gritó. Gritó como si la vida le fuera en ello, gritó tan fuerte que pensó que se quedaría sin voz.
"Lucifer, por favor, no te vayas..."
Gritó.
"Siento mucho cómo reaccioné cuando vi tu cara. Fui una estúpida, por favor, yo..."
Gritó.
"Te amo, TE AMO! por favor, no te vayas!"
GRITÓ.
Había perdido la noción del tiempo cuando su propio instinto de supervivencia la fue obligando poco a poco a salir del doloroso bucle en el que su mente había entrado y que la había dejado allí, tirada en el suelo de la terraza del ático. Comprendía muchas cosas a pesar de ser humana y entre ellas sabía que Lucifer se había ido para protegerla: a ella, a Charlie y a toda la humanidad y pronto un terrible sentimiento de culpa fue apartando el dolor, siendo éste demasiado grande para enterrarlo en su alma incompleta.
-"Cómo puedo ser tan egoísta?" se recriminó a sí misma, pensando en que aquello era mucho más grande que ella, más grande que todo.
Con un poco de dificultad por el adormecimiento de sus piernas, eliminó el resto de sus lágrimas de sus mejillas, secándolas con su camisa, y se dirigió al ascensor con paso lento y dubitativo, como aquel que hace penitencia detrás de un ídolo que ahora sabía de sobra que existía.
Dios existía. Los Ángeles y los Demonios existían. De pronto, todo ese abrumador y certero conocimiento la golpeó de nuevo psicológicamente, tal y como hizo meses atrás.
Lucifer, más que un hombre, un ser celestial, el Diablo por imposición, un Ángel...
En qué cojones estaba pensando al enamor...?
Pero no pudo continuar con su patética auto compasión, pues al seguir en su triste deambular por el suelo de mármol italiano de aquel Ático que aún olía a Él, tropezó con la cola del magnánimo piano negro que decoraba el centro del salón. El sonido de las teclas, golpeadas de forma irregular por su torpeza, evocó un atisbo de desaliñada sinfonía y, tal y como si el sonido le hubiera dado una especie de orden telepática, sus ojos se fijaron ahora en el vaso a medio terminar que Lucifer había dejado sobre su cuidada y pulida superficie.
Y Ya está. Eso fue todo lo que ella necesitó para poder dejar que el dolor y la tristeza se apoderaran de nuevo de ella, obligándola a tomar el vaso de Whiskey entre sus manos y a sentarse, más bien desplomarse, sobre el asiento de cuero negro mientras que los recuerdos laceraban su mente al igual que un látigo bien atizado podía desgarrar la piel.
Lucifer, al principio el dueño de un famoso club nocturno de Los Ángeles, que alegando curiosidad hacia ella por ser "un reto", logró mediante artimañas convertirse en su extraño y diferente compañero de trabajo. Aquél hombre al que había compadecido por creer que tenía algún tipo de trauma familiar; por no mencionar sus delirios sobre su demoníaca identidad, cosa que no le cuadraba y menos al descubrir al poco tiempo que su impulsivo e irritante compañero escondía un enorme corazón que negaba tener.
Y cuan acertada era esa definición.
Lucifer, aquel hombre divertido, espontáneo, cabezota, exagerado, inocente aunque peligroso a la vez, incorregible e indomable excepto con ella. Era capaz de enfadarla y a los cinco minutos hacerla reír con sus "luciferadas", que no eran más que él siendo él mismo con ella.
Lucifer, un descarado adonis al principio egoísta, pero que con el paso de los años que había pasado junto a ella, se fue transformando en un ser justo y a la vez generoso, que lo único que intentaba era comprenderse a sí mismo a la vez que trataba de descifrar a la humanidad. Pero era ahora cuando ella lo había comprendido. Y era demasiado tarde...
Sus manos apretaron el vaso contra su pecho, vaciando sus pulmones de aire, mientras sus ojos ardían de nuevo.
Lucifer, aquel que siempre le dijo la verdad, su amigo, su compañero, su protector, un perfecto ejemplar del sexo masculino que le había hecho debilitarse con sus encantos más de una vez y que, aunque acostumbrado a coger lo que quería cuando quería, siempre la respetó y dejó que ella decidiera, que ella pusiera los límites, que ella lo apartara de él una y otra vez, a pesar de saber de sobra que la deseaba con todo su ser. Incluso la respetó cuando ella decidió casarse con Pierce, a sabiendas de que eso lo estaba matando por dentro. Aunque bueno, para ser justos, él también la había apartado, la había alejado adrede de él, con actos que le habían roto el corazón a los dos, como su matrimonio con Candy Morningstar o su relación con Eva...
Ni ella misma entendía por qué cuando ella se acercaba, él la alejaba y viceversa, como en un macabro juego en el que ambos se hacían cada vez más daño, pues cada vez que volvían a alejarse, el dolor era más y más grande...al igual que el amor que se tenían.
Por qué lo hacían?
Sus lágrimas salieron de sus ojos a borbotones y gotearon dentro del vaso y, mientras el líquido salado se mezclaba con el que él había dejado, se sintió pequeña, pequeña e insignificante, como la primera vez que la verdad la hizo apartarse de él por ser El Diablo, cuando Lucifer siempre había querido que ella lo viera de verdad, sin divinidad de por medio, sin definiciones, sin el vilipendio que su nombre había arrastrado a la fuerza durante milenios, tan sólo quien era o en quién se había transformado por ella, gracias a ella.
Chloe emitió otro sonido quejumbroso, otro lamento lleno esta vez de culpabilidad, cuando recordó cómo él, con sus profundos ojos marrones, abiertos como ventanas hacia ella, le había confesado, temeroso de su reacción y dañado por sus acusaciones de intentar manipularla, que era ella la diferencia entre que sangrase o no, de que a veces pareciera el inmortal que era y otras veces un simple humano.
"Tú eres la diferencia, Detective. Aún no sé muy bien por qué, pero sólo soy vulnerable cuando estoy cerca de ti"
Sus secos labios ahora imitaron el recuerdo de la triste sonrisa desnuda que él esbozó tras sus palabras. Luego se maldijo a sí misma por permitir que su teléfono les volviera a interrumpir, al igual que todas las veces que habían tenido "un momento" como él lo llamaba. Pero él nunca se quejó, ni una vez.
Amor. Ella, Chloe Jane Decker, había conseguido que el diablo se enamorara de ella, que la protegiera una y otra vez, arriesgando su propia vida por la de ella, sabiéndose vulnerable e importándole una soberana mierda. Por ella, una simple...ella.
Y le pagó esa confianza que él le tenía, esa fe inquebrantable en su vínculo con la moneda de la traición. El recuerdo de su alianza con el padre Kinley para mandarlo de vuelta al infierno, casi la hizo vomitar de nuevo, haciendo que jadeara e hiperventilara, encorvándose. Él le había protegido con sus alas y ella...ella quiso envenenarlo y mandarlo de vuelta al infierno...Si durante toda su vida había sido buena, ese único acto de maldad, desde luego equivalía a todos esos años de rectitud. Quién era el Diablo de los dos?
Sin embargo Lucifer la había perdonado casi sin esfuerzo, conformándose con un poco de aceptación por su parte, implorando sólo con su mirada que no lo volviera a rechazar, que, a pesar de su inmortalidad, a pesar de tener junto a él a alguien tan maravilloso como Eva, eso lo mataría. Eva...cómo podía sentirse celosa de ella cuando era capaz de hacer lo que ella no supo? Aceptar a Lucifer en todas sus facetas, sin miedo, sin prejuicios...
Así que sí, con el resto de lo que le quedaba de humildad, terminó de formular la pregunta que minutos antes se había hecho a sí misma:
-"En qué cojones estaba pensando al enamorarse de él?" Ella no era digna de tal devoción, ella era la que no era digna de él, a pesar de todas las veces en las que Lucifer había expresado lo contrario.
-"He sido yo la que nunca te ha merecido", se lamentó, colocando el vaso sobre el piano y dejándose caer sobre las teclas de aquel que sin duda, había sido su mejor compañía, su confidente y seguramente, su consuelo...
Tan hundida estaba en su propia nube de dolor y pesar, que ni si quiera escuchó las puertas del ascensor abrirse tras ella.
-"Joder Decker, si murieras ahora mismo ten por seguro que irías derechita al infierno" escuchó decir a Mace. Mace, su amiga, una demonio, lo que le quedaba de Lucifer. -"Apestas a culpabilidad y a arrepentimiento", se burló, arrugando la nariz y esbozando una sonrisa traviesa. Pero Chloe no dijo nada, tan sólo se quedó postrada sobre el teclado del piano, con la mirada perdida en un vaso medio lleno de whiskey.
Mazikeen aún no era buena en eso de los sentimientos, pero apenas posó sus experimentados ojos en aquella humana a la que había aprendido a querer, se colocó de inmediato a su lado, tomándola del brazo y ayudándola a reincorporarse y a enfrentarla.
-"Hey, Decker, mírame, qué pasa?" al no obtener de ella más que una mirada llena de dolor, buscó en derredor en un intento de localizar al idiota de su ex amo.
-"Lucifer! maldito cabronazo, qué le has hecho esta vez? es que quieres que saque uno de mis cuchillos y te lo clave en ese culo recién emplumado que tienes?" pero tan pronto como terminó su frase, se percató de dos cosas: La primera, el aire apenas olía ya a él, su esencia perdiéndose sobre la barandilla de cristal de su terraza; y lo segundo, si él estuviera ahí, Chloe jamás luciría esa mirada tan devastada.
-"Sssse...él se...ha ido, Mace" le respondió, con la voz rota y seca, soportando los latigazos de dolor que aquella afirmación le provocaba. Al ver que su amiga no lo terminaba de pillar, se esforzó en su explicación.
-"Lucifer ha vuelto al infierno para...para asegurarse de que los demonios sigan contenidos. Cree que al no tener un Rey, volverán a atacar. Él tan solo quiere...mantenernos a salvo". Al ver el cambio de expresión en la demonio, deseó que el enfado que sus ojos expresaban en ese mismo instante le llevaran a que la golpeara, a que le gritara y la culpara a ella, a que personificara de alguna manera el castigo del que se sentía merecedora, pero sin embargo, Mace se dejó caer junto a ella en el asiento del piano, tomándola de la mano.
-"Si piensa que él solo podrá con milenios de abandono sobre un pueblo implacable como es el mío, es que ya ha olvidado cómo era reinar allí. El infierno no será lo mismo porque él ya no es el Diablo, Decker. Puede que sea un ángel todopoderoso, pero el infierno lo devorará apenas sienta que tiene de nuevo un corazón al que torturar, hasta que retuerza de nuevo su alma y la deforme, hasta que él se rinda y caiga de nuevo, dejando que los demonios lo desmiembren y lo torturen por toda la eternidad" le explicó, con las lágrimas saltadas y los dientes apretados, con tanta convicción en sus palabras que la misma Chloe pudo sentir temblar el agarre de la demonio.
-"No...eso no...NO!" volvió a gritar, presa del pánico y del dolor al imaginarse si quiera a Lucifer caer a un suelo lleno de cenizas, envuelto en sus plumas ensangrentadas. -"Cómo puede pasar eso? a caso él no creó el infierno?" el mero hecho de imaginar a Lucifer en tal sufrimiento, despertó en ella el instinto de protección de inmediato, soportando de nuevo su propio peso y recobrando, de nuevo, esa fuerza que la caracterizaba, esa luz interior que había transformado al propio Lucifer en un Ángel tras eones de autodestrucción.
Mace la soltó, manteniendo su semblante serio, pero percatándose de que la humana que Lucifer había elegido como compañera no iba a defraudarla de nuevo, nunca más.
-"Porque sé que nunca dejará de preocuparse por tí, Chloe, porque la pena por haberte abandonado lo destruirá. Lucifer Morningstar sólo se enamora una vez", le aseveró, reforzando su propia afirmación con milenios de experiencia a su lado como su segunda al mando. -"Y no, el infierno ya existía mucho antes que incluso él" le informó, para absoluta sorpresa de la rubia detective de homicidios.
Tras oírla, Chloe jadeó, llevándose las manos al rostro, negando con la cabeza. Mace suspiró, tomándola por los hombros.
-"Escucha, hay muchas cosas que todavía no sabes; ni de él, ni del infierno ni del odioso plan de su querido papá, pero sé que no te rendirás si te digo que intentemos salvarle. No sé si podremos hacerlo y no voy a prometerte tal cosa, pero yo hice el juramento de protegerlo de por vida, así que, espabila Decker, porque vamos a buscar la manera de sacarle de ahí abajo".
Chloe frunció el ceño al percatarse de la carga extra de desprecio con la que Mace había hablado del "plan de su querido papá" refiriéndose a Dios y sí, tenía muchísimas preguntas, pero nada, NADA de lo que pudiera saber de ahora en adelante, la haría cambiar de opinión, ni sobre el hombre que amaba ni sobre que haría todo lo que estuviera en su mano para salvarle de aquel injusto destino. Ya encontrarían la manera de proteger a los demás juntos, tal y como debían estar y como habían demostrado que más fuertes eran.
Recordó todas las veces que Lucifer había tratado de demostrarle que era digno de ella, que la merecía.
"Ahora me toca a mi demostrártelo, Lucifer, seas demonio o ángel, eres tú y yo soy yo, y eso debo recordar" se dijo a sí misma, dejando que la determinación volvieran a sus preciosos y penetrantes ojos azules y que su corazón volviera a latir con fuerza.
-"Esa es mi Decker", afirmó orgullosa Mace, golpeando el piano con entusiasmo al notar el cambio de actitud en su amiga. Sin darle tiempo a avisarle, la despampanante demonio se terminó de un sorbo lo que quedaba en el vaso de Lucifer.
-"Joder, su gusto cada vez ha ido a peor desde que dejé de comprar para el Lux", afirmó de inmediato, con cara de asco, paladeando sin saber la mezcla de alcohol y lágrimas que acababa de ingerir.
Chloe decidió no decirle nada, total, ya había perdido las ganas de ser castigada, al menos de momento, y desde luego no quería tentar la suerte...
Pues bueno, hasta aquí el primer episodio. He de decir que los siguientes serán más largos e incluso alguno más denso. No tengo ni idea de si esta historia tendrá aceptación ya que he podido comprobar que Fanfiction tiene pocos fics sobre la serie de Lucifer en español...en fin, ya veremos que ocurre.
Voy directa a editar el siguiente y luego el siguiente. Ahora mismo en mi país son las 19.25h así que espero poder dejaros todos en el día de hoy o a más tardar, mañana.
"Sed Felices"
