CAP.3. "PRGE"
Lucifer ya había perdido la noción del tiempo que llevaba allí abajo, entre las capas del infierno, aplastando y deteniendo cualquier intento demoníaco de rebelión. El muy cobarde de Dromos se había retirado a las capas inferiores del averno, allí en donde los demonios y seres de la noche más antiguos residían. Aquellos cuya edad era indefinida, pues ya existían antes del que el tiempo se crease como tal y habitaban el infierno desde que el mismísimo Rio Estigia fuera tan solo un simple riachuelo entre mundos.
Con sus ojos encendidos de color carmesí y con todos sus sentidos agudizados, Lucifer voló despacio entre los vacíos abismos que se sorteaban unos tras otros. Paisajes aún sin construir para las almas en pena, aún vírgenes entre eones, conservando su infertil tierra negra y su corrompida obsidiana a modo de montañas y caños. Era el lugar perfecto para que las más deleznables alimañas, ya sin forma humanoide, anidaran y acecharan a cualquier ser celestial que por allí se atreviera a pasar.
De las nueve capas que conformaban el Infierno, o los nueve círculos como llamaban los humanos (algo en lo que no se habían equivocado, por fín) Lucifer sospechó que estaría en la séptima y desde luego, eso no había sido ninguna casualidad.
-"Si no recuerdo mal...no eras tú el Regente del Séptimo cielo antes de caer, señor oscuro?" oyó una voz, desdoblada y demoníaca, surgir de entre las sombras. Lucifer sonrió, por supuesto, sabía de quién se trataba.
-"Oh, como no, Azazel, el líder de los ángeles caídos...tan dispuesto a traicionarme a mí como lo estuviste a traicionar a papá" se burló, haciendo un ligero aspaviento. -"Pues recuerdas mal, me temo. El séptimo cielo era mi lugar de residencia, era el quinto el que regía." le corrigió, quitandole importancia al asunto.
Ante él surgió pues un ser antropomórfico. En su calavera, en donde aún se vislumbraban los tendones que una vez dieron forma a un rostro hermoso, unos ojos desorbitados y de amarillo fulgurante, lo observaban mientras que alzaba, en acto de imposición, sus antiguas alas, antaño formadas por plumas y ahora conformadas por fuego, puro fuego ardiendo tras él, otorgándole el aspecto de una mariposa infernal. Su mano derecha, de huesos y tendones, portaban una espada ardiente.
-"En serio, llamas? a mí?" se burló, cruzándose de brazos y pasando su peso de un pié a otro. -"Debo recordarte que yo soy quien dominó el fuego desde el principio de los tiempos? que en uno de mis muchos actos de rebeldía se lo cedí a los humanos? que la pyrokinesis es una de mis más experimentadas habilidades?"
Una carcajada espectral se abrió paso a través de los pliegues putrefactos de su laringe.
-"Señor, debo recordarte que yo soy el forjador de todas las armas del averno? fui yo quien enseñó a los hombres a fabricar artefactos de guerra, al igual que antaño solía ser herrero entre tus huestes angelicales... "
-"Por favor, no te pongas sentimental, me estropeas el modo "hellraiser" en el que he venido" le interrumpió Lucifer, buscando con sus profundos ojos carmesí a más seres entre las sombras. Sabía que Azazel no estaría sólo y que no solía frecuentar aquella parte tan profunda del infierno, pues, siendo orgulloso como era, prefería quedarse en las capas superiores, cerca del palacio infernal, del Pandemonium.
-"No veía el momento de poder vengarme de su majestad por corromperme, por hacerme revelarme contra Padre, por hacerme caer en desgracia eterna", respondió dando un paso al frente y obligando a los dos a tomar tierra, descendiendo lentamente.
-"Yo no obligué a nadie a seguirme. Luchaba por mi propio libre albedrío. Siempre tuvisteis la opción de elegir " le aseveró, no sin sentir pena por lo que antaño fue un ser celestial, como lo era él. El viejo bien podría haberle convertido en eso, en esa criatura que ahora le miraba con odio, pero no, hizo que conservara su forma angelical y su divinidad, para que él mismo la destruyera después...
-"Sabéis? Fui yo quien le regaló a vuestra dotada demonio Mazikeen sus dagas infernales" le respondió, como si no le hubiera escuchado. -"Decidme, Señor, dónde está vuestra más leal protectora?" preguntó con sorna, a sabiendas de que la más hábil torturadora de los Lilim no estaba allí para protegerle las espaldas. Las llamas de su espada fulguraron, al tiempo en que su ira iba en aumento. Detalle que no pasó desapercibido para Lucifer.
-"Hmmm, ya veo, así que tu espada sí que detecta el ánimo de su portador, tal y como nuestra madre sospechó con la Espada Flamígera...es ciertamente como un anillo hippie" concluyó, con una sonrisa de oreja a oreja, tratando de disimular el leve dolor que sintió al recordar que su preciada demonio no estaba ni estaría nunca más junto a él.
-"Nu...nuestra madre?" su voz desdoblada tembló y su mirada se quebró por unos instantes. Lucifer sonrió satisfecho. "Tu mencionas a mi Mazikeen, yo menciono a mamá, capullo" pensó para sí.
-"Basta ya Lucifer! ambos sabemos que Azazel no caerá en tus jueguecitos mentales y desde luego no apreciará ninguna de tus bromas, y más si hacen referencia a artilugios humanos" resurgió otra voz, mucho más demoníaca, de las sombras.
-"Ajá! ahí estabas Balaam! sabía que este desgraciado despojo angelical no vendría a enfrentarse sólo ante mí. Era evidente que el demonio de la Codicia, vendría a la primera oportunidad que tuviera para conseguir más poder " le recibió, juntando sus manos, complacido, al haber acertado en sus suposiciones desde que había aterrizado allí.
Sin embargo Balaam no era alguien a quien Lucifer debía tomar a la ligera. Si bien su aspecto aterrador, en el que sin duda Tolkien se había inspirado para imaginar a Sauron en "El señor de los Anillos" , era lo bastante imponente como para hacer retroceder a gran parte de los demonios; era ante su extraño poder al que Lucifer no debía sucumbir, pues a parte de ser uno de los ocho reyes del Infierno, Balaam tenía la habilidad de dar respuestas sobre el pasado, el presente y el futuro, quisieras saberlas o no.
-"Tú le has contado lo de Mazikeen, verdad?" le cuestionó, sin inmutarse ante su presencia de 3 metros de alto y su imponente cornamenta -" Y tú, obviamente, mi querido ex-hermano, necesitabas de las cuarenta legiones infernales sobre las que él domina para enfrentarte a mí" se burló de Azazel, señalándole con el dedo.
-"En el infierno todo vale, mi Señor" respondió Azazel, alzando su espada ígnea en señal para que miles de ojos rojos refulgieran entre las sombras. Pezuñas y colas, garras y serpenteos, vuelo y zigzeo, todo a su alrededor comenzó a sonar al igual que los tambores de guerra.
-"Impresionante, pero...que no se os olvide que el resto del infierno es MIO" les rugió, cambiando a voluntad su apariencia angelical a su forma de Diablo, alzando en prepotencia sus enormes alas de murciélago y su enorme cuerpo musculoso, mientras que tras él aparecían el resto de reyes y duques del infierno, con todas las legiones restantes que les eran fiel a él, el Demonio, el auténtico dirigente del averno, desde que el tiempo fue tiempo.
"Chloe, perdóname" pensó para sí, antes de volver a rugir ante los traidores y dirigirse hacia ellos, con toda la ira que ahora se permitía y debía sentir, por su propia existencia. Sin embargo, ese pensamiento fue oído por Balaam, mientras observaba como las hordas de demonios y seres de la noche se atacaban entre ellos desde ambos flancos.
Azazel apenas tuvo tiempo de reaccionar cuando Lucifer ya lo tenía encima, clavando sus potentes garras en su esternón inmortal. Con alevosía, desgarró la poca carne que le quedaba hasta desmembrarle el vientre y luego tomar su flameante espada de la huesuda mano de su ahora, descuajaringado contrincante.
-"Sabes que no puedes matarme, ex-hermano" siseó, con un hilo de sangre negra putrefacta saliendo de entre sus descubiertos dientes. Sigo siendo inmortal como parte del castigo divino.
-"Lo sé, pero me gusta tu espada, mucho más ahora que sé que puede hacerme pupita" le respondió, con sus ojos carmesí refulgiendo al recibir el brillo de las llamas directamente en su cara quemada.
La batalla, aquella que ciertamente Lucifer esperaba que fuera la última, no duró tanto esta vez. Durante el tiempo que llevaba reconquistando el Infierno, se había negado a someterles en su forma demoníaca para no olvidarse nunca de quién era ahora y de quién quería seguir siendo por toda la eternidad. Quería seguir recordando, que su cerebro celestial jamás olvidara lo que el amor había hecho con él. Se había repetido a sí mismo que él no era malvado, que él castigaba el mal. "Solo es mi trabajo" se decía, como un mantra, cada vez que los sometía, una y otra vez. Había lucido con orgullo sus hermosas alas blancas, aquellas que le habían permitido salvar la vida de su detective, como homenaje a ella y a la humanidad a la que ahora protegía.
Pero ahora había contemplado como, en su forma de Diablo, su poder era mil veces superior y su grito, ensordecedor, había sido capaz de someter a millones de demonios en tan sólo segundos. Sin derramamiento de sangre, sin extinciones entre subespecies.
El percatarse de todo aquello, hizo que por primera vez sus barreras se debilitaran, tomando de nuevo aspecto de ángel. De nuevo apareció ante todos la figura del hombre con alas que era: su cabello negro, ahora hecho una maraña, su piel de alabastro, bañada en sudor y suciedad, delineando cada músculo y tendón de su cuerpo, ahora aún más definido y por los años de continua batalla. Jadeando, sus ojos aún carmesí contemplaron sus ahora manos humanas manchadas de sangre y a su alrededor toda su ropa desgarrada, dejándolo desnudo ante los ojos de Balaam en más de una forma.
-"Oh, mi señor, es pena lo que has sentido al darte cuenta de que nos estas asesinando con tus propias manos?" cuestionó "el sauron", escudriñando en él.
-"Sientes pena por asesinar a millones de demonios? jajaja! Puede que tú nos sometas a nosotros; pero el Infierno te someterá a ti. Dime, quien es esa humana de cabellos dorados tan deliciosa que veo en tu pasado, mmm?" se burló, arrogante, entre carcajadas, mientras que veía la verdad dentro del alma de Lucifer, un alma ahora llena de luz y calidez, un alma pura como jamás había visto. El alma expuesta de un verdadero ángel, llena de dolor por amor.
-"No..." susurró, casi para sí, al ver que Balaam había descubierto su debilidad.
De pronto, una fuerza titánica lo golpeó con la intensidad de la gravedad de mil planetas, obligándole a caer de rodillas, mientras jadeaba para poder respirar. Con ojos desafiantes, dirigió su rostro hacia el enorme ojo del huracán permanente que conformaba el techo de aquel universo. El Infierno había escuchado a Balaam y ahora intentaba hundirle y someterle, sintiendo cómo unas gélidas garras escarbaban dentro de él, arañando su ser, en busca de lo que fácilmente pudo encontrar, agotado ya de tanto esconderlo: Culpa, culpa por abandonar a Chloe. Tristeza, una anhelante tortura en su corazón por todos los seres que había llegado a amar y a los que nunca volvería a ver y MIEDO, auténtico terror por saberse de nuevo SÓLO ante una baldía eternidad indeseada.
-"Qué delicia..." susurraron los demonios a su alrededor, recibiendo la información del mismo Infierno, respondiendo ante su única razón de ser: Proporcionar Castigo.
-"Intentadlo si tenéis cojones" gruñó entre dientes, incorporándose de nuevo y alzando orgulloso su mandíbula, mirándolos a todos por encima del hombro. De pronto, sus ojos se volvieron a encender, alimentando las llamas de su espada y concentrando su energía. Cuando algunos demonios osaron lanzarse contra él, los alejó como si nada con una poderosa honda expansiva. Mirando directamente a Balaam y deseando con todo su corazón que sus llamas llegaran hasta el último rincón de aquel asqueroso páramo, hasta el maldito escondrijo en donde todavía se mantenía oculto el desgraciado de Dromos, quien lo había arrancado con su traición de su vida en la tierra, con Chloe, con su Lux, con su libertad...
Furioso, comenzó a susurrar su invocación. Sí, él era un ser celestial y como tal, tenía poder sobre los elementos, sobre todo y en su caso, el Fuego.
"NOASMI TONUG" (deja que se conviertan en desfigurados e inválidos)
"NOASMI QUASB" (deja que los destruya)
"NOASMI OLPIRT" (deja que ardan en llamas)
Fue entonces cuando los demonios, que habían olvidado lo que era sentir la abrasadora ira del Diablo, comenzaron a huir despavoridos, abriéndose paso entre ellos mismos, matándose unos a otros si era preciso.
-"Enoquiano" susurró Azazel, entre esputos de sangre. La lengua de los Ángeles. Jamás pensó que pudiera volver a oír aquella lengua sagrada y menos, en un sitio como aquél.
Balaam entonces comprendió el enorme error que había cometido al desafiar al señor del Infierno, pues de sobra era sabido, que sólo su fuego era capaz de incinerar a los demonios en el acto. Poder que su propio padre le había concedido al crearle y el cual no le arrebató al dejarle al mando del averno.
Lucifer sonrió ampliamente al tener otra de sus momentáneas epifanías mientras que concentraba todo el poder que le quedaba para pronunciar su última palabra. Al igual que él tenía más poder en el infierno si se mostraba como Demonio, su encantamiento tenía más poder si era pronunciado en su angelical lengua madre.
"PRGE" (fuego sagrado)
Y, sin poder siquiera inhalar por última vez, una enorme LUZ los envolvió y los cegó a todos, seguidos de una poderosa ignición que explotó en los cimientos del averno, tal y como si de una bomba nuclear se tratara, incinerando en el acto a todos y a todo lo que en ese momento le rodeara. Fueran enemigos o aliados.
La casi implosión de las capas inferiores del averno, provocó que la honda de energía y fuego se extendiera incluso a las capas exteriores, haciendolo temblar furiosamente, transmitiendo un rugido ensordecedor al resto de sus habitantes; el mismo que Lucifer había emitido mientras que dejaba que sus llamas, hechas de propia y pura luz de estrellas, lo quemaran todo.
Balaam, descomponiéndose en cenizas, dejó que sus ojos sin fondo se posaran de nuevo en Lucifer, quien ahora, lucía unos irises que nada tenían que ver con el carmesí al que los tenía acostumbrados, siendo estos ahora del mas puro dorado, como el oro.
-"El portador de la Luz" susurró, mientras que en su mente veía a Lucifer en el futuro, encendiendo la Espada Flamígera, en toda su antigua gloria de Arcángel, siendo el ser más poderoso y hermoso que hubiera visto jamás, dispuesto a luchar contra...pero su visión se extinguió, al tiempo en el que él mismo desaparecía entre aquella luz blanca, entre aquellas lenguas de fuego impías.
Tras la debacle, y contemplando cómo sólo él quedaba en pié en lo que conformaba un cráter tan grande como un continente, Lucifer se desplomó, sintiendo por fin el peso de años de lucha sobre su cuerpo. Era inmortal, pero se sentía drenado. Sí, perder el conocimiento para desconectar de su dolor le parecía una idea estupenda, fuera el inicio de su bucle infernal o no.
-"Admite que te lo he puesto difícil" le dijo al Infierno, con los ojos borrosos. Antes de caer, observó como lo que parecían ser dos ángeles que le resultaban familiar volaban hacia él para socorrerle. -" Y aquí empieza" sonrió medio ido, antes de desmayarse y dar de bruces contra el suelo.
NOTAS DE LA AUTORA:
Hola de nuevo! pues bien, este capitulo ha sido más cortito, aunque os he hablado y mostrado mucho del infierno. Azazel y Balaam son demonios reales, (ojo siempre según los textos que consulto). Ambos forman parte de los 8 reyes del infierno y el Pandemonium existe, digamos que es el equivalente en el infierno a la Ciudad Plateada. En él viven todos los reyes y duques del infierno, los más altos linajes y también los más peligrosos. Cada uno regenta un anillo o círculo del infierno, cada uno con sus huestes demoníacas, siendo el noveno anillo el adjudicado a Lucifer, de ahí que se diga que en las visiones relacionadas con él aparezca el número 6, que no es más que el 9 al revés.
Balaam en su visión habrá visto de verdad el futuro de Lucifer o el pasado?
Luci ha hablado en enoquiano, la lengua de los ángeles. Intentaré dejaros el link del diccionario en pdf que he consultado para hacer más real su encantamiento. Deciros que son 371 páginas en PDF y que se conocen gracias a restos de textos sumerios. De hecho, se piensa que el sumerio desciende del enoquiano.
Más adelante sabréis más sobre los poderes de Lucifer como Arcángel, aunque aquí ya habéis podido ver lo que su Pyrokinesis (dominio del fuego sagrado) es capaz de hacer.
Es cierto que Azazel formaba parte de sus huestes cuando todavía era un ángel y él forjó la Espada Flamígera y luego las Dagas Infernales de Mazikeen.
También intentaré dejaros el link de la página de ilustraciones que he consultado para definiros a estos dos demonios.
En fin, creo que no se me pasa nada por aclararos de este capi, aunque siempre puedo responder a todas las dudas que tengáis.
LINK DE LA PAG. DE ILUSTRACIONES EN LAS QUE ME HE BASADO PARA DESCRIBIR A BALAAM Y A AZAZEL:
www. culturacolectiva historia/ demonios-mas-peligrosos-de-la-historia-segun-la-iglesia-de-satan
LINK DEL DICCIONARIO DE ENOQUIANO:
www. alegriadeenki wp-content/ uploads /2016/ 11/ DICCIONARIO -ENOQUIANO. pdf
(ambas con el punto com para que vaya el link)
"sed Felices"
