CAP.5. UN ÁNGEL MUY DISFRAZADO.

Dos días después de su ingreso, Chloe por fín había sido dada de alta. Había cumplido con las indicaciones de su médico a rajatabla y se sentía más fuerte, aunque ésto último también se debía a los angelicales cuidados secretos de Amenadiel. Había ganado dos kg. Su doctor los consideró "aceptables", aunque debería de ir a revisión en cinco días.

Dan y Trixie la acompañaban y, al recibir aire fresco al salir del hospital, ella sonrió.

-"De verdad que te ves mucho mejor" se animó Dan. -"No vuelvas a asustarnos así, vale?" le tomó de la mano cariñosamente.

-"Seguro que quieres quedarte este fin de semana con Trixie? a mi no me importa" insistió, sonriendole con cierta culpabilidad en el rostro.

-"Mamá, estaré bien, no te preocupes. Tú descansa. Duerme mucho y toma mucha tarta de chocolate" bromeó. Puede que ya fuera una jovencita de 11 años, pero el chocolate seguía pirrándole.

-"Estás segura monito?" quiso saber, poniéndose a su altura y abrazando a su hija.

-"Completamente. Luego te llamo cuando salga de clases, vale?" le animó, pellizcando las -de nuevo- rosadas mejillas de su madre. Lo que la hizo soltar una carcajada y rozar su nariz con ella.

-"Te he pedido un taxi a casa, vale?" se despidió de ella Dan, con un beso en la frente. -"Descansa y no pienses" le aconsejó, iniciando la marcha con Trixie.

Realmente se sentía mejor. Dejó que el sol acariciara su rostro un poco más y absorbió todo el aire que pudo en sus pulmones. El frescor primaveral le llenó las fosas nasales del perfume a flores que inundaba todo. De pronto, mientras divisaba llegar su taxi, algo aterrizó sobre su nariz. Estornudando, apartó de su cara lo que parecía ser un lirio. Un lirio absolutamente precioso. Era grande y parecía recién cortado. Su perfume era exquisito y embriagador y lo que más le extrañó fue el vivo color naranja de sus pétalos. Sabía que los había de diferentes colores, pero nunca los había visto de un naranja tan intenso.

Al instante, un destello dorado, que duró milésimas de segundo, salió de su interior. A caso era todavía efecto de la medicación o había visto una chispa de divinidad en la flor? Con una corazonada que tronó dentro de ella, corrió hacia el taxi y le indicó la nueva dirección a la que debían dirigirse.

A casa de Amenadiel y Linda.


-"Decker! qué hacer aquí?" la recibió Mace apenas abrió la puerta de la casa.

-"Hola Mace! está Amenadiel aquí?" quiso saber, entrando directamente.

-"Yo también me alegro de verte..." ironizó la demonio, dejándola pasar.

Al instante, Amenadiel salió del dormitorio, terminando de vestirse. Llevaba al pequeño Charlie en brazos y Linda estaba comprobando la temperatura de su biberón matutino.

-"Chloe! ya estás mejor?" la recibió con cariño.

La rubia no tardó en sacar de su bolso el lirio que había caído sobre su rostro y se lo mostró a Amenadiel, quien, al momento, cambió su cara.

-"Esto es...? de dónde lo has sacado?" cuestionó asombrado, sabiendo perfectamente a quién pertenecía aquella flor. -"Linda, por favor, puedes sujetar a Charlie?" le pidió a su compañera, mientras que asombrado notaba la divinidad que la flor emitía.

-"Tú también ves esa luz que emana, verdad?" quiso saber Chloe, clavando sus enormes ojos zafiro en los de él.

Amenadiel se sorprendió aún más. -"Chloe, estás viéndola tú también? los humanos se supone que no podéis verla..." le aclaró, asombrado.

-"Pues esta flor ha venido expresamente a mi cuando he salido del hospital. Es rara, tu reacción es sospechosa y yo empiezo a ponerme nerviosa. Así que HABLA" le ordenó, poniendo los brazos en jarras.

-"Está bien, toma asiento. Yo también empiezo a estar harto de todo esto. Mereces saber toda la verdad..." le dijo, llamando la atención de Mace.

Chloe se sentó obedientemente y volvió a jugar nerviosamente con el collar de la bala que le había regalado Lucifer.

-"Esto es un Lirio de Gabriel. Mi hermano. Cuando alguien recibe uno de sus lirios, significa que le va a ser transmitido un mensaje de Dios"

-"No me jodas! Gabriel? el Arcángel Gabriel?" se asombró Mace.

Amenadiel estuvo a punto de seguir con su relato cuando, de repente, alzó sus ojos al techo y éstos se iluminaron como bombillas tras sus irises, dejándole durante unos instantes, aislado del resto del mundo, recibiendo así en su mente, el mensaje de Gabriel. Todas las presentes entraron en pánico al ver a Amenadiel desconectado, temblando levemente, sin oírlas ni verlas.

-"AMENADIEL!" le llamaron todas, al unísono.

Tras unos instantes, el ángel volvió en sí, todavía azorado por toda la información que había recibido. Sus oídos aún retumbando por la voz de su hermano Gabriel. Cuando pudo recomponerse, sus ojos se humedecieron y las miró a todas, con un gesto aliviado y feliz.

-"Era...era Gabriel, nuestro hermano!" les aclaró, cada vez más contento.

-"Sii, ya, eso nos los hemos imaginado..." se burló Mace, poniendo los ojos en blanco.

-"Traía ordenes directas de nuestro Padre! Se trata de Lucifer!" se carcajeó, tomando a Chloe por los hombros y mirándola a los ojos. La rubia se reincorporó de inmediato, agarrándole fuerte de la camiseta, expectante, sintiendo como la luz de la esperanza se encendía en el centro de su pecho.

-"Lucifer ha sido indultado y relegado de sus funciones como el Señor del Infierno. Mis hermanos Remiel y Duma van a ocupar su lugar y él tiene órdenes de regresar a la tierra de inmediato. Tiene órdenes de regresar contigo, Chloe!" volvió a sonreír, de oreja a oreja, mientras tomaba a la detective alegremente entre sus brazos.

-"De... de verdad?" susurró entre lágrimas ella, aún sin estar segura de haber oído bien. Su corazón comenzó a martillear tan fuerte que casi la deja sorda y sus manos comenzaron a temblar.

-"Cómo es eso posible? QUÉ COJONES?" intervino Mace, inquieta como un perro rabioso al que están a punto de soltarle de la cuerda.

Amenadiel la sosegó.

-"Gabriel me ha comunicado que Lucifer ha puesto en orden el infierno y ha podido aplacar la rebelión. La humanidad ya no corre peligro a cuenta de los demonios y dos de nuestros hermanos van a traerlo de vuelta" les aclaró.

-"JA! qué hijo de puta! él sólo ha podido con tooodos?, joder, esto me pone cachonda!" se animó Mace, emulando que pegaba puñetazos al aire

-"Mace..." le volvió a reñir linda. Su comentario no era apropiado en absoluto.

-"Y cómo está Lucifer? está bien?" preguntó Chloe, más preocupada por el bienestar del amor de su vida que del propio hecho de que iba a poder volver a verle.

-"Pues está bastante agotado y malherido" les respondió una voz femenina desconocida, que apareció de repente detrás de ellos. Al girarse, asombrados, se toparon con una ángel de pelo castaño oscuro y largo, atado en trenzas y coletas, ataviada con una armadura de guerrera.

-"Remi, hermana!" le recibió Amenadiel, estrechándola entre sus brazos.

-"Es...espera un momento. Remi...la Remiel que vino a matarme y a llevarse a nuestro hijo? ESA Remiel?" se asustó linda, abrazando a su pequeño.

-"Genial, otro alado" protestó Mace, arrugando la nariz. -"Aunque ésta tiene mejor sentido de la moda capilar...yo te cubro Linda, nadie se va a llevar a Charlie de aquí" le provocó, sacando sus dagas infernales.

Ignorándola completamente, Remiel se dirigió a Amenadiel. -"Hermano, me encantaría alargar este reencuentro, pero me temo que debo volver al infierno para no dejar a Duma sólo. He venido para deciros que hemos dejado a Samael en su Ático. Su divinidad está casi drenada. Está agotado, es prácticamente humano ahora mismo. Cree que está atrapado en un bucle infernal."

-"Oh, por Dios, no!" se alarmó Chloe. "Samael?" pensó.

Remiel se acercó a ella y la miró directamente a los ojos. La analizó durante unos instantes y se quedó prendada de ella. Esa mujer tenía algo, desprendía algo...sagrado...incluso santo. Desde luego, había sido tocada por la mano de Dios. Chloe dio unos pasos atrás por su escrutinio y Mace se colocó delante de ella, en actitud defensiva.

-"Oh, por favor, demonio, no vengo a pelear. Apártate" le dijo, con brusquedad, forzando a Mazikeen a echarse a un lado.

-"Te voy a... !" se encaró la diablesa, pero Amenadiel la detuvo.

-"Encantada de conocerte, señorita Decker" le sonrió, fingiendo una cortesía que no poseía, por muy especial que fuese la humana que tenía delante .-"Dime humana, cuántos días han pasado desde que Samael está en el Infierno?" le preguntó.

Chloe, sintiendo que aquella ángel no desprendía amabilidad, respondió escuetamente. -"Hoy hace dos meses exactos". Como si no hubiera llevado la cuenta...sería capaz de decirle los minutos y hasta los segundos que hacía que no le veía.

-"Hmmm, ya veo. Ahora entiendo por qué le hemos encontrado así. Gabriel ya nos lo advirtió, pero quería comprobarlo por mí misma..." le respondió, continuando con su escrutinio.

-"Qué quieres decir?" casi temió preguntar.

-"En el infierno 60 segundos terrestres equivalen a 60 años, más o menos. Si Samael lleva luchando, sin pausa, sin tregua, sólo alimentándose de su poder y su divinidad, durante dos meses terrestres, no hace falta que te diga cuánto tiempo lleva ahí abajo...ni en qué estado está" sonrió. Si por ella fuera, Lucifer seguiría allí por otros dos mil años más...

-"NO! No lo digas!" le imploró Chloe, llorando de miedo e impotencia, intentando que su mente lograse calcular o comprender lo que aquella cantidad ingente de tiempo significaba.

-"Lo sé, la mente humana no está diseñada para comprender el tiempo en su extensión tal y como se creó" se encogió de hombros, fingiendo que no disfrutaba con el disgusto de Chloe.

-"Desde cuándo eres tan fría, Remi? sabes que lo que cuentas no es divertido y menos agradable, para ninguno de nosotros!" le recriminó Amenadiel, agarrándola con fuerza del brazo y alejándola de Chloe.

-"Desde que me he visto forzada a ocupar su lugar en el Infierno, hermano" le respondió con acritud, zafándose de él.

-"Samael...volvéis a llamarle Samael?" cuestionó Mace. El ángel la ignoró deliberadamente, pues la consideraba una subordinada, una especie inferior.

-"Duma y yo hemos sido escogidos para reinar en el Infierno y liberarle de su antiguo cargo. El infierno y los pocos demonios que quedan en él está contenido. Samael debe recuperarse y volver con Chloe Decker, es lo único que se nos ha ordenado" resolvió, mirando a Amenadiel.

-"Pocos demonios?" se asombró Amenadiel mientras controlaba de reojo el estado de shock en el que Linda y Chloe se encontraban en ese momento. -"Pero si había más demonios en el Pandemonium que ángeles en el cielo!" exclamó, asombrado

-"Ya...pero se ve que Samael no ha tenido miramientos. Los ha doblegado a base de bien y ahora nosotros tenemos que vigilar a los restantes y, tratar de reconstruir todo aquello. Por suerte, ningún condenado ha escapado"... contestó, mostrando su evidente disconformidad con su nueva tarea.

-"Estoy orgullosa de él, sí joder!" celebró Mace, agitando sus dagas en el aire. -"Vuelve a ser un Diablo de cojones!". La lealtad hacia su señor no conocía límites ahora mismo. -"Es...espera! no se habrá cargado a Gaudium no?" quiso saber, señalandole con una de ellas. Esa pequeña querubina maldita y tranformada en demonio era adorable hasta para ella.

Al final, Remiel tuvo que ceder a sus preguntas, resoplando.

-"No, Mazikeen de los Lilim, nuestra hermana caída sigue sana y salva. Ya sabes que Lucifer...digo, Samael, no le haría daño..." les respondió.

Mace entonces asintió aliviada y luego, se dirigió a las dos mujeres babeantes y atontadas que eran sus amigas. Ambas sentadas en el sofá, con la mirada perdida, tratando de entender lo que estaban escuchando.

-"Vamos! Linda! Decker!" las llamó chasqueando los dedos para que salieran del trauma.

-"Demasiada información" logró balbucear Linda.

-"Ajah..." coincidió Chloe.

Amenadiel se acercó a Remiel, hablándole en un idioma que el resto no supo identificar. Era la lengua de los ángeles, Enoquiano.

-"Si el infierno se desequilibra, todo el orden puede verse alterado. Esto es muy peligroso, hermana. Qué más no me cuentas? cómo está el Yggdrasil?"

-"De momento, estable, pero Duma es sólo un ángel y yo soy un Arcángel menor, no tendremos suficiente poder para contenerlo si empieza a colapsar. Nosotros no somos nada comparados con Samael y con Miguel" le aclaró. -"La población demoníaca está al límite" confesó.

-"Pero Lucifer fue despojado de sus poderes de Arcángel cuando Padre le condenó al infierno" se extrañó. -"Por qué manda a dos para ocupar su lugar?"

-"Porque Samael es el doble de fuerte que nosotros dos juntos, incluso sin ser un Arcángel. Supongo que es por lo que siente por esa humana. Tú mismo me explicaste que el amor te hacía más fuerte, incluso aunque haya pasado milenios ahí abajo, aún la ama...Ni si quiera sabía que él podría amar a nadie más que así mismo" intentó darle sentido a sus palabras, mirando de nuevo a Chloe.

Amenadiel conocía a su padre. Algo más debía haber tras la elección de los sistitutos de Lucifer.

-"Padre quiere que Samael vuelva a ser un Arcángel. Es de vital necesidad. Son órdenes y a partir de ahí, Gabriel no nos ha contado más." se sinceró, escogiéndose de hombros. Entonces Amenadiel supo que estaba en lo cierto con sus sospechas.

-"Que sabéis vosotros de Chloe?" preguntó, entornando la mirada.

-"Que es una humana tocada por la mano de Dios" resumió Remiel. -"Tal y como lo fue Lilith y luego Eva" dijo, dejando que su cerebro intentase atar cabos, a pesar de que se le hubiera sido ordenado no hacerlo.

-"Créeme, Chloe no es lo mismo. Ella es diferente" le aseveró Amenadiel.

-"Sea lo que sea, las órdenes son que Samael vuelva inmediatamente al lado de Chloe Decker. No termino de entenderlo, pero sé que ella está hecha para él, coinciden a un nivel atómico de una manera que no logro..." medio susurró para sí misma, volviendo a analizar a Chloe, pero detuvo sus elucubraciones al instante, recordando sus órdenes.

-"Pero si está malherido, ella podría matarlo. Chloe le hace vulnerable" le confesó Amenadiel.

Los ojos de Remiel se abrieron en asombro. Una humana capaz de dañar a un ángel? al Diablo nada menos?

-"Está muy débil pero su vida no corre peligro. Es su mente delirante quien le necesita, no su cuerpo" resolvió, decidida a no hacer más preguntas. Ella y Duma tenían deberes. Debía irse y obedecer. Tras un leve gesto con la cabeza, se despidió, desapareciendo a la vista de todos y dejando tras sí el sonido del revuelo de sus alas.

Entonces Amenadiel comenzó a comprender que Chloe era un milagro por una razón mucho más compleja que simplemente ser la pareja de Lucifer y se sintió, en cierto modo aliviado, de que aquella tarea que le encomendó su padre, fuera mucho más importante de lo que él pensó.

-"Bueno, si ya habéis terminado de soltaros rollitos en esa lengua cursi angelical que tenéis, vamos a por el Diablo" resolvió enérgicamente Mace.

-"En eso te equivocas, Mazikeen. Todo este tiempo Lucifer ha sido un ángel, un ángel muy disfrazado de demonio" le corrigió, sintiendo que no se había equivocado al quedarse en la tierra para guiar a su hermano. "Era ese mi destino, verdad Padre?" cuestionó a los cielos, embelesado.

-"Pues es un ángel de cojones, no como vosotros" le picó la demonio -"Vamos Decker, tu novio te espera" la tomó de la mano, dirigiéndose hacia la puerta.

El escuchar la palabra novio la hizo saltar como un resorte del sofá. Iba a ver a Lucifer! Tenía los ojos iluminados por la felicidad. De repente había rejuvenecido 5 años por la alegría y el alivio. Ahora mismo no iba a detenerse en pensar en lo poderoso que había sido o era Lucifer, en que le llamaban Samael o en la lengua extraña en la que había oído hablar a Amenadiel y Remiel. Pero cuántos hermanos tenía Lucifer?

-"Puedes conducir tu?" le dijo a su amiga, percatándose de que estaba demasiado nerviosa para hacerlo ella. Se sentía una colegiala!

-"Esperad!" las detuvo Amenadiel. "Yo no puedo ir con vosotras, quiero decir, Linda se ha quedado perdida en los mundos de a saber dónde y no puedo dejar a Charlie sólo pero..." de pronto, desplegó sus alas y tomó una de sus plumas más grandes en sus manos, sintiendo una leve punzada de dolor. -"Usa esto con él, Chloe, mi divinidad le ayudará a sanar" le aseguró, entregándole la pluma.

"GRACIAS" respondió con total ternura y gratitud.

-"Vamos a ver a Lucifer!" le pidió a Mace, con una sonrisa que le iluminó todo el rostro.

Tenía muchas preguntas, muchísimas pero de entre ellas, una le carcomía por dentro...si él había pasado tanto, taaaaaaaaaaanto tiempo allí abajo...aún la amaría?

Sin querer pensar más, aceleró el paso y tiró ella del brazo de su amiga demonio. Lucifer estaba vivo - había luchado hasta la saciedad - pero estaba vivo y la necesitaba, y eso era lo único que a ella le importaba.


NOTAS DE LA AUTORA:

Holaa! bueno bueno, tengo que decir que ya la cosa se va acelerando! por fin el cielo interfiere! debo confesar que odié a Remiel en la serie y que en mi fic me pasa lo mismo...qué tendrá Dios preparado para ella y Duma?

Adoro A Mazikeen, es uno de mis personajes favoritos desde que la vi aunque aún no sé muy bien qué destino escribir para ella en este fic..

Lucifer ha sido indultado después de haberla liado parda en el Infierno hasta el punto de amenazar el equilibrio...os imagináis de lo que será capaz si vuelve a recuperar sus poderes de Arcángel? bíblicamente eso es imposible pero...por eso mi fic se llama como se llama, jejejeje!

He mencionado algo importante, el Yggdrasil. Pertenece a la mitología nórdica pero también al multiverso de DC, en donde Lucifer forma parte ( no sé si visteis su cameo en Tierras infinitas).

Tengo ganas de ver a dónde me lleva toda esta mezcla de eventualidades pasadas, presentes y futuras.

Por lo pronto, deciros que el reencuentro Deckerstar es en el siguiente capi! recordaros que mi fic es Rated M por una razón y os la voy a demostrar, sólo un poquito para ir calentando, en mi siguiente entrega, que será ya mañana porque es muy tarde aquí en mi país.

Así que nada, los episodios restantes, los más intensos y largos (advierto) mañana, así también tendré un poco de tiempo para comprobar si alguien me lee y tal...estoy acojonada, espero que sí!

"Sed Felices"