CAP. 8: EL GRAN APELATIVO

Serían las dos de la mañana cuando Lucifer y Chloe se despidieron de los demás. Durante toda la velada habían respondido a las preguntas divertidas y ocurrrentes de Ella, más inclinada a saber de la Ciudad de Plata, y a las de Dan, que se centró en conocer detalles del infierno y pedirle a Lucifer que no le condenara cuando muriera.

Durante todo el tiempo, Chloe y Amenadiel intervinieron para ayudarle y se sintió realmente agradecido. Había ignorado y huido de su lado celestial durante Eones y ahora, en días, se vio enfrentado a todo su pasado de golpe. Qué cierto era aquel refrán que decía que por mucho que huyeras, el pasado siempre te alcanzaría...

-"Bueno, qué te parece si vamos a mi casa? Trixie sigue quedándose con Dan estos días" le propuso Chloe, subiendo con él al corvette.

-"En realidad, tengo otra cosa en mente". Sus ojos la miraron con un travieso brillo en sus pupilas y ella se derritió en el asiento del coche.

Atravesaron la ciudad en silencio, disfrutando de la compañía del otro, notando la brisa de la costa, cada vez más cerca, en sus mejillas. Chloe trataba de disimular, pero tenía la cabeza de nuevo a mil por hora. Tal y como él le había advertido, esa noche también se había enterado de muchas cosas sobre los Ángeles, los demonios, el cielo y el infierno...aunque aún nada sobre el Lucifer de antes de la caída o del por qué de su propia condena. A ver, sabía lo que contaban los textos bíblicos, pero...y si eso no era del todo verdad? y si también habían sido "manipulados" por los clérigos, como él había dicho?.

Al doblar la esquina de una enorme pendiente, Chloe reconoció la lujosa zona residencial en la que estaban entrando. Era la casa en dónde Pierce le había tendido una trampa, ofreciendo como "el pecador" a su hombre de confianza; aquel pobre trastornado que se perforó los ojos para que Lucifer no pudiera sacarle la verdad sobre Pierce, cosa que ahora Chloe comprendía y que él intentó explicarle.

-"Señorita" la invitó a salir del coche, ofreciéndole galantemente su mano.

-"Lucifer, no sé si ha sido una buena idea que nos hayas traído aquí" le mostró su descontento.

-"Es una de mis mejores propiedades, confía en mí" le aseguró, dándole un fugaz beso en los labios para comenzar a subir los peldaños de la entrada.

Las luces se encendían automáticamente a su paso y ella se maravilló con el lujo moderno de aquella magnífica casa, de arquitectura de líneas limpias, muy al estilo de la costa californiana. Estaba perfectamente limpia y ordenada y su decoración era fiel reflejo del gusto exquisito de Lucifer.

-"Vaya, aquí hay muchas obras de arte" se asombró, deteniéndose en cada cuadro y en cada escultura. Todas parecían auténticas y, de seguro, lo eran. Pertenecían a diferentes épocas y estilos, aunque casi todas reflejaban tristeza o esperanza...unas temáticas que para alguien que no conociera a Lucifer, pasarían desapercibidos, pero "el diablo está en los detalles" y su novio era más de demostrar que de hablar.

Él se acercó a ella con dos vasos de whisky y tras ofrecerle uno, se colocó detrás, descansando su mano libre en su cintura, dejando caer su mentón en su coronilla y aspirando su aroma suavemente.

-"Me alegra que las aprecies. El arte siempre ha formado parte de mi también. Al igual que la música, el canto y el baile. Eran cualidades que tenía como Arcángel y suerte que las conservé. Luego en la mitología romana utilizaron parte de esas cualidades que yo tenía para imaginarse a su dios Baco, que no es otra cosa que otra representación de mí, antes de que la iglesia tal y como hoy la conocéis me pintaran como el ser más maligno y depravado de la historia"

Chloe soltó una risillla nerviosa.

-"Qué?" quiso saber, tirando de su mano y guiándola a la enorme terraza con la piscina flotante.

-"Que me estremezco al pensar lo increíblemente poderoso que eres...o que eras..." admitió, tratando de no sentirse de nuevo una hormiga a su lado y mirándole a los ojos como si fuera un Dios. Debe haber sido increíble haber estado presente en todas aquellas épocas. Se me olvida lo..."eterno" que eres, utilizó un eufemismo para no llamarle viejo.

-"No hagas eso, Chloe. Tú no. Sólo soy yo. Lucifer. Hace mucho que dejé de ser...bueno...ese Arcángel que describes y sí, soy viejo aunque inmortal me define mejor" contestó, con naturalidad aunque algo incómodo. Pero no era enfado, era...tristeza y ella lo notó.

-"Lo siento" le tomó del rostro -"Te lo prometí" le recordó y él volvió a abrazarla por detrás, haciendo ahora que ambos vieran la maravillosa vista del mar y la costa. El cielo estaba precioso, plagado de estrellas ya que la Luna era nueva, y la falta de su luz, favorecía la visión del resto de los astros del firmamento.

-"Te he traído aquí principalmente por dos motivos: El primero, es porque recuerdo que justo aquí mismo, discutimos en serio por primera vez. Fuí egoísta y traicioné tu confianza, secuestrando al hombre que creía que sabía por qué mis alas habían vuelto..."

Chloe arrugó la nariz en desagrado ante el recuerdo de aquel día.

-"No me resulta agradable recordarlo. Nunca me sentía bien después de discutir contigo. Fue la primera vez que sentí nuestra confianza amenazada. Me enfadé mucho y...me empujaste hacia Marcus" le confesó, mirando el líquido de su vaso.

-"Pues yo no lamento aquel día, detective. Gracias a ese evento, descubrí que mis alas habían vuelto porque había empezado a considerar que era mejor hombre y que de nuevo me las merecía. Empecé a considerarme de nuevo un Ángel, gracias a ti" Luego la hizo girar hacia él. -"Y ese hecho, me permitió salvarte la vida a pesar de que luego vieras mi rostro...Así que perdóname, pero, al mismo tiempo, Gracias, Chloe" le confesó, acariciando su mejilla con el pulgar de la mano derecha y mirándola como si él fuera la hormiga y ella la Diosa. -"Cada error que cometí me ha llevado hasta ti y hasta este momento"

-"Lucifer..." sonrió, sorprendida por la madurez de sus palabras. Enternecida y halagada, acortó la distancia para darle el beso que sabía que ambos deseaban en ese momento. Sus labios lo recibieron con anhelo, abriendo su boca y saboreando el whisky en su lengua. Él lo profundizó con aún más ansias que ella, paladeando cada rincón y arrancándole suspiros y breves gemidos con cada contacto. Tras separarse, sus frentes siguieron unidas y se sumieron de nuevo en esa especie de nube de calma que los envolvía y los dejaba atontados. Él tenía los ojos posados en ella mientras ella disfrutaba de su aroma, con los propios cerrados.

-"Y cuál es el segundo motivo?" quiso saber, susurrando sobre su sonrisa.

-"Pues...que necesito limpiar mis alas" le dijo, divertido, terminando el contenido de su vaso y dirigiéndose a la enorme piscina.

-"Cómo?" se carcajeó ella, viendo como su novio comenzaba a desvestirse delante de ella.

-"Báñate conmigo, está climatizada" le propuso, bajándose los boxers y exponiendo su perfecto y glorioso trasero como si nada. "Qué maravilla" se dijo a sí misma, mordiéndose el labio y observando aquel cuerpo escultural. Jamás se cansaría de verlo desnudo. Él era la única pieza de arte en movimiento que había en aquella casa.

Con un ágil movimiento, Lucifer hizo un perfecto salto en el aire y se sumergió en el agua, casi sin salpicar. Chloe dejó los vasos sobre una mesa de té y se sentó en el filo de la piscina. Se descalzó y la agradable sensación del agua templada acarició sus gemelos cansados. Suerte que la asistenta de Lucifer había elegido para ella un vestido veraniego, sencillo, de falda plisada y color nude y con unos botones que lo cerraban desde el escote tipo barco hasta el final del mismo.

De pronto, lo vio emerger del agua, justo bajo sus pies. La miró con esos ojos que tenía sólo para ella. El brillo de las luces de la piscina, reflejando y remarcando su cuerpo bajo el agua, sus torneadas piernas, sus curvas ilíacas, sus fuertes abdominales y su ancho pecho. Chloe pensaba que no podía ser real que aquel hombre fuera suyo.

Sus manos la sacaron de su ensimismamiento cuando tomaron delicadamente sus pies y comenzó a propiciarle un suave masaje en los tobillos, que ella le agradeció con un delicado suspiro entrecortado. Él le sonrió al verse observado de nuevo con aquellos ojos zafiro que no sabían si idolatrarlo o devorarlo.

-"Vienes conmigo?" le volvió a proponer, con la voz una octava más baja. Se puso de pié y ella observó cómo las gotas de agua bajaban por su mentón, zigzagueaban por su barba de dos días y resbalaban por su manzana de adán hasta colarse por entre sus pectorales.

Ella negó juguetona, sin decir ni una palabra, y dirigió uno de sus pies a sus abdominales, disfrutando de la carne suculenta que había bajo sus dedos.

-"Qué miras?" sonrió divertido, al percatarse de su escrutinio.

-"Lo increíblemente atractivo que eres" le contestó, rozando ahora tentativamente su dedo gordo por su muslo. Él abrió su boca levemente, ladeándola luego en una sonrisa sexy y disfrutó del coqueteo de Chloe, actitud a la que no estaba acostumbrado. Sus dedos recorrieron con leves cosquillas el interior de su entrepierna y él disfrutó de la sensación, siempre ampliada por la vulnerabilidad a la que ella le sometía.

-"Ahhh...bueno, sí que has tardado en darte cuenta" sonrió, satisfecho, buscando sus ojos. Intentó escuchar sus pensamientos, daría lo que fuera por saber lo que ella deseaba, hasta el más profundo y oscuro de ellos. Aquél que incluso sólo hubiese pasado por su mente una sola vez. Quería saberlo todo de ella, aunque ya la conocía mejor que nadie.

-"Qué ocurre?" quiso saber, al verlo distraído.

-"Me había acostumbrado a que mis poderes no funcionaran contigo porque me resultaba fascinante analizarte; pero ahora que somos pareja, me encantaría que sirvieran para poder conocer todos tus deseos y cumplirlos..." respondió, sincero como siempre. Chloe se sintió halagada al pensar que él quisiera complacerla hasta ese punto

-"Bueno, siempre puedes preguntarme directamente" le bromeó, rozando ahora su pié muy cerca de su miembro.

-"Creeme, ahora mismo me es muy fácil adivinar lo que estas pensando" le sonrió de forma seductora, agarrando el pié juguetón de ella. Pero no hizo nada al respecto, ni lo hizo él ni la dejó hacer a ella. Sin apartar sus ojos de su compañera, se alejó de nuevo unos metros, tan sólo para desplegar sus alas al instante, haciendo que ahora sí, un tsunami bañara a Chloe. El acto le arrancó una carcajada.

-"Te parece gracioso?" se quejó, fingiendo enfado cuando en realidad se estaba riendo. Ahora estaba empapada y sus curvas se definían bajo el fino vestido de tela veraniega.

-"Báñate conmigo" le insistió, haciéndole morritos.

-"Oh, eres un..." quiso burlarse por su chantaje vil y manipulador, pero no pudo porque en segundos, él se acercó a ella y la besó de nuevo, dejándola sin poder replicar. Sintió que nunca sería capaz de decirle que no a nada cuando la besaba así, como si cada momento fuera a ser el último y como si cada beso fuera un anhelo infinito. Como si estuviera hambriento y ella y su sabor fuera lo único que pudiera aplacar ese ansia.

-"No me hagas salir a buscarte..." le susurró al oído. Luego rozó sus labios por su mejilla y su barbilla, hasta volver a su boca, devorándola, haciéndola gemir sobre sus labios sin poder evitarlo. Sus grandes manos la tomaron por los tobillos y comenzó a acariciarlos de nuevo, subiendo por sus piernas y proporcionándoles un suave masaje en círculos, separándose de ella lo justo y sumergiendo su cuerpo en el agua, hasta la boca, invitándola con una mirada sugerente a introducirse en la piscina con él.

El latido de Chloe aumentó de tal forma que Lucifer podía oírlo. Sus pupilas se dilataron y notó cómo la excitación la encendía. Su boca se entre abrió y comenzó a respirar de otra forma, emitiendo feromonas que él detectó y paladeó encantado. Pero, antes de que ella empezase a desabotonar el vestido, sus ojos se perdieron en el resplandor de sus alas. Cada pluma emitía un destello, como si estuvieran bañadas en nácar. Desprendían una leve luz y poseían un magnetismo que difícilmente podría resistir un humano. Lucifer lo sabía y siguió acariciando sus tobillos delicadamente, mientras que dejaba que su divinidad la sumiera en el asombro.

-"Son...son tan preciosas.." medio balbuceó, atónita.

-"No son nada comparadas contigo, detective" le respondió, con una voz tan sincera que hizo que ella apartase los ojos de sus alas para mirarle a él.

-"Cómo puedes decir eso? mírate, eres un Ángel. No sabes la criatura tan hermosa que eres?" y sus ojos le miraron con fascinación.

-"Ves? es eso lo que te hace tan especial, Chloe. Nadie apartaría los ojos de mis alas para mirarme a mí..." hizo un pausa para volver a sincerarse. -"Yo sólo quiero ser un hombre para ti" le confesó, bajando la mirada.

Ella como respuesta, se introdujo en el agua con ropa y todo y lo tomó del mentón.

-"Lo eres. Eres un hombre para mí. Lo eres todo para mí" le confesó, acariciándole con su mirada sincera. Pero algo no iba bien en él, algo le atormentaba. El muy cabezota estaba pensando otra vez en ella y en lo que no le contaba.

-"Ojalá fuera cierto y sólo fuera un hombre. Así estaría tranquilo de que no me dejarías ni huirías de mí, a no ser que yo metiera la pata, cosa que, créeme, no volveré a hacer ni haré jamás" le aseveró, volviendo a clavar su mirada chocolate, de nuevo vulnerable, en sus ojos.

-"Lucifer, te conozco lo suficiente para saber que estás dándole vueltas a todas esas cosas que todavía no me cuentas. Quiero que sepas que estoy aquí para ti, lo recuerdas no? porque yo soy la humana de los dos, de seguro soy la que tengo más dudas y sin embargo, aquí me tienes. Te hice la promesa de esperar así que relájate, no hay prisas. Estoy contigo y no voy a abandonarte" le dijo con un tono de voz conciliador, tomándole de las mejillas las mejillas y rodando atentamente su ojos de uno a otro.-"Tienes que recordar mi promesa" le pidió, acariciando su rostro.

-"Lo sé..." le sonrió, luciendo de nuevo agotado y con una mirada tan triste que pareciera mostrar los Eones de vida que cargaba sobre sus hombros. Sus manos le soltaron el pelo de su sencillo recogido y acarició sus dorados mechones, colocando su flequillo por detrás de una de sus orejas. De nuevo aquella mujer le enamoraba, recibiendo por su parte nuevamente el regalo de su paciencia y de sus acciones desinteresadas. Sabía que ella tenía razón, que de los dos ella era la que debía estar más asustada pero no, su fuerte detective sabía esperar y era su profesora en cuanto a empatía. Aún tenía tanto que aprender de ella.

Al ver que había logrado calmarle, comenzó de nuevo a desabotonar su vestido mientras él volvía a besarla, esta vez con suavidad, con ternura, ayudándola a quedar en el mismo estado que él.

-"Eres tan preciosa, detective" la admiró, cuando ella se giró para dejar su ropa al completo en el filo de la piscina. Lucifer aprovechó el momento para colocarse tras ella y acariciar su espalda suavemente. Le propició un masaje en los hombros y luego bajó sus dedos despacio, hasta abarcar en sus grandes palmas el perfecto melocotón que conformaba su trasero. Su nariz se hundió en su cuello mientras que la sobaba y la apretaba contra él y su erección, provocando de nuevo un gemido de satisfacción en Chloe.

"Oh, Dios" pensó ella, al verse de nuevo bajo el influjo y el embrujo de aquel hombre que tenía tras ella, sintiendo su cuerpo caliente contra ella, electrificando cada poro. Su pene, deliciosamente erecto y listo para ella. Pero, por más que lo deseara, sabía que él estaba cansado y que había sido un día duro y largo. Le prometió que cuidaría de él, y eso haría, aunque se muriera de ganas de que la penetrara en ese mismo instante, todavía sin entender cómo con tan sólo tres caricias ya era suya...Nunca le había pasado con ninguna otra pareja, sólo con Lucifer.

Así que, sabiendo que él haría lo que ella quisiera si le abría de piernas, decidió alejarse de él y bajar la temperatura un poco, por su bien. Sus manos tomaron las suyas y tiró de él para que nadara junto a ella. Lucifer sonrió confundido y ambos flotaron alrededor del otro, observándose divertidos.

-"Así que limpiarte las alas" sonrió, flotando detrás de él, observando cómo aquellas preciosidades comenzaban a lucir aún más blancas y magnéticas a medida que sus plumas iban soltando un polvo negro que, dedujo, eran cenizas del infierno.

-"Sé que hubiese sido mejor en la playa que aquí, pero entonces no te habrías bañado conmigo por el frío, además, esta piscina está orientada de tal forma que no se puede ver en ella desde ningún ángulo en el vecindario" sonrió cuando sintió las manos de ellas acariciarle las plumas. Todas ellas eran extremadamente sensibles.

-"Es una buena noticia, no me apetece que nadie me vea desnuda, la verdad" bromeó ella, observando curiosa el nacimiento de sus alas. Viendo maravillada como de sus omóplatos surgían lo que parecían ser los hombros de un ave grande. Lucifer se estremeció y eso llamó su atención, cuando ella pasó sus dedos por el nacimiento de ambas.

-"Qué?" quiso saber, divertida al escucharlo reír.

-"Me haces cosquillas. No sabía ni siquiera que las tenía ahí" respondió, girándose hacia ella.

-"Nadie había tocado nunca tus alas?" se sorprendió. Él negó con la cabeza

-"No, quizás mi madre, hace Eones, cuando nací, pero nadie más" admitió.

-"Otra primicia para mi" se enorgulleció, dejándose rodear por la cintura por él, besando su cuello y abrazándolo. Él entonces la guió hacia el otro extremo de la piscina. Allí, tras un extenso pollete, el agua caía en cascada sobre un estanque inferior en donde había un precioso jardín tropical. En el agua había carpas enormes de todos los colores y se escuchaba el cantar de las ranas.

Chloe apoyó sus brazos en el pollete al igual que él, quien al notar sus alas limpias, las guardó para colocarse junto a ella en la misma postura.

-"Esto es...es precioso Lucifer. Aquella vez que estuve aquí ni si quiera me fijé" se maravilló, observando aquel precioso jardín. Sus pechos se oprimieron cuando se inclino para mirar hacia abajo y Lucifer tuvo que hacer un gran esfuerzo para apartar la mirada de ellos y calmar su deseo.

-"Cuando la construí, quise que el jardín se pareciera lo más posible a las primeras etapas del planeta. El Sáhara era muy parecido a esto hace millones de años y a mi me encantaba sobrevolarlo y observar cómo la naturaleza seguía su curso una vez que puse todo en marcha." le contó, viajando por el recuerdo.

Ella lo miró con los ojos abiertos como platos. Claramente, con cientos de preguntas en ellos. Él sonrió ante su perplejidad, pero hablar de aquellos buenos tiempos no le causaba ninguna molestia.

-"Creí que había sido tu padre quien había creado la Tierra.."

-"Todo lo que ves, Chloe, lo hicimos Michael y yo" le admitió.

-"Tu hermano, el arcángel Michael?" se sorprendió. Él asintió, dispuesto a empezar su relato.

-"Veras, mi padre y mi madre crearon toda la materia de este universo cuando se unieron por primera vez. Al principio, todo era Oscuridad y Vacío, Entes que existen por sí mismos, con su propia inteligencia y su propio origen. A veces, en la vasta extensión de sus dominios, se cuela algún Dios o Diosa, en este caso mis padres, que eran Dioses creadores, y de entre toda la vasta extensión de este universo, decidieron elegir la vía láctea como su hogar"

Chloe parpadeó un par de veces y se echó agua en la cara. Lucifer se carcajeó.

-"Cariño, me temo que hay muchas cosas que tu mente humana no puede entender y si es demasiado, puedo callarme en cualquier momento que me lo pidas" le habló galantemente, acariciando una de sus mejillas.

-"No, no...estoy bien. Es sólo que..."

-"Esto no es el génesis que tu conoces" terminó él la frase, sonriendo.

-"Pero vas a hablarme de cómo eras antes de tu caída y eso...me encantaría escucharlo Lucifer. Quiero saberlo todo de ti y me muero de curiosidad por saber cómo era todo hace miles de años, las cosas que has visto, todo lo que conoces! para mi es excitante! eres el hombre más interesante del planeta" le admitió, con curiosidad y entusiasmo. Él sonrió de nuevo al ver sus ojos chispeantes ávidos de conocimiento, cualidad que él admiraba de ella por encima de todas sus otras virtudes y asintió, orgulloso.

-"Cuando mis padres procrearon, tuvieron cientos de hijos. En fin, no tienes ni idea de cuántos ángeles existen. Cada uno de mis hermanos tenía un poder en concreto, una característica para ayudarles a darle forma al Universo que vosotros conocéis. Amenadiel fue el primero y de entre todas las subclases de ángeles que existen, él no encaja en ninguna. Se podría decir que es el más viejo y poderoso de todos; es el que mejor domina las artes de combate y el hermano mayor de todos. El sabio y el responsable y también el que nos ponía en nuestro sitio cuando nos pasábamos. Es el que mejor conocía a Padre y el ángel con más fe de todos" sus ojos se iluminaron cuando su mente se paseó por los recuerdos de su niñez -" Pero Amenaniel no es el más fuerte en esencia, puesto que no es un Arcángel. Nosotros, los Arcángeles, nacimos luego, cuando mis padres se dieron cuenta de que necesitaban seres celestiales más poderosos si querían preservar su creación. Así que nacimos siete de nosotros" se detuvo para meter la cabeza bajo el agua y echarse el pelo hacia atrás. Al volver a mirar a Chloe, comprobó que ella seguía atenta como fiel espectadora de una película alucinante.

-"Siete? creí que erais sólo cuatro. Y entonces, hay subespecies dentro de la vuestra? y otros Dioses?" Él asintió, sonriendo.

-"En vuestra corta existencia en este planeta, la especie humana ha ido perdiendo y olvidando muchas cosas sobre nuestro origen. El incendio en la biblioteca de Alejandría fue sin duda una gran pérdida para vosotros...tuve que animar a Alejandro Magno durante días...pero no voy a adelantarme a eso..." le dio un beso en la mejilla y siguió, esta vez, alzando sus ojos chocolate al firmamento.

-"Mi padre nos encargó a sus dos Arcángeles principales que le dieran la forma a la materia primigenia a nuestro antojo. Michael tiene un poder muy parecido al de mi padre: Puede crear materia de la nada y yo tenía el poder de moldearla a mi antojo y aparte, poseo el poder de la luz creadora de mi madre. La famosa frase pronunciada por mi viejo que aún conserváis en vuestra historia narrada realmente fue cierta, sino que en realidad fue la primera orden que mi padre me dio: "Hágase la luz" y yo, creé las estrellas para iluminarlo todo"

Chloe recorrió el cielo con sus ojos zafiro, mirando todas aquellas bolas de gas quemándose a millones de años luz de distancia de ellos.

-"Tu luz...creó las estrellas? Por eso te llamas Morningstar?" se asombró. No podía creerlo, Lucifer, el Diablo, había creado las estrellas y moldeado el planeta?"

-"Vosotros la llamasteis "lucero del alba". En realidad, os estabais refiriendo al planeta Venus, que es el que más brilla para vosotros desde aquí. Sin embargo, mi primera estrella, la más vieja y la que aún vive, la descubristeis en 2007. La habéis bautizado como HE 1523-0901. La creé hace más de 13 Eones, es decir, 13,2 mil millones de años. Yo la llamé Vah Shul, en Enoquiano"

-"Guau"...se asombró, con la cabeza a mil por hora. -"Enoquiano...es tu lengua madre? he eschuchado a Amenadiel y a Remiel hablar en esa lengua".

-"Si, lo es. Aunque particularmente me gusta más el acento galés, de ahí que os parezca británico. Pasé una larga temporada por allí en mis días de visita a la Tierra y me encantó ese idioma y por eso, hablo como hablo. Pero conozco todas las lenguas, como ya te dije..." le recordó.

-"Así que..recapitulando...existen especies diferentes de ángeles, más universos, otros Dioses y..." Chloe fue enumerando cada nuevo conocimiento alzando un dedo por cada uno de de ellos.

-"Algunos de esos Dioses os visitaron hace mucho, son los que los conspiranoicos llamáis "Aliens" o "Extraterrestres" y ya ves, todo es cierto. Todo el mundo vino a visitar a la nueva especie que papá había creado, como si fuerais cachorritos, erais la novedad del firmamento".

-"Wow"...creo que voy a decir mucho eso en los siguientes párrafos...lo siento" se medio burló de sí misma, provocando ternura en Lucifer, quien besó su frente con una sonrisa.

-"Cuando salgas de esta piscina vas a tener un máster en antropología" bromeó él también, disfrutando muchísimo de la conversación.

-"Volvamos a lo celestial, te parece? Como te he dicho, somos 7 Arcángeles: Remiel es una arcángel inferior, al igual que Uriel, Sariel y Raguel. Cada Arcángel teníamos la tarea de custodiar las siete capas en las que se divide el cielo, siete planos que conforman la divina Ciudad de Plata. Yo regentaba el séptimo cielo, como uno de los capitanes de las huestes angelicales de nuestro padre. Tenía a mi cargo a más de dos mil ángeles. Era un ángel guerrero, como Miguel. Nunca supimos realmente quién de los dos es el más poderoso. Él es el arcángel del Juicio y ejecutor directo de las órdenes de mi padre y yo...solía ser apodado "la ira de dios o el venenos de dios" cuando era llamado Samael" y el pronunciar su antiguo nombre, aún le provocó repulsión sobre sí mismo. Las sílabas amargando su lengua.

-"Samael...tu verdadero nombre?" reiteró ella, acariciándole la mejilla, sabiendo que se estaba cercando a una parte de su relato que le hacía daño. -"Ciertamente, tus padres no fueron muy originales al nombraros a todos terminando vuestros nombres en -ael" se burló, para distraerlo.

Lucifer se relajó y sonrió. -"Bueno, algunos se llaman de otra forma, pero si, los principales, terminan en -"ael", que es un vocablo referido a lo sagrado y lo divino en Enoquiano. Lengua que por cierto, derivó en el Sumerio. Son bastante parecidas" puntualizó.

-"Así que llevar a alguien al séptimo cielo con claras connotaciones sexuales hace referencia a ti, por tus orígenes celestiales" sonrió, con las cosas curiosas que el tiempo podía conservar en el recuerdo y otras que no.

-"Exacto" sonrió de forma sexy, acariciando su espalda y dándole un generoso beso en el cuello. -"Como lo llevas por ahora? mucho para tu cerebro?" quiso saber, besando su piel mientras que esperaba su respuesta. Ella jadeó, obviamente.

-"Estoy bien. Sólo, abrumada. Lucifer, eras tan poderoso...quiero decir, cómo puedes decirme que tú creaste el planeta, las eras geológicas, todo? y las estrellas y..."

-"Bueno, yo puse en marcha el planeta, nada más. Cuando mi padre decidió crearos, eligió la Tierra como campo de cultivo. Este pedazo de roca por ese entonces era una bola ardiente de fuego inhóspita y yo decidí enfriarlo y ralentizar su rotación para que se diesen las condiciones que mi padre había deducido que eran las adecuadas. Para ello, lo hice chocar con Theia, un protoplaneta de los muchos que al principio rotaron alrededor del Sol. El núcleo de Theia se fundió con el vuestro, haciendo que existieran el movimiento geológico y la gravedad gracias al rotar de vuestro núcleo de hierro y bueno, las capas superiores de vuestro planeta conformaron la Luna, cuya función fue estabilizar vuestra rotación."

-"Y aquí va de nuevo...wow. Vale, también voy a salir con un máster en Astronomía" puntualizó, buscando con la mirada la botella de whisky. Él siguió sus ojos y supo lo que ella quería. En un abrir y cerrar de ojos, salió y volvió con la botella y los dos vasos, sin haberle dado tiempo a la rubia de verlo volar ida y vuelta. Con su habitual galantería, le sirvió una copa y luego se sirvió él otra. Chloe le sonrió y pegó un buen trago, animándole con un gesto a que continuara.

-"Tras estabilizar la rotación y la temperatura, mi madre, la que conocéis como "Gaia", quien estuvo un tiempo dentro del cuerpo de Charlotte Richards, como ya sabes, se ocupó de que la naturaleza naciera y se desarrollara. Mi padre me encomendó por ese entonces otras tareas, como ser al principio vuestro protector y vuestro guía..." Chloe jadeó ante esta ultima revelación .

-"Los humanos llegamos a conocerte como Arcángel?" quiso saber.

-"Yo os enseñé el fuego. Me daba pena veros temblar de frío, no ver en la oscuridad y comeros todo crudo" admitió, sonriendo levemente.

-"No lo entiendo, hasta ahora, me pareces un ángel tan majestuoso, eras Increíble, Lucifer" se maravillo - "Cómo alguien como tú pudo...?"

-"Caer?" terminó él la frase, con la vejez de sus años apagando sus ojos de nuevo. Chloe veía su sufrimiento y su tristeza. Lucifer realmente estaba arrepentido de su rebelión y era la primera vez que estaba tan claro para ella. Lo sabría también su padre? sería que por eso había sido indultado?

-"Ya vale por hoy, puedes hablarme de ello en otro momento si quieres" volvió a recordarle para que él se sintiera libre y relajado con ella.

Lucifer agradeció el gesto pero si tanta gente sabía tanto de él también era justo que la mujer que amaba estuviese al tanto de todo. Tenía que coger el toro por los cuernos tarde o temprano...

-"Fui el primer ángel en pecar y mi primer pecado fue la soberbia. Quieres saber hasta donde alcanzaba mi poder? tenía el don de la omnipotencia, la omnisciencia y la omnipresencia. Mi poder, a parte de conocer el deseo, era el del fuego sagrado, la Pyrokinesis y bueno, ya los que tú conoces, fuerza divina, velocidad, vuelo, inmortalidad e invulnerabilidad. Era un semi-dios, Chloe"

Ella abrió la boca y no pudo decir nada. Lo miró atónita. Cómo podía digerir eso? su novio! el hombre que amaba y que la amaba, tenía todo ese poder? un semi-Dios?

-"Amor, estás bien?" quiso cerciorarse, al ver que lo último había tocado realmente su cerebro.

-"Lucifer esto es...ante todo esto que me cuentas, el tema de ser el Diablo se queda en nada..." admitió, perpleja, haciendo reír a Lucifer.

-"Cierto" coincidió, -"desde un punto de vista humano, desde luego, aunque para mí, no es lo mismo..." y volvió a apoyarse en el borde de la piscina, dejando caer su mandíbula en sus antebrazos, sintiendo el agua de la cascada acariciar su piel y sus ojos perderse en el baile silencioso que dos de sus carpas hacían bajo un racimo de loto.

-"Lo siento, no quería...se que eso aún no está del todo superado" se disculpó, acariciando su espalda.

-"Sé que mi padre me ha indultado del infierno. Pero no me ha dicho ni una palabra, Chloe. Llevamos Eones sin hablarnos, pero nunca jamás creí que me fuera a perdonar. Aún dudo de que lo haya hecho" admitió, derrotado.

-"Pero por qué piensas eso? Lucifer, hay tantas cosas de las que no te crees merecedor cuando en realidad sí que lo eres" intentó animarle.

Él la miró con ojos endurecidos. No con ella, sino con los sentimientos con los que ahora estaba lidiando en su interior.

-"Es cierto. No me merezco ese indulto, no me merezco que me mires como me miras ahora, como si fueras a inclinarte hacía mí en cualquier momento y...no me merezco tu amor. No sé si merezco que me ames, Chloe".

Ella entonces no pudo evitar que sus ojos se humedecieran. Ahí lo vio de nuevo, si dejaba a un lado todo lo celestial y se centraba en lo que él le había pedido que viera, tan sólo a un hombre, Chloe pudo ver a una persona con un pasado muy muy complicado, con una familia tan grande y desapegada, conformada más bien por soldados leales que por verdaderos hermanos; una familia que lo había rechazado y expulsado de su hogar por un simple acto de rebeldía por el resto de su eternidad. Ni si quiera sabía ahora en qué consistió realmente su rebelión, pero cuanto más sabía de él y de su pasado celestial, más convencida estaba de que el castigo no había sido proporcionado al delito.

-"Lucifer...quieres saber lo que veo yo?" le preguntó en un susurro, besando su hombro y luego su omóplato derecho. Él suspiró derrotado, deseando obtener ese bálsamo sanador que le otorgaba su detective. Sus ojos la miraron atento, sin necesitar darle una respuesta.

-"Veo a un hombre que ha sido malentendido toda su vida. Un hombre que se enterró a si mismo en tantas responsabilidades, propias y otorgadas en injusto castigo, que cuando recuperó su libertad se entregó a cualquier cosa que pudiera llenar ese vacío dentro de él, en donde existía un corazón que nunca había sido mimado con amor sincero y con aceptación. He visto todos estos años como el Diablo era más humano que muchos humanos que lo rodeaban. Veo a un hombre que encontró su hogar en el mismo planeta que él creó, ni en el cielo ni en el infierno, sino aquí, entre los seres a lo que ayudaste a crecer en un principio" y sus ojos se llenaron de amor, abrazándolo fuerte. -"Claro que te mereces que te quieran, yo lo hago y no sabes cuánto"

-"Chloe, mi rebelión fue por vuestra culpa" le confesó, temiendo decepcionarla, temiendo que esos ojos que lo miraban con tanta adoración, dejaran de hacerlo. Se separó de ella y colocó sus manos en sus hombros.

-"Vosotros sois la quinta humanidad que habéis pisado este planeta. Cada vez que algo fallaba o que no iba bien, mi padre volvía a salvar a Lilith y a Adam, los metía en el jardín del Edén y mi madre os exterminaba una y otra vez ante mi impotencia. Las eras glaciares, las plagas, las inundaciones, el vulcanismo...todas eran formas horribles de morir. Gaia cada vez ella era más y más cruel, viéndose obligada como yo, a destruir lo que durante miles de años luchamos pro proteger. Cada vez que comenzabais de cero y yo y mis hermanos os guiábamos y volvíais a fallar como especie, de nuevo yo o ella éramos su verdugo y os destruíamos." Sus ojos se humedecieron, sintiendo su garganta apretada bajo aquellos amargos recuerdos.

-"Lucifer..." le consoló, acariciando su mejilla. Ahora entendía por qué sus hermanos le habían apodado "el veneno de Dios".

-"Te dije que Caín había sido el primer ser humano que había asesinado. Es cierto, al menos en esta humanidad. Pero en las otras...sus rostros aún me persiguen, Chloe y aún me enerva que a mi padre no le doliera todo aquello. Él daba así que Él quitaba, sin tener en cuenta lo realmente doloroso que era..."

Ella lo miró mientras lo abrazaba. Lucifer era muy sensible. Por eso tenía tantos muros a su alrededor. Ahora entendía mucho más cómo todo ese dolor y rencor hacia las decisiones de su padre le llevaron a caer y a convertirse en alquilen que no era: un castigador.

-"Eso, poco a poco, más el poder con el que había sido bendecido, me hizo caer en la arrogancia y en la soberbia: Le desafié diciéndole que yo podría crear una humanidad mejor que la que él hacia, una que no tuviera que ver morir una y otra vez. Tuve complejo de Dios, sintiéndome igual de poderoso que él. Estaba harto de ser su verdugo celestial y no solo yo, mi madre también comenzó a cansarse de su proyecto de humanidad. Ella se volvió fría y distante con todos nosotros, obligada a daros su luz una y otra vez hasta que empezó a despreciaros, desde que erais bacterias en el océano hasta mamíferos bípedos" Chloe no podía creerlo, Lucifer le estaba hablando de su caída en serio.

-"Cariño, no tienes por qué seguir, te lo prometí." trató de frenarle.

-"Ya da igual, estoy harto de que me ames sin saber qué hizo Samael" le respondió, con la voz rota. Ella asintió y decidió dirigir un poco la conversación para una parte menos dolorosa...o al menos eso esperaba.

-"Lilith...has dicho Lilith en vez de Eva" cuestionó, tomando sus manos para darle apoyo. -"La madre de Mazikeen?"

-"Lilith fue la primera mujer de Adán. Fue creada con libre albedrío, pero él no. Eso hizo que ella, más inteligente que él, se planteara muchas cosas y muchas normas absurdas que implantó mi padre. Harta de todo, y sobre todo sobre su predestinación, Lilith abandonó al esposo que mi padre había elegido para ella y dejó el jardín del Eden para explorar la creación. No era un ser humano corriente pues al haber sido creada directamente por las manos de Dios, tenía poderes y habilidades como la vida eterna, la resistencia al daño, poder sobre el fuego y podía dar vida. En su huida de las huestes celestiales, yo la ayudé, descubriendo en su filosofía muchos puntos interesantes con los que estaba de acuerdo. Se puede decir que ella fue la que me empujó a la rebelión y si, ella se transformó en el primer Demonio, cuando creó ella sola a los Lilim, copulando con las bestias de la noche, esperpentos de la creación, formas de vida desechadas por mi padre que encontraron en ella a una amante, a una guía y a una madre. Ella es también la primera bruja según los humanos y es cierto. Uno de sus hijos logró camuflarse en esta humanidad, en la tuya, y heredó la magia, pasando de generación en generación."

-"Y es ahí cuando tu padre te castigó y te expulsó del cielo? porque ayudaste a escapar a Lilith?" se atrevió a preguntar. Él negó con la cabeza.

-"Nada de eso cariño, me pase encerrado en una prisión mil años por mi desobediencia. Para nosotros, ese tiempo no es mucho, pero, mientras estaba en prisión, me ahogué en rencor. Aún me sentía superior a mi padre por entender mejor a sus propias criaturas y mi desobediencia se había transformado en libre albedrío. Era el único ser celestial que la había alcanzado y eso llevó a que el resto de mis hermanos me odiaran, más profundamente Miguel, quien se creía mejor que yo en todo y Amenadiel, quien llevaba la palabra de mi padre a rajatabla.

Cuando me liberaron, escuché que mi padre había creado a otra mujer para Adán; a una perfecta para él, sumisa hasta la saciedad. Eran tan iguales que por eso vosotros, sus descendientes, os creísteis la historia de que ella había nacido de la costilla de él. Eso condenó a las mujeres a estar siempre por debajo de los hombres cuando nunca fue así. Lilith era inteligente y poderosa, valiente, fuerte y no se sometía ante nadie; todas vosotras tenéis el poder de crear vida y eso, os debió haber colocado siempre en primera posición. Así me aseguré por lo menos con las matriarcas de vuestra prehistoria, legado que mis hermanos destruyeron por considerarlo parte de mi falta de respeto y desobediencia. Todo lo bueno que Samael hizo para la humanidad, fue erradicado." admitió, con dolor en sus palabras.

-"Siempre has valorado a las mujeres y no solo sexualmente. Recuerdo que el primer día que me conociste, me animaste diciéndome que no me dejara amedrentar en un mundo de hombres por ser una detective hermosa. Que era inteligente, que no dudara y lo demostrara" le sonrió, acariciándole la mejilla.

-"Me agrada que recuerdes eso" se sorprendió de averiguar. Ella apretó sus manos para animarle a continuar.

-"En fin, para ir a ver a Eva y ayudarla, tenía que evitar a Uriel, quien en ese momento era el custodio de las puertas del Edén, junto con la Espada Flameante, el arma más poderosa de éste universo. Siendo un Arcángel menor, no debió haber sido su tarea, pero su poder era el de prever patrones, por lo que siempre podía adelantarse a las intenciones de cualquiera que quisiera la espada para sí.

Como podía convertirme en lo que quisiera, me transformé en una serpiente para poder colarme y evitarle y de ahí vuestro mito. Luego, ya dentro, me transformé en mí mismo de nuevo y así fue como Eva me conoció, en toda mi gloria de Arcángel. Descubrí que era tan sumisa como habían dicho y Adán era un auténtico patán, cada vez más imbécil. Ambos, al tener la molécula original y haber sido creados por la mano de Dios, eran inmortales en ese momento así que Adán lo recordaba todo. Tanto recordaba que añoraba a Lilith, su primera mujer, a quien realmente amó y yo decidí liberar a Eva para que no tuviera que sufrir sus desprecios ni soportarle a él. Realmente ella era toda bondad, representaba todo lo bueno que podía poseer un ser humano. Eva era luz antes de que yo la corrompiera al tentarla con el libre albedrío"...

-"Por favor, no me digas que es cuando ella y tú..." le interrumpió Chloe.

-"Yo sólo le dí la opción de elegir. Le pregunté cuales eran sus verdaderos deseos despertando así su libre albedrío. El siguiente pecado, la Lujuria, vino más por su culpa. Yo ya sentía fascinación por el sexo femenino y ella tan sólo fue consciente del deseo carnal cuando me vio. Ya había copulado con Adán, pero más por una obligación hacia él que por propio deseo. Eva decidió robar mi angelical virginidad y yo lo acepté" admitió. Siempre fue un ángel diferente. Era curioso por naturaleza y quería saber lo que era el sexo, algo prohibido hasta ese momento para todos nosotros.

-"Eva robó tu virginidad...entonces por qué siempre se ha dicho que fue al revés?" no podía creerlo, fue Eva!

-"Porque yo fui el primer hombre que ella deseó de verdad" concluyó. -"Durante un tiempo, me colé en el Edén cada día para volver a verla y experimentar juntos. Pronto ella descubrió que era tan curiosa, divertida y espontánea como yo y, jóvenes como éramos, empezamos a desafiar más las normas hasta que...el hijo rebelde tuvo que ser reprimido.." hizo una mueca con la cara. Esa parte no sería fácil de oír para Chloe, más cuando Eva había estado hace tan poco en sus vidas, pero quería que entendiera por qué él le había dado una oportunidad cuando había bajado a la tierra a buscarle. Ella fue su primera, al fin y al cabo.

-"Cuando mi padre se enteró, comenzó realmente mi rebelión. Le exigí que os otorgara el libre albedrío y que os dejara en paz en la tierra de una vez, que yo sería vuestro Dios y eso fue lo que colmó el vaso. Mis huestes aún me eran leales y yo tenía todo mi poder, así que...por qué no luchar por la libertad de todos? pero Michael se me adelantó y robó la Espada Flameante, mi arma por derecho divino, aquella que sólo yo puedo encender con mi poder de la pyrokinesis y que corta todo lo que existe en el universo así que, como ves, la batalla no fue justa...

Michael, lleno de odio hacia mi, me derrotó. En sus ataques había tanta agresividad. No podía comprender cómo mi hermano me odiaba tanto como para querer matarme. Yo no quería matar a nadie. Nunca quise que ninguno de mis hermanos saliese herido, así que, en la pelea, mis ataques no fueron tan fieros. La espada no me destruyó porque él no podía encenderla, pero mi padre, furioso conmigo, intervino, prendiéndome en llamas celestiales y dejando que Michael me expulsara del cielo."

Un suspiro entrecortado interrumpió su relato. Chloe lo miraba con una pena indescriptible en los ojos. Unas lágrimas silenciosas recorrían sus mejillas y sus manos apretaron fuerte las suyas.

-"No me mires así, por favor. Odio que sientan lástima de mi" le pidió, bajando su mirada de nuevo al estanque.

-"Lucifer...el que te arranquen parte de tu divinidad, duele?" quiso saber, con la voz rota.

-"En ese momento, sólo podía sentir todo mi ser arder, así que no sé en qué momento el dolor podía ser causado por el fuego o por extirpar parte de mi alma..." se sinceró.

-"Extirpar parte de tu alma...eso suena tan terrible" se compungió. Él soltó una de sus manos y le acarició la cabeza, atrayéndola hacia él y refugiándola en su pecho.

- "El resto, ya lo conoces. Fui condenado a gobernar en el infierno y Adán y Eva fueron expulsado del paraíso, condenandolos al frio, al hambre, a la oscuridad, a la enfermedad, a la vejez, a la muerte, a la gula, a la lujuria...en definitiva, a los siete pecados cuyo origen fui yo con mi soberbia y mi envidia; mi envidia de Dios y...envidia de vosotros, porque, al final pude conseguir el libre albedrío para tu especie, pero a costa del mio propio...

Y así, detective, es como un Arcángel es desprovisto de sus poderes y de su orgullo, condenado por toda la eternidad a castigar a la especie que una vez guié y defendí, dándome cuenta que por mi culpa pecabais y que por mi culpa erais castigados. Esa es la verdadera historia de mi caída" sus brazos dejaron de rodear a Chloe y se llevó el pelo hacia atrás. De pronto, sintió asco de llevar las alas de nuevo, pues no las merecía.

-"Caíste por liberarnos" se asombró ella.

-"Nadie lo vio así. Con el tiempo, mis hermanos me odiaron, sobre todo los que me apoyaron, mi legión, condenados a caer conmigo y a ser transformados en horribles criaturas, como recordatorio de mi alianza y respeto por Lilith"

Michael me sustituyó como el Arcángel principal, como la mano derecha de Padre porque, por mucho que quiera Amenadiel, yo siempre fui el favorito de papá y cuando la religión cristiana se alzó, él mismo me vilipendió ante los humanos, creando un antagonista para vanagloriar a mi padre y ganárselo: Si alguien era tan malvado, entonces él era el doble de bondadoso y divino. El padre que había perdonado la vida de su hijo, a pesar de haberle desafiado" escupió entre dientes, sintiendo los siglos de odio sobre sus hombros. -"Así que decidí abandonar mi origen celestial y mi nombre, eligiendo uno que simplemente me recordara quién era yo antes de caer. "Lucifer, el portador de la luz". El resto de mi historia ya la conoces. Mostré arrepentimiento mediante plena obediencia, pero nunca obtuve respuesta hasta que finalmente, me creí merecedor de todo aquello, me creí malvado una y otra vez mientras escuchaba a los condenados culparme a mi de todas sus desgracias y me lo creí, porque todo era por culpa del libre albedrío que yo les había conseguido..."

Chloe entonces lo comprendió todo. Al fin pudo comprender realmente el dolor en el corazón de Lucifer, quien había sido el ángel más bondadoso que había existido. Se llenó de un odio que nadie le enseñó a controlar, se llenó de rencor, de vacío, de tristeza, de incomprensión, de abandono y de una culpabilidad de dimensiones inalcanzables. Tanta como tantas almas existían. Por eso su gran muro ante los sentimientos, por eso sus cientos de capas y su lucha interna.

Ahora entendía por qué él pensaba que no era digo de ser amado.

-"TE AMO" le respondió, terminando con el silencio que él había impuesto entre los dos, como esperando que ella le rechazara. Sus latidos se aceleraron.

- "Qué? como puedes decir eso? os hice pecadores, sufrís por lo que hice" la contradijo, en completo asombro. Ella ya lo sabía todo! Cómo era posible que aún lo mirara de esa forma?

-"Lucifer, recuerda, recuerda en qué consiste el auténtico libre albedrío. Los humanos elegimos, lo sabes. Tu no eres responsable de los actos que nos llevan al infierno o al cielo" le recordó, tomándole del rostro. -"Deja de castigarte, nos regalaste la libertad. Tú mismo lo comprendiste. Es que ya lo has olvidado? has olvidado que has vuelto a ser un ángel. Eres un ser de luz"

-"Chloe..." unió su frente con la de ella, comenzando a llorar en silencio. Luego la abrazó, como si ella fuera a escaparse. Aún no había terminado, aún debía decirle que...cómo iba a vivir sin ella?

-"Sigues sin creerte que te ame. Lucifer, por favor, ya basta" lo sintió temblar bajo su abrazo y jadear, con los hombros tensos al igual que su cuello. Por dios, qué podía tenerle tan asustado? de verdad temía tanto perderla? por qué?

-"Cuéntamelo, Lucifer. Cuéntame qué es lo que pasa? de qué tienes tanto miedo, por favor, no puedo verte así" le rogó, abrazándolo tan fuerte que sacó el aire de sus pulmones.

-"Pues para empezar me aterra que mueras, porque temo seguir maldito y no poder seguirte al cielo, ese es mi mayor temor. No poder volver a verte nunca cuando tu alma suba a la Ciudad Plateada, allá donde no pueda seguirte. Ante esa perspectiva, prefiero morir, siga en la tierra o esté de vuelta en el Infierno". Ella rompió a llorar, apretando el abrazo.

-"No estas maldito, no te ves? ya no eres el Diablo, Lucifer! Tu Padre te ha indultado del infierno, te ha perdonado" le recordó, mirándole a los ojos y tomándole del rostro.

-"Pero...pero yo no sé si todavía me he perdonado a mí mismo, Chloe! ese es el problema! no me he perdonado y soy indigno! Cómo puedes decir que soy un ser de Luz sabiendo todo lo que hice cuando era Samael?" y el pronunciar su verdadero nombre de nuevo, lo hizo volver a jadear. -"Y no sólo como Samael. Realmente me convertí en un torturador. No puedes obviar milenios de castigo hacia tu especie" le recordó, sin importarle si cavaba su propia tumba.

Ella entonces se apartó de él, enfadada. Ya había tenido bastante. Había aguantado todo lo que había podido, pero ella era humana y también estaba llena de miedo y que él alzara la voz fue el detonante que ella necesitaba para expresarse libremente también.

-"Intentas alejarme de ti otra vez! ya basta! Te crees que yo no tengo miedo a perderte? dices que nunca me dejarás pero, cómo sabes eso, mmm? cómo sabes que tú nunca me dejarás a mí, Lucifer?" le confesó, con unas rastreras lágrimas acudiendo a sus ojos. En ese momento no quería llorar, pero no podía evitarlo. La triste puntualización de Ella horas antes sobre lo complicado de su relación, seguía rebotando en su cabeza.

-"Jamás" le aseveró, con el tono de voz más firme que ella le hubiese escuchado.

-"Eres inmortal y no envejeces y yo...cada vez seré más mayor. Algún día ya no tendré este cuerpo que ahora deseas; algún día, ya no podrás estar conmigo si es que aún, por ese entonces, eres capaz de seguir amando a la vieja que por esos días sería..." se confesó, con la garganta apretada, aguantando las lágrimas.

-"Chloe...es eso lo que te atormenta? mi inmortalidad?" la tomó del rostro y su corazón se quebró cuando la vio llorar, descorazonada.

-"A ti no? mírate! Lucifer, no soy nada a tu lado, solo soy una vida pasajera comparada con tu eternidad". Él arqueó las cejas.

-"Mi eternidad no tendrá sentido cuando tú no estés, así que acabar con ella será lo primero que haga cuando tu preciosa alma abandone este mundo" le confesó, también sintiendo cómo sus ojos se humedecían al ver que el llanto de ella iba en aumento.

-"Qué? qué estupidez dices? a caso crees que me seguirás deseando cuando sea una vieja? te crees que eres Edward Cullen y que este amor que siento por ti es una novela barata? una historia para adolescentes? No soy estúpida. Te amo con toda mi alma, pero..."

-"Sí, eres estúpida". Sus duras palabras la sorprendieron, pronunciadas con acritud en contraste con sus ojos rotos de dolor. Ella no entendía que él amaba su alma, su alma pura que le había guiado hacia la luz y que le había aceptado tal y como era.

-"Luci..fer?" era la primera vez que él le hablaba así.

De inmediato se apartó de ella, sus brazos se apoyaron en el filo del desnivel, mirando hacia el cielo, tratando de controlarse a sí mismo. Chloe lo estaba empujando a revelarle la verdad, lo segundo que él más temía y no se atrevía ni si quiera a mirarla a los ojos. Ya le había contado demasiado. No era justo, no era justo amarla y perderla otra vez. Ojalá pudiera hacerle el amor de nuevo, antes de que lo abandonara en aquella piscina llena de cenizas.

Ella se quedó llorando en silencio unos instantes. Con los pies clavados en el fondo de la piscina. Sus ojos lo estudiaron. Su lenguaje corporal, su cabeza hundida, sus hombros decaídos, la tensión de sus músculos al curvar la espalda. A él esas palabras y esa situación, le habían dolido tanto como a ella.

-"Lucifer" le llamó. Sus manos recorrieron el centro de su columna, despacio hasta acariciar la zona de los omóplatos. Él se estremeció al contacto de sus manos, necesitándolo y a la vez temiéndolo.

-"Qué te hace pensar que quiero que termines con tu inmortalidad cuando yo no esté? quiero que vivas Lucifer, que seas eterno y que honres mi memoria regalándole a la humanidad el maravilloso Ángel que has vuelto a ser. Harás el bien por mí porque el mundo se merece conocerte como ahora lo hago yo, mi vida. Se merecen tu luz" le confesó, provocando que él jadeara ante sus palabras.

-"Es mi maldita condición de Ángel y el poder que tiene mi Padre sobre ella lo que me hace temer perderte, Chloe!" le confesó, elevando el tono y girándose para mirarla. Ella vio pánico en sus ojos. Dios, qué podía tener a una criatura como él tan aterrado? sería eso de su verdadera identidad?

-"Quién soy yo, Lucifer?" se armó de valor. Yendo al quid de la cuestión. Estaba dispuesta a terminar con el sufrimiento de los dos ahí y ahora.

Él negó con la cabeza ante la pregunta. La perdería, la iba a perder.

-"No puedo, te irás, me dejarás cuando te lo diga" le confesó, derrotado. Casi implorándole con la mirada que ella no le volviera a preguntar.

-"Te prometí que me dijeras lo que me dijeras, eso no iba a pasar" le aseveró, poniendo sus manos en su corazón. Sus latidos eran desaforados. Fuertes y erráticos. Él estaba realmente asustado como nunca le había visto.

-"Qué tiene que ver tu padre conmigo?" volvió a insistirle, y ahí estaba, lo había hecho. Le había preguntado y ahora él no podría mentirle. Era obvio que ella lo dedujera, para eso era la mujer más inteligente que había conocido.

Lucifer la miró a los ojos en silencio. Los músculos de sus brazos se tensaron. Sus labios se contrajeron en una mueca de dolor y luego, suspiró, derrotado. Al fin y al cabo, su libre albedrío seguía siendo más importante para él que cualquier otra cosa.

-"Mi padre te creó para ponerte en mi camino. Eres el producto del único milagro que sepamos existe sobre la Tierra. Tus padres no podían concebir y él mandó a Amenadiel para bendecir tu nacimiento. Te creó para mí, existes únicamente para mí. Te preocupaba mi nivel de compromiso contigo? eres mi pareja por derecho, estamos destinados a estar juntos por Designio Divino, Chloe" y tras confesarlo, sintió sus piernas temblar como el más común de los mortales.

Ella siguió con sus ojos clavados en los suyos. Asimilando lo que acababa de oír. Viendo cómo él se desmoronaba a cada segundo que pasaba sin obtener respuesta. Cientos de momentos entre ellos pasaron por su mente, uniéndose como piezas de un rompecabezas.

-"Tus sentimientos por mí son ficticios, manipulaciones de mi Padre. Te creó para quererme y no sé con qué propósito a parte del de hacerme más daño. Él te negó tu libre albedrío al programarte para mí así que yo decidí devolvértelo alejándote de mí. Y por eso mis idas y venidas, Chloe. Por eso tantas amantes...por eso tantas "Luciferadas"... medio escupió, bañado en auto desprecio.

-"Desde...desde cuándo lo sabes?" preguntó, con voz entrecortada. Lucifer tragó con dificultad y respiró hondo.

-"Desde el día que el doctor perturbado te envenenó. Mi madre lo descubrió e intentó alejarme de tí, diciéndome la verdad sobre e intentando manipularte para que me rompieras el corazón porque quería utilizarme para vengarnos de mi Padre. Yo tenía motivos de sobra y ella, bueno ella había sido también condenada al infierno por órdenes de mi padre..."

-"En el juicio por el asesinato del mío..."

-"Lo recuerdas..." admitió con una sonrisa derrotada - "Estuve a punto de dejarme llevar, de bajar todas las barreras. Estaba ilusionado y enamorado y me creí que alguien podía corresponderme de verdad. Mi madre me partió el corazón cuando me lo dijo, Chloe. Yo siempre...siempre te he querido...sea todo programado o no"

-"También recuerdo que moriste voluntariamente y bajaste al infierno para traer la fórmula para mí y sé que te enfrentaste a tu madre y que mataste a tu hermano Uriel para protegerme" formuló, con el rostro más sereno.

Lucifer constriñó el ceño. Cómo sabía todo eso?

-"Hiciste un trato con tu padre para salvarme cuando apenas nos conocíamos. Me salvaste de Malcom" le recordó.

-"Amenadiel...hasta dónde te ha contado?" tuvo que preguntar, confundido.

-"Mucho, excepto eso del Milagro..." le confesó. -"Y tú también me has soltado bastantes pistas"

-"No...no lo entiendo. No te asusta? la idea de que estés destinada a mí por voluntad de mi padre no te provoca el rechazarme, el huir de mí?" le preguntó, tremendamente descolocado.

-"No" fue tajante, siguiendo ella misma con sus elucubraciones. -"Eso es lo que hiciste tú, verdad? huir de mi, rechazarme...por eso lo de Candy...".

-"Por favor, no me tortures. Si vas a irte, hazlo, pero no me recuerdes el daño que te hice. Yo sólo quise protegerte de mi, de que amaras a un ser como yo". Lucifer apretó los dientes.

-"Un ser que a pesar de amarme, se alejó de mi para proteger mi libre albedrío" le dijo ella, con una leve sonrisa que lo descolocó. -"Y que ahora trata de hacer lo mismo" se acercó a él, como quien acorta distancias con un felino asustado.

-"Qué? por qué sonríes?" Estaba completamente confundido, pero ella ya había deducido todo. Despacio dirigió sus ojos al cielo, agradeciendo haber sido creada para él, porque ahora entendía su propósito.

-"Lucifer, qué soy para tí?" le preguntó, volviendo a sonreír. Sus manos buscaron las suyas y sus ojos ya no expresaban dolor ni enfado.

-"Eres...mi Luz" respondió, sin la más mínima duda.

Ella pensó en todo lo que él había ido contando sobre ellos, recordó cada momento en el que lo había visto caminar más y más hacia la luz, rechazando el ser malvado que pensó que era. Recordó cuando se enamoró de ella, lo frágil e inestable que esa idea le volvía pero que igualmente venía a buscarla una y otra vez. Se convirtió en un ángel de pleno derecho en el momento en el que volvió al infierno por ella, para protegerla y algo en su interior le decía que él jamás habría sabido recorrer ese camino sólo, sin guía.

"Eres el ser más desinteresado que conozco. Te mereces a alguien que sea digno de esa excelencia que posees y yo...no soy digno de tí". Su humildad fue lo que hizo que ella se enamorara de él, fue justo en ese momento, en el que se perdió en sus ojos desnudos en aquella playa. En ese momento, sin ella saberlo, había provocado que el orgulloso Diablo fuera humilde por primera vez en su historia desde su caída y ella pudo ver dentro de él de verdad.

-"Lucifer. Tu padre no tiene poder sobre los sentimientos. Tenemos libre albedrío, recuerdas? gracias a tí, podemos sentir lo que nos dé la gana. Qué sentido habría tenido entonces? me dejó casarme con Dan, me dejó ser madre...me dejó sentir cosas por el primer asesino de la historia. Según me cuentas, si tu padre me hubiera creado sólo para ti, habría sido más bien una Eva y no una madre divorciada, no crees?"

-"Chloe..." susurró, con lo engranajes de su mente funcionando. Con su perfecta memoria celestial analizando el prisma de cada momento, de cada sentimiento causado por ella y cada análisis al que estaba llegando su inteligente detective.

-"Dios me puso en tu camino para guiarte, para ayudarte, para que evolucionaras. Te enfrentaste a tu parte demoníaca por mí, aceptaste y recuperaste tu parte angelical por mí. Te convertiste en el hombre que eres ahora gracias a mí, porque sólo yo había sido creada para aceptarte tal y como eras. El hecho de que tus poderes no me afecten o que seas vulnerable conmigo fue simplemente para eso, para que fuera la única persona que te viera tal y como eres"

Lucifer la escuchó atentamente, sintiendo que ella tenía razón y llegando a sus propias conclusiones. A fin de cuentas, él era muy inteligente si se le colocaba en el camino adecuado, que era lo que ella estaba haciendo en ese mismo instante.

-"Sólo hay una cosa en el mundo que podía hacer que hicieras todos esos cambios y, lo más importante, que los quisieras."

-"El amor..." resolvió él, asombrado.

-"Qué crees que ocurre entre dos personas cuando pasan tanto tiempo juntas, ayudándose y apoyándose la una a la otra, en plena tolerancia mutua y...sintiéndose atraídos el uno por el otro? qué crees que te pasaría a ti al conocer a una persona que te aceptase y te quisiera por quien eras? sin pasado ni poderes celestiales?" le incitó a pensar.

Él sonrió y acarició su nariz con la suya -"Mi inteligente detective..." pronunció con asombro. Su curiosidad por ella, porque su "mojo" no funcionara con ella, fue lo que le obligó a interesarse por sus deseos, por su pasado, por sus inquietudes...El milagro era que ella lo viera tal y como era y que él no pudiera verla sino, descubrirla por sí mismo.

-"Te empezaste a sentir diferente mucho antes de que yo apareciera en tu vida. Sólo cuando estuviste preparado para enfrentarte a tus miedos y a tus inseguridades, me conociste. Dios no me creó para ser tu novia, eso vino entre los dos sin querer, nos enamoramos el uno del otro ejerciendo nuestro propio libre albedrío." Lucifer soltó un par de lágrimas entre risas entrecortadas...podría ser eso verdad? de verdad Chloe lo sentía así? no iba a rechazarle?

-"Huiste de mí, echándole las culpas a Dios, pero en el fondo era porque rechazabas la idea de que alguien como tú fuera amado. Amado sin restricciones ni prejuicios, amado por quien eras, ayudándote poquito a poquito. Todas estas idas y venidas tan sólo éramos tú y yo aceptándonos mutuamente- y créeme que no me lo pusiste fácil-." Ambos sonrieron ante la puntualización. -" Sólo dejaste de temer que te amara cuando te demostré que lo hacía por quien eras y no por quien creías que eras, Lucifer. El Milagro consiste en que yo te liberara de tu odio por ti mismo así que...piénsalo de nuevo y mírame" le pidió, con una orden que él no pudo desobedecer.

-"Quién soy yo para tí, Lucifer Morningstar?"

Entonces el eco de sus propias palabras resonaron en sus oídos: "Sólo cuando me amaste como Diablo, pude mostrarme como Ángel ante ti. Puedes entender el alcance de eso?" qué idiota había sido! era él el que no lo había terminado de entender!

-"Eres...eres ...mi REDENCIÓN" descubrió por fin, liberándose de todo su temor. Chloe no era una manipulación de su padre, era una ayuda que le envió su padre! Llorando y temblando a la vez, la cogió en brazos, sonriendo y apretándola fuerte contra él. Su risa nerviosa tintineó en los tímpanos de Chloe, sonriendo como él.

-"Chloe Jane Decker, eres mi Redención!" le confesó, soltando carcajadas de felicidad, mirando aquellos ojos que ahora brillaban tanto como las estrellas. Milenios de asco por sí mismo se desvanecieron en ese instante, al igual que Lucifer tuvo la certeza de que su aspecto de Diablo no volvería jamás. Con lagrimas en los ojos, le recitó la profecía que ambos habían malinterpretado:

-"Cuando el Diablo camine sobre la tierra y encuentre a su primer amor, el mal se liberará. Esa profecía se refería a que todo el mal se iría de mí, el Diablo me abandonaría al encontrarte así que sí, aparte de todo eso de que eres mi Redención, también eres mi amor predestinado, Chloe, mi pareja por derecho divino. Fuiste creada para mí, cuando mi padre planeó mi propio destino" Entonces Lucifer miró al cielo. "Padre, no me has indultado, me has dejado perdonarme como ya hiciste tú, incontables días atrás..." le rezó, a sabiendas de que ahora Él le escucharía.

Chloe rompió a llorar con él. Se alegraba tanto de verlo dejar de sufrir! -"Sinceramente, eso de estar predestinada a ti por designio divino me hace ser la mujer más feliz del mundo, Lucifer."

-"En serio? no vas a panicar ni entrar en fase de negación ni rechazarme?" quiso saber, nervioso.

-"Como vuelvas a poner en duda mis sentimientos, voy a pegarte un puñetazo en tus partes" le advirtió, con un dedo amenazante que le hizo reír.

-"Quiero que sepas que me da igual que seas humana y yo un Ángel. Me automaterializaré a medida que vayas envejeciendo. Seré tan humano como lo eres tú y al final seré un viejo cuando lo seas tú y...si no puedo seguirte al cielo, seré el Ángel guardián de Trixie y de los hijos de sus hijos, honrando tu memoria hasta el fin de tu linaje." le juró, con sus corazones palpitando al unísono.

-"Desde luego eso me gusta más que el que acabes con tu vida inmortal" resolvió ella, inmensamente feliz, acariciando los cabellos de su nuca. -"Me enorgullece profundamente estar destinada a ti" y él se estremeció al oír eso. Todo el tiempo que había temido contarle la verdad, todo lo que habían sufrido...aunque algo le dijo que las cosas ahora eran como tenían que ser, que ellos tenían que pasar por todo ese proceso.

-"Destinados a ser pareja por designio divino" coincidió él, sintiéndose libre como nunca se había sentido. Ahora ya sí que no había secretos entre ellos! no podía sentir más paz. Sus ojos la idolatraron mientras que acariciaba su suave rostro. Qué ser tan maravilloso había creado su padre. Jamás pensó que la paz volvería a tocar su corazón. Era una sensación indescriptible hasta para él.

-"Mi redención" volvió a susurrar, antes de besarla lenta y profundamente.

-"Ese sí que es el apelativo definitivo" bromeó ella, rodeando su cintura con sus piernas, bañándose en la paz que reflejaban sus ojos. Nunca lo había visto así. Ahora él estaba exultante.

En un vehemente silencio compartido, ambos se miraron a los ojos mientras que sus labios fueron a darse encuentro. Sus sonrisas se perdieron en un beso arrebatador. Cuanto más cerca la tenía, más impaciente se volvió el beso, devorándola con ansias. La deseaba, la deseaba como nunca y lo mismo le pasaba a Chloe, quien, le dirigió una de sus manos a su centro. Él gimió dentro de su boca cuando notó la humedad entre sus pliegues, acariciándola con mesura pero con efectividad, provocando que ella comenzara a empujar sus caderas contra él. Cómo era posible que ya estuviera tan húmeda?

Jadeando, ambos rompieron el beso cuando él introdujo dos dedos en su interior, girándolos hacia adentro y hacia arriba, encontrando el pequeño bultito de nervios que la llevarían al culmen del placer. Su pulgar comenzó a circundar su clítoris, enviando descargas por todo su interior, arremolinándose en su bajo vientre, que pulsaba de necesidad por él.

-"Joder, Chloe...me vas a volver loco" gimió sobre sus labios, cuando ella tomó su pene entre sus manos, estimulándole, provocando olas de placer a través de su largo y duro miembro. Sólo ella pasaba de estar toda romántica a toda cachonda en instantes.

Ella no aguantó más y lo guió hasta ella.

-"Quieres saber cuáles son mis más oscuros deseos, Señor Morningstar?"

Él asintió, jadeando sin poder hablar, mientras ella le masturbaba sin piedad.

-"Pero dímelo tal y como lo piensas. No lo adornes, no utilices eufemismos. Deja que hable el deseo por ti. El deseo no entiende de mesuras" le pidió, con la respiración entrecortada, empujando sus caderas contra su mano.

-"Quiero que me hagas correrme con tu polla, no con tus dedos" le confesó, sintiéndose libre para hablarle así -"Quiero sentirte tan adentro como sea posible y oír tus deliciosos gemidos cuando te corras para mí". Su lenguaje sucio arrancó un gruñido del pecho de Lucifer quien, con decisión, sacó sus dedos de ella tan sólo para sustituirlos con lo que ella había pedido: Su dura y perfecta polla, lista para ella.

Sus manos la tomaron fuerte por las nalgas y tiraron de la carne, tan sólo para abrirla más para él y de un golpe, la penetró con fuerza, llenándola de toda su masculinidad y provocando un grito de placer en Chloe.

Los brazos de la rubia se agarraron fuertemente al filo de la cascada cuando él giró sobre sus caderas, la apoyó contra la pared de la cascada y empezó a embestirla sin piedad, provocando con cada movimiento de caderas, perfeccionado durante siglos, un ligero camino en ascensión al orgasmo. Ella, jadeando, buscó de nuevo su boca, besándolo con hambre, lamiendo sus labios y su cuello y, cuando estaba casi a punto, mordiéndole el hombro.

-"Joder!" volvió a gemir él, sintiendo como su glande pulsaba dentro de ella, al notar cómo sus paredes lo oprimían más y más. Decidiendo que quería correrse a la vez de ella, la inclinó un poco hacia atrás y enterró su cara entre sus pechos, llenando su boca con casi la totalidad de uno, haciendo que su lengua se enredara con su pezón, lamiéndolo y succionandolo, sin soltarlo.

-"Lucifer!" gimoteó, uniendo sus caderas a su embistes, provocando un extra de fricción al darle encuentro en su interior, deseando absorber todo lo que tuviera para ella. Sus paredes lo apretabna y no lo dejaba salir, chupándolo con su vagina como si fuera con su boca, creando una succión que difícilmente podría resistir él.

-"Córrete dentro de mi. Te necesito, córrete conmigo, mi Ángel" le pidió ella, volviendo su rostro hacia él, buscando su mirada. Entonces él se le antojó de nuevo el ser mas hermoso de la creación, al ver su boca abierta, desencajada por el placer, jadeando por bocanadas de aire como ella, con sus ojos casi negros, oscurecidos por el placer y el deseo.

-"Enciéndelos para mi" le pidió de nuevo, rodeando su cuello con sus brazos pero sin perder el contacto visual. Entonces el primer espasmo de gloria le sobrevino, al verse observada por unos ojos rojos ardientes, que iluminaron sus pechos y a su alrededor.

-"Nggggg, Lucifeeerrr!" gritó, siendo arrastrada por una enorme ola de placer incontenible, que la hizo temblar y agitarse como si su columna tuviera vida propia, con sus paredes internas contrayéndose en un delicioso tormento, que hizo que él la penetrara lo más hondo que pudo, para luego, comenzar a correrse él también.

-"Haaaaa, Chloeeee!" gimió él también, con los dientes apretados, al igual que su mandíbula tensada, cuando se derramó dentro de ella sin control ni mesura, llenándola de abundante y caliente semen, que, al poco, no pudo ser contenido entero por su vagina, y comenzó a salir por entre la unión de los dos, aún contrayéndose al unísono, llevados por los espasmos de sus increíbles orgasmos sincronizados. Siguió penetrándola hasta vaciarse del todo, reduciendo sus movimientos poco a poco, dejándolos jadeantes en la quietud de la noche, tan sólo con el sonido de la cascada de la piscina, como único testigo de aquella devoración mutua.

Cuando sus cuerpos se fueron recuperando, se miraron a los ojos y se perdieron en ellos, sin decirse nada pero a la vez, diciéndoselo todo. Se besaron con devoción y ternura y Lucifer desplegó de nuevo sus alas de Ángel, tan solo para abrazarla con más partes de su cuerpo además de sus brazos.

-"No voy a soltarte jamás" le susurró, dándole suaves besos en los labios, disfrutando del maravilloso cóctel de hormonas post-coital que flotaban alrededor de ellos.

-"Lo sé" le respondió ella, besando su rostro y sus pestañas para luego dejarse abrazar por su Ángel, soltando una risita al notar las cosquillas que las plumas le hicieron en la espalda y en su trasero.

Y así, Chloe comprendió también qué lugar ocupaba en la vida, en el destino y en el plan divino, sintiéndose completa, como cuando cualquier humano afortunado adivinaba su propósito en la vida, un propósito que la hacía sentirse absolutamente dichosa, pues era nada más y nada menos que formar parte de algo tan importante como la Redención del Diablo.

-"Chloe Jane Morningstar" sonrió, complacida, flotando tranquilamente sobre él, sus cuerpos aún unidos íntimamente, haciéndole caricias en la espalda, mientras que su mejilla descansaba en uno de sus hombros.

Él se separó de ella un momento para mirarla divertido. -"Me estas proponiendo matrimonio, detective?"

-"Has descrito toda una vida conmigo, estas dispuesto a ir renunciando a este cuerpazo para convertirte en un viejito conmigo y estas destinado a mí por designio divino...a mi me parece el siguiente paso..." resumió, mirándole ilusionada como una niña pequeña. Chloe ni se reconocía! ni por la forma en la que se comportaba con él durante el sexo ni por lo que acababa de decirle.

-"Oh, no me pongas esos ojitos!" se quejó en broma, besándola con dulces y jugosos piquitos que resonaron por toda la piscina. "humanos..." se quejó mentalmente, aunque sabía que la proposición habría venido tarde o temprano, aunque esperaba haber sido él y no su detective...

-"Oye...si de verdad no te gusta la idea o crees que es pronto..." comenzó ella, al ver que eso del matrimonio quizá había sido pasarse...al fin y al cabo eso de casarse era algo humano y no celestial. Había sido impulsiva pero es que ellos llevaban años en realidad siendo un quiero pero no y ahora que lo tenía, quería tenerlo de todas las formas que su mundo le permitiera.

-"Ya te dije que sería para ti todo lo que quisieras que fuera" le recordó, besándola despacio por el cuello, sin ninguna señal de pánico.

-"Entonces, aceptas?" le dijo ella, con rubor en las mejillas y los ojos expectantes. Quien era esa mujer atrevida y qué había pasado con la tímida Chloe?

-"Me lo tendrás que proponer seriamente en una cita en condiciones y no después de haberme violado en mi piscina, señorita Decker" fue su condición, compartiendo una sonrisa con ella pero con los ojos iluminados como los de ella -"Y te aviso que la próxima vez, no va a ser en el agua ni en plan aquí te pillo, aquí te mato. Voy a empezar contigo y no voy a terminar hasta el día después, así que vete preparando, futura señora Morningstar, porque voy a poseerte de todas las maneras que se me ocurran y, aún cuando creas que no podrás más, seguiré haciéndote correrte hasta que no puedas andar en una semana". Ya que estaban dispuestos a dar rienda suelta a sus apetencias en todos los sentidos, debía recordarle que él era el ángel del deseo y que esas veces que habían hecho el amor no iban a tener comparación cuando se hubiese recuperado del todo. A él le gustaba el buen sexo, el de horas, el de los preliminares eternos, el de los orgasmos postergados. Chloe merecía lo mejor de sus artes amatorias y mas valía que empezara a hacerse a la idea.

Ella jadeó ante sus palabras. -"El aviso definitivo", se relamió los labios de anticipación. Oh por dios, la había encendido de nuevo sólo con sus palabras!

-"Acorde con el apelativo definitivo" bromeó él, sonriendo con los ojos cerrados, teniendo la certeza por cómo había reaccionado ella, que pronto tendrían segundo round. Así que se dedicó a recuperarse y a disfrutar con sus labios enterrados en su cuello y sus manos recorriendo delicadamente su figura, flotando como ella, en absoluta felicidad, mientras que sus alas los envolvían en el abrazo más completo que un alma pudiera recibir.


HOLA A TODOS! ya estoy de vuelta con este capi, que hasta ahora, ha sido mi favorito. Por fin os he explicado mi versión de la caída de Lucifer y he quedado satisfecha con todos los cabos sueltos que he atado.

(OJO SPOILERS)

No sé si ya habéis visto la parte 5A de la serie. Me agrada ver que coincido con ellos en muchas cosas que tengo en mente, y, aunque en la serie sabemos que su rebelión tuvo un origen distinto, para mi lo más importante es que Lucifer siempre ha sido bueno.

(FIN DE SPOILERS)

Si me dejáis algún comentario o si queréis hablar de la serie, no lo dudéis. Yo por mi parte, por fin les he dado la oportunidad de que se lo cuenten todo, que Chloe sepa de verdad todo lo que Lucifer ha hecho por ella, cosa que me sigue faltando en la serie original y que espero pasen en la parte 5B.

De todas formas, en mi historia Chloe aún tiene que descubrir algo más...JEJEJEJE.

Gracias a los que me leéis y habéis dejado Review. Aún tengo mucho que contar así que...espero poder publicar la semana que viene el siguiente.

Por cierto, muy apresurado lo del matrimonio? no sé, será mi corazón Deckestar que está harto de esperar durante años! pero es que me da a mi que en la serie algo de eso va a pasar...

cuando se dará esa cita? todo y más pronto! puede ser que el próximo episodio contenta ALTO CONTENIDO SEXUAL, avisados quedáis. ^^

SED FELICES!