Pangeaverse:Universo creado por mi donde el mundo es un solo país llamado Pangea y no existen idiomas ni culturas, bailes, canciones, razas, países, ciudades, aviones y barcos -muy pocos-, distinciones sociales y el mundo sólo se separa en los creyentes de la separación y los que creen utilizar la razón sabiendo que no pasará. Disfrutad, es largo xd.


Muchos tenían sus alocadas teorías sobre el principio del mundo, y la gran mayoría solo rodaba los ojos y aclamaba "el mundo ya estaba, nosotros lo tomamos prestado nada más" mientras intentaban no prestar atención.

Los libros fantásticos que vendían las aclamadas bibliotecas soñaban con algo llamado "Deslizamiento de las placas tectónicas y separación de la tierra en distintas partes, un mundo por separado al que tendríamos que explorar volando o nadando". La verdad es que tenían mucha creatividad.

La Pangea es el único continente que existe en el mundo y todos lo saben ya. Acostumbrados a viajar lo más rápido posible de un lado a otro, de lo grande que es su propio país. Muchos sueñan en un mundo con diferentes países -como llamaron los escritores fantásticos a aquellas separaciones territoriales absurdas creadas a base de guerras, tratados, desacuerdos y rivalidades, idiomas, culturas, colores de piel, formas de rostros y pensamientos opuestos- mientras en su inmenso territorio no separaban más que Norte, Sur, Este y Oeste, siendo todos lo mismo y nada más.

Unos soñaban con construir una torre y llamarla Eiffel. Otros querían una estatua de "libertad" y ponerla en algún New York. La gran mayoría de los que creían ese cuento sonreían imaginando palabras nuevas, bailes graciosos, comidas a las cuales llamarían extranjeras y leyendas en cada lugar que serian fantásticas. Todos tendrían distintos colores de piel según el lugar, cambiaría el cabello, cambiarían las narices, los ojos. Habría un lugar llamado China y otro llamado Japón, tal vez el más grande se llamaría Rusia y el más pequeño estuviera por ahí, se llamaría Sealand, y seria una micronación de algún Inglaterra, y habría islas, habría separaciones, habría guerras y paz, canciones de distintos temas, millones de cosas por explorar. Libros por leer, cosas por aprender.

En la Pangea se separaban solamente por las estaciones. Por el norte o el sur. También había un centro. Aunque para todos todo era centro. La Pangea era enorme, gigante, y costaba días recorrerla entera pero no era imposible. La gente rotaba de lugar cambiando, por ejemplo, de Sur a Oeste cuando llegaba el invierno. La gente odiaba el invierno.

Se hacían llamar 'pangeanos' y todos eran 'pangeanos'. Pangeanos del norte. Pangeanos del sur. Pangeanos del este y pangeanos del oeste. No había más pangeanos ni separaciones. Todas las direcciones tenían lo necesario para subsistir, para ser, para vivir. Todas tenían lo mismo, ninguna más, ninguna menos. Eran todas iguales.

Y era aburrido.

Por eso un pequeño grupo de ellos -el cuarenta y tres por ciento de toda Pangea- se creía el verso de que el mundo se separaría, de que llegaría ese gran día, sufrirían terremotos, cambios climáticos y derrumbes, no podrían viajar a pie de Norte a Sur, de Este a Oeste, deberían inventar aviones, trenes, autos, barcos y todo tipo de cosas para conectarse. Habrían cosas llamadas ríos que no serían artificiales si no verdaderamente quiebres del mundo llenos de agua, tendrían montañas y distintas mesetas, las estaciones serían diferentes en cada territorio y no serian rotativas, cada uno tendría su clima, sus problemas, su vida, sus reglas. Algunos legalizarían lo que ahora estaba prohibido -como el chocolate que tan mal hace- y lo usarían de beneficio en su territorio. Otros prohibirían lo que se puede hacer ahora -como drogarse cuando el día está pesado y necesitan unas horas de relax-. Soñar, para ese cuarenta y tres por ciento de Pangea que creía tal cuento, no costaba nada.

Algunos hasta pregonaban por las calles que la "separación del mundo" -a nadie le interesa el fin, pero si el mundo estuviera separado si- estaba próxima en esa era.

Uno de todos esos pangeanos que creía eso se llamaba 2.686.646 -porque todos se llamaban con numero, por lo que las personas que vivían en separaciones terrestres llamarían documento de identidad, ya que no tenían nombres de verdad- y era alto, algo moreno ya que perseguía el calor del verano como si la vida le fuera de ello, tenía ojos verdes y cabello castaño. Muchos de quienes vivía allí lo miraban con ojos acusadores ya que la mayoría de Pangeanos tienen ojos negros o azules demasiado claros, la piel demasiado blanca y el cabello o muy negro o extremadamente rubio, si eras moreno, con ojos de otro color y cabello diferente te consideraban un 'pangextraño' lo cual era ridículo pero seguro. A esas personas las trataban diferentes, las trataban de cosas, y por eso es que "2.686.646" -a quien llamaremos Antonio para que no sea tan largo porque sé que no estás leyendo su nombre- siempre perseguía el calor del verano.

Él no era aceptado en los hogares, aunque todos tenían uno. Él no era como los demás y por eso lo apartaban. O era así o no sería asá. La Pangea era un lugar horrible y por ello decidió creer en un mundo alterno y separado. A él le gustaría vivir en un país llamado España que hablara el idioma español, bailar alguna danza llamada Flamenco, comer una cosa alargada y frita llamada Churro, comer tomates, tener una historia detrás. A él le gustaría mucho ese lugar donde el sol no se oculte nunca, donde pueda disfrutarlo para siempre.

A Antonio, -2.686.646 que es su nombre real-, le encantaría vivir en otra realidad.

Luego tenemos al alterno de Antonio, un joven de piel no tan canela pero si algo bronceada por trabajar mucho en las tierras soleadas del Oeste -donde reina el sol siempre, ya que tiene el verano más largo y el invierno más corto-, ojos color marrón verdoso y el cabello castaño oscuro. A él sí lo aceptaban, por no creer la mentira de un mundo por separado. A él se lo aceptaba en la humanidad, le dejaban vivir en paz, le dejaban trabajar, porque no visualizaría un lugar lleno de lugares. Él no intentaba hablar de forma extraña, tampoco intentaba inventar bailes, canciones, comidas y culturas. Él no quería ver estatuas, quería plantar sus tomates tranquilo mientras su hermana andaba de inútil tras algún mastodonte rubio de ojos celestes a quien llamaremos Ludwig y diremos que si la Pangea no fuera Pangea él sería Alemán porque solo un Alemán sería como Ludwig lo es. El nombre de ésta perdona distinta a Antonio es 5.684.660 -pero lo llamaremos Lovino porque queda más corto y bonito- y es gruñón, maleducado y siempre tiene el entrecejo fruncido porque sí, porque no le gusta sonreír como lo hacen todos. Él no sonríe porque sí, así que la gente Pangeana aprendió a tenerle cierto respeto y admiración. Él, Lovino -que si el mundo no fuera ese mundo seria Italiano porque solo un italiano podría ser así de efusivo como él-, aprendió a dejarse temer a tener miedo, porque nadie merecía eso de él.

¿Saben en qué se parecen un Antonio -2.686.646- y un Lovino -5.684.660-? En que ambos ya están hartos.

Ah, y en sus ojos de distinto color, en sus cabellos de tonalidad caoba, en sus pieles de bronceado natural, en sus formas algo raras de hablar.

¿Cómo hablan los pangeanos? Los pangeanos hablaron de muchas formas, amigos mios, pero entre ellos predominó un único idioma al que llamaron Ogneg-Uranaki* y lo hablan de forma rápida, corta y vivaz, poco expresiva. El Ogneg-Uranaki es muy poco usado ya que son entre quinientas palabras que utilizan para todo, por lo que se comunican con señas, movimientos y dibujos al aire. Los pangeanos que hablan Ogneg-Uranaki son muy pocos, y son ese cuarenta y tres por ciento que lee las historias de un mundo de mundo. Así hablan los pangeanos, como pangeanos hablando Ogneg-Uranaki.

Usted, estimado lector, creerá que le hablo de una raza extraterrestre que habla un idioma inventado y con millones de imposibilidades. En realidad, persona leyendo esto, es un mundo como el nuestro donde nada es como ahora, si no como si nada hubiera sido nunca. Todos seríamos Pangeanos si la Pangea no se hubiera separado.

¿A qué iba yo con lo de "extrañas formas de hablar"? A que lo pronuncian diferente.

Antonio sisea de más y tiene un distinto tipo de decir al expresar cosas, mientras Lovino al hablar utiliza un cántico y tonada pegadiza y divertida que no dejaba de ser rara y nueva para ese mundo. Aunque si la gente de Pangea se detuviera a escuchar su diferente tono al hablar -que los escritores pangeanos llamarían acento- sabrían que el de Antonio quedaría muy bien en baladas y canciones (si estas existieran, solo había dos canciones en toda Pangea, el himno pangeano cantado en Ogneg-Uranaki y la melodía que se tarareaba a los pangeaniños para que duerman) y que el de Lovino sería dulce y bello para cantar algo llamado Opera y recitar poemas en un idioma alegre.

Lovino y Antonio no se conocen, jamás se vieron en la vida, pero cuando ésta los cruza -azares del destino, muy desconocido allí- no evitan verse los ojos y saber que son distintos, que se necesitan.

No se confundan. Hombre con hombre o mujer con mujer está por demás de prohibido en Pangea, pero cuando pasa pasa y nadie detiene al amor ya que no tienen derecho. Los anormales esos -como todos sienten que son esa gente diferente- no irían por toda Pangea queriendo cambiar el mundo, por ello los dejaban ser y seguir siendo.

Lovino estaba trabajando, totalmente normal, pero ese día se le antoja -vaya a saber uno el porqué- caminar un rato. Tal vez vería a su consanguínea y la alejaría de ese muro con patas comepatatas y ojos azules que tanto seguía. Llega a un lugar abierto que nosotros llamamos plaza pero allí llaman "Aborih"* y que sólo es para pangeaniños ya que los pangeadultos -a no ser sean pangeabundos- trabajaban día y noche, de sol a sol, por mantener la Pangea y no podían jugar con ellos. Cuando llega, se sienta en una hamaca pequeña y disfruta del cielo azul, claro, porque en Pangea no hay autos ni trenes ni motos ni tampoco aviones o empresas.

Si describiéramos Pangea sería ecológica, porque van en bicicletas o a pie, no tienen fábricas ya que todo está hecho a mano, la comida es sembrada y cosechada en las zonas calurosas llamadas "Urah" y "Ustan", se cocinan en "Akkar" y en "Uyuf" ya que allí se usa más el fuego y se distribuyen por toda Pangea por paquetes enviados por aves mensajeras. Mayormente se utilizan aves grandes.

La gente anda en Avestruz y en Ñandúes, Elefantes, Osos, Lagartos grandes. Va y viene en bicicletas como les dije y camina de acá para allá, cargan con todo, no hacen nada con nada.

Me estoy yendo por las ramas, es que Pangea es tan rara que es hermoso hablar de ella. Como les contaba, Lovino se sentó en la "Aborih" repleta de bastarditos pangeaniños y miró el cielo sin nubes, celeste -o "Oriaros" como se le dice en Pangeano- y en él volando centenares de pájaros de distintas formas y colores. No se dio cuenta que a su lado se sentó un tipejo despeinado y con las manos sucias hasta que éste habló en Ogneg-Uranaki como si fueran conocidos de toda la vida.

Todos saben hablar Ogneg-Uranaki, pocos lo usan. Y al ser pocos quienes lo usan Lovino sabía que ese hombre no era normal. Al voltear, lo primero que divisó fueron esos ojos verdosos increíblemente brillantes, hermosos. Y joder, quería mirarlos más. Se sonrojó sin entender qué le pasaba.

Ihsataw usemat usadim atana, ¿uriked uadustet? –"Yo intentar encontrar casa. ¿Poder ayudar?"*. Lovino no quería hablarle, pero esos ojitos esmeralda -o "Orirodim" como le decían al color verde- le aclamaban ayuda, esperanza y que le hablara.

Uriked, uriked. Norihcakuf agaki.–"Poder, poder. No saber como*". El otro joven sonrió. Su sonrisa, tan "Iorihssam" -blanco puro en Ogneg-Uranaki-, hizo que el "Orokok" -corazón- del pangoesteño (pangeano del oeste) se detuviera por un momento. ¿Por qué su alegría lo hacia feliz?

Uri atana, uri ohsakka, onomebat, oddeb. Avihsoh etekuzat, ¿uriked ekaderos? –"Necesitar casa. Necesitar lugar, comida, cama. Querer ayuda. ¿Poder eso?". Lovino lo meditó un poco ante la mirada brillante del otro pangeano a su lado. No sabía quién era, ¿podía ayudarlo? Ni siquiera sabía su Uzak-iemnij -nombre y número en uno- y, ¿enserio le iba a dar asilo a un idiota que encontraba por ahí?

Su respuesta se la dio su mente de forma inmediata y salió por su boca sin poder detenerla. –Iah. Ihsataw uriked. –"Sí. Yo poder".

Entonces ambos charlaron un rato en esa plaza, un rato más, hasta que llegó la "Uroy" -noche- y 5.684.660 guió a 2.686.646 al que sería su nuevo hogar. Habían acordado que el intruso dormiría en el sofá y cosecharía con él sus alimentos, alternando la cocina. Habían acordado muchas cosas, una de las que pidió Lovino fue que no hablara sobre fantasías inútiles de un mundo dividido, porque lo ayudaba pero no creía nada -o eso decía él-. Antonio le dijo que sí, que no todos creer lo mismo, ser diferentes todos y gracias por ser amable.

La hermana de Lovino, a quien llamaremos Felicia aunque se llame 3.354.242, estaba con su novio que antes llamamos Ludwig pero se llama 5.839.401, cenando lo que ellos comían siempre gracias a su cosecha de trigo, tomates y algunas cosas más y llamaron "Pasta" porque sonaba bonito decir ello, de pronunciarlo. Al ver a Antonio Felicia corrió a los de Lovino intentando salvarlo del loco que venia detrás.

–¡Imik, ianaraduk! Ona otih nijuy. Ona otih etas! –" ¡Tú, idiota! ¡Él ser amigo! ¡Ser bueno!". Felicia se apartó de él con sus ojitos claros centelleando de disculpas. Ay, nunca podría con su hermana. –Erak usom 2.686.646, ona otih Pangesteru, uri atana edookot. –"Él llamar 2.686.646, ser Pangesteño, necesitar casa por cierto". Ella sonrió, ésta vez a Antonio, presentándose.

–¡Ihsataw used 3.354.242! ¡Etihsamemijih! –"¡Ser 3.354.242! ¡Me da mucho gusto conocerte!". Antonio volver a sonreír y a Lovino darle ataque cardíaco. Perdón por narrar así, pero es irresistible ah. –¡Amamuriked! ¡Iasanieako! –"¡Puede quedarse! ¡Bienvenido a casa!". Y así, Antonio comenzó a vivir un tiempo junto a Lovino, Felicia y Ludwig.

Las mañanas en Pangea-Oeste eran muy tranquilas y parecía siempre haber sol. La cosecha era siempre abundante y Antonio dormía cual "Obnaka" -bebé- en ese mullido sillón de cuero que tenían esos hermanos de raro hablar. Había aprendido muchas cosas en su recorrido, como que los tomates sabían bien en todo, como que Felicia era muy buena en artes pero no lo demostraba por miedo a la Ustasiek-Iketnapnez Pangeanina -Policia Global Pangeanina- y que Ludwig era un Onokak-Ihsnes -ex soldado- especializado en tiro lejano con flechas. Aunque a los soldados sólo se los usaba como medida de seguridad y como cazadores, pagaban muy bien por ello (los pangeanos pagaban con sosep pangeanos, mil de ellos alcanzaban para comprar una casa).

De lo que más aprendió fue de Lovino. A Lovi era a quien más entendía. Lo veía cosechar de sol a sol, tararear un ritmo desconocido con sus labios juntos que parecía al canto de un pájaro el cual callaba al saberse visto, cocinar con una pasión inigualable y quejarse de todo lo existente, especialmente de Antonio -y de Ludwig, pero eso es otra cosa-. Antonio aprendió que sus insultos eran cumplidos camuflados, que el rojo de sus mejillas era Iiawak -lindo-, que sus ojos eran algo Ihsukustu -hermoso- y que se había enamorado de aquél bello ser.

También aprendió que amarlo eran algo que siempre estuvo en manos del destino. Y que Lovino era así y no podría cambiarlo, solo amarlo tal cual era. Con salsa de tomate en la cara y todo.

Lovino, en cambio, se sentía inquieto con Antonio allí. No porque el joven ojiverde hiciera algo malo, o fuera malo en si. Era demasiado "Anukufok" -feliz- y "Anierik" -lindo- para él, que estaba acostumbrado a los insultos y a que lo dejaran de lado por su hermana Feliciana y su hermano menor, llamado 7.663.610 a quien le diremos Romeo. Su abuelo, de nombre 7.668.560 -al que llamaremos Rómulo- siempre había preferido a estos dos niños creyentes de la filosofía "Urero-Nemij " -por partir el mundo en muchas partes, literalmente partir tierra- mientras el mayor sólo no quería que lo vieran con malos ojos.

Lovino se había encariñado con su "Ukodok" -soledad" y no sabía que era tan linda la "Iasok" -compañia-.

Antonio, sin embargo, estaba allí. Si lo insultaba sonreía, si le golpeaba se le acercaba, si lo molestaba le seguía el juego, lo ignoraba y el otro lo perseguía, lo perseguía y Antonio se quedaba quieto con los brazos abiertos esperándolo hace rato. Lovino no sabía como tratar -porque nunca lo hizo antes- con una persona tan como Antonio ni creía verse capaz de ello.

Una Uroy, 2.686.646 no le dijo nada a 5.684.660 y lo tomó de la mano, ambos corriendo lejos de la casa de madera donde vivían, de la pasta que hacía Felicia, de los juguetes de Romeo, del distraído Rómulo y el demasiado atento Ludwig. Corrieron lejos pero tan cerca que aún veían la casa desde donde estaban, divisaban el humo de la chimenea y también de paso las "Ihsoh" centelleantes que habitaban el cielo. Los ojos verdosos de cada uno veían con agmatismo crónico como las luces de la Ihcam* se volvían finitas y borrosas, casi mágicas. Lovino giró hasta Antonio solo para hallarse con ese verde fluorescente que tenían aquellos iris de gato. Brillaban en la oscuridad, atraían, atraer. Lovino se sintió atraído y atrapado, engatusado, de ese mirar esmeralda.

–¿Ikusiad Ohsakka? –"Gustar lugar?". Preguntó inocentemente Antonio. Lovino asintió. –Usadim onik. Avihsoh anin imik nekiah. –"Encontrar ayer. Querer que tú ver.". Le tomó de la mano con un cariño y dulzor muy propios de él, de esa piel bronceada camuflando un muchacho de piel trigueña y sonrisa andariega. –Ihsataw ubokoroy. Imik ihsukustu. –"Yo estar feliz. Tú hermoso."

Lovino no se esperaban tal declaración. Es que, ¿quién pensaría en su vida que, siendo él como era, física y mentalmente -por no decir de su carácter-, lo vería hermoso? Solo un tonto podría hacerlo, y Lovino sabía que Antonio no era ningún tonto maldita sea, no lo entendía. No quería hacerlo tampoco.

Apretó la mano del moreno que tenía agarrada, dejándose abrazar, consentir, querer. Los labios del pangesteño susurraron en los suyos un leve "omaet" que el menor no supo descifrar hasta que se lo aclaró. Le dijo entre risas que era como un "Uretihsia" -te amo- pero a su modo, que si el mundo estuviera separado él le diría que lo ama de esa forma, o tal vez al revés, y le diría "te-amo". El menor, sorprendido y divertido ante tal idiotez, pensó que la idea de que el mundo se separara estaba de lujo, porque su Antonio le diría que lo amaba de una forma que pocos sabrían hacerlo, que solo él sabia decir y pronunciar tan bien. El pangesteño le preguntó cómo le diría él, a lo que el pangoesteño contestó: –Ihsataw ui: "Eneb-oilgov-it", Ti Voglio Bene. Usom 'italiano'. –"Yo decir "Eneb-oilgov-it", ti voglio bene. Llamarse Italiano."

Ikusiad 'italiano'. Avihsoh uaran onimik ogneg. ¡Onubij ogneg usom 'Español'!–"Gustar Italiano. Querer aprender tu idioma. ¡Mi idioma ser Español!". Ambos rieron y se acostaron en el suave césped con las estrellas acunando sus cuerpos aquella noche, la luna bañada en plata y palabras que ningún otro Pangeano podría descifrar, confesiones de amor en silabas extrañas que nadie que hablara Ogneg-Uranaki sabría descifrar.

Y soñaron con lugares distintos, con personas ajenas, con culturas extrañas, animales raros, bailes encantadores, canciones pegadizas, marcas vendidas por el mundo, monedas distintas, mares y océanos separando a las personas, horarios distintos, calles más pequeñas y un mundo más grande. La luna bañada en plata los acunó la noche entera, sonriente al verlos tan amorosos alumbrados por su tenue fulgor.

Ambos presenciaron la creación de una nada misma y se quedaron dormidos imaginando amarse en otra situación, un lugar menos aburrido. Lovino quería un nombre, no un número. Antonio quería miles de viajes, conocimientos, no la rutina.

Decidieron que si el mundo se iba a separar tarde o temprano, ellos lo estarían esperando.

Un sentimiento en dos idiomas que jamás existirán.


¡Bien! Labsksjs veo que si llegaron hasta acá fue por dos cosas: 1)les gustó y quieren saber más de ello y 2) no entendieron un choto y quieren que lo explique.

¡Ok! Vamos a explicar.

Luego de mucho pensar con Idioma -que me tenia la cabeza hecha un lío- decidí acordarme de la Pangea, el primer país del mundo ah. Cuando me puse a pensar en ella supe que si los humanos la hubieran habitado, si el mundo no se hubiera separado, nada seria como ahora. No habría países ni nos separaríamos por culturas, idiomas, razas, formas, nacionalidades o épocas. Es más, no habría guerras, porque ¿qué serían? ¿Guerras civiles? Al ser tan solo un estado para todo el mundo -que separé en cuatro pero que todos van dirigidos por una sola persona- la misma persona se encargaría de que cada miniestado tenga lo necesario. En mi OS todos los lugares de la Pangea son habitados y son iguales en cuanto a producción y riquezas.

Siguiendo con la explicación, no hablaríamos de distintas formas, por lo que ¿qué hablaríamos? Me lo planteé y decidí que nos seria ni griego ni latín porque YOLO bitch okno. Simplemente no tenia diccionario de eso ahre. Busqué y dije "tengo de inglés, francés, alemán, italiano y japonés. Son todos muy obvios y aunque el japones sea más antiguo no es de cerca de la Pangea" entonces decidí crear mi propio idioma a base del más viejo de esos, el Japonés. Para crearlo busqué las palabras en japones y las invertí; Ej: Gengo (idioma)=Ogneg. Así se creó el idioma Ogneg-Uranaki (Ikanaru Gengo: ningún tipo de idioma)

Tuve un golpe de inspiración muy grande aquí xdxd por eso es largo ah. Entonces decidí crear a partir de ese idioma millones de locuras mas -digo, es un idioma loco, merece una misma trama ahre- y así fue como llegué a crear los nombres pangeanos.

¿Cómo llegué a eso? Teclados de teléfonos viejos, amigos. Si observas un celular con teclado a botones verás que las letras se separan según los números; así:

1(nada)2(abc)3(def)

4(ghi)5(jkl)6(mno)

7(pqrs)8(tuv)9(wxyz)0(nada)

Entonces decidí crear así los nombres de los personajes xdxd si el nombre era muy corto y lo alcanzaba al millón y algo, le agregaba un "1" y un "0" que en total era nada, y así logré crearlos xdxd

Como dice la historia, estos son los "Uzak-iemnij" (kazu jinmei: número nombre de persona) de cada personaje -en orden al aparecer-:

2.686.646-Antonio-

5.684.66(0)-Lovino-

3.354.242-Felicia-

5.839.4(01)-Ludwig-

7.663.6(10)-Romeo-

7.668.56(0)-Rómulo-

Kajsksjssk ¿ya entendieron los nombres? Si mencionaba a todos los personajes sería más okno.

Y ahora explicaré lo último antes de dejar el diccionario de "Ogneg-Uranaki" que me inventé ah. Ésta historia es 100% ficticia y de mi imaginación. Acá nada es cuerdo y nada es como acá, por eso aquí hablan como cavernícolas (-yo querer pan, tú tener pan, vos ser boludo por leer así ahre-) en las traducciones xdxdxd me preguntarán "¿por qué escribiste así si podías haberlo hecho en el japonés acorde?" yo solo diré que no quería que tuviera el sentido de tener sentido, quería que fuera una locura y lo logré ah.

Ahora: TRADUCCIONES:

Ogneg-Uranaki: (Ikanaru gengo) literalmente: 'ningún tipo de idioma'

Aborih: (Hiroba):Plaza.

Urah: (Haru):Primavera.

Ustan: (Natsu): verano.

Akkar: (Rakka): Otoño.

Uyuf: (Fuyo): invierno.

Oriaros (sorairo): celeste; lit- color del cielo.

Orirodim (midoriro): verde. Lit: color verde.

Iorihssam(Masshiroi): Blanco. Lit: Blanco puro.

Orokok (kokoro): corazón.

Uzak-Iemnij (Jinmei-Kazu): Lit: Nombre número.

Uroy(Yoru): noche.

Obnaka(Akanbo): bebé. Lit: niño pequeño.

Ustasiek-Iketnapnez (Keisatsu Zenpanteki): Lit: policía global -pangeanina-

Onokak-Ihsnes(Senshi Kakono): Lit: soldado anterior o exsoldado.

Sosep:pesos (no tuve imaginación acá ah)

Iiawak(kawaii): lindo.

Ihsukustu(Utsukushi): hermoso.

Anukufok(kofukuna): feliz.

Anierik(kireina): lindo.

Urero-Nemij (Oreru Jimen): Lit: partir la tierra.

Ukodok(kodoku): soledad.

Iasok (kosai): compañía.

Ihsoh(hoshi): estrella.

Ihcam(machi): ciudad.

Uretihsia (aishiteru): te amo xdxd

Y hasta aquí llegamos en este día "13" que fue el que más me gustó xdxd martes trece, quien lo diría ahre.

Espero les haya gustado3