Capítulo 5: ¡Amoooorrrr, salto a tu cálido abismo!

(Nótese que es una canción de Los Auténticos Decadentes, pero la versión de Los Palmeras es una joya en sí misma.)

Y sí, Bossun saltó, como quien salta en Bunge o se tira de clavado, estaba besando a Roman. La chica dio un pequeño suspiro y se separó de él, como pensando en algo. Luego lo volvió a besar apasionadamente, poniendo en ello todos sus sentimientos. "Bossun está besando a Roman" pensó Himeko sorprendida, "Al parecer le está gustando" observo la escena, el chico acorralaba a la mangaka y ella trataba de pegarse a él lo más posible. Pasaron unos segundos más hasta que se separaron lentamente por falta de aire. Himeko los observaba detrás de un árbol con lágrimas en los ojos.

—Ouji…—habló sin aliento la castaña—No creo poder olvidar esto nunca—refiriéndose al beso, el chico la miraba embobado todavía—pero…creo que podre superarte…—

—Roman…—habló él—Yo tampoco creo que lo olvide nunca…—

—A vos…—agachó la cabeza la chica—a vos te gusta Onizuka-san….

—¿Eh?

—Puedo verlo, como miras siempre hacia donde esta ella, —sonrió—ni siquiera te das cuenta, tu mundo revuelve alrededor de ella y no lo has notado…—sus facciones notaban una melancolía y un poco de tristeza.

—Roman, yo…—tartamudeó—No sé que decir…—las palabras le faltaban y la mente de la que tanto se enorgullecía le fallaba.

—Creo que todos nos dimos cuenta de que la amas, —continuó—excepto vos…pero ¿Sabes? No me arrepiento de que me gustases, me hizo muy feliz el estar enamorada de vos.

—Lo siento, Roman…

—Yo no, besé al chico que amo y nunca lo voy a olvidar, —dijo—pero es hora de que yo avance, te deje atrás y vos sigas también…

—No sé de qué estás hablando—fingió no saber el chico.

—Ouji, no, Yusuke—él se quedó helado cuando lo llamó por su nombre—tenes que sincerarte con Himeko. No pierdas esa oportunidad de amar—concluyó la mangaka experta en romance.

—…—él estaba absorto pensando en las posibilidades, "¿Será que con Himeko pueda funcionar? Nunca he salido con nadie, mucho menos he estado enamorado…" Se levanto y se dirigió al campamento donde estaban todos, en busca de Himeko. Mientras tanto ella seguía detrás del árbol, pero fue vista por Roman, quien le mostro una sonrisa triste y la invitó a acercarse.

—Himeko-san—habló la castaña—no pierdas la oportunidad de amar…—tomó las manos de la rubia en las suyas—Ouji y vos tienen un futuro juntos, él y vos, no conmigo. No importa lo que me duela admitirlo, pero te quiere a vos no a mí.

—Roman…—habla rubia—Yo…yo no sé qué decir….

—No hace falta que digas nada, sólo se feliz—le dijo—andá con Ouji, sólo a vos te puedo dejar a mi príncipe.

Himeko estaba asombrada con Roman, le estaba dejando el camino libre. Aun así, la rubia no estaba segura de que hacer con Bossun, ella ya se había declarado, pero no obtuvo ninguna respuesta coherente de parte del chico. Pensó un momento en sus opciones; luego con la mirada decidida le dijo a Roman:

—Gracias, voy a buscar a Bossun—dio un ultimátum— necesito una respuesta— dicho eso se marchó en busca del líder de su club.

Mientras tanto Bossun estaba en el campamento de los chicos sentado en un leño cerca del fuego, él estaba sumido en sus pensamientos.

—/Bossun/ —le hablo Switch— / ¿Qué ocurre? /

—Yo…yo no sé qué hacer….

—/ ¿Con que? /

—Con Himeko—admitió ruborizado— Ella se me declaró— Al diablo su promesa necesitaba hablar con alguien. Acto seguido Switch festejó el suceso de forma muy efusiva.

—/ ¡Sí! ¡Por fín ocurrió! / —comento mientras ponía a reproducir "We are the champions" de Queen desde su laptop— /Weeee are theee chanpionsss my friennddd…! /— cantaba a todo pulmón (?) electrónico.

—Veo que es algo que esperabas, —comentó Bossun—pero para mí es un problema, no sé qué hacer…

— / ¿Qué es lo que ocurre? /

—No estoy seguro de como sentirme por esto…

— / ¿No te gusta Himeko? /

— No es eso—su puso todavía más rojo—Me gusta, pero no sé cómo manejar esto de las relaciones amorosas—

—/ ¿Y? /

—¡¿Cómo que, y?! —se quejó— debo rechazar a Saaya primero y concentrarme en cómo actuar frente a Himeko…—

—/ Saaya está al tanto de tus sentimientos, aunque vos no te hayas dado cuenta. /

—Pero ¿cómo termine así? Primero Roman, después Saaya y ahora Himeko…—estaba confundido— ¿Qué ocurrió?

—/Simplemente te vieron por quién eres Bossun/—le recodó su amigo—/ No es difícil de creer que se enamorasen de alguien tan carismático y amable como tú, a pesar de tus malos hábitos /—

—Ugh…— a Yusuke no le gustaba que le recordasen sus faltas.

— /Bueno, no pienses mucho que ahí viene Himeko/ — comentó mientras veían acercarse a la chica.

Bossun trago saliva y Switch los dejó solos.

—¿Podemos hablar en privado, Bossun? — le pidió la chica.

—Si…—sonaba algo resignado.

Caminaron un poco lejos de ambos campamentos para tener privacidad, bueno casi, porque Switch como buena chusma, los venia siguiendo.

—Bossun—se puso seria la chica— ¡Me gustás!

El chico se puso lo más colorado posible, parecía un pimiento rojo.

—Himeko…—

—Necesito una respuesta, no hoy, pero dentro de poco…

—¡Yo…—dudó en decirle—yo creo que me gustas también!

La chica se ruborizó a mas no poder. Entonces se le ocurrió una idea, algo que venía anhelando.

—¿Puedo besarte? — dijo mientras se acercaba a él.

—S-si— titubeo—Quiero besarte…

Así con algo de miedo y pudor se acercaron al otro y unieron sus labios. Al principio fue suave hasta que Himeko entrelazó los dedos en la nuca del chico y su cabello, mientras él la acercaba de la cintura. Cuando lo hizo, la chica lanzo un pequeño gemido, que caló en lo más profundo de Yusuke.

Ah, ese sentimiento era lo que buscaba, lo que Himeko le daba, solo ella. Las manos de Bossun se calentaron y su ritmo cardiaco se aceleró. Acercó a la chica aun más a su cuerpo, quería pegarla a él y que nunca se soltase. La mente de Yusuke estaba totalmente concentrada en el sentimiento de los labios de la chica y sus cuerpos pegados. Poco a poco les faltó el aire a ambos y se separaron un poco.

—Eso fue…fue increíble…—dijo la chica.

—Himeko…—dudó—¿A dónde vamos de acá?

—¿Cómo que adonde vamos? Volvemos al campamento…

—¡No me refería a eso! —suspiro el chico—¡Nuestra relación! ¿A donde vamos con nuestra relación?

—Ah…—asintió quedadamente—No sé—fue honesta.

—Somos…—Bossun habló—¿...Novios o algo así?

—Me gusta el algo así—rió la rubia—si soy honesta, siempre fuimos más que amigos y creo que seremos más que novios…

—¿Cómo que…? —se quedó perplejo—¿…supernovios? —se burló.

—Algo así…—se carcajeó Onihime—Seremos nosotros, como siempre hemos sido.

—No se oye mal, pero poder besarte es un plus.

—Definitivamente un plus—dijo ella mirando los labios de su amado, juntó coraje y lo volvió a besar apasionadamente. Él le respondió fervientemente y con sus manos recorría los contornos del cuerpo de su novia.

—Himeko…—dijo mientras tocaba la piel del abdomen de ella mientras subía lentamente las manos hacia los senos cubiertos de la chica. Ella gimió agudamente cuando el apretó su busto derecho.

—Yusuke…—fue lo único que pudo pronunciar en voz cortada.

—…—no dijo nada. No podía.

Nunca creyó que oírla llamarlo le causaría tanta emoción. Cuán equivocado estaba, que ella suspirara su nombre, era lo más erótico que había escuchado en su corta vida. Aún pegados la guió hasta un árbol donde la apretó contra el tronco, juntando sus caderas y poniendo su cara en el cuello de ella. Le estaba costando contenerse. Inhaló el aroma de la chica, era uno de esos perfumes que ella siempre usaba. De pronto él se dió cuenta de algo, sintiéndose un tonto; Himeko siempre había sido hermosa y femenina, sólo que él mismo se había negado a verlo, no había querido pensarla como algo más que una amiga y compañera del club. Sus pensamientos se desviaron cuando ella le habló:

—Yusuke…—dijo conteniéndose y sintiendo la firmeza del cuerpo de Bossun contra ella—No…—se cortó su voz—no podemos…no acá…

El la miró, ella estaba tan hermosa y tan afectada por él que le parecía increíble. Sintió muchas cosas al mismo tiempo, pero la razón le gano.

—Tenes razón…—se separó de ella—no será hoy, pero será. —prometió decidido.

Ella se ruborizo provocando que Bossun también lo hiciera. Sus propias palabras lo abochornaban.

—Yusuke…

—Me encanta que me llames por mi nombre, pero por ahora con Bossun está bien—sonrió—Dejemos los nombres propios para actividades más íntimas…Hime…—dijo moviendo las cejas de arriba abajo.

—¡Pervertido! —le espetó ella.

—¿Por vos?, ¡por supuesto que lo soy! —ambos rieron—volvamos al campamento.

A todo esto, Switch que los estaba espiando a lo lejos, salió huyendo cuando las cosas se pusieron más carnales entre sus dos amigos. Estaba feliz por ellos, pero tampoco era del tipo fisgón en esas

cosas.

La pareja volvió al campamento, cuando notaron que se había hecho tarde y que cada grupo de campistas se estaba por ir a dormir. Al ver a Bossun los chicos estaban algo confundidos:

—¿Dónde te fuiste? —inquirió su hermano.

—Desaparición…del ángel…—habló Dante.

—Si, ¿Dónde estuvo Bossun-dono? — preguntó el samurai moderno.

—Por ahí a caminar—respondió el líder del Sket Dance.

—/Bueno, acostémonos, que mañana hay que guardar todo para partir/—concluyó Switch.

Todos se fueron a dormir.

La mañana siguiente no se hizo esperar: mientras guardaban las cosas, los chicos charlaban de nimiedades.

—¿Alguien terminó el proyecto de Lengua Moderna? —preguntó Shinzou.

Algunos negaron con la cabeza.

—Eso pensé…—dijo el chico desganado—todos lo terminaremos a último momento, ¿eh?

Pronto vino el transporte que los llevaría a casa. Se despidieron uno a uno cada vez que alguien era dejado en su casa. El resto del finde semana pasó tan rápido que nadie tuvo tiempo de nada más que terminar con sus tareas para el lunes.