Para Llamar a un Compañero

Esta historia no es mía, es de Penthesileia la cual fue muy amable en dejarme traducir su fic, el cual originalmente está escrito en inglés. Espero que les guste tanto como a mí. Si quieren leer la historia en su idioma original les dejo el link:

w w w . fanfiction s / 4627810 / 1 / To - Summon - a –Mate

solo tienen que quitar los espacios.

Tiene contenido fuerte, lean bajo su propia responsabilidad.

Aviso-Yo no soy dueña de Inuyasha y no estoy haciendo dinero con este fic.


Noviembre 5

Silenciosamente Kagome se deslizó dentro del cuarto de su madre, la cálida taza calentando sus manos. Suspiró al ver el reloj que se encontraba la pared de su mamá, sus ojos cansados apenas distinguían los números borrosos pero aún leíbles. Las horribles cuatro treinta y siete de la mañana.

No había sido capaz de dormir luego de haber terminado el libro hace dos horas. Inuyasha aún estaba dormido después de asegurarle que ella solo iría al cuarto de su madre y recibir otra lectura que no tardaría mucho.

Honestamente, ella había sido afortunada de que Inuyasha no tirara la pared del baño. . .

Se sentó en su lugar usual, el té perfumando con lavanda la sofocante habitación. Miró la cara completamente despierta de su madre. La depresión la hacía dormir casi todo el tiempo, pero también la hacía tener noches en las que las memorias no la dejaban en paz.

Su madre miraba a través de ella, sus ojos ni siquiera una vacilante mirada hacia la recién hecha taza de té. Kagome se acomodó, recargándose en la mesita de noche tratando de sentirse cómoda.

-Entonces finalmente leí el libro. Pero creo que tengo más preguntas que antes. Aunque ahora ya se lo que Inuyasha es. Un ángel caído o un descendiente de uno en fin.- se rió de repente.-Oh guau, Inuyasha pudo haber sido un ángel.-Ella se encogió al ver la cara obscurecida de su madre.

-Ok, entonces yo creo que soy la única que cree que eso es chistoso.- murmuró, como si su madre hubiera escuchado de todas formas.- Se un poco más sobre la marca en mi mano. Pero el maldito libro no dijo nada sobre esta flama o de qué color se supone que tiene que ser.- alzó su mano enfrente de la mirada vacía de su madre.- ¿Lo ves mamá? Ese imbécil me hizo esto y luego no dice ninguna palabra desde entonces.-Miró su palma de nuevo, melancólica.

-Y el libro no explicó porqué Inuyasha diría. . .eso. . .luego de que vio la marca. ¿Tal vez es solo de una de esas cosas posesivas de los demonios? Y a qué se refería, ¿soy rara? Y de todos modos, ¿a quién se supone que le preguntaría?-ella dejó caer su mano de nuevo a su regazo.- Aunque, estoy confundida con Miroku. Él lo hizo sonar tan serio. ¿Podría tener una copia diferente del libro? Digo, siempre y cuando seas cuidadoso se supone que te enamorarías fácilmente.- Ella frunció el ceño, recordando la manera en la que Miroku y Sango se trataban.-Pero, él podría ser uno de los compañeros que arruinaron todo.

Ella se giró para ver a su madre, pidiéndole silenciosamente que realmente la mirara.-Y realmente podría Mamá. Podría enamorarme de Inuyasha. Pero. . .pero entre más tiempo paso con él, algo no se siente bien.- Recargó su mentón en la cama, sus manos equilibrando a su cuerpo.-Él no me trata como si él fuera un cretino; él no parece reacio a cortejarme, y la marca está negra. Él no ha hecho nada para hacerme sentir sospechosa, pero algo solo se siente mal. Por favor Mamá, dime que esto es normal. Dime que tu te sentiste a veces así con papá.- Le rogó, esperando que su madre se despertara de una vez.

Su madre miró fijamente hacia delante, us ojos impasibles.

Kagome retrocedió.-¿El abuelo te dijo que te irás? ¿Al menos te importa?-Espetó mientras se levantaba.

Su madre continuó inmóvil en la cama, sus ojos perdidos y sus manos metidas bajo sus mejillas, como una niña afligida.

-Hay otras personas aquí Mamá. Tú no eres la única que perdió a alguien.

Kagome susurró, sabiendo que sus palabras caían en oídos sordos.

Mientras caminaba hacia la puerta, tomó el té de su madre por rencor, pero no pudo sentir su calidez.


Kagome suspiró, mientras despertaba lentamente, sintiendo la leve presión en su estómago y seda en la punta de sus dedos. Se estiró levemente, recibiendo un lametón perezoso en su piel a cambio.

Ella lánguidamente acarició las suaves hebras, un resonante ronroneo vibró a través de su cuerpo.

Inuyasha se movió para que su aliento cálido se filtrata por su obligó, dándole un placentero escalofrío. Su mano se sentía pesada en su cadera, pero no era completamente incómodo. Sus garras le hacían cosquillas mientras él respiraba y el pelo que no estaba amontonado en sus manos, se movía por su piel.

-¿Qué hora es?- Ella murmuró, sin querer abrir sus ojos aún. El abrir sus ojos significaba que la forma desnuda de Inuyasha estaba inmovilizando la mitad de su cuerpo, y posiblemente era demasiado temprano para que sus hormonas se exaltáran.

-Hora de dormir algo más. No tienes "scuela".-Él le informó soñoliento, su mano apretando ligeramente su cadera, como si estuviera sosteniendo su almohada hacia abajo.

-Escuela. ¿Y como sabes eso?

Ella sintió a Inuyasha sonreír contra su piel.-Aprendí a leer tu calendario.

-Eso es genial, pero necesito hacer el desayuno y necesitamos hablar.-

-Keh. Tú siempre "necesitas hablar".-Él se quejó, su pulgar empezó a dibujar pequeños círculos.-Cariño, es temprano, hay tantas otras cosas que nosotros podríamos estar haciendo.

-Como comer. O hablar.-Kagome terminó por él, mientras luchaba para sentarse.

Inuyasha besó su estómago.-Yo podría elegir una mordida.-Él sonrió, mordiendo alrededor de su ombligo.

Kagome puso su mano sobre la cabeza de Inuyasha y lo empujó, se sorprendió cuando él la dejó alejarlo.-Yo quiero hablar. Luego podemos comer y tal ves salir.

Las pequeñas tiernas orejitas de Inuyasha se movieron.-¿Yo también?- Preguntó con cautela y casi. . . ¿esperazadamente?

Kagome asintió con la cabeza.-Duh.-Tal vez después le podría hacer más preguntas acerca de su vida hace 500 años. Él siempre parecía sorprendido cuando ella lo trataba de cierta manera.

Ella se enderezó y recargó su espalda contra la cabecera de la cama, manteniendo su mirada arriba de los hombros de Inuyasha. Y tal vez después ellos podrían tener otra plática de porqué él necesitaba ropa. . .

Ella carraspeó, tratando de parar sus pensamientos antes de que se distrajera.-Quiero hablar contigo acerca de lo de ayer.

Los ojos de Inuyasha se estrecharon y cruzó sus brazos sobre su pecho, Kagome admiraba mucho el efecto.-A mi también. ¿Qué de-?

-¿A qué se refería Sango. . .- Kagome interrumpió antes de que él pudiera terminar, dejando que él le frunciera el ceño. Ella extendió su palma abierta sobre su rodilla nerviosamente.-. . .Cuando dijo que yo pertenecía a la línea de Midoriko?

Inuyasha se encogió de hombros.-Demonios, si supiera.

-Mientes.-Kagome soltó en unísono con la voz cualquiera que estaba en su alma gritando. Mentira, mentira, mentiiiiiiiiira.

Inuyasha retrocedió.-¿A qué te refieres?- preguntó sospechozamente.

Está nervioso. Nervioso, nervioso, nervioooooooooso.

¿Pero de qué?

Kagome lamió sus labios por hábito, notando que sus ojos no se desviaron para mirar su lengua. En vez de eso, su mirada estaba fija en la suya.-Para mí sonó como si ella se refería a que yo era pariente de Midoriko.

Las garras de Inuyasha se enterraron en sus brazos tan-levemente, el movimiento fue tan mínimo que Kagome no lo hubiera notado si no hubiera estado tan pendiente de él.-Sango está loca.- Él dijo sin rodeos.-No escuches lo que ella tenga que decir.

Kagome mordió sus labios.-¿Por qué suena como si tu estuvieras. . .familiarizado con Sango?-Preguntó, sin gustarle los celos que de repente removió su estómago.

Él la fulminó justo después.-¿Por qué tú estabas tan familiarizada ayer con ese idiota?- replicó.

Inuyasha gruñó de repente, mirando hacia su reloj.-¿Podemos dejar esta discusión para después? Yo quería salir hoy.

Kagome cruzó sus manos sobre su pecho en respuesta, recordando lo que el libro decía sobre dejar que él se impusiera.-Quiero algunas respuestas Inuy-

-He estado atrapado en una prisión durante 500 años Kagome.-Él la cortó. Miró hacia abajo y Kagome tenía el presentimiento de que él estaba avergonzado por su tono duro.-Yo solo quiero salir. Luego podemos "hablar" sobre lo que tu quieras en la noche.-Inuyasha murmuró, mirándola desde el rabillo de sus ojos.

Kagome hizo una pausa, sentía su esperanza. Para ser honesta ella no quería pelear con él. Ella quería otro día en donde sus instintos no le estuvieran irritando sus nervios, donde ella ignoraba que ella no estaba ignorado ese mal presentimiento que se revolvía en su estómago.

Ella asintió.-Muy bien.- ella accedió.

-¿Puedo ayudarte a preparar el desayuno?-Él preguntó cuando él dejó que sus labios se separaran.

Kagome jadeó levemente, lo miró feliz de que sus ojos estuvieran al menos un poco desenfocados.-Ponte algo de ropa y claro.


Miroku estaba sentado en su sofá, el silencio del reloj lo estaba irritando. El viejo solía hacer in tick cada segundo que pasaba, pero volvía loca a Sango, así que lo arrancó de la pared y lo aplastó con su pie alrededor de dos semanas después de su llegada.

Él giró las cuentas del rosario entre sus manos, manteniendo su atención en el nuevo reloj silencioso. Él sabía que no era bueno mantenerla mucho tiempo en las cuentas, pero él tampoco podía dejar que ella corriera para atacar a Inuyasha y Kagome de nuevo.

Ël miró el reloj, las negras cuentas del rosario eran frías contra su piel. Él odiaba el maldito silencio. Necesitaba algo para distraerse, ayudarlo a olvidar lo que le acabada de hacer a Sango.

De nuevo.

Se encorvó y cubrió su rostro con sus manos, las duras cuentas le mordían las mejillas. El silencio lo iba a volver loco. . .

Se levantó y arrancó las cuentas de su mano, su marca roja pulsaba debajo de su cobertura. Cerró sus ojos y sostuvo el largo hilo hacia su frente.

El frío desaparecía lentamente de las cuentas mientras Sango se materializaba, su forma inerte e indefensa en el suelo. Su piel estaba pálida y húmeda, sus labios estaban tintados de azul y sus músculos estaban demasiado débiles como para temblar por el frío.

Miroku volvió a envolver el rosario alrededor de su mano y se arrodilló para ponerla entre sus brazos.

La cabeza de Sango se giró, la única fuerza en su cuerpo era contenida en sus furiosos y ardientes ojos.-Te. . .odio.-siseó con veneno.

Miroku la sostuvo más cerca.-Lo sé.-Le dijo a ella, odiándose también a sí mismo


-¡Mierda! ¿Qué demonios está mal con esta cosa?- Inuyasha maldijo después de machucar su dedo con el cajón de la cocina.

Kagome roló los ojos mientras Sôta continuaba viendo con adoración a Inuyasha.-Él es tan genial.-suspiró.

Inuyasha pateó ligeramente el gabinete.-¿Ésto es alguna clase de demonio o algo?

-¡Inuyasha! ¡No pateés eso! Y solo mira en dónde pones tus dedos.

-Oye, ¡la maldita cosa debería saber que no debería cerrarse si mis dedos están en su camino!

-No está vivo Inuyasha, sólo es una caja con ruedas. No puede hacer nada si tu no hiciste algo para que lo hiciera.

-Él es taaaaaaan genial.

-¿Estás diciendo que es mi culpa de que mi dedo esté morado?

-¿Fue tu culpa de que lo azotaras de regreso sin mover tu mano fuera del camino?

-¡No se debío de haber movido!

-Inuyasha ¿podrías salir a una cita con Kagome?-Sôta interrumpió con entusiasmo.

-¡SÔTA!-Kagome gritó e Inuyasha lo miró confuso.

-¿Puedo transformar a Kagome en una fruta?

-¡NO! Grr, Sôta ¡sientate! Y tú, ¡no vuelvas a tocar los cajones!- Kagome contestó, moviendo a Inuyasha y tomó un cuchillo para ella.

-¿De dónde sacaste la fruta? ¿No sabes lo que es salir a una cita con alguien? Digo, tú eres tan genial así que tu deberías de haber tenido citas con montones de chicas calientes.-Sôta parloteó, ignorando la oscura mirada de su hermana y la forma en la que tomaba el cuchillo.-Sé que Kag puede hacer algo de trabajo, ¿pero le podrías dar algunas salidas por compasión?

-Sôta, si quieres vivir para llegar a ser un adolescente, callate.-Kagome siseó, cortando el pan violentamente.

Inuyasha se sentó enfrente de Sôta.-Keh, quiero saber lo que significa.-Cruzó sus brazos sobre su pecho e hizo una de esas miradas de "hombre a hombre."

Clic

. . .¡auch!

Kagome miró hacia su punzante pulgar, preguntándose por qué estaba de repente sintiendo tanto dolor. Mientras miraba, se inflamó levemente y la piel se tornó rosa. Ella frunció el ceño y se acercó para abrir la llave del agua fría.

Inuyasha, tú dijiste que podrías matar a cualquiera que yo te dijera, ¡mata a mi hermano!

Kagome le rogó

Keh, no estás en peligro mortal así que su muerte puede aplazarse un minuto.

Inuyasha mantuvo la mayor parte de su atención en Sôta

Kagome dejó que el líquido frío recorriera su adolorido dedo, sin notar la forma en la que Inuyasha se relajaba.

-Salir a una cita con alguien es cuando van a distintos lugares pero con alguien que te gusta.-Sôta dijo con naturalidad.-Si es que te gusta la persona, entonces se vuelven exclusivos.

Kagome bufó.-¿Desde cuando tu conoces palabras como "exclusivo"?- se recargó, dejando que Sôta e Inuyasha la distrajeran. Pero enserio, ¿qué había hecho para lastimarse el dedo?

-Dr. Saito me lo explicó cuando lo ví en uno de los libros de Halloween. Pero, podrías tener una cita con Kagome ¿por favoooooooor? ¡Eres tan genial!

-Entonces, ¿es como un cortejo?- Inuyasha preguntó.

Sôta se encojió.-Un poco menos formal, pero en su mayor parte si.

Inuyasha le envió una lenta y larga sonrisa a Kagome.

¡Inuyasha! ¡No te atrevas! ¡Él nunca me dejara en paz!

Kagome gimió.

¿Alguna vez haría algo para molestarte compañera?

Inuyasha preguntó inocentemente

.

-Sôta, está más que feliz de comerme a tu hermana.-Inuyasha dijo suavemente.

"Cita" ¡Idiota! ¡No comer! ¡Él no está hablando de fruta!

Kagome chilló, la risa de Inuyasha retumbaba en su mente.

-Inuyasha, si aparecer con ella en público es tan vergonzoso que tienes que matarla, entonces. . .bueno, ¿podrías ser sin dolor?- Sôta preguntó, sin entender el "error" de. . .ejem. . .Inuyasha.

Kagome sacó su dedo del agua, mirándolos a ambos.

Rechinó los dientes y puso la comida en un plato. Se acercó a la mesa y se sentó. Ignorando los estómagos vacíos de los otros dos, empezó a comer.

-Co-Kagome.-Inuyasha se corrigió rápidamente cuando ella lo miró.-¿No era eso para todos?

-De acuerdo con lo que dijiste, tendrás suficiente para "comer" después.-Ella movió la nariz, su tenedor trincaba los huevos.-Y perdóoooooon por no querer darle de comer al cómplice de mi futuro asesino.- se dirigió a su hermano mientras disfrutaba la comida.

Inuyasha gimió en su cabeza y su cabello se movió en donde sus orejas se estaban ocultando.

Compañera. . .

La llamó suavemente

Kagome roló los ojos de nuevo.

Sabes, tienes suerte de que no pueda sentarte-

PUM

Kagome jadeó y Sôta saltó hacia atrás mientras Inuyasha caía con fuerza en el suelo.

-Inuyasha, ¡lo siento mucho!-Kagome se pegó en la cabeza y se arrodilló a su lado.-¿Estás bien? ¡No creí que eso podía pasar!

Sôta miró a su hermana.-¿Tu lo empujaste Kagome?-Dio un grito ahogado-¿Cómo pudiste? ¡Él es tan genal!

Inuyasha se puso lentamente de pie, el hechizo finalmente lo había liberado mientras Kagome tiraba de él. La miró duramente, vestigios del dolor aún pasaban por su cuerpo.- Está bien siempre y cuando no vuelva a suceder.- Él remarcó la última parte.

Sôta lo miró solemnemente.-No te preocupes Inuyasha, me aseguraré de que ella no te vuelva a empujar.

Kagome se mordió el labio.-Enserio lo siento Inuyasha. Toma, déjame hacerte más comida.

Inuyasha se sentó de nuevo en su asiento y le robó su tocino.-Ésto está bien.-Él dijo, masticando la carne.

Sôta, silenciosamente, tomó algo de huevo y pan francés del plato de su hermana mientras que ella estaba viendo a Inuyasha.

Enserio estoy muy, muy, muy, muy, muy, muy-

Estoy bien.

Inuyasha la interrumpió, aunque en realidad no lo estaba para nada.


Kagome miró con culpabilidad a Inuyasha por tercera vez en un minuto mientras caminaban. Él no actuaba como si la hubiera visto y estaba demasiado ocupado viendo todo como para hacer un comentario sobre ello.

Ella aún se sentía horrible por haberlo sentado accidentalmente. Aún más por la advertencia del libro. Ella casi odiaba a Miroku por habérselo dado.

¿Entonces qué la detenía de quitárselo?

-¿Qué es eso?-Preguntó Inuyasha, señalándole con la barbilla.

-Rascacielos.-Kagome le dijo pacientemente por décima vez.

-Tú dijiste que el último era un rascaire.

-Rascacielo, y si. Todos son tipos similares de edificios por lo que tienen el mismo nombre.-Kagome trató de explicarle.

Kagome lo miró por el rabillo del ojo, dándose cuenta de que era difícil apartar su vista de él. La luz del Sol hacía que su cabello plateado se volviera oro blanco y la bufanda alrededor de su cuello llamaba la atención hacia su fuerte barbilla y quijada. Su gorra de basebal roja estaba puesta hacia abajo, pero el borde destacaba sus ojos cada vez que la volteaba a ver.

Sólo las horribles cuentas azules de subyugación arruinaban todo el paquete.

La nariz de Inuyasha se arrugó.- Aquí apesta.- Se quejó de nuevo.

Kagome asintió.-Solo espera a que sea verano, cuando hace calor y todo el mundo está sudando y la basura se descompone.-Ella tembló, sin emocionarse mucho por la idea.

-Keh, bueno, entonces múdate al bosque. No puede ser tan malo como lo es aquí.

-No tenemos dinero. Además, tengo-

-Scuela.-Inuyasha terminó por ella, aún pronunciándolo mal.-¿Qué es eso?

Kagome chilló cuando miró la rueda de la fortuna que Inuyasha estaba apuntando sobre la copa de los árboles.-Ahí es a donde vamos, sígueme.-Ella tomó su brazo y lo guió.

-Éste es el Festival de la Cosecha.-Kagome le explicó mientras lo empujaba hacia el parque en donde se encontraba la feria.-Tiene atracciones, juegos y comida, y sólo viene una vez al año. Pensé que tal vez te gustaría verla.

Inuyasha miró con ojos y boca muy abierta hacia la feria, inseguro de qué mirar primero.

Kagome rió y tomó su mano, su cara se sonrojó cuando Inuyasha entrelazó sus dedos.-Vamos, tienes que probar el "Scrambler".


-¡Y él es tan genial Dr. Saito! Enserio espero que deje que Kagome salga con él.-Sôta parloteó, mirando hacia el techo mientras los zapatos de Dr. Saito hacían ruido en el piso de madera.

-Eso es maravilloso Sôta.-Dr. Saito lo alentó.-Estoy tan feliz de que hayas hecho un nuevo amigo.

Sôta notó cómo la esquina de los costosos pantalones de su psiquiatra aparecían por el rabillo de su ojo mientras él se movía en el sillón, tratando de estar más cómodo.

-Entonces dime Sôta.-Dr. Saito empezó a decir mientras el sonido de sus zapatos empezaba de nuevo.- ¿Cómo reaccionó Kagome el día siguiente de nuestra pequeña broma?

Sôta frunció el ceño, queriendo quejarse del ruido constante, pero tampoco quería molestar al Dr. Saito.-Ella aún parecía bastante molesta. Sus mejillas estaban rojas y sus ojos estaban algo brillantes y actuaba extraño. Y fue grosera, no me dejó quedarme en casa para esperar a papá.-Sôta hizo un mohín, aún estaba molesto por eso.-Pero luego parecía estar bien, aunque noté que trataba de evitar a los espejos.-soltó unas risitas.

Dr. Saito tarareó y el sonido de sus zapatos fueron reemplazados por un momento por el sonido de la pluma escribiendo.-¿Has notado algún otro cambio?

Sôta se encogió de hombros.- Ha estado diferente pero no es realmente. . .una diferencia mala.

-Hmmm. . .y tu nuevo amigo. . .¿era Inuyasha? ¿Apareció hace dos días?

-Sip.-Sôta confirmó felizmente.-"Es tan genial. Sería genial si dejara que Kag saliera con él, pero no estoy seguro de que ella sea tan suertuda, a menos que yo lo convenza."

Dr. Saito se rió.-Kagome es una chica encantadora Sôta.-El sonido se redujo mientras Dr. Saito caminaba hacia la ventana.-Y tengo el buen presentimiento de que se cumplirá tu deseo.


-Inuyasha.-Kagome chilló, tratando de evadir el tener más relleno de oso de peluche en su boca.-Enserio, así estoy bien.

-Keh.-Él le contestó y Kagome oyó el sonido de la cuerda del arco mientras él soltaba su flecha y el repentino sonido cuando tiró su objetivo.

-Jesu Cristo chico, ¿podrías ir a jugar otro juego?-Le preguntó enojado el dueño del puesto.-Me haces quedar mal.

Kagome tenía el presentimiento de que Inuyasha estaba con el ceño fruncido, pero no lo podría decir realmente ya que tenía una serpiente gigante de peluche enrollada alrededor de su cuello y bloqueaba la mayor parte de su vista.-Quiero ese enorme panda para-

-¡Entonces sólo tómalo!-Él hombre lo interrumpió y se lo dió a Kagome.-Ve a otro lado, ¡Apenas si tengo premios ahora!

-Entonces has el juego más difícil idiota.-Inuyasha le contestó mientras Kagome lo jalaba, luchando en sostener todos los premios que Inuyasha había ganado para ella.

-Creo que ya hemos jugado suficientes juegos.-Kagome declaró firmemente, tratando de tener un mejor agarre en la jirafa que Inuyasha había ganado en el juego de "paint ball".

-Solo unos más.-Inuyasha respondió, arrastrándola hacia "Tin can alley".

Kagome trataba de ver sobre el gorila y la serpiente que estaba sosteniendo a su alrededor, notó el empleado de la feria que trabajaba en el juego de la bola empezaba a ponerse pálido cuando se estaban acercando.

-Mira chico, hay un "water dunk" a unos cuantos puestos de aquí, ¿no te gustaría ir para allá?- el hombre le rogó mientras Inuyasha levantaba una de las pelotas que estaban en el mostrador.

Inuyasha manipulaba la pelota ligeramente con su mano, antes de hacerla para atrás y lanzarla violentamente en el montón de latas.

El hombre chilló cuando la pelota tiró las latas y abolló el metal barato con la que estaban formadas.

Kagome suspiró y trató de mover todas las cosas que estaba sosteniendo.-Inuyasha, enserio no puedo cargar nada más.

-Si, se amable con tu novia amigo.-El hombre lo alentó.-De hecho, ¿por qué no eres un caballero y la ayudas a cargar?

Inuyasha los ignoró a ambos mientras estudiaba los premios que colgaban en la pared. Finalmente se estiró y tomó un broche para el pelo con plumas azules y verdes que fluían a través de las tiras de cuero del mostrador.

Gentilmente, deslizó algunos mechones del pelo de Kagome hacia su hombro y atrás de su oreja antes de cerrar el broche. Tomó un momento para admirar la forma en la que el azul y el verde complementaba su cabello negro antes de suspirar y tomar el Tigger gigante y el panda.-Creo que ya terminé.- dijo con tristeza.

Kagome brilló, le gustaba la sensación de las plumas colgando contra su piel.-¡Genial! Vamos, ¡tienes que probar un poco de pastel de embudo!- ella le dijo, dejando un agradecido grupo de empleados atrás mientras se dirigían a la zona de comida.

Las fosas nasales de Inuyasha se agitaron y él saltó, casi abrumado por millones de nuevos olores. Kagome rió cuando él estornudó y sacudió su cabeza como un perro.

-¿Muchas sensaciones Inuyasha?-Kagome dejó sus premios en una mesa vacía de picnic, notando la forma en la que los ojos de Inuyasha empezaban a entrecerrarse por el brillo de las luces de neón.

-Me acostumbraré.-Inuyasha le quitó importancia y se sentó a su lado. Ella se sonrojó cuando él puso su mano en su espalda.- ¿Qué es un pay de embudo?

-Pastel de embudo.-Kagome le corrigió mientras contaba el dinero que les quedaba.- Es una gran pila de dulce pasta frita cubierta de azúcar, es taaaaaaan buena. Si a ti no te gusta, la terminaré por ti.- Especialmente porque sólo tenía dinero suficiente como para comprar una.-¿Podrías quedarte aquí mientras voy por una? La cabina está por ahí.- Kagome señaló un largo trailer de metal decorado con luces mientras Inuyasha fruncía el ceño.

-¿Por qué no puedo ir?

-Porque no quiero cargar todas estas cosas y no las quiero dejar aquí.-Kagome palmeó su mano consolándolo.-No te preocupes Inuyasha, no estarás solo por mucho tiempo.-Ella bromeó, pretendiendo no entender el por qué él quería ir con ella.

-Keh. Sólo no tardes mucho.-Le ordenó, mirando la fila de personas.

Kagome sonrió e impulsivamente se acercó para besarle la mejilla.-Estaré de regreso pronto.

Inuyasha tocó ligeramente su piel mientras ella se levantaba, sabiendo que no estaba realmente sonrojado, aunque sentía que si. Él era un gran, rudo, invencible príncipe demonio, él no estaba sonrojado sólo porque su compañera había hecho tan poca cosa. Especialmente cuando a él no le importaba mucho.

El algodón de azúcar que Kagome le había dado antes de repente estaba revolviéndose en su estómago. ¿Por qué se estaban retorciendo por admitir que le era indiferente? ¿Desde cuándo eso no era verdad?

-¿Eres quien yo creo que eres?- una voz detrás suyo lo llamó, dándole a Inuyasha una sensación de enojo.

Él respiró profundo y casi se ahogaba por el hedor.

Koga se sentó enfrente de Inuyasha, una expresión de mofa y desprecio se formaba en su cara y sus ojos duros, ignoraban la forma en la que los labios de Inuyasha se apretaban con sutileza.-Bueno, parece que sí. Demonios chuco, ¿qué engendro de Midoriko te dejó salir de tu prisión?

Los ojos de Inuyasha se volvieron rojos.-Ella no es un engendro.-le espetó.-¿Qué demonios quieres?

Koga arrojó uno de los peluches de Kagome.-¿Qué? ¿Un viejo amigo no puede platicar con el traidor más grande del Oeste? ¿Cuánto tiempo ha sido chuco, 500 años? Demonios, cómo vuela el tiempo. Honestamente pensé que nunca te volvería a ver. Creo que hasta lo deseaba.

Inuyasha se forzó a permanecer en calma, sus ojos tocaron rápidamente a Kagome para asegurarse de que estaba segura antes de regresar a Koga.-No se lo que has esto escuchando, pero yo no traicione a nadie, y no tengo ni una puta idea de lo que estás hablando.

Sus ojos regresaron a Kagome con culpabilidad. O al menos no lo había hecho aún.

Koga roló sus ojos y cruzó sus brazos sobre su pecho.-Claaaaaaaro.-Le dijo con burla.-¿Entonces esa pobre perra fue la que te liberó?- Él giró su cabeza hacia donde estaba Kagome.

Inuyasha mostró sus dientes, sin importarle que los humanos vieran sus colmillos.-No la metas en esto.

-¿Cuál es tu plan esta vez chuco? ¿Vas a usarla de la misma manera en la que usaste a Kikyo? ¿Estás tratando de obtener la perla de nuevo bastardo?

-Dije, déjalas en paz a menos que quieras que te recuerde el cómo se sentía el que te pateén el trasero.-Inuyasha le gruñó, sus garras se alargaron en sus puños.

Koga resopló.-Tú has esto atrapado en un espejo durante los últimos 500 años, tú no podías lograr salir de una linterna de papel.- Él miró a Kagome ofensivamente de arriba a abajo.-Al menos has sido suertudo en encontrar a una morra caliente para liberarte-

Koga fue interrumpido por el puño de Inuyasha que chocó en su pecho, lanzándolo de la banca. La zona de comida se silenció mientras miraban a los dos demonios.

Koga se levantó lentamente, sangre goteando de su boca. Sin romper el contacto visual, escupió en el panda de Kagome, el rojo manchaba el pelaje blanco.-Inténtalo pulgoso.

Sin una palabra inuyasha se lanzó hacia su antiguo compañero de lucha y dejó sus puños volar.

-¡Pelea! ¡Pelea! ¡Pelea!-Alguien empezó a cantar y la audiencia empezaron a rodear a Koga e Inuyasha, los animaban e incitaban.

Inuyasha gruñó cuando Koga lo golpeó en el estómago, pero se sintió válido cuando la multitud rugió en aprobación mientras pateaba las piernas de Koga haciendo que se cayera.

-Traidor.-Ladró Koga, parándose rápidamente.

-¿Qué demonios con ustedes que piensan que traicioné a alguien?-Inuyasha espetó.-Si claro, yo fui el que fue traicionado.

Koga bloqueó un golpe del puño de Inuyasha.-Oh mierda, no actúes de esa manera

-¿Actuar cómo?

Clic

Las garras de Inuyasha desgarraron la clavícula de Koga, mostrando sangre para la multitud excitada.

¡Inuyasha! ¿Qué estás haciendo? ¡Para antes de que tenga que pagar tu fianza para que salgas de la cárcel!

Le rogó Kagome.

¡No tengo esa cantidad de dinero!

Inuyasha saltó en sorpresa y miró por sobre la multitud y vio a Kagome tratando de pasar de entre la gente.

Compañera, retrocede-

El pie de Koga chocó contra el flanco de Inuyasha, enviándo a una Kagome gritando al suelo.

Los ojos de Inuyasha se agrandaron por el horror mientras Koga se detuvo, mirándolo confuso.-¿Tu chica acaba de-?

Un gruñido salvaje fue arrancado de la garganta de Inuyasha antes de estrellar su puño en la mandíbula de Koga, mandándolo a volar hacia una multitud asustada, sus ojos atemorizantes por su brillante color rojo.

Él mostró sus colmillos como un perro enfadado, se agachó mientras gruñía, su ser entero le rogaba que destrozara a Koga en tiras por haber lastimado a su compañera.

Maldito infierno, ¡SU COMPAÑERA ESTABA HERIDA! ¡Por esa maldita fusión de mentes!

Todos sus nervios se agitaron por la fura mientras ese pensamiento pasaba por su mente una y otra vez, sus músculos se tensaron, peparándose para lanzar a Inuyasha contra Koga para golpearlo en el puto suelo.

Koga se levantó cuidadosamente, la multitud se alejaba de él nerviosamente mientras él sostenía su mandíbula rota. Inuyasha vio rojo. Literalmente. Y sus dedos se sintieron desnudos sin la sangre de Koga cubriéndolos.

Él iba a cercenar la cabeza de ese bastardo y-

Inuyasha

La voz de Kagome lo acarició, tranquilizándolo, lastimándolo en su mente en estado de frenesí.

Por favor Inuyasha, no más.

La sangre retrocedió de sus ojos inmediatamente y se levantó inmediatamente.

¡Kagome! ¿en dónde estás?

Él demandó, notando finalmente el dolor irradiando de su lado.

El dolor de Kagome.

Sus ojos dorados se ensombrecieron de nuevo, enfocados en el demonio cobarde que ahora estaba tratando de escapar.

Él lo haría pagar-

¡INUYASHA! ¡Por favor!

Le rogó Kagome, Inuyasha sintió el leve cosquilleo de las lágrimas corriendo por las mejillas de ella.

Te necesito.

Inuyasha gimió, su sed de sangre lo dejó por completo. No podía obtener su venganza mientras Kagome estuviera en peligro.

Koga podría aún estar en los alrededores, si él seguía siendo el imbécil que Inuyasha recordaba que era.

Pasando de lado a Koga, Inuyasha atravesó la multitud, buscando desesperadamente a Kagome, su dolor punzante, un horrible dolor que él apenas podía resistir.

Donde, donde, donde. . .ahí.

Los ojos de Inuyasha brillaron cuando encontró a Kagome, apoyada miserablemente contra el sucio estand del pay, las luces de neón reflejaban las lágrimas que se derramaban por su cara y sus manos se sacudían cubriendo sus costillas.

-Compañera.-Él gimió, sus ojos estaban desenfocados por el dolor. Su corazón se comprimió tan dolorosamente que Inuyasha estaba tentado a sacárselo del pecho para hacer que el dolor parara.

Tan gentilmente como era posible, Inuyasha puso una mano en su costilla y gimió cuando ella lloró. Se sentía como si se hubiera roto.

Inuyasha se agachó y besó sus lágrimas, tratando de tranquilizarla en sus brazos y sin causarle más dolor.-No te preocupes cariño, te tengo.

Kagome lo miró.

Duele.

Inuyasha saltó, sintiendo como si Koga hubiera triunfado en sacarle las entrañas por las palabras de ella.

Lo sé compañera, yo también lo siento. Lo siento cariño, te prometo que todo estará bien. Trata de relajarte, te llevaré a casa.

Maldita sea, ¡TODO estará bien, aún si él tenía que ir y asegurarse de que fuera así!

Él no lo soportaría si no fuera así.

Se puso de pie rápidamente y corrió a una velocidad en la que los humanos ni siquiera podrían ver su borrón, tratando de hacer que el recorrido fuera tan suave como fuera posible para Kagome.

La sostuvo cerca de su pecho, casi loco de rabia porque su compañera hubiera estado en peligro de nuevo. Y peor aún es que él había dejado que esto le pasara a ella. Demonios, él debió de haber sabido que debía de ser más cuidadoso. Nunca más ella dejaría su habitación sin que él estuviera pegado a su lado.

Pero lo que más lo había enojado era el haberse dado cuenta de lo mucho que por mucho que lo intentara, él no podría no importarle Kagome.

Pero el mismo tiempo, él tampoco podía olvidarse de Kikyo.


NA: Review por favooooooooooor. Oh, ¡el próximo viernes es mi cumpleaños!. . .ok, perdón, eso fue random. . .¡pero aún así dejen un review!


Siento mucho el ausentarme tanto tiempo, se lo mucho que están interesados en esta historia. Pero tuve problemas con mi computadora y perdí los capítulos en los que ya había trabajado TT-TT. Necesité algo de tiempo para recobrarme y animarme a volver a traducirlos.

Regresando a éste capítulo, es uno de mis favoritos, es todo un carrusel de emociones. Kagome se da cuenta de que se podría enamorar fácilmente de Inuyasha, pero hay algo que no le cuadra. Miroku posiblemente no es el personaje más querido hasta ahora (No se preocupen Sango vivirá*). Koga ha metido la pata hasta el fondo. . .e Inuyasha ya empieza a tener sentimientos verdaderos por Kagome pero el recuerdo de Kikyo aún lo persigue.

¡Nos vemos en el siguiente cap!

PD: Si lo se, Sôta está algo trahumado con Inuyasha jeje.