Para Llamar a un Compañero
Esta historia no es mía, es de Penthesileia la cual fue muy amable en dejarme traducir su fic, el cual originalmente está escrito en inglés. Espero que les guste tanto como a mí. Si quieren leer la historia en su idioma original les dejo el link:
w w w . fanfiction s / 4627810 / 1 / To - Summon - a –Mate
solo tienen que quitar los espacios.
Tiene contenido fuerte, lean bajo su propia responsabilidad.
Aviso-Yo no soy dueña de Inuyasha y no estoy haciendo dinero con este fic.
Nov 8
1:30 am
Miroku ignoró el parpadeo del reloj que le decía que apenas era la 1:30 de la mañana mientras se ponía una camisa negra, mezclilla negra y gorro negro. El Directorio Miko aún se estaba cargando en la demonpedia, así que miró debajo de su cama para buscar sus tenis, sudando ligeramente por estar tan cerca de Sango.
Deslizó hacia abajo la lista de nombres, buscando uno que dijera Kagome mientras se maldecía por nunca haberle preguntado su apellido. Estaba agradecido a quienquiera que hubiera creado esta lista sin el conocimiento y el permiso de las mikos.
Personalmente. Él estaba interesado en cómo ellos siquiera sabían que estas mujeres eran mikos, pero podía pensar en ello después.
Casi gritó del júbilo cuando encontró el nombre de Kagome saltó y rápidamente escribió su dirección en su palma.
Sabía que era tarde y que probablemente ella estaba dormida e iba a hacer que el intento de asesinato por parte de Inuyasha mucho más probable, pero tenía que ir ahora. No sabía cuánto tiempo más podía esperar Sango.
Se detuvo a lado de Sango, su piel se confundía con las sábanas blancas. Su corazón se contrajo y respiró profundo mientras tomaba su increíblemente caliente mano con la suya.
-Sango.- Miroku jadeó dolorosamente.-Escuchame. Siento todo lo que alguna vez te he hecho, pero tienes que resistir. ¿Me escuchas? Quiero darnos una segunda oportunidad, pero eso no puede suceder si estás muerta. Por favor Sango, vive. Si no es por mi, entonces por ti. Te prometo que te dejo para buscar ayuda, y estaré de regreso lo más pronto posible.-Su mano tomó la de Sango más fuerte.-Y si. . .no estarás sola Sango, lo prometo.
Soltó su mano con pesar, su piel se quemaba dolorosamente, pero mientras lo hacía él podría jurar que Sango había apretado su mano por un momento.
Kagome estaba acostada en la cama, sus ojos estaban abiertos viendo el techo e Inuyasha la abrazaba. Incluso en la oscuridad, ella podía ver una pequeña grieta que tendría que ser reparada pronto.
Inuyasha se quejó ligeramente y se movió.
-Se que sigues despierta compañera. Duerme.
Kagome apretó sus dientes.
-No puedo. Ese tonto lobo y todos los estupidos demonios me tienen tan enojada.-Gruñó.
Cuidadosamente pasó su mano sobre el cuerpo de Inuyasha, hasta llegar a su mesita de noche hasta que sus dedos encontraron el interruptor de la lámpara. Inuyasha presionó su rostro contra las sábanas mientras ella trataba de sentarse, sus costillas le dolían.
-Compañera. Eso no es dormir.
-Nop.-Su mano encontró el cajón y lo abrió, adentro encontró la libreta y la pluma.-Esto es planear.
Presionó la pluma mientras se recostaba en su cabecera, lista para una sesión seria de escritura. Inuyasha se giró sobre su espalda cuando sintió que ninguno de los dos iría a dormir.
-Ok, antes que nada necesitaremos alguna clase de abogado demonio o un compañero de demonio que sea abogado o algo parecido. ¿Sábes quién podría representarte?-Le preguntó Kagome mientras escribía en la libreta.
Inuyasha bostezó y se recostó para poner su cabeza en el regazo de Kagome, sus manos se entrelazaron ligeramente sobre su estómago.-En mis tiempos terminábamos un conflicto tratando de matar al otro. Ya no estoy seguro de cómo es el procedimiento ahora.
Kagome rió.-Buena forma de mostrar tu edad, abuelito.
Inuyasha abrió los ojos lo suficiente como para verla.-¿Qué?-preguntó, sin entender la broma. Kagome suspiró.
-Olvídalo.-Escribió un signo de interrogación junto al número uno.-¿En dónde estabas el día en el que te encerraron?
-En la sala del tesoro.-Roló sus ojos cuando ella se congeló.-Llevé a Kikyo ahí. Ella quería ver algunos de los artefactos religiosos antiguos; yo necesitaba escoger un anillo.-Inuyasha frunció el ceño repentinamente.-Quería llevar a Kouga también pero el bastardo se negó, luego Sango estaba molestándome de nuevo-
-Espera.-Kagome lo interrumpió.-Ahora estoy realmente confundida.
Inuyasha suspiró impaciente.- Quería su ayuda para escoger una piedra. Sango es una mujer y Kouga era un mujeriego así que pensé que podían ser útiles. Pero ellos. . .-Frunció el ceño.-No se cuál era su problema. Kouga dijo algo sobre esperar a mi compañera y Sango, creo que solo estaba loca-
-Ok, aún estoy confundida. ¿Eras amigo de Sango?-Kagome dibujó una espiral en la orilla perezosamente mientras esperaba la respuesta de Inuyasha. Inuyasha dudó.
-Nosotros. . .platicábamos.-Admitió.-Ella era una de las cazadoras de demonios más poderosas con vida así que Midoriko la eligió para que se convirtiera en su sucesora para proteger el tesoro de mi hermano.
-Me perdiste de nuevo. ¿Qué es una cazadora de demonios?-Kagome preguntó, recordando el término usado en la guía de bolsillo.
-Es como tu departamento de policía. Mantienen el orden entre los demonios y los humanos y tienden a ser neutrales. ¿Ya he contestado algo?
Kagome miró en donde estaba escribiendo sus notas.
-¿Por qué les llaman cazadores de demonios? No tiene tanto sentido porque Sango también es una demonio.
-Sango no siempre lo fue, compañera.-Dijo Inuyasha, sus ojos se volvían a cerrar, sus labios se fruncían pensativamente.-Ella era completamente humana cuando fui encerrado.
La pluma se resbaló del agarre de Kagome.-¿En serio? ¿Pero cómo? ¿Cómo es posible que puedas cambiar lo que eres?
Inuyasha se encogió de hombros.
-No se cómo pasó. No he tenido precisamente la oportunidad de preguntarle.-Añadió con enfado.
-Raro.-Kagome murmuró mientras levantaba su pluma de nuevo.-¿Entonces qué fue lo que pasó cuando estabas en la sala del tesoro?
-Estaba viendo los anillo, y luego de la nada, fui encerrado en el espejo.-Explicó Inuyasha.
-¿Eso fue todo? ¿Ni siquiera te dieron una razón?-Kagome jadeó ultrajada.
-Eso es todo.-Inuyasha la miró frunciendo el ceño.-Deja de escribir así antes de que te lastimes de nuevo.
-Los demonios son tan idiotas.-Siseó Kagome, tomando la pluma más fuerte.
-Feh. Levanta tu playera de nuevo compañera.-Inuyasha gateó sobre la cama, quería lamer el costado de Kagome de nuevo. Parecía que ella se curaba más rápido por eso.
Y era divertido para él.
Kagome cerró sus ojos mientras Inuyasha observaba sus moretones antes de acercar su cabeza.
-Debe de haber una manera de probar de que no lo hiciste.-Murmuró.
-Pensaremos en algo.-Dijo Inuyasha contra su piel, estaba confundido por el sentimiento cálido que de repente florecía en su pecho. Le gustaba, le gustaba usar el "nosotros" con ella.
Kagome suspiró de alivio mientras Inuyasha hacía su magia con sus dolores.
-Hoy deberíamos de ver las repeticiones de CSI.-Decidió Kagome de repente. Inuyasha paró.
-¿Qué?
-Tal vez nos de ideas para poder probar tu caso. Oooo o tal vez, podamos probar que no hay manera de que trataste de robar la perla.
Inuyasha decidió no preguntar y retomó su tarea, sus cabellos plateados rozaban su piel con ternura mientras trabajaba.
Se congeló cuando un aroma familiar llegó a su nariz. Kagome puso su mano sobre su cabeza.
-¿Kouga regresó?- Le preguntó cuando reconoció su silencio.
Inuyasha mostró sus dientes mientras se deslizaba de la cama, los pantalones de pijama que Kagome había encontrado para él se deslizaron abajo de sus caderas.
-Peor.-Gruñó mientras se dirigía a la ventana. Se agachó y saltó para aterrizar elegantemente frente a Miroku.
Miroku casi saltó fuera de su propia piel por la impresión de ver a Inuyasha antes de darse cuenta de su gruñido.
-¿Por qué. Demonios. Estás. Aquí? (N.A. lo más probable es que en ésta parte esté usando mal los signos de puntuación, combinar puntos y signos de interrogación es más fácil cuando sólo tienes que poner un "?").-Inuyasha dijo a regañadientes, sus garras buscaban el camino para llegar a la suave piel del cuello de Miroku.
Clic
Miroku miró hacia abajo respetuosamente mientras el resto de su cuerpo permanecía perfectamente quieto con la mano de Inuyasha en su cuello.
-He venido para disculparme por lo que pasó en el patio. No creí que Sango reaccionaría así.
Las garras de Inuyasha se presionaron con más fuerza contra la piel de Miroku, amenazaba con arrancar su cuello.-¿Ahora vienes para decirme eso? Prueba de nuevo imbecil.
Miroku no se atrevió a tragar, aunque su boca estaba totalmente seca.-Está bien. Vine aquí para pedirle ayuda a la señorita Kagome.
-Debes estar completamente lo-
-Sango está mortalmente enferma.-Lo interrumpió Miroku, sin pensar en su propia seguridad o en la forma en la que los ojos de Inuyasha se entrecerraron.-Si no nos damos prisa, morirá. Creo que Kagome puede ayudar de alguna forma.
Inuyasha lo miró de forma sospechosa.
-¿Y cómo esperas que mi compañera te ayude? Ella no es una doctora.
La irritación cruzó por el rostro de Miroku antes de que pudiera parar.-No necesito un doctor. Necesito a una miko.
Inuyasha agitó su mano libre.-¿Así que por qué demonios estás aquí?
Miroku lo miró, se preguntaba si estaba hablando en serio.-Kagome es una miko. Ella puede curar a Sango.-Dijo lentamente.
Inuyasha frunció el ceño.
-No, no puede.
Miroku también frunció el ceño.-Claro que puede. Pude sentir sus poderes sagrados desde la primera vez que nos vimos. También es una descendiente de Midoriko. Está garantizado, tal vez no sea tan fuerte, pero ahí están.
¿Lo soy? Kagome preguntó, completamente sorprendida.
Inuyasha saltó, casi abriendo la yugular de Miroku. ¿Cuándo te metiste ahí?
Calla y déjalo hablar Inuyasha.
-Te lo ruego.-Continuó Miroku.-Ayuda a mi compañera. No la dejes morir.
Hay que hacerlo. DEcidió Kagome firmemente.
¿Qué? ¿Estás loca también? ¡Tu costilla está rota! Y no se nada de esta mierda de mikos. ¿No deberíamos de haberlo sabido mucho antes de que este perdedor se apareciera?
Inuyasha, ¡su compañera va a morir a menos que hagamos algo! Ella era tu amiga, ¡no puedes dejarla ahora!
Kagome estás herida y no hay una jodida manera de que te dejaré que empeores. Así que demonios sí puedo.
Inuyashaaaaa. Le advirtió Kagome. Vas a subir por mi en este momento y vamos a seguir a Miroku para llegar a Sango, ¡y haremos lo que podamos para ayudar!
Feh. no me gusta esto. Dijo tercamente Inuyasha.
Kagome suspiró tristemente. Supongo que esto quiere decir que en realidad no me puedes proteger de todo.
Los ojos de Inuyasha se volvieron rojos. ¿Qué? Gruñó, sin notar el gemido de Miroku cuando sus garras se enterraron.
Sintió que Kagome se encogía de hombros. Bueno te ves bastante inseguro de tu habilidad para protegerme. Quiero decir, vamos Inuyasha, Miroku es solo un humano. ¿Acaso de preocupa tanto?
Inuyasha apretó los dientes mientras alejaba sus garras del cuello de Miroku para saltar a la ventana.-Mujer maldita.-Le gruñó, sus vellos se levantaron con la sonrisa satisfecha de Kagome.
Él aún estaba murmurando mientras bajaba cuidadosamente la playera de Kagome para cubrir su estómago.-No levantes tus brazos.-Le ordenó ásperamente, estaba empezando a darse cuenta de que había sido manipulado.
-Esto es una maldita locura.-Se quejó mientras la levantaba delicadamente.-Has sido una miko por menos de un minuto, ¿qué se supone que harás?
Kagome recargó su cabeza contra su hombro mientras él se acercaba a la ventana para brincar, se aseguró de aterrizar suavemente mientras ella estuviera en sus brazos.
Miroku se inclinó mientras Kagome se abrazaba a Inuyasha, el aterrizaje había sacudido a sus costillas de nuevo.
-No puedo decirte lo mucho-
-Si, si, no tengo toda la noche; el hermano de Kagome necesita estar en la escuela a las nueve.-Lo interrumpió Inuyasha.-Alcánzanos si es que puedes.- Lo retó antes de echarse a correr, rastreó el aroma de Miroku mientras cargaba a Kagome firmemente en sus brazos.
Miroku suspiró y los siguió.
Miroku los guió dentro de su casa, aún estaba jadeando, mientras Inuyasha lo seguía y se rehusaba a soltar a Kagome.
-Ella está aquí.-Miroku paró, pero dudó con su mano en la puerta.-Inuyasha, ella está muy enferma. Apreciaría el que no pelees con ella.
-Feh. Sal de mi camino.-Le ordenó y lo empujó para abrir la puerta con su pie.
¡Inuyasha! Kagome lo regañó, pero el miedo que tenía de que Inuyasha atacara a Sango se desvanecieron cuando la puerta se abrió.
Sango yacía completamente inerte en la cama, su sudor brillaba en su cuerpo blanco. Ni siquiera tenía el sonrojo de la fiebre. Su pecho apenas se movía y solo sus labios temblaban con su respiración suave. Parecía un fantasma viviente.
Kagome jadeó, pero al fin tenía algo en qué concentrarse en lugar de su costado adolorido.-¿Qué le pasó?
Miroku no la miró a los ojos mientras escribía rápidamente en lu laptop.-Fue mi culpa. La encerré durante mucho tiempo en las cuentas de oración. Ya estaba débil. Ésta no es. . .ésta no es la primera vez.
Inuyasha lo miró con disgusto.-Maldito bastardo.-Le gruñó.-Debería destriparte justo en donde estás.
-Has lo que quieras una vez que Sango esté bien.-Miroku miró al frente, la determinación brillaba en su mirada.-No me importa siempre y cuando esté a salvo.
-Feh. Ahora le importa.
Miroku lo ignoró mientras giraba la laptop que mostraba la página.-Éstas son las instrucciones para salvarle la vida.
Miroku la piso en la cama mientras Inuyasha se arrodilló, ayudando a Kagome.-No te hagas muchas ilusiones Miroku.-Ella le advirtió.-Aún no se cómo es que soy una miko.
-Sólo inténtalo, por favor.-Le rogó.
Kagome suspiró, se retorció levemente cuando se dió cuenta del calor que Sango estaba liberando antes de ponerle atención al escrito.
Cómo salvar a un compañero demonio cuando un maldito idiota casi lo mata porque se comportaron como unos locos con las cuentas de rezo
ADVERTENCIA-No se atrevan a culparme si tu compañero muere aún después de que la miko siga las instrucciones. La última vez que un compañero fue lo suficientemente estúpido como para casi matar a su demonio fue. . .bueno yo ni estaba viva. Así que la mayoría de las mikos, aún las más experimentadas hacen este procedimiento mal por la falta de práctica y/o conocimiento de cómo hacer esto. Así que no vengan llorando si su compañero muere después de todo esto. De hecho, si vengan, será más fácil enviar a los cazadores de demonios tras ustedes.
Paso 1: Pegale al compañero estúpido que puso a su demonio en esta posición. Una buena cachetada en la cabeza funcionará.
El propósito de las cuentas de vinculación son para subyugar las habilidades físicas, mentales y emocionales. Mientras que estén en las cuentas, son "comprimidos" para poder ser contenidos dentro del vínculo, es muy doloroso para el demonio. En otras palabras, tienes que entrar en el estado mental del demonio y limpiar la mugre. No te preocupes es más difícil de lo que suena. Lo que nos lleva a-
Paso 2: Entra en el cerebro del demonio. Pon una mano en su frente y obligate a entrar. Entenderás lo que quiero decir, no te preocupes.
Paso 3: Limpia la mugre, sácala. Es como si limpiaras una ventana. Solo evita el fuego y cualquier otra cosa que pueda asesinarte. . .no preguntes. Sólo haslo.
Paso 4: A menos que seas su compañero o compañera, el demonio tal vez trate de atacarte, pero dudo que sea lo suficientemente fuerte como para hacerte un daño considerable. Y de todos modos, ¡o hace un poco interesante!
Paso 5: Vete solo cuando estés completamente seguro de que has curado al demonio e imaginate saliendo de su cuerpo.
Paso 6: Vuelve a golpear al idiota. Pedirle el cheque, que debiste de haber pedido antes.
Buena suerte y en serio espero que no mueras. El compañero estúpido por otro lado. . .pues diles que por mi pueden saltar de un risco.
Bofetada
Kagome roló los ojos.
-No creo que era literalmente Inuyasha.
-Por supuesto que si, lo dice dos veces. ¿Ves?- Inuyasha lo señaló mientras Miroku sobaba la parte trasera de su cabeza.-¿Cuánto dinero pediremos?
-Lo que sea, daré todo lo que posea.-Miroku juró.-solo sálvenla.
Kagome mordisqueó su labio, aún estaba estudiando los pasos.-¿De todos modos, cómo es que esta cosa de miko funciona?-Le preguntó a Miroku por curiosidad. Él se veía sorprendido.
-¿Enserio no sabías que eras una miko?
-Aun no te creo.-Murmuró Inuyasha.
Miroku desenredó la mano de su cabello mientras se inclinaba en la cama junto a Sango.-Llámalo. Hay un núcleo de poder esperando ser liberado por ti. Debería de ser fácil de encontrar ya que ya debería ser bastante grande.
Kagome sacudió su cabeza.-No entiendo a lo que te refieres. ¿Lo llamo?
Miroku asintió.-El poder es tuyo, y está ahí para que lo uses. Ha estado olvidado por mucho tiempo, así que debería salir rápido.
Inuyasha sostuvo más fuerte a Kagome.- No estoy seguro de esto compañera. ¿Qué harías si algo sale mal y quedamos atrapados en su cabeza o algo?
-Inuyasha, leiste las instrucciones.-Kagome le dijo mientras se acercaba y su mano la ponía sobre la frente caliente de Sango.-No creo que puedas acompañarme en esto.
-¿Entonces cómo demonios se supone que te voy a proteger?-Ladró Inuyasha.
Kagome giró rápidamente su cabeza para besar la mejilla de Inuyasha mientras cerraba sus ojos.- ¿Entonces, hay alguna manera de llamarlo? Como, ¿poder de miko, enciéndete?
Kagome jadeó cuando un calor repentino se apoderó de ella y por primera vez no era a causa de Inuyasha. Su estómago se agitó y sus dedos picaban a causa de un extraño rugido en su interior.
-¿Compañera? ¿Qué está pasando?-Exigió Inuyasha.
-Ella llamó el poder. Aunque no debía ser tan complicada. Con un simple "ven" hubiera bastado.-Hizo notar Miroku.
Kagome hizo para atrás su cabeza, contra el hombro de Inuyasha mientras olas de temblores la golpeaban. Algo se estaba formando dentro de su estómago. Tratando de liberarse.
Pop
Kagome se levantó y jadeó de placer mientras sentía que su poder se liberaba de la burbuja que lo tenía encerrado por tanto tiempo en su interior. Los calientes y blancos rayos saltaban por todo su cuerpo.
Sintió su poder asentarse sobre sus costillas mientras su luz se veía a través de su piel, eso causaba que ella brillara como una luz rosa de neón.
-Consideraré este tu pago Miroku.-Le dijo Kagome mientras acercaba su mano a Sango.
-Kagome-
Inuyasha empezó a decir , su propia mano trataba de alcanzar la de Kagome pero el resto de sus palabras fueron ahogadas por el surgimiento de su poder, que la movía mientras tocaba a Sango.
El humo molestaba los sentidos de Kagome, mientras el fuego rozaba su piel. Kagome chilló y saltó sin sentir que las llamas la tocaban ya que el brillo de su poder aumentó, protegiéndola.
Miró alrededor por primera vez entendió lo que las instrucciones querían decir con "Evita el fuego".
Ella estaba en una antigua villa cubierta en llamas. El humo llenaba el aire sobre el chisporroteo del fuego, más lejos se podía ver el cielo gris. Algunas cabañas se mantenían libres del infierno, pero el resto de la villa se veía como su estuviera a punto colapsar.
Pero extrañamente, aún había personas ahí. Los habitantes no parecían darse cuenta de que sus cabañas se estaban quemando. Aún caminaban, hablaban, entrenaban-
Entrenaban. Kagome observó a los niños que practicaban esgrima con espadas de madera. Esta debe de ser la villa de cazadores de demonios de Sango. ¿Pero por qué no respondían al fuego o a ella? ¿Era sólo un recuerdo?
Subió sus mangas con decisión y pasó su cabello detrás de su hombro, determinada a preocuparse de eso después. Esperando que Sango no intentara matarla de nuevo para poder ser libre de preguntarle sobre ello.
Miró una de las cabañas, los dueños estaban comiendo el desayuno, completamente ignorantes del fuego.
Las instrucciones decían que ella necesitaba limpiar "la mugre" pero no había mencionado un fuego así. Kagome presentía que Sango sería la excepción a la regla.
Se sentía un poco tonta, sostuvo sus brazos hacia afuera y se concentró en el poder recientemente liberado que giraba dentro de ella.-Enséñame cómo.-Le preguntó, mirando las llamas con ojos entrecerrados.
Sus dedos quemaban de nuevo mientras su poder se disparó de sus yemas como una ola, se acercaba a la cabaña como una corriente rosa. Envolvió la cabaña y atrapó las llamas. Kagome podría ver los hilos naranjas que luchaban debajo de la barrera rosa antes de que finalmente se apagara.
Kagome parpadeó mientras la familia seguía disfrutando su comida, su casa estaba aún en pie, como si nunca hubiera estado en llamas. Y ya que era la mente de Sango, técnicamente, no lo había estado.
Kagome ignoró la lógica. Al menos era fácil. En realidad, ¿por qué las instrucciones lo habían hecho ver tan difícil?
Giroooooooo
Los poderes de Kagome la hicieron tropezar, forzándola a caer al suelo mientras un boomerang increíblemente grande giraba sobre ella, casi rozaba su cabeza cuando tocaba el suelo.
Kagome miró asustada a Sango que atrapaba calmadamente el boomerang, vestía un traje negro de cuero pegado a la piel.
Ella sonrió fríamente.-¿En dónde está tu demonio ahora?
Mientras Kagome se levantó para correr, se dio cuenta que tal vez había hablado demasiado pronto.
Chachachannnnnnn
Al fin veremos cómo tratarán de curar a Sango, esperemos que Kagome no salga herida mientras que esté en su mente. Se que Miroku metió la pata y feo, ustedes qué creen. ¿Podrá arreglar las cosas con Sango, si es que ella logra sobrevivir?
Gracias por sus reviews.
Nos leemos en el siguiente cap :3
