Para Llamar a un Compañero
Esta historia no es mía, es de Penthesileia la cual fue muy amable en dejarme traducir su fic, el cual originalmente está escrito en inglés. Espero que les guste tanto como a mí. Si quieren leer la historia en su idioma original les dejo el link:
w w w . fanfiction s / 4627810 / 1 / To - Summon - a –Mate
solo tienen que quitar los espacios.
Tiene contenido fuerte, lean bajo su propia responsabilidad.
Aviso-Yo no soy dueña de Inuyasha y no estoy haciendo dinero con este fic.
9 de noviembre: Almuerzo
-... ¿Qué mierda?
-¡Lenguaje, Inuyasha!- Sesshomaru espetó, caminando frente a Kagura protectoramente.
-¿En serio? ¿Vas a montarme el culo por maldecir cuando tu pareja tiene eso en su cuello?- Preguntó Inuyasha, incrédulo.
-¡Inuyasha! - Kagome quedó sin aliento. No me hagas usar la palabra con "S"
Inuyasha instintivamente agarró el collar escondido debajo de su camisa, frunciendo el ceño a su propia compañera. Gracias a Dios, esa es MI marca en tu mano. Ni siquiera puedo pensar en otro demonio que te ponga sus sucias garras encima. Me enferma el estómago. Y casi loco por la ira.-Los vi unirse, ¿cómo no podrían estar acoplados?
-Hemos estado juntos durante siglos.- Sesshomaru señaló: -No necesito leer su mente para saber lo que está pensando, y cuida tu tono con mi compañera hermanito-, dijo mientras sus brazos se tensaron una vez más en la preparación de empujar la cara de su hermano en el suelo...o a través de él.
-Está bien, chicos.- Kagura sonaba derrotada. Soltó su cabello, los mechones cubrieron la odiada marca antes de darse la vuelta.-Dios sabe que he maldecido lo suficiente al respecto.
Kagome miró hacia atrás y adelante entre ellos, confundida.-Lo siento, no entiendo lo que está pasando. Eres la compañera de Sesshomaru, pero... ¿tu marca es una araña? Creí que se suponía que era una luna.
-La luna es el símbolo de Sesshomaru, sí.- Kagura suspiró.-Pero la araña es la marca de Naraku.
Los ojos de Kagome se abrieron de par en par. -¿Ese tipo malvado?
-Sí, ese tipo malvado.- Kagura se dejó caer en el sofá, siguiendo a Sesshomaru.-Ok, tiempo de la historia para el semihumano.
Se metió una bocanada de queso en la boca, masticando sin su gusto normal.-Recuerdas del manual la historia sobre cómo los ángeles se convirtieron en demonios. Sesshomaru, su padre y Naraku encabezaron la rebelión, fueron expulsados del cielo y se convirtieron en demonios. Fueron castigados y se los domó al vincularlos a una persona. Bla, bla, bla, ya sabes la logística básica, ¿verdad?
Kagome asintió, recordando bien la sección.-Los compañeros son las personas que los demonios pueden embarazar y pueden controlar la fusión mental. Son elegidos por Dios.- ella recitó de memoria.
-Correcto-o. Pero lo que tuve cuidado de no mencionar en el manual es que los compañeros de los demonios pueden embarazarse, no necesariamente son elegidos por Dios.
Inuyasha escuchó atentamente, su temor crecía.
La frente de Kagome se arrugó.-Pero tu dijiste-.
-Mira, la encantadora conexión emocional es genial para el acoplamiento final, pero basta con la saliva del demonio para comenzar a preparar tu cesta para algunos huevos. A veces ni siquiera eso si eres su verdadero compañero y el demonio es increíblemente viejo. Pero si no eres la persona a la que Dios quería que llegara el demonio y te aparejas de todos modos, puedes obtener algunos huevos podridos.- Ella hizo una pausa.-Déjame darte algunos antecedentes para ver si puedo aclarar.
Ella se inclinó hacia delante, adentrándose en la historia.-Así que justo después de que Dios estableciera la nueva ley de la tierra, los líderes-, Kagura indicó a Sess con un movimiento de cabeza.-todavía estaban molestos por ser expulsados, por el cambio de estatus y por cargarse con un montón de patéticos compañeros humanos. Todavía estaban decididos a derrocar a Dios y ganar el control del mundo y el control remoto de él. Pero entonces Inu no Taisho se encontró con su compañera, Izayoi. Ella era increíble y lo envolvió en su dedo en un instante. Con Inu no Taisho loco por ella, el cual estaba agradecido con Dios por habérsela dado, y aterrorizado de que el vengarse le hiciera perder a su pareja. Así que le prohibió a todos luchar contra su castigo y alentó a los demonios a salir y encontrar a sus propios compañeros.
-No hay forma de que Naraku estuviera feliz por eso.- Kagome supuso.
-Estaba muy molesto, pero no había mucho que pudiera hacer. No podía convencer a nadie de que respaldara su plan, e incluso él no era lo suficientemente poderoso como para ir contra Inu no Taisho y Sess. Intentó cambiar de idea a Inu no Taisho, pero nada de lo que dijo o hizo pudo persuadir a Inu no Taisho para que se rebelara nuevamente. La primera vez, lo había conseguido con poder y gloria, pero ahora que tenía una compañera, no iba a ceder. No arriesgaría la vida de Izayoi por nada.
Hizo una pausa para beber algo, preparándose para ir al modo de conferencia.-Naraku se asustó cuando nació Inuyasha. Sabía que Inu no Taisho ya estaba cansado de que planeara rebelarse contra Dios otra vez, y le preocupaba que algún día pudiera intentarlo sin el respaldo de Inu no Taisho o Sesshomaru. Preocupado de que Inu no Taisho pudiera declarar guerra contra él, sólo para asegurarse de que su hijo recién nacido estaba a salvo, Naraku lo atacó primero, usando a Izayoi como escudo. Terminó matando a los dos y huyó.
Kagome jadeó. ¡Qué maldito! Lamento mucho que hayas perdido a tus padres de esa manera.
Sí. Apesta. Había escuchado la historia antes, más o menos, y ya lo había aceptado. Sin embargo, al darse cuenta de esta manera, hizo que pensara seriamente en volver a matar a Naraku.
Pero aún así, él no habría esperado a que naciera su primer hijo para encargarse del bastardo. Hubiera ido tras él mientras Kag estuviera escondida en su cama. De ninguna manera alguien la lastimaría, incluso si aún no se les había ocurrido.
-Así pasaron los años y Naraku se mantuvo desapercibido, escondiéndose de Sess, que gobernaba y se ocupaba de su hermano. La única forma en que había podido matar a Inu no Taisho era porque usaba a su compañera contra él, no sería tan afortunado con Sesshomaru. Así que esperó, hasta que llegué.
Sesshomaru estiró su brazo sobre el respaldo del sofá, silenciosamente apoyando a Kagura si lo necesitaba.
Ella se apoyó contra él con gratitud.-Sesshomaru me encontró... No estoy segura de la línea de tiempo, pero Inuyasha ya no era un bebé.- ella buscó confirmación.
Él se encogió de hombros.-Creo que tenía catorce años en la edad humana.
-Algo así. Recuerdo que eras un mocoso.- Ella negó con la cabeza, volviendo a su mente en la historia.-No estaba feliz de ser una compañera. Quería escribir, viajar y disfrutar de mi libertad, no ser una máquina para hacer bebés. Así que guié a Sess en una persecución infernal.- Una pequeña sonrisa tocó su boca.
Tiene razón. No puedes creer lo gracioso que fue. Ella lo tenía corriendo por todo el país detrás de ella. Sess es uno de los demonios más poderosos que existen, e incluso él tuvo dificultades para mantenerse al día con ella.
Kagura puso su mano sobre el muslo de Sesshomaru, sabiendo que la siguiente parte era difícil para él.-Mientras corría salvaje y sin pareja, Naraku decidió volver a jugar. Sess había oído rumores de que andaba por ahí, así que me dejó solo para intentar rastrear a Naraku.
Oh Dios, no me gusta cómo suena esto. La mano de Kagome se posó sobre la de Inuyasha.
A mi tampoco. Su mano apretó la de ella, sosteniéndose con fuerza.-Espera, ¿la dejaste sola?- Preguntó Inuyasha incrédulo, sus palabras se filtraron. Eso no sonaba como el hermano que él conocía. El Sesshomaru que conocía habría encerrado a Kagura en su palacio, rodeado de guardias de demonios y mikos si tenía que irse por un día. Él no la habría dejado sola.
Kagura miró a Inuyasha.-¡Oye! ¡No fue su culpa, idiota!- Ella chasqueó.-Ya estaba enojada con él por hacer todo lo posible para reclamarme públicamente. Mensajeros, pancartas, anuncios, no creerías lo mucho que exageró- ella se quejó.
Solo después de que ella lo hiciera enojar al coquetear con un tipo. Quería asegurarse de que todos supieran que ella le pertenecía. Creo que incluso lo tenía pintado en su casa.
Pero Sesshomaru podría haber marcado su nombre en su frente e Inuyasha todavía no habría entendido el razonamiento detrás de dejarla sola.- ¿Entonces? Hizo lo que tenía que hacer.
Kagome lo envió una mirada. Alguna vez 'haces lo que tienes que hacer' a mí, y vamos a tener problemas importantes.
Feh. Estarás viva y mía para tener problemas, ¿no?
-¡Me desperté y descubrí que uno de mis kimonos favoritos estaba arruinado con el nombre de Sesshomaru!- Kagura gruñó.-¡Si me hubiera puesto bajo llave hubiera arrancado su rostro!
Sesshomaru hizo una mueca internamente al recordar eso. Se dio cuenta de que, si bien pensaba que sus acciones eran perfectamente comprensibles, había afectado a Kagura.
Además, él había necesitado su cara. Incluso si Kagura lo hubiera negado, él sabía que ella pensaba que sus marcas demoníacas eran sexys. Necesitaba cada pequeña ventaja que podía con ella, y es por eso que le había dejado tres nuevos conjuntos y algo de espacio. En retrospectiva, debería haberle dado cinco nuevos kimonos y ponerla bajo vigilancia como lo habían exigido sus instintos.
Miró fríamente a su hermano en lugar de explicar eso.-Estaba intentando una acción llamada sensibilidad.
Kagome calló, su mandíbula cayendo. ¿Sensibilidad? Es tan sensible como una broma pesada.
Resoplando, Inuyasha se tapó la boca con la mano, tratando de contener su risa.
Kagura los miró a los dos con odio.-De todos modos, Sess se fue, habiendo sido informado de rumores acerca de dónde Naraku fue avistado.- Por supuesto, estos estaban equivocados, pero aún no lo sabíamos .
El brazo de Sesshomaru se enroscó alrededor del hombro de Kagura, metiéndola debajo de su hombro como si él pudiera bloquearla de su pasado.-No me di cuenta del peligro en el que me había metido al negar el reclamo de Sesshomaru hasta que fue demasiado tarde. Casi ni recuerdo haber sido atacada, un minuto estaba garabateando en un pergamino en mi casa, el próximo Naraku tenía sus colmillos enterrados en mi cuello, su repugnante lengua lamiendo la herida.- Ella se estremeció, omitiendo la parte acerca de cómo a veces en sus sueños todavía podía sentir el dolor horrible aliviado cuando la marca se extendió por su cuello. Incluso Sesshomaru no pudo detener sus lágrimas entonces.
-Con el primer líder de la rebelión fuera del camino e incapaz de ir contra él, Naraku me iba a usar para controlar a Sesshomaru. Con Inu no Taisho fuera, y habiéndome reclamado, podría haber convertido a Sess en su marioneta.- 'Haz esto o Kagura sufre'. ' Ordena a los demonios que hagan esto o Kagura se lastima'. 'Escúchame a mí o Kagura dará a luz a mis malvados hijos'. Sess no habría podido matar a Naraku porque me hubiera matado, pero Naraku podría cortar y rebanar a cualquiera de nosotros, transfiriéndome las heridas y sin apenas sentir nada.
Las uñas de Kagome mordieron la mano de Inuyasha. ¡Como con mis costillas! Apenas si sentiste la patada de Kouga, pero cuando estaba conectada contigo, las rompió.
-Espera, si Sess no puede matar a Naraku porque te mataría...- Los ojos de Inuyasha se abrieron de par en par.-¡Idiota! ¡Me mentiste sobre la muerte de Naraku!
-No interrumpas.- Ordenó Sesshomaru, con los ojos duros como el hielo. Kagome se estremeció por su frío tono, haciendo una nota mental para no enojarlo.
Kagura apretó el muslo de Sesshomaru con gratitud, su triste mirada se volvió astuta.-Sin embargo, Naraku era un idiota y ni siquiera creía que Sess fuera más inteligente que su padre. Una vez que se dio cuenta de lo que había sucedido, fue por Midoriko, corrió para salvar a Naraku, considerando que ya estaba haciendo todo lo posible para llevarlo fuera de mi mente, y mientras distraía a Naraku, Midoriko hizo lo que mejor sabe hacer, trabajó algo de magia, y bam. Naraku está atrapado en lo que los rumores llamarán, la joya sagrada.
-¿Como Inuyasha y el espejo?- Kagome preguntó.
-Bastante. Midoriko estaba segura de que lo prepararía con un bonito lugar, así que no podía unirse conmigo y hacerme sentir demasiado incómoda. Pero el contenerlo en la joya le impedía volverse loco por conquistar el mundo. ¿Recuerdas la sección que tenía sobre las cuentas de oración? Es algo así, excepto sin los efectos secundarios extremos ya que el objeto no es religioso. Amortigua sus poderes por lo que no puede mantenerme en constante agonía, y él está demasiado enojado como para matarse él mismo para fastidiar a Sesshomaru.- Podía decir las pocas veces que entendía sus emociones. Estaba desesperado por su venganza.-Así que la sangre que Yashie captó fue que Naraku se ocupó de desgarrarme el brazo justo antes de que ustedes aparecieran. Supongo que se aburre terriblemente atrapado en la joya.
Kagura miró a Sess, frunciendo el ceño.-Siento que he olvidado algo.
-No puedo matar a Naraku mientras esté atado a Kagura. Quedarme dentro de la joya mientras busco un método para matarlo de manera segura fue y es mi mejor opción.- Sesshomaru dijo por Kagura.-Lo he escondido en mi tesorería, informando que está muerto y Kagura es mi compañera. No lo dirás de manera diferente.
-¿Entonces por qué me mentiste?- Inuyasha necesitaba saber, sin reconocer la advertencia de su hermano.
-Porque estabas liado con Kikyo.- Kagura dijo sin rodeos.-Tenía un mal presentimiento sobre esa chica. No reaccionó cuando le llegó la noticia de la 'muerte' de Naraku. Como miko, debería haberse sentido aliviada de que ese tipo de maldad estuviera fuera de su camino. En vez de eso, ella estaba...confundida. Entonces ella comenzó a perseguirte.
Inuyasha se enfrió.
Oh, Inuyasha. Kagome colocó su mano libre sobre la suya, ofreciéndole su apoyo.
No puedo Kag, dame un minuto. Él se apartó de ella, incapaz de manejar estar conectado con ella ahora mismo.
Ella lo miró compasivamente, dándole el espacio que necesitaba.
Kagura no estaba del todo bien. Kikyo no lo 'persiguió' inmediatamente después de la muerte de Naraku. Pero él había comenzado a verla, alrededor del palacio y dentro y fuera de Occidente. Ella siempre se aseguraba de entablar una conversación con él, halagándolo y distinguiéndolo de los demás. Él ya era una persona importante, estaba emparentado con Sesshomaru, por lo que estaba acostumbrado a que la gente lo absorbiera. Pero él estaba impresionado por Kikyo. Ella era tan poderosa, tan hermosa. Debería haber estado prestando atención a su hermano mayor, no a Inuyasha.
Pero se había vuelto más seguro cuanto más se le había acercado. En dos o tres años, se había sorprendido a sí mismo haciendo un movimiento. Ella había aceptado tímidamente. Y eso fue todo. Pronto estuvo convencido de que estaba enamorado de ella, a pesar de que sabía que ella no debía ser suya. Pero ella comenzó a decirle que sabía una manera en que podrían estar juntos para siempre. Su hermano poseía una poderosa joya que podía forjar los vínculos entre ellos. Ella podría ser su compañera. Solo tenía que llevarla la tesorería. Entonces, mientras buscaba la joya, él estaba escogiendo anillos de matrimonio, esperando sorprenderla. En cambio, fue arrastrado a una prisión durante 500 años.
Esperaba que todo hubiera sido una coincidencia, especialmente desde que pensó que Naraku estaba muerto. Pero, ¿lo había usado Kikyo?
Sus garras se clavaron en su muslo, queriendo destrozar algo. Debería haberlo sabido. Especialmente cuando Kagome le mostró el recuerdo de Sango. ¿Pero eso significaba que Kikyo estaba trabajando con Naraku? Sin embargo, ¿cómo podría conocerlo? Naraku había estado huyendo desde antes de que ella naciera.
-Todavía estoy confundida.- Señaló Kagome, tratando de llamar la atención de todos lejos de Inuyasha.
-Déjame intentarlo nuevamente entonces.- Kagura pensó por un momento.-Lo de la pareja es sobre todo un castigo para los demonios después de la rebelión. Los demonios son compatibles con una sola mujer, la mujer con la que deberían estar. Tenía la intención de controlar sus egos y mantenerlos en tierra y fuera de problemas en lugar de matarlos correctamente. Sin embargo, el hombre grande tiene que ver con las elecciones y el libre albedrío. Por lo tanto, mientras se alienta y se espera que el demonio se una a su compañero elegido, acepte su destino mansamente en lugar de tratar de hacer su propio... él puede ser un idiota y decidió no hacerlo. Puede colocar la primera marca en una mujer que no es su compañera, y tener una vida con ella. Pero él nunca puede estar realmente con ella. El ritual final de apareamiento es cuando el demonio y su pareja tienen sexo mientras la mente se fusiona entre sí. Eso no funcionará con un compañero no-compañero porque el no compañero no será capaz de alejar al demonio si ella rechaza el apareamiento. No será equilibrado. El no compañero no tiene manera de decir sí o no.
Kagura se detuvo para comer otra hogaza de queso.-Además, los niños son realmente extraños.
Kagome parpadeó.-...¿cómo?
-Lo mencioné en uno de los primeros párrafos de mi libro. Es decir, tuve cuidado de dejar las cosas de la pareja falsa para evitar dar ideas a la gente. Pero los demonios, que son esencialmente ángeles caídos, tienen interiores muy diferentes a los humanos. Estamos hablando de relaciones interespecies aquí. Normalmente, los opuestos no pueden obtener decendencia en absoluto, o hacen algo estúpido como una mula. Los espermatozoides demoníacos especialmente no funcionan bien dentro de sus propios y nuevos cuerpos, y causan estragos en las mujeres humanas. Dios podría estar dando a los demonios una opción en la que se aparean, pero eso no significa que Él les esté facilitando las cosas. La verdadera pareja de un demonio es la única pareja para él, mental, emocional y físicamente. Son los únicos que pueden dar a luz bebés normales. Son internamente los únicos que pueden tener el bebé de su demonio, y solo porque Dios los manipuló. No tiene tiempo para hacer lo mismo con cada mujer que nace. Entonces, ¿los que son estúpidos y se aparean con otra persona? super espeluznantes, aterradores, bebés.
-Un Nephillim.- Sesshomaru terminó por ella.
Kagura puso los ojos en blanco, sabiendo que a Sesshomaru le gustaba pronunciar esa palabra cuando sabía que no podía.-Y antes de preguntar por qué los demonios no se ocuparon de hacer muchos bebés espeluznantes, les llevó un tiempo establecerse en la tierra. Estaban acostumbrados a sus cómodas vidas en el cielo. Solo el cambio de altitud los dejó enfermos por un tiempo. Y tuvieron que acostumbrarse a sus nuevos cuerpos y su nuevo hogar. Mientras se ajustaban, los ángeles dieron vueltas para hacer que las miko fueran más fuertes y los caza demonios listos para mantener el equilibrio entre los demonios y los humanos. Esperaban muchos problemas, pero afortunadamente Inu no Taisho encontró a Izayoi bastante rápido.
-¿Por qué no mencionas nada de esto en el manual?- Kagome preguntó. Podría haber sido útil saber todo esto antes...
-La mayoría de los nuevos compañeros no son tan extraños como tú.- Kagura señaló secamente.-Es más o menos rutinario. Tienen a sus parejas bajo control rápidamente y todo está bien. Solo estás obteniendo este fondo debido a la marca de la araña.- ella bufó.-Confía en que Inuyasha será difícil.
-¡Oi!- él espetó, aunque su mente estaba girando con otras cosas.
-Entonces si Naraku estaba suelto, podrías haber terminado... ¿embarazada?
Los ojos de Sesshomaru se iluminaron de rojo, e inmediatamente Inuyasha estaba agachado sobre la mesa frente a Kagome, gruñendo.
-¡Oye!- Kagura espetó, subiéndose al regazo de Sesshomaru.-¡Tacón!
Bloqueando la mirada de Sesshomaru con su cabeza, y mirando a Inuyasha hacia abajo hasta que retrocedió de mala gana y se acomodó cerca de Kagome, Kagura pasó un brazo alrededor del cuello de Sess.-Sí. Podría haberlo hecho, pero no lo haré.- ella le dirigió a Sess, acariciando su cabello.-Debido a las ideas rápidas de Sess, solo trato con un bu bu cada dos días cuando Naraku está especialmente enojado. Fue mi terquedad la que nos metió a todos en esta situación.
Sesshomaru gruñó suavemente, colocando su mano sobre sus muslos para sostenerla firmemente.
-¿Pero qué significa mi marca?- El pánico rápidamente brotó en ella.-No estoy emparejada con él también, ¿verdad?
Kagura negó con la cabeza rápidamente.-De ninguna manera en el infierno. Simplemente no hay forma posible. Sess estuvo en la tesorería hace un par de días y la joya estaba bien ajustada y segura. Tu línea familiar es la única que puede soltarlo, por lo que aún está sellado. Y no puedes tener más de un compañero. Así que estás a salvo de él. Pero en cuanto a las marcas.- ella sacudió su cabeza.-No estamos seguros. Le prometí a Sess que no discutiríamos ninguna de nuestras teorías hasta que consigamos algo sólido. No quiero asustarte diciéndote una cosa y descubriendo algo mejor o peor. ¡Sólo vas a tener que volver! Añadió alegremente, inclinándose hacia adelante para abrir un cajón en la mesa.
Sacó papel y lápiz, se separó de los brazos de Sess para sentarse en el suelo y usar sus piernas para apoyarse.-No estás en peligro.- ella se tranquilizó, comenzando a dibujar la marca de Kagome para que pudiera referirse a ella más tarde.-Solo dame un poco de tiempo para investigar un poco. Recibiré una respuesta tan pronto como encuentre una. Confía en mí, no encontrarás un mejor inspector de hechos. Los guionistas son los mejores observadores.
Kagome se mordió el labio, no quería esperar pero no veía muchas opciones. Al menos no podía quejarse de la comida.
-¿Pero qué quiso decir Sesshomaru, sobre mí, tal vez ser más que una miko?- Kagome presionó, decidida a conseguir algo.
Ignorando los ojos de Sesshomaru aburridos en la parte posterior de su cabeza, el lápiz de Kagura nunca disminuyó mientras se enfocaba en seguir el diseño. Él podría explicar eso. Dale la oportunidad de practicar sus habilidades sociales.
-Naraku no puede morir mientras está conectado con Kagura.- Sesshomaru finalmente dijo.-Eres la miko más fuerte de tu familia desde Midoriko. Tal vez nos serás útil.
Por un momento, parecía cansado.-He estudiado durante siglos para encontrar una respuesta. Estoy cerca. Sospecho que eres la clave.
La boca de Kagura se tensó antes de que Inuyasha pudiera enfurecerse.-Te sigo diciendo, tenemos la llave.
Kagome saltó cuando el gruñido de Sesshomaru vibró por la habitación, agarrando el brazo de Inuyasha por reflejo.-Nosotros no.- dijo fríamente.
Golpeando el lápiz sobre la mesa, Kagura se levantó.-¡Nosotros también!- ella respondió.-Si no estuvieras siendo tan sensible acerca de esto-
-Permití que te ocurriera un daño una vez, no volverá a suceder. ¡Incluso si nos libra de Naraku!- Sesshomaru se levantó, imponiéndose amenazadoramente sobre su pequeña compañera.
-Con Tenseiga no habría ningún daño-
-¿No hay daño?- Sesshomaru replicó burlonamente.-¿No hay daño?
-¡Obtendremos un veneno sin dolor! ¡No será nada en absoluto!
-¡Estarás muerta!- Sesshomaru gritó, rompiendo su caparazón de príncipe de hielo por primera vez.-Eso nunca sucederá. La muerte nunca te tocará. Puede que no te libere.
-¡Liberarme y finalmente matar a Naraku lo convierte en un riesgo necesario!
-¡No si te pierdo, mujer tonta!
La boca de Kagome se abrió mientras Sesshomaru y Kagura se miraban furiosas, los cuerpos tensos y la ira prácticamente irradiando de ellos. Incluso la furia de Inuyasha se desvaneció ligeramente cuando los miró, sorprendidos por su pelea.
Tragando nerviosamente, Kagome cuadró sus hombros.-No tengo idea de lo que ustedes dos están hablando, pero no quiero que Kagura muera. Así que los ayudaré de cualquier manera que pueda.
-¡Qué carajo eres!- Inuyasha retrocedió, enojado de nuevo. -¿Y si lo que te hace Sess, te mata?- Y sabía que Sesshomaru era lo suficientemente despiadado con respecto a Kagura que felizmente pondría en peligro a Kagome sin pensarlo. Y ahora que sabía que nunca tendría a Kikyo, estaba seguro de que no iba a arriesgar a Kagome. Todavía estaba confundido y enojado y triste por todas las cosas estúpidas que debía sentir, pero no había forma de que Kagome se enredara en todo esto.
Kagome frunció el ceño, actitud en toda su cara.-¡Oye, soy resistente y fuerte!- ella mintió.-Soy una miko y haré cualquier cosa por mi familia. Y además, estarás conmigo.- ella agregó, casi como una ocurrencia tardía. Como si fuera tan obvio que no estaba segura de siquiera mencionarlo.
Inuyasha se negó a mirar hacia abajo, preocupado de verse derrotado en un charco incluso mientras hinchaba de orgullo. Kag era realmente algo.
Ella todavía no se involucraría. De ninguna maldita manera en el infierno lo permitiría.
Kagura sonrió.-¡Esa chica!- ella aplaudió.-Y no te preocupes, Sess no te pedirá nada peligroso.- lanzó una mirada furiosa a Sesshomaru para enfatizar su punto.
Él solo levantó una ceja arrogantemente, definitivamente sin estar de acuerdo. Haría cualquier cosa por Kagura, como lo había demostrado una y otra vez. Usar a Kagome podría hacerle sentir una punzada de algo desagradable, pero podría dormir por las noches si Kagura estuviera a su lado.
Sin embargo, Inuyasha podría finalmente tener el incentivo para atacarlo realmente. Pero si empeoraba lo peor, siempre podría traerlos de vuelta con Tenseiga. Eran lo suficientemente jóvenes para que no fuera un problema.
No fue el caso de Kagura, donde habría muerto si no fuera por el reclamo de Naraku. Una vez que se hubiera ido, ella envejecería rápidamente y literalmente se desmoronaría en polvo. Ella podría no tener un cuerpo para que él lo traiga de vuelta. O su atadura a Naraku no sería cortada. Hay algunas cosas que incluso la Muerte no puede tocar. Él podría terminar trayéndoles a los dos de vuelta.
A pesar de todo eso, Sesshomaru no pudo con la muerte de Kagura. Entonces él nunca lo permitiría.
Kagura se dejó caer en el sofá, soltando su ira. Pelearían más tarde sobre eso, como lo habían hecho durante los últimos 500 años.-Entonces... creo que hemos cubierto todo lo que hay que cubrir, ¿no? No sé, ¿olvidé algo?
Kagome levantó rápidamente una mano, como si estuviera en la escuela.-Solo hay una cosa: ¿Inuyasha no necesita documentos? ¿Como un certificado de nacimiento, registros escolares, etc.? Es decir, ha estado encerrado durante 500 años. Necesita algún tipo de prueba para poder vivir en esta época.
-Ooooo, buen punto.- Kagura miró a Sess, sabiendo que estaba haciendo una nota mental al respecto.-Tenemos gente, no te preocupes. La próxima vez que vengas tendremos muchos regalos para ti.
-¿Qué hay de Sango?- Kagome mencionó.
-¡Correcto!- Kagura pensó por un momento.-Sí, deberíamos ser amables. Además, tiene siglos de interés en el último cheque de pago que no recogió. Nos encargaremos de eso. Entonces... ¿algo más?
Nadie respondió, lo que ella interpretó como que no.
Kagura sonrió, frotando sus manos juntas. ¡Finalmente! ¡Podrían llegar a lo realmente bueno ahora!
Se estampó una última bocanada de queso en la boca y caminó lentamente hacia donde el lienzo contra la pared la había estado esperando toda la tarde.
-Así que Kag-, comenzó casualmente. -¿Ustedes intercambiaron sucky historias de infancia todavía? ¿Tienen un concurso sobre quién fue el peor?
-Um...- Kagome e Inuyasha se miraron confundidos por el cambio repentino en los temas.-Realmente no.
Considerando por un momento, ella seleccionó la pintura de Inuyasha tomando una siesta... o bueno, noqueada por algo que ella puso en su bebida. La pintura representaba el cambio de imagen que ella le había dado ese día mientras estaba inconsciente...
-Bueno, como Yashie creció con Sess y conmigo, prepárate para perder.
Tímidamente, incluso Sesshomaru esbozó una sonrisa minúscula.
Kagome se obligó a respirar en forma pareja, luchando por el control.
Inuyasha se sentó triste junto a ella en la limusina, cuidadosamente sin mirarla.
Ella sintió una pequeña sonrisa, incluso mientras trataba de esconder su mentón tembloroso de Inuyasha.
Lamiéndose los labios, se dio por vencida, incapaz de resistirse tan fuerte como lo intentó.-Así que Inuyasha. Ahora entiendo por qué agarraste mi vestido de verano la primera vez que saliste. Debe haber sido agradable haber estado usando algo tan familiar.
Inuyasha gruñó cuando Kagome finalmente estalló en carcajadas.-¡Maldita sea, Kagome! Tenía cinco años, ¡no sabía nada mejor!- El estúpido Sesshomaru y su estúpido recuerdo...
-Bastante, pero tengo que admitir, realmente te ves bien en rosa- ella dejó de reír y se puso de costado.
-Sí, bueno, al menos no soy cosquilloso.- Antes de que ella pudiera moverse, Inuyasha se había abalanzado y ella estaba sobre su espalda, un demonio se agachó sobre ella con sus garras deslizándose arriba y abajo de sus costillas.
Ella chilló, moviéndose debajo de él.-¡Inuyasha!- ella jadeó entre risas.
-No deberías burlarte de tu pareja.- Inuyasha inmovilizó sus piernas cuando casi lo pateó.
-Pero lo haces tan fácil- Él atacó la parte posterior de su rodilla con una mano, deslizándose debajo de su brazo con la otra.
-Ok, piedad, ¡piedad!- ella suplicó.-Me callaré.
-Feh. Bien.- Inuyasha enganchó su brazo debajo de su cintura para arrastrarla a su lado.-Es mejor que Souta no escuche nada de esto tampoco.
Kagome puso los ojos en blanco.-Como si me creyera.- ella se sentó, estirando sus piernas a lo largo de los asientos. Dejó caer su bolso al suelo, cargado con el nuevo manual que Kagura le había dado. Ella tenía planes de pasar por eso tan pronto como llegaran a casa.-Aunque me gusta mucho tu familia, Kagura es increíble. Sesshomaru... con el tiempo será encantador.- Una vez fue menos atemorizador de todos modos.
-Sesshomaru es un gilipollas, no tienes que endulzarlo.- Él ausentemente levantó su mano y comenzó a jugar con sus dedos. Ella tenía manos realmente agradables.
-Entonces cuéntame más sobre esto... ¿Tenseiga?- Kagome se los habría preguntado a sí misma, pero una vez que comenzaron a hablar sobre la infancia de Inuyasha, no parecía el momento adecuado para mencionarlo.-¿Qué es? Ellos nunca explicaron realmente.
-Tenseiga es la espada de Sesshomaru. Todos los ángeles originales tienen una. La mayoría de los poderes de la espada fueron despojados una vez que los ángeles fueron expulsados. Todo lo que Sess puede hacer es devolver a la gente de entre los muertos.
-Oh, ¿eso es 'todo' lo que puede hacer?- Repitió Kagome. Eso sonaba bastante bien para ella. Tal vez Sesshomaru podría haber recuperado a su padre si no hubiera estado pudriéndose en el suelo durante ocho meses.
-No puede matar con eso, lo que realmente lo enojó. Tampoco trajo a papá de la muerte ya que solo funciona en humanos. Tampoco a mamá le funcionó, así que la guardó. Dudo de que haya intentado usarlo desde entonces.- Inuyasha explicó rápidamente.
Kagome asintió. Ella tampoco la querría si no pudiera ayudar a sus seres queridos.-Muchas gracias, Inuyasha, por ser...lo más agradable como pudiste serlo. Realmente me divertí. Incluso con la nueva marca extraña apareciendo.- Ella apoyó su cabeza contra su hombro.-Si alguien puede encontrar una respuesta, apuesto a que serán ellos.
-Más les vale.- gruñó.-No me gusta que tengas una marca de araña en tu mano.
-Sí, entendí eso.- Kagome señaló secamente.
-La mía debería ser la única allí.- gruñó, sintiéndose inquieto. Se sintió extraño... cambiado de alguna manera. Estaba inseguro y confundido. No le gustó. Él estaría feliz de llegar a casa. Kag todavía estaba escondiendo sus costillas curadas de su familia, para que pudiera cuidar de ella y su hermano cuando llegara a casa de la escuela. No estaba loco por las tareas, pero le gustaba sentir que alguien dependía de él. Él fue necesario y útil. Podría hacer la vida de Kag un poco más fácil.
-No te preocupes, es la más importante.- ella lo tranquilizó, mirando por la ventana.
Finalmente, la limusina se detuvo en la colina del santuario, e Inuyasha ayudó a Kagome a salir antes de que se fuera, dejándolos en las escaleras.
-Podría tener una siesta después de eso.- Kagome bostezó, comenzando a subir las escaleras.
-Esta es tu advertencia, compañera.- Inuyasha agarró a Kagome y saltó, aterrizando en la cima de la colina con facilidad.
Él la estabilizó cuando ella habría tropezado.-Espera a que tu familia esté en casa. Se supone que aún estarás herida, por lo que lucir cansada te ayudará.
-Buen punto. Déjame ver a mamá y puedes tratar de vencerme en los videojuegos nuevamente.
-Feh, te dejo ganar. ¿Qué clase de idiota le gana a una chica?
-Este idiota, Yashaita-
-¡Oi! ¡Juraste que nunca repetirías eso!
-No pude evitarlo, entraste en eso.
-Lo vas a conseguir más tarde, tú solo-
Inuyasha se detuvo y empujó a Kagome detrás de él. Respiró hondo, esperando que estuviera equivocado.
Kikyo había estado aquí. Y ahora había sangre. Y mucho de eso venía de la casa de Kagome.
-¿Inuyasha? ¿Qué es? ¿Qué pasa?- Kagome se apoderó de su hombro, poniéndose de puntillas para mirarlo.
-Kagome, quiero que te quedes aquí afuera.- Sus garras se hicieron más largas, más agudas y podía sentir la repentina descarga de adrenalina levantando el ritmo de su corazón.
Kagome jadeó.-¡Idiota!- ella le dio un puñetazo en el brazo, mirándole fijamente el cuello.-No me quedaré aquí si algo anda mal. ¡Esa es mi casa y mi familia! ¡Y si algo anda mal, yo también iré!
Su poder retumbó en acuerdo, todavía un poco cansada de salvar a Sango, pero lista para ir.
-Kagome.- Inuyasha gruñó.-No discutas conmigo.
-O voy contigo, o yo te S-I-E-N-T-O, y entro yo misma.- ella amenazó. -¿Ahora qué está pasando?
Inuyasha gruñó, pero al ver que no había otra forma, agarró la mano de Kagome.-Estoy oliendo sangre. Mantente cerca de mí.
Su rostro se puso pálido, y le temblaron las rodillas, pero ella siguió detrás de Inuyasha. ¿Sangre? No había forma posible. Su abuelo estaría trabajando todo el día, y Souta todavía estaba en la escuela. Así que eso dejó...
-¡Mi madre!- Kagome golpeó la espalda de Inuyasha.-¡Inuyasha, déjame ir!
-Cállate, Kagome, estoy tratando de escuchar-
-¡Inuyasha, no hay nadie allí!- Kagome gritó, sintiéndose histérica. Luchaba contra las manos de Inuyasha, tratando de evitar que su poder lo lastimara cuando se negaba a soltarla.-¡Solo mi madre!
-No puedes estar segura, solo espera...
-¡SIENTATE!
Inuyasha se fue al suelo, maldiciendo, mientras Kagome entraba corriendo a su casa y subía las escaleras, su corazón latía tan fuerte que no podía oír nada más. Pasó corriendo junto a las felices imágenes en la pared de ellos como una familia, ella, Souta, el abuelo, su madre y su padre. Ella respiró el olor a sangre con cada pantalón, el aroma cobrizo la hizo sentir enferma.
-Oh, por favor, oh Dios, no.- suplicó, y abrió la puerta de la habitación de su madre.
Su madre yacía tranquilamente en su cama, con las sábanas y las almohadas limpias debajo de ella. Se veía más saludable que en meses, a pesar de que estaba pálida. Vestía un nuevo camisón blanco, tenía la cara limpia y el pelo cepillado. Su rostro era pacífico, como si disfrutara de una siesta refrescante, incluso con el charco de sangre que la rodeaba, drenado de sus muñecas rajadas.
-¡MAMÁ!
