Disclaimer: los personajes usados para este fic son propiedad de J.K. Rowling.
Este fic participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los años.
La categoría que me tocó para esta historia fue los SAGRADOS VEINTIOCHO, mis condiciones:
1.Debe aparecer una rana de chocolate
2.Alguien debe hacer un hechizo
Y mi personaje: Gideon Prewet
En esta historia se incluyen:
· FAMILIA: Parkinson
· PROMPT: Descuido
LA FIESTA DE CUMPLEAÑOS
Pansy tenía 5 años, de hecho, los acababa de cumplir, ya que ese mismo día era su cumpleaños.
Su madre para celebrarlo organizó una fiesta con todos sus amigos y amigas: Milly, Drake, Blay, Theo y Daph. Para la fiesta, su madre le había comprado un vestido rosa con volantes muy bonito, una tiara y una varita, claro que no era una varita de verdad pero echaba chispas y cambiaba las cosas de color, así que ella estaba feliz.
Mientras estaba de compras con su madre realizando los últimos preparativos, ella le advirtió:
—Ni se te ocurra moverte de este lugar, Pansy, tengo que ir un momento para buscar algunas cosas.
—De acuerdo, mamá, aquí me quedo.
Pero Pansy era una niña muy curiosa y en cuanto vio algo brillante se fue corriendo a por ello, lo que descubrió fue un collar con forma de estrella enorme que cambiaba de color según la luz que le daba y se quedó mirándolo durante mucho tiempo.
Al mismo tiempo, Penélope, la madre de Pansy, había acabado de comprar lo que necesitaba y se dirigió al lugar en el que había dejado a la chica, pero no la encontró, por su descuido la había perdido. Histérica llamó a las dependientas para ver si entre todas la encontraban, ya que quería pensar que no había salido de la tienda. Dieron mil vueltas y al final dieron con ella: estaba viendo un collar de lo más tranquila y sin darse cuenta de la situación que había creado en el lugar.
—Pansy, ¡te dije que no te movieras! ¡mira lo que has hecho! ¡Hemos estado buscándote durante muchísimo tiempo! ¡debería cancelar tu fiesta y no invitar a ninguno de tus amigos por este rato que nos has hecho pasar a todos!
— ¡No! por favor, mamá, no quise preocupar a nadie solo quería ver este collar tan chulo.
—Debería cancelar la reunión, no te has portado bien, ¡te podría haber pasado algo! ¡Que alguien te hubiera llevado!
— ¡No mamá! Este es mi cumpleaños que me celebráis, el primero al que invitamos a mis amigos…
—Me da igual, lo que has hecho es muy grave y mereces un castigo.
— ¡Que no sea eso! ¡Todo menos eso! o castígame después, pero déjame celebrar mi cumpleaños, ¡por favor, mamá!
—No te lo mereces. Me has asustado mucho.
Pansy, al ver que su madre no daba su brazo a torcer, le dijo:
—En realidad todo ha pasado porque ha sido un descuido tuyo, porque tú te has ido y no me has vigilado desde donde estabas.
Ante ese comentario, todas las dependientas miraron a la niña y sonrieron, ahí tenía razón, la culpa más que de la niña era de la madre por no cuidarla bien. Y así debió pensar la mujer, que solo reaccionó cogiendo la mano de su hija y saliendo de la tienda. Eso sí, por la mirada de la niña, su fiesta se iba a celebrar sí o sí.
