— Entonces... ¿Cuál es tu plan?
—Fácil, es matar al infeliz que hizo que persiguieran a mi padre y que lo mataran. Bueno, ese el final del plan, tenemos el inicio, solo falta el desarrollo.
— ¿No crees que el final del plan es algo lo cual no puedes manejar?
— Yo sé que como están las cosas es posible que no lo logre. Por eso ocupamos ese sacred gear.
— ¿Te refieres al Twilight healling?
—A ese me refiero.
— Bueno, por la información que he recibido, me dicen que el portador no es un ser que pueda ocasionar problema
—Entonces, ¿qué sugieres?
—Hacer la ceremonia que sirve para extraer de la persona su sacred gear y así tenerlo en nuestra manos
—Mmm... —meditó— Aunque me guste el plan prefiero mantenerme en un perfil bajo. Tú muy bien sabes que eso llamaría la atención de los líderes del inframundo así como el líder de los ángeles caídos
—Entiendo. Pero esa es la única manera que conozco.
—Lamentablemente es la única forma que existe.
—Por ahora, recuerda que es algo reciente. Por eso te preguntare: ¿Qué tan necesario es tener ese sacred gear?
—Tan necesario para tener resuelto una buena parte del plan.
—¿Tanto así?
—Bueno, si elaboramos un buen desarrollo, entonces sí.
— Por lo que veo es nuestra única alternativa. Bueno, hagámoslo —dijo— Pero antes habría que llamar algunos contactos.
— ¿Entonces vas a llamar a tus amigos? Está bien, solo mantente a salvo por fa.
— Entiendo. Pero sabes, a veces me gustaría detenerte a la fuerza y hacer que dejes este plan y vivir una vida tranquila.
— ¿Y por qué no lo intentas?
— ¿Estas idiota o qué?
— ¡ah!, ¿qué dije?
— Y todavía tienes el descaro de preguntar
—Oye, hay más de una forma de mantenerme a raya.
Luego de eso hubo silencio en aquel cuarto donde se encontraban. Por un lado estaba una chica la cual paso de rostro serio a una seductor por lo anterior dicho. Y al otro lado se encontraba un chico molesto por tal reacción que tuvo su acompañante.
—Aclaro, no en sentido morboso.
— ¡¿Ah?!, ¿Qué tipo de personas crees que soy? —la persona con quien estaba solo lo quedo viendo con una expresión queriendo decir "¿es en serio?", haciendo que ella solo se aclarará la garganta para luego hablar —Bueno, lo admito, pero a la siguiente se más especifico.
—ya me conoces que a veces tiendo a hablar con vaguedad.
— Sí, y eliges los peores momento para hacerlo.
—Nah —dijo como si no le importara — .Es algo ya normal en mí.
—Lo sé —mencionó— . Pero deja de hacerlo, es molesto hasta el punto de que me da ganas de lanzarte una lanza de luz.
— Fuertes declaraciones —se río.
— Y declaración que tendré que decir las veces que sea necesario para que dejes de ser tan idiota.
— Sí, sí. Al menos se que de esa declaración nunca va a pasar al hecho.
—Obvio, no sería capaz de hacerlo, por lo que agradece el privilegio que tienes —dijo con fingiendo prepotencia — .Por cierto, se está haciendo muy tarde, ¿qué tal si nos vamos a dormir?~
—"El privilegio que tengo es el de haberte conocido" —pensó— Tienes razón, mañana formulamos todo el plan, así que hoy yo duermo en el sofá. Buenas noches.
—¿no vas a dormir a mi lado?
—No.
—¿Por qué no?
—Porque la última vez casi pierdo la poco que me queda.
— Hmph, de todos modos, ¿no lo vas a a perder en algún momento?
— Obvio, pero yo decidiré cuando pierdo mi preciosa virginidad —respondió— .Ahora ándate al cuarto.
Y así la chica se fue al cuarto sin ante mostrarle una expresión facial de tristeza al chico para ver si así cambia de opinión. Al ver que no funciono le mostro una de súplica, pero ni aun así funciono así que se resignó.
—Oye Raynare —Gritó— debes mejorar en la forma de convencerme. Apestas.
—¡Jodete estúpido! —Gritó aún más fuerte.
. . .
Mientras tanto en otro lado y para ser más específico, en el aeropuerto de la ciudad de Kuoh se encontraba un chico recogiendo algunas maletas.
—Por fin, Kuoh, un nuevo lugar, una nueva vida —De repente del bolsillo de chico empezó a vibrar su teléfono.
— Oye, ¿a qué hora vas a venir?
— En una media hora. No te preocupes, cuando está cerca te llamo.
—Es un alivio oír eso porque mi madre está preocupada.
—Descuida Issei, dile a mi tía que llegare pronto.
—Claro. Por cierto, ya tengo tu regalo de bienvenida —Al final se oye una risa para nada sana.
—Que Dios me proteja de ti.
—¡Oye!, si es un buen regalo, te lo juro por dieguito Maradona.
— Sí, también juraste eso en mi regalo de cumpleaños, y ¿adivina? Tuve un charla de tres horas con mi padres sobre del porque tener una revista erótica a los 13 años es demasiado pronto —Se despidió y colgó la llamada.
Luego de eso se dirigió a la salida del aeropuerto en donde le pidió al guardia indicación de cómo llegar al suburbio en donde vivía Issei. Para eso él le dio al guardia el nombre de tal suburbio. Él guardia amable le dio todas las coordenadas para llegar, hasta le ofreció llevarlo ya que su turno iba a terminar, pero fue rechazado, y no por desconfianza, sino que fue más por la curiosidad de querer conocer la ciudad en donde empezaría su nueva vida.
Al salir del aeropuerto, tomo rumbo hacía la residencia Hyodo. En ese rumbo vio que le parecieron interesante para alguien que es nuevo ahí, tales cosas son: como una iglesia a punto de derrumbarse en la lejanía. Una plaza comercial que si bien su infraestructura ve como las demás, tal vez lo que alberga a dentro sea diferente. Un parque para pasar el rato el cual le pareció bonito por la fuente que se encuentra en medio de esta. Y por ultimo, Un instituto conocido como la "academia Kuoh" el cual se encontraba cerca de su destino. Se detuvo en la entrada principal para apreciar mejor. La verdad le sorprendió la academia, por el motivo de que esta emanaba un aura misteriosa, así fue como la sintió. Si por el fuera, se hubiera quedado ahí un rato más, sintiendo esa aura misteriosa, mientras que a la vez apreciaba como estaba construida la academia. Pero tal acción fue detenida por una llamada la cual pertenecía a Issei de nuevo. Dudo en contestar pero no quería que haya ningún malentendido o un desacuerdo, y no con Issei sino con su tía la cual a veces era un poco sobreprotectora lo curiosamente solo pasaba con él, ya que con su hijo nunca mostraba tal comportamiento.
- ¿Si? —Preguntó
—No es por molestar pero tú ya sabes como es mi mamá a veces contigo.
—No es necesario decirlo. Dile que llego en 10 minutos y que he tardado ya que me detuve para descansar.
— Okey, y apresúrate ya que llamarte me quita valioso tiempo para hacer mi quehaceres.
—Claro, si ver porno fuera un quehacer.
—Obvio. Más bien, debería ser considerado un trabajo digno.
— ...¿Sabes qué? mejor cuelgo, nos vemos después.
A los segundos de colgar intento proceder a hacer la acción que se dijo antes, aunque desgraciadamente para el, no puedo hacerlo, había perdido aquella inspiración así que decidió moverse. En el camino tomo la iniciativa de pensar en otra cosa que lo mantuviera entretenido y como la suerte no lo acompañaba al igual que la imaginación le vino el pensamiento de que le iba dar Issei como regalo. Como si ya se lo hubieran dicho, él sabía que el regalo iba ser una revista o manga porno. Obviamente a él no le molestaba, pero joder, lo gusto de Issei en ese campo no eran de los cuales no tomarle importancia. Gracias a ese pensamiento no se dio cuenta que ya había llegado a su destino, la residencia Hyodo la cual estaba en frente suyo, así que see detuvo, no perdió el tiempo y toco el timbre para luego esperar unos segundos antes de que se abriera la puerta.
— ¡(N/Hyodo)!. Bienvenido a tu nuevo hogar— dijo su tía
—Gracias tía. Buenas noche tío— dijo con toda formalidad.
— No seas tan formal (N/Hyodo), vamos, entra, apuesto que te mueres del hambre— dijo Issei
—Ni que lo digas —mencionó para dirigirse adentro dejando el par de maletas que tenía al lado de la puerta para así recogerla después de cenar.
. . .
—Dime, ¿qué tal te ha parecido la ciudad por lo que has visto? —preguntó su tío
—Bueno, un poco más extravagante que en la ciudad que vivía antes, aun así se ve un buen lugar —respondió
—Y dime, ¿Pudiste ver la escuela cuando te dirigías para aquí? —esta vez fue la tía la que hablo.
—Sí. Hubiera querido tomarme el tiempo para poder verla bien —técnicamente dice la verdad, ya que pudo verla un buen tiempo, pero no el tiempo que el habría querido.
— Sí, que mala suerte por ti —dijo Issei con cierto toque de escepticismo.
—¿verdad que sí? —preguntó con inocencia —.De todos modos el lunes voy a estudiar ahí.
—Espero con ansías que entres a la academia para que así sigas mi camino —dijo Issei con tono esperanzador
—¿De qué camino estás hablando Issei? —Preguntó la mamá de Issei
— Sí, dinos de que estás hablando —ordenó sutilmente (N/Hyodo)
—¿P-pues no es obvio?, el camino de la santidad y de la responsabilidad —los tres juraban que arriba de la cabeza de Issei se mira una aureola.
—"A otro perro con ese hueso" —pensó (N/Hyodo).
Después de eso, durante el resto de la cena estuvieron hablando cosas que entran en el campo llamado "platicas entretenidas con toque familiar" para poder darle una cálida bienvenida a (N/Hyodo) ya que venía de una situación difícil la cual vale la pena resaltar. Hace un mes y medio la hermana del papá de Issei y su esposo fueron a cenar por su aniversario de boda dejando así a (N/Hyodo) solo en la casa esperando. Volviendo con el aniversario, todo iba bien, una comida deliciosa acompañada de un vino proveniente de un restaurante de lujo. Terminada la cena, fueron al cine al revivir la magia ya que ahí fue el lugar donde se conocieron para luego enamorarse. En la noche de estos dos todo era color blanco lo cual se puede tomar aquí como "bien", pero como dicen, en donde gobierna el bien siempre debe de haber una pizca de mal para que haya equilibrio. Y por desgracia esa pizca de mal se convirtió en un punto, luego en un manchón llegando a ser mayor que el bien haciendo que este se convirtiera en la pizca de donde el mal gobierna. No hace falta pensar mucho para saber que le paso a ese par de enamorado, pero se ve necesario explicar cómo sucedió.
Ellos estaban en el auto el cual se dirigía a casa, algo que nunca paso ya que de la nada una lanza de metal fue lanzada atravesando el pecho del hombre dando por consiguiente que él auto se descontrolara para que al final fuera a chocar a un muro. La mujer solo cabe decir que tuvo una muerte a los segundos del choque, por consiguiente, esta no sufrió. Y sobre la lanza, nadie sabe quién fue el que la tiro, ¿el por qué la tiro? ¿Para qué la tiro? y ¿Cómo la tiro con tanta precisión? Solos sabe que muerto los padres de (N/Hyodo), los parientes más cercanos tomaron la responsabilidad de cuidarlos y por suerte le toco una familia amable a pasar que tuviera un pervertido nivel masivo con ellos.
...
Al día siguiente, a fuera de Kuoh, en un lugar cuya coordenada no se sabe, estaban dos personas la cuales mantenían una conversación la cual era de importancia para el futuro de estos, y el futuro del mundo, o mejor dicho, del inframundo.
— ¿Ya te contactaste con tus amigos?
—Hoy es domingo, quiero descansar. ¿Qué tal si descansamos juntos?~
— Primero, dime, ¿a qué te refieres con descansar?
— Ah, no sé, platicar, ver tele mientras comemos o ver tele mientras nos comem... —no pudo terminar la oración porque fue interrumpida
— Ya veía venir eso. Mira, ¿qué tal si llamas a tu amigos? Y hacemos lo que dijiste antes, menos lo último.
—Odio estos tipos de trato
— Sí, sí, dime si pienso eso cuando estemos acurrucado viendo tele.
lo que dijo hizo que Raynare se moviera como un rayo para buscar el teléfono y llamar a sus amigos. Los minutos pasaban y Raynare todavía no había terminado de hablar y por lo que se oía no estaba contenta, parecía que su día "romántico" se estaba yendo al drenaje. Ella volvió a la sala y se dispuso a hablar.
—Veras, hay buena y malas noticias.
—Típico, pero prosigue, por favor.
—Las buenas es que nos ayudaran a hacer la ceremonia y robar el sacred gear. Lo malo es que alguien más está en el camino.
—¿Y quién es?
—Un tal Hyodo Issei.
—Oh, que interesante...
—¿Por qué lo dices?
—Había leído sobre el en un informe que conseguí hace unos meses. Según el informe posee un aura muy poderosa, por lo que eso significa que su sacred gear es igual de poderoso —mencionó —. Para ponerlo en una escala, digamos que por su aura, esto lo hace poderoso que el sacred gear que posee Kiba del clan Gremory y tan poderoso que se iguala al mío.
— Ya veo porque lo quieren asesinar.
—¿Asesinar? Yo pensé que le robaría el sacred gear
—Eso iban hacer, pero recibieron órdenes de arriba lo cual consistía en matarlo.
—¿De casualidad sabes quién mando esa orden?
—Kokabiel por lo que tengo entendido
—Ese maldito siempre pensando como un idiota —comentó con molestia— . Bien podría tener el poder de ese sacred gear, pero no, decide matarlo. ¿Cómo pudiste seguir sus órdenes?
—Aunque sea un idiota hay que admitir que sabe cómo convencer a la gente. Si no fuera gracias a que te conocí todavía estaría siguiendo órdenes de él y estaría en cierta manera sola.
—Podría darte un abrazo por lo que dij... ¡Espera!, te dije que podría, todavía no tienes permiso para abrazarme.
—Demasiado tarde— dijo mientras seguía abrazándolo— . Por cierto, ya que cumplí mi parte del trato, ahora es tu turno.
— Bueno. Antes de cumplir mi parte, por favor suéltame -esperó que lo soltara para luego proseguir —Gracias. Ahora no quiero dejar baches en el inicio de este plan —prosiguió— Primero, no debemos involucrarnos con Issei. Segundo, Si llamamos la atención de alguien de clase alta del inframundo o de los ángeles caídos tenemos que dar por cerrado la misión, la prioridad es nuestra seguridad, o mejor dicho, la tuya. Tercero, ¿Cómo haremos para llamar la atención de la portadora de Twilight healling?
—Idiota, lo segundo lo hubieras dejado por último, así hubiera sido más romántico y...
— ...Raynare —interrumpió
—Tsk -chasqueó la lengua —.Se me olvido decirte que me dijeron que la portadora se llama Asia y que ella fue exiliada de su antigua iglesia por haber curado a un demonio, y combinándolo con que ella es demasiado inocente, fue convencida para que se mudara a la vieja iglesia que queda en Kuoh.
—Que conveniente, aunque no me quejo. Por último, ¿Quiénes nos ayudaran a parte de Kalawarner? Ya que es la única que conozco de tus amigos.
—También nos ayudara Dohnaseek y Mitelt.
—No los conozco, pero me da igual, total que no sean unos inútiles porque si no se...
—¡Oye! — exclamó— ¿ya puedes cumplir tu parte del trato? ¿O ws que todo era mentira?
—Me disculpo, si lo haré, pero primero vamos a comprar comida para después ver la película.
Dicho eso le brindo la mano cuya intención era que ella la agarrara, algo que ella no desaprovecho ya que escasas veces tenía la oportunidad de tener esto tipo de situaciones. Ambos se fueron comprar a Subway lo cual quedaba cerca de la casa que vivían (lo cual cabe destacar que es robada). Compraron 10 Subways ya que había una promoción y dos frescas de toronja de 3 litros para estar listos para la tarde y la noche tranquila que iban a pasar.
...
Pasaron las horas, ya era de media noche, la película ya había terminado al igual que la comida, lo que quedaba era dos personas las cuales estaban a punto de dormirse en el sofá abrazados mientras hablaban de su vida, o en este caso, uno hablaba de su vida mientras que el otro solo se limitaba a escuchar.
— Y así fue como me convertí en un ángel caído.
—¿Todo por culpa de él?
—No solo puedes culparlo a él, sino también a mí por ser tan ingenua
— ¿Pero cómo no se dieron cuenta que mentía?
—Era un exorcista muy querido, además, debido a su sacred gear, podía manejar bien sus emociones al punto de que su aura no viera alterada, o esa es mi explicación ya que de alguna manera burlo a los ángeles y al sistema.
—No puedo creer que te hayas convertido en un ángel caído solo porque pensaron que habías mentido.
—Eso solo es una parte de la historia —prosiguió— .Es verdad que me iban a desterrar por eso, pero solo luego de un juicio algo que nunca llego ya que fui víctima de mis sentimientos descontrolados haciendo que matara al exorcista que me había inculpado. Debo agradecerle a Dios que me encontraba en el cielo y que por esa razón no me ejecutaron ya que luego de la guerra de las tres facciones hicieron un trato de paz en donde no pueden ejecutar ángeles, solo desterrarlas y que el líder de los ángeles caídos decida qué hacer. También debo agradecer que Azazel fue buena persona al perdonarme la vida.
— A pesar de ser un gran fanático a la sacred gear tengo que admitir que me cae bien.
— Oye... ¿Me puedes prometer algo?
—Depende.
— Prométeme que nunca me abandonaras, que siempre estarás a mi lado y que siempre me cuidaras tal como lo haces ahora. Que cuando termine todo esto, viviremos tranquilamente como esas parejas cliché —decía con lágrimas en sus ojos-—, esas que tanto odias ya que no te parecen realistas —ahora lo abrazaba fuertemente mientras lo miraba con los ojos llorosos— prométemelo por favor.
No hubo palabras después de aquellas, solo hubo un beso, un beso es lo que puede apreciar en la sala de esa casa, un beso el cual calmaba las lágrimas de aquella chica, aquel que hacía que el abrazo fuera más suave como símbolo que sus sentimientos estaban en paz y entendía lo que él quería decir con eso. Eso sería bello si fuera la realidad la cual no es. Con el beso no quería decir que prometía cumplir con lo que ella pedía, tampoco prometía intentarlo, porque él sabía que ese deseo que ella quería ni Dios podría cumplirlo, y no por lo egoísta que era a pesar que esa no era la intención, sino por lo ingenuo que era. Además de que no podía prometerlo cuando los sentimientos están presente con una fuerza increíble ya que al momento de que se revelan, al momento que abandonan la razón y toman el control son una de las peores cosas que hay en esta existencia, algo que debía ser erradicado pero que lamentablemente jamás va a suceder.
Pasados pocos segundos, el beso ceso y lo último que vieron antes de caer dormidos fue una mezcla de emociones las cuales se reflejaban en sus ojos.
