HOLAAAA AMIGOOOS :D
Perdón por la demora, pero he estado de vacaciones y... Bueno, aquí os traigo el nuevo capítulo. Sinceramente no sé si se subirá bien, porque estoy teniendo ciertos problemas con FanFiction... ¿Soy a la única que se le ha cambiado la forma de subir los capítulos? Ag... Extresante.
Quitando eso... ¡GRACIAS TODOS POR LOS REVIEWS! Principalmente a... Yinu25 , mesias619 , Luisa Tatis , Luisa-Hamato2 , Yuriko-West , Vania-5678 , IA-ali12 , Hana Skyle , karai saki , yumiishiyama88 , Cooni fghjk , danita159 , BELLA212 , super ninja 2911 , Louperit , YaniiR , donnie 2014 , Ana mariela , bruneli12 . Que sepáis que leo una y otra vez vuestros reviews, y me animan mucho :)
Canción: Britney Spears - I wanna go.
Aquí la continuación.
Chapter 3: ¿Tres simples chicos?
-¿Yumiko?
-¡Papá!
La chica se acercó, nerviosamente y sin saber que más hacer, hacia su padre y sus tíos, que se encontraban a unos metros de Casey y de ella.
-¿Qué hacéis aquí? ¿Y las clases?
-Bueno, como era el primer día…
-Sí Raphael –interrumpió Casey-. ¡Por una horita de nada no hay problema!
-¿Pero qué…? ¿¡Os habéis saltado la clase?!
-Sí papá, pero solo ha sido porque…
-¿¡El primer día y ya andas saltándote las clases, Yumiko?! ¡¿Estás de broma?!
-Raph, ha sido mi culpa, he sido yo el que…
-¡Ahora no Casey! ¡¿No ves que estoy teniendo una charla con mi hija?!
Casey se quedó callado. Ese hombre… O mejor dicho, tortuga, le caía genial. Era un buen amigo, aunque fuera el padre de Mitsuki y fuera bastante más mayor que él, pero eso no quitaba que cuando se cabreaba le daba cierto miedo. Y no por el hecho de que fuera una gran tortuga mutante entrenada en ninjutsu… Aún así, era mejor no discutir con él cuando se enfadaba.
-¿¡Cómo te puedo explicar las cosas, Yumiko?! ¡No debes empezar así el curso! –gritaba muy enojado Raphael.
-Lo sé papá…
-¡No me vengas con esas ahora! ¡VUELVE A CLASE YA!
-Raph, tranquilo, solo es…
-¡No Leo! ¡Es mi hija y la educaré como yo quiera! –se giró nuevamente hacia Mitsuki-. ¿¡Sigues aquí?! ¡A clase ya!
La chica miró a su padre, al principio sin creerlo, y luego cambió su gesto a uno cabreado. Sería su padre, pero no tenía por qué gritarle así.
-¡Tampoco me tienes que hablar de esa forma! –gritó ahora ella-. ¡Puede que seas mi padre pero no tienes ningún derecho!
-¡Tú lo has dicho, Yumiko, soy tu padre! ¡Tenme algo de respeto!
-¡TE LO TENDRÍA SI TE LO MERECIERAS! –y con ese grito, Mitsuki salió corriendo, dejando a todos callados.
Cuando la chica ya se había alejado, Casey fue el primero en hablar.
-Cre… Creo que debería ir con ella… -entonces, sin esperar a una contestación por parte de las tortugas, cogió lo que la chica había olvidado en el suelo y corrió en su dirección.
-Raph… -Mikey se acercó a su hermano mayor-. ¿Estás bi…?
-¿No me merezco respeto…? –dijo casi en un susurro.
-¡Claro que sí, hermano!
-¿Entonces que la ocurre?
-Ya sabes cómo son las adolescentes –continuó Leo.
-Sí, Natsuki está igual todo el día –finalizó Donnie.
-Pero yo nunca os veo pelearos, en cambio Mitsuki y yo estamos todo el día a gritos…
-Raph, se nota que Mitsu ha sacado tu genio –explicó Leo-. Y bueno, Claire tampoco es que se enfade poco… Es normal que vuestra hija haga estas cosas, y más a esta edad.
-Bueno, tienes razón…
-Anda vamos –siguió Donnie-. Creo que Casey sabrá qué hacer en estas condiciones, ¿es su mejor amigo, no?
-Sí, ese chico es bueno, seguro que lo tiene todo controlado –Leo sacó su mejor sonrisa y apoyó su mano en el hombro de Raphael-. ¡Vamos!
ººººººººººººººººººººººº
Lately I've been stuck imagining
What I wanna do and what I really think
Time to blow out
Be a little inappropriate
Cause I know that everybody's thinking it
When the light's out
"Esa voz…"
Shame on me
To need release
Un-un-uncontrollably
I-I-I wanna go-o-o all the way-ay-ay taking out my freak tonight
I-I-I wanna show-ow-ow all the dir-ir-irt I got running through my mind
I-I-I wanna go-o-o all the way-ay-ay taking out my freak tonight
I-I-I wanna show-ow-ow all the dir-ir-irt I got running through my mind
Casey siguió la canción hasta encontrar con lo que él esperaba; a Mitsuki. Ella estaba en lo alto de aquel árbol, ese al que siempre subía cada vez que quería estar sola, y en el que le había visto más de una vez cantar, aunque ella no sabía eso. El viento le removía el pelo y el sol hacía que sus ojos brillaran.
"Es hermosa…"
Lately people got me all tied up
There's a countdown waiting for me to erupt
Time to blow out
I've been told who I should do it with
To keep both my hands above the blanket
When the light's out
Él se quedó abajo, observando como ella cantaba, con su perfecta voz. Lo mejor era dejarla acabar la canción.
Shame on me
To need release
Un-un-uncontrollably
I-I-I wanna go-o-o all the way-ay-ay taking out my freak tonight
I-I-I wanna show-ow-ow all the dir-ir-irt I got running through my mind
I-I-I wanna go-o-o all the way-ay-ay taking out my freak tonight
I-I-I wanna show-ow-ow all the dir-ir-irt I got running through my mind
Shame on me (shame on me)
To need release (to need release)
Un-un-uncontrollably (un-control-lably-lably-lably-lably)
I-I-I wanna go-o-o all the way-ay-ay taking out my freak tonight
I-I-I wanna show-ow-ow all the dir-ir-irt I got running through my mind
I-I-I wanna go-o-o all the way-ay-ay taking out my freak tonight
I-I-I wanna show-ow-ow all the dir-ir-irt I got running through my mind
Al terminar, Casey empezó a aplaudir haciendo que Mitsuki le mirara desde arriba. Entonces bajó del árbol y se quedó frente a él, al tiempo que le cogía sus cosas y se las colocaba –el jersey, las gafas, la mochila…-.
-¿Te he dicho alguna vez lo que me gusta oírte cantar?
-¡Pero si casi nunca me has oído! –contestó con una sonrisa.
-Bueno, pues ya es hora de que me cantes más a menudo.
-Sí, sí… Lo que tú digas.
Los dos adolescentes empezaron a caminar hasta su instituto.
-¿Estás bien?
-Ahora sí, solo necesitaba despejarme un poco… Discutir con mi padre no es agradable.
-Sois iguales –afirmó con una sonrisa.
-¿Si, no? –preguntó irónica-. ¡No me parezco en nada a él!
-¿Te has visto los ojos?
-A parte de eso…
-Vale, puede que él sea una tortuga –Mitsuki le miró frunciendo el ceño-. Pero eso da igual, sois iguales… Idénticos, si me permites decir.
-¡No te lo permito! –dijo con burla-. Me parezco más a mi madre, estoy segura.
-Sí, bueno… A Claire también te pareces, pero menos…
-No estoy de acuerdo con eso.
-Yo sí –finalizó Casey con una sonrisa.
Unos minutos caminado, al final llegaron a su instituto y entraron por la puerta al tiempo que el timbre sonaba y daba por finalizada la primera hora. Los pasillos se llenaron en seguida de adolescentes quejándose y con prisa para ir a sus taquillas.
A lo lejos, Mitsuki vio a su prima.
-¡Natsu, espera! –gritó Mitsuki mientras se acercaba a ella.
-Menos mal que habéis vuelto ya –contestó cuando los dos amigos llegaron hasta ella-. ¡No vuelvo a cubriros las espaldas!
-Lo siento… -Mitsu la abrazó-. ¡Te quiero mucho, primita!
-Anda, suéltame… Tus cambios de humor a veces me asustan.
-¡Tampoco exageres!
-Por una vez, concuerdo con Natsu –esta se sorprendió, era la primera vez que Casey la llamaba así-. Tus cambios de humor algunas veces…
-¿Qué? –contestó algo más enfadada.
-Pues que son… Bruscos –intentó parecer suave con sus palabras.
-¡Qué tonterías dices! –Mitsu se había cabreado, aunque intentaba ocultarlo un poco-. ¡Mis cambios son como los de cualquier chica de mi edad!
Entonces, el timbre volvió a sonar y Mitsu salió corriendo antes de que demostrara su cabreo y así afirmara la teoría de sus amigos. Su próxima clase; Matemáticas.
-Es igual que su padre… -dijo Natsu al ver que su amiga se había alejado.
-No se lo digas a ella o se cabreará –contestó Casey sonriendo.
Los dos empezaron a caminar hacia la clase, en silencio. No eran del todo compatibles pero gracias Mitsuki, los tres formaban un buen equipo.
ºººººººººººººººººººº
Las clases estaban a punto de terminar. Quedaba la última hora; Educación Física. El chándal de esta consistía en un pantalón corto negro y una camiseta justa roja, con deportivas. Las chicas, por obligación, tenían que atarse el cabello a una cola alta. Por lo menos las que tuvieran el pelo largo.
Toda la clase de Mitsu, Natsu y Casey estaban en el gimnasio. Cada uno con sus grupos de amigos, ya que el profesor estaba tardando en venir. Casey ahora estaba con unos cuantos chicos estirando y hablando de hockey, mientras que Natsu y Mitsu estaban con otras chicas, aunque Mitsuki no era muy sociable, solo tenía dos verdaderos amigos. Con los demás de clase hablaba, pero no mucho… La vergüenza se lo impedía, además de que se veía muy por debajo de los demás. Como bien se repetía, era un extraño espécimen, aunque aún así muchos chicos iban detrás de ella, incluso uno que ni se imaginaba.
-¿Y tú Mitsu?
-¿Eh? –Mitsu se giró hacia una amiga del grupo, no había escuchado su pregunta ya que estaba mirando como Casey hablaba con sus amigos.
-¿Cómo crees que será el entrenador? –repitió su amiga.
-¿Yo…? Pues no lo sé…
-¡Espero que esté muy bueno! –gritó Diana, una de las chicas más guapas de las clases y que solo pensaba en esas cosas.
-¡Diana! –contestaron todas las del grupo.
-¿Qué…?
-¡Bien clase, ya estoy aquí!
Todos se giraron ante aquella voz. Entrando en el gimnasio se acercaba un hombre, no muy mayor, de unos veinticinco a treinta años. Como afirmaba Diana, era muy guapo. Llevaba el chándal del colegio y se notaba que estaba bastante fuerte. Tenía el pelo castaño, melena corta, con algo de barba que le hacía más atractivo, y unos bonitos ojos azules oscuros.
"Sus ojos me recuerdan a… ¿Leo?"
Todas las chicas se miraron entre ellas. Era obvio que el entrenador había causado sensación. Algunas le daban codazos a Diana, afirmando lo que había dicho hace unos minutos. Mitsuki, por el contrario y sin poder evitarlo, se había quedado bloqueada mirándolo y estaba empezando a ruborizarse.
-Yo soy Rodrigo, pero podéis llamarme Rodry. Voy a ser vuestro nuevo profesor.
Un segundo de silencio y Rodrigo siguió.
-Pasaré lista, ¿de acuerdo? – sacó un papel de una carpeta que llevaba en la mano y comenzó-. ¿María Alcazaba…?
-¡Presente!
-Bien, ¿Raúl Báez…?
-¡Aquí!
-Ajá.
Y así siguió, mencionando uno por uno a toda la clase.
-Mitsuki… ¿Hamato? –Rodrigo pensó un segundo en ese apellido, era el mismo que ese famoso Clan de Japón, pero esa chica… ¿Tendría algo que ver?
-Yo.
Rodrigo dirigió la mirada hacia ella, no pudo evitar sorprenderse al mirarla. Le sorprendieron, sobretodo, aquellos ojos… Ese verde tóxico. Además era bastante guapa… Pero, giró la cabeza rápidamente, ¿en qué estaba pensando? Ella era una menor, ¿cómo podría haber dicho algo así?
-¿Pasa algo? –preguntó Mitsu al ver que su profesor se había quedado callado.
-¿Qué? Oh no, solo tu apellido… Me suena familiar, ¿tienes familia en Japón?
-¿Es importante? –preguntó, con cara de pocos amigos, Mitsu, aunque no sabía muy bien por qué lo había hecho.
-No, no… Bien, sigamos… ¿Natsuki Hamato? Vaya, ¿otra Hamato?
-¡Esa soy yo!
Rodrigo observó también a aquella jovencita. No eran parecidas, pero se daban un cierto aire…
-¿Sois hermanas?
-No, somos primas –contestó Natsu.
-Oh bien, bien… Continuemos, ¿Casey Jones?
-¡Aquí!
-Vaya Jones, he oído hablar de ti… ¿El fantástico jugador de hockey, no?
-Ajá, ese soy yo –dijo con orgullo.
-Veamos si eres tan fantástico en mis clases. Sigamos…
A Casey no le gustó nada esa contestación, ¿quién se creía ese Rodrigo que era para hablarle así?
Al terminar de pasar lista, Rodrigo ordenó que se pusieran por parejas; chico y chica. Mitsu en seguida se puso con Casey, no consentiría a otro chico, le daría demasiada vergüenza.
-Bien, ¿sabréis los estiramientos básicos, no? Pues empezad, tengo que ir a por el material… -y así, Rodrigo se fue del gimnasio haciendo que cada uno se pusiera a hablar con su pareja.
-Vaya, parece que este Rodrigo ha causado sensación entre vosotras –comentó Casey.
-¿Estás de broma, no? –dijo Mitsu, algo enfadada-. ¿Has visto cómo me ha preguntado sobre mi familia? ¿Y cómo te ha contestado a ti? Seguro que es uno de eso… De eso profesores injustos.
-¿Profesores injustos? –preguntó con una sonrisa y una ceja alzada.
-Sí, esos que según le caigas bien o mal te ponen la nota.
-Entonces a ti te pondrá un diez –Casey empezó a reírse.
-¿Y eso por qué? Con la contestación que le he dado.
-Vamos, no me digas que en cuanto te ha nombrado no se ha quedado embobado mirándote.
-¡Eso ha sido por mi apellido, ya lo dijo! –Mitsu no pudo evitar ruborizarse.
-Claro, claro…
-Bueno, ¡tú tampoco tienes nada que decir! Que se te caía la baba con la profesora de matemáticas…
-¿Con Rosa? –dijo con una pequeña sonrisa, parecía que su amiga estaba celosa-. Bueno, ella estaba buena… -se llevó un golpe de su amiga.
-Solo ves eso…
-Tranquila Mitsuki, tú estás más buena que ella –le guiñó un ojo-. Además soy todo tuyo.
Mitsu se puso mucho más roja y se lanzó encima de su amigo mientras le pegaba, aunque de broma y no le hacía daño. Al momento apareció Rodrigo.
-¡Venga chicos! Dejad de hacer tontería y empezar.
-Cuidado no se te caiga la baba… -le susurró Casey a Mitsu.
Ella solo le correspondió frunciendo el ceño, y luego miró a Rodrigo. La verdad, era muy guapo, ¡pero era su profesor! Y además muy mayor… ¿Cómo un hombre como él se iba a fijar en una chica como ella?
ººººººººººººººººººººº
Las clases habían terminado al fin. Mitsu y Natsu ya se iban para su casa.
-¡Nos vemos mañana Tomohisa! –se despidió Mitsu dándole un beso en la mejilla.
-A lo mejor me paso luego por vuestra casa –le dijo cuando la chica se había alejado un poco.
-¡Perfecto! –Casey le guiñó un ojo y así Mitsuki se fue junto a su prima.
Estuvieron todo el camino en silencio, hasta que entraron en el bosque.
-Oye… ¿A ti que te ha parecido el profesor nuevo?
-¿Rodrigo? Ah… No está mal –dijo Natsu con indiferencia-. ¿Y a ti?
-Sí, no está mal…
-¿Parece que se fijó mucho en ti, no?
-¿¡Qué?! –Mitsu volvió a ponerse algo roja-. Otra igual… ¡Que no!
-Vale, vale… Yo solo opinaba. Oye, ¿y Casey?
-¿Qué?
-Este verano le ha cambiado, eh.
-Ah sí, está muy bien.
-¿Te gusta? –preguntó sin rodeos.
-¿Qué? ¿Tomohisa? ¡Claro que no! Es mi mejor amigo, nunca lo vería como algo más.
-Y Rodrigo es tu profesor –continuó Natsu-. Y aún así te hace un poco de tilín…
-¡Rodrigo es diferente! –Natsu sonrió pícaramente, mientras Mitsu se ponía más roja-. ¡Y además tampoco me hace nada! ¡Ninguno me gusta!
-Claro… Lo que tú digas.
Las dos llegaron a casa y cada una se fue a su cuarto. Natsu primero saludó a su padre, que ya había vuelto con el resto de las tortugas, en cambio Mitsu no le dirigió la palabra a Raphael y se encerró en su habitación.
Allí se quitó la ropa y se puso unos leggins negros con una camiseta negra de tirantes que dejaba ver su ombligo y en la que ponía con letras blancas "the music make me free". Se tumbó en la cama y se puso sus famosos cascos grises mientras se ponía a escuchar música y a pensar en el día de hoy.
"Rodrigo…"
Tenía que aceptarlo, su profesor era muy atractivo, pero no dejaba de ser su profesor. Y además no quitaba la teoría que le había dicho a Casey de ser un profesor injusto. Pero, por desgracia, no podía quitárselo de la cabeza. ¿Por qué? No tenía ninguna posibilidad con él, un hombre de su edad no querría a una niñita pequeña como ella. Aunque, extrañamente, pensó en lo que Casey le había dicho, en eso de que se había fijado en ella, ¡seguro que no era eso! ¡Qué tonto estaba su amigo!
"Casey…"
Él tampoco estaba mal, y Natsu tenía razón, este verano le había mejorado. Estaba más guapo que nunca… ¡Pero no! Era su mejor amigo, su Tomohisa, y como bien afirmaba, nunca lo vería como algo más, ni él a ella. O al menos, eso creía…
Tock, tock, tock…
-¡Pasa!
-¿Mitsu…?
-¡Tío Leo! –Mitsu se incorporó en la cama-. ¿Qué ocurre?
-Solo quería ver que tal estabas, por la discusión con tu padre y… Ya sabes –se sentó junto a ella en su cama.
-Oh, tranquilo tío, estoy bien, ya sabes que no es la primera… -sin creerlo, le interrumpió un abrazo de su tío, que no pudo ser correspondido.
Al separarse, Mitsu sintió que sus mejillas le ardían.
-Pensé que necesitarías uno –dijo Leo con una sonrisa.
-Oh… S…Sí… Mu… Muchas gracias… -hablaba atropelladamente por los nervios.
-Dime, ¿qué tal las clases? –preguntó mientras colocaba su mano en la rodilla de la chica-. ¿Profes nuevos?
-Oh sí, el de Educación Física es nuevo.
-¿Y qué tal? ¿Es simpático?
-Sí… -pensó no decirle la verdad-. No está mal…
-¿Y chicos nuevos? ¿Alguno especial…? –sonrió pícaramente.
-¡Tío Leo…! –Mitsu sintió algo de vergüenza-. Ya sabes que no…
-Que no son cosas de contar a tu tío, lo entiendo –sonrió sinceramente-. ¿Y Casey?
-No me digas que tú también piensas que me gusta, por favor…
-¿También? ¿Quién lo piensa?
-Natsuki… ¡Es una pesada! –Leo no pudo evitar reírse.
-Bueno, entonces mejor no digo nada… -contestó riéndose.
-Malo…
Leo se levantó de la cama, aún con una sonrisa en la cara, y le besó la frente a su sobrina. Después, salió del cuarto.
Mitsu se volvió a tumbar en la cama entre un largo suspiro.
"Leo…"
Su tío. Como lo quería… Era tan comprensivo, tan bueno, tan guapo… ¿Tan guapo? Bueno, sí que lo era. Pero era su tío, por desgracia. ¡No, no, no! ¿Cómo podía pensar eso? Era su tío y punto, no por desgracia ni nada. Aunque no podía negarlo, desde que cumplió los catorce, Mitsu sentía algo especial hacia su tío, fuera de todo amor familiar. Sentía algo diferente… ¿Pero el qué? Y aunque lo supiera, sería una estupidez pensar en algo así, nunca en su vida iba a acabar con él, por el simple hecho de que era su tío. El hermano de su padre. Pero… Era inevitable, algo estaba creciendo en su corazón.
Y hasta aquí el capítulo... ¿Qué os pareció?
Si tenéis alguna o algo, ya sabéis; review ;).
¡Un saludo a todos! :D
