¡HOLA! *se oyen grillos*
Hm... ¿Alguien recuerda esta historia o tendré que borrarla como un merecido castigo por llevar tanto sin actualizar? ¿Nadie la recuerda? Ah... Me merezco permanecer en el olvido.
No tengo escusa para que me perdonéis el no haber subido nuevo capítulo, y la verdad es normal que os extrañéis de que esté de vuelta. Ahora me veo más bien de la old school pero bueno. En realidad lo que me ha pasado es que en estas vacaciones de Navidad me ha dado por volverme a ver las Tortugas Ninja de nuevo y... Wow, he visto las tres temporadas en a penas una semana. Con eso han llegado los feels y la nostalgia de nuevo a mí, por lo que mi inspiración hizo "PUM" y me puse a escribir como una lunática.
Este es mi regalo de Navidad para vosotros. Si alguien sigue leyendo esta historia, pues muchas gracias y de veras que lo siento. No sé si os acordaréis pero, muchas gracias a: pauli2000 , mesias619 , Miss Truth , Naileben , KHOUFGOGHFUGAE , vanne perez , raphaelblue62 , nina14j , Dana Veronica , rebeca h , Britney jaquelyn , Queca , Dana Veronica , Vanne Perez , turtlefangirl yVanne Perez por vuestros reviews, han sido otro ánimo para volver a escribir.
Canciones:
Cascada - Everytime we touch
Shakira y Rihanna - Can't remember to forget you
Dani Sánchez (Pop4u) - Eléctrica
¡Que disfrutéis!
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Chapter 11: Festival escolar.
Una sala gigante y oscura volvía a tener luz después de tantos años pasados en la oscuridad. El fuego de las iluminaciones volvía a cubrir el edificio en mitad de la noche, como si nunca se hubieran cerrado las puertas de aquel lugar…
El trono volvía a ser ocupado pero, esta vez, no era por un hombre de armadura brillante y llena de cuchillas y rencor. Ahora, la que permanecía sentada en aquel sitio era una mujer, la que no sabía que su vida estaba basada en una completa mentira.
-¡Heishi! –gritó la mujer, y al momento apareció un ninja en la sala.
Este llevaba un traje que le taba todo el cuerpo, incluida la cara, de color negro y, en la cabeza, una cinta de color roja atada, al igual que otra en la cintura, y en el pecho un símbolo de una extraña flor japonesa. También, en sus codos, rodillas y hombros, tenía trozos metálicos.
-¿Sí, señora? –dijo tembloroso el soldado ninja.
-¿Están ya todos preparados?
-Afirmativo.
-Bien, preparados, hoy comenzará mi plan…
Colocando su mano en su frente en forma de saludo de militar, el ninja se fue de la sala dejando a la mujer sola en aquella gran sala iluminada por llamaradas. Ella pensaba en su gran plan y en las posibilidades de ganar, en eso se había basado su vida desde pequeña, en la victoria…
-Karai ha vuelto –dijo para ella misma.
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El despertador la sacó de un encantador sueño, en el que su vida era normal. Tenía un padre humano, vivía en la ciudad, ella no tenía extrañas manchas en la piel y, su parte preferida era que su mejor amigo no estaba enfadado con ella pero… Eso solo era una mentira. Despertar era la realidad.
-¡Arriba Mitsuki! –entró gritando Claire en su cuarto-. ¡Hoy es el esperado día!
-Mamá… -dijo Mitsu, frotándose los ojos-. No…
-¡Calla, calla! –contestó Claire, con una sonrisa-. Vamos a ponerte guapa…
-¡Mamá! ¿Recuerdas que es por la tarde? Ahora tengo clase normal.
-Oh cierto, entonces iré preparándote algo de ropa…
-¡No! –interrumpió la chica-. Mamá por favor, no quiero cosas nuevas, ni faldas, ni vestidos ni…
-Vale, vale… Nada de ropa nueva.
-¿Segura?
-Sí, sí… Ahora baja a desayunar, te lo ha preparado la tía April.
-Bien…
Mitsu se levantó de su cama y se dirigió a la cocina, donde estaban April, Raph y Leo solos.
-Buenos días –dijo Mitsu al entrar.
-Buenos días –contestaron los demás.
La chica empezó a desayunar, algo rápido ya que iba un poco justa de tiempo.
-Mitsu, ¿cuántas veces te he dicho que desayunes tranquila? –preguntó Leo, llevándose la mirada de la nombrada.
-Lo… Lo siento –contestó, apartándose la tostada de la boca-. Es que…
-Llegas tarde –interrumpió Raph, mirando el reloj.
-¡Sí!
Entonces, la chica bebió de un trago el vaso de leche y se tragó entera la tostada, para luego salir corriendo a su cuarto. Allí se vistió con una simple camiseta blanca ancha con una calavera negra, de tirantes grandes y que dejaban ver un top negro por debajo, unos vaqueros justos negros rotos por las rodillas, unas Converses rojas y un gorro de lana del mismo color que el pantalón.
Salió corriendo de casa sola, ya que su prima se había ido. Al llegar al patio de su instituto, todavía estaba repleto de chicos y chicas. Primero se fijó en Natsuki y las chicas de su clase, y luego observó a Casey que estaba con los demás chicos jugando al hockey. Este también la miró, pero no le dio importancia y siguió jugando, mientras que a Mitsu le había herido ese gesto y se fue con las demás chicas.
-Mitsu, Mitsu, Mitsu… -dijo Diana, en cuanto la castaña se acercó al grupo-. ¿Hoy te toca cantar, cierto?
-Bueno, yo… -Mitsuki se puso nerviosa-. Sí…
-¿No te parece increíble el hecho de que vas a compartir escenario con la mismísima Shakira? ¡Es genial!
-Sí… Bueno, lo que haga yo no se podría comparar al estilo de Shakira…
-¡Tonterías! ¡Seguro que lo haces genial! –contestó otra del grupo.
Al momento, el timbre que daba por comenzada la clase sonó y todos los alumnos se dirigieron a las aulas. Aunque, los pasillos eran estrechos y había demasiados adolescentes, por lo que, en un descuido, Mitsuki se chocó con alguien, pero antes de ser caída al suelo, ese alguien la agarró.
-Oh, lo siento… -entonces, Mitsu miró a la cara de esa persona y sintió que el mundo se paraba-. Casey…
-Culpa mía –contestó este, soltándola.
Sin decir más, los dos se separaron y se fueron a clase.
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Y todo el día transcurrió igual. Mitsu apenas hablaba con las chicas y, mucho menos, había hablado con Casey. Las horas de clase se habían hecho eternas en el instituto pero, por lo menos, quedaba la mejor tarde, aunque solo fuera para algunos.
En casa de los Hamato…
-¡Mitsu! –gritó Natsuki desde su cuarto.
-¡¿Qué?! –contestó la nombrada, también desde su cuarto.
-¿¡Qué te vas a poner?!
-¡No tengo idea!
-¿¡Tienes algo para dejarme?!
-¡Sabes que no!
-¡YA DEJEN DE GRITAR! –intervino Raphael con un fuerte grito desde la primera planta-. ¡ASI NO HAY QUIEN TOME LA SIESTA!
Entonces, alguien llamó a la puerta del cuarto de Mitsuki. Cuando pasó, esta vio a su madre, que llevaba algo envuelto en las manos.
-Mamá, ¿qué es eso?
-Ábrelo –contestó Claire.
La chica se dispuso a hacer lo que su madre le pedía y, cuando vio el regalo, la sorpresa fue mayor. Este consistía en un precioso vertido verde oscuro de encaje, de palabra de honor, es decir, sin tirantes, de volante. También había unos preciosos tacones rojos y un lazo para el pelo del mismo color.
-Mamá…
-¿Te gusta?
-¡Me encanta! –esta abrazó a su madre.
-Bien, tu prima también ha recibido el suyo –dijo con una sonrisa-. Preparaos y así podremos veros.
Claire salió del cuarto dejando a su hija con una gran duda… ¿Cómo debía prepararse?
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Una hora después, todos excepto las dos adolescentes de la casa, se encontraban en el salón viendo la televisión
-¡Francisco Javier, yo te amo! –decía una mujer en la tele con un acento extraño y que hablaba moviendo mucho el cuerpo.
-Pero Juana, Roberto es mi mejor amigo, ¡yo no podría hacerle esto! –dijo un hombre, con el mismo acento y sobreactuando como la mujer.
-¡Injusticia! ¡¿Y qué pasa con TU hijo?!
-¿¡Con mi hijo?! Acaso tú…
-Sí Francisco Javier, yo estoy… Embarazada.
Una música de suspense sonó ante esas palabras.
-Pe… Pero yo… -antes de que el nombrado Francisco Javier continuara su frase, otro hombre apareció en escena, y no parecía muy contento.
-¡Tú, escoria! –gritó ese hombre, refiriéndose a Francisco Javier-. ¡Tú me has robado a Juana! ¡TE MATO!
-¡NO ROBERTO! –gritó la mujer, poniéndose entre medias de los dos hombres-. ¡No lo hagas!
Todos los Hamato miraban atónitos la pantalla del televisor, excepto Splinter que parecía encantado por ese programa, pero unas toses forzosas hicieron que estos quitaran la mirada del televisor y las pusieran en ellas… Mitsu y Natsu se encontraban en la puerta, preparadas y preciosas.
La pelirroja traía su pelo largo suelto y con una pequeña ondulación en la puntas. Su vestido era morado brillante, largo y bastante justo haciendo resaltar su figura y aparentando tener más edad. Llevaba unos tacones grandes y dorados, a juego con un collar largo de una pequeña tortuga y unas cuantas pulseras. Sus labios estaban pintados de un ligero rosa palo y tenía sombra en los ojos con algo de rímel haciéndole las pestañas más largas. Todos la observaron primero a ella y sacaron una gran sonrisa y varios piropos, sobre todo por parte de sus padres.
Por otra parte, Mitsuki llevaba el pelo con una media trenza sujeta por un lazo rojo. Su vestido verde le relucía muy bien y le llegaba por encima de la rodilla, algo corto para la opinión de Raphael. También llevaba los tacones rojos que la hacían más alta, pero no alcanzaba a su prima. Sus labios iban pintados de un rojo bastante fuerte y sus ojos iban parecidos al igual que los de Natsuki, solo que estos relucían más por su color verde intenso. También llevaba al cuello su preciado collar de tortuga, junto a algún que otra pulsera. Se había maquillado las manchas para que no fueran vistas por los demás. Esta dejó soltar un "wow" de todos, ya que estaban menos acostumbrados a verla con vestidos y ese estilo de cosas. Incluso, cuando ella miró a Leo, pareció que este se ruborizada bastante e intentaba no mirarla demasiado, lo cual la molestó un poco.
-¡Estáis preciosas! –dijeron las dos mujeres a la vez.
-Sí, se os ve realmente hermosas –siguió el abuelo.
-Sí… -dijeron las cuatro tortugas a la vez.
A Mitsu ya le empezaba a incomodar esa situación, justo lo contrario que le ocurría a su prima.
-¿Sí? –dijo sonriente Natsu-. ¡Muchas gracias, familia!
-Sí, sí… Gracias pero, es hora de irnos –siguió Mitsu.
-Antes déjenme sacarlas una foto –contestó Claire, yendo a por una cámara.
Eso provocó un suspiro en su hija, aún así aguantó.
Todos miraban sonrientes y alagaban a las dos jóvenes pero nadie se dio cuenta de que Raphael estaba algo apartado y le empezaron a brillar y humedecer los ojos. Entonces, Mikey se acercó a él sin que los demás prestaran atención.
-Raph, ¿estás llorando?
El nombrado quitó la vista de su hija y sorbió por la nariz.
-¿Qué? ¡¿Estás de broma?! ¡Yo no lloro! –dijo, intentando parecer firme.
Mikey simplemente se rió.
Volvió a aparecer Claire en la sala e hizo unas cuantas fotos a las chicas, a la familia… Incluso a Raph en un momento que se estaba limpiando las lágrimas, algo que le provocó mucha rabia al de rojo. En definitiva… Clare hizo un gran selfie esa tarde.
Mitsu y Natsu ya se pusieron en camino pero antes de todo, la primera fue llamada por su tío de bandana azul, que le esperaba a un lado de la casa, esta le dijo a su prima que siguiera y le alcanzaría en un momento. Entonces fue hacia su tío.
-Hola… -dijo Leo, casi en un susurro.
-Hola.
-Eh… Mitsu, yo… Bueno… Estás muy guapa.
-Oh… -Mitsu dejó de mirarle a los ojos-. Gracias…
-Bueno, la verdad… Yo Mitsu… Yo quería decirte algo –dijo, llamando la atención de la nombrada-. Yo… Creo que te mereces a alguien… A alguien genial, con el que poder pasar el tiempo, poder pasear, poder demostrar vuestro amor… Porque tú eres genial, hermosa, inteligente… Y no te mereces nada peor… Te mereces un buen chico…
-Tío Leo yo… Bueno, gracias… Yo…
-Sin embargo –interrumpió este-. Te quiero.
-¿Qué…?
-Te quiero, y no me apetece privarme del sencillo placer de decir la verdad. Estoy enamorado de ti y sé que el amor es solo un grito en el vacío, que es inevitable el olvido, que estamos todos condenados y que llegará el día en que todos nuestros esfuerzos volverán al polvo. Y sé que el sol engullirá la única tierra que vamos a tener, y estoy enamorado de ti.
-Leonardo…
Entonces, el de bandana azul colocó su mano hacia la barbilla de la chica, acercando sus caras hasta unirse en un profundo beso en el que Mitsuki estaba de puntillas pero con los ojos cerrados por la inercia, porque su tío era demasiado alto. Este también había cerrado los ojos y estaba saboreando el momento, curiosamente unos labios que le sonaban muy familiares…
"Yumiko…"
El que rompió ese gesto fue Leo, apartándose lentamente de los dulces labios de su sobrina.
-Creo que… Esto debe guardarse en secreto –dijo Leo, con firmeza.
-Pienso lo mismo, pero… Leonardo –este la miró a los ojos-. ¿Nosotros…? ¿Tú y yo…?
-Mitsu, eres mi sobrina… Me duele en los más profundo, porque yo… Te quiero, pero hay otra persona con la que tengo que hablar… Mientras tanto, tendremos que olvidar lo que acaba de pasar.
-Pero… ¿Y si yo no lo quiero olvidar?
Leonardo soltó una pequeña sonrisa y volvió a unir sus labios a los de la chica, pero esta vez en un beso más corto.
-Tienes que irte, Natsu te espera… -contestó el de bandana azul, pegado frente a frente con ella-. Sé que lo vas a hacer genial…
Este se giró y se fue a casa, mientras que Mitsu también se fue a su instituto… Pero ahora, todo había cambiado. Sus pensamientos y sentimientos se peleaban en su cabeza. Tenía que analizar su situación: Casey estaba enfadada con ella y, además, a él no le había provocado nada el beso, a diferencia que a ella. Rodry era su profesor, pero no quitaba sus sentimientos, con él podría hacer cosas que con Leonardo no… Y, Leo era su tío, con Mitsuki no podría ocurrir nada pero, ¿y con Yumiko…?
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En el instituto Okaro…
Mitsuki al final había alcanzado a su prima y estaban a punto de entrar en el patio de su instituto, donde transcurriría la fiesta pero, extrañamente, no se oía música ni nada por el estilo. Entonces, justo cuando pasaron hacia dentro vieron un gran escenario, luces, todos los alumnos vestidos con ropas elegantes… Pero faltaba algo; la cantante.
Cuando el director Okaro se dio cuenta de la presencia de Mitsu en la puerta, fue directa a ella.
-Señorita Mitsu, tiene que cantar ya.
-¿¡Qué?!
-Shakira no se ha presentado y solo te tenemos a ti –decía, mientras la arrastraba entre toda las personas hacia el escenario.
-Pero… Señor Okaro yo… No sé… No estoy preparada…
-Tonterías…
Al fin llegaron a lo alto del escenario, la luz se centraba en Mitsu y esta sentía que el mundo daba vueltas. Observó a toda la gente que la mirada y ella buscó en especial… Casey también la miraba sorprendido, y especialmente guapo, llevaba una camisa blanca con los dos primeros botones desabrochados dándole un toque rebelde, también unos vaqueros negros y una chaqueta del mismo color, al igual que los zapatos. Nunca en la vida le había visto tan bien vestido. Aunque también buscó a su profesor y cuando le encontró su sorpresa fue igual, este lucía su perfecta sonrisa e iba vestido con una camisa blanca, corbata negra y un traje del mismo color; perfecto al igual.
La chica cada vez se sentía más nerviosa y fue peor cuando su director habló por el micrófono.
-¡Buenas noches instituto Okaro! –gritó el director, haciendo que todos los alumnos silbaran y gritaran-. Sentimos la demora, al parecer la cantante famosa Shakira todavía no ha aparecido, pero eso no importa… ¡Aquí está Mitsuki Hamato!
Todos empezaron a aplaudir y la chica no sabía qué hacer. El director le había pasado el micrófono y, a los pocos segundos, se había quedado sola en el escenario. Todo estaba en silencio esperando a que ella empezara a cantar, pero no podía… Estaba completamente paralizada, sin saber qué movimiento usar.
-¿Va a cantar algo o qué? –gritó un chico de entre la gente.
Sin que ella se enterara, Casey empezó a andar hacia Mitsu. Corrió entre toda la gente hasta llegar a los pies del escenario, justo debajo de donde estaba ella, que ni se había enterado que su amigo estaba ahí ya que miraba a un punto perdido entre el público.
-¡Mitsu, Mitsu, escucha! –le gritaba Casey, pero esta no le miraba-. ¡Mitsu tienes que cantar, lo vas a hacer genial! ¡Mitsu escucha! ¡CANTA MITSU, CANTA! ¡Tú puedes, Mitsu…!
"Canta, tú puedes…"
Entonces, como un reflejo, Mitsuki salió de su trance. Pestañeó unas cuantas veces y miró a su amigo que le sacó una gran sonrisa a la que ella correspondió con otra. Ya sabía dónde estaba, qué tenía que hacer… Y agarró con firmeza el micrófono.
-Bien, querido instituto… -dijo, mientras su voz se alzaba por los altavoces-. La verdad, no sabía muy bien qué cantar en el día de hoy pero, creo que ya lo tengo…
Miró a su amigo por última vez y cerró los ojos para coger aire…
Yo todavía escucho tu voz
cuando duermes junto a mi
yo todavía siento tu toque
en mis sueños
perdona mi debilidad
pero no sé por qué
sin ti es muy difícil sobrevivir
Todos se sorprendieron ante aquella perfecta voz y, en un momento, comenzaron a aplaudir, para luego empezar a bailar. Rodry también estaba muy sorprendido y, a la vez, orgulloso de aquella preciosa alumna. Y Casey, por su parte, la miraba desde su posición con una sonrisa.
Cada vez que nos tocamos
recibo este sentimiento
y cada vez que nos besamos
yo juro que puedo volar
no puedes sentir mi corazón latir rápido
quiero que esto dure
te necesito a mi lado
cada vez que nos tocamos
siento la estática
y cada vez que nos besamos
alcanzo el cielo
no puedes sentir mi corazón latir lento
no puedo dejarte ir
te quiero en mi vida
Casey estaba realmente sorprendido por la letra de la canción ya que podría ser para alguien, pero seguro que no para él.
Todos en el patio bailaban al ritmo de la música y el director Okaro, por su parte, estaba realmente sorprendido de aquella chica, mucho más de lo que se esperaba.
tus brazos son mi castillo
tu corazón es mi cielo
ellos limpian las lagrimas que llore
los buenos y malos momentos
hemos pasado por ellos
me haces subir cuando caigo
cada vez que nos tocamos
recibo este sentimiento
y cada vez que nos besamos
yo juro que puedo volar
no puedes sentir mi corazón latir rápido
quiero que esto dure
te necesito a mi lado
cada vez que nos tocamos
siento la estática
y cada vez que nos besamos
alcanzo el cielo
no puedes sentir mi corazón latir lento
no puedo dejarte ir
te quiero en mi vida
"Realmente ella es… Perfecta"
Cada vez que nos tocamos
recibo este sentimiento
y cada vez que nos besamos
yo juro que puedo volar
no puedes sentir mi corazón latir rápido
quiero que esto dure
te necesito a mi lado
La música paró y todo se llenó de aplausos, silbidos y piropos. Mitsu sonrió, saludó y decidió bajarse del escenario. El primero en recibirla abajo fue Casey, lo cual la sorprendió. Bueno, más bien fue ella la que corrió hacia él y le abrazó, pero él correspondió encantado.
-¡Mitsu lo has hecho genial!
-¡No hubiera podido sin ti!
Toda aquella escena parecía perfecta, incluso para una reconciliación…
-Y… Lo siento… -dijo Casey, casi en un susurro-. Por lo que ocurrió ayer, yo…
-Oh, Casey…
Pero antes de que pudiera seguir, alguien tocó el hombro de Mitsuki. Al girarse esta no sabía quién era, ya que era una persona muy bien tapada con gabardina y con gafas de sol. Aunque, esta se acercó a la chica y se bajó un poco las gafas de sol con una sonrisa…
-¿Shakira…? –dijo Mitsu, muy sorprendida.
-Exacto –dijo la cantante, sonriendo-. Oye, cantas bien, ¿qué te parece si tú y yo…?
-¿¡Compartir escenario contigo?! ¡Sería genial!
La cantante rubia sonrió y, sin que Mitsu se pudiera despedir de su amigo, la agarró por la muñeca y las dos llegaron al escenario. En cuanto Shakira se quitó el gran abrigo que la cubría y las gafas, dejando ver su ropa llena de brillos y extravagante, todas las miradas se centraron en ella y un silencio inundó el lugar. Esta cogió el micrófono y habló firme.
-¡Buenas noches y siento el retraso! –los alumnos ante eso empezaron a aplaudir-. ¡Pero aquí os traigo una canción de mi nuevo disco que cantaré junto a mi amiga…!
-Mitsuki –siguió la chica, por su micrófono.
-Bien… Mitsu, ¿estás preparada? –preguntó Shakira, alejando su boca del micrófono.
Esta simplemente asintió con una sonrisa y la música empezó a sonar…
Shakira: I left a note on my bedpost
Said not to repeat
Yesterday's mistakes
What I tend to do
When it comes to you
I see only the good
Selective memory
The way he makes me feel, yeah
Gotta hold on me
I've never met someone so different
Mitsuki en seguida reconoció la canción y mientras llegaba su turno, empezó a bailar al ritmo de la música mientras todos los alumnos hacían lo mismo.
Oh here we go
He a part of me now
He a part of me
So where you go I follow, follow, follow
Oh, oh, oooh, oh
Oh, oh, oooh, oh
I can't remember to forget you
Oh, oh, oooh, oh
Oh, oh, oooh, oh
I keep forgetting I should let you go
But when you look at me
The only memory is us kissing in the moonlight
Oh, oh, oooh, oh
Oh, oh, oooh, oh
I can't remember to forget you
I can't remember to forget you
Mitsu animó al público a empezar a aplaudir al ritmo de la música, pero Shakira la hizo un gesto de que le tocaba a ella y, mientras se colocaba el micro, la rubia empezó a hacer lo que anteriormente hacía la adolescente.
Mitsuki: I go back again
Fall off the train
Land in his bed
Repeat yesterday's mistakes
What I'm trying to say is not to forget
You see only the good, selective memory
Shakira se sorprendió bastante al ver como la chica se sabía la letra a la perfección, pero ella siguió bailando con su reconocido movimiento de caderas. Mientras Mitsu cantaba con mucha confianza.
The way he makes me feel like
The way he makes me feel
I never seemed to act so stupid
Oh here we go
He a part of me now
He a part of me
So where he goes I follow
Todos aplaudían y bailaban, entonces las cantantes se observaron con una mirada cómplice.
Ambas: Oh, oh, oooh, oh
Oh, oh, oooh, oh
I can't remember to forget you
Oh, oh, oooh, oh
Oh, oh, oooh, oh
I keep forgetting I should let you go
But when you look at me
The only memory is us kissing in the moonlight
Oh, oh, oooh, oh
Oh, oh, oooh, oh
I can't remember to forget you
Shakira: I rob and I kill to keep him with me
I do anything for that boy
I'd give my last dime to hold him tonight
I do anything for that boy
Mitsuki: I rob and I kill to keep him with me
I do anything for that boy
I'd give my last dime to hold him tonight
I do anything for that boy
Las dos empezaron a bailar de igual forma, con movimientos sensuales que, por su parte, a Casey le hicieron ponerse rojo por el hecho de solo mirar a Mitsu. Mientras que el profesor Rodrigo seguía observando a la alumna desde una posición más alejada.
Ambas: Oh, oh, oooh, oh
Oh, oh, oooh, oh
I can't remember to forget you
Oh, oh, oooh, oh
Oh, oh, oooh, oh
I keep forgetting I should let you go
But when you look at me
The only memory is us kissing in the moonlight
Oh, oh, oooh, oh
Oh, oh, oooh, oh
I can't remember to forget you
But when you look at me
The only memory is us kissing in the moonlight
Oh, oh, oooh, oh
Oh, oh, oooh, oh
I can't remember to forget you
Todo se llenó de aplausos, silbidos y piropos. Las dos cantantes no dudaron en saludar y bajarse del escenario. Entonces, Shakira empezó a hablar a Mitsu, detrás del escenario donde no las molestarían.
-Wow… Mitsuki, ¡cantas genial!
-Oh… Lo mío no es comparación a lo tuyo –dijo Mitsu, con un leve sonrojo en sus mejillas.
-¡Tonterías! Oye… ¿Qué te parecería si le hablara a mi manager de ti? Quizás podría conseguirte un trabajito… Como mi telonera o algo por el estilo.
-¡¿En serio?! ¡Eso sería…! –al principio, a Mitsu le encantó eso, pero no podía aceptarlo-. Oh… Muchas gracias, de veras… Pero creo que no puedo…
-Oh… ¿Por qué?
-Bueno, mi vida está aquí… Yo no puedo dejarlo todo por un hobby que tengo… New York es mi hogar.
-Mm… Bueno, ¡no hay problema! Si cambias de idea… -Shakira metió su mano en su bolsillo y sacó algo que le entregó a la chica-. Aquí tienes mi tarjeta, llámanos cuando quieras.
-Gracias Shakira… No pensé que los famosos fuerais tan…
-¿Amables? –interrumpió Shakira-. Sí… En lo famoso quedan pocos buenos, ya sabes que la fama se le sube a uno a la cabeza… Pero hay que aprender a controlar.
-Sí… -Mitsu rió un poco-. Tienes razón.
Entonces, alguien interrumpió aquella escena.
-Mitsu… -la nombrada se dio la vuelta.
-Rodry…
-Verás… Wow, ¡lo has hecho genial!
-Gra… Gracia –contestó algo roja.
-¿Qué te parece si tú y yo…?
Antes de que Rodrigo pudiera continuar, el escenario volvió a iluminarse y estos dos se fueron al frente para ver lo que ocurría. Mitsu, al ver quien había en el escenario con un micrófono en la mano, no pudo caber en su asombro, al igual que todos los alumnos del instituto.
-Bueeeeeeeeno… -dijo Casey, arriba del escenario-. Sí, sí… ¡Dejad de murmurar! ¿Casey Jones en un escenario…? ¿Extraño, eh?
La manera de hablar de Casey llevaba consigo unas cuantas carcajadas, también por parte de Mitsu, la que observó que ahora este solo llevaba la camisa blanca, los vaqueros y las zapatillas, mientras que su pelo estaba más alborotado, mucho más guapo.
-La verdad, nunca he hecho esto –siguió Casey-. Pero tengo que ir acostumbrándome porque cuando sea jugador de hockey profesional saldré por muchas televisiones y… Bueno, ya lo veréis.
Las risas iban en aumento, aunque por su parte, a Rodry no le gustaba nada la chulería de aquel chico, sobretodo porque había captado toda la atención de Mitsuki.
-¡Casey guapo! –se oyó gritar de una voz femenina entre el público.
-¡Gracias, hermosa! –gritó Casey, guiñando un ojo-. Será mejor que empiece con lo que tengo pensado…
Con una señal con la mano, las luces cambiaron. Ahora había miles de colores en el escenario, pero todos se centraban en Casey. Mitsu se fijó en que había miles de chicas suspirando por él, algo que le pareció divertido. Ella siguió mirando a su amigo sorprendida que, en un segundo, él también la miró y le guiñó un ojo, algo que la hizo sonrojarse.
Puedo hacer un gran jit, dos jit, tres jit, cuatro y llenar estadios y teatros. Puedo hacer cinco, seis jit, siete jit, ocho y cuando crees que acabo vuelvo a escribir otro.
Sí, sí, sí otro jit estadios y teatros.
Sí, sí, sí otro jit vuelvo a escribir otro.
Mitsuki estaba realmente sorprendida por la voz de su amigo, incluso le hizo… Sonrojarse. Al principio todos se habían quedado impactados… ¿Casey Jones en verdad cantaba tan genial? Pero, al momento, las chicas empezaron a gritar enamoradas y todos empezaron a bailar.
Yo siempre tengo una canción cuando enciendes el motor sale mi nombre león.
Eléctrico, eléctrico
Yo puedo iluminar las calles de la cuidad y mi música se vuelve.
Eléctrica, eléctrica
Yeah.
La electricidad corre por mis venas llevo el éxito a fuego en mi cabeza. Sabes que no son sueños de grandeza mira bien mi luz entre las estrellas.
Sí, sí, sí otro jit corre por mis venas
Sí, sí, sí otro jit entre las estrellas.
Casey, por su parte, parecía estar pasándoselo en grande. Andaba de un lado para otro en el escenario, con una gran sonrisa, de vez en cuando hacía un genial paso de baile y eso llevaba a las chicas a gritarle piropos, lo cual a él le hacía guiñarles el ojo.
Yo siempre tengo una canción cuando enciendes el motor sale mi nombre león.
Eléctrico, Eléctrico
Yo puedo iluminar las calles de la cuidad y mi música se vuelve.
Eléctrica, eléctrica
Eléctrica, eléctrica
Vine a cantar y a cantar me quedaré quedaré para triunfar y triunfará ah ah ah.
Vine a cantar y a cantar me quedaré quedaré para triunfar y triunfará ah ah ah.
Vine a cantar y a cantar me quedaré quedaré para triunfar y triunfará ah ah ah.
Vine a cantar y a cantar me quedaré quedaré para triunfar y triunfará ah ah ah.
Yo siempre tengo una canción cuando enciendes el motor sale mi nombre león.
Eléctrico, Eléctrico
Yo puedo iluminar las calles de la cuidad y mi música se vuelve.
Eléctrica, eléctrica
Yo Siempre tengo una canción cuando enciendes el motor sale mi nombre león.
Eléctrico, Eléctrico
Yo puedo iluminar las calles de la cuidad y mi música se vuelve.
Eléctrica, eléctrica.
Los aplausos y piropos empezaron a llenar el lugar… Había sido realmente increíble. Casey no paró de saludar hasta bajar del escenario donde fue recibido por un gran abrazo de su amiga.
-Wow Casey, ¡no sabes lo genial que ha sido! ¡No me dijiste que cantabas! ¡Ha sido alucinante! –Mitsu parecía eufórica, y había olvidado completamente a Rodry.
-Mitsu, tranquila… -rió Casey-. ¡Y gracias!
-Parece que has ganado admiradoras… -dijo Mitsu, refiriéndose a todas las chicas que le lanzaban piropos.
-Sí, bueno… Eso no importa, Mitsu… -Casey no dudó y agarró con sus manos las manos de Mitsuki, lo que hizo que los dos se miraran a los ojos-. Lo que ahora me importa es que…
-Ejem.
Una forzada tos interrumpió el momento. Mitsu se dio la vuelta y se encontró con su profesor Rodrigo, algo que a Casey le fastidió por completo.
-Eh… Mitsu, ¿puedo hablar contigo un momento?
-Oh, yo… -Mitsuki miró a Casey-. Mmm… Casey, ¿nos vemos luego, sí?
Este simplemente abrió los ojos como platos, pero Mitsu se acercó a él y le dio un dulce beso en la mejilla.
-Tranquilo… Todo arreglado Tomohisa –le dijo al oído.
Entonces Rodry agarró a Mitsu y se la llevó a la puerta del patio, donde no había gente y se podía hablar tranquilamente.
-Bueno, Mitsu… ¿Qué te parece si vamos a dar una vuelta?
-Una… ¿Una vuelta?
-No me digas que no te aburre esta fiesta.
-Bueno, yo…
-¡Genial! ¡Tengo el lugar perfecto!
-Yo…
Pero, sin que pudiera continuar, la mano de Mitsu fue agarrada por la de Rodry y los dos empezaron a caminar por la calle, como si fueran una completa pareja normal…
Aunque, pasados ya unos minutos, estaban ya llegando a la zona de restaurantes de New York. Antes de entrar en uno, Rodry se giró hacia Mitsu y la acorraló contra la pared entre sus brazos, esta se puso en seguida roja y eso a Rodry le hizo sacarle una sonrisa. En seguida, él se acercó a ella y unieron sus labios en un profundo beso. Al principio era tranquilo pero Rodry empezó a juguetear con la lengua de ella y el beso se hizo más intenso y sensual. Al separarse, los dos tenían una pequeña sonrisa.
-Mitsu eres preciosa… -Rodry volvió a unir sus labios, pero este beso fue más corto-. Voy a entrar a ver si quedan sitios libres… ¿Me esperas aquí?
-Claro…
Rodry se separó de ella y entró en un restaurante, mientras que Mitsu se quedó ahí esperándole. Esta soltó un gran suspiro… ¿Por qué ella? Su profesor le gustaba, pero había esperado tanto a que su tío le dijera lo que le había dicho hace horas y ahora no sabía lo que iba a hacer… Y por otra parte estaba Casey, pero este seguía siendo su mejor amigo… ¿Cómo podría estar ocurriéndole eso a ella?
Mitsu empezó a caminar de un lado a otro, sin saber que ella estaba siendo observada por varios ojos que la miraban desde arriba de los tejados.
-A mi señal… -dijo una voz femenina, casi en un susurro-. Atacaréis…
La adolescente seguía perdida en sus pensamientos pero, de repente, unas enormes y verdes manos la agarraron desde atrás, tapándole la boca para que no pudiera hablar, aunque ella intentaba gritar era un esfuerzo en vano. Ese alguien que le había agarrado era muy grande y muy fuerte, con sus dos grandes manos, la había retenido y empezó a arrastrarla hacia un oscuro callejón, sin que ella pudiera hacer nada, intentaba zafarse pero era imposible.
Por otra parte, los que anteriormente estaban mirando a Mitsuki se alarmaron al ver que ninguno de ellos era el que se estaba llevando a la adolescente.
-¿¡Pero qué…?! –dijo la anterior voz femenina, muy cabreada-. ¿¡Qué demonios es eso?!
-Ama Karai –dijo un ninja, apareciéndole por detrás a la mujer-. ¿Atacamos?
-No –dijo Karai firme-. Retirada, no sabemos nada de esa… Cosa.
Entonces todo el clan salió corriendo, excepto Karai que seguía observando como Mitsu era arrastrada hacia los tejados por aquello imposible de nombrar. La chica intentaba soltarse como podía pero era imposible, y tampoco podía gritar, hasta que con un fuerte movimiento su boca quedó descubierta.
-¡SOCORRO! –gritó Mitsu-. ¡AYUDA...! ¡LEONARDO!
Pero lo que la arrastraba volvió a taparle la boca y ahora empezó a correr más rápido alejándola de aquel lugar.
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¿Qué os ha parecido?
Antes de despedirme tengo una buena y una mala noticia. Empezaré por la mala: Si alguien recuerda mi historia de "Por ti, niña" tengo que decir respecto a ella que no la continuaré, no la veo con un buen argumento y futuro, sin embargo no la borraré porque me trae buenos recuerdos. Antes la disfrutaba escribiendo pero ahora me resulta aburrida y sin ideas para continuar, lo siento. La(s) buena(s) noticia(s): La primera parte de esta historia (Raph's feelings), he decidido que estaría bien reescribirla de mejor forma (ya sabéis, quitando el estilo teatro, corrigiendo las faltas...), la idea de la historia y los capítulos serán los mismos, simplemente mejorados. ¿Qué os parece? ¿Lo hago o lo dejo como está? ¡Vosotros me decís! Y la otra noticia: Al igual que con esta historia, volveré a leerme desde el principio la historia de "¿Solo una enfermedad?" para así encender a mi inspiración y poder continuarla, ¿o esa historia ya no merece la pena?
Vosotros decidís.
¡Un saludo! :D
