Título: Sexo
Palabras: 474
Summary: El panorama de esa mañana pintaba a una tarde desenfrenada de sexo. Que Hiroaki los encontrara en pleno arranque, no estaba en los planes.
Disclaimer: Esto aburre, lo sé, pero es necesario repetirlo: Digimon no me pertenece, blablabla, si no a su creador Akiyoshi Hongō, blablabla. Yo sólo hago esto sin fines de lucro y para no irme a tirar de algún puente o algo así de la pura desesperación. Ser una fangirl no es sencillo.


"I kiss you all starry eyed, my body's swinging from side to side..."

(Anyone else but you — The Moldy Peaches)


Sexo

Y sólo podían escucharse las agujas del reloj, porque el silencio era así de mortal.

Hiroaki que se paseaba de un lado a otro, en la pequeña sala de estar de su departamento, bufaba de cuando en cuando y la contrariedad se hacía ver en su rostro.

No estaba enojado, más bien apenado.

Yamato descamisado empezaba a temblar un poco de frío. El calor había pasado ya. Sora sentada a un par de centímetros de él, tenía el cuerpo tenso, una expresión ida y su brasier en las manos.

El panorama de esa mañana pintaba a una tarde desenfrenada de sexo. Que Hiroaki los encontrara en pleno arranque, no estaba en los planes.

Ishida mayor se masajeó la cien mientras pensaba en cómo mierda empezar una conversación que ya había tenido con su hijo, años atrás. Pero que ahora era obvio, tenía que volver a hacer, sólo que con Sora presente.

Takenouchi que no podía estar más nerviosa y avergonzada, sólo se refundió más en el sofá esperando que algún dios se compadeciera de ella y la hiciera desaparecer del lugar. O mejor aún, que retrocediera el tiempo, en ese preciso momento en dónde decidió hacerle caso a las hormonas y se dejó acariciar por Yamato de esa manera tan sugerente, para luego abalanzársele como lo había hecho.

Su conciencia debió haber insistido un poco más.

El suspiró que dio Hiroaki despertó a Yamato de su letargo. Ya estaba imaginando la escena que ocurriría cuando su padre por fin decidiera hablar. De antemano sabía que su progenitor era un negado del trato para con él; bastante torpe cuando hablaban de temas triviales como estudios y drogas, y más aún si se trataba de un tema como era el sexo. Aun se avergonzaba de la primera plática que tuvieron cuando él apenas tenía 13 años, tuvo que ir al psicólogo del instituto para poder superar exitosamente tan desastrosa conversación.

Hiroaki carraspeó, Yamato sólo suspiró esperando la verborrea espeluznante que se avecinaba y Sora decidió que lo mejor era huir del lugar antes de que su dignidad decidiera ya no hacer ninguna aparición estelar en ella.

Lástima o no, que Matt haya previsto sus intenciones y arruinará su plan maestro, agarrándola de la mano y apretándola para que entendiera el punto. No sólo él sufriría por esa plática, no sólo él escucharía las tan a vergonzantes anécdotas de Hiroaki en su juventud.

Le dedicó una sonrisa a Sora que a ella le supo a arrogancia. Y eso fue como su sepulcro, la señal que necesitaba para que por fin llegue la resignación a su cuerpo y se diera cuenta, de que de esto no se salvaría ni con mil años de penitencia.

—Bueno —comenzó Hiroaki —, el sexo es…

Y a ambos jóvenes sólo les quedó suspirar, a sabiendas de que esa tarde sería eternamente larga.


Dije que quería tener esto terminado para antes que finalizara el año, pero apenas es el sexto drabble so... ni al caso. Una de las primeras cosas que ya me plantié para iniciar el año es dejar de hacer promesas absurdas. Así que, mejor dejo que las cosas sigan su curso, como tiene que ser.

Me faltan aun nueve drabbles, ¡me sigo echando ánimos para acabarlos! No planeo dejarlo, pero aveces la musa se pone caprichosa, o perezosa, o en huelga, lo qué sea, que al final no hacemos nada. Pero a veces se pone buena onda y termino el drabble en poco tiempo (como me pasó anoche).

Espero de corazón que les guste y me lo hagan saber en un review, no saben lo mucho que los aprecio.

Nos seguimos leyendo.

Sirelo.

(Click a review si quieren que Yamato descamisado aparezca al lado suyo).