Título: Horror
Palabras: 760
Summary: Años casados y jamás recordó una maldita memoria con ella, pero no vaya a ser Star Wars que hasta se sabe todos los diálogos.
Disclaimer: Digimon no me pertenece, en serio.
"We both have shiny happy fits of rage."
(Anyone else but you — The Moldy Peaches)
Sora ve a Yamato desaparecer tras la puerta de la cocina y suspira largamente. Fue un día realmente agotador, aunque se podría decir que desde hace siete meses todos sus días son agotadores. Se acomoda mejor en el sofá y espera a que regrese con las palomitas de maíz que prometió.
Es noche de películas y vaya que tiene ganas de pasar ese tiempo a solas con él.
Desde que se enteró de su embarazo, su vida ha sido un torbellino de emociones múltiples; las náuseas, mareos y dolores en todas partes del cuerpo en su primer trimestre, los cambios constantes de humor (que ella no creía, pero ahora sí por obvias razones) y su apetito sexual más vivo que nunca. Sí, definitivamente había sido toda una odisea.
Es por eso que no dudó en aceptar ver una película con Yamato, porque lo único que llegaba a hacer a su casa desde que su estomago comenzó a pesar más que todo su cuerpo, era dormir; y no es como que él reclame (realmente no lo hace) pero Sora sabe que en el fondo también quiere compartir un rato con ella y con el bebé no nacido, pero su infinito cansancio le impedía hacerlo.
Hasta hoy, por supuesto.
Ve cómo él se acerca con dos recipientes; uno con palomitas saladas y el otro con palomitas dulces (tampoco creía en los antojos, pero a su embarazo le dio por desacreditar sus creencias). Se sienta junto a ella no sin antes darle un beso en la frente, ella le sonríe encantada ante su muestra de cariño.
—Entonces… ¿qué veremos hoy? —pregunta entusiasmada.
—Bueno, quería sorprenderte pero en vista de que estás tan emocionada —pausa—, pues te lo diré.
Hace el famoso ruido de redoblantes con la boca y Sora quiere poner los ojos en blanco. Está sintiendo un dejá vú, se parece mucho a la primera vez que vieron…
—¡Star Wars!
… Star Wars.
Tiene que estar bromeando.
—Dime que estás bromeando.
—¿Por qué habría de estarlo? —responde él.
—¡¿Y por qué no habrías de estarlo?! —ella alza la voz sin ninguna intención.
Está bien, quizá con demasiada intención.
Él la ve por dos segundos.
—Es el aniversario de su estreno —dice, como si fuera lo más obvio del mundo.
—Pero creí que veríamos algo nuevo —reprocha Sora —, además… ¿cómo es que de eso sí te recuerdas?
Años casados y jamás recordó una maldita memoria con ella, pero no vaya a ser Star Wars que hasta se sabe todos los diálogos.
—Bueno, yo...
Sora cierra los ojos y trata de respirar profundamente. Tiene ganas de llorar, y eso es horrible. No puede ponerse así por algo tan básico y tonto, tiene que calmarse.
—Está bien —dice después de un rato —, veamos tu película favorita. Total no es como si fuera la primera vez en mucho tiempo que podemos hacer algo juntos.
Yamato la ve con horror.
—¿No estarás…? —él deja la pregunta en el aire.
—¿Enojada? —termina ella— Para nada.
¡Por supuesto que lo está! Yamato se reprende mentalmente, ¿cómo pudo cagarla tan monumentalmente? Creía que iba a estar feliz de compartir algo tan importante con él, pero Sora ha estado inestable desde su embarazo y no había forma de que pudiera pronosticar su reacción.
Y jura que de todos los escenarios que pensó, jamás se le cruzó ese por la cabeza. Voltea a verla rápidamente, ella tiene ambas manos en el rostro; seguramente llorando…
¡Dios, está llorando!
Se acerca a ella y la recuesta en su pecho.
—Sora, Sora —dice mientras le acaricia el cabello —. Malentendiste todo, ¡fue el internet! —saca como puede el celular de su bolsillo — ¡Ves! Ahí está, internet me dijo lo de Star Wars, pero no llores.
Sora se sorprende, ¿en serio creía que estaba llorando? Su esposo es un tierno… y tonto, ¿por qué tiene que amarlo tanto?
Le da un suave apretón y se suelta de él lentamente. No tarda en encararlo; tiene el rostro lleno de preocupación. Debería dejar de hacer eso o no podrá enojarse con él nunca en la vida.
—No estoy llorando —responde al fin —, sólo me molesté pero ya estoy bien. Anda, miremos la película.
—¿Estás segura? —pregunta él dubitativo.
—Por supuesto, había olvidado que lo más importante de esta noche era que estuviésemos juntos.
Él le sonríe y la besa en los labios.
—Eres la mejor.
—Lo sé —dice ella con falsa arrogancia.
Ambos se acomodan para ver la película, que aunque quizá sea la veinteava vez que la miran, se siente como la primera.
¡Por fin se coció esto! Tenía la trama desde hace demasiado tiempo, pero cada vez que abría word me quedaba viendo la pantalla y luego mejor hacia otras cosas, no tenía inspiración para nada. Pero todo eso ya pasó y espero que ya por fin deje de estar estancada y me digne a escribir todo lo que tengo pendiente que es mucho y realmente lo siento.
Este drabble va dedicado a mis adoradas chicas del topic Sorato en el Foro Proyecto 1-8; ustedes saben que somos geniales y si se dan cuenta, he metido varios headcanons aquí :D Y para las que no están todavía en el foro, las invito a que se pasen y así podemos fangirlear como se debe en el hermoso topic.
Ya saben que si les gusta, dejen review.
Besos y abrazos para todos/as.
