Advertencia de capítulo: Violencia, abuso, sangre, lenguaje agresivo y una sensación de querer matar a Tobías Snape y pegarle a Lily.
15 de Mayo de 1961, Cokeworth, Inglaterra
Incluso con magia oscura o clara Eileen Snape de soltera Prince jamás podría volver a recuperarse de lo que sucedió. Al principio ella era imparable, cuatro carreras en mente, notas perfectas y el nivel de magia que tiene una bruja prodigio. Eileen era la mejor de su clase, fue la consentida en la familia, se esperaban grandes cosas de ella y un mal día por accidente Eileen se topó con el príncipe de su vida, aquel caballero de brillante armadura que la conquisto con una mirada y una sonrisa acalorada.
Eileen fue increíblemente buena cuando llego conociendo lentamente al joven hombre que siempre tenia una sonrisa para ella, él no veía a Eileen como una sangre pura y tampoco la veía como la próxima gran bruja del mundo mágico, no estaba tras ella por su dinero ni nada parecido, a él le importaba conocerla asi que ella le hablo de sus sentimientos, las presiones de la familia y el sueño de conocer el amor, ella le regalo una oportunidad y él la tomo demostrándole a ella un cariño que nadie jamás le había mostrado.
Un cariño que se volvió amor y un amor que pudo ser un cuento de hadas si esto no se tratara de la cruel realidad, el miedo a lo desconocido y las personas siendo personas, siendo malvadas y oscuras por dentro cuando por fuera son tan bellas.
"¡Eres un monstruo y diste a luz a otro monstruo como tú!" Los gritos resonaban en las paredes de la casa mientras los golpes caían violentamente sobre el delgado cuerpo de la dama.
"Soy una bruja, soy normal, pero mi núcleo es más fuerte, diferente. Mi corazón aun te pertenece" Su voz estaba rota por las lágrimas, su rostro reseco por el sol y el corazón, aunque dispuesto también muy herido tanto o más que su cuerpo. "Nuestro hijo no tiene la culpa de mi mentira, no lo culpes por mis errores" Rogo ella.
"¿Culparlo?" Pregunto el hombre con una risa borracha. "Si no fuera por ese niño yo jamás hubiera sabido de tu deformidad, de tu magia maldita" rugió él aplastando la esperanza de ella cuando se dirigió directamente a la cuna con manos temblorosas dispuestas a ahogar a su bastardo.
"¡Él es tu hijo!" Grito él.
"¡Y me arrepiento cada segundo por ello!" Eileen lloro más fuerte.
"Por favor… por el amor que me tuviste una vez, si algo de nuestro pasado era real, si el cariño que me susurrabas al oído era genuino" Eileen se levantó a tomar su mano "Perdona la vida de Severus. Perdónalo, Tobías." El hombre quiso arrancarse de ella, aventarla a un lado y golpearla de nuevo. La ira resurgió con la mentira y lo desconocido, el miedo trepando por su garganta.
Eileen espero, una parte de ella quiso revelarse contra lo que Tobías intentaba, otra parte de ella le dijo que no tenía opción, que lo que Tobías decidiera seria su responsabilidad, ella viviría con la culpa si su esposo mataba a Severus.
"El vivirá" Dijo con los dientes apretados luego de un rato "Por ahora" Eileen cerro los ojos y tomo un profundo respiro a través de su nariz y su boca, como si el aliento se le escapara y quisiera retenerlo presiono sus manos contra su pecho.
Aun asi todo lo que ella hizo, lo que lucho por conseguir fue abandonado por ese hombre que después de la verdad le había fallado y volvió su futuro perfecto en un infierno a pagar.
Eileen había sido tan salvaje antes de caer enamorada. Antes de la locura.
01 de Abril de 1964, Cokeworth, Inglaterra
"¿Por qué papá no nos quiere?" Un niño de cuatro años había preguntado un día, había un libro en sus manitas mucho más grande y pesado que el propio Severus y parecía que se le caería en cualquier momento, en el titulo se leía '30 plantas mágicas raras '"¿Es porque yo puedo hacer crecer flores y él no?" Eileen miro hacia el pequeño niño, su labio inferior presionado entre sus dientes.
"Es porque mamá mintió sobre algo hace mucho tiempo" había dicho Eileen sonriéndole e intentando reconfortarlo.
"¿Por eso él nos lastima?" pregunto. Eileen desvió la mirada. "Mentir es malo" dijo Severus en voz baja "Yo jamás le mentiré a nadie" aseguro Severus, Eileen intento decir algo, pero estaba tan asustada de hablar que simplemente le beso la frente y se retiro no pudiendo soportar ver a Severus a los ojos . "Jamás le mentiré a nadie" susurro de nuevo para si mismo. Fortaleciéndose.
Tres días más tarde Severus podía escuchar a su padre rompiendo las botellas de vidrio contra las paredes intentando golpear a su mamá con ellas. Severus se cubrió los oídos con las manos y repitió los nombres de las plantas más raras del mundo mágico en Ingles y en Latín con sus propiedades y posibles usos, lo hizo una y otra vez hasta que los vidrios rotos dejaron de caer y los gritos y el llanto se detuvieron.
Severus miro alrededor del armario sintiéndose un poco triste y desorientado, no sabia cuando se quedo dormido, pero al intentar ponerse de pie se dio cuenta de que había alguien más allí con él.
"¿Mamá?" Pregunto Severus confundido. La mujer no contesto. "¿Mami?" Pregunto Severus de nuevo "¿Estas bien?" Las manos infantiles sacudieron un poco el cuerpo tirado frente a él, asustado cuando ella solo cayo hacia un lado salpicando sus manitas con algo sucio y pegajoso. "¿Mamá? Estoy asustado. ¿Mami?" Ella no respondió ni una vez.
Severus se arrastro del armario hacia afuera abriendo la puerta y dejando que la escasa luz entrara iluminándolos. Fue entonces que Severus encontró toda la sangre en un camino que se arrastraba desde la puerta de la habitación hasta el frente del armario acabando adentro. Severus se soltó a llorar, en pánico cuando ella siguió allí aparentemente dormida.
"¿Mami?" Pregunto Severus con los ojos anegados en lagrimas ardientes. "Por favor despierta" Pidió con la voz aguda.
Eileen solo abrió los ojos siete horas más tarde, el lugar estaba hecho un caos sangriento y Severus estaba dormido contra la cama arrodillado en el piso con la cabeza apoyada en el colchón, ella se preguntó cómo había llegado allí si recordaba buscar escondido junto a Severus en el armario después de que Tobías salió de la casa a mitad de la noche rumbo al bar local. Eileen observo su cuerpo encontrando mantas limpias sobre ella y vendas torpes en sus deteniendo el sangrado, se sintió limpia y no había sangre seca ni siquiera entre su pelo lo que significa que Severus había lavado todo e incluso la había curado. La pregunta era ¿Cómo?
"¿Severus, cariño?" Severus parpadeo desorientado, moviéndose rígidamente con el cuello adolorido debido a la posición en que se quedo dormido. "Hola" Saludo ella al rostro adormilado.
"Hola mami" saludo Severus de vuelta, aun en la bruma del sueño. Luego Severus inhalo y sus ojos se ampliaron despiertos "¡Mamá!" Grito.
"Te di un buen susto ¿Verdad?" Pregunto ella recibiendo el abrazo desesperado solo haciendo una pequeña mueca ante el pinchazo de dolor en el pecho. Se sobo el área lejanamente preguntándose porque el sitio se sintió como entumido. "¿Qué paso Sevvie?" Severus se aparto de ella con los ojos aún ampliamente abiertos con lágrimas contenidas.
"¡Yo tome tus libros del baúl!" Dijo él. Eileen frunció el ceño y hecho una segunda mirada a la habitación, esta vez noto los volúmenes de libros esparcidos por el piso. "Había uno de algo llamado sanación que es como medicina" explico Severus solo separándose un poco para buscarlo y entregarlo "No tiene dibujos, pero las instrucciones son bastante claras" Severus lo abrió mostrándole a su mamá lo que quería decir. "Desinfecte y lave todo, presione mis manos en la herida y repetí el hechizo hasta que funciono" Eileen se atraganto, pero Severus continúo hablando como si no acabara de declarar que ejecuto sin varita un hechizo grado sanador Jr. En entrenamiento que solo magos de diecisiete años hacia arriba podía hacer sin problemas. "luego puse las vendas, no son vendas en realidad,
"¿T-tu?" Severus o no la escucho o la ignoro porque corrió hacia otro libro brincando un charco de sangre antes de regresar. Eileen encontró el ejemplar y lo recordó de su estancia en Hogwarts, su quinto año sino recordaba mal.
"Luego leí este, no es tan bueno, pero pude encontrar las recetas ¿Ves?" Severus le mostro "Dice que es para cortes, moretones y para la perdida de sangre" Eileen noto que Severus había marcado las paginas "Solo que no tengo los ingredientes, tampoco los conozco" Severus frunció la nariz "Aunque unos de ellos están en el libro de plantas raras "Severus comenzó a hablar sobre como relaciono algunas plantas con otro libro que Eileen tenía.
Eileen se sentó como pudo en la cama, atrajo a Severus a su lado y le leyó a Severus de todas las pociones, le explico que hacían e incluso balbuceo sobre los métodos más efectivos que no decía el libro. Severus se levantó en algún momento y comenzó a anotar las cosas que Eileen le decía alrededor de los márgenes del libro con letras torpes y temblorosas que Eileen suponía que solo su hijo podría entender.
Severus de cuatro años había leído tres libros para sanar a una madre moribunda, con su comprensión limitada del lenguaje editorial de los magos solo apostando por las palabras que entendía y las imágenes que podía ver en algunas de las páginas. Y fue la primera vez que Eileen se dio cuenta que Severus realmente leía los libros que ella le daba para que no se aburriera, sin juguetes ni otras cosas en su habitación Eileen solo pudo darle libros de magia de la rama que ella tanto amaba y Severus los había aprendido, los trato con el debido cuidado y acudió a ellos para salvarla.
"¿Quieres que te consiga un caldero?" Pregunto Eileen seriamente. Severus la miro con la boquita abierta.
"¿De verdad?" Jadeo.
"Lo hare" Prometió ella "y algunos ingredientes" Ella debería comenzar lento, no con las pociones más volubles, pero si con las que son más adecuadas. "¿Quizás nuevos libros también?" Severus se rio y la abrazo como si ella le hubiera prometido todo el oro del mundo y una nueva vida.
Eileen cerro los ojos con sus brazos llenos de un niño de cuatro años con un potencial talento que ningún otro mago podría tener a su edad. Eileen se prometió que, si no podía cuidarlo o protegerlo al menos lo educaría, lograría que su hijo fuera el más listo, que obtuviera la vida a la que ella renuncio.
"Te amo mamá" Susurro Severus.
"También te amo, cariño" Severus sonrió contento.
Fue el ultimo Te amo que se dijeron.
Lo que resto del año Eileen se aseguro de que Severus obtuviera todos sus libros de Hogwarts y lo que pudo rescatar de las tiendas de segunda mano del callejón Diagon. Le enseño a preparar pociones para curar moretones, le enseño como olían las pociones, en que frascos se guardaban, como identificar los ingredientes y se rieron de los nombres raros que tenían muchas plantas.
"Me gustan las pociones" dijo Severus una noche, un día tranquilo con solo dos horas de gritos. "¿Podre hacerlas cuando sea grande?" Eileen lo apretó contra su costado.
"Podrás hacer lo que tu quieras cuando seas grande" Prometió ella en voz baja.
Antes de quedarse dormidos Severus escucho la puerta cerrarse de golpe en la parte inferior de la casa, los pasos torpes que se movían por el lugar y luego su terror llego al escuchar el peso subir las escaleras. Su madre lo escucho también. Así de pronto su buen día se volvió en un instante de supervivencia.
"Escóndete" Severus miro a su alrededor
"¿Dónde?" Pregunto, la puerta del armario estaba algo rota y realmente no era un buen escondite sobre todo si él se disponía a buscarlo. Eileen tembló de miedo al escucharlo más cerca.
"Bajo la cama" dijo Eileen empujando a Severus, ella se paro justo enfrente rezando por que Tobías no lo buscara realmente. "Ve" Ordeno cuando Severus dudo. Finalmente, el pequeño cuerpo desapareció bajo la cama y la suave sabana amarilla cayo tapando a Severus.
Severus de cuatro años observo a medias el cuerpo de su padre aparecer por la puerta azotándola contra la pared, su madre lo saludo con miedo y afecto recibiendo un cambio una bofetada sonora.
"¿Dónde esta el niño?" pregunto el borracho.
"¿El niño?" El hombre se tambaleo jalando el cabello de Eileen y soltándolo solo cuando ella sollozo.
"Si, no me hagas repetirlo" Severus se cubrió los oídos y repaso en su mente todos los ingredientes y los pasos para hacer una de las pociones de primer año de Hogwarts. "Quiero que vaya a comprar algo" Dijo Tobías riendo al final de la oración "Necesito más alcohol" dijo en medio de grandes carcajadas. "El bar estaba cerrado" Eileen intento secarse el rostro lleno de lágrimas.
"Y-yo iré, es muy noche para Severus. Jamás ha salido, se perderá, además es tan joven, nadie le dará alcohol a un niño" Eileen fue silenciada con un empujón brusco. La risa ebria se detuvo por completo.
"Que aprenda entonces" dijo y entonces la búsqueda comenzó.
Severus estaba a medios de los ingredientes de su segunda poción cuando le sujetaron el tobillo y lo jalaron hacia atrás arrastrándolo hacia afuera, su pequeño cuerpo colapso y sus uñas se enterraron en la madera intentando luchar al tiempo que gritaba.
"Allí estas" Severus miro con horror, de un momento a otro estaba cara a cara con el monstruo que inundaba sus pesadillas "fenómeno" dijo el hombre. El aliento a alcohol se estrello contra el rostro infantil y Severus se atraganto de asco. "Tiempo de que aprendas tu lugar en esta casa" Golpeo Tobías con una sonrisa siniestra.
Todo lo que Eileen hizo para detenerlo fue suplicar inútilmente desde la izquierda. Severus fue arrastrado sin piedad, la puerta se cerró y asi como asi, sin más explicaciones, sin advertencias de ningún tipo y tan directo que era enfermo Severus fue introducido al verdadero infierno donde todo se desvanecía, donde todo caía en picada, donde el abuso lo dominaba todo y donde no podía escapar.
Presente. 25 de Julio de 1974, Cokeworth, Inglaterra.
Severus balanceo las piernas en el columpio, una flor blanca en la mano y una expresión aburrida. Llevaba allí poco más de media hora solo esperando y balanceándose de adelante hacia atrás en ese montón de fierros descuidado, de hecho, estaba asombrado de que siquiera aguantara, sobre todo con el clima de Inglaterra y lo descuidado que todo estaba.
La brisa fría y el movimiento despeinaba su cabello, su ropa de segunda mano apenas lo abrigaba, estaba a punto de irse cuando la vio parada a unos metros de él con una expresión de irritación. Severus la dejo, si ella se marchaba la perseguiría, pero si se acercaba al menos abría algún tipo de esperanza.
"¿Qué estas haciendo aquí?" Pregunto ella solo dando un paso adelante. Severus se encogió de hombros.
"Esperándote" dijo Severus sinceramente.
"Pues no deberías estar haciendo eso" Lily entrecerró los ojos con maldad "¿No puedes solo dejar las cosas pasar?" Severus movió la cabeza.
"Depende" dijo él "¿Ya me perdonaste?" Lily rodo los ojos.
"¿Tu que crees?" Severus suspiro. Agotado.
"Que eres muy terca para decir que si, pero que no eres tan mala como para dejarme de lado porque me equivoque" Severus explico "Tu te has equivocado antes, yo siempre te he perdonado" Lily se rio, un sonido chillón y nervioso.
"Ese es un movimiento muy Slytherin" Severus apretó los labios "Culpándome de cosas como olvidar tu cumpleaños una vez o recordarte que tu mamá no podría asistir a la reunión de padres de la escuela" Lily lo señalo "Yo jamás te falte al respeto frente a todos llamándote por nombres desagradables "Severus desvío la mirada, el dolor se alojó en su pecho con solo escucharla.
"No puedo retroceder en el tiempo y cambiar las cosas Lily, solo puedo pedirte perdón las veces que sean necesarias para…"
"Mira, esto no es personal Severus" Dijo ella interrumpiéndolo, sus ojos verdes muy serios clavados en los suyos "De verdad lamento que lo arruinaras, luego de todas las veces que te defendí, de las veces que te invite a mi casa junto a mis padres quienes ni siquiera son magos para pasar los veranos "Severus hizo una mueca, adoraba a los señores Evans, ellos eran la pareja más tierna que Severus había conocido. "Ya no puedes hacer nada Severus, pero de corazón espero que el resto de tus veranos estén bien" dijo Lily sinceramente, moviéndose incomoda "Porque mi familia y yo nos iremos en una semana" Severus se ahogó.
"¿Qué?" El joven se puso de pie, incrédulo.
"Petunia a estado insistiendo en mudarnos, ella necesita estar más cerca de su escuela nueva y la nueva casa también queda más cerca de la estación así que moverme el primero de septiembre es más sencillo" Explico Lily "asi que nos vamos en una semana, las cosas a están listas. La mudanza empezara a llevarse todo en unos días "Severus sentó que su corazón se apretaba dolorosamente al escucharla.
¿Eso era todo ?, ¿Dos palabras y ella echaba a la basura años de amistad? Las palabras de Tobías Snape penetraron la mente de Severus, jalándolo hacia abajo recordándole lo monstruo y fenómeno que era, como había arruinado la vida de sus padres. Severus enmascaro el dolor desgarrador y camino hacia Lily.
"Lo lamento" repitió Severus, desesperado por un rayo de esperanza.
"Muy tarde Severus, ya es muy tarde" ella sacudió la cabeza, su cabello rojo bailando alrededor de sus hombros. "Nos vemos en Hogwarts" dijo ella, aunque su tono era muy claro en no querer verlo exactamente.
Severus la miro marchar con el corazón roto y una flor de lirio blanco en la mano.
El camino de vuelta a casa es pesado, desgarrador y se centra en una lucha que está perdiendo contra lagrimas que intentan desesperadamente ser liberadas, la bruma que lo rodea es espesa, lo hace tener ganas de correr, escapar. Severus solo continua su camino en silencio.
Las calles están rotas, el cemento fragmentado bajo sus pies le resulta gracioso, compara las líneas con las que Lily deja en su corazón y se pregunta como afrontara el perderla para siempre. En algún punto el lirio blanco se desliza de sus dedos y Severus lo deja atrás sin darse cuenta. Severus tropieza con alguien y continua sin escuchar al hombre refunfuñar por el adolescente distraído, mira su casa como quien mira una cárcel de windows polvorientas que contiene peligros escandalosos y mortales.
Severus quiere correr lejos de esa casa.
"¡TOBÍAS NO!" Severus reacciona, come la distancia en tres largas zancadas y prácticamente arranca la madera de las bisagras cuando abre la puerta de golpe. La vista que recibe a Severus es mortal, sangrienta y tiene su corazón errático y adolorido demasiado asustado para procesar el dolor. "¡CORRE SEVERUS!" Grita Eileen luchando contra el hombre ebrio que la sostiene contra el piso con expresión asesina.
"¡Aléjate de ella!" Hay un instante en el universo que solo se detiene en ellos, donde solo existen esas tres personas rotas mirándose entre si. El monstruo lleno de viscosa oscuridad le sonríe a Severus dispuesto a sacar la vida de la mujer en esta ocasión y Severus en cambio lo mira con disgusto, listo para defender a su madre. "He dicho aléjate" Repite en voz muy baja, casi un siseo, un tono que en algún lado en el futuro les causara miedo a sus estudiantes.
"¿Qué harás si no, muchacho ?, ¿Finalmente te crecieron las pelotas para defenderte? No eres más que un fenómeno. No puedes tu asquerosa habilidad fuera de usar esa patética escuela de maricas" "Tu mamá y yo aún tenemos cosas que arreglar, vete y cierra la puerta" Tobías Snape se giro ignorando al adolescente y levanto el puño bajándolo dos veces contra la cara ya irreconocible de Eileen.
Severus tembló violentamente en su sitio intentando detener su magia de explotar en contra del hombre.
"No la golpees" gruño Severus acercándose "¡No la golpees!" Le grito interrumpiendo el siguiente puño. "¡Déjala en paz!" Severus lanzo su propio puño hacia el frente sacando al hombre ebrio de encima de Eileen.
El golpe de Severus le quebró el pulgar e hizo sangrar sus nudillos, la fuerza con la que golpeo a su padre fue tanta que su magia se dispersó hacia Eileen cubriéndola protectoramente. Severus espero a que Tobías se pusiera de pie, tambaleándose todo el tiempo y con ojos asesinos. Severus estaba seguro de que esta vez ninguno de los dos saldría ileso, Tobías ya tenia un circulo morado en la quijada y parecía doler tanto como los golpes que imprimía en ellos todos los días, Severus sintió una cruel satisfacción de ver a Tobías herido.
"Mocoso idiota" se burlo Tobías escupiendo al suelo demasiado cerca de Eileen para el gusto de Severus "Alguien te dio bolas ¿Verdad? Lastima que es muy tarde para que intentes defender a la zorra" Tobías deslizo su mano hacia la parte de atrás de su cinturón y le mostro lo que había adquirido recientemente. Severus sintió la frustración y el miedo recorrerlo por entero, su padre alcoólico y abusivo había conseguido un arma "Vuelve a entrometerte en mis asuntos y voy a poner una bala" Tobías movió el artefacto peligrosamente de Severus al cuerpo de Eileen "en ella" Severus siente su corazón desplomarse.
No podía seguir luchando, su gran momento había acabado allí. Había sido demasiado tonto como para pensar que podía ganar, estaba peleando solo una batalla que no le daría el triunfo de la guerra. Severus bajo las manos, relajo los hombros y acepto su derrota.
Se le llenaron los ojos de lágrimas cuando Tobías empezó a reírse como un cerdo.
"Vete a tu habitación" ordeno Tobías moviendo el arma con el cañón apuntándole "no la matare, ella debe vivir para pagar por sus engaños y mentiras, debe vivir para pagar por su deformidad, por su acto irrespetuoso contra la naturaleza" Severus no se movió inmediatamente, pero cuando el arma fue apuntada a su madre sus pies reaccionaron violentamente obedeciendo.
Tomo todo su autocontrol no correr de vuelta abajo a las escaleras, Severus se paseó por la habitación erráticamente solo escuchando el llanto de su madre y los golpes, no era la primera vez que escuchaba esa combinación de cosas, pero sabia con claridad que esta era diferente. Las cosas se le estaban saliendo de control, esto no era más una paliza usual en Tobías Snape, esto era increíblemente más violento que de costumbre, había algo feroz y mortal en su padre hoy.
Severus prácticamente voló fuera de la habitación y al piso inferior cuando escucho a su padre salir de la casa dando tumbos y exigiendo un trago. Lo que encontró Severus no era su madre en lo absoluto, la mujer estaba tan golpeada que su rostro parecía solo un manchón rojo e hinchado.
"¿Mami?" Severus pregunto con la voz tan suave y vulnerable como cuando tenia cuatro años y la vio ensangrentada y al borde de la muerte por primera vez. "Mamá" Severus se arrodillo con cuidado, sin importarle mancharse de sangre en absoluto. "Tranquila, tranquila mamá lo solucionare, lo arreglare. Te lo prometo" Severus barrio sus manos alrededor de ella sin saber si tocarla o no.
Eileen nunca antes había estado tan herida, tan lastimada ya juzgar por la dificultad que tenia ella para respirar probablemente debería tener un pulmón perforado, eso era más peligroso que otra cosa y Severus no tenía pociones para tratarlo.
"Maldición" Severus se paso las manos por el cabello, se tallo la cara dejando manchas rojas detrás y valoro cuanto le tomaría correr a la casa más cercana, pedir un teléfono y llamar a una ambulancia. "Maldición" repitió con las lágrimas derramándose por fin, Severus deslizo sus puños por sus mejillas limpiándolas inmediatamente y luego se controló lo suficiente para pensar en una solución.
Un recuerdo fugaz le vino a la mente, Lucius Malfoy con su actitud arrogante declarando que le debía un favor por haberlo ayudar su último examen de pociones, Severus no había pedido nada todavía y como no tenían forma de contactarse por los veranos Lucius le dio el nombre de uno de sus elfos domésticos personales. Lucius incluso los había presentado y dicho que podía enviar cualquier mensaje con él. Esto técnicamente no era un mensaje, pero Severus se aprovecharía de ese favor ahora más que nunca.
"¡Besch!" Grito Severus convocándolo. Severus rogo en silencio por que funcionara.
"El maestro ha convocado a… ¿Dónde estoy?" El elfo miro a su alrededor confundido "¿Quién ?, ¿Joven amigo del amo Malfoy, Severus Snape?" Severus asintió, los ojos del elfo se movieron de Severus a la medio muerta Eileen y grito. "¡¿E-ella esta… ?!" Severus se sacudió.
"¡Lo estará si no nos llevas a San Mungo ahora mismo!" exigió Severus "¡Tu amo me debe un favor y dijo que tú me servirías en ese favor, solo transpórtame con mamá a San Mungo y considera todo saldado!" El elfo chillo, toco a Severus y Eileen y los apareció a los dos.
La sensación de ser transportados se desvaneció y dio lugar al pánico, allí en medio de un gran piso Severus levanto la mirada y grito. "¡Necesito ayuda!" El elfo de los Malfoy chillo también y desapareció en el aire. Severus No tenia tiempo de agradecerle al elfo ni preocuparse de que esto se filtrara a oídos de Lucius, solo estaba interesado en los casi seis sanadores que volaron a ellos y recogieron a su mamá.
"¿Cuál es su nombre ?, ¿Qué fue lo que paso?" Severus sintió que le arrancaban algo del cuerpo cuando alguien alejo a su mamá de él. "¿Eres su hijo?" Severus intento rodear a los idiotas de las preguntas y acompañar a su mamá, pero fue detenido en todos sus intentos.
"¡Eileen!" Grito "¡Se llama Eileen y es mi mamá!, ¡Tengo que ir con ella!" una sanadora le puso una mano en el hombro y se interpuso en su camino.
"No puedes, vamos a tratar de averiguar que cuidados necesita, pero requiero que contestes mis preguntas primero" Severus miro del rostro amable de la sanadora a la camilla que desaparecía por un pasillo. "Vamos" dijo ella "Soy Matiana, me puedes llamar Mati" Se presento "Te llevare a la sala de espera y podemos hablar" Severus quería negarse, toda su adrenalina lo hacía querer arremeter y buscar a su mamá, pero su parte racional sabia que estaba en mejores manos ahora, manos expertas.
"Ella tiene un pulmón perforado" Explico Severus "Estaba respirando con dificultad" Matiana le sonrió consoladoramente.
"Apuesto a que los sanadores que la atenderán lo averiguaran" Severus se arrodillo y luego se puso de pie sin notar la mano extendida de ella. "¿Estas herido en algún lugar?" Pregunto. Severus negó.
"No, yo estoy bien" Matiana le dio una mirada indecisa, pero tomo su palabra por ahora. "¿A dónde llevaran a mi mamá?" Pregunto ansioso.
"A un consultorio, limpiaran la sangre y averiguaran el daño interno y externo antes de repararlo. Ella estará bien" Severus asintió confiando en esa declaración por el momento "Anda, vamos a que te limpies un poco y me digas como surgieron esas heridas" Severus estaba tenso mientras caminaba siguiendola, su mente navego en un montón de excusas, pero estaba tan cansado, preocupado y adolorido con la adrenalina lentamente abandonándolo que ninguna historia que se le ocurrió sonaba convincente o sólida a largo plazo. "Puedes limpiarte allí" señalo ella a un baño asi que Severus se movió dolorosamente a la puerta cerrada desapareciendo dentro.
En cuanto el agua helada de un grifo salpico la cara de Severus pudo sentir el corte profundo en su barbilla, estaba sangrando y probablemente necesitaría algo de la atención del hospital, no recordaba cómo se lo había hecho, muchas cosas pasaron. Aun con eso Severus estaba mayormente ileso y podía solo preocuparse por su mamá.
"Parece que tienes un rasguño allí" Dijo Matiana en cuanto Severus regreso, ella agito la varita e inmediatamente Severus sentó el corte sanar. "Ya está ¿Quieres una poción para el picor?" Severus quería preguntar que picor porque no sintió nada, en cambio solo se negó y tomo asiento en una de las sillas de plástico gris puestas contra una pared. "Bien. Necesito un registro de urgencia, te hare algunas preguntas y quiero que me contestes con honestidad ¿Bien?" Severus quería decirle a ella que no lo tratara como un niño.
"Pregunta" fue lo único que pudo decir.
"¿Cuál es el nombre completo de tu mamá?" Severus hizo una mueca.
"Eileen Snape" La sanadora asintió.
"¿Ella es una nacida muggle?" Severus apretó los labios "Necesito saber, obviamente eres un menor de edad y tengo que saber a quien debo notificar, un adulto tiene que hacerse responsable de ella" Severus bajo los ojos. Dudo. Se paso la mano por la cara y respondió lo más honestamente que pudo sin revelar demasiado.
"Somos ella y yo nada más" Matiana obviamente parecía escéptica.
"¿Dices que solo se tienen el uno al otro ?, ¿Qué hay de tu padre ?, ¿Algún familiar, aunque sea lejano?" La sanadora repentinamente se escandalizo "¿Ella es una bruja verdad?" Severus le dio una mirada de 'creo que eres algo tonta'
"Ella es una bruja" confirmo "No la hubiera traído de otra manera, las pociones y hechizos no funcionan igual en la gente no mágica. No me hubiera atrevido a causarle más daño trayéndola si ella no fuera mágica" Matiana le sonrió con un poco de color en sus mejillas.
"Lo lamento" expreso ella, Severus tomo la disculpa solo porque no tenia ganas de una pelea. Matiana se aclaró la garganta "¿Entonces ella es una nacida de muggles ?, ¿Tu padre es un muggle o mago ?, ¿Hay alguna forma de contactar con el?" Severus se tenso visiblemente, en un momento había estado lo más relajado posible y al siguiente solo parecía listo para salir disparado lejos.
"Somos ella y yo" Repitió Severus bruscamente, por estas cosas él y Eileen no usaban San Mungo. "No hay más familia, nadie a quien llamar" Matiana suspiro y cerro la carpeta.
"¿Qué fue lo que paso para que ella resultara herida ?, ¿Magia oscura?" Severus no parecía impresionado con la pregunta
"Un altercado que termino mal entre mi madre y un sujeto ebrio" La sanadora ahora tenia una mirada de horror.
"¿Ebrio?" Pregunto ella lentamente, uniendo puntos con la velocidad de un Slytherin de primera categoría "¿Alguien a quien conocen?" Severus estrecho los ojos
"¿Cómo es eso relevante para sanar a mamá?" Ella no se amedentro por la mirada.
"No para sanarla, para recabar los hechos de un posible caso de abuso" Ella fue directo al grano, ella podía ver el deslizamiento Slytherin en él y fue tratado en consecuencia con su propio temperamento. Como casi esperaba Severus se mantuvo tan tranquilo y sereno que fue indiferente, ella le concedería a Severus un punto por su control, pero aun asi ella era mayor, más experimentada y podía ver la palabra 'abuso' en los dedos que se retorcieron un momento antes de quedarse quietos.
Los ojos oscuros fueron fríos con ella. "No hay abuso, solo una pelea que termino mal" Matiana se enderezo mirándolo fijamente por un largo minuto.
"¿Si voy directamente a la habitación donde están tratando a Eileen Snape y hago un hechizo de diagnóstico especializado será limpio o un historial de agresión mágica?" Severus también se enderezo.
"Tan limpio que podrás comer sobre él" Matiana se puso de pie.
"Muy bien, entonces piensa en un adulto responsable mientras regreso" Severus le sonrió admirando la manera más descarada de ella ahora que no estaba sobre él. Matiana parecía ser un par de años mayor que él quizás unos veinte años, veintidós a lo mucho.
Los minutos pasaron y Severus comenzó a moverse un poco probando sus músculos adoloridos, mirando alrededor por algo con que distraerse, no le preocupaban los exámenes porque ellos no encontrarían nada mágico en ellos, los sanadores siempre hacían diagnósticos por magia que causara las heridas, nunca por golpes muggles… porque los magos no eran golpeados por muggles jamás.
"Severus Snape" Matiana se asomó por la puerta usando su tono profesional para llamarlo, Severus se puso rápidamente de pie. "Ella aun está en revisión médica, pero lo peor ya paso. Su pulmón estaba perforado, arreglamos eso inmediatamente y curamos el resto de las heridas" Explico antes de que Severus exigiera las respuestas. Ella hizo una pausa "No encontramos ningún indicador mágico que revela la naturaleza de sus lesiones" Ella estudio el rostro del niño sin encontrar nada. Ni una pista que le dijera que estaba enojado o sorprendido por las noticias asi que se obligo a continuar. "las curamos" dijo "pero hay algo más que tengo que informar, un resultado que salió del escaneo medico a su cuerpo revelo algo inesperado" Matiana miro al niño preguntándose si esto era ético, él era un menor.
"Dímelo, no hay nadie más a quien se lo pueda decir más que a mí. Ella y yo nos tenemos solo el uno al otro" La sanadora tomo un respiro.
"Ese es el problema" dijo suavemente "Ella tiene un tumor en el corazón. Un tumor cancerígeno que se expande por sus vasos sanguíneos, huesos, nervios y músculos" Matiana se detuvo un segundo dejando la información en el aire. "Ella esta en una etapa más allá de la que podemos tratar incluso con magia" dijo ella. "Realmente creo que deberías tener a alguien contigo, tu mamá va a permanecer aquí por varios días ¿No tienes algún amigo ?, ¿Alguien que pueda recogerte y te de asilo? No puedes dormir en el hospital" Severus medio la escuchaba.
¿Qué tan rápido se desmoronaba una vida? Severus estaba esa misma mañana levantándose con animo porque su padre trabajaba desde temprano, había bajado a la cocina y comido huevos revueltos mientras él y su mamá charlaban sobre uno de los nuevos libros de Severus y sobre Lily e incluso sobre James Potter y su aventura de tres días atrás. Severus había logrado hacer la mayor parte de su tarea de transfiguración con calma antes de salir y ayudar a una vecina con algunos muebles viejos que estaba tirando por algunos dólares. Severus se detuvo en la florería donde compro un lirio blanco con algo del dinero recién ganado y espero a Lily en el parque como lo hacia desde que regresaron de Hogwarts ese verano.
Desde allí todo se había ido en picada.
Lily no estaba dispuesta a perdonarlo y se mudaría pronto lo que lo dejaba solo en casa por semanas sin un sitio a donde escapar y lo peor de todo era que estaba perdiendo a la única persona en su vida que él quería tanto que dolía.
"¿Severus?" La sanadora pregunto preocupada, en su mano estaba listo un trago calmante. Severus no le contesto, ni dio señal de haberla escuchado.
Severus había perdido en un suspiro a Lily y en un grito estaba perdiendo a su mamá. Los bloques donde se sostenía se desmoronaban y se rompían en pedazos dejándolo solo sujeto a un cable delgado que le cortaba los dedos.
Lo siguiente que Severus recuerda es oscuridad.
Bueno...en teoría nada de esto se planeo para este capítulo, pero la trama que tenia era sosa y me aburrí a las quinientas palabras.
Asi queeeee, les traje un poco de la infancia de Sev, un acercamiento de Severus y Eileen en casa, la separación de Lily y para finalizar Eileen en San Mungo ¡Todo en el mismo capítulo! Jejejeje, por favor revisen. Espero que disfruten la actualización y nos leemos próximamente. Aun tengo que terminar el capítulo para "El cachorro de Remus" asi que Bye, Bye.
