No se metan con Texas, con JK Rowling, o White Squirrel
Notas del autor: Esta historia es un puente entre El Animago Accidental, y la secuela, Animago en Guerra. Quería dar un paso atrás y mostrar como el mundo mágico reacciona al regreso de Voldemort y en general mostrar a un mundo diverso con diferentes culturas mágicas que es raramente explorado en el universo Potter. He estado escribiendo esto lentamente desde que terminé el segundo año del Animago Accidental y guardado los capítulos para la ocasión. Cada capítulo publicado tratará una parte diferente del mundo mágico.
Continuando con el material que he desarrollado para El Animago Accidental antes del material publicado en Pottermore, estaré ignorando la descripción de JK Rowling de las escuelas mágicas alrededor del mundo en esta historia. Hay 60 escuelas mágicas en el universo animago, incluyendo la vieja favorita de los fans, el Instituto de Brujas de Salem.
Notas de la traductora: Bienvenidos a este punto de tránsito antes de comenzar la epopeya que es Animago en Guerra. Así como en su publicación original, estaré publicando un capítulo al día en anticipación al primer capítulo de la secuela el próximo viernes.
Espero que disfruten estos pequeños relatos en el mundo mágico tanto como yo.
Amarillo, Texas, EUA
24 de julio de 1995
Sequoyah Proctor del Colegio Río Largo de Arcana revisó la dirección y caminó por la banqueta a la casa del primer hijo de nomaj en su lista. Proctor era uno de los cuatro individuos en los Estados Unidos haciendo este trabajo esta semana, aunque su lista era la más larga. Una mirada rápida le dio pistas vitales acerca de lo que tendría que lidiar. La cita bíblica en el tapete de la entrada y la cruz decorativa en la puerta eran lo más revelador. También había un pequeño letrero declarando su apoyo al ejército de los Estados Unidos… posiblemente un veterano de la guerra del golfo en casa… y un banderín declarando su apoyo a los vaqueros de Dallas. Aparte de eso, la casa lucía como cualquier otra en la zona… casas de molde acomodadas pegadas a las de los vecinos con algunos árboles y garajes de dos autos en un pedazo de tierra interminable. El Sueño Americano, pensó con sarcasmo.
Al ver la cruz y la cita bíblica, sacó su pequeña cruz de debajo de su camisa para mostrarla encima de su túnica. Las cosas tal vez eran diferentes en Europa, o incluso en Salem, pero considerando la naturaleza sensible de trabajar con familias religiosas devotas, Río Largo y Cahokia siempre se aseguraban de que el maestro enviado a conocer hijos de nomaj eran cristianos practicantes, preferiblemente evangélicos. Había más de unos cuantos en el mundo mágico, y Proctor era un miembro orgulloso.
Tocó el timbre. Un minuto después, una mujer joven en un vestido conservador abrió la puerta y entrecerró los ojos un poco por el sol. Era tarde, poco después de la hora en que una familia trabajadora comería la cena. Siempre era mejor incluir a ambos padres en este tipo de cosa, y era una hora conveniente para ellos, y por lo mismo las extrañas horas de trabajo.
–Hola, ¿puedo ayudarlo? –dijo ella.
–Buenas noches, ¿es usted la Sra. Taylor? –preguntó Proctor.
–Sí, lo soy.
Ofreció su mano a ella–. Mi nombre es Sequoyah Proctor –dijo, estrechando su mano y también mostrándole un panfleto–. Represento a una escuela para jóvenes dotados llamada Río Largo. Las calificaciones de su hijo, Joshua, indican que sería bueno para nuestro programa. –No técnicamente una mentira. La honestidad era importante–. ¿Sería posible hablar con él y con usted y su esposo?
–¿Estudiantes dotados? –preguntó la Sra. Taylor–. Vaya, eso es una sorpresa. No me di cuenta de que a Josh le iba tan bien. Sabe como son los chicos. Nunca nos dicen nada. Pase. Iré por Mark y Josh.
Le señaló que entrará y llamó–, Joshua, ¿podrías bajar por favor?
–¿Quién es, cariño? –dijo un hombre alto y delgado con corte militar. Proctor sospechaba que había encontrado a su veterano de la guerra del golfo.
–Mark, él es… ¿dijo Sequoyah? –aclaró ella.
–Sí, señora. Sequoyah Proctor, Sr. Taylor. Represento a una escuela para estudiantes dotados, y estamos muy interesados en Joshua.
–¿En serio? Vaya, encantado de conocerlo Sr. Proctor. Sequoyah. Ese no es un nombre que se escuche mucho estos días.
Proctor apenas reaccionó. Recibía eso bastante trabajando con nomaj–. No, no muy seguido, pero mi padre es Cheroqui, así que...
–¿Qué pasa, mamá? –Interrumpió un muchacho mientras bajaba pisando con fuerza las escaleras. También llevaba un corte militar, aunque no tan severo como su padre. Una niña más pequeña y un niño aún más pequeño bajaron detrás de él.
–Rachael, Matt, regresan arriba –dijo la Sra. Taylor–. Este hombre está aquí para hablar con Joshua sobre su educación.
–De hecho, Sra. Taylor, creo que sería de ayuda hablar con toda la familia –Proctor la detuvo–. Si sus otros hijos consiguen las calificaciones de Joshua también estaríamos interesados en ellos, cuando lleguen al sexto año. Erm, ¿estos son todos sus hijos?
–Oh… eh, sí, sólo tres… bueno, entonces tome asiento. Niños, él es el Sr. Proctor. El Sr. Proctor viene de una escuela para niños dotados en… ¿dónde está su escuela?
–Louisiana.
–¿Louisiana? –dijo el Sr. Taylor sorprendido–. ¿Y vino hasta aquí?
–Así es… –Era hora de llegar al punto, decidió–. Lo que voy a decirles va a sonar extraordinario… incluso absurdo… pero espero que me escuchen. –Esto ciertamente puso a los padres en alerta, y lo miraron con sospecha, pero él continuó–. Puedo preguntar, ¿tienen una computadora?
–Sí, señor –dijo el Sr. Taylor.
–Bien. Ahora, esto sonará extraño, pero imaginen que llevaran su computadora al pasado y la mostraran a uno de mis ancestros en Salem, Massachusetts hace trescientos años. ¿Qué pasaría entonces?
La Sra. Taylor se rio un poco–. Lo quemarían por brujería, por supuesto.
–Colgarían, de hecho, no quemarían, pero esa es la idea –respondió Proctor–. Ellos considerarían que era brujería, incluso si intentara explicárselos. Podría mostrarles una computadora, y, asumiendo que tengo la electricidad y el equipo correcto, y quizás una conexión a internet, podría enseñarles a usar una computadora para escribir programas, correr programas, jugar juegos, y leer foros. Podría incluso intentar explicar los principios de la electricidad que la hacen funcionar, pero para las personas en Salem en 1692, no sería otra cosa excepto magia.
–¿Tiene un punto con esto, Sr. Proctor? –dijo el Sr. Taylor irritado.
–Sí, lo tengo. Quiero que imaginen que existe tecnología que es tan avanzada para nosotros hoy en día como una computadora lo hubiera sido para las personas en el siglo XVII… tecnología que nuestra ciencia aún no está capacitada para explicar, y que es tan avanzada para nosotros que sería mejor llamarla magia. Imaginen que la habilidad para usar esta tecnología es genética… que esa tecnología solo responde a personas con ciertos marcadores genéticos, los cuales a veces son transmitidos en las familias y a veces ocurren al azar. Imaginen que esta tecnología sigue ciertas reglas científicas, incluso si nuestros científicos no las comprenden aún, pero están seguros de que son explicables, así como las leyes de electromagnetismo que gobiernan nuestras computadoras son explicables.
–¿Por qué está diciendo todo esto? –demandó el Sr. Taylor.
–Porque quiero que comprendan que cuando digo que la magia es real, no me estoy refiriendo a ninguna definición bíblica o espiritual de la magia. Me refiero a las fuerzas de la naturaleza que parecen desafiar el orden natural, pero son explicables en sus raíces.
Ambos padres lanzaron a Proctor una mirada congelante cuando terminó su discurso, y el Sr. Taylor dijo–, creo que será mejor que se vaya, Sr. Proctor.
Y esa era la razón por la que no le gustaba usar esta jugada. Este era el punto en el que los padres nomaj normalmente lo querían correr sin importar sus creencias religiosas–. Me iré si lo desean –dijo con calma–, pero no cambiará la verdad de mis palabras. Antes de que las rechacen, quiero hacerles una pregunta: ¿algo extraño… algo inexplicable o imposible alguna vez a pasado cerca de Joshua, o cualquiera de sus hijos? ¿En particular cuando están asustados o enojados?
Eso paralizó a toda la familia. Los padres voltearon a ver a sus hijos preocupados, y los niños se miraron entre ellos y sus padres. Finalmente, la Sra. Taylor consiguió el valor para hablar–. ¿Quiere decir cosas como… objetos volando a las manos de los niños, flores floreciendo fuera de temporada, y fallas misteriosas de los electrodomésticos?
–Sí, señora, precisamente eso. Este tipo de arrebatos son comunes entre los niños con los que trabajamos, y son provocados por emociones fuertes.
La familia lucía asustada ahora, especialmente el Sr. y la Sra. Taylor–. ¿Cómo puede saber eso? –dijo la familia temblando–. Nunca se lo hemos dicho a nadie.
–Tenemos maneras de detectar esos… eventos cuando toman lugar. Hemos detectados varios alrededor de esta casa durante los años.
–Así que está diciendo –dijo el Sr. Taylor–, que nuestros niños tienen… ¿estos poderes sobrenaturales?
–No dije sobrenaturales, Sr. Taylor.
–¡No me importa lo que dijo! Está hablando de brujería y hechicería. No nos asociamos con eso, y no dejaremos que influencie a nuestros hijos con esas palabrerías. Niños, regresen arriba. Ahora. Lo discutiremos más tarde –dijo a sus hijos–. Sr. Proctor, creo que ha excedido su bienvenida.
Proctor suspiró y dio unos pasos hacia la puerta. Había esperado que lo dejaran decir algo más antes de tener que irse y recurrir al plan B. (El plan B normalmente involucraba el hacer que un pastor mágico hablara con un pastor nomaj conocido por la familia.) Pero justo antes de que se fuera, la Sra. Taylor dijo–, Mark espera.
–¿Ruth, qué pasa? –dijo el Sr. Taylor.
–No creo que deberías dejarlo ir tan rápido.
–¿Estás bromeando? ¡Escuchaste lo que dijo!
–Sí, Mark, escuché lo que dijo. Pero también sé que los niños no han estado yendo a misas satánicas o bebiendo la sangre de gallinas, y aún así cosas extrañas continúan pasando a su alrededor. Tú también lo has visto. No creo que siquiera lo hacen a propósito. ¿Cómo puedes explicar eso?
–Yo… no lo sé –dijo él, con una expresión de dolor–. No sé donde podrían haber tomado algo así. Intentamos criarlos bien, mantenerlos lejos de influencias demoníacas...
A ese punto, Proctor tomó su oportunidad e interrumpió–, Si puedo hablar, Sr. y Sra. Taylor, yo soy practicante de la Convención Bautista del Sur, así que comprendo lo que están pensando, y comparto su preocupación. Pero mi argumento fue que lo que llamamos "magia" hoy por conveniencia y razones históricas no es lo mismo que lo que la Biblia llama prohibido más que la electricidad lo es. Creo firmemente que es científicamente explicable, aún si no comprendemos la ciencia aún.
Eso claramente no calmó al Sr. Taylor, e incluso la Sra. Taylor aún lucía dudosa, pero por lo menos dejaron de intentar empujarlo a la puerta. Proctor lanzó una mirada furtiva a las escaleras y se alegró de ver que los tres niños estaban escuchando a escondidas de sus padres–. Una cosa es decir eso –dijo el Sr. Taylor–. Si dice conocer la Biblia. ¿Cree poder justificar estas… ideas suyas?
–Creo que he establecido que son más que ideas. –Proctor consideró darles una demostración ahora, pero se contuvo por un poco más, esperando que se sintieran más cómodos primero–. Y sí, puedo. Ahora, admito que hay diferentes puntos de vista sobre lo que llamamos magia, incluso entre Cristianos. Pero la mayoría de nosotros creemos que no hay conflicto. Primero, está la manera como funciona la magia. Hay Cristianos, Judíos, Ateos, Paganos, y miembros de otras religiones que son brujas y magos… de nuevo, este es el término coloquial que hemos heredado. Todos usamos hechizos del mismo modo… o por lo menos podemos… sin llamar a ningún espíritu, demonio, o algo similar. Como dije, no es demoníaco para nada. Es genético. La magia se comporta esencialmente como la ciencia. Sigue leyes fijas que podemos discernir, y con las que podemos realizar experimentos repetibles.
–Supongo que estaría bien si es cierto –respondió el Sr. Taylor–, pero no nos ha dado nada de evidencia.
–Lo sé, y desafortunadamente, no puedo demostrar algo que podría convencerlos de ese punto. Pero sí agregaré otro punto: si dan una mirada más cercana a las palabras griegas y hebreas involucradas… y pueden hacen ciertas concesiones, admito… entonces descubrirán que las únicas formas de magia que son condenadas sin ambigüedad en la Biblia son la adivinación y la necromancia. Ahora, hay una larga historia de adivinación en la comunidad mágica, pero también hay una larga historia de adivinación en la comunidad nomaj...
–¿Nomaj? –intervino la Sra. Taylor.
–Disculpen. No-mágica. El punto es que la mayoría de las escuelas en Estados Unidos ya no enseñan adivinación, y ninguna escuela reputable alguna vez ha enseñado necromancia.
El Sr. y la Sra. Taylor lo consideraron en silencio por un minuto. Esta era una buena señal, ya que estaban considerando sus palabras. Eventualmente, el Sr. Taylor dijo–, Admito que todo esto suena plausible, Sr. Proctor, pero espero que nos perdone si dudamos en aceptar su interpretación.
Proctor se encogió de hombros–: No todos lo hacen. Hay diferentes puntos de vista. Sin embargo, la mayoría de las brujas y magos en los Estados Unidos son buenos hombres y mujeres cristianos que ven su magia natural como eso… un talento natural… un don de Dios, incluso. Y ven magia prohibida que llama a los espíritus o demonios como algo completamente diferente y buscan no tener nada que ver con eso.
–Conozco a algunos cristianos que sí practican adivinación y lo justifican diciendo que es tan científico como el resto de la magia, y después de todo, hubo una época en la que predecir el clima para los nomaj era considerado brujería. Personalmente, creo que son pensamientos deseosos y una manera de racionalizar el significado directo de la escritura. Por otro lado, hay algunos de nosotros que evitan la magia por completo. Sin embargo, cual sea el estilo de vida que elijan sus hijos, aún necesitan una educación para aprender como controlar su magia. De otro modo, estos "sucesos extraños" continuarán pasando y es probable que empeoren.
El Sr. Taylor entrecerró los ojos con sospecha–. ¿Tenemos elección?
–No exactamente. Hay muy pocos tutores que enseñan el currículo limitado de solo controlar la magia, pero me temo que la educación mágica es obligatoria entre la edad de once a dieciséis.
–¿Cómo pueden hacer eso? ¡Es un país libre!
Proctor negó con su cabeza–. No para eso, Sr. Taylor. Con la educación nomaj, incluso con la educación en casa, es libre de educar a sus hijos como desee, pero aún debe educarlos. Bien, si tiene hijos mágicos, debe educarlos mágicamente. Eso es regulado por el Departamento de Educación Mágica bajo el Congreso Mágico de los Estados Unidos, del mismo modo que una escuela ordinaria.
–¿Hay un Congreso mágico? –el Sr. Taylor se llevó una mano a su frente y comenzó a lucir algo verde–. Dios nos ayude, uno es lo suficiente malo.
–Comprendo el sentimiento. Pero aún más importante que eso es el hecho de que no querrán frenar la educación mágica de sus hijos tampoco. Por lo menos querrán enseñarles control. Se los dije, estos sucesos extraños que han experimentado… lo que llamamos "magia accidental"... son provocados por emociones fuertes, y sin aprender control, solo empeorarán cuando lleguen a la adolescencia… más peligrosos y más obvios para el mundo externo, lo cual no es bueno para ninguno de los involucrados. El ignorarlo no funcionará. La terapia no funcionará. La disciplina estricta es probable que lo haga peor, lo mismo con los exorcismos… y créanme, he visto eso y más. Lo único que sí funcionará es una educación mágica y competente. Incluso si Joshua deja su varita para siempre cuando cumpla los dieciséis años, necesitará de una educación.
–¿Su varita? –dijo la Sra. Taylor escéptica.
Esta parecía una buena oportunidad. Proctor sacó un palo pequeño de su manga y la sostuvo para que la vieran–. Este es un instrumento bastante refinado para enfocar la energía natural a nuestro alrededor y hacer que haga trabajo útil… o, como preferimos llamarla porque es más fácil, una varita mágica. –Apuntó el palo a la televisión y dijo–, Wingardium Leviosa. –La familia Taylor soltó un grito ahogado cuando la televisión se elevó en el aire, dio una vuelta, y bajó de nuevo.
–¡GUAU!
–¡Josh! –El Sr. Taylor se giró para ver a sus tres hijos correr abajo.
–¡Rachael! ¡Matt! –dijo la Sra. Taylor–. ¿Estuvieron escuchando todo el tiempo?
Los niños asintieron antes de darse cuenta de que podrían meterse en problemas.
–Les dijimos que se subieran.
Los otros dos niños lucieron avergonzados al instante, pero el pequeño Matt se animó–, ¿Puede enseñarnos a hacer eso, Sr. Proctor?
–¡Matt, cállate! –susurró Joshua.
–No vamos a hacer nada aún –dijo el Sr. Taylor con severidad–. El Sr. Proctor sólo está aquí por Joshua, y necesitamos pensarlo y orar antes de decidir nada.
–¿Pero dijo que eran los tres, no? –preguntó la Sra. Taylor.
Proctor negó con la cabeza–: Sólo sabemos sobre Joshua con seguridad. Está en nuestros registros. Pero si me lo permiten… –Mostró su varita–... hay una manera fácil de descubrirlo.
La Sra. Taylor miró a su esposo interrogante, y él exhaló y rodó sus ojos, pero dijo–, Oh, está bien. No es como si este día pudiera ser más loco.
Él agitó su varita y murmuró una encantación. Un aura dorada brilló alrededor de él y los tres niños Taylor, quienes se miraron con entusiasmo–. Sí, son los tres –dijo él–. Puede que no lo aprecien ahora, pero es suerte. Normalmente es más fácil en familias en las que son todos o ninguno. Ahora, sé que es difícil para ustedes, pero quiero intentar ayudar. –Sacó un bolígrafo (no una pluma) y escribió algunos nombres–. Quisiera conectarlos con mi pastor, Hezekiah Jackson. También es un mago y está ordenado por la Convención Bautista del Sur, así que puede explicar los argumentos bíblicos mejor que yo. Y también me gustaría conectarlos con algunas personas que han tomado la decisión de dejar su magia por sus creencias religiosas, para que puedan tomar una decisión informada.
Esa muestra de buena voluntad normalmente ayudaba bastante y claramente tomó a los padres por sorpresa. Había estado tan empeñado en vender la idea de la magia que no parecía que se les hubiera ocurrido que recomendaría dejarla–. Yo… nosotros… eso es muy generoso de su parte, Sr. Proctor.
–Sólo estoy haciendo mi trabajo, señora. Este tipo de preocupaciones no están fuera de la norma. Sólo les pido que se tomen el tiempo de hablar con quienes los ponga en contacto, y entonces, podemos discutir las opciones educacionales de Joshua en otra ocasión, digamos, ¿en una semana?
Los padres lo pensaron, y el Sr. Taylor eventualmente aceptó–: Creo que podemos vivir con eso, Sr. Proctor.
–Muy bien. Buenas noches. –Vaya, eso no estuvo tan mal, pensó Proctor mientras se iba. Ciertamente había visto casos mucho peores en sus tiempos.
Sequoyah Proctor regresó a la casa de los Taylor una semana después y se alivió de encontrarlos mucho más receptivos que la última vez. Había tomado, por lo que había escuchado, varias largas conversaciones con las personas que había enviado en ambos lados del tema, incluyendo al Pastor Hezekiah, así como muchas oraciones y exámenes de conciencia, antes de que aceptaran los dones de sus hijos y aceptaran el punto de vista prevalente (entre los magos) de que no era una de las artes prohibidas en la Biblia. Por lo tanto, estaban dispuestos a considerar la escuela del Sr. Proctor. Los niños, por supuesto, estaban todos muy emocionados por la idea de aprender magia con conciencias tranquilas.
–Quiero agradecerles por mantener una mente abierta –les dijo Proctor cuando llegó–, y por recibirme de nuevo.
–Por supuesto, Sr. Proctor –respondió el Sr. Taylor mucho más amistoso que antes–, y queremos agradecerle y a los demás por su apoyo. Ha sido una semana difícil para nosotros.
–No es el primero. Hay bastantes familias que comparten las mismas preocupaciones. Pero ya que hemos llegado a un arreglo podemos discutir las opciones escolares de Joshua, y también puedo responder cualquier otra pregunta que tengan sobre la sociedad mágica. -Claro, todos los niños estaban presentes, ya que era probable que asistirían juntos en unos años.
–¿Así que tenemos algunas opciones? –dijo la Sra. Taylor.
–Sí, señora. Hay cuatro escuelas en los Estados Unidos… todas internados considerando las distancias involucradas… y todas están abiertas para matriculación. También hay tutores privados que enseñarían el currículo estándar además del limitado que mencioné la semana pasada, y él podría solicitar asistir como estudiante extranjero en una escuela en el exterior, pero sin conexiones en el mundo mágico, esas últimas dos opciones serían muy difíciles. Recomendamos que los estudiantes nacidos nomaj sean expuestos a la comunidad mágica para que no sean completos extraños cuando se gradúen.
–Pues… nunca habíamos considerado un internado antes, pero si es la mejor opción probablemente deberíamos hacerlo. ¿Las escuelas son muy diferentes las unas de otras?
–Sí. Cada una refleja la cultura y tradiciones de su parte del país. Mi escuela es el Colegio Río Largo de Arcana, ubicado en el pantano al oeste de Nueva Orleans. Enseño Magia Defensiva, y también soy el Decano de Admisiones. Aquí está nuestro panfleto. –Les entregó un folleto que mostraba imágenes de un conjunto de edificios y calzadas atravesando un bosque pantanoso. Se sorprendieron de ver el agua moverse, y las vainas sacudiéndose.
–¡Se mueve! –exclamó Joshua.
–Claro que sí. Ahora, Río Largo es la más diversa de la cuatro escuelas. Tenemos, creo, la comunidad cristiana más activa de las cuatro escuelas, pero también otras tradiciones. Claro, la cultura nativa es fuerte por todo el país. Un diez por ciento de la comunidad mágica estadounidense aún es nativa. También tenemos curanderos y otros magos latinos de aquí de Texas. Tenemos tradiciones africanas religiosas y mágicas heredadas de los días de la venta y compra de esclavos. Tenemos practicantes vudú del país de los Cajunes y del Caribe. Y esa diversidad ha atraído a muchos inmigrantes de alrededor del mundo al sur. Es un poco diferente de a lo que probablemente están acostumbrados en Texas.
–Interesante. ¿Y otras escuelas? –preguntó el Sr. Taylor.
–Todas diferentes, por supuesto. Si quieren el tradicional, "Quodpot, mamá, y pie de manzana", querrán la Academia Cahokia de Magia y Midewiwin en Illinois.
–¿Qué es quodpot? –inrerrumpió Joshua.
Proctor sonrió–: Imagina el fútbol americano jugado mientras vuelas en escobas, excepto que en lugar de cuatro downs, hay un límite de tiempo antes de que la pelota explote.
–¿Explote? –dijo la Sra. Taylor preocupada.
–¡Genial! –exclamaron Joshua y Matt al mismo tiempo.
–Erm… nos preocuparemos de los deportes después –dijo el Sr. Taylor–. Estaba hablando de...
–Cahokia –dijo Proctor. Les entregó el panfleto–. Está oculta en lo que oficialmente es una zona boscosa abandonada en el sur de Illinois. La mayoría de los estudiantes del medio oeste van ahí, y es generalmente considerada la más "tradicionalmente americana" de las escuelas. Su currículo básico es bastante estándar, pero también tienen algunos estudios regionales como hexología. –El complejo de Cahokia lucía algo extraño. Estaba en un claro, pero estaba rodeado de árboles. El edificio central más grande lucía como si hubiera sido llevado desde una plantación Antebellum, pero varios otros edificios en el campus lucían como casas comunales nativas, con una variedad de anexos más pequeños. Pero no se detuvieron en los detalles antes de que Proctor avanzara a la siguiente.
–El tercer panfleto es para el Instituto de Brujas de Salem en Massachusetts, el cual, a pesar de su nombre, es coeducacional. Ahora, Salem fue construido bajo el modelo Europeo… pasillos antiguos y cubiertos, uniformes, tradiciones arcanas… todo eso. Los cursos que ofrecen también lo reflejan. Es la única escuela estadounidense que ofrece adivinación, y la única que requiere astronomía. También es inusual, en lo que respecta a las escuelas mágicas, porque la mayoría intenta esconder su existencia. Al estar en la costa este, es un poco difícil para ellos, así que en general intentan pasar por un internado nomaj. También está a un corto viaje en tren de los cuarteles de MACUSA en Nueva York.
–Eso es otra cosa que nos estábamos preguntando –dijo el Sr. Taylor–. ¿Cómo es que tienen su propio gobierno?
–Pues, MACUSA es más antiguo que el gobierno de los Estados Unidos, pero hoy en día, funcionamos bajo un sistema similar al de las tribus nativas reconocidas a nivel federal. Básicamente tenemos control de nuestros propios asuntos… negación plausible y todo eso. Pero bueno, el último panfleto es para La Escuela de Hechicería de la Sierra Nevada en California. –Los Taylor miraron el último panfleto y vieron un complejo que lucía como una versión ampliada de una misión española, pero incongruentemente rodeada de secuoyas.
–Genial, parece como en Star Wars –dijo Joshua.
–Es un bosque de secuoyas, Joshua. No hay nada alienígena en eso… espero –dijo su padre–. ¿Joshua tendría que saber español...?
–No, a pesar del nombre enseñan en inglés –dijo Proctor–. En su mayoría es para los estados occidentales y comparten mucha de esa influencia cultural. Enseñan los rituales y prácticas de los indios pueblo, la tradición curandera, mucha magia de la naturaleza, y eso.
–Mmm… hay bastante material aquí –dijo la Sra. Taylor–. ¿Para cuándo necesitan una decisión?
–No hasta finales de agosto, aunque en la siguiente semana o dos sería mejor. También tengo algunas guías sobre centros de población mágica y métodos de transporte alrededor del país, lo cual debería ayudarlos si deciden hacer algunas compras o sólo alguna visita turística mientras tanto.
Proctor les entregó más papeles de diferentes tipos–. Les recomiendo que consigan algunos libros introductorios y que se suscriban al periódico mágico. Pero más importante, tengo una notificación especial que me han solicitado que de a todos los estudiantes hijos de nomaj de que MACUSA ha emitido una alerta contra viajes a las islas británicas.
Los Taylor se detuvieron y lo miraron–. ¿Las islas británicas? –dijo el Sr. Taylos–. ¿Una advertencia contra viajes? Como… Inglaterra, ¿las islas británicas? –Proctor asintió–. ¿Por qué?
–Tienen que comprender, los conflictos no siempre ocurren en los mismos lugares en el mundo mágico como en el nomaj. Me temo que hay una insurrección terrorista en Gran Bretaña en este momento. El líder terrorista, Voldemort, está en una cruzada contra los nomaj y los magos hijos de nomaj. Es un antiguo prejuicio, más fuerte allá que aquí. Si viajan incluso como nomaj, hay una gran posibilidad de que alguien note que sus hijos son mágicos, y eso podría atraer atención que no quieren.
–Vaya… es más complicado de lo que pensé.
–Siempre lo es. Y relacionado a eso, les tengo un consejo: vayan y compren una varita a Josh de Coyote Viejo pronto.
–¿Quién? ¿Qué? –dijo la Sra. Taylor.
–Coyote Viejo. Es un creador de varitas. Hay otros, claro, pero él probablemente es el mejor en el hemisferio occidental. Su tienda está en el distrito mágico en Nuevo Orleans. Pero estará viajando a Gran Bretaña pronto. Ha sido asignado por la Confederación Internacional de Magos a investigar a uno de los aliados de Voldemort. Así que querrán visitarlo antes de que pase mucho tiempo.
–Oh. Erm, de acuerdo. ¿En verdad es tan malo por allá?
–Aún no, pero podría serlo pronto. Siempre es difícil decir… Pero los británicos tienen a Albus Dumbledore de su lado, por lo menos, y él probablemente es el mejor mago en el mundo, además de a ese muchacho héroe suyo, Harry Potter.
–¿Quién es Harry Potter? –habló Joshua.
–Harry Potter –repitió Proctor–. Puedes leer todo sobre él. Ha escrito dos libros por su propia mano sobre todo lo que ha hecho. Yo apenas y pude creerlo. Sólo catorce años, y es la única persona en la historia que ha sobrevivido la maldición asesina… lo cual es justo como suena. Es un animago… puede transformarse en gato… lo cual se supone que es imposible para los niños. Se supone que es brillante para la magia sin varita, la cual muchos magos nunca aprenden. Intercambiamos cartas hace un año sobre si estaríamos dispuestos a admitir hombres lobo. Parece un buen chico, pero ahora, está involucrado en esa pelea contra Voldemort, aparentemente. Por lo menos, muchas personas están poniendo su fé en él. Pero después de todo eso, ¿quién sabe que pase?
–¿Un niño de catorce años hizo todo eso? –dijo la Sra. Taylor–. Eso suena como un loco cuento de hadas.
–Bueno, sí, es magia, ¿no es así? –exclamó Joshua, y su hermano y hermana se rieron.
