Nota: Hola, solo quiero aclarar que esta historia es completamente nueva y no tiene relación alguna con mis otras historias, sin embargo, en esta historia incluiré a Nia, una leona que cree en una de mis historias, si eres nuevo/a o no conoces a Nia aquí va una pequeña descripción de ella.

Nia es una leona de la edad de Kion, la cual es su mejor amiga de la infancia, pero debido a una discusión entre padres la familia de Nia tuvo que irse del reino de simba para buscar otro hogar, pero después de varios años ambos pudieron volver a encontrarse y ahora Nia vive en árbol de la vida y es compañera de Baliyo.

Nia es una leona de ojos color azul (estos elegidos por un lector), pelaje café claro el cual abarca el área de su espalda, cola y cabeza, sin embargo, en su vientre tiene un tono más claro al de su espalda y su nariz es de un café más fuerte, Nia es una leona alegre, le encanta convivir con Kion y Rani y está dispuesta a hacer lo que sea por que sus seres queridos estén bien.

Capítulo 1

El anuncio

Han pasado dos años desde la coronación de Kion y ahora su vida es muy distinta a como solía serlo, antes de convertirse en Rey, kion conocía todas sus responsabilidades y sabía que debía de mantener seguros a todos los habitantes en el reino de sus padres y esa fue una tarea que cumplió con éxito, pero ahora debe de mantener seguros a los habitantes de su propio reino y debe cuidarlos de cualquier peligro que los amenace, sin embargo Kion no está solo en este viaje, pues su reina y compañera Rani lo ayuda a cuidar del reino y sus habitantes, durante estos dos años la relación entre ambos reyes se ha fortalecido creando un vínculo muy profundo y difícil de romper.

Ambos reyes disfrutan de todos los momentos que viven juntos y les encanta vivir nuevas experiencias las cuales podrán recordar y conversar acerca de ellas en un futuro, las aventuras con ellos no se detienen y cada día de su vida parece ser una aventura completamente nueva, pero ahora ambos reyes están por embarcarse en un viaje completamente distinto a los demás, el cual será difícil de olvidar.

La mañana recién comenzaba en las tierras del árbol de la vida, todos los habitantes iniciaban con sus actividades cotidianas, algunos buscaban comida para poder prepararse para un largo día y algunos otros preferían continuar descansando, las guardias del rey y la reina comenzaban a prepararse para intercambiar sus puestos pues ahora que es de día la guardia de Kion debe vigilar el reino mientras que la guardia de Rani debe descansar para volver a vigilar en la noche.

Dentro del gran árbol la situación era un poco distinta pues ambos reyes aún se encontraban durmiendo uno al lado del otro, Kion solía abrazar a Rani mientras dormían y esto era algo que a Rani le encantaba pues podía acurrucarse sobre el pelaje y la melena de Kion, ambos reyes continuaron acostados por algunos minutos más, sin embargo, la luz del sol comenzó a invadir la pequeña habitación en donde los reyes duermes causando que Rani comenzara a despertar.

Lentamente Rani comenzó a abrir sus ojos, al principio le resulto un poco difícil pues la luz no la dejaba ver con claridad, pero después de algunos segundos logro adaptarse, Rani comenzó a observar a su alrededor para ver que todo se encontraba en orden, al terminar Rani pensó en levantarse o en permanecer acostada por un momento más, pero antes de que pudiera decidir sintió una cálida respiración pasar por su oreja, al mirar hacia atrás pudo observar una escena que le parecía un poco graciosa pero muy tierna.

Rani pudo observar que Kion aún se encontraba profundamente dormido y debido a esto estaba roncando, esto causo que Rani soltara una pequeña risa pues Kion no solía hacer eso, pero cuando lo hacía le parecía muy tierno, Rani pensó en dejarlo dormir pero ambos tenían responsabilidades con las que debían de cumplir así que lo mejor sería que ambos se levantaran, lentamente Rani comenzó a acariciar su cabeza con la de Kion en un intento de despertarlo, al principio parecía no estar dando resultados pero después de algunos intentos más Kion comenzó a despertar, Rani pudo notar esto así que decidió continuar con sus caricias, después de algunos intentos más Rani decido lamer la mejilla de Kion y al terminar de hacerlo pudo notar que Kion soltó un gran bostezo el cual significaba que finalmente había despertado, al terminar su bostezo Kion miro a Rani y con una sonrisa comenzó a hablar.

- Buenos días mi reina – Saludo Kion mientras sonreía.

- Buenos días mi rey – Respondió Rani devolviendo la sonrisa.

- Veo que alguien se despertó temprano – Dijo Kion.

- Y yo veo que alguien quiere seguir durmiendo – Respondió Rani mientras soltaba una pequeña risa.

- Tal vez – respondió Kion – ¿Si lo vuelvo a hacer me despertaras igual?

- Podría ser – Respondió Rani mientras colocaba su cabeza bajo la de Kion y comenzaba a acariciarlo, al sentir esto Kion decidió regresarle la caricia y ambos reyes comenzaron a demostrar afecto el uno por el otro, después de algunos minutos más ambos decidieron que lo mejor sería detenerse para poder comenzar con sus deberes, pues ambos sabían la importancia que estos tenían.

Kion se levantó y se separó un poco de Rani para poder dejar se levantara, Rani estaba por levantarse cuando una repentina sensación comenzó a apoderarse de ella, debido a esto pudo sentir un gran mareo en su cabeza, el mareo comenzó despacio pero con cada segundo que pasaba aumentaba y no era nada agradable, después de algunos segundos el mareo se intensifico tanto que Rani termino perdiendo el equilibro y cayo devuelta al suelo, Kion pudo escuchar un ruido tras él, el cual no esperaba escuchar, al investigar qué fue lo que lo ocasiono pudo ver que se trataba de Rani la cual se encontraba en el suelo y se veía un poco desorientada, al notar esto Kion corrió hacia ella para saber qué fue lo que le había pasado.

- ¡Rani! – Grito kion mientras se dirigía hacia ella.

Rani pudo escuchar el grito de Kion, pero aun continuaba mareada así que decidió permanecer quieta en el suelo e ignorarlo por el momento.

- Rani, ¿estás bien? – Pregunto kion al llegar y mirarla aun en el suelo, espero alguna respuesta, pero durante algunos segundo no recibió nada, solo podía escuchar algunos pequeños gemidos de dolor de Rani, esto hizo que Kion se preocupara más pues pensaba que le estaba pasando algo malo, así que comenzó a pensar en alguna manera para poder ayudarla, después de algunos segundos pensó en ir en busca de Nirmala pues ella sabría qué hacer y que era lo que le sucedía, pero antes de que pudiera irse pudo ver que Rani comenzaba nuevamente a levantarse.

- ¿Estás bien? – Pregunto Kion aun un poco asustado pues no sabía que era lo que estaba pasando.

- Si… es… es solo otro mareo – Respondió Rani mientras movía su cabeza para intentar recuperarse del mareo.

- Mmm… ya es el tercer día que te pasa esto – Respondió Kion pensando en lo que había dicho Rani – ¿estas segura de que es normal?

Rani aun no lograba recuperarse completamente, pero comenzó a pensar en lo que había dicho Kion, los últimos tres días había tenidos mareos y algunas veces sentía nauseas, al principio pensó que había sido algo que había comido así que no le dio mucha importancia pues pensó que un día o dos se le quitaría, pero ahora que han pasado tres días y no nota alguna mejoría tal vez si sería algo para preocuparse.

- No lose, tal vez no sea tan normal como yo pensaba – Dijo Rani mientras miraba a Kion, podía notar que se veía preocupado así que pensó en alguna manera para hacer que se tranquilizara un poco.

- Tal vez antes del anochecer vaya a visitar a Nirmala y le pregunte si puede revisarme para saber qué es lo que me pasa – Dijo Rani mientras miraba a Kion, pudo ver que su respuesta le agrado pues se veía más animado que antes.

- Eso suena bien, pero me sentiría mejor si lo haces ahora, no quiero que algo malo te suceda durante el resto del día – Respondió Kion más animado, pero aun un poco preocupado por Rani.

Rani adoraba cuando Kion se preocupaba por ella, le parecía tierno y la hacía sentir feliz, pensó en hacerle caso, pero recordó todas sus obligaciones y tras pensarlo por unos segundos más decidió contestar.

- Me encantaría hacerlo, pero debo de revisar que todo esté bien en el reino y es hora del descanso de Nirmala así que desafortunadamente no puede ser ahora – Respondió Rani mientras miraba a Kion.

Kion pensó en lo que Rani había dicho y entendía que ambos debían de cumplir con sus obligaciones y Nirmala debía descansar, pero Kion se preocupaba mucho por su estado así que intento pensar en alguna solución.

- Tranquilo, estaré bien – Dijo Rani mientras se acercaba a Kion y comenzaba a acariciar su cabeza con la de el para intentar tranquilizarlo, parecía funcionar, pero no completamente pues Kion aun pensaba en alguna solución.

Después de algunos segundos a Kion se le ocurrió una posible solución así que decidió hablar por un momento.

- Rani – dijo Kion interrumpiendo la caricia que Rani le estaba dando, esto la sorprendió un poco así que decidió responderle.

- ¿Sucede algo? – Pregunto Rani mientras miraba a Kion.

- No, es solo que pensé que tal vez podría ir a buscar a Nirmala para que pueda revisarte y mientras ella lo hace yo puedo hacer tus deberes, para que no tengas que preocuparte por el resto del día – Respondió Kion mientras miraba felizmente a Rani

Al terminar de escuchar Rani pensó que sería una buena idea, pero Kion tenía sus propios deberes y no quería causarle alguna molestia con los suyos así que pensó en rechazar su oferta, pero antes de poder hacerlo Kion la interrumpió.

- Se que tal vez no aceptes porque no quieres dejarme tus deberes o algo parecido, pero no te preocupes, estoy seguro de que puedo hacer los míos y los tuyos sin ningún problema – Dijo Kion mientras le daba una sonrisa a Rani.

Rani aun pensaba en no aceptar pues no creía que lo que tuviera fuera tan grave como para poder evitar cumplir con sus responsabilidades, pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando comenzó a sentir una pequeña caricia en sus oreja, seguido de una lamida en su mejilla, Rani intento voltear para mira que es lo que hacía Kion pero antes de poder hacerlo fue rápidamente atraída por Kion para darle un abrazo, Rani no entendía porque Kion hacia eso pero pudo sentir una suave respiración en su oreja seguido de la voz de Kion que decía – Solo quiero que estés bien, no quiero que algo malo te suceda – Al escuchar esto Rani se sintió muy feliz con Kion así que decido regresarle el abrazo y darle una gran lamida en su mejilla, pasaron algunos segundos para que finalmente se separan y cuando lo hicieron Kion miro nuevamente a Rani y sonriendo pregunto.

- ¿Entonces? – Pregunto Kion mientras miraba a Rani y le daba un amigable sonrisa, Rani estaba feliz con todo lo que Kion hacía para poder verla bien y se alegraba porque sabía que había hecho la elección correcta al escoger a Kion como su compañero y pareja.

- ¡Muy bien! – Rani respondió felizmente mientras miraba a Kion, este se alegró a escuchar la respuesta y comenzó a acariciar su cabeza con la Rani, ella decidió hacer lo mismo y ambos comenzaron a intercambiar algunas caricias y a demostrarse el amor que se tenían el uno por el otro.

Después de algunos segundos ambos se detuvieron pues se estaba haciendo tarde para comenzar con los deberes del reino y Kion debía de ir en busca de Nirmala, así que después de despedirse kion salió del gran árbol en busca de la curandera del reino.

Al salir kion se dirigió inmediatamente a la cueva de Nirmala pues sabía que era su hora de descanso, así que se imaginó que ahí podría estar, sin embargo, al llegar sólo encontró su cueva vacía, Kion intento buscar por los alrededores en busca de alguna señal de ella, pero no logro ver nada, comenzó a olfatear a los alrededores en busca de alguna pista que la pudiera conducir a ella, pero no logro encontrar nada.

- Parece que no ha regresado a su cueva - se dijo kion a si mismo mientras terminaba de olfatear el suelo.

En ese momento Kion no se percató de que una leona comenzaba a acercarse lentamente hacia él, kion continuaba pensando en dónde podría estar Nirmala y debido a eso no pudo darse cuenta de que ahora la leona se encuentra justo tras él, Kion pensó en irse para continuar su búsqueda en otro lugar, pero una voz lo detuvo antes de poder hacerlo.

- ¡Hola! - saludo la leona felizmente mientras miraba al rey.

Kion no sabía que había alguien tras él, así que al escuchar esto kion brinco y grito del susto, intentó alejarse pues no sabía de quien se trataba pero sabía que no debía de atacar pues podría ser solo alguien en busca de ayuda, sin embargo al alejarse y poder ver mejor de quien se trataba kion pudo ver que se trataba de Nia, su mejor amiga de la infancia, al notar que era ella Kion intentó tranquilizarse y aun un poco asustado se acercó a ella.

- Oh… hola Nia - Dijo Kion aun asustado mientras miraba a su amiga.

- Hola kion - Respondió Nia mirando a su amigo - lo siento, creo que te asusté.

- Un poco - Respondió Kion - es solo que no te escuche llegar.

- Si, vi que estabas distraído así que decidí acercarme sin hacer ruido, hubiera preferido tirarte como cuando éramos cachorros, pero sabes que ahora mismo no puedo hacer eso - dijo Nia mientras con una de sus patas comenzaba a acariciar su vientre el cual en los últimos meses había aumentado de tamaño.

- Si, eso lo sé - respondió Kion mientras felizmente le da una sonrisa a Nia - ¿y cómo vas con tu embarazo?

- ¡Bien!, por suerte todo va bien - respondió Nia mientras miraba a Kion -Baliyo y yo esperamos que algunas semanas más nuestros cachorros nazcan, estamos ansiosos por verlos.

- Me alegra oír eso - Dijo kion mientras compartía la felicidad de su amiga.

- ¿Y qué haces aquí? - pregunto Nia cambiando un poco el tema.

- Estoy buscando a Nirmala, Rani no ha estado del todo bien en los últimos días y necesito que la revise - respondió Kion mientras su tono cambiaba - ¿No la has visto?

- Desafortunadamente no, pero puedo acompañarte a buscarla - dijo Nia esperando poder ayudar a Kion.

- Gracias, agradezco mucho eso, pero prefiero ir solo, no me gustaría si algo te sucede - Respondió Kion

- Tranquilo kion, todo estará bien - respondió Nia mientras acariciaba tiernamente la cabeza de su amigo - además yo también tengo que buscarla, debe de revisar si todo va bien conmigo.

Al escuchar esto Kion pensó mejor en la propuesta de su amiga y después de algunos segundos decidió aceptar.

- Bueno, en ese caso creo que lo mejor será comenzar a buscarla – Dijo Kion mientras miraba a su amiga con una sonrisa.

Nia decidió no responde, solo asintió con su cabeza y ella y Kion fueron en busca de Nirmala, comenzaron buscando en el pequeño lago que se encontraba cerca de ellos, al llegar buscaron por los alrededores, pero no lograron encontrar a nadie, decidieron continuar buscando en otra zona, pero al llegar tampoco tuvieron suerte.

Estuvieron varios minutos buscando en los lugares más tranquilos del reino, hasta que Kion pensó en que sería buena idea buscar en los territorios de cacería, al llegar ambos pudieron encontrar a Nirmala la cual estaba por cazar un animal para poder comer, pero se detuvo al ver a Kion y a Nia dirigirse hacia ella.

Una vez juntos Kion le dijo a Nirmala lo qué estaba sucediendo con Rani y le pidió ayuda para saber si ella se encontraba bien, Nirmala aceptó felizmente y todos estaban por partir devuelta al árbol de la vida hasta que kion recordó todo lo que debía de hacer y con la búsqueda que había hecho había perdido mucho tiempo, Kion decidido no acompañarlas para poder iniciar con las labores del reino, ellas entendieron la situación de Kion y después de despedirse Kion se fue a inspeccionar el reino mientas que Nia y Nirmala fueron directo al gran árbol, en busca de Rani.

Al llegar pudieron observar que Rani se encontraba descansando en la gran roca y se alegró al ver que ambas leonas había llegado al fin.

- ¡Majestad! – Dijeron Nia y Nirmala al mismo tiempo mientras hacían una reverencia para Rani en señal del respeto que le tenían.

- Nia, Nirmala, me alegro mucho de verlas – Respondió Rani felizmente mientras veía a sus amigas.

- A nosotras también nos alegra verte – Respondió Nia mientras miraba felizmente a Rani.

- ¿Como vas con tu embarazo Nia? – pregunto Rani.

- Por fortuna todo va bien, gracias por preguntar – Respondió Nia mientras le daba una sonrisa a su amiga.

Nirmala veía como ambas amigas conversaban, pero no podía evitar pensar en que lo que Kion le había contado así que decidió interrumpirlas.

- Lamento interrumpirlas, pero Rani, Kion dijo que necesitabas verme – Dijo Nirmala seriamente.

- Si, me gustaría saber si podrías revisarme, estos últimos días no me he estado sintiendo bien – Respondió Rani.

- ¡Claro! – Respondió Nirmala mientras se acercaba a Rani.

Nirmala comenzó a inspeccionar a Rani, al principio no logro encontrar nada malo así que decidió preguntarle exactamente qué era lo que le pasaba, Rani comenzó a contarle acerca de sus mareos en los últimos días y como cada vez se intensifican más, también le hablo acerca de las repentinas náuseas que tenía, al escuchar esto Nia y Nirmala se miraron con un poco de curiosidad pues esos síntomas parecían significar una sola cosa, pero ninguna de las dos quería asegurarlo así que querían averiguar un poco más al respecto, Rani vio las miradas que intercambiaban ambas leonas así que curiosa decidió preguntar.

- ¿Sucede algo? – Pregunto Rani.

- ¡No! – Respondieron ambas al mismo tiempo, esto se le hizo un poco extraño a Rani, pero decidió creerles.

Nirmala decidió ignorar un poco esa posibilidad así que decidió buscar algún otro motivo del porque le sucedía eso a Rani, sin embargo, después de algunos minutos mas no logro encontrar nada, así que para poder descartar o confirmar lo que Nia y ella pensaban Nirmala decidió hablar con Rani.

- Lo siento Rani, sé que tal vez esto pueda incomodarte un poco y sé que es algo privado, pero Nia y yo tenemos una idea de que es lo que tienes, pero para saberlo necesitamos hacerte una pregunta, ¿has tenido con Kion algún momento a solas? – Pregunto Nirmala intentando sonar lo más amigable posible.

- Mmm… si, él y yo siempre solemos dormir juntos en las noches – Respondió Rani un poco nerviosa

- No, a lo que Nirmala se refiere es si…. – Intento hablar Nia, pero fue silenciada por Nirmala.

- Me refiero a que si tú y Kion han tenido algún momento más… intimo – Pregunto Nirmala.

- Mmm… Si, él y yo solemos intercambiar algunas caricias de vez en cuando – respondió Rani aún más nerviosa.

Al escuchar la respuesta Nia miro a Nirmala y después de darle una seña Nirmala dejo hablar a Nia.

- Lo siento Rani, pero lo que verdaderamente Nirmala quiere saber es si tú y Kion se han apareado recientemente – Dijo Nia mientras miraba a su amiga.

Esta pregunta tomo por sorpresa a Rani y causo que comenzara a ponerse aún más nerviosa, al principio Rani pensó en no contestar, pero recordó lo que Nirmala había dicho así que después de algunos segundos más decidió hacerlo

- Mmm… Si… bueno… no…. La última vez que lo hicimos fue hace dos semanas – Respondió Rani aun nerviosa pues no es de algo de lo que le gustara hablar.

Al escuchar su respuesta Nia y Nirmala se miraron con una gran sonrisa pues sabían que lo que habían pensado era cierto, Rani podía ver la sonrisas en sus bocas, no entendía porque sonreían y pensó en preguntar, pero debido a sus nervios decidió permanecer en silencio.

- ¡Rani! ¡sabemos que es lo que te está pasando! – Dijo Nirmala con emoción en su voz.

Al escuchar esto Rani no comprendía porque su amiga estaba feliz, pero por algún motivo esto la asustaban un poco.

Antes de hablar Nirmala le hizo una señal a Nia la cual ella logro entender, Rani no sabía que era lo que estaba pasando, pero podía ver que Nia comenzaba a acercarse a ella.

- ¡Rani! – Dijo Nia con mucha alegría en su voz.

- ¡Estás embarazada! – Gritaron con alegría sus amigas mientras observaban a Rani.

- ¡Kion y tu serán padres! – Volvieron a gritar al mismo tiempo.

Al escuchar esto Rani quedó completamente paralizada, nunca se imaginó que sus mareos y náuseas se deberían a que ahora uno o algunos cachorros comenzarían a crecer dentro de ella, en ese momento Rani sentía que el mundo se detenía y no sabía que es lo que debía de hacer.

Por un lado, estaba feliz pues sabía que formar una familia con el león que ama debe de ser algo bonito, pero por otro lado tenía miedo, no sabía si estaba lista para ser madre, desafortunadamente ella no estuvo con su madre por mucho tiempo así que no tiene mucha idea de cómo serlo y ella no quería ser una mala madre con sus cachorros, también comenzó a pensar en Kion, no sabía cómo se tomaría esta noticia, ellos nunca han hablado de esto y no sabe si es que él quiere una familia o no.

Los pensamientos de Rani fueron interrumpidos cuando ella y sus amigas pudieron escuchar que alguien entraba al árbol, no sabía de quien se trataba pero podían escuchar que algo se arrastraba con él, las tres leonas dejaron de conversar y centraron su atención en la entrada del árbol para ver de quien se trataba, después de algunos segundos pudieron ver que se trataba de Kion, el cual arrastraba el cuerpo de una cebra hacia el interior del árbol, Rani al verlo comenzó a asustarse y a ponerse nerviosa pues sabía que debía decirle lo que pasaba pero antes de poder hablar Nirmala se le adelanto.

- ¿Kion?, ¿qué haces aquí? – pregunto Nirmala con sorpresa.

- Hola, pensé en traerle algo de comer a Rani para que no tenga que cazar, pero recordé que las dos estaban con ella así que les traje algo para que las tres pudieran comer – Respondió Kion soltando la cebra.

Nia y Nirmala agradecieron el detalle que Kion había tenido con ellas, Rani pensó en hacer lo mismo, pero al acercarse a Kion el miedo volvió a apoderarse de ella y no pudo hablar, Kion pudo notar esto y decidió preguntar si todo estaba bien.

- ¿Sucede algo Rani? – Pregunto Kion preocupado mientras la miraba a los ojos.

Rani intento responderle, pero aún estaba nerviosa y asustada para hablar con él, Nia pudo ver esto y decidió interrumpirlo.

- Todo está bien, es solo que Nirmala aún continúa averiguando que es lo que tiene – Dijo Nia mientras le daba una sonrisa a Kion.

- Si, pero tranquilo, te aseguro que no es nada malo – Dijo Nirmala felizmente mientras miraba a Kion.

Kion decidió hacerles caso y dejarlas continuar con lo suyo, antes de irse se acercó a Rani para darle una pequeña caricia con su cabeza, después de algunos segundos Kion se separó y le dio una sonrisa, esto causo que los nervios y el miedo de Rani disminuyera, Rani decidió devolverle la sonrisa seguido de una pequeña lamida en la mejilla, al terminar esto Kion se despidió de ella, de Nia y de Nirmala y continuó con sus tareas, al principio la pequeña visita de Kion le dio miedo a Rani pues aún no se sentía lista para hablar de esto con el pero ahora ella se sentía feliz y más tranquila, en la sonrisa que Kion le dio pudo ver que el estaría feliz de que esto estuviera pasando, o al menos eso esperaba.

- Estoy segura de que estará feliz cuando se lo digas – Dijo Nia mientras miraba a Rani.

- ¿Crees eso? – Pregunto Rani.

- Por supuesto, ¿tú no? – pregunto Nia mientras miraba a Rani con seriedad.

- Si… o bueno… eso creo – Respondió Rani un poco tímida.

- ¿Crees? – Pregunto Nirmala al escuchar la respuesta de Rani.

- Si, es solo que no sé cómo reaccione Kion, nunca hemos hablado de esto y no sé si él quiera tener cachorros o no – Respondió Rani un poco asustada.

- ¿Y crees que te dirá que no? – Pregunto Nirmala

- No, no es eso, es solo que tengo miedo de decirle, sé que estará feliz, pero tengo miedo de no sea así y que termine siendo todo lo contrario.

- Nia escucho todo lo que Rani estaba diciendo, podía escuchar el miedo en su voz y lo entendía perfectamente así que decidió acercarse a ella para poder hablar.

- Rani, sé que puedes estar asustada, yo sentí lo mismo cuando me enteré de que tu hermano y yo seriamos padres, pero cuando le dije todo el compartió la misma felicidad que yo, conozco a Kion desde cachorro y estoy segura de que se alegrara mucho por esta noticia – Le dijo Nia mientras le daba una amigable sonrisa.

Rani aún estaba un poco asustada pero las palabras de Nia la hicieron sentir mejor, el grupo de amigas continuó conversando mientras iniciaban a comer, sin embargo al terminar Nia y Nirmala decidieron volver a sus respectivos hogares, ambas estaban cansadas y pensaron que como ellas sería una muy buena idea dejar descansar a Rani, después de una rápida despedida Rani quedó completamente sola dentro del gran árbol, decidió salir algunos minutos para poder tomar un poco de agua y pensar en todo lo que estaría por pasar, ella sabía que su vida sería muy distinta de ahora en adelante, y aunque estaba feliz por el cambio. una pequeña parte de ella aún no se sentía completamente preparada, Rani miró al cielo y pudo notar que aún faltaba para que el sol se ocultara y sabía que no vería a Kion hasta el anochecer así que decidió caminar un poco.

Durante su caminata Rani pensaba en la mejor manera para poder contarle todo a Kion pero constantemente su atención se perdía por los saludos de los habitantes de su reino, ella se alegraba de ver que todos se encontraban bien, en ese momento Rani comenzó a recordar a sus padres, no tiene muchos recuerdos pues aún era una cachorra la última vez que los vio, pero los recuerdos que tenía era de muy buenos momentos a su lado, también recordó a su abuela, ella le enseño gran parte de lo que ahora sabe y de no haber sido por ella talvez su vida ahora mismo sería muy diferente a como la conoce pues no sé habría dado la oportunidad de conocer mejor a Kion, en ese momento comenzó a recordar cuando Kion comenzó a reinar a su lado, al principio no fue fácil pero juntos lograron superar todos los problemas que se les atravesaron, también juntos vivieron distintas aventuras las cuales ambos recordaban y se alegraban de haberlas vivido juntos, en ese momento los pensamientos de Rani regresaron al presente y comenzó a pens ar en su nueva aventura, la idea de convertirse en madre en unos cuantos meses la emocionaba y la hacía sentirse feliz, sin embargó aún una parte de ella le dice que no está lista, Rani intentaba ignorarla pero cada vez parece hacerse más grande.

Al continuar con su camino pudo ver una pareja de leones los cuales se encontraban descansando en su cueva, Rani podía ver su felicidades y el afecto que se tenían el uno por el otro, esto la alegro pues verdaderamente se veían muy felices juntos, Rani pensó en continuar con su camino para poder dejarlos solos pero antes de irse pudo observar algo que llamo su atención, en las patas de la hembra se encontraba descansando un pequeño cachorro el cual parecía que tenía solo algunos días de nacido, Rani podía observar la felicidad de los padres, ambos veían felizmente a su cachorro el cual descansaba tranquilamente entre las patas de su madre, por algún motivo esto la hizo sentir feliz y emocionada, en ese momento comenzó a imaginarse su vida en unos cuantos meses, Rani se veía en el interior del árbol con Kion a su lado mientras ambos compartían una pequeña caricia, al terminar ambos bajan la mirada felizmente para ver a un pequeño león macho dormido entre sus patas, en ese momento Rani se sintió la leona más fe liz del mundo, sin embargo después de unos segundos más Rani volvió a la realidad, miro a los alrededores solo para poder ver nuevamente a la feliz pareja de leones cuidando de su cachorro, Rani también pudo ver qué estaba por anochecer así que felizmente comenzó su viaje de vuelta hacia el gran árbol para encontrarse con Kion y ahora sin ninguna duda y sin miedo alguno, contarle finalmente que ambos están por convertirse en padres.

Después de caminar por algunos minutos Rani finalmente había llegado al gran árbol, podía observar que la noche finalmente había llegado y esto la alegraba, decidió entrar para poder esperar a Kion, pero antes de hacerlo escucho que alguien comenzaba a gritar su nombre

- ¡Rani! – Grito una voz atrás de Rani, al voltear y ver mejor de quien se trataba pudo ver a Kion el cual corría hacia ella.

- Hola – Saludo Rani felizmente al ver que Kion se había acercado lo suficiente.

- Hola – Respondió Kion mientras le daba una sonrisa.

Aunque Kion se alegraba de verla, se veía más cansado de lo normal y esto fue algo que Rani pudo notar, sabia que estaba así por culpa suya y esto la hizo sentir un poco mal, en ese momento Rani pensó en alguna manera de recompensar a Kion y tras pensar por algunos segundos más se le ocurrió algo, pero para poder hacerlo debía de hablar primero con él.

- ¿Sucede algo? – Pregunto Kion al ver a Rani un poco distraída.

Al escuchar esto Rani dejo de pensar en lo que haría y se concentro en lo que estaba pasando.

- No, solo estaba pensando en algo – Respondió Rani un poco nerviosa mirando a Kion a los ojos.

- Bien, entonces… - Intento hablar Kion, pero fue interrumpido por Rani.

- Kion necesito hablar contigo – Dijo Rani mientras nuevamente comenzaba a ponerse nerviosa y cambiaba su tono mientras miraba a Kion.

- ¿Sucedes algo? – Pregunto Kion un poco asustado.

- No… bueno… si… bueno… no … solo entra – Respondió Rani mientras entraba al árbol dejando a Kion solo en la entrada.

Sin nada más que poder hacer Kion decidió seguir a Rani al interior del árbol, una vez adentro pudo ver que Rani lo esperaba sentado en el centro del árbol así que decidió acercarse a ella y esperar a que dijera algo, durante algunos segundos nadie dijo nada, solo se veían el uno al otro, sin embargo, después de algunos segundos Rani finalmente comenzó a hablar.

- Siento haberte hablado de esa manera, es solo que quería conversar contigo a solas – Hablo Rani.

Kion pudo escuchar a Rani un poco extraña, no sabia exactamente si se escuchaba asustada o nerviosa, pero fuera lo que fuera esto le causaba un poco de miedo.

- No te preocupes, pero ¿de que quieres hablar?- Respondió Kion un poco tímido.

Kion quedo a la espera de alguna respuesta de parte de Rani, pero por varios segundos ambos estuvieron completamente callados, esto comenzó a asustarlo más pues pensó que había echo algo malo o algo parecido, así que antes de que Rani dijera algo el decidió hablar.

- ¿Hice algo malo? – Pregunto Kion con un poco de miedo en su voz.

Rani escucho esto y pudo escuchar el miedo en la voz de Kion así que antes de que pasara alguna otra cosa decidió decir la verdad.

- No, no haz hecho nada malo, es solo que esto tiene que ver con la revisión que Nirmala me hizo esta mañana.

Al escuchar esto Kion se tranquilizó un poco, pero comenzó a preocuparse por Rani pues pensó que lo que diría sería algo grave.

- ¿Estás bien?, ¿te sucedió algo?, ¿puedo hacer algo para ayudarte? – Pregunto kion asustado mientras miraba a Rani.

Tras escuchar todo esto Rani decidió ser sincera de una vez por todas, tomo un poco de aire para poder hablar y mirando a Kion a los ojos decidió hablar.

- ¡Kion!… ¡Estoy embarazada! – Dijo Rani con mucha felicidad al momento de formar una gran sonrisa en su boca – ¡Vas a ser padre!.

Al terminar de hablar Rani pudo ver como la expresión de Kion cambiaba, pero para sorpresa suya no era el cambio que ella esperaba, antes Kion se veía un poco asustado y preocupado, pero aún se podía percibir un poco de felicidad en él, sin embargo, ahora que Rani le había dicho todo, su felicidad parecía haber desaparecido y parecía que el miedo se había apoderado de él.

Rani no sabia muy bien como reaccionar ante esto, así que comenzó a asustarse y comenzó a pensar en distintas situaciones donde debido a esto Kion no quería estar más con ella, estos pensamientos comenzaron a invadir su mente y con cada segundo que pasaba parecía que se harían realidad, después de algunos minutos más sin recibir respuesta alguna, Rani decidió salir del árbol para poder estar a solas por algunas horas, pero antes de poder moverse sintió una gran fuerza encima de ella la cual la hizo caer fuertemente al suelo.

Al recuperarse del golpe Rani comenzó a abrir los ojos, no sabia muy bien que fue lo que la empujo ni porque lo había hecho, pero al abrir los ojos pudo ver a Kion el cual se encontraba encima de ella y tenia una gran sonrisa en su cara, Kion le dio una gran lamida en la mejilla a Rani y comenzó a acariciar su cabeza con la de ella, Rani no entendía muy bien que era lo que estaba haciendo así que antes de hacer algún movimiento decidió preguntarle a Kion que es lo que estaba sucediendo.

- Kion, ¿qué es lo que haces? – Pregunto Rani al mirar a Kion el cual continuaba sonriéndole.

- ¿Que?, no puedo acariciar a la futura madre de mis cachorros – Respondió Kion con felicidad mientras continuaba sonriéndole.

Al escuchar esas palabras el miedo que tuvo Rani el algún momento desapareció y fue remplazado por toda la felicidad que Rani podía sentir en ese momento.

Rani coloco sus patas en el pecho de Kion y sin aviso alguno comenzó a empujarlo, después de algunos segundos logro invertir los lugares, ahora era Kion el que se encontraba en el suelo y ella la que se encontraba encima, Kion no sabia muy bien porque Rani había echo eso pero al mirarla pudo ver que Rani tenia una gran sonrisa en su cara, ninguno de los dos quiso decir nada solo comenzaron a mirarse y sin ningún aviso ambos comenzaron a intercambiar caricias y lamidas, ambos estaban muy felices por la noticia que habían recibido y querían festejarlo a su manera, pero Rani aun deseaba hacer algo.

Rani se detuvo y se alejo un poco de Kion, el al notar esto no sabia porque lo hacía así que decidió preguntar.

- ¿Sucede algo? – Pregunto Kion mientras la miraba.

- No, es solo que quería agradecerte todo lo que hiciste por mi – Respondió Rani mientras se acercaba a Kion y le daba una rápida caricia.

- No tienes por qué agradecerme – respondió Kion mientras le regresaba la caricia.

- Tal vez no, pero quiero hacerlo – Respondió Rani mientras le daba una sonrisa.

- Además, me gustaría recompensarte – respondió Rani mientras le daba una sonrisa a Kion.

- ¿Recompensarme?, No tienes porque… - Intento hablar Kion, pero fue interrumpido por la cola de Rani la cual comenzó a pasar entre su barbilla y comenzó a hacerle señas a Kion.

En ese momento Rani se dirigió a su pequeña habitación en la cual solían dormir, pero no sin antes mover su cola de una forma provocativa para Kion, el logro entender el mensaje y sin pensarlo fue detrás de ella.

Ambos leones disfrutaron del resto de la noche demostrándose el afecto que sentía el uno por el otro y ambos estaban emocionados por la nueva aventura que estaba por comenzar, pero lo que ni uno de los sabe es que no será tan fácil como ellos se lo pueden imaginar.