Hoy es viernes de retos para el grupo Fanfics para reír, llorar y enamorarse en facebook.
Escogí color negro y resultó en cuatro personajes. Escogí a Itachi. El tema era "gracias". Y pues, me apetecía ItaSaku.
NOTA: Imaginad que Itachi no murió (?).
Gracias
Itachi se detuvo en lo alto del árbol. Asió con cautela la máscara que cubría su rostro y observó la ventana. Podía ver a la mujer sentada en el sofá, sosteniendo entre sus brazos el cuerpo del bebé. Sakura Uchiha y Sarada Uchiha.
La pequeña ya mostraba una oscura pelambrera que anunciaba su sangre y aunque no podía ver desde su posición sus ojos, estaba segura de que los genes Uchiha fueron más fuertes que los de la mujer.
Ella parecía encantada, sonriendo al bebé como si fuera su mayor tesoro. Besaba su frente y la alimentaba con la ternura característica de las madres que adoraban a su retoño.
Sabía que Sasuke, el padre, sin embargo, no estaba en la casa. Lo vio salir por la mañana en su misión. Sólo acudió para reportar ante el Hokage algo y, después, se marchó. No se detuvo para saludar a Sakura.
Comprendía que su hermano tenía que terminar su camino de rendición. Que debía de encontrarse a sí mismo y que, posiblemente, una familia que lo atara no era algo que necesitaba.
Que pensara que él estaba muerto, tampoco ayudaba.
Trabajar como Anbu implicaba eso. Tus allegados debían de pensar que estabas muerto y trabajabas mejor entre las sombras. Él era uno de los mejores. No sólo tras su aventura en Akatsuki, el dolor y la sangre que se derramó o el tener que engañar a su hermano y convencerlo de que estaba muerto fue desgarrador.
Seguía siendo doloroso, por supuesto. Le gustaría detenerle, contarle la verdad, abrazarlo incluso. Le gustaría sentarse junto a su cuñada y sobrina.
Era tanto su apego hacia ellos que no estaba segura de cuándo comenzó a hacer lo que hacía. Se aprovechaba de las veces en que Sasuke no visitaba a su familia, pero en la aldea sí hacía acto de presencia.
Comenzó como una disculpa hacia su cuñada por la excusa del comportamiento errante de su hermano y terminó convirtiéndose en algo necesario para sí mismo.
El primer paso siempre era asegurarse de que Sasuke se había marchado, que nada iba a provocar que regresara. El segundo, transformarse en él. El tercero, acudir a su casa y fingir ser Sasuke durante todo un día.
Sakura siempre le daba la bienvenida con una sonrisa. Lo acercaba a la cuna de la que no era su hija esperando que la tomase con el mismo amor que debiera de hacer su padre. Itachi sentía que podría llorar cada vez que la tenía en brazos. Para ella se sacrificó tanto. Para que su hermano tuviera una vida feliz.
Después, cuando la pequeña dormía, Sakura solía acurrucarse contra él, satisfecha y cansada del día.
—Gracias por venir con nosotras siempre —le decía—. No sé cómo voy a poder pagártelo nunca.
—No necesitas pagarme nada, Sakura.
Ella sonreía y lo abrazaba. Entonces, en un acto pecador de su parte, él buscaba sus labios como creía que su hermano lo haría.
—Gracias a ti, Sakura —le decía—. Por darme a Sarada y tener paciencia.
Después, ella solía desnudarse frente a sus ojos y él la tomaba. Con manos temblorosas, luchando contra su parte deseosa que admitía que amaba a Sakura y dejaba en silencio a la que le recordaba que era la esposa de su hermano.
Entonces, cuando se iba, ella le despedía ayudándole a vestirse.
—Ven la próxima vez, por favor —suplicaba—. Te estaré esperando.
Ese día, cuando cerró la puerta. Le pareció escuchar su nombre y no el de su hermano.
Claro que eso era una locura, algo que su mente retorcida deseaba. Si fuera verdad, sabía que el mundo podría detenerse que estallaría de felicidad.
Fin
27 de noviembre del 2020
¡Ha sido interesante jugar con esto! Aunque no me gusta el Netorare pero escribirlo me sale lol.
Nota: ¿Quieres leer algo de tu pareja crack? ¿Regalarle a una amiga algo escrito de su ship culposa? ¡Habla conmigo que tengo comisiones abiertas! =D
