Disclaimer: Love Live y sus respectivos personajes pertenecen a su respectivo autor.
Disclaimer 2: Star Wars. Catalyst: Una historia de Rogue One pertenece a su autor James Luceno.
¡Hola a todos!
Se me hicieron larguísimas estas dos semanas que han pasado desde la última vez que actualicé. Lo sentí como un mes, no puede ser posible. Tal vez y me afectó un poquito de más el regreso a clases. Me siento fatal y apenas es la segunda semana.
Pero bueno, estamos en el principio del capítulo, y los que quieren leer mis berrinches ya saben que reservo una parte del final para eso, entonces, pues si quieren seguir leyendo este cuento, nos vemos en la parte de abajo.
Pasando al capítulo, continuaremos con la historia de Pana, de Rin y de Maki, a ver si la última ya convence a las otras dos de unírsele. Bueno, sin más por el momento, los dejo con las chicas.
Por favor lean, disfruten, y espero que les guste este capítulo tanto como yo disfruté escribirlo y corregirlo. Nos vemos en la parte de abajo.
Catálisis
Por más de tres años, la guerra civil por la separación de las prefecturas ha sacudido a Japón. Ahora, con el proyecto secreto del Imperio del Japón, el fin de la guerra es inminente, pero más allá del amanecer de esperanza y de paz, la noche más oscura comienza a deslumbrarse.
Parte 1: Los tiempos de la guerra
9
Muestras públicas de afectación
Maki y la primera ministra Kotori salieron juntas del Anfiteatro por una puerta reservada sólo para dignatarios del más alto nivel. Un par de guardias ralentizaron su paso detrás de ellas para darles un poco de privacidad.
—¿Quién te autorizó atacar Kochi? —dijo Kotori en un tono de exasperación. Empuñaba su báculo con su mano derecha, y vestía con un kimono largo de seda brillante. La seda verde resaltaba su cabello cenizo y sus ojos, como si de por sí no llamaran la atención.
—Fue una decisión militar.
—Te pregunto de nuevo, teniente comandante, ¿con qué autoridad?
—Dijo que no quería ningún detalle, ¿cambió de opinión? —la miró desafiante desde la comisura del ojo, con un gesto de altanería en vez de disculpa.
—No, no quiero detalles; vivo ocupada, Maki-san. Pero cuando inteligencia me informa que se realizó un ataque masivo en el centro del territorio separatista, es obvio que debo involucrarme, lo quiera o no. ¿Quién fue?
—El almirante del sector al mando. El ataque fue parte del trato que yo hice con Zaofu, y también sirvió para proteger cualquier información que Hanayo le haya dado al gobierno de los separatistas sobre la disposición de cruceros del Imperio en la zona.
—Koizumi-san no tenía información de ese tipo- —Kotori dio un suspiro gutural para darle a entender que la razón le parecía ridícula.
—Entonces fue sólo para que regresara al Imperio. —Maki sonrió.
—¿Sabías que pudiste haberle estrechado las manos en persona a Nozomi Toujou? —dijo Kotori, y aunque era una sorpresa, no tomó a Maki completamente desprevenida, pues lo había razonado mucho.
—Sí, lo pensé cuando realicé el intercambio en Imabari, pero me pareció demasiado ridículo. Creí incluso que era más probable que me encontrara frente a alguien idéntica a ella que la verdadera presidenta. Tengo que admitir que su confirmación me calma bastante—dijo Maki con fingida indiferencia. La líder de la CEPI, ni más ni menos.
—Parece que tu doctora es realmente importante. La mismísima presidenta de la Confederación Externa de Prefecturas Independientes decidió asistir a interrogar casi por medio año a tu vieja amiga —Kotori parecía un poco menos molesta.
—Una razón más para atacar Kochi.
—Sobrevivió obviamente, es una Iluminada, sabemos que estuvo en Kagawa, cortesía también de ti, Maki-san.
—Obviamente sí, primera ministra.
—Voy a serte honesta. En estos momentos, el regreso de Kochi al Imperio ha sido favorable para nosotros —su voz perdió un poco la dureza y se volvió mucho más dulce—. Me informan que podríamos establecer una base importante ahí para monitorear el avance de la CEPI en esa zona. Además de que podremos movilizar cruceros para atacar zonas vecinas y empezar con la liberación de la región. Pero, si yo fuera tú, respetaría la cadena de mando, teniente comandante. De lo contrario, te arriesgas a que te anulemos tu puesto en la organización, y en el ejército.
—Necesito poder hacer mi trabajo, primera ministra —Maki ignoró la advertencia, y le agregó un poco de arrogancia.
—¿Desde cuándo "tu trabajo" es reunirte en secreto con generales separatistas, Maki-san?
No le sorprendió que Kotori estuviera enterada de la visita.
—La discusión de la mano de obra que hubo en la sesión pasada me dio una idea y decidí llevarla a cabo.
—¿No me digas que una general separatista, conocida por ser una asesina de Iluminados y conquistadora de prefecturas, accedió a proveernos con obreros?
Maki asintió una vez.
—No sólo eso, también su milicia dimitirá de la CEPI y se dedicará a monitorear la construcción de la estación para nosotros. Eli dará el anuncio oficial cuando regrese a Okayama.
—No sabes lo que estás haciendo, esa tipa daría su vida por Nozomi Toujou —la duda de Kotori ni siquiera fue considerada por Maki.
—No lo hará, primera ministra, la prisión hace que cualquiera ceda ante nuestros términos.
—Bien, si tú lo dices, entonces no estuvo mal estuvo mal esa iniciativa —La mujer eligió muy bien su tono para apoyar la idea, pero no festejarla.
Caminaron en silencio antes de que Kotori agregara.
—Le informé a la Emperatriz Honoka del rescate de Hanayo Koizumi. Está complacida y expectante de que comience a trabajar en el arma.
Maki intentó no sonreír de satisfacción. Honoka sabía de ella, ¿qué mayor importancia podía tener?
—Consideré agregar a Ayumu Uehara o a Ichiro Osaka al intercambio, pero no sabía si aprobaría la liberación de separatistas tan influyentes para tales fines. Al final, tuvimos a los dos bacteriólogos que fueron más que suficientes, y que, por cierto, ya no son tampoco una amenaza para nuestro ejército.
La mano izquierda de Kotori acarició su propio cabello, antes de soltar un leve bostezo.
—He estado revisando la investigación de Koizumi-san. Como dijiste, podrá ser de gran ayuda para el desarrollo del arma.
—Me alegro de que así lo piense.
—¿Por qué no ha sido reclutada? ¿Cuál es la tardanza? Creí que la vería en la sesión de hoy.
—Sigue considerando sus opciones. Sugiero darle más tiempo.
—¿Más tiempo? ¿Te enteraste de nuestra derrota en la región de Kyushu? Hemos perdido casi toda la zona sur del país.
—Recién lo escuché. Es lamentable
—¿Y de nuestras pérdidas en Hokkaido?
—Muy desafortunadas, sí
—¿Eso responde a tu sugerencia de darle más tiempo? Aún con su mayor general militar en nuestro poder, la CEPI nos sigue dominando. Necesitamos esa arma, ¿cómo podemos obligarla?
—No podemos. Ya ha rechazado varias ofertas del ejército, del imperial y del separatista. Prefirió irse a prisión en lugar de tomar una oferta. Es aún más difícil de tratar que la misma Eli Ayase. Eso nos da una idea de lo difícil que es de convencer. No le gusta la burocracia, y prefiere controlar y pasar inadvertida su investigación lo más que pueda.
—Pero si era sólo una empleada en Zaofu.
—Sólo porque Zaofu prometió darle todo el espacio que quisiera. Rendía cuentas muy poco. Era la dueña de todo lo que hacía. Un muy buen trato.
—Que molesta es la gente con principios —se quejó Kotori—. ¿Zaofu la quiere de regreso?
—Sí, obviamente, ¿quién no quisiera tener su talento a su disposición? —Maki desvió el tema— Pero les pedimos que no lo hicieran. Fue parte del precio que Zaofu tuvo que pagar por recuperar sus instalaciones en Imabari.
—¿No hay nadie que nos ayude a persuadirla? ¿Su esposa, quizá?
Maki arrugó la nariz.
—Me temo que las dos están cortadas con las mismas tijeras.
—Pero ella no es científica. ¿Qué necesita, qué alguien la cuide?
—No, más bien que la escuche. Rin es como su traductora. El puente entre una cabeza llena de ideas y un mundo que no sabe escucharlas. Se encarga de transcribir y organizar sus notas.
Kotori soltó un ruido de desesperación
—La doctora Koizumi fue idea tuya. Ya van meses, recursos, y todavía no la tienes. Sin esa arma, nuestro proyecto no es más que una ciudadela voladora millonaria de adorno.
—Minami-san, supongo que de niña alguna vez llegó a pescar…
—Con la guerra, los mares que visitaba ya no son lo que eran, pero sí, por supuesto. Ve directo al punto —Kotori sonaba aburrida. Su tono de voz le hizo notar que no quería rodeos, así que Maki fue directo al punto, como ella le había pedido.
—Primera ministra, seguramente usted entenderá que cada pez requiere un anzuelo adecuado, hasta una caña específica para que el pez muerda el anzuelo…
Kotori pareció comprender y exhaló lentamente. Después volvió a enfocar sus ojos en la pelirroja.
—Así que la Doctora Koizumi es una de esas criaturas extrañas que dudan hasta del señuelo más colorido…
—En sus propias aguas sí, primera ministra. Pero está nadando en aguas desconocidas, y tendremos lista la red. Pana Koizumi está destinada a unirse al proyecto. Sólo que aún no lo sabe.
Maki no tenía intención alguna de ir a la reunión de los exalumnos del Programa de Promesas, hasta que se enteró de que Hanayo iría. No sabía cómo era que siquiera se había enterado de la reunión, menos quién había sido capaz de convencerla de ir, pero estaba segura que debía haber sido un profesor. Ningún alumno hubiese sido capaz de siquiera ofrecerle la invitación. El anfitrión del evento era un exalumno adinerado que llevaba dos lustros siendo consejero de la Emperatriz. Su suite en el prestigioso Distrito del Loto del barrio de Ginza era de lo más lujoso que uno podía tener en Tokio.
Varios invitados eran investigadores y científicos, todos involucrados en varios aspectos del proyecto; todos menos una. Trabajaban diseñando impulsores, escudos, tecnología de los rayos tractores y plantas de energía del reactor…, aunque ninguno entendía realmente para qué. Los imperiales adoptaron tácticas para blindar su información: dispersaron a los grupos de investigación por cientos de instalaciones en distintas ciudades, y la comunicación entre ellos estaba cautelosamente vigilada y bajo control. Se creó un departamento de seguridad entero sólo para monitorear al personal clave, espiar sus conversaciones y capturar imágenes de todos sus movimientos.
Maki halló un buen lugar desde donde mirar la habitación entera, y después de su primera copa, comenzó a observar.
"Seguro que beberán hasta olvidarse de la guerra" pensó. No es que ella no bebiera, pero siempre trataba de conservar sus cinco sentidos hasta haber conseguido lo que quería. Así lo había hecho siempre y era buena costumbre hacerlo.
No era la única de uniforme. El Programa de Promesas fue una fuente de talento para el ejército, igual que lo fue para la academia, las artes y el gobierno. La diferencia es que no muchos oficiales estaban tan dispuestos a tomar riesgos como ella. La mayoría eran más cautelosos, tácticos y analistas, y preferían perderse en sus bancos de datos, seguros en sus oficinas fortaleza en Tokio; era la misma gente que la recordaba como la peleonera que siempre entraba en conflicto a la menor provocación, la niña mimada que siempre interrumpía a los demás, la pedante que se graduó con honores.
Se movió de su mirador y comenzó a circular entre ellos, siempre observando a Pana, pero dándole espacio para que interactuara con gente que no veía de hace años. Entre los científicos, Hanayo era una clase de superestrella; la maestra de las conexiones invisibles. La conocían, era muy reconocida, a pesar de ser la chica a la que nunca le hablaron, aun así su reputación la precedía. Sabía que a Hanayo le aborrecía la atención, pero con un cerebro como el de ella simplemente no podía desaparecer de los ojos de sus compañeros.
Hanayo nunca fue como los demás alumnos del Programa de Promesas, no era como todos los sujetos que estaban en la reunión. Cuando la vio por primera vez, después de dar una tímida respuesta, a Maki le pareció que Hanayo era como la niña rechazada a la que los otros niños aterrorizaban en la escuela. Pero poco a poco, cuando murieron sus padres y sintió lástima de la chica solitaria, comenzó a apreciarla no sólo por su intelecto, sino por las cosas que la hacían única. Era amable como pocos en el programa, y a diferencia de lo que pensaba Maki, era bastante cariñosa. Cuando comenzaron a hablar más, vio que Hanayo se preocupaba por ella como una amiga de verdad (tal vez la primera que tuvo), pero no sólo eso, la admiraba como si Maki fuera su hermana mayor. Maki disfrutaba de los beneficios que le traía tener amistad con Hanayo, y como la hiedra, poco a poco fue tomando cariño a la chica castaña que vivía en la escuela. En clases, cuando un profesor le preguntaba algo, Hanayo respondía correctamente sin levantar los ojos del escritorio, pero con timidez, dudando de ella misma, como si realmente fuera posible que estuviera mal. Parecía estar concentrada en algo más, como si estuviera terminando un cálculo complejo o en los toques finales de un dibujo dificl, de esos que abundaban en sus cuadernos. No tenía interés alguno en salir a pasear, la moda, en las fiestas, ni en los chicos (cosa que Maki comprendería mucho después). Lo único mundano que lograba sacarla de sus pensamientos eran los grupos de idols; Maki había conocido mucho de eso gracias a la misma Hanayo. Percibía el mundo como si en vez de ojos tuviera sensores y en vez de oídos receptores de audio; comprendía los conceptos más sesudos casi de inmediato, los mismos conceptos que Maki se esforzaba arduamente por entender, y aun así, Hanayo nunca dejaba de estudiar. Su fascinación por la prodigio de Senboku llevó a Maki a entrar en peleas por ella, estando o no presente, y a defenderla hasta en lo indefendible. Si Maki hubiera sabido que Hanayo tenía otra clase de intereses, tal vez incluso lo hubiera intentado… Pero esa era una ventana, que, así como la de las instalaciones de energía, cerraba en cuanto se abría. No se podía dar el tiempo de eso.
Después del programa, Maki sacó el mejor provecho de su experiencia al haberse rodeado de genios, como Pana. Siempre fue buena leyendo a las personas, y el Programa solamente mejoró su instinto. Se dedicó a aprender a trabajar con académicos y científicos, a ponerlos sobre el mismo camino u organizarlos en equipos de trabajo productivos. Sus cualidades de líder se volvieron tan imprescindibles como el trabajo de los demás. Se construyó una reputación de ser la mejor mediadora entre el dinero y el talento de quienes podían hacerlo trabajar, pues había sido ambas cosas. Cuando llegó la hora de elegir a alguien del Cuerpo de Ingenieros para liderar el Grupo de Armas Especiales, no quedaba duda de que Maki Nishikino era la mujer para el trabajo.
Siguió avanzando y vio a Rin Hoshizora hablando con la profesora Tomori Kanako, a quien Maki reclutó en persona para el programa de generación de escudos. Había sido la mentora de Hanayo, así que la conocía de sobra. Rin y Pana habían dejado a Hanamaru a cargo de la niñera, entonces, Rin estaba sola por primera vez en mucho tiempo; era el blanco de casi todas las miradas (el resto las tenía Pana) en una habitación conformada en su mayoría por científicos anticuados y poco atractivos. Era la curiosidad de todos, la única chica que había robado el corazón de la promesa de Senboku. Cada que Maki la recordaba, a su cabeza venía la imagen de la pelinaranja, llegaban a su cabeza las botas sucias, los pantalones deportivos, una mochila pesadísima en la espalda y ocasionalmente, solo ocasionalmente, una diadema de orejas de gato que le había regalado Pana. Verla con falda y con tanta elegancia como Hanayo era toda una revelación, claro, con su diadema de gato orgullosamente sobre su cabeza.
Maki recordó la vez que se encontró a Hanayo en la Universidad de Tokio después de que regresara de Shikouka. Se había divertido mucho (aunque después se había molestado molestado) cuando su amiga le confesó con un destello en los ojos que se había enamorado en su excursión. Pana, la misma que no podía ni siquiera ver a un chico o a una chica atractiva aún si la tenía enfrente. Debía ser broma. El simple hecho de pensar que Pana pudiera dejar su genio por alguna interesada le molestaba terriblemente, casi estaba dispuesta a hacer cualquier cosa por evitarlo. Pero, aun así, no podía esperar a conocer a la misteriosa Rin, la chica que cautivó a Pana Koizumi con un solo toque; cuando el encuentro finalmente pasó, se dio cuenta del porqué casi de inmediato. Eran completos opuestos. Ambas se sentían atraídas por las cualidades que las complementaban. Con todo y eso, de todas formas, no predijo nunca que durarían más de un par de meses. Jamás esperó que se casaran, y aun así cuando firmó como su testigo seguía sintiéndose incómoda.
Aún años después de eso, Maki todavía no se acostumbraba a verlas como pareja. Cuando esa relación se concretó, Maki por primera vez había sentido celos. Recientemente los sintió en Kagawa, cuando la capitana Yazawa seguía preocupada por Nozomi en vez de ella, pero lo de Pana era diferente. Menos pasional, más sentimental.
Pensó. Una vez que Pana aceptara su destino y se le uniera en el proyecto, ¿sería un problema la opinión de Rin? Por lo menos, gracias a las estrellas, tenían una bebé y eso significaba que no tendrían tiempo de intercambiar notas y estarían demasiado ocupadas para conversar y expresar sus opiniones.
Se detuvo a escuchar una conversación que tenían un par de científicos acerca de Hanayo, pero sin dejar de observarla de reojo. Se acercó a ellas para escuchar a una ingeniera de informática llamada Kasumi Nakasu contar detalles falsos de lo que le pasó a Hanayo Koizumi en Imabari. Kasumi era de la misma estatura de Rin, con el cabello de un tono cenizo similar al de la primera ministra y con los mismos ojos de la mano derecha de la Emperatriz, pero con el cabello más corto. Era miembro del equipo de inteligencia artificial de la doctora Izumi; diseñaba androides mejorados de supervisión para revisar la estación de combate. La ingeniera, altanera como siempre había sido, sostenía un trago con una mano, mientras gesticulaba con la otra como debían de inundar la región de Shikoku con bombas hasta desaparecerla con en humo, y como personas como Hanayo Koizumi eran un insulto para la victoria. Si Maki no estuviera pensando en un interesante plan, seguro que se lanzaba a golpearla por haberse atrevido a insultarla, pero la peligris se abrió paso entre la multitud para acercarse a Hanayo. La ingeniera era apenas un poco más baja en estatura que Hanayo, pero era mucho más delgada.
—Hela aquí —dijo con la voz arrastrada, pero subiendo el tono para que Hanayo alcanzara a escucharla—. Nuestra doctora prodigio que cree que su cristal celestial es demasiado bueno para nosotros. La que se cree demasiado para la causa. Quizás se cree demasiado inteligente para nosotros. ¿O qué, Hanayo, te gusta más lamerle las botas a la CEPI que servir a tu Imperio?
Hanayo mantuvo la calma para contestar, aunque el reclamo la tomó por sorpresa. Cuando volteó, habló con timidez, pero como todos habían callado, de todas formas se escuchó:
—Estás ebria, Kasumi-san. Eso no me sorprende, te recuerdo muy bien del programa, lo que me sorprende es que estés tan confundida.
La calma de Hanayo solo atizó el enojo de la primera.
—Siempre tan elusiva, ¿no Hanayo? Igual que como eludiste tus cargos de traición, a ver, ¡niégalos públicamente!
—No tengo nada que negarte, y de hecho no tengo nada que decirte. Buenas noches —Cerró los ojos un momento, y dio media vuelta.
Rin llegó de entre la gente para alcanzar a Hanayo, que ya había dado la media vuelta y se estaba retirando. Pero Tomori Kanako, que estaba hablando con Rin, sintió la necesidad de mediar la situación, que de por sí ya había escalado demasiado. Se puso en medio de las dos, con los brazos extendidos.
—Señoritas, por favor. No es momento de recriminarse cosas; no estamos en un debate de clases.
A Kasumi le molestó que le dijeran que estaba fuera de lugar; tomó a Hanayo del hombro para detenerla.
—¿Fuera de lugar, Tomori-sensei? ¿Fuera de lugar? ¡Confiesa, Hanayo!, ¿qué tantos secretos le contaste a esa basura que "dizque" te capturó?
Hanayo esbozó una sonrisa; desde su rincón Maki reconoció el gesto, Hanayo raramente lo mostraba, aun cuando eran estudiantes; era una sonrisa amarga, y Maki sabía que a ese gesto lo seguía un comentario venenoso que saldría de los dulces labios de su amiga.
—No dije ningún secreto, sólo les dije lo que todo mundo sabe. Que Kasumi Nakasu no es más que una excusa de mujer que lleva años robándose el crédito de las personas que sí saben escribir código.
Kasumi lanzó su trago directamente a la cara de Hanayo. Pero el trago solo era una distracción; Kasumi tenía su puño libre cerrado y listo para golpear. En cuanto Hanayo retrocedió por instinto para esquivar el líquido, la ingeniera le lanzó un gancho poderoso, directo a la mandíbula. Maki por instinto se llevó la mano a la cartuchera de su cintura, no sabía usar el arma, pero Riko decía que la mayoría de los civiles se intimidaban. Sin embargo, Rin, que salió de quién sabe dónde, fue más rápida, e interceptó el golpe con su antebrazo como escudo, desviando el impacto por completo. Sus ojos verdes brillaban con furia; después, con una agilidad gimnástica, Rin se agachó, surgió por el brazo extendido de Kasumi y le conectó dos puñetazos que la tiraron al suelo y la dejaron llorando y la sacaron volando, dejándola confundida y aturdida. Hanayo se reincorporó y apareció justo detrás de ella, zapato en mano, lista para encajarle el tacón si la ingeniera se levantaba.
—Justo como en los viejos tiempos —dijo Maki, que surgió detrás de la ingeniera, —. Excepto que ya no tengo que pelear tus peleas por ti.
Hanayo se quitó el cárdigan empapado por el trago de Kasumi y alisó su vestido celeste. Después, revisó la mano adolorida de Rin.
—Jamás lo hiciste. Esas peleas te las buscabas tú conmigo, no por mí.
En la confusión que se desató, toda la habitación se dividió en dos, y tal como odiaba, Hanayo estaba en el centro de atención. Rin se alisó la falda, tomó a Hanayo de la mano y la condujo a la salida. Maki se quedó viéndolas hasta que salieron.
Hanayo había sido acusada de traidora y había sido humillada en público por no querer servir al Imperio.
Maki no pudo haberlo planeado mejor.
Fin del capítulo
¿Y bien, qué les pareció este capítulo? A mí en lo particular me encantó como Maki maneja a Hanayo y a Rin casi con naturalidad, como si tuviera todo bajo control, pero todavía sigue sufriendo con la parte de la política con Kotori. ¿Hay algo que les parezca interesante de la primera ministra? Yo he estado disfrutando bastante su rol como representante de Honoka, es como si Honoka estuviera ahí pero al mismo tiempo no lo estuviera, casi como si fuera un fantasma… Bueno, en fin, ignoren estos comentarios raros para no hacerse spoilers de la historia.
Pasando a las preguntas del capítulo, ¿cuál será la repercusión de las palabras de esta ingeniera sobre la opinión de Hanayo? ¿Cómo va a ayudar al plan de Maki la "traición de Hanayo"? En el capítulo que entra, que ya está escrito, por cierto, vamos a ver un poco del efecto de Eli para los ascensos de Maki, pero al mismo tiempo conoceremos a otro personaje muy importante para la historia, de hecho uno de los más importantes. Será como la antagonista por parte de Maki. Traten de adivinar quién será.
Por cierto, fuera de estas preguntas, si me honrasen con un comentario, em gustaría saber cuál es su opinión de la historia hasta el momento. Quiero saber si va por buen camino o si tal vez deberíamos de intentar un rumbo diferente, claro, después de terminar con todo esto que ya adelanté. En fin, su opinión es muy importante, después de todo es como si ustedes estuvieran consumiendo el producto que esta servidora produce para ustedes.
Pasando a otros temas, que, por cierto, nada tienen que ver con la historia, les comparto que el regreso a la escuela me cayó bastante pesadito. No tiene nada que ver por lo académico, pero me he estado sintiendo muy insegura, conmigo misma y con los demás. Traigo un montón de líos emocionales que tengo que solucionar y entre eso y los exámenes no me queda tiempo para nada, entonces se me junta con el sueño, y estoy con unos ánimos que ni yo me aguanto. Pero como alguien muy sabio que anduve leyendo por ahí el otro día, son cosas de niña de 15 años que a nadie le van a andar interesando, ya cuando crezca hasta yo solita me voy a andar riendo de lo tonta que ando sonando en este momento (bueno, en realidad tengo 14, con mente de 12, pero ya voy para los 15, entonces, pues aplica, ¿no?). Por cierto, me quiero apurar con esto, porque mañana tengo examen y quiero dar un último repaso antes de irme a dormir (ahora salen las cosas de ñoña), eso que ni qué.
Y pues, no hay reviews, cosa que solía tomar gran parte de mi choro en antiguas historias, entonces pues creo que ya no queda mucho por decir antes de terminar con el rollo de esta quincena.
Como siempre, les agradezco por haber llegado hasta aquí, agradezco a todas las personitas que lean esto, y, como siempre, los invito a comentar su opinión de este capítulo y de esta historia.
Y soy Aramaru, los quiero, y en este momento ya me toca decirles… ¡Oyasuminassan!
