Naruto Y Hinata en:

LA JOYA DE BYAKUGAN


Epílogo


Había pasado ya un mes cuando Hinata recibió la primera carta de su padre. La leyó emocionada, echando de menos que aquellas palabras no se las hubiera dicho en persona. Hiashi Hyuga le comunicaba que las obras de reconstrucción de Byakugan iban por muy buen camino y que pronto tendrían de regreso a Sasuke y al resto de los hombres Namikaze que se habían quedado allí para ayudarlos. Mencionaba también, de un modo un tanto enigmático, que faltaba muy poco para que volvieran a verse, y que Neji la echaba mucho de menos. Sus ojos se empañaron sin que pudiera evitarlo.

Y así la encontró Natsu cuando entró en la alcoba, llevando en las manos un par de vestidos que le había arreglado.

—¿Qué sucede? —se preocupó la mujer.

Hinata levantó los ojos del papel y miró a su querida nodriza. La mujer se había negado a abandonarla después de haberse reencontrado y, aunque le partió el corazón abandonar su hogar, donde había criado a sus tres niños Hyuga, siguió a su joven ama hasta su nueva casa. Puede que Hinata no la necesitara tanto como antaño, pero estaba convencida de que cuando tuviera un bebé, su ayuda sería fundamental. Algo que, por cierto, estaba deseando que ocurriera.

—Nada, tranquila —contestó, limpiándose las lágrimas—. Son noticias de Byakugan, solo me he emocionado.

—Últimamente estás mucho más sensible, ¿verdad?

Hinata la miró arqueando una de sus cejas morenas.

—¿Qué quieres decir?

—Que se te saltan las lágrimas por las cosas más tontas.

—Bueno, después de todo lo que ha pasado, creo que he cambiado.

Natsu se fijó en sus pechos, creyendo detectar algo más de volumen en esa zona. Esbozó una sonrisa complacida ante sus sospechas.

—Y aún tendrás que cambiar mucho más.

La joven movió la cabeza, sin comprender nada. Dobló de nuevo la carta de su padre y se levantó para ir en busca de su esposo.

—Tengo que encontrar a Naruto. Le avisaré de que Sasuke y el resto de sus hombres regresarán pronto a casa, estará encantado de saberlo.

Natsu la observó marchar y suspiró, satisfecha. El laird iba a estar mucho más encantado cuando se enterase de que Hinata llevaba en su vientre a su futuro hijo, de eso estaba convencida...

Naruto se encontraba en la casa del padre Iruka, tan enfrascado en la conversación con el religioso, que no se percató de su llegada. Tenían sobre la mesa un montón de papeles que intentaron ocultar cuando ella hizo notar su presencia.

—¿Qué ocurre aquí?

Los dos hombres se pusieron de pie, nerviosos.

—Nada.

—¿Nada? Naruto, sé cuando me mientes. ¿Qué estás tramando?

—No es nada malo, hija —la tranquilizó el padre Iruka.

—¿Y por qué no puedo enterarme?

—No es que no puedas enterarte. A su debido tiempo lo sabrás.

—¿Ese es el sello del rey Indra? —preguntó ella, sin atender a las palabras de Naruto.

Se dirigió a la mesa donde había visto el documento en cuestión y lo cogió antes de que los dos hombres pudieran detenerla. Leyó en voz alta:

—"Por la presente, acepto la invitación con sumo gusto. Es un honor para mí asistir a la unión de uno de mis mejores valedores con la hija del laird Hyuga. Ambas familias han demostrado ser merecedoras de todo mi agradecimiento y haré lo que esté en mi mano para corresponderos" —Hinata levantó los ojos, confusa—. ¿Qué significa esto? ¿Una boda?

Naruto suspiró, derrotado por la insistencia de su esposa. Se acercó a ella y la tomó de las manos.

—Iba a ser una sorpresa, Hinata. Vamos a celebrar de nuevo nuestra unión, pero, esta vez, como la ocasión lo merece. Tu padre, Natsu y todos los tuyos deben estar presentes en un día así. Esta vez, yo quiero bailar con la novia hasta que me duelan los pies, y no permanecer sentado en una silla viendo como los demás lo pasan bien. Esta vez, pequeño duende, tendrás una noche de bodas inolvidable...

—¡Ejem! —carraspeó el padre Iruka, al escuchar el último comentario de Naruto. No creía que fuera necesario oír según qué cosas, por más que el joven laird no tuviera reparo en pronunciarlas en voz alta.

—Entonces, todos esos papeles, ¿son invitaciones? —preguntó Hinata, que notaba ya que los ojos se le humedecían. Natsu tenía razón, lloraba por cualquier cosa.

—Son las respuestas a las invitaciones que envié nada más regresar a casa. El primero en contestar fue el rey Indra, como has leído, encantado de aceptar. A pesar de todas sus obligaciones ahora que debe mantener lo que conseguimos en la batalla de Bannockburn, hará un hueco para estar con nosotros en ese día tan señalado.

—¡Oh, por San Mungo! —exclamó Hinata, imitando a Mebuki—. El mismísimo Indra aquí, en Innis Rasengan. Tengo muchas cosas que preparar entonces. El banquete, la fiesta... ¡mi vestido!

Se pasó las manos por el pelo, con gesto preocupado. El rey de Escocia iba a estar presente en su boda y ella no tenía el aspecto, ni de lejos, de la dama que había sido antes de conocer a los Namikaze.

—Shh, tranquila —le susurró Naruto, acunando su rostro con las manos—. No te pongas nerviosa. Iba a ser una sorpresa, ¿recuerdas? Jane, Mebuki y Natsu lo están preparando todo, incluso tu fabuloso vestido. Te puedo asegurar que serás la novia más hermosa que jamás haya visto un rey. No necesitas ningún adorno para que tu belleza brille con luz propia. A mí me cautivaste vestida con harapos y con la cara sucia, porque ningún disfraz puede ocultar a mis ojos lo increíble que eres. Da igual cuán larga sea tu melena o cómo vistas. Incluso aunque fueras desnuda al altar, serías la criatura más maravillosa del mundo y yo no podría amarte más de lo que ya te amo.

—¡Cielo Santo! —el padre Iruka se santiguó al escuchar aquella especie de blasfemia. Desnuda al altar... ¡qué ocurrencia!

Después de hacerse cruces en el pecho, salió corriendo de su propio hogar para dejar intimidad a la pareja, porque estaba claro que al laird de los Namikaze le traía sin cuidado que un religioso estuviera presente en el momento de demostrar a su esposa cuánta verdad había en sus palabras.

FIN


El nombre original de la historia es "La Joya de Merggenier" cuya autora es Kate Danon nos presenta a

- Willow "Will" MacGregor como Hinata "Hin" Hyuga
- Ewan Campbell como Naruto Namikaze.

Es el primero de la serie MacGregor, el segundo es la historia de Malcom aka Neji, originalmente los personajes de Tokuma y Neji son gemelos. Es la siguiente historia mañana espero publicarla.

Gracias por leer

cuídense mucho