Es domingo en la mañana en Sirmione y las personas salen a hacer sus compras diarias o simplemente aprovechan ese día para salir con la familia o amigos, todo parece estar en orden, sin embrago, por las calles de Sirmione caminaba un peculiar joven de un aspecto un tanto misterioso, ese joven es nada más y nada menos que Trent Boyett él cual pasaba desapercibido gracias al hechizo de cambio, pues ahora yo no era rubio ahora era castaño, y sus ojos ya no eran negros ahora eran azules.

Trent tuvo que ir a Sirmione pues necesitaban conseguir algunas pociones y cosas para poner en marcha su plan, pero por obvias razones no solo puede aparecerse ahí en la comunidad como si nada, pues todos saben que él y su familia fueron desterrados y si alguien del consejo lo veía podrían sospechar. El chico, por ahora, castaño camino por el centro de Sirmione y entro a la tiende de pociones de los Tweak.

-Hola, bienvenido a Pociones Tweak, ¿Qué es lo que busca? -pregunto Richard, el dueño de la tienda, con una sonrisa en el rostro.

-Buenos días, ¿tiene esta poción? -Boyett le dio una hoja con el nombre de la poción escrita en ella.

-Mentis Imperium (Control mental) -dijo el nombre de la pócima mientras la buscaba en uno de sus anaqueles -Si aquí está -le dio al joven una botella de cristal con una etiqueta en medio la cual tenía escrito el nombre de la pócima y el líquido de esta era de una tonalidad dorada.

- ¿Cuánto cuesta?

-Tres monedas de oro

-Aquí tiene -el chico de ojos azules dejo el dinero en el mostrador, tomo la botella y salió de la tienda, para dirigirse a los barrios bajos donde debía de buscar a su viejo amigo para pedir información sobre la Corte de Magia y de paso buscar información sobre el libro de hechizos prohibidos de su amo, el cual perdió cuando fue exiliado.

Al llegar a los barrios bajos, se dirigió al bar "Media Noche" donde su amigo trabaja, entro a dicho bar y ahí estaba su amigo de cabello color marrón atendiendo a los clientes, él se dirigió a la barra y tomo asiento.

-Buenos días, ¿Qué le sirvo? -pregunto el chico de cabello marrón detrás de la barra.

-Vaya, parece que te olvidas fácilmente de tus amigos -contesto mientras cambiaba el color de sus ojos momentáneamente.

- ¿Trent? -pregunto en un susurro asombrado el mesero.

-El mismo, cuanto tiempo ¿no?, Keni McCormick

-Yo pensé que tu familia y tu…

-Escape -contesto rápidamente.

-Ya veo, y ¿Qué te trae por aquí?, porque no creo que vengas arriesgándote a que te descubran solo para ver a un viejo amigo ¿verdad?

-Je, supongo que me conoces bien -dio un largo suspiro -Necesito que me digas que has escuchado de la Corte de Magia y sobre el libro de hechizos prohibidos de Mortem.

-Vaya, me pides cosas un tanto difíciles -levanto una ceja extrañado por lo que su amigo le pedía -Pero no es algo imposible y para tu suerte apenas escuche algo de la Corte -Kevin le sirvió a su amigo un vaso de vodka -La casa invita.

- ¿Qué has escuchado? -pregunto Boyett mientras le daba un trago a su bebida.

-Escuche de unos tipos que la Corte de Magia este año planean poner más seguridad durante el Tribuisti Magia ya que les llego la amenaza de alguien.

- ¿Y dijeron de quién?

-No, nadie sabe de quién se trata, la Corte se encargó de ocultarlo bien.

- ¿Y del libro?, ¿Has escuchado algo sobre él?

-Solo que todos los que viven por estos barrios lo han estado buscando sin éxito alguno, pero algunos dicen que debe de estar por alguno de los bosques que rodea Sirmione, escuche que lo más probable es que este en el bosque del instituto In Conventu Animarum.

-Ya veo -dio un gran trago a su bebida y dejo vacío el vaso -Muchas gracias por la información -se levantó de la silla y se dispuso a irse, sin embargo, recordó que aún le faltaba investigar algo -Por cierto, Kevin, ¿tienes algún contacto que venda Datura stramonium*?

-Sí, el viejo que vive en el callejón cerca del burdel.

-Gracias amigo -salió del bar y se dirigió hacia donde está el único burdel de ese lugar, el cual no estaba muy lejos solo dos calles a la izquierda del bar.

Al llegar se adentró en el callejón y busco con la mirada al viejo sin éxito alguno, lo único que había ahí era un contenedor de basura y encima de esta estaba un gato café callejero el cual se estaba bañando con su lengua, al ver que no estaba la persona que buscaba se dispuso a irse, pero una voz lo hizo detenerse.

- ¿Qué buscabas muchachito? -Trent dirigió su mirada al único ser vivo que estaba ahí, además de él, el pequeño felino lo observaba detenidamente, al principio pensó que era una locura, pero no le quedaba de otra asi que le hablo al gato.

-Vengo en busca de la planta Datura stramonium.

-Sí, tengo lo que buscas -le hablo el gato, luego de un salto se bajó del contenedor de basura y volvió en su forma humana, un señor de unos 60 años con cabello gris y barba mal cuidada, sus arrugas delataban su edad -Aquí está -de un costal saco la planta.

- ¿Cuánto cuesta? -pregunto el castaño.

-Un pescado -dijo el viejo, Trent lo miro confundido pues pensaba que le iba a pedir dinero, no un pescado.

- ¿Enserio?

-Sé que suena loco, pero lo que más quiero es un pescado y se me tiene prohibido entrar a la pescadería, ya que una vez le quise robar al dueño, asi que quiero un pescado -explico el viejo.

-De acuerdo, espérame y te traeré tu pescado -sin más el joven muchacho salió del callejón y fue a la pescadería más cercana que encontró, pidió y pago el pescado, para después regresar al callejón donde el viejo lo esperaba.

-Vaya jovencito, no tardaste nada -dijo el viejo.

-Aquí está tu pescado, ahora quiero mi planta.

-Si aquí está -el viejo le dio la planta al muchacho y luego se transformó a su forma gatuna para tomar el pescado entre sus dientes e irse de ahí.

Trent hizo lo mismo y se fue del callejón, para ya poder dirigirse de nuevo al castillo en la isla, mientras caminaba por las calles principales de Sirmione, vio que había un anuncio pegado en una tienda, en ese anuncio invitaba a la comunidad a preparase para el Tribuisti Magia.

-Disfruten mientras puedan, pronto una oscuridad los envolverá y los arrastrara a lo más profundo de sus entrañas -murmuro Trent mientras quitaba el anuncio y se lo llevaba, asi el muchacho misterioso se perdió entre la multitud de personas.

••••••

Kyle por fin llego a su cuarto y lo primero que hizo fue aventar sus cosas en un rincón y echarse en su cama boca abajo.

-Todos son una bola de pendejos -susurro para sí mismo -Scott, Cartman, Mackey todos son unos pendejos, más el subdirector Pc por ponerme con Cartman.

El pelirrojo se volteó, quedando boca arriba, y fijo su vista en el techo, mientras se lamentaba su mala suerte recordó el beso con Stan, asi que instintivamente se llevó sus dedos a sus labios recordando la sensación de los labios de Stan contra los suyos, la mezcla de sabores, uno dulce con toque de limón por la bebida que tomo Stan en la hora de descanso y el suyo amargo por el vómito. Al darse cuenta de que Stan lo había besado después de haber vomitado, aun después de haberse enjuagado con agua, se avergonzó mucho y quiso que la tierra se lo tragara y lo arrojara en alguna parte lejos de Sirmione.

-Agh ¿pu-puedo pasar? -la voz de su amigo Tweek, quien estaba del otro lado de la puerta, hizo que saliera de sus pensamientos.

-Si -contesto mientras se levantaba y sentaba en su cama.

La puerta se abrió y dejo ver a un rubio de cabello desordenado temblando con una bandeja de galletas y café recién hecho.

- ¿C-como estas ugh? -pregunto Tweek, el rubio se encamino a donde su amigo estaba, dejo la bandeja en el buró del pelirrojo que estaba a un lado de su cama la cual estaba cerca de la ventana de la habitación.

-Bien, supongo -Kyle le hizo una seña a su amigo para que se sentara junto a él, y asi lo hizo el rubio.

-Quería agh ir a-a verte, pero ugh no pude, lo-lo siento -se disculpó Tweek con su amigo por no haber estado con él cuando necesitaba un apoyo.

-No importa, no te sientas culpable.

- ¿Qué ugh piensas?

- ¿Umm?, ¿Cómo que, que pienso?

-Sí, t-te vez agh pensativo.

-Yo…-Kyle se sonrojo -Me bese con Stan.

- ¡¿Qué?! -Tweek de un brinco salto de la cama.

-Lo que escuchaste -el pelirrojo se cubrió la cara con ambas manos y se recostó en su cama.

- ¿T-te arrepientes ugh?

-N-no lo sé.

- ¿Te agh gus-gusto?

-Si -susurró Kyle mientras retiraba poco a poco sus manos de su rostro y miraba a su amigo.

- ¿Qué si-sientes?

-Que voy a vomitar en cualquier momento -ante el comentario de Kyle, el rubio soltó una pequeña risa.

-Te e-está comenzando agh a gustar Stan, amigo mío -dijo Tweek.

-Nooo -Kyle volvió a cubrirse el rostro con sus manos -Eso es imposible.

-A veces ugh lo imposible s-se hace posible.

-Ugh, no lo sé, es demasiado pronto para hacer conclusiones -en ese momento el hologarar de Kyle sonó dando a entender que tenía un mensaje, al ver el remitente de dicho mensaje, sus mejillas se tonaron rojizas y una sonrisa surcó sus labios.

-Es S-Stan ¿verdad?

-Noo -contesto el pelirrojo desviando la mirada y agrandando más su sonrisa -B-bueno tal vez sí.

- ¿Y, que dice? -pregunto animado Tweek.

-Q-quiere hablar conmigo.

-Tienes que ugh ir, pero ya -Tweek levanto a su amigo de la cama lo encamino al baño para que se duchara mientras él escogía un atuendo para su amigo, luego que Kyle terminara de ducharse, Tweek le paso el conjunto de ropa que había escogido para él.

-No entiendo la insistencia en que me viera "presentable"

- ¿No quieres agh verte b-bien para el chico que ugh te gustas?

-No me gusta.

-Bien, ugh, el chico que t-te está em-empezando a agh gustar.

-N-no es que me esté empezando a gustar.

-Aja -Tweek se acercó a su amigo y lo empezó a empujar fuera de la habitación

-V-vamos, Stan agh te esta es-esperando.

-Bien, bien, yo puedo caminar solo.

Ambos chicos salieron de la habitación del pelirrojo y bajaron el segundo piso para ir a la salida principal.

-M-me avisas cualquier ugh cosa ¿vale?

-Si Tweek -Kyle le sonrió a su amigo -Bueno me voy adiós -Asi Kyle salió de su Casa y se encamino al jardín principal, donde Stan se supone que lo extraía esperando.

Con cada paso que daba su corazón se aceleraba y sus nervios aumentaban. Su mente comenzó a divagar sobre lo que Stan le quería decir y él pensaba en el peor de lo casos, ya sea que el azabache le diga que ya no quiere ser su amigo o que lo odie para siempre, ya se estaba pareciendo a su amigo Tweek con las cosas que pensaba y se imaginaba.

Al llegar en donde Stan lo cito, comenzó a buscar al azabache en los alrededores y al ubicarlo, cerca de la fuente, se acercó a él de manera sigilosa.

-Hola Stan -saludo lo más normal que pudo. El azabache se asustó, pues no había se había percatado de cuando había llegado Kyle.

-Hola Ky.

- ¿Y?, ¿De qué querías hablar?

-Ah, yo…quería hablar de lo que paso en el baño… ya sabes…sobre el…

-Sí, sobre eso -dijo Kyle.

-Yo quiero que sigamos igual…no quiero que estemos raros por lo que paso. -Sí, yo también no quiero que nos distanciemos, pero… ¿Te arrepientes? -No -contesto seguro Stan, dejando impresionado a Kyle -No me arrepiento de haberte besado, es más creo que… mejor olvídalo, pero no, no me arrepiento, solo no quiero que nuestra amistad cambie, quiero seguir siendo tu amigo.

-Te preocupas demasiado -contestó Kyle y le regalo una sonrisa a su amigo azabache -Sabes que nada hará que dejemos de ser amigo, asi que no te preocupes por eso.

-Me alegra escuchar eso -Stan le devolvió la sonrisa - ¿Amigo?

-Eso ni se pregunta -ambos chicos chocaron puños.

- ¿Quieres comer algo?

-Si -contesto emocionado Kyle.

Ambos chicos cambiaron en dirección a la cafetería, Kyle le iba contando lo que Mackey le había dicho, sobre que supuestamente estaba enamorado de Cartman y que tan enojado se sintió cuando Mackey le dijo eso, Stan solamente escuchaba a su amigo y le daba ánimos diciéndole que ignorada los comentarios. Kyle por su parte hizo una mueca y dijo: -No creo que eso sirva, Mackey está muy empeñado en que supuestamente me gusta el idiota de Cartman.

-Entonces para que deje de pensar eso, tu deja de pelear con el pendejo de Cartman.

-Si no me queda de otra.

-Veras que no será tan difícil ignorarlo, yo llevo seis años haciéndolo.

- ¿Desde cuándo ustedes se conocen?

-Desde que teníamos ocho, durante dos años éramos buenos amigos, pero luego nos dimos cuenta de cómo era de verdad y desde hace seis años que lo ignoramos, a parte empezó a salir con Heidi.

-Vaya, dos años aguantándolo, eso sí es de admirar -ambos chicos rieron y entraron a la cafetería, después de escoger lo que comerían, se sentaron en una mesa apartada y siguieron su charla. Hasta que la noche se empezaba a asomar y se tuvieron que ir a sus respectivas Casas.