Ya todos se encontraban dormidos, cada quien en su respectivo cuarto, todo estaba tranquilo y pereciera como si nadie pudiera acabar con esa paz, sin embargo, en el reloj se marcó las tres de la mañana, en ese mismo instante el cuarto de Tweek cambio de temperatura, ahora era más fría y el ambiente más pesado, del suelo empezaron a surgir esos seres mientras que otros entraba por la ventana, todos rodearon al menor quien apenas se empezaba a remover incomodo de su cama.
- Et tu non effugies (No escaparas) -dijo una de las sombras mientras se acercaba al menor, una vez que quedo a centímetros de su cara se detuvo -Pertinent es ad me (Me perteneces) -después de decir eso la sombra tomo del cuello al menor lo cual provocó que despertara, al ver a la sombra encima suyo grito lo más fuerte que pudo, y cuando él grito todas las sombras soltaron un chillido desgarrador para después abalanzarse sobre el rubio.
Tweek intentaba zafarse del agarre de esas cosas, pero para su sorpresa eran fuertes, demasiado, el rubio ante su desesperó empezó a pedir ayuda gritando lo más fuerte que podía, grave error, pues algunas sombras empezaban a meterse en su interior por su boca.
El rubio sentía como esas cosas le quemaban por dentro, se sentía sofocado, no podía respirar, su vista se comenzaba a oscurecer, sus lágrimas se desbordaban, sentía que en su interior la oscuridad emanaba para apoderarse de todo su ser, se empezaba a desesperar ya que él no podía hacer nada para evitarlo, sus ojos cambiaron de color, ya no eran azules con mezcla de amarillo ahora eran completamente violetas, y antes de que las sombras lo corrompieran por completo y sus ojos se volvieran totalmente negros sus padres entraron.
Al ver la escena, la madre de Tweek soltó un grito, mientras que el padre de Tweek utilizo un hechizo de luz para exterminar a las sombras, logrando su cometido, al no haber sombras la señora Tweak se acercó rápidamente a su hijo.
- ¡Tweek! -Linda tomo a su pequeño en sus brazos mientras lo zarandeaba un poco para que reaccionara pues el pequeño rubio parecía estar en trance, aún con los ojos violetas, la mirada perdida y con la boca aún abierta -Tweek, cariño, háblame, reacciona por favor -la señora Tweak derramo unas lágrimas.
-Cariño es hora de irnos -Richard tomo al rubio entre sus brazos y salió de la habitación de este.
- ¿A dónde vamos? -pregunto preocupada Linda mientras seguía a su esposo, quien agarro las llaves de su casa y coche para después salir de la casa.
-Iremos ahora mismo con la única persona que nos puede ayudar -Richard le entrego a Tweek a su esposa mientras abría el coche -Sube -Linda obedeció a su esposo y subió en el asiento del copiloto cargando aun a su hijo.
El señor Tweak condujo lo más rápido que pudo al lugar que le indicaron donde estaría Avus, el único mago que los ayudaría; al llegar al bosque que está detrás de las Cuevas de Catulo, dejaron el coche en la parte donde el bosque iniciaba, y emprendieron su camino a pie, tal y como su contacto les dijo, siguieron el camino de piedras, el cual no se percibe de manera fácil, les tomo 15 minutos encontrar la pequeña cabaña que les habían dicho, en el cual se supone que vivía Avus, rápido apresuraron sus pasos y quedaron enfrente de la puerta de aquella cabaña, aun con miedo el señor Tweak toco la puerta.
-Pase -se escuchó del otro lado de la puerta, aun con duda los Tweak entraron.
Caminaron hasta donde se escuchaban ruidos, al entrar al cuarto vieron a un señor de unos 57 años aproximadamente, su cabello negro como la obscuridad con algunos mechones blancos, sus canas, las cuales delataban su edad madura, tenía una barba que al igual que su cabello la mayor parte era de color negro excepto por las canas que también tenía ahí.
- ¿Usted es Avus? -pregunto Linda quien cargaba aun a Tweek.
-Sí, soy yo, ¿para qué me necesitan? -Avus estaba preparando pociones en su caldero mientras hablaba con la pareja.
-Necesitamos que ayude a nuestro hijo, fue atacado por sombra y ha estado en shock desde hace como unos veinte minutos -Suplico Richard mientras tomaba al pequeño rubio entre sus brazos y lo acercaba al mago, quien detuvo lo que hacía para revisar al pequeño.
-Veo que absorbió algo de oscuridad, pero por suerte las sombras no logaron tomar el cuerpo del pequeño -se alejó de Tweek y camino hacia unos estantes de donde saco un libro de color dorado -Sin embargo, el pequeño será acosado por la poca obscuridad que lleva en su interior y si no lo logra controlar esta tomará total control de su cuerpo, mente y alma, e inevitablemente se convertirá en un Servus autem obumbratio (Esclavo de las Sombras), antes de que pase eso debemos evitarlo -el mago comenzó a caminar a la salida de la habitación -Síganme -la pareja obedeció al señor y lo siguieron hasta lo que parecía ser la sala.
- ¿Y cómo evitamos eso? -pregunto preocupada Linda.
-Primero debo de sacar a su hijo del trance en el que se encuentras y calmar la obscuridad que tiene en su interior, y para hacer eso necesito que lo acuesten en el sofá -Richard hizo lo que el mago pidió y coloco a su hijo en el sofá - Release de tenebris meam (La liberación del alma oscura) -al recitar el conjuro el libro se abrió en una de sus páginas, destello un brillo y de ahí salió una pequeña gema color azul rey, esa gema se dirigió hasta donde está ubicado el cuerpo astral del pequeño rubio, de ahí salió una gran cantidad de "humo negro" y se metió en la gema que cambio su color azul rey a un azul marino, después de que todo ese "humo negro" se metiera en la gemas esta se adentró en el cuerpo de Tweek, exactamente donde está ubicado su cuerpo astral, y en ese mismo sitio una marca apareció, la constelación de Leo su signo zodiacal.
- ¿Qué paso? -pregunto Richard.
-Lo que paso es que guarde la obscuridad en la gema que ahora está en su interior y la marca que apareció es el sello que mantiene dormido el poder de Tweek.
- ¿Cómo sabe su nombre? -Linda estaba sorprendida.
-Soy un excelente adivino -contesto con simpleza Avus.
- ¿Y ahora que pasara con nuestro hijo?
-Tranquilo Richard, ahora solo descansara ya que tiene un gran desgaste físico, emocional y mental, pero les sugiero que me dejen a su hijo unos meses para que le enseñe como tratar con la obscuridad en su interior y como convivir con las sombras que lo asecharan -propuso el mago.
-N-no lo sé, nunca me he separado de mi pequeño -objeto la señora Tweak mientras acariciaba los cabellos de su hijo.
-Lo tenemos que hacer querida, es por el bien de Tweek -dijo Richard, aunque muy en el fondo no se quería despegar de su hijo -Lo dejaremos a su cuidado y esperemos que le enseñe lo necesario para que pueda vivir normal, por favor cuide de él -pidió Richard mientras miraba al mago.
-No se preocupe, es mi primer aprendiz asi que lo tratare bien, además se ve que es un buen niño.
-Lo es, es un ángel -dijo Linda -¿Podemos esperar a que se despierte?, para hablar con él y que no se asuste.
-Si -contesto el mago y luego se retiró de la sala para dejar a la familia sola.
Pasaron alrededor de 20 minutos para que Tweek despertará.
- ¿Mami? -pregunto Tweek al ver a su madre enfrente de él.
-Tweek cariño, ¿Cómo te sientes? -pregunto Linda mientras tomaba las manos de su hijo.
-Cansado -contesto - ¿Qué paso?
-No... ¿no recuerdas nada de lo que paso? -pregunto su padre.
-No -contesto confundido el rubio por la actitud de sus padres.
-Es normal -una tercera voz se hizo presente la cual asusto a Tweek pues no sabía de quien se trataba, pero sus padres ya conocían esa voz, era el mago -Después de sufrir un trauma de esa magnitud, es normal que su cerebro quiera bloquear ese recuerdo -se acercó hasta donde el pequeño rubio estaba sentado -Un gusto soy Avus -se presentó de manera amable ante Tweek para ganarse un poco de confianza.
-S-soy Tweek agh -respondió nervioso y con cierto tono de desconfianza.
-Tweek, campeón -llamo Richard a su hijo -Este señor te cuidará durante algunos meses, para protegerte de los "monstruos" y también durante ese tiempo será tu maestro.
- ¿Qué? -Tweek se veía asustado ante la noticia que recibió.
-Tranquilo hijo, solo serán algunos meses en lo que esas cosas se van ¿sí? -trato de convencer Linda al rubio, pero este no parecía contento ante la idea, lo cual era muy normal, pues ¿qué niño de 6 años quisiera alejarse de sus padres para vivir con un completo extraño?, obviamente ninguno.
- ¿P-por qué?, ¿acaso ya n-no me quieren? -ante esa pregunta hecha por su hijo, los Tweak se tensaron, obvio que querían a su hijo y por eso hacían eso, para que pudiera vivir una vida normal.
-No digas eso Tweek, claro que aún te queremos, te amamos y por eso hacemos esto por tu bien -Linda se acercó a abrazar a su hijo quien parecía querer llorar.
-Obviamente nos duele separarnos de ti, pero nos duele más verte sufrir por esas cosas, hijo, solo será un tiempo y volveremos a estar juntos -Richard también se unió al abrazo -Y podremos por fin vivir bien.
El pequeño rubio, aún no estaba seguro ante tal idea, pero no quería ver sufrir a sus padres de esa manera por su culpa, además ya no quería seguir viviendo asustado por culpa de los "monstruos" y si por fin podría aprender a ahuyentarlos valía la pena separarse momentáneamente de sus padres.
-De-de acuerdo, agh me quedaré con e-el señor ugh.
La pareja abrazo aún más fuerte a su hijo y derramaron unas cuantas lágrimas, pues durante un largo tiempo no tendrían la oportunidad de tener a su hijo entre sus brazos y no podrán verlo, asi que aprovecharon ese corto tiempo en familia para demostrar todo el cariño que le tenían a su hijo, ya después de varios segundos por fin rompieron el abrazo muy a su pesar.
-Cuídate mucho hijo -Linda beso la frente de su hijo mientras limpiaba las lagrimitas que salieron de sus ojitos.
-Nos veremos después campeón y cuando eso pase te prepararé tu café favorito -dijo el señor Tweak mientras le revolvía los cabellos a su hijo.
-Sí, los extrañare mami, papi -después de esa despedida la pareja se dirigió a la salida.
-Por favor no digan nada sobre esta cabaña o de mi -pidió el mago antes de que los Tweak salieran por completo de la cabaña.
-No se preocupe, nosotros guardaremos su secreto, pero usted por favor cuide a nuestro hijo -dijo Richard.
-Lo hare -dicho esto el mago despidió a la pareja y ellos regresaron por el camino que tomaron, pasaron unos segundos hasta que la pareja se perdió de vista de entre el bosque.
